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domingo, 23 de junio de 2019

Colombia La intolerancia del poder destruye la paz del país



Por Manuel Humberto Restrepo Domínguez:

Reiteradamente el poder hegemónico de Colombia hace tres tipos de peligrosos anuncios difusos: Contra la construcción de paz y el apoyo y respeto constitucional a los mecanismos de justicia determinada como un bien común de la sociedad basada en la verdad respecto a un proceso de guerra que termino por acuerdo político (JEP, Comisión de la Verdad, Unidad de Búsqueda); contra personas particulares, a quienes define a título personal como enemigos del estado y; contra el reconocimiento a los actores políticos que hicieron parte de una antigua guerra ya cerrada.


La conclusión es que el poder ha perdido la prudencia, la paciencia y la cordura propias de los estadistas, que ética y legalmente están obligados a guardar respeto y protección a los derechos y libertades de sus pobladores y a orientar con inteligencia. Con su actuar empieza a ser percibido como el mayor riesgo para la democracia y la política realizada entre adversarios y en medio de diferencias.

El gobierno está asumiendo la condición de actor político y social único, aparece intolerante y vengativo, acucioso y tenebroso emitiendo frases de amenaza y condenas contra quien objete, cuestione o se resista a actuar como él lo pide. Los medios de comunicación, hacen el eco, ese comportamiento les resulta rentable y útil para promover el imaginario de que el gobierno fue vencedor de la guerra pasada y es portador del derecho a poner las reglas de un nuevo pacto social, sin objeciones, solo que, sin ética, ni política, ni democracia.  Hay que repetirlo: nadie gano la guerra, tres generaciones de colombianos y colombianas la perdieron, recibieron en sus cuerpos y sus mentes el horror, perdieron sus sueños, su poesía y capacidad para pensar por cuenta propia en colectivo y de imaginar mundos sin odio y bajo ningún pretexto pueden ser llamados a perpetuar la tragedia, ni a tomar partido por la destrucción de la justicia, la verdad y las libertades y derechos ya ganados.

La agenda de la vida colectiva del país, está siendo manipulada con pasiones que alteran la inteligencia y someten la racionalidad a impulsos que implantan censuras,  injerencias indebidas, estigmas y acoso político, y sobre todo que caldean los ánimos de una sociedad inconforme con la desigualdad, la exclusión y los atropellos de todo tipo, para hacerla víctima de las palabras y gestos del gobierno y del partido de gobierno, que sabe fragmentar, disociar y desmontar a su antojo la percepción de tranquilidad y apaciguamiento y entronizar la intolerancia excitándola con rumores y mensajes que claman por eliminar a sus contrarios, lapidar a sus críticos, quemar en la hoguera a los herejes y ampliar la confusión que polariza e impide vivir en paz, con dignidad.

Reaparecen como si se tratara de comics, historias y hechos que parecían superados y al final de cada día queda la sensación de que el país está metido en un gran experimento, donde todos los tiempos se juntan en una sola tragedia guiada por un movimiento pendular que va de lo bueno a lo malo o de la razón o la pasión, según lo diga e impulse el gobierno. O el país perdió el sentido y recuperarlo pronto será imposible o pasa por otro momento de terror aun invisible y temporal. Son reiterados los hechos de censura, tortura, barbarie, falsedad y temeridad del poder y aunque la gente se muestra enterada e inconforme toma distancia como si todo le fuera extraño y parece dispuesta a creer que es mejor vivir sin adversarios y que si los hubiera para ellos el destino les traerá cosas terribles, inevitables.

Nadie que vea noticias, lea periódicos o consulte redes es ajeno a entender que Colombia es el país donde más asesinan y persiguen a defensores de derechos y líderes sociales por pensar por cuenta propia y defender ideas y derechos de sus comunidades, pero esta vergüenza parece estar siendo aprovechada como una oportunidad para el gobierno, que lleva cuentas y hace silencio.

Es frecuente en esta confusión, que sean los mismos corresponsables del sinsentido y de la guerra, maestros de la corrupción y del cinismo, quienes momentáneamente hagan llamados a defender a los niños, olvidando que de su seno salen los grandes despojadores de garantías a sus derechos, se han quedado con los presupuestos de la salud y las vacunas, robado el dinero de sus alimentos y llevado a la guerra que los volvió víctimas y victimarios, los dejó huérfanos, expuestos a la explotación laboral o los sacó de la escuela y de los sistemas de salud y bienestar y quedaron a merced del abuso y exposición al delito ante los ojos de todos, en semáforos, calles, basureros, alcantarillas.

El corazón de la vida social que son los vínculos sociales y la confianza creada entre solidaridades está roto. Lo rompió la intolerancia impulsada por el poder hegemónico, que se niega a permitirle a Colombia toda vivir en paz, con derechos y sentido de justicia. Los avaros desfinancian y saquean los sistemas públicos movidos por su apetito de acumulación y sus redes de corrupción y siguen ahí como si nada; las instituciones de seguridad permanecen convertidas en máquinas de terror; se producen torturas contra jóvenes reclutados a la fuerza en el servicio militar y sus superiores defienden que es entrenamiento y a las ejecuciones extrajudiciales las deben llamar entretenimiento; se censura la libertad de expresión y los censuradores siguen ahí como si nada; el gobierno es aplaudido por arremeter con furia contra las voces que cuestionen sus cifras; los ministros en coro descreditan a la ONU, Human Rigths y a países enteros y celebran su hazaña.

El estado es conminado por el mundo a respetar el derecho a la vida de líderes sociales y excombatientes cobijados por el pacto de paz y el gobierno calla; los generales cuestionados por haber conquistado medallas y soles a costa de ríos de sangre, son ascendidos y premiados; el partido de gobierno lanza diatribas de odio y no argumentos racionales y medio país parece estar de pie aplaudiendo. Sin embargo y a pesar del 10% de población en esquizofrenia (U. Rosario, 2019) todavía nada este perdido del todo, salvo la paciencia del gobierno que cayó en la intolerancia y empuja hacia el vació con el péndulo del sin sentido y el miedo.

mrestrepo33@hotmail.com

martes, 29 de enero de 2019

Viva Maduro y el pueblo venezolano; muera el gobierno yanqui y sus seguidores en Venezuela


Por Pedro Echeverría V.:

1. En México no tenemos problemas para distinguir a los bandidos que odiaron con todas sus fuerzas al presidente venezolano Hugo Chávez y hoy lo hacen a su continuador en el gobierno, Nicolás Maduro. Tampoco tenemos problemas para ubicar a los ultra corruptos gobernantes e intelectuales que no han dejado de aliarse con los gobiernos yanquis y los grandes empresarios explotadores mexicanos. Vicente Fox, Felipe Calderón, Enrique Peña, los tres expresidentes con su gabinete desde el año 2000, combatieron con todas sus fuerzas contra Chávez de Venezuela, contra Castro de Cuba, Evo Morales de Bolivia, Correa de Ecuador, Lula de Brasil, los Kirchner de Argentina, Mujica de Uruguay, Ortega de Nicaragua. ¿Puede olvidarse a los mexicanos al servicio yanqui, “intelectuales” Enrique Krauze, ¿Jorge Castañeda, Aguilar Camín, etcétera que vomitan basura?


 2. Si los yanquis invaden Venezuela en las próximas horas o días, estará listo un pueblo y un ejército para defender al gobierno electo limpiamente (incluso con vigilancia internacional) por el pueblo. Buscarían realizar su segundo golpe de Estado, repitiendo el que los empresarios venezolanos con apoyo yanqui y gobiernos de derecha dieron a Chávez en 2002; sólo tardó el golpe dos días porque a las pocas horas el pueblo en las calles y su ejército, restauró el gobierno de Chávez. Y fue ahí cuando el presidente Chávez cometió el gran error que ha costado muchísimo a Venezuela: en vez de fusilar (como sería en muchos países) o por lo menos encarcelar a los golpistas, se tocó el corazón y los dejó libres. Esos mismos traidores, con todos los miles de millones yanquis recibidos, se dedicaron a hacer crecer a la oposición que hoy es numerosa.

 3. Aquellas fuerzas que pararon la imposición del ALCA por parte de los EEUU fueron cayendo uno a uno. Se habían convertido en una gran fuerza en Sudamérica, pero después de 12 años la situación comenzó a cambiar porque los gobiernos de Bush y Obama adoptaron otra táctica para que EEUU recupere su dominio. Bush lanzó todo su poder asesino contra Irak y Afganistán para arrebatarles el petróleo; Obama comenzó a mediatizar al gobierno cubano y a golpear a algunos países de América. Pero la mira fue siempre contra Venezuela por el papel tan destacado de Chávez en la región. Se fueron fortaleciendo las bases militares llevando a Colombia del presidente Uribe y a Fox de México a golpear a Chávez, a los Kirchner y a Lula. EEUU nunca descansa cuando de amenazar y presionar se trata.  Así se explica su dominio mundial en más de 100 años.

 4. Espero que el presidente Maduro no se rinda ante los yanquis y los empresarios que llevan 18 años buscando derrocar a la izquierda en el gobierno. Han usado dos estrategias simples: a) Estrangular a Venezuela usando la dolarización de la economía y b) Guardando las mercancías y exportándola a otros países para producir escases en el mercado y crear descontento en el pueblo. En México conocemos muy bien estas estrategias asesinas y muchas más de las que se han valido todos los gobiernos para tenar dominado al pueblo. Yo apenas he estado 15 días en Venezuela y me parecería irresponsable aconsejar alguna política. Sólo diría a Maduro que se punga duro y que no le tenga confianza alguna a sus enemigos. Que esté permanentemente preparado frente al imperio y de ser posible realice unas cuantas expropiaciones.

 5. El presidente mexicano López Obrador ha demostrado un magnífico comportamiento internacional valiéndose de la conocida “Doctrina Estrada”. Poseo una enorme esperanza en que AMLO se mantenga por ese camino a pesar de las miles de presiones de la derecha proyanqui de políticos mexicanos encabezados por el PAN y el PRI. La radio y la Televisión en México son absolutamente derechista y anticomunista, tal como ha sido desde que nacieron. Pero el pueblo no es tonto porque sabe cómo se mueven los políticos y los empresarios que explotan y traicionan este país. Basta con escuchar a quienes nos han engañado y robado para saber lo que está pasando. Por eso saben que al ser los yanquis los peores invasores del mundo hay que estar de entrada contra ellos. (23/I/19)

http://pedroecheverriav.wordpress.com
alterar26@gmail.com


sábado, 26 de enero de 2019

Al olor de la carroña


Por Carolina Vásquez Araya:

Atentos a cualquier signo de debilidad, los corruptos esperan…

Nada hay más peligroso que una fiera acorralada. La potencia de su pánico es una droga que la incita a cometer actos extremos para defender su territorio de cualquier amenaza externa. Borracha de adrenalina, es capaz de desarrollar una fuerza destructiva superior a su capacidad con el fin de destruir a sus potenciales enemigos. Así actúan en nuestros países las organizaciones criminales cuando existe la menor posibilidad de perder la inmunidad conseguida durante décadas a fuerza de sobornos y amenazas.


Este es el escenario más peligroso para las naciones democráticas cuyos sistemas han permitido el crecimiento y la consolidación de redes de poder en el corazón de sus instituciones. En Guatemala, el enemigo máximo ha sido una organización destinadas a desarticular estas redes, la Cicig, cuyo desempeño logró investigaciones, procesos y sentencias inéditas en el país, enviando a prisión a muchos protagonistas de los delitos más escandalosos de las últimas décadas. Sin embargo, las organizaciones criminales conformadas por políticos, empresarios, militares y traficantes de droga y de seres humanos, al sentirse acorralados emprendieron la furiosa arremetida hasta neutralizarla e impedirle realizar el trabajo que el mismo Estado de Guatemala le encomendara.

Muy cerca de Guatemala, en México, la asunción al poder de Andrés Manuel López Obrador ha provocado similares reacciones entre los criminales alimentados por la impunidad que les han garantizado los gobiernos anteriores. Capaces de cualquier cosa con tal de entorpecer y aniquilar al nuevo gobierno, han iniciado un plan de sabotajes con el lamentable resultado de la muerte de civiles tan inocentes como indefensos. La estrategia no solo ha ocasionado pérdidas humanas, también ha creado confusión en una sociedad fuertemente dañada por la acción de las organizaciones criminales.

Decididas a todo, estas mafias súper poderosas operan desde todos los ámbitos y no tienen el menor escrúpulo en afinar su puntería sobre la población civil con tal de crear un ambiente de caos y temor, perfecto sustrato para asentar sus planes y continuar con el despojo de la riqueza de sus países. Es así como amordazan a quien tenga el valor suficiente para enfrentarlas y anulan las iniciativas ciudadanas cuyo objetivo sea transformar el sistema para crear uno capaz de abrir espacios de participación, depuración de instituciones y desarrollo de procesos en el ámbito de la seguridad y la justicia.

Estas fieras buscan el olor de la carroña y se agrupan ansiosas alrededor de los cadáveres de su propia especie. Son traicioneras y crueles, saben muy bien cómo debilitar cualquier intento de rebelión y aplastan todo cuanto amenace la impunidad con la cual los ha beneficiado una larga cadena de gobiernos supuestamente democráticos. Ávidas de riqueza y poder, no dudan en violar leyes con tal de perpetuar –incluso en cadena familiar- el despojo y el abuso. Nuestros países son ricos, tanto que no han podido sustraerse a la explotación irracional y extrema a la cual los han sometido estas organizaciones con la plena complicidad de gobiernos extranjeros poderosos, pero igualmente interesados en mantener a la población callada y obediente.

Quizá el miedo pueda ser el aliciente para generar la respuesta de una ciudadanía harta de la sumisión y la pobreza. Quizá por fin se decida a limpiar la carroña que contamina a sus instituciones y comience a exigir, con la debida autoridad, los cambios necesarios para salir del lamentable estado de degradación en el cual se hunden sus sueños y esperanzas.

elquintopatio@gmail.com

miércoles, 22 de agosto de 2018

“Irán cumplió con el acuerdo nuclear, Estados Unidos se retiró uniteralmente”

Por Leandro Albani:

Luciano Zaccara, docente argentino especializado en la geopolítica de Irán y el Golfo Pérsico, explica la actualidad de la República Islámica y las tensiones en Medio Oriente.

En Medio Oriente, donde los conflictos parecen profundizarse día a día y la guerra se esparce en varios puntos del territorio, uno de los actores principales es Irán. Milicias de la República Islámica se encuentran en Siria, en alianza con el gobierno de Bashar Al Assad, combatiendo a los grupos terroristas, algo que a la República Islámica le permite mantener la violencia alejada de sus extensas fronteras.


Irán ahora enfrenta un paquete de sanciones (y amenazas) por parte del gobierno estadounidense de Donald Trump.Cuando en 2015 el gobierno de Hasan Rohani logró la firma del acuerdo nuclear (Plan de Acción Conjunto y Completo, JCPOA) con el Grupo 5 + 1 (Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido y Francia, además de Alemania), la conflictiva relación entre Washington y Teherán, desatada en 1979 con el triunfo de la Revolución Islámica, parecía ingresar a un camino de cierta estabilidad y convivencia. Con la llegada de Trump al poder, Irán nuevamente pasó a convertirse en uno de los principales “enemigos” de la Casa Blanca.

Al mismo tiempo, la República Islámica sostiene un enfrentamiento regional con Arabia Saudí e Israel, países con los cuales las amenazas discursivas y diplomáticas pueden escucharse a diario y que, en ocasiones, tienen un fuerte tono guerrerista.
Por estos días, Irán también vive protestas sociales internas, desatadas por una crisis económica que golpea a la nación y que el gobierno de Rohani no logra sortear.
Sobre estos temas, La tinta dialogó con Luciano Zaccara, Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Nacional de Rosario (UNR), Doctor en Estudios Árabes e Islámicos y autor del libro Los enigmas de Irán: sociedad y política en la República Islámica. Zaccara en la actualidad se desempeña como profesor en la Universidad de Qatar.

¿Cómo afectarán a la economía iraní las nuevas sanciones impuestas por Estados Unidos?
—Sin duda las sanciones afectarán negativamente la economía iraní. Ya se reportan aumentos en los precios, inflación, subida del dólar, escasez de ciertos medicamentos, incremento del precio del papel (una industria básica de cualquier economía). El precio de la propiedad, sobre todo en Teherán, también subirá, toda vez que se convertirá nuevamente en un reducto para el ahorro interno, ante la dificultad de comprar divisas y viajar al extranjero. Está por verse el grueso de las sanciones, que serán implementadas en noviembre, pero seguramente afectarán a las exportaciones de petróleo, a la importación de combustible, y seguramente a compañías de aviación iraníes.

Irán ya ha pasado por sanciones muy duras, sobre todo desde el 2006, con las aprobadas por el Consejo de Seguridad de la ONU y la Unión Europea (UE), por lo que es de esperar que a pesar de sufrir, la economía se termine reacomodando. Pero tampoco sabemos qué tan duras serán las sanciones y qué alcance tendrán en relación a compañías europeas o asiáticas que negocien con Irán. Por ahora las grandes empresas se han retirado de Irán ante la incertidumbre por la extraterritorialidad de las sanciones.
—¿Existe una crisis en la economía de Irán más allá de las sanciones?

—Evidentemente la economía iraní no está en su mejor momento. Si bien desde el 2013 la inflación se había reducido bastante y la dependencia del petróleo se había reducido hasta menos de la mitad del presupuesto nacional, lo cierto es que desde la firma del JCPOA otros indicadores no habían mejorado, como el desempleo y la creación de nuevos puestos de trabajo, o la llegada de inversiones necesarias para rentabilizar la industria petrolera. Pero es evidente que la economía iraní sigue siendo muy vulnerable a los eventos externos. La retirada de Trump del JCPOA trajo automáticamente una subida incontrolable del dólar. De la misma manera, los acuerdos para evitar la caída de los precios del petróleo en el seno de la OPEP tampoco han ayudado a la economía iraní.

—¿Cuáles son los intereses de Irán para que se mantenga el acuerdo nuclear?
—Irán ha cumplido el acuerdo porque indudablemente le beneficia desde el punto de vista de la credibilidad internacional. Tener a la Unión Europea (UE), Rusia, China y otros países respaldando el cumplimiento del acuerdo permite que Irán sea un socio viable, más allá de las sanciones de Estados Unidos. Y deja en claro que en este caso ha sido Estados Unidos quien, unilateralmente, se retiró del mismo en contra de la evidencia que, incluso, las agencias de inteligencia estadounidense han brindado al Ejecutivo. Si Irán no viera ningún beneficio ya se habría retirado del mismo.

—Las protestas que se vienen dando los últimos meses en Irán, ¿pueden lograr reformas en el sistema de la República Islámica?
—No creo que las protestas de los últimos meses generen un cambio grande, pero sí es una llamada de atención al gobierno y al establishment ante la posibilidad de que no dar respuesta a las demandas populares, sobre todo las relacionadas con la justicia social y a la redistribución que la República Islámica ha usado como bandera desde 1979. Esto podría generar una ola de protestas mucho más graves que se descontrolen y exijan una represión mucho mayor.

—¿Cómo se puede explicar el enfrentamiento creciente entre Arabia Saudí e Irán?
—Es una disputa de poder hegemónico en una región muy volátil, y en donde los diversos conflictos regionales han posicionado a ambos países en lugares opuestos. Esta competición se ha convertido en sectaria (suní-chií), aunque no habría surgido como tal. Ambos estados son, en parte, culpables de esta transformación, aunque Arabia Saudí ha utilizado mucho más la retórica del enfrentamiento sectario para buscar el aislamiento de Irán y ganar aliados para su causa.

—¿Es factible una guerra abierta entre Irán e Israel?
—No lo veo factible ni creo que ninguno de los dos estados esté interesado en la misma. Ambos, sobre todo Irán, han dejado en claro cuáles son sus intereses y sus límites. Irán está en Siria, y si puede usar eso para presionar a Israel y enviarle una señal, lo hará. Pero no iniciará una guerra contra Israel. De la misma manera, Israel ha marcado a Irán sus límites, y presionará a Rusia y Siria para que evite que Irán se acerque a la frontera en los Altos del Golán, pero tampoco iniciará un ataque a gran escala en contra de intereses iraníes.
leandroalbani@gmail.com