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miércoles, 13 de junio de 2018

Porque la derecha apoyara a la Colombia Humana


Por Manuel Humberto Restrepo Domínguez:
Uribe no logró derrotar a la izquierda, ni exterminar a la insurgencia, ni obtuvo éxitos con el modelo económico, ni recupero la imagen del país ante el mundo, pero en cambio derrotó a la derecha y la puso a su disposición. La metió en los líos más grandes que haya tenido que afrontar. Las elites acostumbradas a las libertades y el disfrute del capital sin impedimentos, saben que están a merced del programa de ultraderecha del régimen Uribe y que si le entregan otra vez el poder quedaran sepultadas para siempre, sus hijos podrán crecer pero sus opciones de poder no. Cuando repasan sus balances encuentran que no les jugo limpio en su anterior gobierno, comprometió a muchos hombres de derecha en asuntos ilegales y luego por virtud de sus faltas los llevó a prisión, como al empresario Sabas Pretelt, magistrados y numerosos políticos regionales. 

La derecha era experta para solucionar problemas y mantenerse altiva, sabia salir de las crisis y negociar los asuntos difíciles del estado. Su última gran crisis de estabilidad y legitimidad la supo superar con la Asamblea Nacional Constituyente, donde se unieron todos los sectores de derecha para formular conjuntamente con otros sectores sociales y políticos la constitución de 1991, que para las dos últimas generaciones de jóvenes son su único referente de nación, de estado y de política. Los gobiernos de la constitución (Barco, Belisario, Samper, Pastrana), hicieron lo que las elites necesitaban para concentrar su riqueza y afianzar su poder. Cuando todo estaba bien, había opciones de terminar la guerra, pactar la rendición de grupos ilegales asociados al narcotráfico e inclusive adelantar el desmonte del sector paramilitar que dudaba en meterse en el narcotráfico, irrumpió en la escena nacional como un temible destructor Uribe, con un discurso emocional, belicoso y agitador del odio y la creación de enemigos, que convenció, no a la derecha si no a la franja electoral que en medio de múltiples necesidades, es modelada fácilmente.

 Uribe derrotó a la derecha, le cambio las reglas de juego del poder por turnos y delicada selección de clase, se reeligió con trampa y escandalizó al mundo con crímenes de responsabilidad suya, debilitó a las elites de derecha y las puso a su servicio. Pero ya no están cómodas, sus jefes políticos como Gaviria o Pastrana, no son siquiera respetados y las adhesiones que le ofrecen a Duque, parecen fruto de su propio interés personal. Para la derecha, Duque no representa nada, es el simple candidato de turno, inconexo, desconectado de la verdad, no es un jefe político como si lo es Uribe a quien por ahora le deben una obediencia que no están dispuestos a ratificar. Cesar Gaviria, es la imagen del hombre pusilánime, que traicionó al hombre decente, al gentilhombre De la Calle que se jugó su vida y prestigio en el proceso de paz, con el que la derecha estaba conforme, Gaviria es solo uno más entre tantos, repudiado por los jóvenes liberales y mirado con desprecio por los viejos liberales que sostuvieron en el poder a Samper y aplaudieron  a López, el tío abuelo de Clara López formula del hombre traicionado. Con Gaviria no hay votos, hay prensa oficial, risas, entrevistas y manipulaciones.

Tampoco hay grandes electorados que sigan al derrotado cambio radical, del que no entienden como su líder vicepresidente no logro vincular el poder de las maquinarias con el electorado de base liberal de las regiones, aquí las elites prefiere mirar a otro lado antes que entregar sus banderas a Uribe quien le propicio su derrota, le rapó los votos. Tampoco las bases conservadoras tienen ya respeto por sus dirigentes, aficionados a los cargos para ellos y a las grandes sumas del chantaje al poder que nunca llegan a satisfacer las necesidades de sus electores.

Si Uribe ha hecho algo bien, ha sido derrotar a la derecha. Y si esta ha hecho algo mal es caer arrodillada a sus pies, en espera de órdenes para actuar. Sin embrago a la derecha le queda defender su supervivencia negociando elementos para un gobierno de centro real, que no encontraría con la ultraderecha que la tiene derrotada. La derecha sabe en su pragmatismo que sin negociar su proyecto histórico de modernidad liberal, puede negociar espacios de control institucional, leyes de estabilidad económica, de propiedad, de recursos regionales por proyectos y de reformas democráticas y sobre todo sabe que necesita mantenerse viva como clase independiente, libre y sin las restricciones y acecho del régimen Uribe, para quien ella es su real enemigo.

Nadie más que la derecha sabe que Duque es un aprendiz, pero en cambio Ordoñez, Londoño, Plazas Vega, Rito Alejo, Lafourie, son expertos que no están dispuestos a aceptar principios liberales y ni siquiera reconocerles su existencia política. La derecha tiene en sus manos, discursos y votos y la necesidad vital de seguir existiendo y recomponerse o morir para siempre como proyecto hegemónico si se entrega a la ultraderecha que hará lo imposible para negarla, invalidarla y empezar a exterminarla. La Colombia humana le da poca confianza a la derecha, pero sabe quiénes están allí, sabe de las capacidades y modos de liderazgo y tiene claro que hablar de derechos, justicia social o defender la humanidad y el planeta no son banderas de izquierda, si no que históricamente es lo que han promulgado todos los liberales del mundo. La derecha sabe que estará más cómoda, tranquila y sin prevenciones, si opta por direccionar su discurso y su potencia electoral hacia la búsqueda de consolidar el estado de derecho y la democracia del país, no poniéndose en manos de quien la tiene derrotada, si no trabajando en armonía con la gente de la Colombia humana. La derecha sabe bien que ni ella ni nadie más cabe en un proyecto de ultraderecha salvo ellos, solo ellos y nadie más que ellos con todos sus vicios y desequilibrios mentales y virales.
mrestrepo33@hotmail.com

miércoles, 6 de junio de 2018

Los narcos terroristas como México y Colombia son apoyados por Trump


 Por Diego Olivera Evia: 
Nuevamente EEUU y la Secretaria de la OEA atacan a Venezuela

Como dijera en una oportunidad el escritor uruguayo Eduardo Galeano, el mundo al revés, hoy vemos como países atacan a Venezuela, acusándolo de elecciones fraudulentas, siendo los grupos políticos, de Suramérica y México, mantienen vínculos con narcotraficantes y asesinos. Pero la realidad muestra, que tanto el gobierno de EEUU, como la Unión Europea (UE), no hablan de estos crímenes, no hay sanciones políticas, ni económicas solo las presiones del gobierno de Donald Trump, que habla de sus socios comerciales y ahora los ataca con aranceles, sobre el aluminio y de esta manera, aplica el proteccionismo más violento, bajo la doctrina de América para EEUU, atacando a las naciones latinoamericanas y Caribeñas, y creando desavenencias con la UE, que de socios políticos y comerciales, a ser agredidos con medidas extraterritoriales, además impulsados a la guerra a través de la OTAN.
Para comprender la realidad de México, debemos concebirlo como un estado forajido, que aplica la violencia y el narcotráfico, como su arma letal, en una campaña política de 95 líderes políticos asesinados y el abandono de aspiraciones de un millar de candidatos a cargos públicos, en ocho meses del proceso electoral, por miedo a carteles del narcotráfico, extorsiones y secuestros, han conmocionado las campañas electorales en México.

Por su parte, el director de estrategia de Anaya, el ex canciller Jorge Castañeda, dijo a Sputnik que "es lamentable y reprobable la violencia en las campañas, pero es parte de un fenómeno más alto, que no es la violencia electoral de siempre ".El autor de dos libros sobre el fracaso de la guerra contra el narco, añadió que "sería sorprendente que no hubiera violencia, cuando México vive la peor ola de asesinatos en la historia moderna".

Hay dos hipótesis principales, indica el experto en temas de seguridad y libertades civiles: la primera tiene que ver con las ejecuciones en zonas de influencia del narcotráfico en el Estado de México (centro) y los estados de Guerrero (sur), Michoacán (oeste), Veracruz (este), y Tamaulipas (noreste). En esas regiones "los homicidios de regidores y alcaldes son resultado de la injerencia de la delincuencia organizada por el control de esas zonas", explica Cortez.

Las articulaciones de esa violencia del narcotráfico que también secuestra, extorsiona y trafica con personas, con la contienda política y autoridades, "va desde candidatos que ya estaban sometidos a una relación con la delincuencia y no quisieron seguir el trato, hasta otros que comenzaron a ser presionados y se negaron a comprometerse", sostiene el experto.

Ante esta realidad de violencia los dos principales favoritos a ganar la presidencia, Andrés Manuel López Obrador (AMLO, izquierda), y el centrista Ricardo Anaya, han condenado la ola de violencia. AMLO, como llaman al favorito sus seguidores, dijo el 9 de mayo en un foro sobre impunidad que si gana los comicios estaría a implementar un mecanismo internacional, con expertos de Naciones Unidas y del sistema interamericano. "En vez de poner un obstáculo a esos expertos, daría todas las facilidades a las comisiones internacionales", se comprometió.

La campaña electoral en Colombia: la "más sucia" de su historia
Este país, donde asesinaron a tres candidatos presidenciales hace 25 años, donde un ex presidente fue acusado de recibir dineros de la mafia en su campaña, donde varios congresistas fueron a la cárcel por el mismo motivo y donde muchos más han sido condenados por tener nexos con los paramilitares de derecha, no había visto episodios similares como los de los últimos días. Donde se generaron nuevos asesinatos, de 11 líderes sociales y ex Farc, por grupos irregulares, mostrando una vez la impunidad de los paramilitares y las fuerzas armadas.

"Yo creo que esta ha sido una campaña especialmente sucia, comparable con el Proceso 8.000 (cuando se descubrió la entrada de dineros de la mafia a la campaña del ex presidente Ernesto Samper, quien gobernó entre 1994 y 1998)", declara a BBC Mundo Elisabeth Ungar, directora de la ONG Transparencia por Colombia.

Campañas accidentadas y violentas
1985-1990 Se produjo el aniquilamiento del partido Unión Patriótica, UP, surgido de un efímero proceso de paz que hubo con las FARC. Se estima que más de 3.000 miembros de la UP fueron asesinados.
1989 En agosto de ese año fue asesinato del candidato presidencial del Partido Liberal Luis Carlos Galán en plena etapa del “narcoterrorismo”, cuando los carteles de la droga emprendieron una sangrienta ofensiva contra el estado colombiano.

1990 Fueron asesinados los dos candidatos presidenciales de la izquierda: Bernardo Jaramillo, de la Unión Patriótica, y Carlos Pizarro, de la Alianza Democrática M19. De los crímenes fueron sectores allegados al narcotráfico y los paramilitares de derecha.

1994 El candidato presidencial Andrés Pastrana le entregó al presidente César Gaviria la grabación de una conversación donde se hablaba de aportes de la mafia a la campaña del candidato liberal Ernesto Samper, quien ganó las elecciones.

1995 Estalló el llamado Proceso 8.000, el escándalo por la financiación del narcotráfico a la campaña de Samper y algunos congresistas. El Congreso absolvió a Samper, pero varios legisladores fueron condenados por la justicia.

2006 Escándalo de la “parapolítica”, la financiación y los nexos de narco paramilitares de derecha con decenas de congresistas nacionales y políticos regionales, que en su gran mayoría apoyaban al entonces presidente, Álvaro Uribe. Las acusaciones también afectaron a funcionarios del gobierno nacional, como el jefe de la policía secreta, que fue arrestado y condenado. La justicia ha condenado a más de 60 congresistas por esos hechos, así como a ex gobernadores, diputados regionales y ediles locales.
Los candidatos a una segunda vuelta, el de Uribe Iván  y   Gustavo Petro porque ninguno de los candidatos obtuvo más del 50 por ciento de los votos este domingo, muchos temen que la guerra sucia entre los aspirantes siga hasta mediados de junio, mostrando un fraude de la derecha, en más de 2 millones de votos y nadie le pone el cascabel al gato

Nuevamente EEUU y la Secretaria de la OEA atacan a Venezuela
En reciente reunión de la Organización de Estados Americanos (OEA), que debería llamarse, el virreinato de las políticas y mandamientos de EEUU, que usa a esta institución como sus políticas, para doblegar a la naciones latinoamericanas y el Caribe, la expulsión de Cuba en el año 1961, marco el hecho más indigno, ahora la presa para EEUU y Trump es el petróleo venezolano, el Coltan, el oro, diamantes y las riquezas de aluminio y bausita, en síntesis adueñarse de los recursos, acusando al gobierno del presidente Nicolás Maduro, de elecciones fraudulentas, porque la oposición pro yakee, se deicidio abstenerse y no acompaño a los candidatos de oposición, una nueva patraña, impulsada por la política de EEUU y ahora la CIA.

En esta asamblea de la OEA, retumbo un hecho no político y es la acusación al mercenario Secretario General de la OEA, Luis Almagro, que no es nueva esta realidad porque en Uruguay, cuando era Canciller del gobierno de José Mujica, también malverso fondos y no reintegraba los viáticos, ni informaba sus gastos, solo saber atacar a Venezuela y apoyar a países narcos y criminales, pero es un buen arrastrado ante EEUU.

Freenland Canciller de Canadá que su intervención aseguró que su gobierno sancionó recientemente a funcionarios venezolanos en pro del rescate de la democracia en ese país. “Es importante que no prosiga la impunidad. La semana pasada Canadá impuso sanciones conformes a nuestros principios para restaurar la democracia en Venezuela”, “Aunque creo que me estoy enfrentando a una respuesta de Venezuela estoy lista para ello”, resaltó.

El canciller de Venezuela, de inmediato, se quejó del pronunciamiento de Canadá y manifestó que “no entendemos la obsesión de Canadá sobre Venezuela”. “Canadá ha pretendido sancionar, implementado medidas. La evaluación que ha hecho EEUU de su rol no ha sido lo suficientemente buena. Usted sigue atacando para lucirse ante su jefe, que tampoco le va a dar resultados”, manifestó Arreaza.

Luego de la intervención de Venezuela, la canciller de Canadá le respondió a su par y le señaló que “aunque mi país no es perfecto, eso no nos descalifica a trabajar a favor de los derechos humanos”.
El canciller venezolano, Jorge Arreaza, arremetió con sus declaraciones durante el segundo día de la 48 Asamblea General de la OEA este 5 de junio, luego que el embajador de Estados Unidos en ese ente multilateral, Carlos Trujillo, ofreciera breves declaraciones sobre las sanciones puntuales que Washington ha impuesto contra funcionarios venezolanos.

Luego de que se hiciera un planteamiento en plenaria por parte del embajador de San Vicente y Las Granadinas sobre la importancia del diálogo y que el dejar a un lado esta herramienta representaría el camino “al unilateralismo y la violencia”, el representante de EEUU en ese organismo, Carlos Trujillo, recordó que su gobierno ha impuesto sanciones a personas “asociadas con un narco estado” y de “lavado de dinero”, mismas que a su juicio son “sectoriales”.

A su vez, el canciller paraguayo Eladio Loizaga, quien lleva el debate, dio la palabra a su par venezolano Jorge Arreaza, manifestó que tales declaraciones lo llevan a intervenir y primero, agradecer las palabras “valientes” del representante caribeño y “aclararle al señor embajador de Estados Unidos no tienen ni la más remota idea que esas pretendidas sanciones” son contrarias a las leyes internacionales, así como con las cartas fundacionales de la ONU y la OEA.

“Y usted está aquí justificando esas medidas que violan las normas de esta institución”, enfatizó.
Aprovechó para acusar que las acciones de Estados Unidos y de otros países han provocado que las transacciones financieras de Venezuela “son rechazadas” en el mundo, hecho que “perjudica” al pueblo venezolano y relató que tuvieron que hacer varias cosas para poder obtener dinero y comprar medicinas. “Pregunten a la Organización Panamericana de la Salud para luchar con sistema financiero, tanto que un banco norteamericano tuvo que darnos una excepción para obtener recursos de vacunación. Eso es cruel, es un crimen. Ustedes hacen un bloqueo contra Venezuela”.

Esta nueva realidad continental nos muestra una OEA, en manos de EEUU como estado gendarme, que quiere imponer sanciones, intervenciones armadas guerras en el mundo, aplicando y dividiendo los países de América Latina y el Caribe, para controlar los recursos naturales, imponiendo bases militares, donde los marines tienen impunidad y violan niñas en Colombia y otras naciones del continente, ellos hablan de derechos humanos y denigran a los latinoamericano, como dice en nazi fascista de la supremacía blanca, abusando de la candidatas al Mis Mundo, recordado a su Abuelo dueño de los prostíbulos de New York. Ahora acompañado por su canciller, el asesino e inmoral con cárceles clandestinas en el Mundo Miquel Pompeo, como la jefa de la CIA tortura por profesión, esta es parte de la realidad de un imperio, al estilo hitleriano llevando la muerte y la miseria al mundo.

A última hora la OEA obtuvo 19 votos de las derechas de América Latina y suspendieron a Venezuela de la misma, el Gobierno Bolivariano ya había pedido su salida de esta organización imperialista y en 11 meses saldría con la moral en alto, ante la guerra de EEUU y sus aliados vende patria.
diegojolivera@gmail.com

sábado, 2 de septiembre de 2017

Es tiempo propicio para retar a la burguesía

Por Manuel Humberto Restrepo Domínguez:

 La sentencia del manifiesto de 1848 respecto de que “el gobierno del estado moderno, no es más que una junta que administra los negocios comunes de toda la burguesía”, no deja lugar a equivoco. Efectivamente es así la cruda realidad que tiene sometido al país a la más aguda degradación política. La guerra solo había dejado al descubierto las cifras de la tragedia, pero había ocultado los móviles, los modus operandi y los centros de decisión y responsables de las prácticas de poder tan descompuestas como criminales, que se concretaban en la venta de fallos judiciales, compra venta de resultados electorales, financiación de campañas electorales con recursos ilícitos, asesinato sistemático de opositores, desaparición forzada por odio político y racial, legalización del despojo de tierras y bienes ante jueces y notarios, entre muchas actuaciones que han puesto al descubierto que la iniciativa histórica de la burguesía no era la búsqueda del progreso y felicidad del colectivo humano llamado Colombia, si no su propia felicidad completada sin escrúpulos con saqueo e ingenio para detener los repetidos avances armados y desarmados por la emancipación.


De repente ante los vientos de cambio las partes en descomposición de la burguesía son de tal magnitud, que anuncian que es la totalidad del sistema político y del control del estado el que está mal y que la concepción, métodos y medios que utiliza son incompatibles con el propósito de construcción de paz estable y duradera, a la que no quieren dar crédito y tienden a enredar en su propio entramado. El momento oportuno del pueblo bien puede ser ahora, de inmediato, sin alargues, ni demoras por tratar de completar un programa político único o rediseñar la ruta social más adecuada. 

Las elecciones de 2018 serán la última oportunidad política de encuentro entre la generación naciente de milenios y jóvenes que crecen en una sociedad de cansancio en la que se creen en libertad aunque aparezcan encadenados como prometo y de otra la generación que esta de salida, que trae las experiencias de sus luchas civiles y armadas, las batallas callejeras de los años 70, la capacidad de sobrevivencia ante el asedio paramilitar de los años 80 y 90 y las desesperanzas del fin del siglo. La organización política y social popular sabe bien que sus grandes activos son su capacidad de resistencia por la dignidad y su convicción ética y de respeto por la vida y tienen claro que habrá que ejercitar el poder de otra manera, que esta vez no podrá buscar su independencia con la misma brújula que le ofrecen los ladrones y que habrá que confluir y promover el ascenso al control del aparato de estado y sus instituciones, salir de la pura agitación y entrar al trasfondo de tomar el poder como objetivo de inmediato plazo, sin distraer la atención ni dispersar el foco entre incontables tareas.

La burguesía herida de muerte trata de encontrar un referente para completar el ideal democrático, pero sus modos de acción coherentes con un solido sistema de corrupción y clientelismo, le resultan incompatibles con el estado de derecho y la sociedad de derechos. La burguesía, encarnada en las élites en el poder, políticamente está asociada a los dos partidos tradicionales: liberal y conservador, y una lógica de centro derecha orientada por no más de 200 familias que actúan juntas o por partes para eternizar su existencia, mantener vigente su electorado regional y nacional, mantener el control de las fuentes de riqueza en bienes y poderes y, sostener vivos los contenidos patriarcales, la interdependencia con la iglesia y la fuerza militar. Su poder le permite decidir totalmente desde los mínimos detalles para la construcción de una vivienda hasta la destrucción planificada de un pueblo entero, con todas sus consecuencias de terror y sufrimientos porque “ha hecho de la dignidad un simple valor de cambio” y sigue a la letra los mandatos del capital trasnacional, recitando sin pudor el consenso de Washington, los mandatos de la OCDE, la OEA y la OTAN, y aplaudiendo los TLC y el éxito de los mafiosos que legalizan capitales porque “sustituyo las numerosas libertades conquistadas por la única y desalmada libertad de comercio”, sin importarle que donde la gente clamaba por comida quemó el arroz y contaminó las aguas y donde escaseaba la salud cerró hospitales para refinanciar bancos y donde había miseria instaló batallones que convirtieron a los hambrientos en bajas en combate. “En una palabra, en lugar de la explotación velada por ilusiones religiosas y políticas, ha establecido una explotación descarada, directa y brutal”.

La burguesía define entre los suyos a los que habrán de gobernar, desde niños identifica quienes serán presidentes, cancilleres, ministros, candidatos, empresarios o destacados militares.  Padres, hijos y parientes se turnaron los cargos de poder del ejecutivo, el legislativo y judicial, durante el medio siglo de guerra, se casaron entre sí, formaron empresas familiares, contrataron o se independizaron, para en todo caso, reproducir poder y capital, repartido entre sonoros apellidos como Pastrana, Gaviria, Galán, López, Lleras, Santos, Holguín, Uribe, Samper, Valencia, que hace tiempo dejaron claro que no tienen contradicción insalvable para asegurar en la paz lo que la guerra les dio.

La burguesía también “ha despojado de su aureola a todas las profesiones que hasta entonces se tenían por venerables y dignas de piadoso respeto. Al médico, al jurisconsulto, al sacerdote, al poeta, al hombre de ciencia, los ha convertido en sus servidores asalariados”. La ciencia ya es otra mercancía y los científicos simples adjetivos al servicio de la nueva colonización, alejados del ímpetu por una epistemología del sur y exaltados por su capacidad para abrir nuevos mercados. De las vacunas importa que sean rentables, de los agroquímicos aunque maten humanos, suelos o aguas que se vendan. De la riqueza minera que se extraiga lo que no pudo el genocidio de hace 500 años y que sus migajas en regalías financien más investigación aunque esta produzca humillación. Del derecho no importa la justicia, importa el temor a la ley que revalorice el tráfico de decisiones judiciales.

A la burguesía le interesa inmovilizar las resistencias, las indignaciones, las rabias contenidas y las emancipaciones que vienen desde abajo, pero también destituir intelectuales y posicionar académicos que no hurguen en las estructuras del poder, y reproduzcan el sistema aniquilando toda posibilidad de acción y degradando al ser humano a su condición de animales trabajadores. Es momento político para entender en colectivo que “ser libre no es otra cosa que realizarse mutuamente y que mientras se compite, cada uno en lo suyo, el capital crece, gana, disuelve la multitud” y elimina la posibilidad de distinguir entre los que tienen el poder gracias a la guerra y los que dejan la guerra para hacerse al poder y sobre todo tiempo para comprender y sumar fuerzas en unidad para que el país empobrecido no sega teniendo a sus hijos como única posesión ni que su existencia política se reduzca a seguir perpetuando con su indiferencia o interés propio el poder de quienes apenas históricamente se encargan de garantizar su reproducción biológica negando la posibilidad de vivir libres de carencias y humillaciones.

 Notas: Textos en comillas del manifiesto, K. Marx, 1848.
 mrestrepo33@hotmail.com