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domingo, 9 de febrero de 2020

La realidad de los pueblos en manos de Trump


Por Diego Olivera Evia:
América latina y Europa bajo la violencia del fascismo

El camino de Trump es gravemente predecible. Su oratoria agresiva contra la prensa alimenta a los fanáticos y cada vez resulta menos improbable que un energúmeno decida convertir esa oratoria de tiranuelo caprichoso en un ataque real contra la vida de los periodistas. Los autócratas no quieren que nadie reprima su voluntad. Trump quiere ajustar la realidad a su deseo y, como vivió el exjefe del FBI, James Comey, demanda la lealtad de los reyes. Callar a quien cuestiona está en el manual de todo autoritarismo.


El ataque de Trump a los medios es trascendente porque erosiona las reglas democráticas de convivencia. Una prensa libre, a disgusto de los gobernantes, es esencial para la salud del debate político y la transparencia de la gestión pública. La prensa, en su tradición más liberal y en un plano filosófico, es un mecanismo de control de las desviaciones del sistema. Socavar al periodismo libre es, en sí, un ataque a la democracia. Si Estados Unidos se define como faro de los valores de Occidente, esas creencias están en crisis con la presidencia del Agente Naranja. Trump es el verdadero enemigo del pueblo estadounidense.

El Partido Republicano, jugando al casino político con cinismo, ha atropellado sus principios por elegir el poder antes que la denuncia de un hombre incompetente para dirigir a la nación más poderosa del planeta. Los elogios del presidente a autócratas como Erdogan o Vladimir Putin relevan de mayores pruebas: el gobierno de Trump entiende la democracia como la realización del deseo del jefe. El mundo sigue, en vivo, el descenso de la nación de Thomas Jefferson a las miasmas hediondas de la degradación moral.

En su discurso de aceptación del Freedom of Press Award, Mason recordó que la libertad de prensa está protegida por la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos. “Esas no son solo palabras en Estados Unidos: es la ley”, dijo. Pero de inmediato recordó que la prensa debe permanecer vigilante ante todo intento de restricción de la libertad de expresión y prensa o socavar el trabajo de los periodistas. “No podemos tomar esos derechos, o la ley que los garantiza, por garantizados”.
Es el presidente de Estados Unidos quien tuerce la verdad y fabrica hechos para inventar una realidad que se acomode a sus necesidades. Trump no detendrá sus ataques pues los hechos contradicen su mundo de fantasías. Y la prensa debe mantenerse haciendo su trabajo, corrigiendo sus errores y reporteando con sinceridad, pidió Mason, “para protegernos de las noticias inventadas o falsas, que de hecho existen y son peligrosas para una democracia funcional”.

La prensa puede y debe combatir el mundo delirante incubado por el cerebro del mandatario de Estados Unidos con una hoja de ruta conocida: el trabajo de siempre.  Evitar las exageraciones, siguió: “No necesitas construir una interpretación satírica de una reunión de gabinete: lo único que necesitas es cubrir la realidad”.
La lista también demanda evitar el resentimiento —reconociendo las acciones acertadas del gobierno—, transparencia y resistencia ante la intimidación, intercambio de experiencias con la prensa de otras naciones. Solidaridad ante el abuso. Y, sobre todo, no cambiar las reglas ni el comportamiento: la única lealtad posible, como ya sabe Trump, es con los hechos.

América latina y Europa bajo la violencia del fascismo
Los fascistas ya no se esconden. Han regresado al centro de la escena con racismo y atentados terroristas en sinagogas, colegios, calles y mezquitas, con artefactos explosivos enviados a políticos opositores y la prensa independiente. O dicho de otro modo: en Europa, Estados Unidos y ahora América Latina, los fascistas ya no maquillan el racismo y la violencia política que definen lo que es el fascismo, sino que en muchos casos ven con satisfacción y expresan su apoyo a líderes populistas como Donald Trump en Estados Unidos o Jair Bolsonaro en Brasil.

Estos líderes populistas han legitimado y también motivado a los fascistas. De hecho, desde el punto de vista de las conexiones entre historia lejana e historia reciente, en los últimos años el populismo ha sido una dimensión esencial de la normalización del fascismo.
Si bien el fascismo y el populismo proponen cosas muy distintas la dictadura el primero; una democracia autoritaria el segundo, fascistas y populistas comparten algunas características vitales: la demonización del adversario, apelan a un pueblo homogéneo y presentan a un líder mesiánico que todo lo sabe y que habla por la mayoría a la que llaman “pueblo”, pero que en realidad solo está constituida por sus seguidores.

Hace pocos años habría sido difícil imaginar este regreso del pasado en las bocas del líder del país más poderoso del mundo o de la democracia más grande de América Latina. Pero negar esta nueva realidad no va a ayudar a comprenderla. Hace falta detenerse a pensar las razones históricas que llevan a esta “normalidad” del fascismo, amamantado y legitimado por líderes populistas de derecha.

El fascismo actúa desde abajo, pero está también legitimado desde arriba. Cuando Bolsonaro despreció a los afrobrasileños o cuando Trump dijo que prefería inmigrantes noruegos a aquellos que venían de “países de mierda” como Haití o países africanos, no solo los fascistas interpretaron que estos líderes compartían con ellos sus valores racistas. Recientemente, Bolsonaro dijo que el Holocausto podía perdonarse y Trump defendió su polémica declaración de que entre los que asistieron a la marcha nazi de Charlottesville había buena gente.

El retorno del fascismo se ha dado en un contexto específico: en democracias que se encuentran en crisis, debilitadas por fenómenos como los referéndums y la corrupción o el hecho de que las elecciones se han vuelto plebiscitos sobre personalidades mesiánicas en las que cada vez hay menos debate de ideas o propuestas. Gracias a esta combinación de factores, el populismo ha encontrado una rendija para vincularse al fascismo e introducirse al sistema democrático para minarlo desde adentro.

Los fascistas sustituyeron la historia y las verdades sustentadas en la demostración empírica por el mito político de su líder. A quienes lucían o pensaban distinto los veían como enemigos de la nación y el pueblo. Por eso, había que perseguirlos, primero, y luego deportarlos o eliminarlos. Según estos fascistas latinoamericanos eso pasaría el “día en que el nacionalismo triunfe como régimen” y en que los “buenos argentinos” sepan “dar el grito: ‘Dios, patria y familia’.

Pero todo ha cambiado ahora que el fascismo ya no está en el pasado como un régimen de poder, sino que incluso ha regresado a la política como compañero de ruta de los nuevos populismos de extrema derecha. Se ve en Brasil, pero también en países como Chile, con el preocupante fenómeno de José Antonio Kast, el llamado “Bolsonaro chileno”, admirador como el brasileño de la dictadura de Augusto Pinochet. O en la Argentina, con bolsonaristas convencidos y políticos bolsonarizados en el gobierno y en la oposición peronista.

Normalizado por líderes como Trump o Bolsonaro y Duterte, en Filipinas, el fascismo también ha vuelto a sus orígenes de violencia extrema como el terrorismo nacional y trasnacional. Pero esto no quiere decir que los fascistas son la mano de obra de los populistas. La situación es más compleja que esto. Se dan muchas veces entre ellos afinidades electivas, y no alianzas concretas.

Recientemente, The New York Times publicó un análisis que revela la forma en que los terroristas fascistas se influyen y legitiman mutuamente a nivel global. El atentado antisemita de abril en California lo prueba: el asesino, admirador de Hitler, fue inspirado por el acto terrorista, también racista, de Nueva Zelanda y también por la masacre de la sinagoga de Pittsburgh hace seis meses, cuyo perpetrador invocó como razón las supuestas “invasiones masivas” de las caravanas de migrantes que Trump había imaginado y denunciado en su cuenta de Twitter.

Periodista, Historiador y Analista Internacional
diegojolivera@gmail.com


miércoles, 11 de septiembre de 2019

El cinismo y su común denominador en la política



Por Juan Pablo Cárdenas S.:
Si el Presidente Piñera no fue más drástico en repudiar las expresiones de su colega Jair Bolsonaro, respecto del rol de Pinochet en el golpe de estado de 1973, probablemente se deba a que no está en desacuerdo con el pensamiento de su colega brasileño, sino únicamente por la forma y oportunidad en que se manifestó. No hay que olvidar que nuestro Mandatario fue uno de los más entusiastas partidarios de la dictadura militar chilena y se supone uno de los más agradecidos por aquellos 17 años en que, de la nada, cimentó una enorme fortuna económica.


El país no puede olvidar que fue, también, uno de los muchos políticos y empresarios que fueron a solidarizar con el ex Dictador y visitarlo mientras éste estuvo detenido en Londres. A punto de ser procesado por la justicia internacional por sus graves acciones en contra de los Derechos Humanos y que fuera repatriado a Chile mediante una escandalosa componenda de diversos y variopintos actores nacionales y extranjeros.

Tampoco hay que extrañarse la tibia reacción de la derecha chilena respecto de los improperios de Bolsonaro contra la ex presidenta Bachelet y su asesinado padre. Más bien la solidaridad con la ex presidenta puede ser vista como un acto de hipocresía de quienes hace 48 años alentaron y justificaron la asonada militar repitiendo una y otra vez que el alzamiento castrense había venido a evitar una eventual dictadura marxista o comunista, como la temida posibilidad de que nuestro país siguiera el rumbo de Cuba. Patricio Aylwin, Eduardo Frei Moltalva y muchos otros dirigentes demócrata cristianos que en medio de la masacre practicada por los militares agradecieron ante el mundo que los traidores y asesinos de Allende hubieran consumado tan “patriótica” acción, coincidiendo ciertamente con las mismas palabras de Bolsonaro.

El sentido común nos indica que más allá de los “excesos”, como dicen, cometidos por la Dina o la CNI, la inmensa mayoría de la derecha chilena, del empresariado y de los grandes medios de comunicación de soslayo siguen justificando el Golpe de 1973.  Los que solo empezaron a decepcionarse de Pinochet cuando se enteraron de su falta de probidad y enriquecimiento ilícito. Y no a causa de sus delitos de lesa humanidad, la existencia hasta hoy de detenidos desaparecidos, la tortura masiva y sus campos de concentración y exterminio.

Sin embargo, tras los improperios de Bolsonaro han reaparecido los Caifás en nuestra política y no son pocos los que rasgan sus vestiduras escandalizados de lo que dijo, aunque en realidad sabemos que piensan exactamente igual a él hasta hoy mismo. Mientras los más prudentes y oportunistas solo se “lavan las manos” a propósito del revuelo causado.

Como estamos en septiembre, no faltan tampoco los ex allendistas, incluso entre  los que fueron sus ministros y subsecretarios que, luego de haber abandonado totalmente las ideas del extinto mandatario, aprovechan el momento para lucrar políticamente de su consecuencia y heroísmo, cuando desde hace tiempo abrazaron el legado neoliberal de la Dictadura y se encuentran muy cómodamente apoltronados dentro del sistema institucional que nos heredó y que los gobiernos de la Concertación y la Nueva Mayoría han venido a legitimar. Aunque a ratos se lamentan de las abusivas atribuciones el Tribunal Constitucional y de los altos niveles de inequidad social que todavía imperan después de  tres décadas de postdictadura.

Cinismo, doblez, simulación y artimaña son otros sinónimos de la hipocresía que marca el proceder de la política chilena cuanto, desde siempre, las relaciones internacionales. Son los términos que explican que los que respaldaron por 17 años a una dictadura catalogada como la más criminal de la historia americana hoy se alboroten por lo que sucede en Venezuela, pero se mantengan impertérritos por lo que acontece realmente en su vecina Colombia, donde los dirigentes sindicales son asesinados cotidianamente. Que sigan descalificando a la Revolución Cubana que exhibe los mayores índices de equidad, educación, salud y otros logros dentro del Continente. Que callen, por razones comerciales, lo que acontece en China y otros países convertidos en los principales destinos de nuestro cobre y otros pocos productos de exportación.

Asimismo, cobardía, inconsistencia ideológica y oportunismo son los calificativos para representar la hipocresía de no pocos izquierdistas y otrora evolucionarios que en privado también confiesan que, de haber acertado en su puntería los que atentaron contra la vida Pinochet no se habrían forzado en hacerse pasar por pacifistas, después de haber fundado y propiciado las acciones del MIR, el Mapu Lautaro, el Frente Patriótico Manuel Rodríguez y otros referentes de disidencia con la vía democrática hacia el socialismo de la Unidad Popular y la posterior lucha contra la opresión cívico militar.  Dejando esa larga estela de combatientes acribillados, exiliados y purgados hasta hoy para acabar integrando la clase política que hoy se enseñorea en el Estado y los partidos políticos. Todos los cuales mantienen sus denominaciones de antaño cuando en realidad son fieles expresiones, con leves matices, del régimen todavía vigente. Y cómplices pasivos de todos los despropósitos del presente.

Quizás si lo único sensato sea lamentarse de que un supra organismo como las Naciones Unidas destaque en sus organizaciones a personas de largo itinerario en la política interna de sus países de origen. Todos los cuales permanecerán amarrados a la contingencia de sus naciones y, por lo mismo, se demostrarán sometidos a los intereses mundiales y al lobby de quienes los llevaron a ocupar estos altos cargos. Que no se prefiera a quienes pueden actuar con más libertad y solvencia, sin cálculos electorales o tratando de equilibrarse o equiparar realidades muy disímiles a objeto de resultar ecuánimes y ponderados ante el mundo. Otras dos lamentables características de una política que hoy extraña la ausencia de los auténticos valores y reformadores de la historia universal.

juanpablo.cardenas.s@gmail.com

miércoles, 10 de abril de 2019

Y del desorden internacional



Por Prof.PSAlvatb.:

¿Quién se hace cargo? ¿Quién nos salvará? Quién responde por las consecuencias en los pueblos y sociedades de este nuevo des-orden en las relaciones internacionales? ¿Las Naciones Unidas? ¿La Alta Comisionada para los DDHH? ¿La OEA, la Unión Europea, el Papa? Es vergonzoso observar el panorama actual a nivel mundial, con un solo país, léase un imperio (aunque esté en decadencia como algunos dicen), se salta acuerdos y reglas convenidos para imponer su voluntad de poder económico y política, sobre Occidente y Oriente. Claro, a eso le llaman globalización neoliberal.


A tiempo no se había visto tanta soberbia, extorsión y abuso de poder de parte de un solo gobierno ¡Y, claro, lo peor de todos es que – a diferencia de otros tiempos- tenemos muchos liderazgos derechistas, nostálgicos muchos de ellos de Golpes militares, que sin el menor rubor venden sus países y territorios, sus recursos, a las transnacionales; o roban los activos de un país para repartírselo entre ellos cuál botín de guerra!  Todo ello, como no, detrás de fachadas retoricas y mentiras que, de tanto repetirse, parecen ya cualquier cosa: que la democracia (sic), los derechos humanos, la transición, la libertad, en fin. El cinismo y la hipocresía reinan por doquier, especialmente en los medios de in-comunicación y sus periodistas.

Pareciera que todos le debiéramos algo al imperio del norte, porque nadie se atreve a contrariarlo de verdad, y no solo tras bambalinas. Fíjese, lector/lectora, que todos los gobiernos derechistas, es decir, sus Estados, han firmado la carta de las NNUU de 1945. En ella se enuncia, en uno de sus artículos: “Los miembros de la Organización (NNUU), en sus relaciones internacionales, se abstendrán de recurrir a la amenaza o a al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, o en cualquier otra forma incompatible con los propósitos de las Naciones Unidas (art.2)”.

En otro de sus artículos esa Carta afirma que los países firmantes deben “Fomentar entre las naciones relaciones de amistad basadas en el respeto al principio de igualdad de derechos y al de la libre determinación de los pueblos, y tomar otras medidas adecuadas para fortalecer la paz universal”. Como usted puede ver, lector/lectora la práctica del gobierno de la Casa Blanca y también de varios países de la Unión Europea, pasan a llevar esos preceptos que ellos mismos firmaron después de la Segunda Guerra Mundial.

Y mire, que casualidad, muchos de ellos han sido países colonialistas. ¿Qué remedo de justificación dan?  Bueno, los estadounidenses  citan tanto  la  “doctrina Monroe”, creada por ellos y para ellos (donde aparecemos  -América Latina- como el “natural” “patio trasero” de los USA), hasta su auto interesada visión de que tienen una “misión excepcional” (Obama dixit) otorgada por un  poder divino (sic) , en orden a  ser “guardianes” a nivel mundial -de sus intereses e ideología-,  puestos como los intereses e ideología a las cuales debe adherir todo el mundo ( por las buenas o las malas..). 

   Lo cual tiene bastante similitud con el dicho del himno alemán que utilizó profusamente el nazismo: Deutschland, Deutschland über alles. Los EEUU por sobre todos, como dijeron los alemanes en su momento. Ellos –los estadounidenses-, son los únicos que pueden saltarse todos los derechos y acuerdos firmados en función de su conveniencia e interés particular, o también, torcerlos de tal modo que hagan posible sus acciones de invasiones y guerras ¡Y no solo son palabras! Allí tiene usted las guerras emprendidas contra Irak, Libia, Siria, Yemen del Sur, entre otras. ¿Qué han dejado esas guerras?  ¿Mejor vida para esos pueblos? ¿Autodeterminación para esos pueblos?  Es cosa de informarse. Claro hoy en día para eso hay que hacer un esfuerzo. Usted sabe, siete grandes compañías controlan los principales medios de comunicación a nivel planetario: las noticias, lo que se ve y no se debe ver; lo que se escucha y no se escucha, lo que se lee y no se debe leer. Siete grandes compañías.

Pero usted sabe que la invasión de Irak dejó al menos 600.000 muertos, la mayor parte civiles y niños: ¿para qué? ¿Cuántos muertos y destrucción dejó la intervención en la que era una próspera Libia (tenía el mejor índice de Desarrollo Humano de África según el PNUD)? ¿Para qué? ¿Para controlar el petróleo y el gas natural? ¿Sabe usted quién gobierna hoy ese país? ¿Cómo están las relaciones entre las tribus que lo pueblan?  Muy poco, casi nada.  Ya no importa ese país y su gente. No importa Afganistán. Tampoco importa Siria (donde al menos más de 300.000 personas han perdido la vida).

Y ahora es el turno de Venezuela. Situación que nos debería importar mucho más por obvias razones. Allí, se ensaya el mismo modelo intervencionista aplicado en otras naciones: robo de recursos financieros; asfixia económica; aislamiento internacional; desconocimiento del gobierno y las instituciones; y ahora, promoción del miedo y del terror, vía cortes de luz, de agua y paramilitares.  Y qué dicen los organismos internacionales de estas maniobras unilaterales de la Casa Blanca? Volvemos al mismo tema.

¿Dónde está la OEA? ¿Dónde la Unión Europea? ¿Dónde la Alta Comisionado de NNUU? En cuanto a la elite política nacional, bueno, es sabido: tanto los derechistas como buena parte de los progresistas, han sido contrarios desde el inicio al proyecto bolivariano. Lo más vergonzoso: el apoyo del gobierno de Lagos al Golpe cívico-militar liderado por un empresario contra el presidente H. Chávez.  Si mal no recuerdo, la Ministra de Defensa era Michelle Bachelet y la Canciller, Soledad Alvear. En todo caso lectores/lectoras, todo esto son solo puras casualidades azarosas…

pablosalvatb@gmail.com

miércoles, 27 de junio de 2018

El estrepitoso fracaso del imperio en el Consejo de DDHH de la ONU


Por Carlos E. Lippo: 
“La Comisión de Derechos Humanos de la ONU fue un organismo que fue debilitado deliberadamente por parte de las grandes potencias, que lo debilitaron a través del doble rasero y del doble estándar de conducta”. Fermín Toro Rodríguez, ex embajador de Venezuela en la ONU

El Consejo de Derechos Humanos de la ONU es un organismo intergubernamental creado por resolución de la Asamblea General en marzo de 2006, teniendo como objetivos declarados: fortalecer la promoción y protección de los derechos humanos y hacer frente a situaciones de violaciones de los derechos humanos a nivel mundial; sesiona en la sede de la ONU en Ginebra durante tres períodos anuales, teniendo un carácter casi permanente puesto que además puede reunirse en cualquier momento por decisión de la mayoría de sus miembros. Está conformado por 47 de los países miembros de la ONU, que son electos por votación secreta de los miembros de la Asamblea General por períodos de tres años, pudiendo ser reelectos hasta por dos periodos consecutivos.

El Consejo, que sustituye a la anterior y muy desprestigiada Comisión de DDHH, ha sido creado a proposición de los Estados Unidos y de las potencias de la Unión Europea, se enmarca en el proyecto de la pretendida reforma de democratización de la ONU y a juicio de Fermín Toro Rodríguez, nuestro embajador en los días de su creación, mantiene entre su normativa una serie de principios y reglas que son peligrosos, perjudiciales y nocivos para los estados débiles del sur del planeta (1); siendo además el caso que presentando un falso carácter de amplitud según el cual admite las denuncias de violaciones de derechos humanos no sólo de todos los estados miembros sino de algunas ONG acreditadas ante él, pretende erigirse en una especie de tribunal global ad hoc en materia de derechos humanos, con capacidad de sancionar a cualquier estado y hasta de ordenar su intervención con el pretexto de que se trata de un estado violador de los derechos humanos.

Que el Consejo de Derechos Humanos ha sido creado con la intención de convertirlo en un instrumento más de dominación del imperio y sus aliados en contra de países más débiles que no les sean afectos es algo que ya se anunciaba desde su inicio, por el carácter decididamente mafioso y truculento de la votación que le dio origen, en el desarrollo de la cual y para presionar el voto favorable de los demás miembros, los EE UU que eran los principales proponentes de su creación, optaron por votar en contra del proyecto de resolución junto a Israel, Islas Marshall y Palau, sus eternos aliados en los casos de sus más deleznables posturas en ese organismo multinacional; 170 países votaron a favor; y 3 países: Venezuela, Irán y Bielorrusia nos abstuvimos; siendo el caso, según dijo nuestro embajador, que no votamos en contra simplemente por no figurar como “comparsa” de los Estados Unidos.

La intención de convertirlo en un instrumento al servicio del imperio y las grandes potencias queda demostrada además por el hecho de que habiéndosele dado una mucha mayor jerarquía que la que tenía la Comisión, que dependía del Consejo Económico y Social (ECOSOC), no sólo es que no se le hizo depender de la Asamblea Nacional, lo que hubiese representado una importante reforma de carácter democrático, sino que se aumentó su dependencia de la Oficina del Alto Comisionado para los DDHH, quien siendo en la práctica el segundo funcionario más importante de la organización, casi un subsecretario general, obviamente tiene que contar con la anuencia y el apoyo del imperio y sus potencias aliadas.

Quien tenga dudas sobre este papel protagónico asignado por el imperio al Consejo para la promoción de la  intervención militar de aquellos países que no le son afectos, debe recordar que la invasión de Libia por parte de la OTAN en marzo de 2011, que fue justificada por medio de una interpretación fraudulenta de la Resolución 1973 del Consejo de Seguridad, la cual no determinaba una amenaza para la paz, quebrantamiento de la paz o acto de agresión por parte de Libia, sino que sólo señalaba una preocupación por la presunta violación de derechos humanos, fue emitida sólo después de que ese hermano país fuese expulsado del Consejo de DDHH por la Asamblea General con base en un informe totalmente sesgado elaborado por dicho organismo bajo la coordinación de la Alta Comisionada de Derechos Humanos de la ONU, Navi Pillay, quien dirigió el debate, y que señalaba falsamente, entre otras muchas atrocidades, que el Coronel Gadafi había incurrido en delitos de lesa humanidad al ordenar  el bombardeo aéreo de los “rebeldes” de Benghazi.

Por otra parte, la falsa democratización en el tratamiento del tema de los derechos humanos por parte del Consejo queda evidenciada por el hecho de que las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) que logran ser acreditadas ante el organismo son aquellas que tienen estrechas vinculaciones y/o una gran dependencia política y financiera del imperio; tal es el caso de: “UN Watch” (2), una organización no gubernamental con sede en Ginebra cuyo mandato es supervisar la actuación de las Naciones Unidas según el criterio de su propia “Carta”, fundada en 1993 bajo la presidencia de Morris B. Abram, antiguo embajador de los Estados Unidos ante las Naciones Unidas, que además participa de forma activa en la ONU en calidad de ONG reconocida como entidad de carácter consultivo especial ante el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (ECOSOC) y como ONG asociada con el Departamento de Información Pública de la ONU (DIP).

Así como el de la ONG venezolana de nombre “Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos” (PROVEA), reconocida opositora de nuestros gobiernos revolucionarios, que según denuncia del Presidente Maduro y de muchos investigadores y analistas, recibe financiamiento de la NED (National Endowment por Democracy) y de la USAID (Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional), así como de Rights & Democracy, fundada por el parlamento canadiense, según el investigador Yves Engler (3). Siendo además público, notorio y comunicacional pues aparece en su propia página web, que es financiada y asesorada por entidades tales como: la embajada británica, la Fundación Ford, la Fundación Open Society, de George Soros, la Unión Europea (UE) y la Fundación Merck, una farmacéutica de procedencia alemana con gran presencia en el mercado venezolano, que siendo de las que ha recibido mayor cantidad de divisas preferenciales por parte del gobierno revolucionario ha generado el mayor desabastecimiento inducido en rubros tan importantes como anticonceptivos y antibióticos.

Tal como había previsto nuestra cancillería que podría ocurrir al momento de su creación y a pesar de ser miembros actual del Consejo de DDHH desde el año 2012, al igual que lo era Libia hasta su expulsión a comienzos de marzo de 2011, hemos sido objeto de un fuerte asedio en dicho organismo desde el 2014, siempre bajo la dirección del actual Alto Comisionado para los DDHH, el príncipe jordano Zeid Ra'ad Al Hussein, un hombre de la más plena confianza del imperio que llegó al altísimo cargo que ocupa con el apoyo de algunas ONG´s financiadas por la CIA y el Departamento de Estado a través de la USAID, como “Amnistía Internacional” y “Human Rights Watch”, después de haberle prestado importantes servicios como jefe diplomático de la UNOPROFOR (Fuerza de Protección de las Naciones Unidas), entidad que fungió de agencia militar aliada a la OTAN durante la guerra de Yugoslavia, para la supuesta "asistencia humanitaria", el "socorro de víctimas" y la creación de "zonas de seguridad" en aeropuertos y regiones fronterizas de lo que hoy conocemos como Croacia y Bosnia-Herzegovina (4).

Siendo el caso que este extremadamente linajudo “perro fiel del imperio”, a pesar de que nuestro país ha aprobado con honores tres “Exámenes Periódicos Universales” consecutivos y ha contado con un apoyo mayoritario para neutralizar cuanta maniobra en su contra ha urdido en el seno del Consejo de DDHH, ha sido autor y/o patrocinador principal, entre otros, de los siguientes medios de ataque en contra nuestra:

             Innumerables declaraciones públicas en defensa de los terroristas opositores cuyas acciones generaron casi medio centenar de víctimas mortales, entre febrero y mayo de 2014, en especial del agente de la CIA Leopoldo López, autor intelectual de los hechos, desde que tomase posesión de su cargo a finales de ese mismo año. 

             Un informe sobre el "deterioro de los derechos humanos en Venezuela", que habiendo sido emitido en el 2015, ha servido de matriz de opinión para los medios y laboratorios de propaganda  locales para intentar criminalizar al estado venezolano (4).

             Un informe emitido en el 2017 que da cuenta de “terribles violaciones” de los derechos humanos supuestamente ejecutadas por nuestro gobierno en contra de aquellos “pacíficos” manifestantes opositores que de abril a agosto del mismo año, llegaron al extremo de quemar vivos a no menos de 23 (5)personas por la única razón de que presumían que eran chavistas a causa de su fenotipo. Informe que sirvió de base para que la ONG “UN Watch”, mencionada en un párrafo anterior, solicitase infructuosamente la expulsión de nuestro país del Consejo de DDHH, ante la Asamblea General de la ONU, en septiembre de 2017 (6).

             Un extensísimo apartado en su informe anual sobre la situación de los derechos humanos en el mundo, presentado ante el Consejo de DDHH en marzo del presente año, en el cual además de reiterar ampliamente las acusaciones en perjuicio de Venezuela, llega al extremo de oponerse a la celebración de las elecciones presidenciales convocadas para el 20 de mayo (7); tocando un tema de la exclusiva incumbencia de los venezolanos.

             Una solicitud para la creación de una comisión especial de la ONU para investigar las “violaciones” de los derechos humanos en Venezuela, formulada el pasado lunes 18, durante la sesión inaugural del Consejo de DDHH (8).

             Un informe fechado hace dos días en el cual se sugiere una intervención de la Corte Penal Internacional (CPI) para juzgar las “violaciones” de los derechos humanos en Venezuela (9); informe que en opinión de Alfred de Zayas, experto independiente al servicio de la ONU, “carece de objetividad, ya que para su elaboración era fundamental escuchar a todas las partes involucradas” (10).

En suma, una verdadera obsesión fatal la de este funcionario, altísimo cipayo del imperio, que no parece haber encontrado ningún otro estado violador de los derechos humanos en todo el planeta, que no sea el estado venezolano.

He dicho y tengo la plena convicción de que el imperio ha sufrido durante la semana en curso un estrepitoso fracaso en el seno del Consejo de Derechos Humanos de la ONU por las siguientes razones:

A pesar de todo su pedigrí, su formación académica y su experiencia en intervenciones militares de países no afectos al imperio y a pesar de todo el empeño que ha puesto en ello, Zeid Ra'ad Al Hussein, no ha podido lograr nuestra expulsión del Consejo de DDHH, como si lo logró su antecesora, Navi Pillay, con Libia en el 2011, en los días previos a la invasión de la OTAN. No lo ha logrado aún y es altamente probable que no lo logre, habida cuenta de que según sus propias palabras sólo permanecerá en el cargo hasta mediados del presente año (11).

Este 18 de junio Zeid Ra´ad Al Hussein, en el marco de un discurso en la 38ª sesión del Consejo de Derechos Humanos, el mismo discurso en el cual propusiese la creación de una comisión para investigarnos, no pudo soslayar la obligación de instar a las autoridades de EE.UU. a acabar con la práctica de separación forzada de niños de las familias inmigrantes que entran ilegalmente en territorio estadounidense a través de su frontera con México. Al Hussein describió esta práctica de la Administración Trump como “abuso intolerable contra los niños”, recordando que según la Asociación Estadounidense de Pediatría (AAP, por sus siglas en inglés) “es sancionada por el gobierno” y puede causar “daños irreparables para toda la vida” (12).

 Siendo oportuno señalar que estas dos derrotas del imperio en el seno del Consejo de DDHH, por vía de su “pupilo de oro”, Zeid Ra'ad Al Hussein, fueron antecedidas por otra que tuvo lugar en la sesión del lunes 14 de mayo, en la que Al Hussein reclamó que terminase la ocupación israelí de Gaza y dijo que los habitantes de la Franja viven"enjaulados en un suburbio tóxico" (13). Y como si esto fuera poco, es necesario reseñar que a proposición del mismo funcionario el Consejo decidió el envío de un equipo internacional a la zona para abrir una investigación independiente por supuestos crímenes de guerra; dándose el caso de que Estados Unidos y Australia fueron los únicos de los 47 estados del Consejo que votaron en contra y que entre los 19 estados que se abstuvieron estuvieron Reino Unido y Alemania, dos de sus más fieles aliados.
 Para concluir, me es altamente placentero señalar que la mayor demostración de que el fracaso ha sido realmente estrepitoso es la renuncia del imperio a formar parte del organismo, tal como fuese anunciada por sus más altas autoridades diplomáticas, con una mezcla de cinismo, prepotencia y frustración, el día siguiente al de la 38ª sesión(12).

¡Hasta la Victoria Siempre!
¡Patria o muerte!
¡Venceremos!

(1) https://www.aporrea.org/actualidad/n74633.html
(2) https://www.unwatch.org/quienes-somos-2/
(3) http://chile.embajada.gob.ve/index.php?option=com_content&view=article&id=1439%3Aique-es-provea-y-quien-los-financia-&catid=14%3Aipor-que-venezuela&Itemid=129&lang=es
(4) http://misionverdad.com/trama-global/a-quien-propone-luis-almagro-como-mediador-de-la-onu-para-venezuela
(5) http://www.cubadebate.cu/noticias/2017/07/22/la-oposicion-ha-quemado-vivas-al-menos-23-personas-en-venezuela/#.Wy2eKoopDIU
(6) http://cronica.uno/ong-pidio-la-onu-expulsar-venezuela-consejo-derechos-humanos/
(7) http://www.el-nacional.com/noticias/mundo/alto-comisionado-onu-cuestiono-legitimidad-elecciones-venezuela_225856
(8) https://www.aporrea.org/ddhh/n326751.html
(9) http://www.laiguana.tv/articulos/94017-venezuela-rechazo-informe-onu-intervencion-cpi
(10) http://www.laiguana.tv/articulos/94023-informe-ddhh-onu-no-obetividad-alfred-zayas
(11) https://www.openglobalrights.org/another-one-bites-the-dust-what-future-for-the-un-high-commissioner-for-human-rights/?lang=Spanish
(12) http://albaciudad.org/2018/06/estados-unidos-abandona-el-consejo-de-ddhh-de-la-onu-tras-rechazo-mundial-por-separar-inmigrantes-de-sus-hijos/
(13) http://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-44175115

celippor@gmail.com

martes, 12 de junio de 2018

La mayor tragedia de Guatemala es su sociedad mediocre


Por Ilka Oliva Corado:

Hablar de la sociedad guatemalteca es hablar del colmo de los colmos: todos los males de la humanidad se conjugan en ese pedacito de país que por si fuera poco también se elevan al cuadrado: ingratitud, insensibilidad, desmemoria, cinismo, cachurequería, racismo,  clasismo, homofobia, mente colonizada y  mediocridad.

Punto y aparte es  el pueblo, el pueblo de pies descalzos está a años luz de la sociedad rastrera que lo violenta,  excluye y expulsa en las migraciones forzadas eso si no lo asesina antes en desnutrición y limpiezas sociales. Claro está que este artículo trata de la peste que carcome  a Guatemala, no de la raíz milenaria que la embellece.  Quien lea entienda.

Si el abuso sexual  y el  feminicidio de 41 niñas en un Hogar Seguro del gobierno, no hizo reaccionar a la sociedad para exigir la renuncia inmediata de Jimmy Morales, nada lo logrará así hagan erupción todos los volcanes, se desborden todos los ríos y despierten huracanes que en conjunto formen deslaves que arrasen con poblados completos.

Si familias completas  intentando sobrevivir en basureros, si miles de niños viviendo en las calles; picando piedra, cargando bultos, lustrando zapatos: sin acceso a la salud, a la educación y a una vida integral no ha logrado que la sociedad reaccione, nada lo hará. Si miles se pudren cortando caña,  para los grandes ingenios de explotadores y la sociedad ni se mosquea, nada lo hará.

Si los cientos de bares y casas de citas en cada esquina del país, donde se secuestra, viola y asesina a niñas, niños, adolescentes y mujeres no logra que la sociedad se indigne y  cambie el sistema, nada lo  hará. Porque de una u otra forma esa sociedad mediocre también se beneficia, no olvidemos que es patriarcal y misógina ante todo.  Claro está, el gobierno de Guatemala representa a quienes votaron por esa banda de corruptos, feminicidas y genocidas.

 Y son igual de responsables quienes   no votaron por ellos pero que solo reaccionan en las redes sociales, por su comodidad, pero que se esconden debajo de la cama en la vida real porque para tanto no les dan las agallas. No es lo mismo ir a poner el pecho aunque lluevan metrallas, que despotricar desde una red social en internet en donde todos campean de envalentonados y justos luchadores sociales.

Las tragedias en Guatemala tienen nombre propio: sociedad mediocre. La mediocridad de la sociedad es el núcleo celular que permite la violencia gubernamental y sistemática hacia los últimos de las clases sociales. Y seguirán sucediendo las limpiezas sociales, los derrumbes en los basureros que se tragan a familias completas, feminicidios, desapariciones forzadas, seguirán creciendo generaciones picando piedra, viviendo en las calles, lustrando zapatos, cargando bultos, cortando caña, pudriéndose en los bares  y casas de citas; porque en efecto la sociedad lo permite  porque le beneficia.

Momentáneamente,   por doble moral más que todo y por su foto del recuerdo y la publicación de la misma en las redes sociales para recibir aplausos y mostrar la apariencia de buenos samaritanos, muchos se muestran sensibles y “reaccionan” ante una tragedia “natural” donde propios y extraños sacan provecho a costillas de quienes la vivieron, pero solo es cosa de tres días porque a la semana los vuelven a olvidar y estos pasan a enfilar las listas de las grandes tragedias que pudieron ser evitadas si tan solo hubieran sido vistos como seres y no como objetos para beneficio de las mafias.

“Oremos hermanos por Guatemala”, no es la solución. La solución es armarse de valor, dejar la comodidad de las redes sociales e ir a poner el pecho a las calles hasta que renuncie Jimmy Morales y todos los miembros de su gabinete, enjuiciarlos por ladrones, asesinos y corruptos e ir por una Asamblea Nacional Constituyente Integral, como lo han exigido los Pueblos Originarios, sería un buen inicio para ir cambiando el sistema.

ilka@cronicasdeunainquilina.com

martes, 22 de agosto de 2017

La “Supertramp” de Donald Trump

Por Joaquín López Mujica:

Tiene razón el Constituyente Aranguibel, al responderle a la antes diva de la new left norteamericana, Eva Golinger, que aquí en Venezuela después del 30J no hay crisis. Recordemos aquella banda de Rock Supertramp que hizo sátira de la Sociología del momento con álbum Crisis, What Crisis (1975) Pero, la Golinger, ahora  “replicante”  del film Ridley Scott parece seguir el guión de la guerra psicológica contra Venezuela, muy imprudente,  entre el cinismo y la apología amenazante.



“Cuando la culebra se traga a sí misma” suele ser una apretada premonición que nos atreveríamos a sostener en cuanto a Trump.“bufòn global” que no puede sostener más de tres semanas un rol: primero antiglobalizador y creyente del “sueño americano”; segundo a ferviente militante del complejo militar-industrial-financiero paladín de la “conspiración iluminatti” y tercero super-Alien de la guerra permanente. Con razón Allan Bloom parecía presagiar su perfil, al describir la época de Reagan como un “anquilosamiento del pensamiento americano”, donde los Chicago Boys no pudieron salvar esa potencia neoliberal, de ese Tsunami financiero que apenas se asomó en el 2008 y viene en camino otra vez.

Este Sr. Trump a pocos días del 30J, tiene la osadía y decide amenazar con  acciones militares contra Venezuela. Alejándose de la doctrina estratégica del entorno hostil, desconociendo los riesgos –aunque ya fue advertido- por su “Comunidad de Inteligencia” y entre torpeza e inmadurez como estadista, sin poder ver más allá de su plenitud caótica –si miramos que lo que le espera en Asia no es cualquier cosa- y menos aún en su escenario interno, con las tensiones sociales que después del Huracán Katrina han decidido desatarse. Preso de su “fantasía” mediática, carente de visión política, sin entender aùn el peso de la visión geopolítica de Putin y de China. Cayó en su “Supertramp” (Supertrampa) creo que sin darse cuenta, a no ser que sea otra actuación cinematográfica. Sin embargo, entre Pizzagate seguro acaecerá.
j.lopezmujica@laposte.net


miércoles, 31 de agosto de 2016

Otegui: No podrá ser candidato en las próximas elecciones vascas

Por Bartolomé Sancho Morey

La junta electoral de Guipúzcoa, en función de la documentación remitida por la Audiencia Nacional, ha decidido ¡Increíble pero cierto! que Arnaldo Otegui, designado cabeza de lista de la coalición de HB  Bildu por este territorio, no podrá competir como candidato en las elecciones autonómicas del 25 de Septiembre.

Otegui, ni tan siquiera después de haber cumplido una larga e injusta condena, más de 6 años, podrá  ser candidato, en las próximas elecciones del 25 de Septiembre. Su “crimen o delito”, ha sido luchar pacíficamente por [Un país vasco independiente socialista y republicano] sus ideas.


 Y que El PP y Ciudadanos, ni cortos ni perezosos, “como si se tratar de un corrida de toros”  han aplaudido  y  presionado con fuertes declaraciones para que tal “patriota”  decisión se lleve hasta sus últimas consecuencias  a cabo , basta  leer a título de ejemplo el Editorial de La Razón:  “Otegui es un terrorista y no debe estar en las instituciones”, cuyo contenido lleno de odio,  no contribuye nada en absoluto en limar asperezas y pacificar-reconciliar la sociedad [vasca] España,  sino todo lo contrario. Basta recordar a título de ejemplo como finaliza el mismo: “Hay demasiadas tumbas que les señalan. También a sus palmeros en otros rincones de España y a los equidistantes.  Pedro Sánchez tiene motivos para pensar sobre su actitud en el asunto Otegui, ese ponerse de perfil, tan distinta a  la del PP y Ciudadanos. Ese no pude ser el camino. La dignidad pide y exige otra cosa”.

Pienso que este  amenazante final  refleja, bastante objetivamente la triste e injusta realidad  de las dos Españas.  Mientras los golpistas- vencedores [franquistas]  carentes de memoria histórica insensibles impiden por todos los medios, que se haga  justicia para decenas de miles de republicanos antifranquistas, desaparecidos y asesinados en fosas comunes. Sucede todo lo contrario con las víctimas de ETA que enterrados  con todos los honores habidos y por haber, reposan en dignas Tumbas.  Queda claro que sigue habiendo dos Españas antagónicas. ¿Hasta cuándo?.

Sin embargo, estos mismos medios de difusión y políticos, “Paladines antiterroristas, contrarios a toda clase de violencia” como Felipe González, Mariano Rajoy, Alfonso Guerra, José María Aznar, Rivera, etc. etc... Tan exigentes e intransigentes en el caso de Otegui.

Defienden a ultranza cínicamente, a  políticos de extrema-derecha-fascistas violentos-terroristas, extranjeros (exigiendo su inmediata-libertad  incondicional)  como es el caso entre otros del dirigente de Voluntad Popular, Leopoldo López de Venezuela,[que dicho sea de paso empleando la misma vara de medir que los inquisidores  emplearon y emplean con Otegui, como mínimo debería ser condenado a cadena perpetua], acusado de hacer apología  sistemática de la violencia, dirigir manifestaciones callejeras, incitando al asesinato y destrucción del país, con decenas de muertos, cientos de heridos y pérdidas [Incendios de edificios públicos, hospitales, escuelas, Etc. etc.] valoradas en decenas de millones de dólares.

Sin olvidar su participación activa, en golpes frustrados de Estado, en contra de gobiernos elegidos democráticamente, de Hugo Chávez y Nicolás Maduro.  De todo ello y con lujo de detalles hay pruebas irrefutables.
 
¡Más hipocresía, incoherencia, contradicción, cinismo, cobardía  y menosprecio al pueblo español imposible!