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martes, 31 de marzo de 2020

Criminalizar en tiempo de pandemia



Por Jesús A. Rondón:
El presidente Maduro al iniciar las operaciones para control de la pandemia del Covid-19 en Venezuela pidió no politizar el asunto, para encontrar los mayores espacios de colaboración que permitan medidas más efectivas y que al final de este periodo, menos fallecidos y contagiados.

En este contexto diversas voces en nuestro país demandan el cese de las medidas coercitivas unilaterales implementadas por los Estados Unidos de América y han encontrado eco en instancias multilaterales como Naciones Unidas, a tal punto que la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos Michelle Bachelet ha hecho un llamamiento también.  Al mismo tenor Antonio Guterrez, Secretario General de Naciones Unidas ha instado a un alto en los conflictos en curso en nuestro planeta, posteriormente el Papa Francisco se ha sumado a esta petición. El cese de todas aquellas medidas coercitivas unilaterales en vigencia permitiría que los Estados que son objeto de ellas, puedan recuperar plenamente sus capacidades para atender la pandemia en sus respectivos territorios.


La dirección del ejecutivo estadounidense va en el sentido contrario, pues mantiene las medidas coercitivas unilaterales que implementa contra varios pueblos del mundo, pero como le es desfavorable acentuarlas, recurre a la criminalización, y en el caso venezolano un fiscal presenta cargos en una corte de Nueva York contra figuras relevantes del gobierno bolivariano.

El gobierno de Trump emprende esta acción en un escenario donde la atención de la pandemia en su territorio tiene una orientación contraria a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, para salvaguardar los intereses de las corporaciones; lo que le ha traído como resultado superar el número de contagiados en China y un rápido aumento de muerte por este virus.

Mientras tanto en Venezuela, observamos que el liderazgo de la revolución bolivariana dispone de más capacidades de gobierno, fundamentalmente por haber comprendido la realidad adecuadamente y en consecuencia tomar las decisiones necesarias y oportunas, lo que ha permitido alinear y disponer de todos los recursos materiales e institucionales existentes. De tal manera que todos están alineados con esas orientaciones.

Esta acción de criminalización contribuye a sumar para un escenario de agresión militar o paramilitar por un lado y por otro recuperar el foco comunicacional para la oposición venezolana al chavismo, subordinada a la política norteamericana (que llego diluida después de la “exitosa” gira de Guaido); que ahora está en cuarentena, pero con pronóstico reservado y respiración asistida. Desarmados discursivamente, no son capaces de mantener la conexión con los grandes sectores que no quieren a Nicolás Maduro y se diluyen como opción.

En el chavismo con Chávez, una de la cosas que se siempre se afirmó fue que de cada situación adversa, el chavismo y la revolución bolivariana salía más fortalecido e incluso le daba condiciones para avanzar discursiva, legal, institucional y socialmente. En el chavismo con Maduro la situación parece ser lo contrario como norma, pero las cosas puede que comiencen a cambiar en este sentido.
jesusalbertorondon@gmail.com

jueves, 4 de julio de 2019

Semana crucial que pudiera definir la actual coyuntura política en Venezuela: Mi evaluación del entorno.



 Por Juan Martorano:

Como lo leí de alguno de tantos textos que han pasado por mis manos, la paradoja de la tolerancia que ha planteado Karl Popper establece que, si eres demasiado tolerante con los intolerantes, éstos terminarán de aprovecharse de esta cualidad para destruirte. Por lo tanto, pienso que debe entenderse desde el Alto Mando Político y Militar de la Revolución que con el fascista ni se dialoga ni se razona. Al fascista se le combate y punto. Y es obligación de los verdaderos revolucionarios y verdaderas revolucionarias combatir a esa clase de gente o a esa corriente de pensamiento.



Si bien es cierto que en estos momentos el gobierno desde el punto de vista político se encuentra fortalecido y más cohesionado, en lo social y económico, aunado a la afectación de la gobernanza y gobernabilidad, estamos en una situación compleja y que las bases del chavismo requieren que se haga justicia. En la calle, hay muchas dificultades para adquirir alimentos y medicamentos, y esto tiene al pueblo muy molesto.

Respeto la opinión del compatriota y camarada Diosdado Cabello, un hombre leal a Chávez y a la Revolución que hoy le corresponde dirigir a Nicolás Maduro. Entiendo, desde el punto de vista estratégico, algunas decisiones con respecto al caso de Juan Guaidó. Sin embargo, también cabe recordar que en política hay que tener sentido de la oportunidad, y si no sabes aprovecharla, cuando quieras realizar tu jugada, o mover alguna ficha, puede ser demasiado tarde.

Esta semana, a mi juicio, signada por el feriado del 5 de julio, que se conmemora la firma del acta de nuestra independencia, Juan Guaidó, que ha venido desinflándose en su pretendido “liderazgo”, que no es más que el producto del marketing político que de otra cosa, ha convocado a acciones de calle para ese día. Esto ha venido acompañado de una serie de escaramuzas por parte de grupos mercenarios, la muerte en extrañas circunstancias del capitán de corbeta Rafael Acosta Arévalo, y el despliegue de operaciones psicológicas, buscan enrarecer el ambiente político venezolano por estos días, cercar aún más a nuestra Patria, llevándonos a un enfrentamiento interno para así justificar la intervención extranjera. No hay de otra.

De igual manera, la imposición de medidas coercitivas unilaterales al M/G Luis Motta Domínguez, al ex viceministro Eutimio Lugo y a Nicolás Maduro Guerra, hijo del Primer Mandatario Nacional, forman parte de las estrategias en el marco de la nueva oleada de ataque contra nuestra Revolución.

Y todo ello se ha disparado y acelerado, luego de las importantes revelaciones, con todo lujo de detalles, que realizó la semana pasada el ministro del Poder Popular para la Comunicación e Información y Vicepresidente Sectorial de Comunicación, Turismo y Cultura, Jorge Rodríguez Gómez, sobre la neutralización de un Golpe de Estado que iba a darse entre los días 23 y 24 de junio del presente año.

Si bien es cierto que estas revelaciones golpearon de manera ostensible los planes golpistas, los mismos no han cesado del todo. Estos pretenden escalar en su accionar, y de ahí la máxima alerta que debemos tener en estos instantes los que nos consideramos cuadros políticos de esta Revolución, tanto hombres como mujeres.

Pero hay algo que me quiero permitir señalar en estas líneas. Debemos aprovechar las oportunidades que podamos tener, sin sobreestimar las fuerzas enemigas, pero tampoco sin subestimarlas. Algo que considero importante en estos momentos es que no tenemos mucho tiempo. Y esto es importante tenerlo en cuenta.

Muchos amigos en el mundo no entienden como si el gobierno de Nicolás Maduro está más fuerte, y si bien es cierto que la oposición ha cometido tantos errores, haya una parálisis y miedo en hacer justicia. Ciertamente, si tú enemigo se está equivocando, no lo interrumpas, pero, tampoco la espera puede ser eterna ni se pueden desaprovechar ad infinitum las oportunidades.

Nuestro Gobierno Bolivariano, a nivel internacional y producto de las campañas mediáticas, ya está suficientemente demonizado; ya no importa lo que haga o deje de hacer, igual seguirá siendo considerado una dictadura de acuerdo a la visión de los medios hegemónicos.

En ese sentido, es que se debe hacer lo que se debe hacer, aprovechando el momento político, la coyuntura para decapitar al incipiente fascismo en Venezuela, antes de que esta situación pueda salirse de control y no la podamos manejar. El que viole la ley, debe ir a la cárcel ya. Debe haber confiscaciones a estos delincuentes para que haya un resarcimiento de los daños patrimoniales que le han causado al Estado-Nación venezolano. Eso es lo que se hace en una verdadera Revolución. Ya está bueno de impunidad.

Guaidó esta semana se va a jugar el todo por el todo, de ello que no nos quepa la menor duda. Y ya creo que llegó la hora de arrestarlo y ponerlo tras las rejas. Antes de que sea demasiado tarde. Si no, serán los gringos los que lo van a asesinar, para igual dotarse del necesario casus belli para venir a intervenir militarmente de una manera mucho más directa sobre territorio venezolano.

Por ello, tenemos una nueva oportunidad de oro para hacer justicia, acabar con los traidores y traidoras a la Patria, y preservar el Estado-Nación venezolano. No podemos seguir perdiendo más tiempo.

Dios quiera, que el inicio de este segundo semestre de este complejo año 2019 ilumine a los responsables de nuestro sistema de administración de justicia para que cumplan con lo que muchos estamos esperando: Que se haga verdaderamente justicia.

¡Leales Siempre! ¡Traidores Nunca!

¡Independencia y Patria Socialista!

¡Viviremos y Venceremos!

jmartoranoster@gmail.com

miércoles, 13 de febrero de 2019

No se necesita ser de izquierda…


Por Omar Aguilar M:

Los seres humanos son iguales ante Dios, pero desde hace rato son y siguen siendo desiguales ante los hombres. En la época primitiva, las diferencias no eran por raza, credo, religión, posesión de bienes, ni siquiera por vivir en un sitio u otro, ni porque alguien creyese tener la sangre azul, el rostro perfecto o el cuerpo de un Dios; la diferencia dependía del arrojo, la valentía y el liderazgo.

Con el paso del tiempo y entre más se desarrolló el cerebro humano, el hombre fue descubriendo e inventando; primero el fuego, luego las armas, luego las armas de fuego; primero la unión para tener fuerza, luego la fuerza para construir imperios, luego los imperios para destruir por la fuerza; primero la ciencia, luego la ciencia para crear riqueza, luego la riqueza y la ciencia para destruir la creación. Lo que ayer encumbró al hombre hoy amenaza con enterrarlo, lo que ayer sirvió para crear historias, poemas y héroes, hoy es material para novelas terroríficas, para filmes bañados de sangre y para crear antihéroes. En un mundo que dice ser civilizado, se destruye la civilización y quienes la destruyen son los que se creen más civilizados.


Somos testigos en estos tiempos de las peores aberraciones: del uso de la fuerza para someter al débil, del uso de la arrogancia para avasallar a los humildes, del uso de toda la riqueza para destruir a los pobres, de la voracidad imperial para apoderarse de los recursos naturales de pueblos soberanos y para imponer líderes en casa ajena. Somos testigos de la razón de la sinrazón, de la demonización de los ángeles y la santificación de los demonios; de la legalización de la maldad como práctica y la condena del derecho a defender los derechos, del dominio de la oscuridad sobre la luz, del estruendo de los tambores de guerra en nombre de la paz.

Se dice que la mano derecha y la izquierda son gemelas, que se apoyan mutuamente, que son complementarias. En el mundo de la política, sin embargo, la derecha se cree mejor que la izquierda, cree tener todos los privilegios divinos, los genes dominantes, ser la superdotada, la autorizada para golpear la mesa y la que debe ser obedecida al chasquido de sus dedos. 

Mientras en Francia la gente enfundada en chalecos amarillos son reprimidos por protestar en contra del alza del combustible, por mejores salarios, por recuperar los servicios públicos perdidos, ningún gobierno europeo de la vecindad condena el uso de la fuerza y los gases lacrimógenos; mientras en Argentina se reprime a las masas por exigir su derecho a tener un empleo, salarios justos y que se levanten las medidas económicas que ahogan a los pobres, la OEA, la ONU, la CIDH se hacen de la vista gorda y no condenan ni piden explicaciones al gobierno represivo de Macri; mientras Honduras se desangra producto las voraces medidas económicas de un gobierno que de forma descarada se robó las elecciones para hacerse con el poder y cuyo pueblo vive aterrado por el crimen organizado y los grupos delincuenciales, nadie en el mundo critica o llama a cuentas al gobierno de Juan Orlando Hernández. Todos ellos son gobiernos de derecha y ultraderecha, y se les ha dado licencia para matar, para aterrorizar en nombre ley, del orden y de la divina providencia.

Mientras en Siria, Venezuela y Nicaragua sus gobiernos populares se defienden contra los grupos que implantan el terror, contra los que atentan contra la libertad y usan las fuerzas constitucionales para encarcelar a los terroristas; muchos gobiernos europeos y latinoamericanos dirigidos por el imperialismo yanqui, les condenan como si fueran los agresores y no los agredidos. Una y otra vez la OEA, la ONU y la CIDH, se reúnen de urgencia para reclamar por la supuesta violación de los derechos de los que violentan los derechos, para exigir que se liberen a los delincuentes terroristas y criminalizar a los que luchan contra el crimen. Una y otra vez condenan a los gobiernos progresistas y populares, que desde un profundo nacionalismo defienden su derecho a decidir, a ser soberanos, independientes y libres. Por extraña coincidencia, todos son gobiernos de izquierda y se les pretende negar el derecho a la defensa, a pensar diferente y a tener sus propias creencias.

Lo peor es que todo el mundo lo sabe y muchos callan, ya sea porque “lo que no es conmigo no me daña” o porque “no es de mi incumbencia”. Otros callan por temor, porque se han dejado aterrorizar o porque creen que no hay nada que hacer. No se necesita ser de izquierda para estar en contra de los genocidios que en nombre de la democracia y la libertad se han cometido en Vietnam, en Afganistán, en Irak, en Libia, en Yemen, y que hoy se siguen cometiendo en Siria y en la franja de Gaza y Cisjordania.

No se necesita ser de izquierda para estar en contra del bloqueo inhumano y aberrante que desde hace más de medio siglo se cierne sobre Cuba y que no ha podido doblegar la moral de los hijos de Martí y Fidel. Cuba tiene derecho a decidir qué camino tomar y su pueblo es soberano de elegir el gobierno que quiere para su bienestar. Ningún europeo, asiático o americano puede decidir el destino de Cuba, por muy rubio u ojos de color que sea o por muy sangre azul que se crea. Cuba desde hace años superó la pobreza, el analfabetismo, la desnutrición infantil y es un ejemplo de solidaridad incondicional; muy a pesar de los que la bloquean.

No se necesita ser de izquierda para estar en contra del intento de golpe de estado, que de la manera más descarada orquesta el imperialismo yanqui para hacerse con los recursos de los venezolanos. No se puede estar ciego ante la aberrante confabulación de los gobiernos europeos, que, como estilizadas marionetas, se mueven al ritmo de los dedos del titiritero gringo. No se necesita ser de izquierda para condenar las amenazas del gobierno español contra Venezuela, el que debería más bien por principios y por apego a la moral, pedir perdón por los errores cometidos durante su colonialismo sangriento contra los pueblos de américa, el que casi acabó con sus habitantes, que drenó catastróficamente sus recursos naturales y casi destruye su cultura y sus creencias.

No se necesita ser de izquierda para estar en contra del fallido golpe de estado que desde el pentágono y la Casa Blanca con el apoyo de los vendepatria locales, se gestó y se sigue promoviendo contra el legítimo gobierno de Nicaragua. Una Nicaragua que ha encontrado la ruta del crecimiento sostenido, que ha logrado disminuir la pobreza a pasos agigantados, que eliminó el analfabetismo, que ha garantizado salud y educación de calidad para sus habitantes, que se erige como el segundo país con la mejor seguridad de américa latina, como el país con las mejores carreteras de Centroamérica y como el quinto país con la mayor equidad de género en el mundo; a pesar de que el gobierno sandinista heredó un país en crisis. No se necesita ser de izquierda para estar en contra de las mentiras que pretenden desprestigiar al gobierno exitoso y altamente popular del comandante Ortega, solo porque es un gobierno de izquierda que no se deja avasallar y no besa las botas del imperialismo.

No se necesita ser de izquierda para condenar la politización de los espacios que fueron creados para fomentar la armonía entre los países. El imperialismo y sus adláteres han pervertido y convertido la ONU, la OEA, la Cumbre de la Américas, la CIDH, UNASUR y el Grupo de Lima en espacios para condenar a los gobiernos de izquierda, para promover la aplicación de sanciones diplomáticas, políticas o económicas, para alentar intervenciones militares, golpes de estado y avalar gobernantes ilegales; violentando la carta democrática, la soberanía de los pueblos, a través el injerencismo más rapaz y rastrero. No se necesita ser de izquierda para estar en contra de la violación del derecho internacional, del unilateralismo, de la agresión descarada contra pueblos soberanos y de las amenazas contra la paz.

No se necesita ser de izquierda para entender que Yemen, Siria, Palestina, Cuba, Venezuela y Nicaragua, no son una amenaza para el imperialismo yanqui, ni para nadie en el mundo. Ningún africano ha pretendido conquistar Europa, como tampoco ningún latinoamericano ha pretendido dominar a los yanquis; ningún sirio ha lanzado misiles contra España, como ningún palestino a despatriado a un israelí; ningún cubano ha atentado contra un líder gringo, como ningún venezolano ha levantado el mundo contra un gobierno extranjero o como ningún nicaragüense ha gestado un golpe de estado contra el imperialismo. 

Los pueblos del mundo deben levantarse y condenar las agresiones contra los pueblos soberanos, deben pedir el respeto a la integridad, la soberanía y el derecho de los pueblos a decidir su destino, deben reclamar porque los foros internacionales no se conviertan en “Ministerios de Colonia” y sean usados como espacios desde los que se gestan artimañas para condenar gobiernos, para animar bloqueos diplomáticos y económicos, y para propiciar intervenciones militares en nombre de la democracia y la libertad. No se trata ni siquiera de defender una ideología, sino de defender la vida, el respeto al derecho ajeno, la igualdad entre los seres humanos; aspectos en lo que tanto se ha avanzado, como retrocedido. 

Los movimientos de izquierda, tenemos una doble responsabilidad; por un lado movilizarnos en contra de las injusticias que se ciernen sobre los gobiernos de izquierda (sea en nuestro propio país o en un país hermano), enarbolar las banderas de la solidaridad, fortalecer los espacios de discusión, desenmascarar las mentiras y contribuir al esclarecimiento de la verdad, y por otro lado, revisar nuestras actuaciones para entender nuestras debilidades, errores, deficiencias y desde una profunda humilde y constructiva autocrítica, desarrollar nuestros valores, fortalecer nuestros principios y renovar nuestro liderazgo.

#ElMundoQuierePaz

oaguimar28@yahoo.com

viernes, 30 de septiembre de 2016

LA MUD NO HACE MILAGROS

Por Gaspar Velásquez Morillo

La realidad e interpretación de la política en Venezuela sobrepasa lo que puede decir los textos al respecto; la Ciencia Política es un buen recurso para apropiarse de las herramientas y aproximarse en consecuencia a dilucidar las complejas realidades que vivimos y de allí la Filosofía Política por lo que es pertinente tomar en cuenta varios aspectos, a saber:

Venezuela vive en esencia una lucha de clases: los que siempre han usufructuado egoístamente las riquezas que nos ha otorgado la naturaleza se enfrentan sin disimulo contra amplios sectores que se han atrevido a buscar nuevos caminos para bienestar de la inmensa mayoría del pueblo venezolano. Somos el hipocentro y el epicentro mundial.

De las contrapartes enfrentadas, sólo el proceso revolucionario tiene una propuesta de país, contenida en el texto constitucional; mientras que la oposición y sectores económicos pretenden reeditar el país donde gozaban de groseros privilegios.

Las estrategias de ambos, vale decir: explotados –la inmensa mayoría del pueblo con su gobierno Socialista Bolivariano- y en la otra acera, los explotadores constituidos por pocas familias de apellidos de abolengo y que en su plena mayoría crearon sus emporios escamoteando la economía nacional con la anuencia de gobiernos apátridas.

El discurso de ambos sectores encontrados es enconado, fuerte, como debe ser, pero lo lamentable es que la oposición en desmedro de toda ética, de toda moral, echa mano de la mentira, la truculencia, de la falsa moral y con el impulso de los grandes medios privados de comunicación amplifican la prédica de la oposición, pero un detalle nada insignificante, los grandes medios actúa también por cuenta propia; aunque se notan matices discrepantes en ambos sectores, oposición partidista y medios privados de comunicación, se utilizan entre si y tienen sus discrepancias.

Las circunstancias han permitido que quienes están en la administración pública han generado un proceso de aprendizaje de forma ascendente y el gobierno cada día se ve más solvente, con iniciativa política y gubernamental, el presidente Nicolás Maduro planteó “Revolcón a las Políticas Públicas” ver: http://elmuraldegasparvelasquezmorillo.blogspot.com/search?q=Nicol%C3%A1s++Maduro+y+el+revolc%C3%B3n+a+las+pol%C3%ADticas+p%C3%BAblicas;  en tanto la oposición es la negación de todo, y eso se ve en sus propias membresía, están dislocados y fragmentados, mientras que de esta acera, se ve una maduración, espíritu de cuerpo y confluencia política - organizativa, desplazando de forma gradual el maldito sectarismo, el vulgar personalismo y banderías particular.

El contenido discursivo de ambos sectores: la oposición partidista y sectores económicos están empapados de odio y desprecio al pueblo por haber votado por la propuesta de la Democracia Participativa de sustenta el proyecto Socialista Bolivariano; hay que reconocer que aún tiene ascendencia en algunos sectores populares. El acierto gubernamental de crear los Comités Locales de Abastecimiento y Producción –CLAP- dejó sin discurso a la oposición partidista y económica del país.

Otro acierto que no tiene la proyección comunicacional necesaria –ignoro el por qué- es el abordaje gubernamental de sanear los puertos en Venezuela, el Alto Mando Militar ha sido capaz de tocar los puntos sensibles que impedían el libre flujo de mercancías y ha develado las truculencias “portuarias” y si los corruptos no pueden, le ponen precio y corrompen a las y los funcionarios para violar la normativa legal. Lo cierto, es que la FANB ya da resultados positivos en los puertos. Ya las autopistas y enclaves viales están repletos de unidades de cargas pesadas y de los puertos salen ríos de camiones de distintas dimensiones a distintos destinos con mercancías y alimentos. Coinciden en señalar los que conocen del caso, la red de transporte es una debilidad gubernamental.

Sobre el Diálogo Gobierno – Oposición, el gobierno de la Revolución levantó siempre las banderas de la democracia, de la libertad y por el socialismo y se gana aún más mi admiración porque supo mantener la sangre fría, la ecuanimidad, en los difíciles momentos que nos hizo pasar el oposicionismo y el Imperio norteamericano por lo que no se deslizó en provocaciones.

Después de esta experiencia, aprender o reflexionar cuando se es un agitador, un cuadro revolucionario - partidista, un estadista y quién o quiénes deben ser las y los generadores de matrices de opinión, esto para no “quemar” o  “desgastar” antes de tiempo a los liderazgos emergentes de la Revolución Bolivariana. El supuesto “liderazgo” de oposición está devaluado, sin credibilidad alguna, sin respetabilidad ni de su propia membresía por su desfachatez, son deslenguados, hiperbólicos y manipuladores, además de no ser nada originales, presentan rasgos, de psicópatas políticos porque ven la realidad que ellos se imaginan o crean en su mente o en su entorno y no la que verdaderamente sucede.

Comprender o descifrar las claves del momento y de la coyuntura, exigía ponderación, mentalidad de equipo, visión partidista y tener esa confianza que no está refrendada por la firma de ningún compromiso, es una confianza que admito que no sé cómo explicarla, pero que considero que se nota y se asume, que nace en las miradas de entre iguales. Digo que es lamentable que la historia centrifugue a quienes se desesperaron, aunque no podemos cantar victoria, ni confiarnos porque la oposición se siente a conversar, siguen el mismo propósito pero ahora cambian de modalidad, porque es una oposición putchista, fascista y pecan de vanguardistas y consideran a quienes les siguen como una masa amorfa y fanatizada, fascista, porque la inocularon de odio, de odio al pueblo venezolano.


gasparvelasquez4824@gmail.com @gasparvelasquez 

sábado, 3 de septiembre de 2016

Caracas será la tumba del fascismo

No pasarán!

Por Sergio García Ponce
A diferencia de lo ocurrido en España, entre 1936 y 1937, cuando la legendaria Pasionaria Dolores Ibárruri, fundadora del partido comunista español, lanzó la frase ¡No pasarán! contra el fascismo que quería conquistar Madrid durante la guerra civil; aquí en Caracas el próximo 1-S ¡No pasaran! los fascistas de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), triunfando la revolución bolivariana y chavista que impulsa el gobierno socialista del presidente Nicolás Maduro y la unión cívico-militar.

En aquellos sangrientos años de España, la facción Unión Militar Española (UME) con el general traidor Francisco Franco a la cabeza de jefes y oficiales, se apertrechó con tanques italianos y baterías alemanes para derrocar al gobierno popular, legal y legítimamente elegido en forma democrática proponiendo el socialismo español. Mientras en Venezuela, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana es profundamente antimperialista, socialista y profundamente chavista; que dirige el alto mando militar encabezado por el patriota Vladimir Padrino López, y por todos los comacates revolucionarios (coroneles, mayores, capitanes y tenientes).

Durante la guerra civil española, la UME, trazó cinco “instrucciones reservadas” con la asesoría del imperialismo yanqui (mayo 1936), para propinar el golpe de Estado; entre ellas: “Se tendrá en cuenta que la acción ha de ser en extremo violenta para reducir lo antes posible al enemigo, que es fuerte y bien organizado”. Aquí, la MUD sigue doce “recomendaciones” trazadas por el Comando Sur de los EEUU (febrero 2016) para dar el golpe de Estado; entre ellas:Con los factores políticos de la MUD hemos venido acordando una agenda común, que incluye un escenario abrupto que puede combinar acciones callejeras y el empleo dosificado de la violencia armada”. Por eso las palabras chispoteadas de Freddy Guevara convocando a librar acciones violentas de calles que conlleven “sangre y muertos”.

En las mismas cinco “instrucciones reservadas” de la UME española, estaba: “Desde luego serán encarcelados todos los directivos de los partidos políticos, sociedades y sindicatos no afectos al Movimiento, aplicándose castigos ejemplares a dichos individuos para estrangular los movimientos de rebeldía o huelgas”. Mientras que entre las doce “recomendaciones” adoptadas por la MUD, está: “hay que insistir en el gobierno de transición y las medidas a tomar después de la caída del régimen, impulsar un plan de acción de corto plazo (6 meses con un cierre de la segunda fase hacia julio-agosto de 2016), como señalamos, hemos propuestos en estos momentos aplicar las tenazas para asfixiar y paralizar, impidiendo que las fuerzas chavistas se pueden recomponer y reagruparse".

En el plano militar, una de las cinco “instrucciones reservadas” de la UME española señalaba: “En la capitalidad de cada División orgánica actuará un comité militar (regional), compuesto de los jefes más caracterizados de cada Arma afectos a la causa  y presidido por el de más categoría.... Los alféreces y suboficiales que tomen parte en el movimiento serán recompensados con el empleo inmediato o destino civil, si así lo desean, de sueldo equivalente al del empleo-recompensa que se les ofrece.

Los cabos de análoga circunstancia percibirán una gratificación en metálico, de carácter vitalicia o colocación civil decorosa; los soldados, seguridad del trabajo con jornal remunerador en las provincias de donde son naturales”. Mientras una de las doce “recomendaciones” dadas a la MUD; señala: "existe una alta probabilidad de que los mandos identificados con el chavismo duro ofrezcan resistencia, sobre todo en unidades élites que históricamente se han alineado con el régimen. Por eso, hay que sostener el trabajo de debilitar ese liderazgo y anular su capacidad de mando".

Por dónde uno vea, hay gran coincidencia entre ambos documentos del Departamento de Estado de EEUU que los separa 80 años; los cuales, aunque respectivamente fue y es aplicado en diferentes contextos y circunstancias, contienen el mismo carácter fascista, represivo y criminal para derrocar dos gobiernos socialistas. La gran diferencia está en las fuerzas que se enfrentaron y que ahora se enfrentan; donde observamos claramente que, en nuestro caso, la revolución bolivariana y chavista enterrará en Caracas al fascismo, este 1-S.

¡LOS FASCISTAS NO PASARÁN!
¡VIVA LA PASIONARIA IBÁRRURI! ¡VIVA LA REPÚBLICA ESPAÑOLA!
¡VIVA EL COMANDANTE CHÁVEZ!
¡VIVA LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA!
sagarciap@yahoo.es

jueves, 18 de agosto de 2016

Líderes y liderazgo

Alquimia política

Por: Ramón E. Azócar A.

Hoy día sigue prevaleciendo errores de precisión teórica en las posturas de quienes abordan el tema del comportamiento organizacional y gerencial; se busca presentar el tema del liderazgo como una especie de “talento” especial, cuando en realidad el liderazgo es manejo del poder y de las relaciones de poder en cualquier organización, sobre todo, las denominadas organizaciones complejas.

Según autores como David Goleman, R. Boyatzis y A. McKee, las tipologías clásicas que describen el tipo de líder, van desde el líder laissez faire, cuya capacidad de liderazgo es cuestionada, por cuanto realmente no lo ejerce, sino que se deja llevar por las circunstancias, o bien deja en manos de los demás la toma de decisiones; el líder autocrático, quien tiene  su capacidad de liderazgo basada en el poder sobre los demás; el líder demagogo, cuya capacidad de liderazgo se basa en su capacidad de utilizar a su favor los temores o las diferencias entre los demás; y el líder democrático, que perfila un estilo de líder que se abre a las discusiones, opiniones y participación general para la toma de decisiones, en las cuales toma parte de manera activa, sin perder de vista su papel rector. 

Pero las teorías de la inteligencia emocional, propuesta por Goleman, y la teoría sistémica de las organizaciones inteligentes, del estadounidense Peter Senge, las tipologías de liderazgo tienen a su vez sub-categorías que permiten definir el perfil del líder dentro de un marco psico-social que lo interrelaciona con su medio social y organizacional. Esta la percepción del líder coercitivo, el cual demanda conformidad y aceptación inmediata de las decisiones que él toma, se equipara al líder autocrático; el líder orientativo, que se caracteriza por conducir o movilizar, a la gente hacia su visión o sus objetivos, sin aparente forzamiento de los intereses o visiones de los demás; el líder filiativo, que fomenta los lazos de afecto y la armonía dentro de una organización; el líder participativo, crea consenso a través de la participación, equiparándose con el líder democrático; el líder imaginativo, que es líder promueve la excelencia y autonomía de su equipo; y el líder capacitador, cuyo estilo de liderazgo desarrolla a su personal para el futuro.

En ese marco de clasificación, según la teoría de David McClelland, descubrió que los directivos con inteligencia emocional eran más efectivos que otros. En este sentido, conjuntamente con Richard Boyatzis y Annie McKee, propuso una tipología de líderes basada en la inteligencia emocional, la cual presentan en el texto “El Líder Resonante”, estableciendo seis estilos de liderazgo: el visionario, que inspira a las personas, orientándolas en términos de largo plazo; el coaching que construye capacidades a largo plazo, conjugando las actuaciones y habilidades individuales con las metas organizativas; afiliativo, crea una atmósfera cálida, armónica y centrada en la gente, conectándola entre sí; el democrático,  que describe al liderazgo que se obtiene a partir de los aportes y acuerdos de todos en el grupo; el timonel,  cuyo liderazgo traza metas ambiciosas y continuamente monitorea el progreso hacia esas metas; y el autoritario,  cuyo estilo dirige a través de la autoridad, es efectivo cuando se requiere cambiar los hábitos de una organización que atraviesa una situación crítica o frente a una emergencia.

En el plano de la inteligencia emocional, el líder resonante, tiene la capacidad de sintonizar los sentimientos de las personas y encauzar sus emociones en una dirección positiva, movilizando lo mejor de ellas; cuando esto ocurre, se crea un efecto denominado resonancia, a diferencia de las disonancias que sucede cuando no se crea esta sintonía o los sentimientos se enfocan en dirección negativa.

A todas estas, tomando ideas de Ana Arteaga y Soraya Ramón, en su ensayo “Liderazgo resonante según género”, el líder resonante constituye una ventana abierta entre todas las nuevas propuestas para beneficiar el desempeño laboral, es decir, un líder emocionalmente inteligente, alienta en sus equipos cierto grado de bienestar que les lleva a compartir ideas, aprender los unos de los otros, asumir decisiones grupales y permitir, en suma, el funcionamiento correcto de las cosas.

En concreto, para constituirse en un tipo de líder resonante, la base está en el desarrollo de la inteligencia emocional, donde las habilidades que implica, para reconocer y manejar adecuadamente los propios sentimientos, requieren aprender a estructurar relaciones interpersonales efectivas. En este aspecto, es donde falla el liderazgo político (sea de oposición o de gobierno), porque no asume la necesidad de que las capacidades han de ser desarrolladas en diversos niveles, donde se pueda distinguir las fortalezas y debilidades en sus acciones con la gente, destacando un vínculo con sus aptitudes emocionales.

Los líderes, en el plano del poder político global, no son buenos líderes, porque lo fundamental, que es estar en contacto con las propias emociones y las del colectivo, es imposible establecer empatía; sin un liderazgo emocional, es complicado obtener un equipo de trabajo creativo y eficaz; es por ello que, como destaca  Arteaga y Ramón, los líderes tienen el deber de encauzar sus emociones y las de sus seguidores en una dirección positiva, provocan un efecto que se difunde sobre estos y que, según Goleman, el liderazgo resonante,  que incita a vibrar sincrónicamente en razón del sonido aplicado al contexto humano, le dan vivencialidad al papel del líder político en la construcción de un diálogo activo y perenne, que haga de la masa (pueblo), un componente activo de las ejecutorias de las políticas públicas de Estado.

Se nos hace necesarios líderes que coadyuven emocionalmente con la dirección política de sus pueblos, el problema se ha presentado cuando se prioriza una emoción efímera, superficial, carnal, viciosa; y no una emoción que esté ligada con la productividad, acá el liderazgo resonante le da reflejar una actitud entusiasta ante sus seguidores y movilizarlos a actuar conforme a los objetivos, encauzando las emociones de cada uno de ellos en forma optimista.

Por otra parte, el líder gestiona las emociones para incentivar a un determinado grupo en el alcance de sus objetivos, depende del grado de inteligencia emocional, siendo esta referida a las capacidades que le permite no solamente el conocimiento y manejo efectivo de sus propias emociones, sino encauzar las de sus seguidores en la dirección adecuada hacia el logro de las metas que un proyecto de país tenga. Esto hace que nos formulemos una gran pregunta generadora: ¿Cómo entender, desde el espíritu del liderazgo, que es necesario estar en sintonía con los sentimientos de las personas en dirección emocionalmente positiva, para buscar empatía propia entre él y el liderado, haciéndolos sentir parte de un mismo sueño?