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sábado, 23 de noviembre de 2019

Guaidó no consigue renovar la protesta y Maduro exhibe músculo en las calles



Por Juan Martorano:
Pudiéramos decir, contra todo pronóstico y aunque parezca mentira, de manera atípica, la movilización convocada por el movimiento estudiantil burgués a Fuerte Tiuna, culminó de manera pacífica, protegida por los cuerpos de seguridad del Estado, y más allá del grito de consignas y algunas pintas en los denominados “murciélagos”, no se registraron hechos que lamentar.

Dicha movilización, convocada e impulsada por el pretendido “presidente interino” Juan Guaidó para exigir la salida de Nicolás Maduro del poder, y que pretendía constituirse en un “punto de quiebre” institucional y militar, apenas tuvo la respuesta ayer de unos pocos centenares de personas, mientras que en la movilización de estudiantes y de fuerzas políticas y sociales que respaldan al actual Primer Mandatario Nacional mostró fuerza, mostrando a miles de estudiantes y simpatizantes de la Revolución Bolivariana en las calles de Caracas, y de otras localidades del país.


Importante es recordar que decenas de jóvenes opositores se congregaron desde la mañana en la Universidad Central de Venezuela (UCV) y aprovecharon la presencia de numerosos medios de comunicación para corear consignas contra el Gobierno de Nicolás Maduro y denunciar los embates de la crisis económica nacional, especialmente en el ámbito universitario.

Pero no pasó de ahí, se dio lo que en un país democrático en todo el mundo se da. Los opositores al gobierno de Nicolás Maduro y de la Revolución Bolivariana, marcharon en santa paz, entregaron su comunicado (con una representación de ellos por supuesto) a los efectivos militares, pero no trascendió de allí.

Pero resulta muy importante destacar, el fracaso y la cobardía de Juan Guaidó, cuyo “liderazgo” tiene fecha de caducidad. Ayer no sólo demostró su falta de capacidad de movilización y de convocatoria, sino además mostró cobardía él y la dirigencia que lo acompaña, ya que, a pesar de las invitaciones, no se presentaron en la referida movilización. Lo que exacerbará aún más la desazón y el desconcierto de las huestes fascistas de la derecha venezolana.

En cambio, el presidente de la República y líder de la Revolución Bolivariana, Nicolás Maduro, no sólo se presentó en la movilización alegre, multitudinaria y colorida de los y las jóvenes revolucionarios y revolucionarias, acompañada de la juventud militar, sino que dirigió un mensaje lleno de fuerza, entusiasmo y optimismo, que era lo menos que se podía esperar.
Cabe destacar que en un año tan duro y complejo como ha sido el año 2019, podemos señalar sin ambages, que la Revolución Bolivariana y el gobierno lo culminan de manera exitosa, en ofensiva política y con perspectivas muy positivas de cara al año 2020.

La derecha representada por Guaidó, más allá de la consigna y la vocinglería a la que ya nos tiene acostumbrada, luce desarticulada, desorientada, molesta, desmovilizada.

Pero, indudablemente, no todo es un lecho de rosas, pues como ya lo hemos expresado en artículos y notas anteriores, si bien es cierto que tenemos éxitos importantes dentro de la batalla política, en lo económico aún tenemos tareas pendientes, pues la denominada guerra económica, aunado a la falta de seguimiento y evaluación de nuestras políticas públicas, hacen que estemos perdiendo no sólo la batalla, sino la guerra en los referidos ámbitos.

No obstante, esto lejos de ser motivo de desmoralización, debe ser motivo de inspiración a que nos retemos a nosotros mismos, y a establecernos nuevas metas. Y que realmente nos dediquemos a esas tareas prioritarias que nuestro pueblo hoy nos demanda.

Y aún con todo ello, no bajemos la guardia y mantengámonos alerta y prevenidos. Pero con el optimismo y el entusiasmo de que el país se debe enrumbar, en este fin de año y el 2020 por senderos y destinos de prosperidad y mucho mejores que el presente año.
Y al “Juanito Alimaña”, independientemente de la maniobra que se monta para ratificarlo al frente de la Asamblea Nacional en desacato. Su “liderazgo” ya tiene fecha de caducidad.
¡Alerta, Alerta! ¡Alerta que camina! ¡La Espada de Bolívar por América Latina!

¡Leales Siempre! ¡Traidores Nunca!
¡Independencia y Patria Socialista!
¡Viviremos y Venceremos!
jmartoranoster@gmail.com

martes, 15 de agosto de 2017

Que no quede impune la agresión fascista a la rectora Hernández CNE

Por: Iván Oliver Rugeles
Venezuela
  
Produce inmensa rabia y más aún vergüenza que en nuestro país esté rebrotando el fascismo con toda su carga de odio y atrocidades, al igual de como sucedió en la Europa de las décadas de los años 30 y 40 del siglo XX con los seres humanos de ascendencia judía, o con militantes o simpatizantes comunistas o socialistas, o con seguidores de los Testigos de Jehová, o con los gitanos, o con los discapacitados y hasta con los homosexuales, cuyo repulsión y odio hacia ellos se manifestó en sus inicios tal cual le ocurrió a la Rectora del Consejo Nacional Electoral, la doctora Socorro Hernández, en un supermercado de la ciudad de Caracas, el pasado domingo 6 de agosto en curso, cuando fue agredida verbal y airadamente por un grupo de damas de nuestra "sociedad civil", sin que acudiera en su protección el personal de la seguridad del establecimiento comercial.


Suceso este aborrecible y condenable desde todo punto de vista, que no ha sido el único, pues ya han ocurrido numerosos casos equivalentes aquí mismo en el país y en el exterior, con muchos venezolanos a quienes se los identifican como chavistas o que se parecen a un chavista por su color trigueño o amulatado, de esos que aborrece Ramos Allup
…
En la Europa de los años indicados, ese odio fue in creciendo para terminar, ya a finales de los años 30, hasta -inclusive- muchos meses después de concluida la II Guerra Mundial, con el asesinato de millones de ellos, tanto en las mismas calles de manos de quienes habían sido sus propios vecinos, como fue público y notorio en los campos de concentración diseminados por toda Alemania y los territorios ocupados por el nacionalsocialismo, entonces bajo la égida de Adolfo Hitler, tendencia política que aún sigue muy viva y al acecho de la mano del gran capital transnacional, bajo el silencio sepulcral de nuestro mundo "occidental y cristiano", acerca de lo cual es mucho lo que pudiéramos narrar, dada la abundante bibliografía que existe sobre el tema.

Aplaudimos y damos todo nuestro apoyo a la orden del Presidente Nicolás Maduro de darle cacería y con carácter de urgencia, a ese grupo de damas (desconocemos si allí participaron personas del sexo masculino), con la finalidad de que sean llevados sus integrantes a la justicia y castigados con todo el peso de la Ley, pues se trata de una decisión que debe ser acatada en el término de la distancia.

Es una obligación indeclinable del Estado impedir que este brote de odio nos lleve a repetir no solamente el horror de la vieja Europa del nazi fascismo, sino el de las otras atrocidades que se vivieron, por ejemplo en Indonesia en 1964, donde fueron asesinados en pocos meses más de un millón y medio de militantes y/o simpatizantes del partido comunista de ese país asiático, o en Ruanda, donde en 1994, en menos de cien días fueron bestialmente asesinadas casi un millón de personas de la etnia Tutsis por parte de sus hermanos de la etnia Hutus, por razones políticas y más aún religiosas y para no extendernos demasiado, pues esos crímenes de odio, por razones raciales se siguen cometiendo en los Estados Unidos y hasta no solamente por parte de agrupaciones civiles, como ocurre con el Ku Klux Klan, sino por las propias policías en la casi totalidad de las policías estatales contra los afrodescendientes y latinos, en particular si éstos son mexicanos.

En tanto no haya justicia, repetimos esta verdad del tamaño del universo, no habrá paz y esos crímenes de odio no cesarán, por ello es inaplazable que todos estos atropellos reprochables y totalmente condenables que los venezolanos hemos tenido que vivirlos y padecerlos con horror en este último tiempo, tienen que ser castigados con las penas más severas que contemplan nuestras leyes.

No olvidar jamás que de los gritos exasperantes abusivos de irrespeto, sin límite alguno, a una agresión física y hasta el asesinato, hay sólo una distancia demasiado pequeñita…

rioliverr@gmail.com