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miércoles, 20 de mayo de 2020

El coronavirus y Estados Unidos: las mayores amenazas a la vida en el planeta



Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:
El torrentoso caudal informativo de marzo y abril sobre las características, formas de expansión y maneras de enfrentar al coronavirus se ha ido ralentizando relativamente para dar paso ahora a múltiples especulaciones sobre lo que va a ocurrir en la etapa de post pandemia.
Digo especular porque a ciencia cierta no se sabe cuáles serán las consecuencias y hasta donde llegarán las repercusiones en términos políticos, económicos y sociales de esta situación que ha estremecido los pilares de las sociedades locales y del escenario internacional.


Pero la especulación sobre el futuro es algo posible de permitirse en términos intelectuales, desde la comodidad que produce “crear” con todas (o la mayor parte) de las necesidades resueltas. La abrumadora suma de la población del sur del planeta no tiene posibilidades de especular sobre el futuro. Para ellos, el futuro ya llegó, tienen que actuar de inmediato para resolver las necesidades vitales. En esa medida, no es posible “especular” sobre la alimentación, la salud, la educación de los hijos y el techo donde dormir.

Puestos en esa situación, resulta muy complicado solucionar la disyuntiva que plantea cumplir las medidas de cuarentena y distanciamiento social para no morir por el virus o seguir realizando las actividades cotidianas para no morir de hambre. Esa disyuntiva solo se solventa –en alguna medida- si el Estado asume las funciones que le corresponden en el marco de sus responsabilidades constitucionales y se preocupa por asegurar los derechos que a todo ciudadano de este planeta le concede la Declaración Universal de Derechos Humanos.

Esto es imposible en el ámbito del sistema capitalista que ha transformado el respeto a los derechos humanos en un “slogan comunista”. Por eso, Estados Unidos se retiró en junio de 2018 del “hipócrita y egoísta” (así lo caracterizó) Consejo de Derechos Humanos de la ONU, solo porque éste no avala los desmanes de Israel en la Palestina ocupada. Para contrarrestarlo, puso como Alta Comisionada de Derechos Humanos a la pusilánime y fácilmente manejable Michelle Bachelet con la misión de proteger a sus aliados y crear las condiciones para la intervención en los que no lo son. Esta despreciable figura, asesina de mapuches y represora de estudiantes ha cumplido con creces su tarea.

Efectivamente el coronavirus está cambiando todo: hábitos de comportamiento, relacionamiento y consumo, las restricciones están permitiendo “redescubrir” la vida desde las limitaciones que produce una forma de existencia totalmente distinta a la que había al comenzar este año. La gran pregunta es que si esta situación generará cambios ”hacia adelante” o conducirá a una situación aun más retrograda.

Como dije en un artículo anterior, las expectativas respecto del futuro van “desde las más apocalípticas hasta las más optimistas”: En Venezuela tenemos una mirada muy particular al respecto. Hasta la semana pasada el coronavirus estaba casi totalmente controlado con índices muy bajos de infección y fallecimientos (solo 10 hasta hoy), pero esta semana miles de personas que “habían huido de la dictadura” y que hoy desamparados en los “oasis de felicidad” a donde habían llegado, están regresando y amenazan la estabilidad y la fiscalización que las autoridades habían logrado. En una semana se han duplicado los casos obligando al gobierno a tomar medidas especiales que no habían sido necesarias aun.

No obstante eso, la pandemia no es la principal preocupación de la ciudadanía. Las sanciones y el bloqueo al país por parte de Estados Unidos y Europa hacen mucho más difíciles las condiciones de vida de la población. La imposibilidad de acceder a alimentos, medicinas, piezas de repuesto y mantenimiento afectan la prestación de los servicios públicos. A ello se suman los actos de sabotaje promovidos por la oposición terrorista con el amparo de los gobiernos de Estados Unidos y Colombia coadyuvando a crear un clima de extrema tensión que apunta a la búsqueda del colapso de la sociedad.

El problema principal es la carencia de combustible por la aplicación de agresivas medidas tomadas por el gobierno de Estados Unidos que robó los activos de la empresa petrolera CITGO propiedad del Estado venezolano, donde se elaboraban aditivos y otros insumos necesarios para la producción de gasolina y lubricantes lo que ha estrechado a niveles indecibles los márgenes de maniobra del gobierno para solucionar estos problemas que también apuntan a la generación del colapso.

El nuevo punto de tensión está puesto en el límite de las aguas territoriales de Venezuela.. Por acuerdo con el gobierno de Irán, éste envió cinco barcos con gasolina y otros insumos necesarios para la plena puesta en funcionamiento de las refinerías existentes en el país. Los navíos deben arribar alrededor a partir del próximo viernes 22.

Algunas fuentes en Estados Unidos, en países satélites sobre todo desde Miami y Bogotá y de la oposición terrorista de Venezuela han llamado a que la Cuarta Flota del Comando Sur de Estados Unidos impida la llegada de los barcos iraníes transformando esta misión en un punto de honor para el presidente Trump. Así, atizan la guerra que indudablemente se desataría de forma simultánea en el Mar Caribe y el Golfo Pérsico con consecuencias de difícil escrutinio para la totalidad del planeta.

Al respecto, el Almirante Craig Faller jefe del Comando Sur  en una teleconferencia realizada en la Universidad Internacional de Florida, dijo que aunque las relaciones entre Irán y Venezuela son un desafío, no se realizarían intercepciones a los barcos de combustibles iraníes en alta mar, o sea que no se impediría el acceso de estos buques a aguas venezolanas.

No obstante, la volatilidad mental del presidente Trump, su irracional odio contra la humanidad y su desvergonzada intención de ocultar el desastre al que ha llevado a su país por el manejo desafortunado de la pandemia, obliga a no rechazar una opción de guerra abierta en contra de los buques iraníes violando el derecho internacional, el libre comercio y las libertades de navegación, preparando un típico acto de piratería que puede derivar en graves consecuencias. El vocero del gobierno de Irán Ali Rabiei ha asegurado que si Estados Unidos comete el error de impedir el tránsito de sus buques hacia Venezuela “nos reservamos todas las opciones y tomaremos las respuestas proporcionales para preservar la libertad de navegación e imponer un costo sin precedentes por las ilegalidades”.

En la mencionada conferencia, Faller analizó esta situación en términos geopolíticos estratégicos. Afirmó que Irán al igual que China y Rusia, al calor de la pandemia de COVID-19, pretende “reescribir el orden mundial” a través de “narcodictaduras” como la venezolana.  Su preocupación fundamental es que: “Tenemos que mirar a las tendencias globales más allá de esta crisis sanitaria. China está tratando de reescribir el orden mundial que ha permitido que este hemisferio haya prosperado desde la Segunda Guerra Mundial”. Lo curioso es que esta fue su respuesta cuando le preguntaron por los barcos iraníes.

Así, en medio de la pandemia, en el caso particular de Venezuela, resulta difícil separar el presente del futuro y la coyuntura de lo estructural. Junto a otros países amenazados como Cuba, Nicaragua, Siria, la República Popular Democrática de Corea y el propio Irán, entre otros, están obligados a diseñar simultáneamente medidas de carácter táctico y estratégico. Las dos grandes amenazas a la paz, la estabilidad y la vida en el planeta: el coronavirus y Estados Unidos obligan a ello.

sergioro07@hotmail.com

viernes, 17 de abril de 2020

Es ahora coronavirus mediante



Por Jorge Aniceto Molinari:
Definamos a los efectos de simplificar el análisis tres posiciones. Una, la definida por el presidente de Uruguay Dr. Luis Lacalle Pou –que por otra parte no difiere de lo medular defendido por el equipo anteriormente encabezado por el Cr. Danilo Astori (*): “al capital no se le ponen impuestos pues debe impulsar la actividad económica –ahora la reactivación-, el Estado debe encargarse de los rezagados en la fila”.


Otra cuyo mayor exponente es Jorge Pedro Zabalza (**): el coranavirus genera una crisis que plantea - como ya lo planteó en Chile la situación - la necesidad de la insurrección social. No lo dice expresamente, pero se desprende de su análisis de que el objetivo es que el Estado se haga cargo de la actividad productiva disponiendo para ello de todo lo necesario en materia de propiedad.  En el Frente Amplio hay un importante sector que si bien no simpatiza con la forma de hacer política del Tambero, es proclive a esta salida que definen como de desarrollo del Estado nacional, que en otra etapa del desarrollo del modo de producción capitalista tuvo su razón de ser, con algunas llegadas a un capitalismo de Estado con agudeza de tragedia en sus “acumulaciones primitivas”.

La otra posición es la que insinuó José Mujica en la ONU, y que luego ya no defendió. Precisamente es esta la posición que desde la humildad de nuestro conocimiento decimos que es la que debe defender la izquierda coherente con las enseñanzas de sus maestros (me refiero en especial a Marx, Engels, Lenin, los más completos y presentes en sus análisis del desarrollo económico, político, social). Y que consiste en la actualidad en potenciar dos herramientas fundamentales: la moneda y los impuestos, para que organismos centrales que la humanidad determine democráticamente planifiquen la economía atendiendo la salud, la educación, la vivienda, la alimentación, el trabajo de todos los seres humanos.

Supone un cambio radical en la conducción del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial (BM), los principales y la propia ONU (Naciones Unidas). La planificación actual en las inversiones es forzada por el gobierno de los complejos empresariales multinacionales y su necesidad de rentabilidad capitalista, además de sus propias pugnas de intereses por la tasa general de ganancia.

Seguramente habrá mentores que nos tratarán de explicar la viabilidad del camino Lacalle y otros del camino Zabalza.  Es lamentable pero también es seguro que no son pocos los que adhieren a estos caminos; ahora en el Uruguay el camino Lacalle parece ser el mayoritario, como lo fue antes en Chile, y en la actualidad coronavirus mediante, parece adquirir mayoría allí el camino que hemos llamado para simplificar, Zabalza.
Ninguno de los dos caminos es viable, aunque en determinado momento pudieron parecerlo bajo conducciones amparadas en las organizaciones, políticas, sociales y/o el poder militar.
El problema es hoy preguntarse en el mundo a donde se llega con esas concepciones. Porque el mundo cambió; tanto es así que hoy el libre comercio lo encabeza China y su entorno, gobernada por el Partido Comunista.

Trump con su economía amurallada, endeuda y empapela al otrora centro del libre comercio mundial, con cargo a que paguen los pueblos del mundo. Pero hay otro EE.UU. el de la libertad, el de las leyes, en el que se inspiraron libertadores como Artigas, Bolívar, a inicios del siglo 19, el de los premios Nobel de economía, pero también hay un mundo en pleno debate sobre cual deben ser las salidas.

Si estamos en crisis. Voy a poner un ejemplo: Uds. se imaginan en los años 60, que el presidente de la República en el Uruguay diga que el capital no se puede gravar porque es el que debe encabezar la reactivación económica (el “malla oro” en la vuelta ciclista del Uruguay) y que sobre ello no haya prácticamente pronunciamientos políticos; en los tiempos de Wilson Ferreyra, Líber Seregni, Juan Pablo Terra, Zelmar Michelini, Rodney Arismendi, o Vivían Trias, no hubiera sido posible. Y conste que lo comparto con Batlle y Ordoñez que estaba en contra del impuesto a la renta y tenía una fuerte fundamentación (1900), así como no comparto los impuestos al consumo, a los salarios y a las pensiones, porque creo que lo que se debe impulsar es el impuesto basado sobre la circulación del dinero que de muerte a los paraísos fiscales.

Me podrán decir: no se puede hacer de inmediato y en país por separado. ¿Y qué piensan Uds. que está pasando en los demás países del mundo?: se endeudan o también se empapelan como está haciendo Trump y la comunidad europea a costa del resto del mundo, hasta que esto reviente. Ahora es mejor esperar a que reviente, a tener sobre la mesa ya, salidas como la moneda única universal (defendida a la salida de la segunda guerra mundial por el propio Lord John Maynard Keynes) y que los impuestos que la humanidad necesita para reactivar su aparato productivo sobre la base de defender, la salud, la educación, la vivienda, el trabajo de todos los seres humanos, se hagan sobre la circulación del dinero danto muerte a los paraísos fiscales.

La crisis es muy profunda, aún así la oportunidad de una salida que libere la capacidad productiva de la humanidad que deberá abrir las puertas a una formidable realidad: la sociedad del pan y de las rosas. Nuestra tarea: construir la voluntad política que lo haga posible.
Trabajadores, intelectuales, científicos, artistas, de todo el mundo, ¡¡¡¡¡¡Uníos!!!!!!
.
(*) Se me ha señalado y no sin razón, que el criterio con el que Astori y su equipo aplicaron esta política tenía una alta sensibilización social producto de la participación de actores ligados al movimiento social y que las circunstancias favorables en el mercado mundial beneficiaron a la población del país aún cuando no podían eliminar las causas estructurales de la crisis del sistema. Esta es la prueba que deberá afrontar Lacalle con un equipo heterogéneo con una mínima sensibilidad social. También es verdad que la falta de un debate franco y abierto sobre este tema, entre otros, le ha significado al compañero Danilo Astori una pérdida constante de apoyo político a la interna del Frente, donde siempre fue el principal referente y responsable en la conducción económica. -
(**) “La Leyenda insurgente”, recientemente publicado en varios medios de prensa.

sipagola@adinet.com.uy

sábado, 28 de marzo de 2020

La alimentación en los pueblos originarios



Por Víctor Manuel Barceló R.:

El ser humano lleva un largo proceso de evolución, en que se realizan diversos cambios y circunstancias que van dando sentido más preciso a la vida gremial, fortaleciendo la identidad. Primero la recolección, caza y pesca fueron los mecanismos utilizados para conseguir la alimentación. Largo tiempo esos agrupamientos dedicaron a la búsqueda de animales susceptibles de ser dominados para que sirvieran de alimento, así como de plantas suculentas que los paladares de aquellos momentos aceptarán en su ingesta.



Cuando el hombre descubrió el fuego, encontró las metodologías para plantar y cosechar alimentos vegetales, localizar y domesticar animales, aliñarlos para alimentarse, el salto tecnológico fue sustantivo. Unos antes que otros, empezaron a crear fórmulas, de elaboración de sus alimentos. Al principio se tiraban al fuego y se comían, sin otros ingredientes. Las verduras apenas si se lavaban con las aguas de los cristalinos ríos y lagunas impolutas, libres aún de la acción descocada de la civilización moderna que infecta ríos, destruye lagunas, las azolva para desviar la corriente, construir una casa, un puente, a veces innecesario, terminando con belleza y uso de fuentes de agua dulce, que cada vez. escasean más en el Planeta.

Larga es la evolución humana en el tema de la alimentación. Conforme se constituían en organizaciones mayores las sociedades -tribus en su mayoría- mayor sofisticación se alcanzaba en la preparación de los alimentos. Influenciaron en ellos: el hábitat en que se desarrollaban, los criterios antropológicos, ideológicos, religiosos, políticos, las condiciones políticas y sociales en general.

Mientras en las fastuosas comelitonas que caracterizaron a los imperios de la antigüedad, se comían manjares simples: carnes de venado, pato, cisne, codorniz, alondra y cualquier otro animal de caza, preparados a las brasas y listos para comerse, generalmente acompañados con vino, cerveza y otras bebidas desarrolladas en la antigua Europa y las tierras aledañas de Asia. Pero en todas las regiones todavía no "descubiertas" por la civilización occidental ocurría algo similar.

En América el fondo de la alimentación se caracterizó por una fuerte religiosidad -en los pueblos originarios- con alimentos populares que imitaban los ofrendados a los dioses e ingeridos por los sacerdotes. Así, al amaranto se le coloreaba con achiote u otras plantas que lo teñían de rojo, como si fuera sangre. Ese era uno de los alimentos más considerados en Mesoamérica, que tras la invasión-conquista del imperio español, fue prohibido. no sólo su ingesta, sino también su siembra y recolección, con lo que afectaron considerablemente el nivel alimentario de los pueblos y comunidades.

Empero los pueblos continuaron sembrando este alimento, de manera oculta y utilizándolo en sus ofrendas a los dioses, dado que la religiosidad se mantuvo activa en dichas poblaciones, muy a pesar de la yuxtaposición cultural y religiosa llevada a cabo durante los trescientos años de vida colonial. En Sudamérica ocurrió algo parecido, pero las culturas nativas continuaron con sus costumbres, que aún ahora son parte de la riqueza cultural de Mesoamérica, la región incaica y todo el Continente.

La Colonia española trajo a la Nueva España y todas sus posiciones logradas a sangre y fuego en el Continente americano, sus animales domésticos y algunas frutas y legumbres, llevándose de nuestro entorno una cantidad creciente de frutas y verduras que reprodujo en aquellos lugares. Sobresale la papa con su importante valor nutricio y mucho otros que solo se reproducen por acá como la piña, el mango, el banano o plátano y otros, junto a hortalizas y verduras propias de nuestro medio, que nunca lograron el tamaño, color y sabor nativos, por lo que siguieron siendo llevados hacia la península ibérica y otros rumbos, por los puertos de Cartagena, Veracruz y Acapulco.

Pero ese intercambio de animales domésticos, frutas y verduras, que enriquecieron en ambos lados las posibilidades de una alimentación rica y saludable, resulta en toda la Región, con énfasis en Colombia, Ecuador, Perú, México y Centroamérica, un elemento sustantivo de su rica y variada gastronomía, apreciada ampliamente en Latinoamérica, conocida y aceptada en muchos rumbos más de la madre-Tierra.

El empeño de muchos años lleva a contar con restaurantes que ofrecen comida colombiana, mexicana o peruana, cada vez más cercana a los sabores y olores que inundan los restaurantes que en el territorio regional existen y que cada vez hay más en líos países hermanos del el Caribe. Aún en los que existen alimentos con influencia nativa de origen europeo -Uruguay y Argentina- esta comida atrae por sus delicadas o intensas emanaciones, su sabor excepcional, incluso su picor, que bien medido, es un alentador de mayor ingesta, mejor sabor y creciente digestibilidad.

Mucho se escribe, desde hace tiempo, acerca de la gastronomía Latinoamericana. No sólo nativos del solar patrio han lanzado sus dardos deliciosos para postular la genialidad de varios platillos de la Región, fuertemente influenciada de la cocina asiática y de otros orígenes como: el ajiaco con pollo colombiano, tamales con molidos, el mondongo y otros; el ceviche peruano, el cuy, el rocoto relleno y el ají de gallina; los mixiotes de pollo, los moles mexicanos que son la delicia culinaria del centro y sur del país, el pozole, de diversos colores como el mole, que se jerarquiza como un alimento completo, que ofrece proteínas, carbohidratos y grasas en las proporciones adecuadas para una palatividad de sabores y digestión saludable. Allí van, en una mixtura excepcional: verduras, frutas, semillas, aves (pollo, guajolote o pavo) y cerdo y muchos platillos más que se degustan desde el más modesto restaurante, paradero o fonda hasta restaurantes de alta culinaria regional e internacional.

Empero hay un alimento que cubre muchos recovecos de la necesaria alimentación cotidiana, mismo que puede encontrarse en México tanto en sus restaurantes sofisticados o populares, como en carretas y puestos por doquier. Allí los trabajadores, empleados, funcionarios, políticos y todo tipo de personas, degustan el taco, los tacos, en que se amalgama una serie de ingredientes que les hace un bocado excepcional.

El taco es el resumen de la alimentación popular. Se presenta con una tortilla de maíz redonda y caliente, en que se van incorporando, como en un rito, sus ingredientes: una embarrada de frijol refrito, a lo mejor aguacate en tiras, carne (res, cerdo, pollo) o pescado. Una salsa bien condimentada viene a darle lo profundo del sabor y habrá de comerse sobre un plato un papel o servilleta, mediante una reverencia que a la vez que le consagra, evita la caída de ingredientes en manos, camisa, pantalón o demás prendas. Es una ricura imposible de olvidar.

v_barcelo@hotmail.com

sábado, 14 de marzo de 2020

“Los hombres necesitados no son hombres libres” (1)



 Por Julio A. Louis:

Las imágenes de la toma de posesión de Lacalle Pou recorren al mundo. Uruguay es uno de los países de democracia (liberal agregamos) mejor reconocidos. No nos corresponde juzgar las intenciones de otros seres humanos. Sí los hechos de los que somos protagonistas. El pensamiento del título no es de ningún marxista, sino… de Franklin D. Roosevelt, famoso presidente de Estados Unidos (1933-1945). Mientras tanto en los períodos pre electorales, los candidatos de la coalición multicolor, han “descubierto” la pobreza y la indigencia. Pero las cifras de este Uruguay - el país más igualitario de la región- son concluyentes.



En estado de indigencia en 2006 estaba el 1.40% de la población, mientras que en 2018 había descendido al 0.10%. Y el de pobreza, en 2006 estaba el 32.50% de la población y en 2018, el 8.10%. Estos seres humanos, tan necesitados de lo más elemental, ¿son libres? Pero aún más, sin llegar a tales extremos, los necesitados para vivir de la ocupación que ofrecen las patronales privadas, o aún el Estado capitalista, que ni siquiera garantiza a sus ciudadanos muchas veces el derecho de la vida (salud, alimentación, vivienda) ¿son libres?

Con seres humanos tan limitados en su libertad, ¿se puede construir una democracia? La democracia es el gobierno del pueblo. Y para que haya una verdadera democracia, tienen que ser todos los seres humanos libres.

El acto de traspaso del mando presidencial, fue respetuoso y a la vez lamentable. No se invitó a presidentes por no ser “demócratas” (Díaz Canel, Maduro, Ortega), pero si a Bolsonaro, Piñera, y otros de conductas anti democráticas. Y es ése el hecho político del día.

El discurso de Lacalle no es creíble para la clase trabajadora y las clases y sectores populares, como no lo son los que le hacen los mandados al imperialismo y a la oligarquía. Y del hecho de que hayan festejado muchos uruguayos, gran parte de ellos humildes, no puede concluirse que haya habido una fiesta democrática por lo ya expuesto. Sí ya queda claro que el pueblo -empezando por el más culto políticamente- y las organizaciones políticas, sociales, sindicales que se oponen a ser servidoras fieles del imperialismo y de la oligarquía, deben comenzar a resistir para no perder los derechos logrados y conquistar otros, como lo están haciendo, por ejemplo, los pueblos de Chile y de Brasil.

(1)    Cita extraída de “Breve historia del neoliberalismo” de David Harvey. 2005      

jlui@vera.com.uy

sábado, 30 de marzo de 2019

El derecho a la verdad


Por Carolina Vásquez Araya:

Uno de los graves problemas en la sociedad es la institucionalización de la mentira

El imperio de la justicia y el acceso a la información son de los temas más sensibles para la supervivencia de una democracia saludable en cualquier país. En ambos casos, mucho depende de la capacidad de la ciudadanía para detectar las fisuras, combatir las injusticias desde una posición analítica e informada y participar activamente en los asuntos de la comunidad. A pesar de las dificultades para emerger con mente despierta de la maraña de falsedades en la cual se debaten las sociedades, existen mecanismos para abrir los accesos a las fuentes y los archivos en donde se guarda la actividad de los centros de poder.



Sin embargo, muchas veces esos registros han sido capturados, borrados o negados al acceso público. Esto sucede en países carentes de regulaciones estrictas para salvaguardar sus registros históricos, porque quienes los controlan suelen escatimar esa información para evitar consecuencias legales por la comisión de delitos dentro de las instituciones. En este enorme bagaje de documentación no solo reside el hilo histórico sino también los detalles de crímenes cometidos por quienes administran la política, la economía y la justicia de una nación.

Ayer 24 de marzo se celebró el Día Internacional del Derecho a la Verdad proclamado en 2010 por la Asamblea General de las Naciones Unidas para promover la memoria de las víctimas de violaciones graves y sistemáticas de sus derechos humanos, así como resaltar la importancia del derecho a la verdad y a la justicia. La relevancia de esta decisión de la ONU pone de manifiesto de manera muy puntual el derecho de las víctimas de abusos a conocer los detalles de las acciones cometidas en su contra y exigir la aplicación de la justicia para castigar a los culpables. Por ello, resulta una acción especialmente emblemática cuando tanto en Chile como en Guatemala se pretende liberar a los responsables de algunos de los peores crímenes de lesa humanidad cometidos en América Latina.

Las desapariciones forzadas, los asesinatos masivos por motivos políticos, las persecuciones contra líderes comunitarios y activistas ecológicos y las políticas de tierra arrasada -con el propósito de apoderarse de territorios ricos en recursos- son crímenes imprescriptibles en el escenario mundial. Sin embargo, los círculos de poder bajo cuya protección de encuentran los perpetradores –dentro de las estructuras del Estado y fuera de ellas- poseen un enorme poder ante sociedades acostumbradas a tolerar sus excesos y a vivir intimidadas por sus políticas represivas.

América Latina ha sufrido estos embates una y otra vez. Los países han perdido ya la cuenta de los golpes recibidos en sus intentos por establecer democracias transparentes y orientadas a proteger los derechos ciudadanos. Algunos presumen de libertades y desarrollo, pero solo benefician a un porcentaje mínimo de la población y dejan a las mayorías privada de derechos esenciales como la educación, salud y alimentación. En esas naciones, el acceso de la ciudadanía a la información veraz, verificable y completa sobre los actos de sus gobernantes suele ser casi imposible.

El derecho a la verdad proclamado por la ONU, por lo tanto, también debe incluir a las grandes mayorías. Junto con las víctimas de crímenes de lesa humanidad están enormes conglomerados humanos condenados a la miseria y al hambre por gobiernos corruptos y estructuras criminales apoderadas de sus instituciones. El acceso a la información pública y, especialmente, a los registros de los organismos represivos, debe ser un paso ineludible hacia la restauración del estado de Derecho.

elquintopatio@gmail.com

miércoles, 20 de junio de 2018

El ser humano debe ser el eje de un modelo social


Por Diego Olivera Evia:
Algunas reflexiones sobre la sociedad humana 
La idea de una sociedad de igualdad y solidaridad, surgió en el marco de muchos pensadores revolucionarios, desde las primeras nociones humanistas de Jacobo Rousseau, sobre el tema de la desigual y su propuesta de contrato social, tratando de dar una explicación a las diferencias entre los hombres, como condenar el poder de las clases económicas. De esa misma manera la Revolución Francesa, en su primeras declaraciones, clamaba una vía humanista, al acuñar su filosofía de “igualdad, fraternidad y solidaridad” en la sociedad francesa de la época., posteriormente fue ahogada por el incipiente desarrollo de la clase burguesa.


La revolución industrial en Inglaterra, generó nuevas formas de industrialización, con maquinarias de vapor, con energía eléctrica, para organizar talleres y fábricas, dando origen a una clase social económica la burguesía, que sustituía en el poder a los nobles y los señores feudales (terratenientes). También en ese contexto surgía, un nuevo sujeto laboral, el obrero asalariado, denominado en su época siglo IXX proletario (de prole, referido a la participación de familias en estas industrias o talleres), de la misma manera, la explotación de las minas, genero el sector de los mineros, los cuales extraían los minerales para la industrialización.

Las nuevas formas de producción industriales condenaban a la explotación y al hambre a los trabajadores.

En ese marco de una nueva forma de explotación, donde los obreros trabajaban por salarios miserables, en extenuadas jornadas de trabajo, que costaban la vida, por la ausencia de normas de seguridad, como de salubridad, como la falta de una alimentación adecuada. Surgen pensadores, conocidos hoy como socialistas utópicos, Robert Owen fue la figura más notable de los pensadores ingleses, se preocupaba por mejorar las condiciones de los obreros,  trató de llevar a la practica sus ideas sobre la organización del trabajo y la distribución de la riqueza, estableciendo el seguro social, bibliotecas, escuelas para niños y adultos, y otras prestaciones para los obreros, en una comunidad que llamó New Harmony.

El pensador francés Charles Fourier creo El "phalanstère" o "falansterio" (pequeñas comunidades de hombres y mujeres en los que cada uno elegía su trabajo, en algunos países llegaron a funcionar, pero muchos fracasaron), otros como Saint Símon, abundaron en ideas de comunidades humanas, pero las mismas sucumbían ante el arrollador crecimiento, de una burguesía industrializada, que conquisto el poder en toda Europa y EEUU.

El legado del pensamiento humanista, sucumbía ante una poderosa nueva ideología el capitalismo, donde el ser humano se transformaba en un engranaje más de la industria o los servicios, la explotación y la falta de una conciencia de los obreros, por comprender el nuevo fenómeno de la explotación.

Surge en la mitad del siglo IXX el concepto del socialismo como forma de sociedad.

En esa realidad económica y política que surge, el pensamiento y la filosofía de Karl Marx, como otros pensadores socialistas, sus definiciones económicas y la investigación de las leyes de la dialéctica en el proceso social e histórico, revolucionan la mitad del siglo IXX. Su llamamiento a los trabajadores a organizarse, para defender su derechos, lo transforman en el eje revolucionario, de la Comuna de Paris, su constantes trabajos en revistas, que el mismo dirigía, fueron censurados en Francia y Alemania.

Marx nunca acepto el apodo del padre del marxismo, desestimo en vida una apología a su persona, no se consideraba de ningún modo el fundador del socialismo ni despreciaba a los pensadores anteriores, como puede comprobarse en la siguiente cita: “En cuanto a mí, no me cabe el mérito de haber descubierto ni la existencia de las clases en la sociedad moderna ni en su lucha entre sí”.

El gran aporte económico fue definir en el concepto de plusvalía, la explotación de los trabajadores, al demostrar que la ganancia del capitalista, no estaba en la venta de la mercancía, sino, en la apropiación del valor real del trabajo, que encerraba cada una de ellas, al pagar menos la fuerza laboral, le quedaba su ganancia, la cual encubría como costo de producción.

Marx en sus estudios, profundizo sobre la historia, trato de sintetizar los mejores aportes del pensamiento humano, desde la antigua Grecia con sus importantes filósofos, como las corrientes humanistas y los pensadores del socialismo utópico. Sobre sus trabajos manifestó “que eran un síntesis de la filosofía y del pensamiento de la humanidad en la historia”

El breve esbozo de algunas ideas humanistas

La principal es la vigencia del socialismo, como única alternativa al capitalismo, pero esta definición nos hace reflexionar, sobre como es el socialismo que queremos, las experiencias del siglo XX, no han demostrado, que un modelo vertical de sociedad, donde la concentración de las decisiones, está en pocas manos, nos aleja al sentido de una verdadera participación social, en las decisiones de nuestra sociedad. 

Esto no implica que no haya una organización del estado socialista, ni un partido socialista, los cuales, son instrumentos imprescindibles en la construcción de la nueva sociedad, pero debemos dotar a todas estas instancias, de un verdadero sentido democrático socialista, de una verdadera integración de los sectores sociales, en las decisiones políticas, económicas, como en los servicios.

El fracaso del socialismo real, se generó en la sustitución del pueblo, por aparatos burocráticos del estado y los partidos comunistas, se hablaba en nombre del pueblo, pero las decisiones no pasaban por las organizaciones populares. Hoy el nuevo modelo de socialismo, debe crear mecanismo de control social, para garantizar el avance de la nueva sociedad, pero estos controles deben tener acceso a las estructuras de la organización del gobierno y el partido, debe ser escuchados sus propuestas, reclamos o denuncias, solo en un interrelación pueblo e instituciones, se podrá alcanzar un nuevo modelo eficiente, para no caer en burócratas acomodados, que gozan de privilegios, por encima del resto de la sociedad socialista.

Debemos dotar al ser humano de una visión humanista.

Cuando reflexiono sobre el tema del humanismo, recuerdo una conversación con un destacado intelectual, la misma giraba sobre el comandante “Che” Guevara, yo le manifestaba su carácter humanista, su convicción del humanismo en la revolución. Su respuesta académica a mi punto de vista, fue lacónica “yo te voy a demostrar, que el humanismo es idealismo, no es marxismo”.

Ante esa abrupta respuesta, mi posición fue bien clara, si es mas importante son las estructuras, el poder político, que están por encima de las necesidades del ser humano,  entonces nos alejamos  de la esencia de un modelo revolucionario y socialista, Porque creemos en el socialismo, luchamos por una sociedad humanizada, donde todos los ciudadanos puedan disfrutar de igualdad de condiciones, ser humanista no contradice al socialismo, por el contrario lo nutre a la nueva sociedad, de valores éticos y morales, de una visión sensible a las injusticias, como son la  necesidades de todos los seres humanos.

El “Che” siempre decía que “cada acción de nosotros los revolucionarios, tiene un gran dosis de humanismo”, si valoramos que construimos una nueva sociedad, el sujeto principal es el ser humano, son sus necesidades y sus sueños, no podemos pensar por ellos, debemos crearles lo canales, para poder lograr cada día elevar su calidad de vida, como de la sociedad que queremos construir.

Cuando hablamos de concebir una sociedad nueva como alternativa al capitalismo, donde las formas organizativas políticas y económicas, tienen como fin prioritario un modelo de equidad social y de desarrollo económico, que logre romper las desigualdades sociales, garantizando un excedente económico que se reinvierta en trabajo, educación, salud y una vida digna.

Nos obliga invariablemente a buscar las raíces históricas del pensamiento humanista, muchas veces relegado por corrientes marxistas ortodoxas, concebida como una mera concepción idealista del ser humano, alejada de la lógica materialista. La dialéctica del pensamiento humano nos lleva, a no caer en conceptos inmutables, a no encajonar los valores de las distintas corrientes, que buscan la igualdad de los seres humanos, tanto en lo económico, político y social.

Cuando hablamos de concebir una sociedad nueva como alternativa al capitalismo, donde las formas organizativas políticas y económicas, tienen como fin prioritario un modelo de equidad social y de desarrollo económico, que logre romper las desigualdades sociales, garantizando un excedente económico que se reinvierta en trabajo, educación, salud y una vida digna.

Nos obliga invariablemente a buscar las raíces históricas del pensamiento humanista, muchas veces relegado por corrientes marxistas ortodoxas, concebida como una mera concepción idealista del ser humano, alejada de la lógica materialista. La dialéctica del pensamiento humano nos lleva, a no caer en conceptos inmutables, a no encajonar los valores de las distintas corrientes, que buscan la igualdad de los seres humanos, tanto en lo económico, político y social.

diegojolivera@gmail.com