Mostrando entradas con la etiqueta Juan Guaidó. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Juan Guaidó. Mostrar todas las entradas

miércoles, 10 de junio de 2020

La política internacional según Guaidó.



Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:
Para un individuo como Juan Guaidó que todavía no ha descubierto que una oración está compuesta de sujeto, verbo y predicado y que se “comunica” a través de un simiesco lenguaje de palabras cortadas y monosílabas, la intríngulis de la política debe ser un verdadero reto solo posible al aceptar ser una marioneta manejada a distancia por el tándem formado por Mike Pompeo, Marcos Rubio y alias “Matarife” también conocido como Álvaro Uribe.


En este contexto, su incursión en la política exterior reviste características inverosímiles que no creo sean estudiadas en las prestigiosas universidades estadounidenses que se dedican a producir teoría en este ámbito.

La primera actividad de política exterior de Guaidó fue una visita de Estado a la frontera de Colombia donde fue recibido por su par John Jairo Durán Contreras, alias Menor, jefe del grupo paramilitar “Los Rastrojos” quien se hizo acompañar por su ministro de finanzas Albeiro Lobo Quintero, alias Brother. En este amistoso encuentro firmaron un fructífero acuerdo de cooperación, mediante el cual Menor se comprometió a financiar al “gobierno” del auto proclamado, mientras que éste le entregó a su contraparte la porción venezolana de la frontera para que Los Rastrojos pudieran realizar todo tipo de delitos con protección gubernamental. Ante la consulta de que pasaría del lado colombiano, Durán Contreras fue persuasivo: le dijo que no se preocupara, porque esa ya estaba bajo su control con la aprobación de Iván Duque alias subpresidente.

En este ámbito, vale apuntar también que Vanessa Neumann, representante del diputado opositor en el Reino Unido y Manuel Avendaño, asesor externo, llegaron a un acuerdo con el Ministerio de Relaciones Exteriores británico, mediante el cual Venezuela entregaría a la reina Isabel II las áreas terrestres y marítimas del territorio usurpado por la potencia colonial cuando en Venezuela no había gobierno y Estados Unidos asumió su representación protegiendo a su aliado sudamericano de la misma manera que posteriormente lo haría con Argentina durante la guerra de las Malvinas.

De esta manera queda prístinamente expuesto que la política exterior de Guaidó está orientada a la entrega del territorio nacional a potencias extranjeras, empresas transnacionales que operan a través de ellas y bandas delictuales y paramilitares que ansían operar impunemente en el país.

En otro ámbito, el de los “diplomáticos” designados a instancias de Pompeo, tampoco le ha ido muy bien al auto proclamado. Ya en noviembre del año pasado el representante en Colombia y antiguo dirigente social cristiano Humberto Calderón Berti renunciaba a su cargo denunciando corrupción en el manejo de la empresa Manómeros robada por Colombia a Venezuela. Así mismo, mostró desacuerdo con los hechos de prostitución, drogas y despilfarro de recursos cometidos por los asistentes de Guaidó en Cúcuta dando a conocer además que el gobierno de Colombia estaba al tanto de todo.

Lo paradójico del caso es que Calderón Berti iba a ser reemplazado por Freddy Superlano, principal implicado en el escándalo de Cúcuta, un personaje tan despreciable que el subpresidente colombiano se negó a “darle el placet”. Al referirse a la renuncia de Calderón, Enrique Aristigueta Gramcko un antiguo político también social cristiano fundador de la “democracia posterior a Pérez Jiménez” citado por el portal El Impulso.com opinó que: “A un Embajador, el Canciller lo llama, le explica y le pide la renuncia. Nunca el presidente lo puentea para despedirlo como si fuera un portero, para quedar mal por su irrespeto y su ignorancia”.

La debacle continuó cuando a comienzos de este año el gobierno argentino decidió quitarle las credenciales diplomáticas a Elisa Trotta Gamus, representante de Guaidó en ese país. Trotta, designada como embajadora dada su arraigada ascendencia social demócrata, fungía como Directora de Programas Institucionales de la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires cuando el partido del ex presidente Mauricio Macri controlaba esa institución. De la mano de Macri, Trotta hizo una fulgurante entrada a la “carrera diplomática” que sin embargo finalizó de manera fugaz y abrupta.

Más recientemente, dando continuidad al “brillante” quehacer internacional del “gobierno interino” la opinión pública fue estremecida al saber que Marcos Porras, representante de Guaidó en Honduras se vio obligado a simultanear sus funciones diplomáticas con las de repartidor de comida en moto de una conocida empresa del rubro. Una persona cercana al “embajador motorizado” afirmó que: “Ahora sí, Marcos tendrá que trabajar como nunca en su vida”.

En la misma lógica, la representante del diputado por La Guaira en Chile, Guarequena Gutiérrez -quien por sus venas también transita refinada sangre adeca al igual que su colega Trotta- se vio obligada a renunciar a su cargo porque el gobierno de Sebastián Piñera, después de asistir al show de Cúcuta y ofrecerle “todo el apoyo necesario” ni siquiera le dio el reconocimiento diplomático y la obligó a trabajar!!!, por lo que por razones “migratorias y económicas” desistió de continuar en su cargo. En una velada crítica a su jefe que no le hizo llegar ni la más mínima migaja de los millones de dólares recibidos producto del robo de las activos venezolanos en Estados Unidos, Colombia y Europa, Gutiérrez dijo que “su falta de recursos durante su estancia en Chile fue tal que incluso debió recurrir a amigos y familiares quienes le habrían prestado dinero”.
Las limitaciones propias de su estructura orgánica, impidieron que Piñera pudiera darle el abrazo solidario que Gutiérrez tan desesperadamente necesitaba.

En otro ámbito de su actividad, el relacionado a los vínculos del autoproclamado con las misiones diplomáticas acreditadas en Venezuela, la relación no es menos patética. Aparte de dedicarse casi a tiempo completo a negociar las pautas para el uso de esas embajadas como hotel gratuito para la realización de sus actividades, algunos diplomáticos extranjeros, de forma privada manifiestan el desprecio por sus huéspedes que han huido de la justicia.

Freddy Guevara en la misión chilena, Leopoldo López en la española y el propio Guaidó en la francesa han transformado esas sedes diplomáticas en oficinas conspirativas y también en algunos casos, como salas de fiesta donde circula el alcohol, las drogas y las prostitutas de una manera tal que rompe cualquier monotonía que pudiera suponerse. En algunos casos, los huéspedes se han encargado de grabar esas “actividades” en las que han participado embajadores y diplomáticos, usando tales imágenes para chantajear a sus anfitriones que se han visto paralizados ante la desmesurada actitud de sus colegas políticos venezolanos. Por supuesto, los que intervienen, son parte de la desvergüenza de sus propios gobiernos.

No se necesita hacer labor de espionaje para conocer estos desmanes, basta asistir a las innumerables recepciones diplomáticas que se realizan en Caracas en las que serios funcionarios de carrera, honestos y rectos en el cumplimiento de sus labores desembozadamente y con indignación, exponen el uso de sus sedes para debatir los oscuros planes de la oposición en Venezuela.

Paradójicamente en esos eventos, estos funcionarios extranjeros persiguen sin impudicia a los ministros y altos funcionarios del gobierno de Nicolás Maduro (a quien sus jefes no reconocen como presidente) para obtener información que justifique su presencia en Caracas, toda vez que los “no reconocidos” son los únicos que saben lo que ocurre en el país, al tener bajo su dirección las instituciones del Estado pudiendo dar respuesta a los intereses, inquietudes y consultas de los gobiernos foráneos.

Para ellos, Guaidó dejó de ser un “presidente” para transformarse en un fantasma que los persigue y los acosa al constatar el ridículo al que están sometidos tras su desvergonzada subordinación a Trump, de la cual el único que ha sacado provecho es Guaidó sin que tenga la más mínima preocupación por los resultados de su fallida impronta diplomática. Total, Washington paga y paga bien.
sergioro07@hotmail.com

miércoles, 13 de mayo de 2020

Crónica desesperada de un final anunciado



Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:
El diputado fascista venezolano Juan Guaidó ha enviado una señal fuerte y clara. Dirigiéndose al presidente Nicolás Maduro ha dicho que éste busca excusas para "perseguirlo y detenerlo”. El mensaje parece muy lúcido, pero hay que leerlo de otra manera, da la impresión que lo que en realidad quiso decir es: “Presidente Maduro, necesito que me lleve a prisión”. Su gesticulación nerviosa, su retórica confusa e intrascendente y su pálida expresión facial son muestra fehaciente del miedo que está sintiendo, pero no por probables acciones del gobierno, sino que su propia gente ha comenzado a cansarse de las mentiras, del incumplimiento de las promesas de corto plazo que ha hecho y de la auto adjudicación de ingentes recursos financieros robados al pueblo venezolano.  Ha hecho todo lo posible para que al igual que Leopoldo López, el gobierno le extienda una mano salvadora de la furia de sus ex correligionarios que ya lo quieren fuera del negocio.


Desde su sepulcro, Guaidó ha hecho cuentas: sabe que es un cadáver político, necesita martirizarse para recuperar protagonismo y seguir cobrando su cheque en Washington, cuando también desde el norte comienzan a acusar cansancio ante la continuada incapacidad y torpeza del pupilo de Pompeo y Marcos Rubio.

Los cálculos son sencillos: “…voy a prisión; me martirizo; Estados Unidos pone en funcionamiento su maquinaria pro derechos humanos; Bachelet, Vivanco, Borrell y otros adláteres que han sido puestos en sus cargos por Washington comienzan a ladrar; los países con gobiernos de ultra derecha y social demócratas de Europa y América Latina se pliegan sumisos a la campaña; ante la presión, el gobierno venezolano cede y en pocas semanas salgo exitoso ´al exilio` a disfrutar de la abultadas cuentas bancarias que Estados Unidos se ha encargado de crearme por cumplir la misión que me han dado”. Piensa Guaidó que bien valen la pena unas pocas semanas de cárcel, si piensa en el futuro luminoso que va a tener en Miami disfrutando su riqueza.

Si bien es cierto que el prontuario criminal de Guaidó podría meterlo en prisión por un período muy extenso habida cuenta de los delitos cometidos a plena luz del día y en total flagrancia, pareciera que el gobierno se ha atenido a aquella máxima de Napoleón Bonaparte que enuncia que: “Nunca interrumpas a tu enemigo mientras está cometiendo un error”. Esto no es comprendido por un sector del chavismo que clama justicia para un ciudadano que ha firmado un contrato para que se realicen actos terroristas en el país, incluyendo el asesinato de personas, la destrucción de la infraestructura y la muerte de inocentes que no podrían escapar a la furia de mercenarios ávidos del dinero que profusamente aporta el narcotráfico y los gobiernos de Colombia y Estados Unidos. 

El gobierno venezolano considera que detenerlo sería una torpeza. Nadie mejor que Guaidó ha hecho un trabajo que hace algunos meses parecía muy difícil: su contribución al desprestigio, al descrédito y a la división de la oposición, han sido un aporte indudable al sostenimiento y fortalecimiento del gobierno de Nicolás Maduro.

A esto, habría que agregarle también el estigma que Guaidó le aporta a la administración estadounidense, la cual -en su defensa- ha llegado a la ridiculez y la estulticia como instrumentos de política exterior. La suposición de Trump de que todo esto es necesario y tiene valor por la cantidad de recursos financieros que los venezolanos de la Florida le aportarán a su campaña.

A esto se suman los votos de la extrema derecha terrorista que le ha prometido Marcos Rubio, a cambio de dejarlo dirigir la política de estados Unidos hacia Cuba, Venezuela, Nicaragua y China. Pero, todo esto, no parece compensar el daño que Guaidó le ha hecho al gobierno de Estados Unidos, incluso ante su propia opinión pública que comienza a reaccionar -a pesar del interés de la mediática trasnacional por ocultar los escándalos- tras ver con sumo espanto en televisión como dos de sus “rambos” terminaron presos en las arenas del Caribe venezolano,

Ha sido un sector de los venezolanos de la derecha terrorista de Miami que molestos por haber sido apartados de la repartición del dinero robado a Venezuela por Washington, los que han puesto en escena la dimensión de la estupidez y la voracidad del auto proclamado. Ya no digamos en las calles, porque aparte la cuarentena hace meses que en Venezuela no se moviliza nadie tras los llamados del diputado por la Guaira. Ahora hasta los tweets que se presumían como argumento de apoyo multitudinario, se han reducido a una mínima expresión, sólo mostrando la cara de un muy reducido número de fanáticos terroristas que desde sus cómodas guaridas en Bogotá, Miami y Madrid envían a la carnicería a otro pequeño número de lumpen, negros y mestizos a los que desprecian, resentidos sociales sin principios ni ideales tampoco sin sensibilidad alguna con la patria o la humanidad.

Tan pronto son capturados declaran todo lo que saben, sólo tratando de salvarse, a costa de entregar a quienes tan solo unas horas antes eran sus compañeros de “lucha”. Otros, prefieren cavar sus madrigueras en suelo estadounidense donde su condición de narcotraficantes, paramilitares y terroristas son fácil y rápidamente olvidas por servicios prestados.      
El problema de Trump, Pompeo y Rubio ya no es si se deshacen o no de Guaidó, sino cómo hacerlo sin profundizar los perjuicios que éste y la ultraderecha fascista le han hecho a una oposición que hace solo cinco años ganó aplastantemente una elección legislativa.

Una vez fracasada la intentona, Pompeo y Trump se aseguraron de desmentir cualquier relación con el hecho y lo hicieron huyendo hacia adelante –con tono amenazador- buscando aleccionar y sembrar miedo en el país. Pompeo dijo que si ellos hubieran participado, el resultado hubiera sido diferente. Y su jefe reafirmó que “…si alguna vez hiciéramos algo con Venezuela, no sería así. Sería un poco diferente. Se llamaría una invasión”, y agregó que él “no mandaría un pequeño grupo. No, no no, sería un Ejército”.

Imagino que todos leyeron el contrato, no vienen solo por el gobierno, vienen por todos. En la experiencia reciente eso significa 150 mil muertos en Afganistán desde 2001, 1.100.000 en Irak desde 2003, 500 mil en Siria desde 2011, y 10 mil de Yemen desde 2015. No creo que en esos países los gobiernos eran tan numerosos.

El problema de Estados Unidos es que sus bravuconadas no tienen cabida en los países de América latina que está amenazando. La historia es muy sabia y lo demuestra. De Nicaragua huyeron despavoridos cuando Sandino, el general de Hombres Libres los derrotó y los expulsó hace casi cien años. En Cuba, no duraron ni 72 horas en Playa Girón cuando una vez más el imperialismo fue estrepitosamente derrotado, el propio Fidel desde un cañón soviético autopropulsado SAU-100 hundió al Houston, un barco estadounidense al servicio de la invasión. Los mercenarios capturados fueron cambiados por alimentos para niños.

Ahora en Venezuela esta primera incursión mercenaria fue aplastada por la acción conjunta de militares y civiles que tienen un sentido de patria que ningún yanqui puede comprender en sus análisis de laboratorio. Parece que tampoco consiguen hacerlo aquellos que sin ser yanquis le vendieron su alma al poder imperial Por eso, uno de los “rambos” de Silvercorp pidieron que les levantaran la cabeza de la arena caliente de Chuao, se quejaba porque su delicada piel estaba siendo chamuscada. En ese momento se dio cuenta que no estaba en los protegidos campamentos de Colombia. Hollywood también estaba muy lejos. Miró en todas las direcciones posibles, pero Guaidó no apreció por ninguna de ellas. Cayó en cuenta que esta era la vida real. Un miliciano, mirándolo con desprecio le dijo que indefectiblemente estaban condenados a perder, incluso si llegaran a ocupar transitoriamente el país.

sergioro07@hotmail.com

viernes, 8 de mayo de 2020

Los pescadores venezolanos igual que los vietcong humillaron a los marines yanquis



Por Rolando Prudencio Briancon:

Las imágenes que se han visto durante la detención de dos mercenarios marines norteamericanos: Luke Alexander Danzan y Airan Seth Barry -junto a varios otros venezolanos- por parte de pescadores en las costas del Macuto en la Guaira, no sólo que serán inolvidables, sino que darán testimonio de recrear en nuestro recuerdo aquellas de campesinos vietnamitas, quienes fusil en mano arrestaban a los marines hace medio siglo atrás en Vietnam.



Aunque más humillados aparecieron ambos mercenarios marines tendidos en el suelo, boca abajo, lamiendo el piso y amarrados con cintas nylon, quienes fueron contratados por el golpista de Juan Guaidó, a través de la empresa de la contratación de servicios mercenarios Silvercorp de Jordan Goudreau, para esa incursión terrorista frustrada.

Las reacciones de retórico rechazo de Trump, como las poses de perdonavidas de Pompeo, son las típicas de quienes son descubiertos, y por ese motivo mostrando su molestia Pompeo ha señalado: "si hubiéramos estado involucrados sería diferente", como queriendo dar a entender que no hay quién pueda con ellos.

Es más, la propia posición de Trump, ha sido la típica de quien tiene algo que ocultar, y ha salido del paso señalando que: "No tiene nada que ver"; sin dejar de advertir en tono de una arrogante amenaza que: "no les pase nada los dos estadounidenses".

La verdad es que el gobierno golpista de Trump desconoce no sólo la realidad sociopolítica venezolana; sino el espíritu de la Revolución Bolivariana, ya sea porque Trump no es más que un empresario, y Pompeo no es sino un ex militar retirado, quienes no tienen la más remota idea de la irreductible identificación de los venezolanos con la defensa de la Revolución, tal como se enteraron durante el frustrado intento de la invasión con el pretexto de la "ayuda humanitaria" -Live Aid Venezuela- hace más de un año atrás; y hoy con éste intento de incursión armada, pero frustrada.

Y es que la Revolución bolivariana, ya sea a la cabeza del comandante eterno Hugo Chávez, y la que dirige Maduro, se han esmerado en estructurar la UNION CÍVICO MILITAR, que no es sino el sustrato y sustento de la Revolución, y que otra vez ha vuelto a ratificar su disponibilidad de defender la Revolución ante cualquier amenaza, que intente acabar con ella.

Pero no son sólo ellos, quienes por más talla de líderes que tengan ambos; quienes han humillado; no sólo a estos dos mercenarios, sino y sobre todo es al propio gobierno norteamericano; pero además a su política imperialista que es la que como en Vietnam no ha podido prosperar en Venezuela; peor aún les ha hecho morder nuevamente polvo de la derrota a esa su desquiciada política todopoderosa yanqui.

prudenprusiano@gmail.com

miércoles, 19 de febrero de 2020

Al tío Sam le dio tirria la detención del tío de Guaidó



Por Rolando Prudencio Briancon:

¿Cuánto puede afectar la detención de un “tío”-un españolismo para referirse a un don nadie- cualquiera como Juan José Márquez, quien es tío carnal de Juan Guaidó, y fue detenido transportando explosivos desde Portugal; para que la mismísima portavoz de defensa del departamento de Estado de los EE.UU., Morgan Ortagus haga suyo el lío del tío señalando: “Los absurdos cargos que han sido presentados ejemplifican la creciente desesperación de Maduro y sus corruptos socios”?


Y es que siendo el tío de Guaidó un ciudadano común y corriente como cualquier mortal, y que no tiene gravitación alguna en la política venezolana, como tiene su sobrino; aunque muy mermada después del “cálido” recibimiento que le brindaron los trabajadores de CONVIASA y otros ciudadanos más, el pasado 11 de febrero que lo trataron como al traidor más grande de Venezuela; es pues suficientemente sugestivo que una funcionaria como Ortagus trasmita lo que Trump y su gobierno sienten por el tío de Guaidó.

Juan José Márquez fue detenido transportando explosivos -chalecos antibalas y explosivos químicos- no declarados a la llegada de su vuelo procedente de Portugal. “Traía linternas tácticas, las cuales contenían en su interior, en el compartimento de baterías, sustancias químicas de naturaleza explosiva, presuntamente explosivo sintético C-4. Así como en cápsulas de recarga de perfume”, afirmó el presidente de la A.N., Diosdado Cabello.

Pero lo más increíble e indignante es que Ortagus haya acusado al gobierno bolivariano de: “Fabricar Pruebas para justificar detenciones arbitrarias motivadas, que son una herramienta común del ilegítimo antiguo régimen de Maduro. Estas infames acciones del antiguo régimen -detener civiles inocentes e inventar cargos falsos- son tristemente típicas”, ha señalado la portavoz de defensa.

Es que quienes siempre han tenido como embustera especialidad la de “fabricar pruebas”, han sido los gobiernos norteamericanos. Es más, se trata de una política imperial que aplican para saquear a sangre y fuego el planeta, ¿o no fue así que ocurrió en Irak, cuando inventaron la historia de las Armas de Destrucción Masiva, argumentando que las tenía Hussein y que luego admitieron que las misma nunca existieron?

Así que lo hijos de Bolívar ya estamos creciditos para creer que el cuento del tío Sam que el tío de Guaidó es una inocente paloma como para creer en a la inocencia del tío de Guaidó, como en la amenaza de Trump de que no se le toque un pelo al pelmazo de su pityanqui, como para asustarnos; tal como ocurrió cuando intentaron invadir la patria del libertador.

prudenprusiano@gmail.com

sábado, 23 de noviembre de 2019

Guaidó no consigue renovar la protesta y Maduro exhibe músculo en las calles



Por Juan Martorano:
Pudiéramos decir, contra todo pronóstico y aunque parezca mentira, de manera atípica, la movilización convocada por el movimiento estudiantil burgués a Fuerte Tiuna, culminó de manera pacífica, protegida por los cuerpos de seguridad del Estado, y más allá del grito de consignas y algunas pintas en los denominados “murciélagos”, no se registraron hechos que lamentar.

Dicha movilización, convocada e impulsada por el pretendido “presidente interino” Juan Guaidó para exigir la salida de Nicolás Maduro del poder, y que pretendía constituirse en un “punto de quiebre” institucional y militar, apenas tuvo la respuesta ayer de unos pocos centenares de personas, mientras que en la movilización de estudiantes y de fuerzas políticas y sociales que respaldan al actual Primer Mandatario Nacional mostró fuerza, mostrando a miles de estudiantes y simpatizantes de la Revolución Bolivariana en las calles de Caracas, y de otras localidades del país.


Importante es recordar que decenas de jóvenes opositores se congregaron desde la mañana en la Universidad Central de Venezuela (UCV) y aprovecharon la presencia de numerosos medios de comunicación para corear consignas contra el Gobierno de Nicolás Maduro y denunciar los embates de la crisis económica nacional, especialmente en el ámbito universitario.

Pero no pasó de ahí, se dio lo que en un país democrático en todo el mundo se da. Los opositores al gobierno de Nicolás Maduro y de la Revolución Bolivariana, marcharon en santa paz, entregaron su comunicado (con una representación de ellos por supuesto) a los efectivos militares, pero no trascendió de allí.

Pero resulta muy importante destacar, el fracaso y la cobardía de Juan Guaidó, cuyo “liderazgo” tiene fecha de caducidad. Ayer no sólo demostró su falta de capacidad de movilización y de convocatoria, sino además mostró cobardía él y la dirigencia que lo acompaña, ya que, a pesar de las invitaciones, no se presentaron en la referida movilización. Lo que exacerbará aún más la desazón y el desconcierto de las huestes fascistas de la derecha venezolana.

En cambio, el presidente de la República y líder de la Revolución Bolivariana, Nicolás Maduro, no sólo se presentó en la movilización alegre, multitudinaria y colorida de los y las jóvenes revolucionarios y revolucionarias, acompañada de la juventud militar, sino que dirigió un mensaje lleno de fuerza, entusiasmo y optimismo, que era lo menos que se podía esperar.
Cabe destacar que en un año tan duro y complejo como ha sido el año 2019, podemos señalar sin ambages, que la Revolución Bolivariana y el gobierno lo culminan de manera exitosa, en ofensiva política y con perspectivas muy positivas de cara al año 2020.

La derecha representada por Guaidó, más allá de la consigna y la vocinglería a la que ya nos tiene acostumbrada, luce desarticulada, desorientada, molesta, desmovilizada.

Pero, indudablemente, no todo es un lecho de rosas, pues como ya lo hemos expresado en artículos y notas anteriores, si bien es cierto que tenemos éxitos importantes dentro de la batalla política, en lo económico aún tenemos tareas pendientes, pues la denominada guerra económica, aunado a la falta de seguimiento y evaluación de nuestras políticas públicas, hacen que estemos perdiendo no sólo la batalla, sino la guerra en los referidos ámbitos.

No obstante, esto lejos de ser motivo de desmoralización, debe ser motivo de inspiración a que nos retemos a nosotros mismos, y a establecernos nuevas metas. Y que realmente nos dediquemos a esas tareas prioritarias que nuestro pueblo hoy nos demanda.

Y aún con todo ello, no bajemos la guardia y mantengámonos alerta y prevenidos. Pero con el optimismo y el entusiasmo de que el país se debe enrumbar, en este fin de año y el 2020 por senderos y destinos de prosperidad y mucho mejores que el presente año.
Y al “Juanito Alimaña”, independientemente de la maniobra que se monta para ratificarlo al frente de la Asamblea Nacional en desacato. Su “liderazgo” ya tiene fecha de caducidad.
¡Alerta, Alerta! ¡Alerta que camina! ¡La Espada de Bolívar por América Latina!

¡Leales Siempre! ¡Traidores Nunca!
¡Independencia y Patria Socialista!
¡Viviremos y Venceremos!
jmartoranoster@gmail.com

viernes, 22 de noviembre de 2019

Por qué falló una vez más el llamado a marchas de Guaidó



Por: Ítalo Urdaneta:
Pudiera haber múltiples factores que han incidido en el fracaso estrepitoso que han tenido las marchas convocadas por el dirigente opositor Juan Guaidó, sin embargo, hoy en esta nueva presentación trataremos de asomar algunas consideraciones que nos pueden permitir entender mejor el panorama político que vive en los actuales momentos Venezuela.

Del autoproclamado presidente de la nación -pareciera ser-, y es nuestro criterio muy personal, ya la gente está cansada, simplemente porque desde que apareció en la escena política despertó con mucha fuerza y de manera inédita nuevas expectativas, desde luego en el seno de la oposición, pero que a lo largo del tiempo se han ido difuminando, como el humo en el aire.


Guaidó ciertamente arrancó con fuerza cuando el país menos se lo esperaba, pero desestimó, a pesar de contar con el apoyo del imperio norteamericano, la fortaleza y la organización de la revolución de la cual ha venido echando mano el presidente Nicolás Maduro para sustentarse en el poder.
A partir de esta circunstancia y a lo largo del tiempo, desde aquel 23E en que Guaidó se autoproclamó jefe de Estado, las convocatorias del querubín del imperio han ido de mal en peor, una tras otras, en franco fracaso.

El resultado de estos hechos, insistimos, que se han traducido en derrota tras derrota, sin duda han llevado a los seguidores de Guaidó a percibirlo como un dirigente político emergente de poca monta, sin certeza ni tino, por cuanto deja entrever que no cuenta con un plan claro y contundente que pudiera mantener encantadas a las masas.

La oposición, sin duda, percibe en estos momentos a Guaidó como un auténtico bocazas…como un charlatán, al estilo de Cantinflas, que habla, habla y habla, y no concreta nada, muchos menos un proyecto, un plan, una repuesta que entusiasme al país para decidirse por un cambio.
Hemos dicho que la última convocatoria que hizo Guaidó, el pasado sábado, con la clara intención de animar al pueblo y así consolidar un golpe de Estado, tuvo sus propias consecuencias, y la primera de ellas es que la población venezolana, en definitiva, dejó saber que quiere vivir en paz, porque está cansada de esos llamamientos que incitan al odio, a la confrontación y a la rebelión.

Si, así como se escucha, la gente está fastidiada y obstinada de que se maneje el mismo discurso llamando a tomar las calles para reeditar las guarimbas y promover paros que conlleven a la fuerza a deponer al gobierno legalmente constituido del presidente Nicolás Maduro.

Un factor decisivo que marcó pauta e incidió para que el llamado de Guaidó fracasara, una vez más y de manera estrepitosa, fueron los conflictos que se han venido registrando, con saldos muy lamentables, en Chile, Ecuador y Bolivia.

No hay duda que estos hechos cargados de fascismo y xenofobia, registrados en los hermanos países, a pesar del silencio mayoritario que han mantenido los medios de comunicación para darlos a conocer plenamente, sirvieron de ejemplo para que los venezolanos desecharan esa forma por demás grotesca e inconstitucional y dolorosa de hacer política para salir de un gobierno.

Los venezolanos, sin duda, el pasado sábado 16N, le enviaron un mensaje claro y contundente a Guaidó, ante lo que dijo hace solo unos días atrás: “aquí nadie tendrá navidades felices”.  Claro que el pueblo quiere navidades, ambiciona el disfrute, aspira momentos de sosiego y alegría, y sobre todo quiere de nuevo el compartir, aunque las limitaciones y la inflación tenga que enfrentarlas.

Guaidó, a nuestro entender, es sinónimo de fracaso, pero además de anarquía, de violencia, de inestabilidad, incluso, de corrupción, pero sobre todo de sumisión al imperio, que solo desea condicionar, bajo sus intereses, el destino del pueblo venezolano, según lo dejan entrever, con lo poco o mucho que ha ocurrido, la mayoría de los compatriotas de nuestro país.
italourdaneta@gmail.com

miércoles, 16 de octubre de 2019

Un ejercicio hipotético sobre la oposición venezolana en un contexto latinoamericano



Por Ramiro Gómez:
Yo considero, el Síndrome Adámico de la Política, es una categoría de análisis tomada del origen teológico de la humanidad, dónde la culpa de la causa del pecado original es del otro, de la tentación, del árbol que produjo la manzana, o de la serpiente que incita, es decir, la culpa de la acción del pecado es del otro. Y también que, es traspalado a la política, la misma está siendo llevada por los actores políticos de derecha por el síndrome Adámico, como es caso del traidor Lenin Moreno que no asume la responsabilidad de las medidas neoliberales que ha tomado en contra de los intereses de las mayorías populares de su país y a favor del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial; el infeliz, Lenin Moreno, prefiere decir que el Presidente Nicolás Maduro y el Ex Presidente Correa son los culpables de las revueltas y refriegas, pues bueno, cuando las consecuencias son negativas otros tienen la culpa.


Lo mismo ocurre con el sub presidente de Colombia, y con el ya casi depuesto Presidente de Perú, según ellos Maduro y los venezolanos residenciados o no en esos países, son los culpables de sus malas políticas, pues los otros son los culpables de la incapacidad e ineptitud de Duque y Vizcarra.

Ni hablar del impresentable títere, autonombrado, el diputado Rastrojo que se llama Juan Guaidó, quien después de posar con consentimiento y satisfacción al lado de los cabecillas de la banda criminal Los Rastrojos, banda heredera de las desmovilizadas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), dedicada al narcotráfico y el contrabando, dice, Guaidó, no estar al tanto de todo esto. La manifestación del Síndrome Adámico en el diputado Rastrojo se muestra en el típico yo no fuimos o la culpa es de Teté, del que no esté.

Así van en una extensa cadena que llega hasta los más minúsculos dirigentes de la derecha, hasta los que ocupan un carguito por designación o elección popular, por ejemplo, Smolansky, Ocariz y demás hierbas aromáticas parecidas o iguales. Esta clase de personajillos se la pasan echando la culpa de su incapacidad, ineficiencia e ineptitud en la gestión a los otros, los otros tienen la culpa de que ellos nunca trabajaron por la comunidad que alguna vez los eligió, ellos nunca cumplieron con la responsabilidad para la que fueron electos, pues la responsabilidad es de otros. También son típicas las zancadillas, las puñaladas traperas; o la maledicencia y los corillos para desprestigiar, preferiblemente a los ausentes, en reuniones públicas y privadas, o en radio, prensa y TV; en los arrabales también valen las patadas, los puños y los mordiscos.
Todo lo anterior se justifica, porque hay que echar la culpa a otro, a quien sea, así sea al gato se le echa la culpa. El síndrome la culpa es de los otros, distorsiona la realidad en el otro de forma negativa, inclusive puede inducir a sentir odio, antipatía, temor, desprecio, rabia por el otro, por cualquier razón, por la nacionalidad, por el origen étnico, por el estatus social, por la religión, por la edad, o por simple revanchismo político.

Ahora, la pregunta qué podemos hacernos es ¿por qué los personajes de la derecha padecen obsesivamente el Síndrome Adámico en la política?
Ø porque necesitan ocultar su incapacidad e ineficiencia y con ese fin responsabilizan a otros;
Ø porque necesitan desviar el foco de atención y distraer a los incautos e incautas, muchas veces ofendiendo la inteligencia del común trasladan la culpa al otro;
Ø porque necesitan deslindarse de sus responsabilidades y de las consecuencias de sus acciones, utilizando un discurso vilmente manipulador y cínico les echan la culpa a los otros.
Todo lo que significa que es una manera cobarde de planchar la arruga.  Así es como los cobardes empezando por el traidor Lenin Moreno, seguido del narco paraco Sub presidente de Colombia Iván Duque, del títere Vizcarra, y de Juanito Alimaña el diputado de los Rastrojo y demás secuaces, le echan la culpa de sus rollos al presidente Nicolás Maduro y a los venezolanos.

alfaruqomar36@yahoo.es
* Ramiro Gómez es un comunicador alternativo latinoamericano experto en temas como el Medio Oriente, la revolución cubana, Nicaragua, Colombia, la revolución Bolivariana, la Unión Soviética y la Guerra Civil española.

sábado, 21 de septiembre de 2019

La activación del CODENA y el por qué Juan Guaidó no está preso.



Por Juan Martorano:
En esta oportunidad, voy a referirme a dos temas importantes y explicativos. El primero, tiene que ver con la comparecencia pública el pasado día lunes 9 de septiembre, y en cadena nacional de radio y televisión, del presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Comandante en Jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, Jefe de Estado y Jefe de Gobierno, Nicolás Maduro Moros, en la activación de la figura constitucional del Consejo de Defensa de la Nación (CODENA).
Como segundo tema, trataré de dar una aproximación a miles de seguidores y seguidoras lectores y lectoras, sobre las razones por las que el pretendido “presidente interino” y autoproclamado Juan Guaidó, aún no está tras las rejas.


Entrando ya en materia, en el primer punto, es importante destacar que el Consejo de Defensa de la Nación (CODENA) es una figura constitucional y legal (prevista en el artículo 323 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y 34 del Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley Orgánica de Seguridad y Defensa de la Nación) el cual es el máximo órgano de consulta para la planificación y asesoramiento del Poder Público en los asuntos relacionados con la defensa integral de la Nación, su soberanía y la integridad de su espacio geográfico. A tales efectos, le corresponde también establecer el concepto estratégico de la Nación. Presidido por el presidente o presidenta de la República, lo conforman, además, el Vicepresidente Ejecutivo o Vicepresidenta Ejecutiva, el presidente o presidenta de la Asamblea Nacional, el presidente o presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, el presidente o presidenta del Consejo Moral Republicano y los ministros o ministras de los sectores de defensa, la seguridad interior, las relaciones exteriores y la planificación y otros cuya participación se considere pertinente. La ley orgánica respectiva fijará su organización y atribuciones.

En el artículo 38 del Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley Orgánica de Seguridad y Defensa de la Nación podemos encontrar al detalle las atribuciones que esta figura constitucional tiene en estos momentos. 

Son 14 grandes atribuciones que de seguidas pasamos a enumerar:
1.- Asesorar al Poder Público en la elaboración de los planes de seguridad, desarrollo y defensa integral, en los diversos ámbitos de la vida nacional.
2.- Formular la política de seguridad, en armonía con los intereses y objetivos de la Nación para garantizar los fines supremos del Estado.
3.- Elaborar el concepto estratégico de la Nación, teniendo como base vinculante el contenido de los principios fundamentales consagrados en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y las leyes de la República, con un avance progresivo que atienda la coyuntura y en sintonía con los intereses nacionales.
4.- Actualizar cuando se requiera, el concepto estratégico de la Nación, y sugerir lineamientos al Poder Público para la elaboración y ejecución de los planes que de él se deriven.
5.- Constituir Comités de Trabajo Interinstitucionales y de Emergencia, los cuales estarán integrados por representantes de los distintos organismos involucrados en la problemática objeto de análisis y por otros expertos que se consideren necesarios. Las funciones de estos Comités serán establecidas por el Reglamento de este Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley Orgánica.
6.- Fomentar la participación activa y permanente del Poder Público y de la sociedad, en los asuntos relacionados con la seguridad de la Nación.
7.- Requerir de las personas naturales o jurídicas de carácter público y privado los datos, estadísticas e informaciones relacionadas con la seguridad de la Nación, así como su necesario apoyo.
8.- Asegurar que los sistemas de inteligencia, protección civil y demás organismos de seguridad ciudadana del Estado e instituciones afines, remitan los datos, informaciones y estadísticas relacionadas con la seguridad de la Nación.
9.- Proponer al presidente o presidenta de la República intervenir aquellos órganos de seguridad del Estado, en cualquiera de sus niveles y espacios cuando las circunstancias lo ameriten.
10.- Aprobar directivas para colaborar con la movilización y desmovilización total o parcial, en los diversos ámbitos.
11.- Asegurar que los integrantes del Sistema de Protección Civil en sus diferentes niveles, programen y coordinen con el órgano respectivo, los recursos públicos y privados necesarios, a fin de prevenir, mitigar, dar respuesta y recuperar los daños ocasionados por eventos de origen natural, técnico y social, que obligatoriamente requieran del apoyo de las estructuras políticas, técnicas, sociales y económicas del Estado.
12.- Fomentar la formación de equipos multidisciplinarios especializados en seguridad y defensa, del sector público y privado.
13.- Dictar el Reglamento para su organización y funcionamiento.
14.- Otras que sean decididas en el seno del Consejo, al menos por las dos terceras partes de sus miembros permanentes.

Importante es de destacar que Nicolás Maduro ha convocado y activado desde el año 2017 esta figura, y se le dio carácter permanente. Sólo que ante la nueva escalada y amenazas que se ciernen sobre el país, mediáticamente se transmitió parte de la reunión y la alocución del Jefe de Estado el pasado día lunes.
Asimismo, desde el momento en que la Asamblea Nacional (hoy en desacato) se posesiono del parlamento, y con 2/3 de la oposición controlándolo y ejerciendo una labor obstruccionista del Ejecutivo Nacional, una de las primeras medidas adoptadas por el Jefe de Estado fue la de decretar, de conformidad con el texto constitucional y la Ley Orgánica sobre Estados de Excepción, desde el año 2016 y hasta la fecha, un Estado de Excepción y Emergencia Económica, el cual ha sido prorrogado las veces que ha sido necesario por el Tribunal Supremo de Justicia en Sala Constitucional.

Lamentablemente, creo que la población venezolana no ha sabido entender en su justa dimensión la declaratoria de alerta naranja formulada por el presidente de la República, sobre todo en los estados de la región occidental de nuestro país.

Una declaratoria de alerta naranja significa, de acuerdo a los manuales de operación de nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana, que el país está en un altísimo riesgo, y que no solo las fuerzas militares, sino que la población en general, debe estar preparada y dispuesta ante la posibilidad de ocurrencia de un ataque de tipo militar (convencional o no) por parte de un país o países agresores.

De hecho, en la comparecencia ante la Asamblea Nacional Constituyente en fecha 3 de octubre de 2017, el M/G y ministro del Poder Popular para las Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Néstor Luis Reverol Torres, señaló que una de las hipó tesis de conflicto del imperialismo con Venezuela era a través de un ataque o bombardeo aéreo. Este mismo planteamiento fue repetido y ratificado por el constituyente Julio Chávez en entrevista en el programa “Al Aire” conducido por la periodista Dahir Rahl y Pedro Yajure, en fecha 12 de septiembre de 2019, a propósito de la “activación del TIAR” a Venezuela, por parte del Consejo Permanente de la OEA, casualmente, el 11 de septiembre de 2019, cuando conmemorábamos los 46 años del derrocamiento y asesinato de Salvador Allende en Chile, y los 18 años de la “caída” de las Torres Gemelas del World Trade Center en Nueva York, y que este hecho sirvió de argumento legitimador para la posterior “Guerra contra el Terror” liderada por EEUU en el mundo entero.

La actual situación es mucho más seria de lo que creemos. En esta última semana, en lo que se conoce como el área metropolitana de Caracas, las fallas recurrentes de servicios como electricidad, agua, transporte, plataformas de telecomunicaciones, entre otros servicios, han escalado en sus fallas “recurrentes”. Esa puede ser la advertencia de que cosas superiores pudieran estar por venir.

Es por ello, que el Consejo de Defensa de la Nación asume la dirección cívico-militar de la República ante la proximidad de una posible agresión militar desde Colombia. El presidente sigue en sus funciones, pero decidiendo en colectivo en el Consejo.

En estas circunstancias cercanas a una agresión militar desde Colombia para dar inicio a una guerra regular, a nosotros, pueblo revolucionario, nos queda: (i) pasar a la orden de lo que nos indiquen, (ii) confiar en la FANB, (iii) dar pleno respaldo al Pdte. y al CODENA.

Antes del Caldas ocurrió el conflicto de Los Monjes en 1952. En ambos hechos, puntas referenciales de nuestra historia, el gobierno de Colombia fue sometido por Venezuela, la amada Patria, con respuestas contundentes de nuestras Fuerzas Armadas.
A propósito de la situación prebélica generada por el gobierno de Colombia, es necesario recordar y leer el caso de la Corbeta Caldas en aguas venezolanas el 09.08.1987 como una agresión premeditada de la oligarquía colombiana.

Dijo el Presidente Maduro: "He entregado, como Jefe de Estado, al Consejo de Defensa de la nación la conducción colectiva como máxima instancia del Estado de esta coyuntura de amenaza real”.
Ahora, algunas de las cosas que debería hacer el jefe del Estado, en el marco de esta coyuntura es lo siguiente: (i) baja de todos los precios; (ii) eliminación del iva para todos (no los multimillonarios).

Ahora, luego de hechas estas consideraciones, ahora pasemos a las que corresponden a Juan Guaidó y por qué aún no ha sido detenido por las autoridades.
Y esta pregunta me la han hecho hasta amigos que tengo hasta en EEUU. Espero con ello tratar de responder su interrogante.

He sido uno de los que he pedido, escrito hasta la saciedad de que a Juan Guaidó hay que encarcelarlo. Si nos ciñéramos a lo estrictamente jurídico, y a lo que establece el código y la legislación penal, cualquiera de los supuestos de hecho de esas normas encuadra perfectamente en la conducta del pretendido “presidente interino”.

Pero, el mismo Karl Marx lo señaló, palabras más, palabras menos: Las leyes jurídicas se basan en las formas de producción y leyes económicas, y no hacen más que legitimar el Estado Burgués aún imperante. Y eso incluye el sistema de administración de justicia.

No se trata de que el Fiscal General de la República, Tarek William Saab, quien es un furibundo defensor de los Derechos Humanos y activista como este servidor en la materia, y de quien le reconozco en sus dos años de gestión al frente del despacho del Ministerio Público, su labor encomiable y titánica de adecentarlo, apertura todas las investigaciones contra Guaidó. O que el jefe del Estado pida su encarcelamiento o que el M/G, Vicepresidente Sectorial de Obras Públicas y Servicios, Secretario Ejecutivo del Estado Mayor Eléctrico y ministro del Poder Popular para las Relaciones Interiores, Justicia y Paz, M/G Néstor Luis Reverol Torres señale que llevará los respaldos fotográficos de Juan Guaidó junto a los cabecillas de la banda narco paramilitar colombiana “Los Rastrojos”. En realidad, los poderes fácticos son los que realmente deciden por nosotros.

Venezuela es un país extremadamente importante en la geopolítica internacional por las enormes riquezas que posee. Y eso la ambicionan las grandes potencias y se la disputan. El verdadero diálogo no es entre Guaidó y Maduro, sino entre potencias que decidirán el futuro del país.

Guaidó es un mero empleado, un instrumento de los gringos, no es un personaje que piense por cabeza propia. Ya tiene su futuro asegurado con lo que se ha robado de los activos confiscados al país de CITGO, Monomeros, CVG Alunasa, y otros de Venezuela. El día que las “papas quemen”, simplemente se irá del país a disfrutar lo robado (si no lo matan los gringos antes, para dotarse del necesario casus belli para la invasión, que no será tan pronta como algunos pueden creer). Y eso mismo hubiese ocurrido si el empleado hubiese sido Leopoldo López, María Corina Machado, Henrique Capriles o Henri Ramos Allup. Guaidó es una figura que estará ahí hasta que les sea útil a los gringos.

Pero incluso, el lapso de caducidad se lo han prolongado, ya que se estima que el 5 de enero de 2020, la AN insubordinada y en desacato, lo ratifique en el cargo de presidente, “hasta que cese la usurpación”. Es decir, los gringos naricearon e impusieron el liderazgo del “autoproclamado” hasta que a ellos les dé la gana.
Pero así mismo. Esas mismas potencias se hacen mutuas y recíprocas concesiones. Así como EEUU no ha procedido (por lo menos hasta ahora) a una intervención mucho más directa sobre territorio venezolano (lo seguirá haciendo a través de operaciones encubiertas, el sabotaje a servicios públicos, ataques y asesinatos selectivos, apostando al mayor desgaste que nos ocasione esto y en paralelo las medidas coercitivas unilaterales). Ellos pidieron que “Guaidó no fuese tocado”. Y eso, sus otros pares, imagínense quienes, como buenos negociantes, lo aceptaron.

Entonces, más allá de nuestras opiniones como militantes, que es válida tenerlas (y yo las tengo) también debemos hacer análisis objetivos y reales, porque hay “real politik”. Y aunque nos cueste creerlo, Juan Guaidó con este sistema imperante, jamás ni nunca lo veremos tras las rejas.

Por eso, veremos al compañero Tarek William Saab designando al Fiscal número infinito elevado a la enésima potencia con competencia extraterritorial en asuntos cósmicos sensoriales ante la corte celestial y con la bendición de las 7 potencias, en especial con el acompañamiento de la corte vikinga. Para q investigue EL PRESUNTO nexo del diputado WHITEDOG con los narcos paracos de Colombia…"
Y hasta los fiscales de tránsito también investigarán a Guaidó porque cada esquina de Caracas es una anarquía y un caos donde prevalece el más arrecho pues.
Pero, no es la culpa del actual Fiscal General esto, sino de todo el sistema y entramado de corrupción que le legó su antecesora, Luisa Ortega Díaz.

Así como también no es la culpa exclusiva del presidente Nicolás Maduro todo esto. Estos polvos vienen de lodos pasados. La crítica que le tengo con todo respeto al Jefe de Estado es que le ha faltado mano dura para hacer valer sus decisiones e instrucciones que ha dado.
Sin embargo, hay que seguir luchando y bregando, porque no nos queda de otra ni otra opción.
Espero con ello haber contribuido a disipar algunas dudas, además de haber hecho cierta y necesaria catarsis.

¡Leales Siempre! ¡Traidores Nunca!
¡Independencia y Patria Socialista!
¡Viviremos y Venceremos!
jmartoranoster@gmail.com

sábado, 10 de agosto de 2019

Grupo de Lima: Conspiración en Buenos Aires contra Venezuela.



Por Tony López R.:
Estados Unidos continua con los planes militares para invadir a Venezuela, desesperados por los fracasos para sacar del poder a Nicolás Maduro, orientaron desde Washington al diputado Juan Guaidó, convocar el apoyo del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR).

Teniendo en cuenta que Venezuela desde el 2013 no forma parte del TIAR, el pasado mes de mayo, Guaidó, anunció que la Asamblea Nacional (AN) en desacato, aprobaría el reingreso de su país al TIAR y a principio de julio el “autoproclamado” daba a conocer que, una vez cumplida las formalidades, quedaría todo listo para reincorpora a Venezuela al TIAR.


Toda esta parafernalia, de carácter formal, tiene el objetivo de que, a través de este mecanismo de defensa regional, brinde respaldo a los planes militares de Estados Unidos y que sean fuerzas militares de los 15 países miembros del TIAR, los que lleven a cabo esta vandálica acción militar. Lo que indica que EE: UU no quiere o no puede utilizar sus fuerzas militares, pues de lograr semejante aventura, eso le traería un alto costo político interno.
El procedimiento ante un caso de verdadero peligro para la región, establece que los cancilleres de los países firmantes del TIAR deben reunirse ante el pedido expreso del Estado afectado.

En este caso, Guaidó, no representa al Poder Ejecutivo y él no puede asumir la representación del Estado venezolano, pues solo es presidente de la Asamblea Nacional, en desacato, y por tanto viola la Constitución y comete un grave delito. Mientras que, por otra parte, Venezuela no es miembro de la OEA, a pesar de que Almagro, violando la Carta de la OEA quiebra el derecho internacional al   imponer a un embajador que no representa al Estado venezolano y tiene el rechazo de varios países miembros, por tanto, no se ve posible que desde la OEA pueda activarse el TIAR

Todo esto no es más que un gran show y un complot de Estados Unidos, con la derrotada derecha venezolana y los países aliados de Estados Unidos, especialmente Colombia, Brasil, Argentina Y Chile, que apoyan a Trump en esta asquerosa maniobra para hacerse del poder en Venezuela y robar las riquezas del pueblo venezolano como acaba de denunciar la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez.

Las ridículas y prepotentes declaraciones del encargado en la Casa Blanca de las relaciones con América Latina, Mauricio Claver-Carone, a la agencia EFE el pasado 23 de julio,  al concluir la reunión del “Grupo de Lima”es la expresión  más elocuente de que el gobierno de Washington a perdido  toda su racionalidad en política exterior,  al expresar:  “es tiempo que Washington y el Grupo de Lima “ofrezcan una salida” al presidente Maduro en corto plazo y amenazó con llevarlo a la Corte Penal Internacional y a tomar medidas muchos más duras”.

Estas declaraciones del funcionario gringo y de cancilleres, como las del colombiano Carlos Holmes Trujillo, quien desde Buenos Aires anunció que, junto con el canciller brasileño, evaluaran las declaraciones de delegado norteamericano Claver- Carone en la reunión del Grupo de Lima, están en plena coincidencia con las publicadas por la prensa bonaerense del canciller argentino Jorge Faurie quien refirió que una intervención militar puede ser un recurso y sugirió convocar al TIAR.

En las últimas semanas, ha arreciado la ofensiva de Estados Unidos contra Venezuela y Cuba, a esta última, la amenazan con bloquear los buques que trasportan petróleo para la isla, así como otras amenazas de carácter económica, si Cuba no abandona el apoyo a Venezuela, amenaza que recibió la dura respuesta del presidente cubano Miguel Díaz Canel a tamaña e insolente provocación.

Es evidente que Estados Unidos y sus aliados en la región y en Europa preparan nuevas maniobras, contra la patria de Bolívar y Chávez, en el campo militar se ha denunciado las acciones de espionaje militar penetrando en el espacio aéreo venezolano, las declaraciones del Almirante Craig Faller, jefe del Comando Sur, en más de una oportunidad ha comentado que no se descarta una intervención militar en Venezuela antes de que finalice el presente año.

Venezuela debe estar preparada para detectar y responder con prontitud a las acciones de sabotaje, al sistema eléctrico, telefónico, cibernético y sobre todo al incremento de la penetración de grupos paramilitares colombianos y venezolanos, en la amplia y larga frontera que comparte con Colombia.  
No olvidar que, en complicidad con el gobierno de Uribe Vélez, (2002-2010) ese trabajo de entrenar y formar grupos paramilitares en Venezuela para derrocar al presidente Chávez, estuvo a cargo de Salvadore Mancuso y Rodrigo Pupo Tovar (a) Jorge 40, jefes en aquella época del narcotráfico, hoy esa complicidad con el gobierno de Duque-Uribe no ha desaparecido y aún operan en la frontera. 

Ese lobby que contra Venezuela realizan los políticos de la derecha, y la socialdemocracia en nuestra región, hay que responderle con una radicalización no solo en el discurso y en lo declarativo, sino de las acciones concretas y de masas, como acaba de darnos un ejemplo el pueblo puertorriqueño.

Alerta, con el convite a nivel de Cancilleres, que está realizando el ministro de exteriores, de Perú, Néstor Popolizio, para el 6 de agosto próximo, para tratar el tema de Venezuela, al cual dice ha invitado a cien países incluidos Rusia, China, Cuba y Turquía, no así, al gobierno ni a la oposición venezolana, no olvidar que ese mismo gobierno fue el que junto con Luis Almagro y siguiendo orientaciones de Estados Unidos, formaron el agresivo y guerrerista Grupo de Lima. La Conspiración de Buenos Aires continua.

En el campo político, no puede dejar de considerarse las acciones de algunos e influyentes políticos, que, desde añejas posiciones de izquierda, hoy comparten plenamente la política de Estados Unidos de llamar dictador al presidente Nicolás Maduro, como ha ocurrido en el caso del ex presidente uruguayo José Mujica, dando una voltereta inexplicable y que para él y el propio Frente Amplio, puede tener negativas repercusiones en las próximas elecciones. Sí asumiendo el discurso de la derecha, creen que podrán derrotar a la derecha uruguaya, se equivocan no hay peor conducta en política que la del gatopardismo.

Lo más significativo de toda esta ofensiva desatada por Estados Unidos y sus aliados latinoamericanos, se produce, en el momento que precisamente tanto gobierno como oposición, se reúnen en Barbados bajo los auspicios del Reino de Noruega y su gobierno y con el apoyo del gobierno caribeño, para buscar soluciones a la crisis y las noticias sobre esas conversaciones son alentadoras y positivas.

No parece descabellado afirmar, que tanto Estados Unidos, el Grupo de Lima y la convocatoria del gobierno peruano de un grupo de países para tratar el tema venezolano el próximo 6 de agosto, no es más que la ratificación de que a esos gobiernos y grupos lo que le interesa no es sacar a Nicolás Maduro de la presidencia, sino liquidar la Revolución Bolivariana, que ha devuelto al pueblo, la verdadera independencia, soberanía y libertad, de la que no gozaron durante los años de los gobiernos surgidos del pacto de Punto Fijo.

 Y robar sus riquezas, no olvidar las declaraciones del ex ministro  de Colombia, Mauricio Cárdenas, cuando dijo que la eliminación de la Revolución Bolivariana, produciría ganancias a Colombia por 70 mil millones de dólares en la reconstrucción del país.

Movilizar a las masas y enfrentar a la derecha, con la ley y la razón, como es el caso de realizar acciones nacionales, continentales y mundiales, como pedir la libertad de Lula y elevar toda la información que se tenga de como Sergio Moro, conspiró, para impedir que Lula fuera presidente de Brasil y más injusto aún encarcelarlo siendo inocente, al menos no le han probado nada de lo que le acusan. 

Denunciar y organizar acciones de protestas pacificas y de masas, contra las sanciones que de manera irracional y perversa impone Estados Unidos a Venezuela, Cuba y Nicaragua.

El gobierno de Estados Unidos está muy preocupado por el éxito que tuvo Venezuela en la organización, resoluciones y acuerdos a que se llegó en la reunión del Movimiento de los No alineados, el pasado mes de julio en -Caracas y que contó con la asistencia de delegados de 120 países, cuyos gobiernos solo reconocen como legitimo al gobierno de Nicolás Maduro y así lo recoge la declaración de dicho conclave.

De igual forma, el éxito obtenido por Venezuela, en  la vigésima quinta reunión del Foro de Sao Pablo, donde participaron  más de 150 organizaciones y partidos  políticos de izquierda y unos 700 delegados, no solo de América Latina, sino también de Europa y otras latitudes y donde se patentizo el apoyo al legitimo gobierno de Nicolás Maduro Moro y las acciones que emprenderían en sus respectivos países,  para conjurar la campaña que realizan las redes sociales al servicio de Estados Unidos y la derecha internacional contra Venezuela.

Por cierto, ambos eventos internacionales, donde se tomaron importantes acuerdos, fueron totalmente invisibilizado por todos los medios de prensa de la derecha, no solo en Estados unidos y América Latina, también en Europa y en el resto del mundo, acción que está en plena armonía con la política de la guerra de cuarta generación:  callar absolutamente lo que puede dañar el trabajo de mentiras y desprestigio contra Maduro y -Venezuela.

Los pueblos de nuestra América deben estar muy alerta ante la demencial política que desarrolla el gobierno de Donald Trump contra Venezuela, que se ha convertido en el centro del debate, no solo venezolano, sino también mundial, evitar acciones violentas y cualquier acción que conlleven a provocar una intervención militar debe ser el objetivo, para así poder decir orgullosamente que la América Latina y Caribeña es una zona de paz.

Periodista, politólogo y analista internacional.
jorgarcia726@gmail.com

miércoles, 10 de julio de 2019

El Panfleto de Bachelet y la aprobación del TIAR de Guaidó.


Por Juan Martorano:

Recientemente, algunas amistades me preguntaron mi opinión respecto a la decisión del pretendido presidente autoproclamado, Juan Guaidó, quien ha señalado que para el día martes 09 de julio de 2019, la Asamblea Nacional (En desacato e insubordinada) aprobaría el reingreso de Venezuela al denominado Tratado Internacional de Asistencia Recíproca (TIAR), y después se solicitaría a la OEA ese reingreso. Todo esto formaría parte de la generación de condiciones para la legitimación de una invasión militar, de tipo “humanitario” sobre la República Bolivariana de Venezuela.


Pero este anuncio del parlamentario no se puede ver fuera de contexto con la reciente divulgación del informe de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, me refiero a la ex presidenta de Chile, Michelle Bachelet, y de la cual, ha habido algunos analistas que se han pronunciado al respecto.

Tal y como lo señaló la camarada Secretaria de Organización del partido “Patria Para Todos”, diputada de la AN y diplomática de carrera, Blenia Medina, Mal puede catalogarse de informe el papel que leyó Bachelet el pasado 4 de julio de 2019. Y el referido documento, ha sido rechazado por múltiples personalidades e instancias, una de ellas, la de Alfred De Zayas, investigador independiente quien realizó un informe muy objetivo sobre la situación de Venezuela, y uno de los más vehementes críticos del documento de Bachelet.

Lo primero que hay que señalar sin ambages, es que la “Bachelet” no escribió el referido documento; el cual estaba redactado desde el mes de marzo del presente año, cuando la avanzada que ella envió (y que es el mismo equipo de su antecesor, el príncipe jordano Zeid Raad Al Hussein, quien es muy amigo del dirigente opositor de la Revolución Bolivariana, Diego Arria) en su visita al país durante ese lapso comprendido. Entre otras cosas, hay algunos eventos que no se refieren en el documento de 18 páginas, como es el magnicidio en grado de frustración contra el Presidente Maduro del 4 de agosto de 2018, y el sabotaje eléctrico sufrido a partir del 07 de marzo de 2019 y durante todo ese mes. Los que han tenido la oportunidad de leer el precitado documento antes señalado, entenderán muy bien a lo que me refiero.

Sin embargo, me permitiré referirme a algunos ítems del referido documento, el cual en lo personal no me sorprendió en lo más mínimo, y que amerita una respuesta bien fundamentada por parte de diferentes organizaciones promotoras de Derechos Humanos con visión crítica y contrahegemónica, organizaciones políticas y sociales que deseen pronunciarse con respecto a ese documento que no dudo en catalogar de “panfleto”.

Importante es de señalar que, en el mundo entero, ningún Estado cumple al 100% con los Derechos Humanos, y siempre se registran de alguna u otra manera violaciones a los mismos. También las nuevas concepciones de Derechos Humanos señalan que no sólo los Estados son susceptibles de cometer violaciones a los Derechos Humanos, sino que también personalidades del sector privado pueden cometer este tipo de infracciones. Esto, evidentemente los que defienden los Derechos Humanos con visión hegemónica no lo señalan en sus argumentaciones.

En el ítem II del referido “informe” en el que se refiere a los derechos económicos y sociales, se sostiene que “la crisis económica y social se agudizó considerablemente entre 2018 y 2019. A medida que la economía siga contrayéndose, la inflación se disparó y los ingresos públicos disminuyeron a raíz de una drástica reducción en las exportaciones de petróleo. La población venezolana está afrontando muy diversas e interrelacionadas violaciones de sus derechos económicos y sociales”.

Llama poderosamente la atención este análisis simplista y totalmente descontextualizado de la realidad que afronta el país. Porque evidentemente las violaciones de los derechos económicos y sociales de la población vienen producto de una política de exterminio promovida desde las administraciones Obama-Trump en el contexto de la imposición de medidas coercitivas unilaterales ilegales contra el Estado- Nación venezolano. Estas medidas, de acuerdo al estatuto de Roma, puede perfectamente configurar el delito de genocidio contra la población venezolana, en la cual, el Gobierno y Estado venezolano pueden perfectamente accionar.

Resulta curioso que en el documento leído por la Alta Comisionada de Naciones Unidas para la Defensa de Derechos Humanos, nada señale que en buena medida, la privación de Derechos Sociales y Económicos se debe a la manipulación del tipo de cambio tendiente a propiciar la merma del poder adquisitivo de nuestro signo monetario, el bolívar, y a tratar de imponer una dolarización de facto de la economía venezolana, elemento este que golpea de manera considerable a los sectores más vulnerables de la población al negársele el acceso a alimentos y medicamentos. Y esto proviene de sectores privados de la economía venezolana en coordinación con operadores políticos y conglomerados mediáticos vinculados a la administración Trump, y no al Gobierno que encabeza Nicolás Maduro Moros.

Señala el referido panfleto que “el desvío de recursos, la corrupción y falta de mantenimiento en la infraestructura pública, así como la subinversión han tenido como resultado violaciones al derecho a nivel de vida adecuado, entre otros, al deterioro de los servicios básicos como el transporte público y el acceso a electricidad, agua y gas natural. A partir de septiembre de 2018, miembros del Gobierno comenzaron a hablar de las consecuencias de la crisis económica y a reconocer ciertos aspectos de la situación humanitaria, principalmente respecto a la escasez de alimentación y de los medicamentos. El Gobierno afirmó que destina 75% de su presupuesto a la inversión social”.

Ha sido el gobierno del presidente Nicolás Maduro, quien iniciándose el período constitucional presidencial 2019-2025, en la juramentación de su nuevo período para el cual fue reelecto, ante el Tribunal Supremo de Justicia el pasado 10 de enero de 2019, que solicitó ante la Asamblea Nacional Constituyente la modificación y ajustes a la Ley contra la Corrupción, a los fines de castigar de forma ejemplarizante delitos cometidos por algunos funcionarios públicos durante su administración. No en balde, durante la presente administración de Nicolás Maduro, cerca de 4.000 funcionarios públicos y funcionarias han sido procesados y detenidos por la comisión de delitos contra la cosa pública.

Y evidentemente, ante el asedio que se promueve desde el gobierno de Estados Unidos, si nos consta que el 75% de la inversión social se destine a las Misiones Bolivarianas y a establecer todo un sistema de protección del pueblo, sobre todo dirigida a los sectores más vulnerables de la población, rompiendo con la ortodoxia de las políticas neoliberales referidas a las políticas de “ajustes estructurales”, donde siempre resultan perjudicados los más débiles. Esto no es reconocido en el pretendido “informe” de la señora Bachelet.

En el referido pasquín se ataca al programa Clap promovido por el Ejecutivo Nacional, al catalogarlo que el mismo “no cubre las necesidades nutricionales de la población y que el Gobierno no ha demostrado que ha utilizado todos los recursos disponibles para garantizar la realización progresiva del derecho a la alimentación ni tampoco que hubiere buscado, sin éxito, asistencia internacional para abordar dichas deficiencias. En los últimos meses, el Gobierno ha solicitado y aceptado ayuda, aunque ha sido insuficiente para cubrir las necesidades de la población”.

Es evidente que la posición de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para Derechos Humanos, se alinea con posiciones que hemos leído en portales web y de conglomerados mediáticos nacionales e internacionales. Cuando se señala que “según las personas entrevistadas le habrían señalado una falta de acceso a alimentos, debido tanto a la escasez como a los precios inasequibles. La disponibilidad de suficiente comida de calidad es deficiente, y los entrevistados dijeron que comían una vez, o como mucho dos veces, al día y que consumían pocas proteínas o vitaminas. La falta de acceso a alimentos tiene un impacto especialmente adverso en las mujeres que son las principales encargadas y/o las jefas de familia, quienes se ven obligadas a dedicar un promedio de 10 horas al día a hacer filas para obtener comida. Fuentes locales reportaron algunos casos de mujeres que se vieron forzadas a intercambiar comida por sexo”, se demuestra una posición sesgada y totalmente parcializada, lo que de hecho ya descalifica el mencionado documento.

Resulta temerario responsabilizar de manera exclusiva al Estado venezolano de la actual hiperinflación y contracción de la economía venezolana y a las políticas económicas y sociales adoptadas durante la última década, como responsables del debilitamiento de los sistemas de producción y distribución de alimentos, “aumentando la cantidad de personas que dependen de programas de asistencia alimentaria”. El Fondo de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura reportó que 3.7 millones de venezolanos/as se encuentran en estado de desnutrición y la ONG Caritas (financiada por la NED y la USAID) confirmó particularmente altos niveles de desnutrición entre niños/as y mujeres embarazadas .

Así como se usa a la ONG Cáritas como una de las fuentes de este informe, el basamento de muchas de sus informaciones de ONG como el Observatorio Venezolano de Prisiones de Humberto Prado, Espacio Público de Carlos Correa o Foro Penal Venezolano de Alfredo Romero, con una posición políticamente claramente alineada con sectores de la oposición venezolana y que constan en numerosos archivos de haber recibido financiamiento de agencias de inteligencia de Estados Unidos, son algunas de las razones que nos motivan a rechazar el pretendido informe.

Se obvia en el mismo que desde la imposición de medidas coercitivas unilaterales desde el 9 de marzo de 2015, y desde esa fecha hasta el presente se han dado no menos de 150 rondas de imposición de medidas coercitivas unilaterales contra la República Bolivariana de Venezuela, lo cual no aparece reflejado en el referido informe.

Se busca destacar en el documento una supuesta persecución, judicialización y criminalización a la disidencia política de actores políticos al Gobierno de Nicolás Maduro, así como de la supuesta “represión selectiva”, pero nada se señala de la muerte de Orlando Figuera, por parte de simpatizantes de la oposición, sólo porque éste parecía “chavista”; o las muertes de Robert Serra, Eliécer Otaiza, o los constantes llamados a la violencia y al derrocamiento de las autoridades legal y legítimamente constituidas; o al magnicidio en grado de frustración cometido en contra de la persona del Jefe del Estado y de altas personalidades de las ramas del Poder Público Nacional el 04 de agosto del año 2018, lo cual tampoco aparece reflejado en el referido papel de trabajo.

En el panfleto antes mencionado, se ataca la labor de la Guardia Nacional Bolivariana, la Policía Nacional Bolivariana (PNB) y sus Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) al catalogarlas como sustitutas de las denominadas “Operaciones de Liberación del Pueblo (OLP)”, el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) y la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM). Importante es de destacar que estos cuerpos de seguridad e inteligencia han ejercido una labor de contención democrática de las amenazas, en el marco de guerra híbrida, multidimensional y multiforme que vive la República Bolivariana de Venezuela, desde la asunción del comandante Hugo Chávez en la Presidencia de la República, y la cual ha escalado luego de su desaparición física el 05 de marzo de 2013.

Muy importante señalar que, nuestra política de seguridad ciudadana, y de seguridad y defensa de la Nación, están sustentadas en lo preceptuado en el artículo 326 del texto constitucional, concatenado con el artículo 59 del Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley Orgánica de Seguridad de la Nación. Este último artículo, nos permitiremos transcribirlo, textualmente:

“El Estado, a través del Ejecutivo Nacional, creará un Sistema de Protección Popular para la paz, en el cual se integren todos los Poderes Públicos del Estado, en todos los niveles político-territoriales, con el pueblo organizado y las instancias de gobierno comunal, con el fin de promover y ejecutar un nuevo modo de planificación de política criminal y la consecución de los planes en materia de seguridad ciudadana contra amenazas externas e internas a la seguridad de la Nación. El instrumento de creación y los instrumentos normativos ejecutivos que regulen el sistema al que se refiere este artículo, deberán desarrollar los subsistemas requeridos para la protección del pueblo, las autoridades encargadas para su coordinación y los mecanismos de articulación de los órganos y entes del Poder Público Nacional, Estadal y Municipal, así como las instancias de gobierno comunal y pueblo organizado”.

Es decir, las referidas instancias, conjuntamente con el pueblo organizado y las instancias del Poder Comunal, son las que definen las políticas de seguridad ciudadana, así como la política de Defensa y Seguridad de la Nación.

No ha sido política de Estado, ni en el gobierno de Hugo Chávez ni ahora con el presidente Nicolás Maduro la promoción sistemática y violación de Derechos Humanos. Y aquellos funcionarios y funcionarias de cuerpos policiales o de inteligencia implicados en estos delitos, han sido puestos y llevados ante el sistema de administración de justicia.

De hecho, ha sido el propio Primer Mandatario Nacional quien ha pedido investigaciones sobre la comisión de estos hechos punibles. Además de los denodados esfuerzos por establecer una Comisión de Justicia y la Verdad, la cual no solo es descalificada en el documento, sino minimizada en su labor de diálogo y paz con todos los sectores del país.

De ahí que sería muy interesante, que la cancillería venezolana le exija a la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, no sólo que exprese la verdad de Venezuela, sino un informe completo sobre la situación de Derechos Humanos en la frontera sur de EEUU. Cada día mueren migrantes de las caravanas provenientes de países centroamericanos como Honduras, México, Guatemala, presos en campos de concentración donde los mantiene hacinados, sobre todo a niños y adultos, en condiciones infrahumanas. O la situación en Colombia, donde se han asesinado a más de 300 líderes sociales, ex guerrilleros de las FARC-EP, por sólo citar dos ejemplos emblemáticos.

A esta trama de desestabilización y de tratar de generar las condiciones para una intervención directa, en alineación con el panfleto de Bachelet, Guaidó se activa y ahora pretende que el parlamento apruebe el TIAR para Venezuela, a fin de activar, lo que sectores de la oposición han realizado, una interpretación tergiversada del artículo 187 numeral 11 del texto constitucional, para legitimar la invasión gringa en Venezuela.

“Ya no queda espacio para la duda, quedó muy claro para el mundo que Venezuela vive una dictadura. Por eso, asumo mi responsabilidad en las acciones que vamos a liderar en todos los mecanismos que estamos ejerciendo, como parte de una sola estrategia, para conquistar el cambio”, señaló Guaidó.

Guaidó comunicó que “cumpliendo los pasos requeridos”, la AN aprobará el TIAR, y una vez que esté aprobado, “tocará construir el respaldo de los demás países de la región para que este mecanismo cuya aprobación final pasará por la Organización de Estados Americanos (OEA)”. Es clara la hoja de ruta del títere imperial.

Por ello, es que Guaidó decidió enviar a su delegación y “sentarse” con la del Ejecutivo que lidera Nicolás Maduro. Al respecto de este tema, señaló: “tanto en Oslo, como en el Grupo Internacional de Contacto y todos los espacios de presión, nuestro objetivo es el mismo: lograr una solución definitiva a la crisis de nuestro país”. Es decir, Guaidó entiende la jornada de diálogo de esta semana como el ultimátum que quiere darle a Maduro, antes del despliegue de la cartilla que le han dado sus amos, los gringos.

Sin embargo, Maduro le picó adelante, y no solo con la ratificación de Vladimir Padrino López como titular de la cartera de Defensa y Vicepresidente Sectorial de Soberanía, Política, Seguridad y Paz; A Ceballos Ichaso como jefe del CEOFANB, y modificaciones parciales en el Alto Mando Militar. Sino que ha ordenado ejercicios militares a partir del 24 de julio del presente año, a la par que Caracas se reunirá la izquierda mundial en el Foro de Sao Paulo, hasta el 28 del corriente mes. Son algunas muestras de la estrategia de Maduro.

Y una carta que se jugaría, para que en caso de que la representación guaidonistas se levante de la mesa para tratar de generar violencia. Maduro la tiene como desencadenante histórico muy similar a la convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente que hizo el 1 de mayo de 2017. Pero no me corresponde a mí anunciarla, ya que es algo así como: “En caso de incendio, rompa el vidrio”.

Ahí se las dejo.

¡Leales Siempre! ¡Traidores Nunca!

¡Independencia y Patria Socialista!

¡Viviremos y Venceremos!

jmartoranoster@gmail.com