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miércoles, 28 de agosto de 2019

Geopolítica de China hacia Panamá- A partir del 2017

Dr. Carlos Pérez Morales:


"El 13 de junio de 2017, Panamá estableció relaciones diplomáticas con China y las rompió con Taiwán.  De los 19 acuerdos firmados, uno es relevante para nuestra región: el Memorándum de Entendimiento sobre la Cooperación en el Marco de la Franja Económica de la Ruta de la Seda y la Iniciativa Marítima de la Ruta de la Seda del Siglo XXI.

Es la primera vez que China firma un acuerdo para incorporar a un país latinoamericano a esta iniciativa. El citado Memorándum dice que “Panamá se adhiere a la iniciativa china de la Ruta de la Seda, potenciando su rol como la gran conexión con el Canal de Panamá.”   El Canal es visto como bisagra interoceánica de la Nueva Ruta de la Seda, especialmente de cara a la Cuenca del Pacífico, cerrada para China desde 2008 por el presidente Barack Obama."



Con acertada relación afirma el sabio analista internacional panameño Julio Yao, cómo las relaciones actuales entre China y Panamá son definidas en la actualidad. Las mismas son de amistad, cooperación económica y diplomáticas.

Estados Unidos ha mostrado mucha "preocupación" por este hecho ya que teme perder su hegemonía sobre el Istmo.  Esta potencia aún actúa como si fuera la dueña de Panamá y ejerce distintas presiones sobre sus diferentes gobiernos utilizando el llamado '"soft power."

La República Popular China ya tenía grandes inversiones en Panamá, a pesar de no mantener relaciones diplomáticas.  Un ejemplo de ésto es que una empresa china administra los puertos terminales del Canal.  Este hecho causó mucho revuelo en Estados Unidos ya que esta nación se oponía a esta relación. Finalmente, el Departamento de Estado tuvo que ceder al comprobar que esa compañía no era un brazo político del Partido Comunista de China y que se trataba de una empresa privada que administra diferentes puertos en diferentes países alrededor del mundo.

Estados Unidos ha mostrado mucha preocupación por lanzamiento de China de establecer la Ruta de la Seda. Esta ruta conectará a China con más de 70 países Es una ruta comercial, que incluye el paso de naves por el Canal de Panamá. Como Estados Unidos ejerce su hegemonía en Panamá (Pérez, ú2011) se muestra muy preocupado y se opone a este proyecto. La hegemonía de Estados Unidos en Panamá no es sólo de índole cultural y comercial si no que se refuerza con la presencia de 18 bases aeronavales construidas durante los últimos años.
Estas remilitarizaciones tienen la capacidad de manejar el aterrizaje y salida de los grandes aviones de guerra de Estados Unidos. (Gandásegui, 2015).

La presencia de las relaciones chino-panameñas ha aumentado sus relaciones comerciales. Desde hace mucho tiempo China es el segundo usuario del Canal de Panamá, por lo cual provee a Panamá una enorme suma de dinero por el peaje que pagan sus barcos al cruzar el Canal.

La República Popular de China posee grandes inversiones en América Latina.  China es el socio comercial más grande en países como Argentina, Chile, Brasil, y Perú y Venezuela. Los principales productos que exportan a China estos países latinoamericanos son, cobre, petróleo hierro y Soya.

El comercio y la riqueza que posee China con el mundo le garantiza su ascendencia como hegemón del mundo durante las próximas décadas.

Analista Geopolítico 
carlosperezmorales@hotmail.com

sábado, 20 de octubre de 2018

Hablemos de soberanía


Por Carolina Vásquez Araya: 
Un continente lleno de recursos, incapaz de gobernarse a sí mismo.

Hay que comenzar por definir los términos, ya que de acuerdo con la Academia de la Lengua Española, soberanía es el “poder político supremo que corresponde a un Estado independiente” y Estado es “el conjunto de los órganos de gobierno de un país soberano”. Uno y otro interconectados en el concepto de independencia política como uno de los pilares fundamentales de cualquier sistema de gobierno. Por lo tanto, para presumir de pertenecer a un Estado soberano existen condiciones específicas que, cuando estas no se cumplen, vacías de contenido cualquier discurso emitido por un político en el poder.


Ningún país latinoamericano posee ese rimbombante título. Condicionados y corrompidos en todos sus estamentos por el poder económico y político de países mucho más poderosos cuyos intereses siempre prevalecerán por sobre los de los pueblos sometidos a sus exigencias, han perdido desde hace mucho el derecho de ser soberanos. Baste retroceder a los archivos históricos para constatar la profunda injerencia extranjera en decisiones de orden estrictamente interno en todos y cada uno de nuestros países. La dependencia diseñada y construida como una herramienta de supuesto desarrollo se ha transformado en un lazo indeseable cuyo único resultado es la pobreza y la incapacidad de los gobiernos del continente para gobernar con independencia y un enfoque social de beneficio para sus pueblos.

América Latina ha sido y continúa siendo el patio trasero de intereses totalmente ajenos a esta región. Las pugnas entre Estados Unidos y Rusia, entre Estados Unidos y los países productores de petróleo, entre Estados Unidos y la maquinaria comercial de China, siguen aplastando los intereses propios de cada Estado de nuestro continente en un perverso juego de presiones de todo tipo, sobornando a políticos puestos a conveniencia de las élites con el fin de impedir el empoderamiento de la ciudadanía y así garantizar la sumisión y el entreguismo.

Así es que cuando un presidente latinoamericano empapa su discurso con palabras rimbombantes como soberanía, independencia y dignidad nacional, solo está vendiendo una pomada vieja y deslucida que ha perdido todo su efecto como motivador de masas, pero sobre todo ha perdido toda legitimidad. Ya nadie puede creer en ese cuento desde el momento que, para equilibrar un presupuesto de Estado asaltado por una burocracia ávida de enriquecerse, se recurre a la carísima limosna internacional disfrazada de cooperación. Toda esa farsa discursiva ha de provocar la burla de los poderosos círculos financieros del mundo toda vez que conocen muy al detalle los mecanismos creados por ellos mismos para apretar redes poderosas alrededor de nuestros países débiles y depredados.

Mencionar la soberanía es, por lo tanto, más que una burla un insulto contra nuestros pueblos privados de mecanismos de defensa, sometidos al hambre y a un injusto e innecesario subdesarrollo. En América Latina no existe esa independencia con la cual se empapan discursos falsamente nacionalistas; no existirá mientras “la Embajada”, el Fondo Monetario Internacional o cualquier de esos foros del poder supremo mundial decida sobre los procesos políticos, sobre las políticas públicas en términos económicos, sobre las decisiones gubernamentales respecto de la salud, la educación y la explotación de recursos naturales.
Las debilidades institucionales han sido producto de una estrategia de larga data y no será con políticos improvisados y mediocres como se logrará –algún día, quizá- construir Estados sólidos capaces de defender los intereses nacionales.

elquintopatio@gmail.com

martes, 22 de agosto de 2017

Argentina Análisis pos electoral: larga vida a Unidad Ciudadana

.Por: Jorge Giles: 

"La victoria épica de Cristina en la provincia de Buenos Aires demuestra que el proyecto nacional popular está vivo y tiene una base política territorial inalterable desde donde podrá reconstruir una nueva mayoría política. ¿Alcanza?: No alcanza. Hay que seguir ampliando Unidad Ciudadana federalmente".


1. El macrismo se consolida como partido político nacional.
2. Ganó Cristina.
3. Ganó Agustín Rossi.
4. Implotó la tercera vía de Massa.
5. Implotó Lousteau.
6. Perdieron los gobernadores que serruchaban a CFK
7 Macri engendró su propio monstruo: Carrió.
8. Randazzo fracasó y arrastró a Intendentes y militantes valiosos.
9. Larga vida a Unidad Ciudadana.

Estos primeros apuntes obligan a:
1. No subestimar a la derecha que por primera vez en la democracia moderna suma una representación política electoral propia a los otros factores de poder que tuvo desde siempre: poder económico, poder financiero, poder en la justicia, poder de los medios masivos de comunicación. Décadas estuvieron apelando a las fuerzas armadas como intermediarias de sus intereses por carecer de representación política propia. Hoy la tienen. Y eso es auspicioso para el sistema democrático. Vale repasar la lección que enseña que el neoliberalismo no es un proyecto sólo económico sino profundamente ideológico-cultural que disputa e impone la batalla por el sentido común de los ciudadanos. No los subestimemos.

Ellos no vinieron a despedirnos del trabajo un día para que salgamos al otro día a buscar otro empleo. Ellos vinieron a destruir la categoría trabajo, que es muy distinto. Por eso la cerveza artesanal y los pilotos de drones. Una forma banal de decirnos que vinieron a demoler el país peronista para imponer el país vaciado, endeudado y saqueado que se corresponde con esta etapa neoliberal del planeta tierra. Claro, como en otros órdenes de la vida, uno elige donde pararse para mirar el mundo. O nos paramos en la superficie que cimentaron los poderosos y que sigue siendo mucha. O nos ubicamos en la certeza de saber que 2 de 3 argentinos rechazan las políticas neoliberales. En la primera opción, terminamos depresivos y con un cuadro de anomia severa. En la segunda, construimos poder popular, en las calles, en Unidad Ciudadana, en los sindicatos, en las Unidades Básicas, en los locales, en el barrio, en el patio de tu casa.

2. La victoria épica de Cristina en la provincia de Buenos Aires demuestra que el proyecto nacional popular está vivo y tiene una base política territorial inalterable desde donde podrá reconstruir una nueva mayoría política que reconstruya el campo popular para octubre y para las presidenciales del 2019. ¿Alcanza?: No alcanza. Hay que seguir ampliando Unidad Ciudadana federalmente. Ya existen a favor dos elementos esenciales para cualquier construcción que disputa poder: un liderazgo consolidado, para adentro y para afuera del espacio y un proyecto de país para seguir construyendo. Habrá que tejer, desde allí, todas las alianzas posibles y todas las incorporaciones necesarias para triunfar en las próximas batallas. No hacerlo, será condenarnos a mayor dispersión y en consecuencia, a nuevas derrotas.

3. Inscribiría el triunfo de Rossi en Santa Fe en el marco conceptual anterior. Y agrego: el crecimiento exponencial de Rossi tiene alcances nacionales por el perfil del dirigente santafesino: Es un peronista-kirchnerista leal y consecuente al proyecto recreado por Néstor Kirchner y CFK en lo que va del siglo XXI.

4. Hace dos años dijimos y escribimos: No hay espacio para la ancha avenida del medio que propone Massa porque la Argentina se debate desde hace doscientos años entre dos polos antagónicos: El campo de la oligarquía (en cualquiera de sus expresiones contemporáneas) versus el campo del pueblo. Y ambos campos siempre tienden a unificar personería y representación. Esta vez Macri versus CFK expresan el punto gordiano a desatar para seguir consolidando o degradando la democracia, según cuál sea la resolución de la contradicción.

5. La implosión de Lousteau va por igual andarivel que el de Massa. La lucha de clases, que es la lucha entre pueblo-oligarquía, ha llegado a un escenario de confrontación tan nítida, que los enmascaramientos de uno y otro lado de los polos corren el riesgo de diluirse irremediablemente.

6. Los gobernadores que se planteaban como un factor político de poder para recrear una suerte de renovación que niegue y reemplace el liderazgo de Cristina perdieron abrumadoramente. Por eso es ella la que se impone en el horizonte como la única figura política desde donde reconstruir el campo popular todo, con un claro y conciso programa de oposición al neoliberalismo. Y esto sucede con alguien que, como Cristina, viene de sufrir el mayor asedio, persecución política, mediática y judicial, ofensas, traiciones y difamaciones como nunca o pocas veces se vio en la historia de los argentinos. Quizá este rasgo la haga más fuerte aun en su liderazgo. Barajar y dar de nuevo significará volver a dialogar con todos o casi todos aquellos gobernantes que tengan la voluntad de unir al pueblo con el liderazgo de CFK.

7. Está claro que el triunfo aplastante de Carrio en la CABA le plantea un dilema irresoluble a Macri: lidiar con una figura aliada que no es ni será predecible, encuadrable y disciplinable para ningún partido político. Su terminal es otra. Y atención: Una locura sin poder de fuego es un anécdota más. Pero una locura con volumen y densidad electoral, es como co-habitar con un mono con navaja en el dormitorio de tu casa.

8 El caso Randazzo debería computarse en la lista gris de las des-lealtades del campo popular a lo largo de la historia. ¿Por qué lo hizo? ¿No sabía que un liderazgo como el de Cristina es una construcción colectiva popular que lleva décadas consolidar? ¿Por qué arrastró en su capricho internista y egoísta a compañeros y compañeras valiosas de la militancia y representaciones comunales que deberían estar ocupados y preocupados por vencer a Macri y no a Cristina? Con muchos de ellos (no con todos seguramente) habrá que dialogar e intentar construir puentes de cara a octubre y de allí en adelante. Vale el intento.

9. La construcción de esta nueva herramienta política que es Unidad Ciudadana debería dimensionarse a nivel social, cultural y político, evitando su encorsetamiento al mero ejercicio electoral. Nace tan fuerte que fue capaz de desprenderse de la vieja piel del viejo pejotismo y sin embargo llenarse de peronismo en convivencia y articulación con otras tradiciones políticas y variadas expresiones de la sociedad. Cuidar a Unidad Ciudadana es ser capaz de juntar más y más masa crítica, más representación, más federalismo, más oposición, más democracia. Sólo así se construirán nuevas mayorías. Sólo así impediremos más ajuste al pueblo por parte del gobierno neoliberal. Sólo así rescataremos con vida a Santiago Maldonado y liberaremos a Milagro Sala. Sólo así seguiremos soñando con un país y un continente que esté a la altura de quienes dejaron jirones de sus vidas por llevar estas banderas a la victoria. Sólo así vamos a volver.

 Redacción Popular | Ideas para la unidad latinoamericana

rioliverr@gmail.com