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miércoles, 5 de junio de 2019

LAS FUERZAS ARMADAS Y EL GOBIERNO BOLSONARO



Por Bruno Lima Rocha y Pedro Guedes:

En el artículo, yo y el internacionalista Pedro Guedes traemos un debate en dos tiempos. En la primera parte, realizo una batería de cuestionamientos. En la segunda, Pedro abre el debate reciente en la pauta de la Defensa, también demostrando la ineptitud del actual gobierno en lo que sería uno de sus allegados puntos fuertes. La urgencia de los tiempos y la dimensión mentecata del gobierno Bolsonaro no nos permite perder tiempo. Iniciamos con la serie de temas abiertos en forma de batería de preguntas:



1) ¿Cuál es la capacidad del general Eduardo Villas Bôas como liderazgo efectivo de los militares de 4 estrellas en la activa (al menos en el Ejército)? En el caso de los demás militares, ocupando cargos de destaque en el co-gobierno con el clan Bolsonaro, el capital financiero, la base neo pentecostal y la extrema derecha olavista, amplío a pregunto y pongo la duda: esta condición de la alianza y liderazgo sobre aquellos demás militares ocupando cargos de destaque en el co-gobierno con el clan Bolsonaro, el capital financiero, la base neo pentecostal y la extrema derecha olavista? Villas Boas ejerce comando - de tipo "siempre fidelis" - o es una fuente de consulta para decisiones ya en marcha?

2) Aún sobre el general (r) Villas Bôas, siempre me pregunté si se había todavía un ala profesional en las Fuerzas Armadas (supuestamente representada por el propio general ya citado) y secundado por el general Fernando Azevedo e Silva (hoy titular de la cartera de la Defensa en Brasil)? Y si hay este ala, habría otra más a la derecha, de las que reivindican el "pasado glorioso de 1964", visiblemente representada ésta por el vicepresidente Hamilton Mourão Filho (general de la reserva, cuatro estrellas), Sergio Westphalen Etchegoyen (también general de Ejército , idem en la reserva) y por el comandante en jefe del EB, general Edson Leal Pujol. ¿Hay estas alas, o eso es una clasificación post-hecho? En estas supuestas posiciones, como se encuadra el general (r) Augusto Heleno Ribeiro Pereira, actual titular del GSI, luego, dirigente de la inteligencia brasileña de hecho? No cuesta observar que el director general de ABIN, aunque civil y matemático de formación, ingresó en los cuadros regulares aún en 1984, o sea, aún en el antiguo SNI. Luego, además del profesionalismo, debe ser bastante leal a los nuevos (viejos) jefes.

3) Cinco de los cuatro generales arriba citados son a los menos nacidos en Rio Grande do Sul, siendo el del GSI nacido en el Paraná. Por lo tanto, queda una duda y otra subyacente. "Hay todavía lo que Elio Gaspari (el amigo del Golbery, pero que en 2013 puso la cara por la FAG contra los desmanes del" implacable "gobernador de la ex izquierda del pago, que reprimía sin dó a la izquierda en la calle) llamó como el" ejército de Río Grande "? Si se ha quedado algo de esa denominación, donde está el positivismo borgista-castellista y, aún más difícil de percibir, donde están vestigios, al menos rasgos ínfimos de nacionalismo?

4) Recientemente hice una entrada jocosa - tengo más inclinación al uso de Facebook como lugar de humor que de análisis, confieso - donde dije que está todo el mundo "buscando un clon del mariscal Lott para llamarlo". No critico quien lo haga, aún más se refuerza el paralelismo que vivimos con la década del '50, empeorado es cierto, con Olavo de Carvalho y sin Guerra Fría para contrarrestar. Bueno, otra duda. ¿Hay clones de Lott? ¿Se están formando algunos candidatos en este sentido?

5) Cierro mi camión de preguntas iniciales suponiendo que exista al menos un profundo malestar de estos generales, incluyendo otros, como el "sonriente" general Santos Cruz tan citado por los olavistas, al frente de la Secretaría de Gobierno de la Presidencia. Sin estos generales y más de 120 otros oficiales generales y oficiales superiores simplemente el fragilizado clan Bolsonaro y su partido recién renacido, el PSL, jamás tendrían ninguna condición de gobernar, o estarían al menos mucho más desgobernados. ¿Estos militares representan un plan de poder, un proyecto de poder electoral con generales de la reserva al frente? Si es así, ¿cuál es el proyecto?

Es un hecho. Esta generación de dos, tres y cuatro estrellas no tuvo el momento de fertilizar sus doctrinas, ganar voz y existencia y luego partir en las dos alas del partido militar que gobernó el país por 21 años a través de una dictadura que inventó su propio régimen. Por lo tanto, se duda que apueste sus fichas todas en el gobierno de Bolsón, pero, al mismo tiempo, ¿el entreguismo impregnó a tal punto de no haber más retorno?

Tales dudas, creo que no ocurren sólo a este analista y deben estar impregnando conjeturas sin fin en este desgobierno que definitivamente va a conseguir hacer lo que la Apertura no dejó: exponer las vísceras de la relación de los militares con el poder civil. Este es uno de los mayores hechos del capitán reformado que debería haber sido expulsado y no lo fue. Ahora, donde el oportunismo está dando lugar al arrepentimiento, cada tujetada es una sentencia de algo que antes daba en IPM, y ahora genera sólo en más audiencia para una laia de alucinados seguidores de Olavo o "socios" hambrientos del Chicago Boy del momento. Tiempos sombríos, y de mucha desinformación. Por eso es urgente el debate que sigue, producido por Pedro Guedes.

La diferencia entre retórica y acción: La relación entre Bolsonaro y los militares
Durante la campaña presidencial, ya lo largo de su carrera política, Jair Mesias Bolsonaro defendió como una de sus principales banderas el patriotismo y la defensa de las fuerzas de seguridad, en especial, los militares del Ejército y de la Marina y Aeronáutica. Tanto que su discurso de posesión trajo referencias al patrono del Ejército, Duque de Caxias y consignas.

También hizo a lo largo de la campaña, críticas al legado de los gobiernos del Partido de los Trabajadores en el área de Defensa, afirmando en una entrevista a principios de 2019 que el país no había sufrido grandes inversiones en el área desde el final del Gobierno Figueiredo (último gobernante de la Dictadura Militar) [1]. Al hacer esto, el actual presidente muestra desconocer los proyectos de compra y modernización realizados desde la segunda mitad de la década de 1990. Incluso con períodos de limitación presupuestaria, como en los años 1998-2003 (Crisis Cambial de 1998 y bajo crecimiento económico), no fue inusual la compra de equipo que supe diera las necesidades de un país "seguro" en sus fronteras y sin guerras en su entorno

Desde el Gobierno FHC (Fernando Henrique Cardoso), tuvimos la compra de los Carros de Combate (CC's o MBT por sus siglas en inglés) de origen alemán Leopard 1a1 [2]. En los gobiernos de Luiz Inácio Lula da Silva hubo la implementación del proyecto FX 2, concluido durante el gobierno de Rousseff, que escogió a la empresa de aviación sueca SAAB para proveer 36 cazas de combate multifunción [3]. Durante los gobiernos Lula y Dilma también hubo la consolidación de los proyectos estratégicos de las Fuerzas Armadas, que son la punta de lanza del desarrollo económico y militar del país.

Además de la citada compra de los cazas multifunción suecos, también tenemos el proyecto KC-390 (Avión Logístico nacional, con objetivo de exportación), el proyecto PROSUB, que busca la construcción de 4 submarinos convencionales (movidos a baterías y diesel) submarino movido a la propulsión nuclear [4]. También tuvimos el avance en el proyecto de monitoreo de las fronteras (SISFRON), que desde el gobierno FHC es desarrollado, pero que sólo en la segunda mitad de la década de 2000-2010 ganó grandes inversiones, aunque esté incompleto [5].

Todos los proyectos arriba citados fueron reunidos y planificados dentro de una publicación anual, que es de suma importancia para la planificación y ejecución de las políticas de Defensa Nacional, el Libro Blanco de Defensa. Esta publicación, lanzada en el actual formato desde 2012, codifica de manera accesible y directa los objetivos y proyectos del Gobierno Federal para el área, en concordancia con otras naciones que producen material semejante, y hace más tiempo, como Alemania, que desde la década de 30 produce su ejemplar de dicha publicación [6].

La última actualización del Libro Blanco y de los otros documentos relativos al área (Estrategia Nacional de Defensa y Política de Defensa Nacional) es de 2016, pero en 2018, algunos de sus elementos fueron actualizados en diciembre de 2018, por vía del Decreto Legislativo 179/2018. Este decreto trae en sus recomendaciones al Ministerio de Defensa, que se mejore la cooperación de Brasil con los vecinos sudamericanos, a partir del refuerzo del Consejo de Defensa de la Unasur, y de la propia Unasur (Unión de Naciones Sudamericanas). En principio, la versión del libro de 2016, tendría validez para 2020, pero por la retórica del gobierno, se esperaba que algún cambio significativo ocurriera [7,8].

Irónicamente, estos órganos fueron vaciados y prácticamente abandonados en el actual gobierno. Esto ocurre por la visión sesgada de las relaciones internacionales que rige el presidente y su grupo de gobierno. Al demonizar a los dos gobiernos elegidos democráticamente anteriores al suyo, así como a su legado, Bolsonaro destruye puentes entre Brasil y sus vecinos, en diversas áreas más allá de la de Defensa, pierde oportunidades para mejorar las Fuerzas Armadas, lo que puede culminar en un verdadero desguace de las fuerzas federales (Fuerza Aérea, Ejército y Marina).

El desdén por las publicaciones de Defensa es tanto, que en casi seis meses de gobierno, no salió ninguna publicación del tema, ni reformulación o actualización sobre el mismo. Al preocuparse por viajes internacionales mal planeados o en insultar a ciudadanos insatisfechos (muchos ex electores), el gobierno se muestra displicente con un área que en otros países se ve con gran preocupación y esmero.

Referencias
1-https: //politica.estadao.com.br/noticias/geral,bolsonaro-critica-psdb-e-pt-por-falta-de-investimentos-nas-forcas-armadas,70002148957
2 - http://www.noticiasmilitares.com.br/2006/11/exrcito-brasileiro-adquire-240-tanques.html
3 - https://www1.folha.uol.com.br/poder/2013/12/1387333-dilma-decidiu-pela-aquisica-de-cacas-suecos-para-a-fab.shtml
4- https://www.marinha.mil.br/prosub/institucional
5- https://www.defesa.gov.br/arquivos/ensino_e_pesquisa/defesa_academia/cedn/palestras-junho-2013/o-sisfron-proyecto-estrategico-do-exercito.pdf
6-http: //www.planalto.gov.br/ccivil_03/_ato2011-2014/2011/decreto/d7438.htm y http://www.nationalarchives.gov.uk/pathways/firstworldwar/document_packs/p_whitebook.htm
7-https: Secuencia de //www2.senado.leg.br/bdsf/bitstream/handle/id/551594/2018-12-21.pdf = 1?
8- http://legis.senado.leg.br/norma/30745258/publicacion/30745550

blimarocha@gmail.com, pedro_0141@hotmail.com

martes, 18 de octubre de 2016

Presidente golpista se la pasa viajando al exterior

Congelando gasto público 20 años, Temer fabricará 41 millones de pobres

Por: Emilio Marin 

Siguen las malas noticias para la mayoría de los brasileños. Michel Temer sigue de excursiones por el mundo, buscando inversiones. Y en Diputados hubo una primera votación a una enmienda constitucional que congela el gasto público por 20 años. Cuando en septiembre el golpista Michel Temer fue a la reunión del G-20 en Hangzhou, China, en San Pablo se reunían 100.000 personas gritando “Fuera Temer”. Fue la octava marcha de ese tipo, luego que el 31 de agosto el senado brasileño consumara la destitución de Dilma Rousseff. Muy posiblemente esa serie continúe con otras movilizaciones, ante las pocas halagüeñas perspectivas que depara un presidente con apenas 18 por ciento de imagen positiva.

Como las cosas le van mal dentro de casa, el “usurpador” viene cumpliendo una abigarrada agenda internacional. En el G-20 tuvo reuniones bilaterales con el anfitrión Xi Jinping, el tambaleante español Mariano Rajoy, el príncipe Mohammad bin Salman de Arabia Saudita, el premier italiano Matteo Renzi y el japonés Shinzo Abe.

A esos interlocutores, en un estilo muy parecido al de su colega Mauricio Macri, les presentó proyectos de emprendimientos extranjeros por un monto de 90.000 millones de dólares. Ya se verá cuál fue la moneda de cambio que prometió a esos inversionistas. Temer voló a la 71° Asamblea General de la ONU, en los primeros días de octubre. Al hablar se ausentaron de la sala los representantes de Bolivia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela, como señal de protesta.

Y antes de eso estuvo en Olivos con Macri, ambos en fina sintonía del ajuste, el achicamiento del Estado y el reavivamiento con los organismos financieros internacionales. En todo caso, si hubo algún matiz, Temer quedó a la derecha de su colega del PRO, lo que es mucho decir. Fue en el tópico de la negociación con otros centros de poder mundial: Brasilia quiere que cada socio del Mercosur negocie con autonomía. El rioplatense, quizás por su menor calado, es partidario de que lo haga el Mercosur. A Venezuela ambos le desconocieron su presidencia pro-témpore del Mercosur y terminaron dándole un golpe (¿qué les hace una mancha más a estos tigres?), con una presidencia compartida de los otros cuatro socios.
Y ahora, a mediados de octubre, el brasileño irá a la India, a la VII Cumbre de los Brics (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica). En el estado indio de Goa va a suscribir la Declaración Final y memorandos de entendimiento en cooperación ambiental, investigaciones agrícolas y de autoridades aduaneras. También allí su clave estará en los encuentros con el Consejo Empresarial del Brics y el presidente del Nuevo Banco de Desarrollo, K.V. Kamath. Otra vez pedirá inversiones y ofrecerá pingües ganancias en Brasil.

Situación apretada

Esos desesperados pedidos de inversión tienen que ver con que Brasil vive su segundo año de caída económica, y antes aún, cuando gobernaba Rousseff, aunque eso no lo exima al entonces vicepresidente Temer.

Ahora la recesión es más acentuada y el PBI tendrá este año una caída del 3,2 por ciento, un registro negativo que se reiteraría en 2017. El desempleo se empinó hasta el 11 por ciento, englobando a 12 millones de personas. Y allí aparece el carácter perverso del gobierno brasileño, que aprovecha esa crisis para fundamentar su ajuste que supuestamente iría a mejorar esos desastres. En referencia al 11 por ciento de desocupación, Temer -como su amigo Macri- lo explica por la “pesada herencia”, aunque el brasileño tiene el inconveniente de haber sido vicepresidente en dos mandatos de Dilma. El actual ministro de Hacienda, Henrique Meirelles, promueve un brutal ajuste en línea con las recetas fondomonetaristas; él también fue titular del Banco Central en tiempos de Lula.

Meirelles es el impulsor de la Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC 241) por la cual el Estado congelará el gasto público por veinte años. El 10 de octubre hubo un primer voto favorable en la Cámara de Diputados, con 366 legisladores que le dieron luz verde y apenas 111, el PT y sus aliados, en contra. Por la afectación constitucional, esa norma debe ir a una segunda consulta y voto en la cámara, que será el 24 de octubre, y luego, en caso de ser aprobada, será girada al Senado para que también la analice en dos sesiones.

Salida fondomonetarista

Por la correlación de fuerzas evidenciada en Diputados, donde superó la marca requerida de las tres quintas partes, Temer-Meirelles saldrían airosos, a pesar de la extrema gravedad de lo que está en juego.
El gasto en salud, educación y programas sociales será congelado por veinte años. Esto en primer término quiere decir que un presidente no electo como tal le impondrá a cinco venideros, que deberían surgir de las urnas, un chaleco de fuerza de acero imposible de estirar.

La única actualización de ese gasto sería por la inflación del año precedente. Nada más. Ni siquiera se prevé ajustar al alza según el crecimiento de la población en un país de 205 millones de habitantes: el mero aumento vegetativo determinará menos inversión social.
Por el achicamiento presupuestario en educación, ya hay 197 colegios tomados según la Unión Brasileña de Estudiantes Secundarios. Resisten los recortes y la eliminación de materias obligatorias de Artes, Educación Física, Sociología y Filosofía.

Meirelles estaba en Nueva York reunido con inversores del Bank of América y tuvo un orgasmo con esa votación de la PEC 241. “Es una excelente noticia para el país. Y estamos presentándola a la comunidad internacional. Brasil prosigue en el ajuste de las cuentas públicas”, declaró a los medios.
Allí se transparentó cuál es la oferta con que el actual gobierno tienta a los inversores externos. Les dice, vengan e inviertan en el país, porque el Estado por veinte años contendrá el gasto público. Ese ahorro favorecerá vuestros negocios, tomando créditos, premiando exportaciones, subsidiando inversiones y haciendo obras de infraestructura que sus empresas aprovecharán.

La directora gerente del FMI, Christine Lagarde, felicitó desde Washington la Enmienda porque “refuerza la credibilidad en las políticas macroeconómicas”.

Las críticas vinieron de Lula, Dilma y legisladores que en Diputados denunciaron lo que se estaba votando. La meta para el presupuesto de 2017 era que el gasto social aumentara hasta 15 por ciento del mismo. En los próximos diez años bajará al 4 y en el siguiente turno al 3, estimándose que ese recorte provocará en 2025 la pobreza de 41 millones de brasileños.
Pre-sal para extranjeras

Aquel congelamiento tendrá consecuencias muy negativas en salud. En 20 años, traerá para este sector pérdidas estimadas en 743.000 millones de reales (228.000 millones de dólares), de acuerdo con el Instituto de Investigación Económica Aplicada, entidad ligada al Ministerio de Planificación, señaló la periodista Claudia Collucci. Y eso que el mayor país latinoamericano es de los que menos gasta per cápita en salud: 591 dólares, la mitad del gasto argentino.

Cuando Temer estaba en Nueva York en la ONU se produjo en Brasilia otra novedad que pinta la orientación pro monopolista de su administración. La Cámara de Diputados aprobó por 292 votos a 101 poner fin a la exclusividad de la estatal Petrobras como operadora de la llamada capa de pre-sal, la mayor reserva petrolera. Las reservas allí se estiman en 176.000 millones de barriles de petróleo y durante los años petistas se reservó a Petrobras la responsabilidad principal de su explotación y con una participación obligatoria de al menos el 30 por ciento en todos esos emprendimientos. Los beneficios iban a engordar presupuestos sociales, entre los que descolló el Bolsa Familia, al margen que de las operaciones de la estatal petrolera también salieron fondos millonarios para la corrupción política de un amplio espectro y no sólo del PT como presenta las cosas la red O'Globo.
El diputado del Partido de los Trabajadores, Henrique Fontana, llamó entreguista a los legisladores que apoyaron esa ley. “Quienes invirtieron millones de reales en el desarrollo de la tecnología para descubrir estas riquezas fueron los brasileños y ahora que el filete mingón está servido, ustedes quieren llamar a las multinacionales”, les dijo. Su colega del

Partido Socialismo y Libertad (PSOL), Iván Valente, también rechazó esa concesión. “Estamos en un proceso de privatización acelerada porque la creencia es que necesitamos agradar al mercado internacional”, denunció.

Todos los opositores apuntaron contra el canciller José Serra, pues el proyecto privatizador era suyo de su tiempo como senador, antes del golpe institucional culminado el 31 de agosto. Por eso, igual que el presidente Temer, se reunió con los directivos de Chevron y otras multinacionales, prometiendo lo que ahora puede ser una realidad: la entrega petrolera en beneficio de monopolios y EE UU. Y con esa pérdida de soberanía energética -otra similitud con Macri- se recortarán los ingresos fiscales del Fondo Social Soberano.

Para allanar el camino político de la entrega, el Ministerio Público presentó el 10 de octubre nuevos cargos contra Lula da Silva y otras 10 personas, por presunta corrupción, lavado de dinero y tráfico de influencias. Con este ya carga cuatro procesos en su contra. Cualquier parecido con lo que hacen en Argentina contra CFK no es mera coincidencia.

ortizserg@gmail.com