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martes, 21 de julio de 2020

El relevo del liderazgo opositor en Venezuela



Por Jesús A. Rondón:
El marco de su campaña electoral Trump, ya comenzó a descalificar a uno de sus delfines consentidos, diciendo que Juan Guaidó “está perdiendo algo de poder”. No nos extrañe que vengan otras voces, con quejas similares. Payaso que no hace reír, es payaso relevado. Ya uno de los tramoyeros de este circo, como lo es Bolton, caído en aparente desgracia; revelaba en sus memorias, lo que ocurría en la habitación, con énfasis en el errático actuar sobre el asunto venezolano. Aclarando que las memorias de un personaje como Bolton, son siempre dudosas.


Dicho esto, lo más razonable es pensar, que desde hace rato en los calderos de la política estadounidense se está preparando el relevo del liderazgo opositor en Venezuela. Recordemos que antes de la sorpresiva aparición de Juan Guaido, estuvimos observando un largo rato a la oposición venezolana con un liderazgo devaluado, pues aquí se quema a quien hay que quemar, hasta el último minuto. De tal manera que la frase de Trump: “algo va a ocurrir en Venezuela y estamos muy involucrados”, puede que tenga que ver con esto.
En política el cálculo lo es todo, pues precede a la acción, que es la que moldea el campo donde se dirimen los intereses contrapuestos. Gracias a un buen cálculo, asistimos a un avance político del chavismo en Venezuela. Gracias a un cálculo limitado o reducido, el gobierno de los Estados Unidos y sus subordinados están como están, a pesar de contar con “inteligencia” de primer orden. Ahora bien, los gringos siguen firmes en sus propósitos y tienen paciencia imperial, que va más allá del tiempo humano.

Lo que nos lleva a interrogarnos ¿Cómo se está hilando este nuevo liderazgo? ¿Será portavoz de una nueva dirección? Pocos estarán dispuestos a contribuir a una respuesta ahora, ya que parte de la receta es la discreción, aunque muchos de los preparativos se estén dando frente a nuestros ojos. El diseño de este liderazgo y una eventual nueva dirección es ajeno al interés nacional, pero se construye en nuestro territorio, en un proceso que requiere una sincronización forzada o no, a lo interno y lo externo de la oposición.

En esta sincronización hay muchos convocados, incluso a quienes desde el chavismo, sueñan con un papel relevante en una eventual transición y que durante años han coqueteado en secreto, pero han visto a muchos salir en el momento equivocado. También convoca a los ignorados y los ambiciosos en la oposición a la revolución bolivariana, que tienen una bocanada de oxígeno con el nombramiento de juntas directivas “ad hoc” de los principales partidos opositores por parte del Tribunal Supremo de Justicia.

En esta etapa es temerario y especulativo publicar nombres, sin embargo no lo es afirmar que los factores que hoy se asumen moderados y críticos al liderazgo actual de la oposición, puedan jugar un papel importante en esta nueva configuración. Esta opción busca en el escenario actual, capitalizar la apertura del chavismo al escenario electoral y es descabellado pensar que actúen a espaldas de Washington.  Los moderados entienden que cualquier transformación por la vía pacífica pasa por reconocer la chavismo como una fuerza vigente, que forma parte de cualquier acuerdo futuro. ¿Hay gente en el norte pensando lo mismo?
Para los que todavía dudan de lo “involucrado” que están los estadounidenses y sus aliados, les comento que recientemente leía una síntesis de un libro titulado "La CIA en España",  escrito por Alfredo Grimaldos, en el cual se  recogen diversos testimonios de que dan cuenta, de cómo la Agencia Central de Inteligencia y los servicios de inteligencia alemanes construyeron un liderazgo en el Partido Socialista Obrero Español, para que este encabezara la transición luego de la muerte de Franco, en detrimento del Partido Comunista Español, que había logrado gran ascendencia y poder organizativo en el país; y de esta manera asegurar que el Estado Español estuviese alineado a los intereses de occidente.

Mientras leía la extensa síntesis del libro publicada en el portal Politika, fue inevitable dejar de pensar en nuestro país (y claro que en otros), en lo que ocurre ahora y lo que ocurrió. La narración de los acontecimientos ocurridos en el Reino de España en esta época, no difiere mucho de lo ocurrido a finales de la década de los cincuenta en Venezuela, cuando los dos partidos políticos: Acción Democrática y Copei; aislaron al Partido Comunista de Venezuela y suscribieron un pacto en Nueva York, que luego se popularizó como el pacto de “Punto Fijo” y determino el funcionamiento del sistema política por cuatro décadas. ¿Se repetirá parte de la historia? Tendremos que esperar para verlo…

Por lo pronto termino pensando que los calderos imperiales no han cesado de preparar agresiones a Venezuela, ahora que su último experimento salió pasmado, están manos a la obra para su próximo esperpento.
jesusalbertorondon@gmail.com

miércoles, 1 de julio de 2020

Si Trump piensa encontrarse con Maduro, ¿qué ocurriría con Trudeau?



 Por Arnold August:

Según una entrevista realizada en la Casa Blanca el viernes 19 de junio, el sitio web estadounidense Axios informó:

“Cuando le preguntaron si tendría un encuentro con Maduro,” Trump dijo: —Quizás piense en eso ... a Maduro le gustaría una reunión. Jamás me opongo a reuniones, como sabrá usted, rara vez me opongo a tener reuniones. Siempre digo que se pierde muy poco con tener reuniones. Pero de momento, he rechazado invitaciones.”



El contexto de lo que puede parecer una súbita inversión en la política venezolana de Trump está consignado en las recientemente publicadas memorias de John Bolton sobre la vida bajo Trump, cuyo título es “The Room Where It Happened” (La habitación donde sucedió: Una memoria de la Casa Blanca). Según Bolton (tal como se cita en Axios), a pesar de que ha cargado a cuestas todo el peso diplomático que el gobierno estadounidense le echó encima, los sentimientos personales de Trump respecto de su protegido eran ambivalentes:

“A su parecer Guaidó luce ‘débil’ en contraste con Maduro, cuya figura es ‘fuerte’”.
“Ya en la primavera [de 2019], Trump empezó a calificar a Guaidó como el ‘Beto O'Rourke de Venezuela’, [refiriéndose al candidato del Partido Demócrata a las elecciones presidenciales de 2016 que Hilary Clinton venció] —difícilmente el tipo de cumplido al cual un aliado de los Estados Unidos podría esperarse.”

En el vocabulario de Trump, el calificativo honorífico aplicado a O’Rourke equivale a “perdedor”; vocablo que emplea cuando critica a opositores políticos. Es posible que la tentativa de comunicar con Maduro, contrariamente al hecho de aferrarse a una causa perdida, como incluso Trump lo consideraba, tenga sus raíces en deliberaciones anteriores sostenidas por miembros del gabinete de Trump.

Todo contacto eventual entre Trump y Maduro es una discusión controvertida aún no concluida que deriva de los medios corporativos estadounidenses, la Casa Blanca y tal vez de Bolton. De hecho, al día siguiente de que Trump parecía mostrarse abierto a discutir con Maduro, el 22 de junio, tuiteó.

“Solo me reuniría con Maduro para discutir una cosa: ¡su salida pacífica del poder!”

No obstante, “reunión” y “discutir” son términos que resuenan todavía en las noticias. Por ejemplo, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, aseguró día 22 de junio que sostendría una reunión con su homólogo de Estados Unidos (EE.UU.), Donald Trump, teniendo como premisa el respeto mutuo.

Por otra parte, el hecho es que, tras las revelaciones antes citadas, Trump evalúa su “discusión” en posición de debilidad. Tal como Trump lo admite, su consagrado “presidente” es hasta la fecha un fracaso rotundo.


La situación en Canadá difiere. De momento es posible tomar medidas, ya que no hay nada que esperar. El gobierno de Trudeau desempeña un papel preponderante en la implementación de la política de cambio de régimen, impulsada por Trump, a través del derechista Grupo de Lima con la manifiesta ambición de derrocar a Maduro e instalar a Guaidó.

Es un momento oportuno porque el 17 de junio, el gobierno de Trudeau sufrió una humillante derrota en su notoria candidatura para obtener un mandato en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Una de las puntas de lanza que captaron la atención en las semanas que precedieron a la votación fue la estrecha relación de Trudeau con Trump. De hecho, muchos canadienses han calificado esto de servilismo. Esta consideración incluso se translucido en editoriales de medios corporativos que abordaban la derrota. También bajo escrutinio en la debacle del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se ha mencionado el incumplimiento del derecho internacional y las resoluciones de Naciones Unidas por parte del gobierno de Trudeau.

En resumen, desde el 17 de junio, Trudeau no tiene ni mandato internacional ni nacional para desarrollar una política exterior como lo ha hecho desde su llegada al poder. De concierto con otras organizaciones populares y personalidades, el Instituto Canadiense de Política Exterior (Canadian Foreign Policy Institute) contribuyó presionando el voto contra la candidatura de Canadá y creando apoyos internos para respaldar los llamamientos internacionales.

Si Trudeau quisiera compensar sus errores pasados y mostrarle al mundo que realmente existe una diferencia entre los EE. UU. y Canadá, y que quizás no respaldemos cada movimiento de Trump, ¿qué mejor oportunidad para sacar provecho de la breve apertura de Trump hacia Maduro?

¿Por qué Trudeau no declara que, a diferencia de Trump, le gustaría tener discusiones justas y abiertas con Maduro, como debería hacerlo cualquiera que cree en la “adhesión universal a la primacía del derecho”? Desde luego, se requiere valor para hacerlo. Pero esto se acerca mucho más a los “valores canadienses” que lo que Trudeau ha estado repitiendo en las últimas semanas. Una postura de esta valentía también constituiría una refutación de los métodos pertinaces y dictatoriales de Trump.

Desde la votación del 17, el Instituto Canadiense de Política Exterior, alentado por sus triunfos y el de otros en romper la barrera habitual de los principales medios informativo, está siguiendo lo que muchos ven como un mandato de la ciudadanía. Por consiguiente, hace un llamado para llevar a cabo un debate popular y consultas sobre política exterior en estos términos:
“Excelentísimo Primer Ministro Trudeau:
Es hora de reevaluar fundamentalmente la política extranjera de Canadá

La siguiente es una de las 10 preguntas que se le hacen.
•             ¿Por qué se implica Canadá en los esfuerzos para derrocar al gobierno de Venezuela reconocido por Naciones Unidas cuando esto implica una violación manifiesta del principio de no intervención en los asuntos internos de otros países?

Trudeau ha admitido que debe realizar una reflexión profunda sobre una política exterior que atrajo el rechazo categórico de los Estados miembros de Naciones Unidas. Al revisar su política nociva y fallida hacia el pueblo venezolano, contribuiría a una atmósfera indispensable de discusión y consulta sobre la política exterior de Canadá impopular y vetusta.

arnoldaugust@hotmail.com

sábado, 14 de septiembre de 2019

Dos miradas sobre la degradación de John Bolton



Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:
La película “Vice” estrenada en diciembre de 2018 dirigida por Adam McKay, producida entre otros por Brad Pitt y Will Ferrell y protagonizada por Christian Bale en el papel de Dick Cheney, le valió a Bale para obtener el premio Globo de Oro como mejor actor.  La misma es caracterizada precisamente como un film biográfico de Cheney, quien después de ocupar varios cargos en diferentes administraciones llegó a ser vicepresidente de Estados Unidos durante el gobierno de George Bush hijo.


En la cinta se observa una escena en la que Cheney comienza en el año 2001 a organizar un aparato paralelo que transformó en el verdadero gobierno de Estados Unidos, ante el carácter dubitativo y la notable incapacidad y estulticia del presidente George W. Bush, lo cual queda claramente evidenciado en la película. Al pasar revista -junto a un asesor- de los leales que tiene dentro de la administración, Cheney expone que en el Departamento de Estado estaba John Bolton a quien caracteriza de alocado pero leal. La película muestra con interesante genio descriptivo el verdadero rol del poder en las sombras que dirige a Estados Unidos, al cual John Bolton ha servido siempre como un soldado.

Lo cierto es que desde enero de 1982 cuando ocupó el cargo de Administrador Auxiliar de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) con la responsabilidad de dirigir la Coordinación de Programas y Políticas cuando tenía 33 años durante el gobierno de Ronald Reagan, John Bolton ha estado involucrado -desde el gobierno o desde la academia- en la elaboración y ejecución de puntos de vista y políticas que han sido y son la expresión del sector más conservador, reaccionario y extremista de Estados Unidos. 

Su destitución/ renuncia (dependiendo de la óptica con que se vea) como Consejero de Seguridad Nacional del presidente Donald Trump ha venido a estremecer el ya inestable sistema internacional en la perspectiva de la influencia que la mayor potencia mundial tiene sobre el mismo.

Tal decisión tiene dos miradas, una de carácter táctico y coyuntural y otra desde su análisis en el espacio estratégico y estructural. En el primer ámbito, está el examen circunstancial del hecho. Bolton es expresión del sector más guerrerista del establishment estadounidense. Su pensamiento denota una ideología recalcitrantemente conservadora, rayana en un fanatismo pocas veces visto y portador de opiniones racistas, misóginas y excluyentes que solo tienen comparación con el ideario del nazi fascismo y el nacionalismo japonés que hizo erupción en Europa y el lejano Oriente en la primera mitad del siglo pasado con todas las consecuencias conocidas para la humanidad.

Durante su gestión en la Casa Blanca, Bolton desarrolló -con la mayor impudicia- una agenda propia hasta que se hizo incluso incontrolable para el propio presidente Trump, al asumir posiciones contrarias a las que ha pretendido enarbolar en su intento de volver a lograr la grandeza de Estados Unidos apelando a las políticas que le permitieron –a partir de su expansión territorial, económica y militar en el siglo XIX- llegar a ser la primera potencia mundial para desatar toda su vocación imperialista desde 1898.

Trump, cuyos arrebatos se dan en el marco de una estructura mental sicopática, no de un pensamiento, ideología o doctrina racionalmente determinada, tiene un acercamiento a la política desde una lógica empresarial en la que las gestiones solo tienen validez si producen resultados económicos y financieros positivos. En esa medida, considera como un lastre poseer un gigantesco contingente militar desarrollando guerras y conflictos por todo el planeta en” defensa” de ciertos aliados que no pagan por ello. También entiende que no es viable desde el punto de vista económico realizar operaciones militares contra países que son capaces de resistir la acción estadounidense, produciendo prologadas guerras que podrían continuar mermando las alicaídas arcas de su país.

Este aspecto fue el que le condujo a un choque sin solución con Bolton quien era partidario de mantener, profundizar e iniciar conflictos con Irán, la República Popular Democrática de Corea, Siria, Afganistán, Cuba, Nicaragua y Venezuela, llevando incluso algunos de ellos a la intervención militar sin descartar la guerra como instrumento de la política. Tampoco ocultaba su animadversión contra Rusia o China, potencias en las que clamaba por el incremento de sanciones económicas que hasta ahora no han denotado propósito efectivo alguno.

Que Bolton se haya ido, mientras los presidentes de esos países se mantienen en el poder, sus pueblos resisten y se debilita la hegemonía estadounidense es una gran cosa. Que el más alto exponente de la ideología de terror imperante en las altas esferas del poder de Estados Unidos haya sido destituido y humillado por su jefe es indudablemente una buena noticia. Que el supremacismo blanco, el racismo y el extremismo fascista se hayan visto impotentes por la salida del espacio de poder que poseía su máximo exponente en el gobierno, es algo de lo que el pueblo noble y valiente de Estados Unidos debe enorgullecerse porque también es expresión de su propia resistencia. Que el creador del Grupo de Lima, el principal socio de Almagro, el que parió a Guaidó y a su camarilla lumpen haya sido expulsado de la Casa Blanca, no deja de generar disfrute y felicidad. Todo ello es motivo de celebración y dicha y debe ser entendido como una victoria de los pueblos que luchan y resisten.

En otro plano, resulta ilusorio suponer que la variación que se producirá en la administración de Estados Unidos, pueda tener significación alguna en la política real. Sería desconocer la esencia del sistema imperial estadounidense o, visto desde otra perspectiva, considerar que su ADN pueda ser modificado con el simple cambio de un funcionario por muy encumbrado que esté en la estructura del sistema, no pasa de ser un sueño.

El imperialismo estadounidense es un sistema de dominación que no considera los vaivenes de la organización gubernamental para la toma de decisiones. Por eso, éstas se llaman administraciones o “gobiernos temporales” como siempre nos recuerda el investigador cubano Luis Suárez al hacer referencia al documento de Santa Fe I. Es posible detectar algunas diferencias entre gobiernos demócratas o republicanos en materia de política interna sobre todo el ámbito social o en su acercamiento a ciertos valores de la civilización, pero en materia de política exterior, actúan sobre la base de una política de régimen único en que sobresale su carácter totalitario y agresivo con pequeñas acciones de ajuste a fin de modificar políticas evidentemente fracasadas.

En esa medida, la destitución de Bolton no tiene mayor significación independientemente de quien sea su sucesor o de donde provenga, siempre debe saberse que para llegar a esas instancias es necesario tener la aprobación de lo que el antes mencionado documento de Santa Fe I denomina “gobierno permanente” configurado por los “grupos de poder y poderes fácticos”.

Desde este punto de vista, no hay nada que conmemorar, solo seguirse preparando para enfrentar los avatares que implican la decisión de ser libres e independientes porque la lucha será eterna mientras la sociedad de clases exista y el poder imperial siga utilizando la irracionalidad de la fuerza para imponer un modelo de sociedad excluyente, agresiva, injusta y desigual.

sergioro07@hotmail.com

sábado, 27 de julio de 2019

Macri intenta pagar su deuda con el FMI



Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:
En carta fechada el 12 de junio de 1818, el Libertador Simón Bolívar da respuesta a otra que el 19 de noviembre de 1816 le dirigiera el Supremo Director de las Provincias Unidas del Río de la Plata, Juan Martín de Pueyrredón. En uno de sus párrafos, con vehemencia y amistosa convicción integracionista Bolívar expresa que: “La proclama que V.E. se ha dignado dirigirnos es una brillante prueba de los sentimientos fraternales y altamente generosos de nuestros hermanos del Sur. Con la mayor satisfacción retorno a V.E. la respuesta cordial que, por mi órgano, han querido transmitir mis conciudadanos a los hijos del Río de la Plata. En ella sólo deben apreciarse los sentimientos de tierna solicitud que animan a todos los venezolanos hacia sus dignos compatriotas meridionales”.


Esa huella ha estado presente en la relación entre argentinos y venezolanos desde el mismo fragor de las luchas independentistas y no puede ni podrá ser alterado por el gobierno espurio que ocupa hoy la Casa Rosada.
En repulsiva manifestación de lambisconería hacia Washington, Jorge Faurie, simulador personaje de opereta que funge como canciller de Mauricio Macri ha terminado haciendo público lo que siempre se ha sabido: la subordinación plena del Grupo de Lima a Estados Unidos y la aceptación de una intervención militar y violenta en Venezuela. Sus palabras textuales fueron: “Siempre el uso de la fuerza será un recurso que quedará para el momento que correspondiera”.

Faurie, quien es tristemente conocido en su país por haber entregar al gobierno británico el uso de más de 3 millones de kilómetros cuadrados de plataforma marítima argentina, dándole a ese país europeo la propiedad y el control de los recursos así como la facultad de aprobar  las licencias pesqueras  en todo ese mar territorial argentino, ha dejado ahora, también prístinamente demostrado el talante bélico, agresivo e intervencionista del Grupo de Lima que contrario a su falsa retórica de “salida democrática” para Venezuela, en realidad hace aprestos de guerra para intervenir militarmente en el país.

Para ello, primero enviaron a Bachelet a Venezuela y le ordenaron que hiciera un informe para validar jurídicamente la intervención militar en el país. La propia Bachelet se ha encargado de hacer tal afirmación en conversaciones privadas sostenidas con personas de su entorno, a quienes confesó que el informe por ella presentado le fue impuesto y que más bien gracias a su gestión, el contenido del mismo fue “rebajado” para que no resultara tan lesivo para Venezuela. Una vez más, como es tradicional en su quehacer político, no asume las consecuencias de sus tropelías al cumplir las órdenes que recibe del Pentágono.

Sin embargo, hay que ver la declaración de Faurie en una mirada más lejana considerando su doble uso a modo de instrumento para ser utilizado en el marco local como parte de las ambiciones reeleccionistas de Macri, y en un espectro más amplio, de carácter global en que el gobierno argentino ha aceptado ser usado como ariete en contra de Rusia y de China.

En primera instancia, agotadas todas las opciones políticas para convencer al pueblo de la viabilidad de su gobierno y por tanto, mermadas sus posibilidades de reelección, Macri solo cuenta con el crédito del FMI para dar un vuelco transitorio a la economía a fin de que a través de los instrumentos de comunicación pueda engañar una vez más a los votantes, transmitiendo una sensación de alivio y mejoramiento futuro de la pesada carga que significa la aplicación de las medidas neoliberales de acendrado carácter anti popular.

A cambio de recibir la millonaria suma, Macri ha aceptado el papel que antes se disputaban Duque y Piñera de ser el eje de la agresión militar contra Venezuela, legitimando con ello la intervención militar que dicen rechazar.

Así mismo, el arreglo con el FMI, ha significado que Faurie haya sido obligado por el Consejero de Seguridad Nacional de Estados Unidos John Bolton a responder a las declaraciones del canciller ruso Serguei Lavrov, quien manifestó que “muchos países de la región”, incluso aquellos que exigen la renuncia del presidente Nicolás Maduro, “se oponen categóricamente a la idea del uso de la fuerza” por parte de Estados Unidos. Con sus palabras, el canciller argentino ha desmentido a su colega ruso y lo ha dejado en ridículo ante la opinión pública internacional al mostrar una mirada diferente.

En otro punto del mismo acuerdo, Argentina en consonancia con Estados Unidos ha declarado como terrorista a Hezbollah, una organización legal con representación parlamentaria en El Líbano, país con el que Argentina tradicionalmente ha mantenido excelente relaciones habida cuenta de la importante comunidad de ciudadanos de este país que habitan la nación austral.

Además, para reafirmar lo antes mencionado por Faurie, de manera simultánea, el asistente especial y director principal de la división de Asuntos del Hemisferio Occidental del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Mauricio Claver-Carone, afirmó que la Casa Blanca hizo llegar una comunicación a Venezuela para indicarle a Maduro que tiene un “corto plazo para dejar el poder”, “mucho más corto que fin de año”, o de lo contrario “deberá enfrentarse a la justicia internacional y de los Estados Unidos”.

De esta forma, se hace evidente que Bolton está desarrollando su propia agenda “diplomática” de carácter belicista, incluso al margen de la opinión del presidente Trump quien desde hace un mes ha entrada en fase reeleccionista, modificando su actuar con el claro interés de atraer votos. Bolton no parece haber tomado nota de las intenciones de su jefe y ha perseverado con su retórica y práctica a favor de la guerra, secundado para ello por Marcos Rubio y Mike Pompeo, quienes configuran un gobierno en las sombras que responde a los intereses ideológicos del Tea Party y de la derecha más recalcitrante y fascista de Estados Unidos a la cual responden Bolsonaro, Duque, Macri y Piñera, entre otros.

Estas contradicciones en el alto gobierno de Estados Unidos son las que explican que mientras Trump ha obligado a la oposición venezolana a sentarse en la mesa de negociaciones, Bolton, Pompeo y Rubio las torpedean y las hacen completamente inefectivas. Mientras esto ocurre, los líderes opositores venezolanos siguen recibiendo su sueldo de Washington, así que poco les importa el avance o no de las mismas.

Hay que decir que durante la conversación telefónica sostenida por los presidentes de Rusia, Vladimir Putin y de Estados Unidos Donald Trump el pasado 3 de mayo, el ruso convenció a su colega norteamericano acerca de la inconveniencia de involucrarse en una confrontación armada en Venezuela cuando se acercan los tiempos electorales en Estados Unidos. Apegado a su inveterable posición de apoyar el diálogo entre las partes en conflicto en Venezuela, a fin de buscar una salida negociada al mismo, Putin logró que Trump tomara nota de estas opiniones, sobre todo porque entendió que de esa manera ganaban todos.

De inmediato, Trump dio instrucciones al gobierno de Noruega, un país aliado, miembro de la OTAN, pero que ha logrado construir un expediente de seriedad y responsabilidad al realizar funciones de mediador en este tipo de diferendos, salvando de esa manera la incapacidad de la Unión Europea y el Grupo de Lima de poder actuar en estos menesteres, al haber tomado posición a favor de una de las partes  y cuando incluso ante el fracaso total del Grupo de Lima, este buscó infructuosamente que Rusia, China y hasta Cuba jugaran un papel en la búsqueda de derrocar al gobierno de Venezuela. Estas acciones, por supuesto, no fueron bien recibidas por Washington.

Así, en este mar de paradojas de vergonzosas lealtades a los imperios de los gobiernos de derecha de América Latina y el Caribe, el gobierno de Venezuela, ha perseverado haciendo manifestaciones múltiples de su voluntad de negociar, lamentablemente se encuentra sentado en una mesa en la que del otro lado hay variopintas representaciones, cada una con ideas propias sin saber a nombre de quien habla cada uno, solo con la convicción que deben estar ahí, tras las órdenes recibidas para  favorecer la reelección de Trump, pero imposibilitados de llegar a ningún acuerdo tras recibir las órdenes de Bolton.

Mientras tanto, la mayor parte de la oposición venezolana se encuentra secuestrada por este grupo de mercaderes de la política a quienes tampoco importa la suerte del pueblo venezolano, ya no sólo porque están favoreciendo la imposición de mayores sanciones económicas contra el país, sino que incluso ahora, en línea con Faurie y con Claver-Carone han aceptado públicamente que Venezuela puede y debe ser sujeto de una invasión militar extranjera que los lleve al poder y restituya el control estadounidense sobre el país.

Mientras esto ocurre, y Bolton sigue estructurando la opción bélica contra Venezuela, para lo cual ha subordinado a los gobiernos del grupo de Lima y en momentos en que Macri asume la responsabilidad de conducción de este entramado mafioso, los venezolanos le respondemos a Faurie y a Macri con palabras de Bolívar a Pueyrredón: “V.E. debe asegurar a sus nobles conciudadanos que no solamente serán tratados y recibidos aquí como miembros de una república amiga, sino como miembros de nuestra sociedad venezolana. Una sola debe ser la patria de todos los americanos, ya que todos hemos tenido una perfecta unidad”.

sergioro07@hotmail.com

martes, 2 de julio de 2019

Piñera, su gobierno y las “alucinaciones” de Maduro…



 Por: Iván Oliver Rugeles:

 Este último jueves 27 de junio el ministro de Relaciones exteriores de Chile, Teodoro Ribera, calificó de alucinaciones las denuncias de nuestro Gobierno Bolivariano, las que, en  voz de su canciller, Jorge Arreaza, ha hecho del conocimiento público, sobre la complicidad del gobierno chileno en  los continuados planes  golpistas de la oposición venezolana para derrocar al Presidente Nicolás Maduro, como parte muy activa del llamado Grupo de Lima, ente creado, -precisamente- para lograr ese objetivo.



Tal conducta chilena ha sido notoria, pues la mediática mundial concentrada la ha divulgado ampliamente no para cuestionarla, para auparla, para aplaudirla, de allí que se hace demasiado evidente que  la misma ha sido impuesta por el imperio estadounidense, ya que su propio “emperador”, Donald Trump es quien la comanda, pues a voz en cuello ha sido constante en su amenazas hasta de sacar por la fuerza a Maduro, a la par que lo hacen igualmente sus halcones, Pompeo, Bolton, Abrams y el Jefe del Comando Sur, Almirante Craig Fuller…

El canciller Ribera debe tener su testa en otro planeta, porque no es posible explicarnos que él se atreva a negar la directa y activa participación de su gobierno y de manera abierta la del Presidente Piñera en ese plan conspirativo  contra nuestro gobierno Bolivariano, de cuyas actividades él debió haber recibido de manos de su antecesor, Roberto Apuero, cuando asumió la cartera de Relaciones Exteriores el pasado 13 de junio, hace menos de quince días, no solamente un resumen de las minutas de las actuaciones de la cancillería en el “caso Venezuela”, incluidas, obviamente, las del mismo Presidente Piñera, sino el manual de instrucciones de dicho plan que ha sido elaborado por los órganos de inteligencia del gobierno norteamericano y que es de obligatorio acatamiento por parte de los gobiernos cipayos del Continente, en resguardo muy riguroso de la “estabilidad” de su Patio Trasero, acerca de lo cual, pues Sebastián es un fiel y muy celoso defensor de los intereses de su amo y si no véanlo aquí en este vídeo grabado durante su visita a Trump en la Casa Blanca, en septiembre del pasado año:
https://www.youtube.com/watch?v=tKMvOj1_XMU 

No es necesario investigar absolutamente nada para enterarnos que el gobierno chileno ha estado conspirando para derrocar al Presidente Maduro, pues la realidad así lo atestigua. No hay nada clandestino en sus actividades, todas han estado a la vista de tirios y troyanos. Piñera fue parte y muy activa en el diseño y creación del llamado Grupo de Lima, cuyos países, no habiendo logrado sancionar a Venezuela en el seno de la OEA, porque nunca contaron con la mayoría requerida para ello, de acuerdo a las normas internas del organismo multilateral, creyeron que, si le caían en cayapa a la Patria de Bolívar, detrás de los halcones de Washington, era posible -finalmente- salir bien rápido de Maduro e instalar luego en Miraflores al monigote de Guaidó…

Sin embargo no podemos dejar de recordar la convocatoria de Cúcuta del pasado 23 de febrero a la que Piñera acudió presuroso para hacer parte de una comparsa que pasará a la historia como el espectáculo más grotesco que en política se conozca al menos en esta parte del mundo en sus últimos cien años, y tanto lo fue que él mismo al advertirlo le sobrevino lo que  se conoce como el  Mal de San Vito que preocupó a más de uno de sus anfitriones, como lo pueden ver en este vídeo: https://www.eldesconcierto.cl/2019/02/23/video-no-muevas-tus-brazos-sebastian-mira-los-extranos-movimientos-de-pinera-en-conferencia-de-prensa-con-guaido/
 
Pero es que además se han hecho señalamientos muy graves que involucraron a la embajada de Chile en Caracas de haber estada implicada en los planes del atentado con Drones al Presidente Maduro del 4 de agosto del año pasado, las cuales las hizo uno de los autores materiales en sus confesiones a la policía venezolana, cuya grabación se hizo pública y aquí copiamos el enlace para que las escuchen: https://www.youtube.com/watch?v=hOmTkX_IgFI

Ese atentado de magnicidio resultó, gracias a Dios, frustrado, pues de haber tenido éxito habría acabado con la vida no solamente del Presidente Maduro y de su señora esposa, sino de la casi totalidad de su gabinete y de los integrantes del Alto Mando Militar y con todas aquellas personas que se encontraban muy próximas a la tarima que fue instalada en la Avenida Bolívar de Caracas, con motivo de los actos en conmemoración de un aniversario más de la Guardia Nacional Bolivariana.

El gobierno de Piñera rechazó lo que calificó de “gravísimas y calumniosas insinuaciones y amenazas” del Gobierno de Venezuela”, alegando además que Chile es un país amante de la paz, de la democracia, la libertad y respeta el derecho internacional”, lo cual se contradice con lo que ha sido su activa participación en ese Grupo de Lima, el que, repetimos, se constituyó para destruir la institucionalidad venezolana y la mejor prueba de ello, es el comunicado que el grupo hizo público cuando anunció el inicio de sus actividades, en septiembre de 2017:  https://ve.usembassy.gov/es/declaracion-del-grupo-de-lima-sobre-venezuela-27-de-octubre-2017/

De manera que, lo reiteramos, el canciller Teodoro Ribera anda por las nubes o se hace el pendejo como decimos aquí en nuestra tierra venezolana, en el tema de la política exterior chilena respecto a Venezuela, la cual ha involucrado al país de Gabriela Mistral, de Neruda y de Allende, activamente en, quizás, la Madre de todas conspiraciones e injerencias que ha fraguado y llevado a cabo los Estados Unidos en estas tierras Latinoamericanas y Caribeña en estos últimos 170 años, para destruir la democracia de la Revolución Bolivariana, ratificada en poco más de 24 eventos electorales realizados en menos de 20 años, lo cual constituye un gran ejemplo de civilidad y de auténtica democracia (Abrir este enlace y escuche al ex presidente estadounidense, Jimmy Carter: https://www.youtube.com/watch?v=f3LRHKw2MTc)
Pero, por supuesto, hay mucho más, pero antes nos preguntamos: Este señor Ribera antes de asumir la cancillería, ¿¿¿acaso vivía como un ermitaño apartado de la civilización, donde le era imposible enterarse de cuanto sucedía en su país y en el mundo…???

Vamos a prestarle nuestra ayuda al novel canciller de la Patria de Bernardo O'Higgins, a cuyo efecto le copiamos seguidamente, sin que de nuestra parte hagamos algún comentario, pues no hacen falta, las declaraciones de Elliott Abrams (el mismo sujeto del Irán-Contras en Nicaragua)* en el Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes del Congreso de los Estados Unidos sobre Venezuela, en sesión que fue convocada hace escasos días, en su condición de representante especial de Trump para “resolver” los problemas que se confrontan en ese país, el cual es parte de su “Patio Trasero” y que, además, posee en sus entrañas las reservas petroleras más grandes del globo terráqueo, es decir que tiene petróleo para más de 200 años…

Estos son fragmentos de las declaraciones de semejante joya en el Congreso gringo:
1- “Esto de atacar al chavismo es sencillamente para nosotros una guerra de sobrevivencia y la imposición de una razón que debe prevalecer sobre las demás, porque de otro modo estaremos admitiendo y dando campo para que se nos destruya. ¿Imagínense, señores representantes, por un segundo que nosotros dejáramos gobernar a los chavistas sin ponerles trabas, sin hacerles la guerra, permitiéndoles hacer sus proyectos sociales sin tomar en cuenta nuestras empresas y socios, siendo que los valores nuestros han sido los suyos por casi dos siglos? Imagínense que le sigamos permitiendo tener toda clase de relaciones extrañas con todo ese mundo adverso a Estados Unidos, llenando a su pueblo de conceptos e ideas que van todos contra nuestros valores.

Imagínenselo por un momento, señores representantes: esto conduciría a la debacle y a la perdición de la democracia en el hemisferio occidental, aquí mismo en nuestras entrañas. He ahí, la razón primordial por la cual ese tipo de régimen constituye una amenaza para la seguridad nacional de nuestro país, algo que ustedes lo deben saber muy bien. En esencia, de eso se trata la lucha que estamos librando contra este tipo de regímenes que pondrían en peligro nuestro propio destino, la paz mundial”.

2- “Nosotros, que somos los campeones de la democracia en el mundo, siempre hemos probado que el socialismo ha sido un fracaso en todos los lugares en donde ha tratado de imponerse, y por lo tanto no podemos permitir que en Venezuela eso sea la excepción. ¿Entonces vamos acaso a permitir que en Venezuela sea exitoso el socialismo, señores Representantes? ¿Pueden ustedes creer lo que eso provocaría en toda la región de América Latina?”

3- “¿Ustedes pueden imaginarse lo que representa construir tres millones de viviendas sin la participación de la empresa privada? ¿Cuál sería el destino de nuestro modelo si no intervenimos allí en los proyecto de salud o educación, en la formación de sus militares y en la adquisición de los elementos para su defensa?”
4- “Por lo tanto, el que no esté con nosotros debe pasar por las más dolorosas privaciones, las más terribles inseguridades, las más penosas necesidades de todo aquello que durante tanto tiempo disfrutó teniéndonos por aliado y por el sostén de sus costumbres, de sus hábitos y entretenimientos más preciados…”.

Suficiente, no hace falta que agreguemos algo más para entender y explicarnos las causas que tiene el imperio yanqui y sus lacayitos de aquí y del otro lado del charco, para agredir bárbaramente a nuestra Patria, ¡¡¡Venezuela…!!!
rioliverr@gmail.com

miércoles, 5 de junio de 2019

Trum busca legitimar la intervención Militar en Venezuela


Por Eduardo Andrade Bone:

El sector más reaccionario y golpista del Partido Republicano y algunos Demócratas, junto a los pistoleros de la Casa Blanca (Bolton-Pompeo) presionan al führer Trump para que desate un baño de sangre en Venezuela, para tales efectos el Secretario de Estado Mike Pompeo, despliegan grandes esfuerzos ante la comunidad internacional y diplomática para justificar y legitimar una intervención militar en el país caribeño.
Así se desprende, de diversas notas de prensa aparecida en la prensa estadounidense con el objeto de crear y estimular un estado de ánimo, que permita emprender una nueva aventura bélica, con el objeto de tomar el control directo de los recursos naturales más importantes con los que cuenta Venezuela.


Después del fracaso del intento golpista de la marioneta de ultraderecha Juan Guaidó y su pandilla y cuando este conspirador viene a la baja y ya casi sin respaldo ciudadano, en el centro de la conspiración de la Casa Blanca se están barajando diversas cartas para poner fin al proceso de cambios que vive Venezuela.

El conflicto en el seno del gobierno del führer Trump, pasa por desplegar una campaña propagandística y conspirativa exigiendo el fin de la presencia cubana en Venezuela, terminar con la cohesión de las fuerzas armadas y su apoyo al gobierno de Maduro o comprar militares corruptos y traidores, además de seguir asfixiando la economía venezolana que tanto daño causa al pueblo caribeño y que es promovida por Guaidó y sus secuaces de la derecha golpista venezolana.

Todos los esfuerzos del führer Trump, están destinado a agudizar al máximo la situación socio económica venezolana con el objeto de estimular el caos y la violencia, para así, justificar plenamente su intervención militar en Venezuela todo esto precedido de una fuerte campaña mediática y del terror, que les permita crear las condiciones pertinentes para transformar a Venezuela en un nuevo Vietnam u otra Irak, que es el riesgo que quiere correr la pandilla de la Casa Blanca.  De allí que la intervención militar directa, es lo que esta en el centro de la discusión de los halcones de la administración Trump, para lo cual necesitan convencer al resto del mundo, que esta es necesaria y urgente.

Sin embargo, en el seno de la oficina oval del führer Trump, la discusión suele ser agria, destacan medios de prensa estadounidense, pues las posiciones están en los que dicen que las condiciones políticas y militares no están dadas y los que estiman que la intervención militar debe ser rápida, efectiva y exitosa, de lo contrario la situación podría afectar aún más, la ya alicaída imagen del führer Trump, ante la posibilidad de una reelección del presidente para un segundo mandato el 2020 y que se le está tornando un tanto difícil.

Por otro lado, en Venezuela tenemos una oposición completamente dividida, corrupta, que se pelea por los dólares de la conspiración que llegan desde diversas fuentes americanas, los cuales se enriquecen con esas dadivas y que son repudiados por el pueblo venezolano, con un Juan Guaidó que se le va deteriorando su imagen y futuro político y que además administra millones de dólares para la conspiración, pero que no cuenta con el apoyo de los sectores más moderados de la derecha venezolana.

También se estima que, para Estados Unidos, en su llamado “patio trasero” han surgido una serie de dificultades que impedirían una intervención militar exitosa en Venezuela. Por ejemplo, el títere colombiano, Iván Duque, esta enfrentando una serie de escándalos que están relacionados con asesinatos de rebeldes y grupos ligados al narcotráfico, en manos de grupos operativos militares, que involucran directamente al jefe nacional del ejército de Colombia, Nicacio Martínez Espinel, por encubrimiento en la muerte de civiles.
Además, el führer Trump está molesto con el presidente Duque, porque este no permite un control directo del negocio de la cocaína para su casinos y hoteles.

Entre otras cosas cabe destacar, que una parte del alto mando militar colombiano no comparte la idea de una intervención militar y menos la posibilidad de involucrarse en un presunto conflicto bélico con Venezuela y a todo esto se suma además la caída ostensible de la popularidad del narco presidente Iván Duque. 
Ahora en el caso de Brasil, el vicepresidente del país,  Hamilton Mourão, del cual se dice además que es el verdadero poder en Brasil, producto de la incompetencia y mediocridad del mandatario ultraderechista Jair Bolsonaro, ha expresado que en su país los militares no comparte la idea de una intervención militar en Venezuela.

Y siempre en la región, los mandatarios alineados con el golpismo y la intervención militar, como el presidente de Chile, Sebastián Piñera y el de Perú, Martín Vizcarra, que en más de alguna oportunidad han sido imputados por corrupción, hoy gozan de muy poca popularidad en sus respectivos países, los que para el führer Trump, no constituyen una garantía efectiva para su aventura militar y genocida en Venezuela.

Ahora el caso más patético de todos es la situación que vive el mandatario y empresario argentino, Mauricio Macri, otro golpista, que tiene los días contados producto de la catástrofe económica en que tiene sumido al país y con su imagen y popularidad por los suelos. En este sentido podríamos decir que la correlación de fuerzas no está por apoyar ninguna salida violenta, sangrienta, ante la crítica situación que vive Venezuela, creada por la oposición golpista y sus padrinos de la Casa Blanca.

Lo que es ratificado además por organismos como las Naciones Unidas, el Grupo de Lima, la Organización de Estados Americanos (OEA), la Unión Europa, los países no alineados (MPNA o MNOAL), el Alba, Grupo de Contacto (UE, Uruguay, México), que tampoco comparten cualquier salida de fuerza, llámese intervención militar directa, golpe de estado o guerra civil, que son las cartas diabólicas que ha estado barajando el führer Trump en el país caribeño.

Y por último tenemos a China, Rusia Y Turquía, países los cuales han estrechado su cooperación en diverso ámbitos con Venezuela, los que se oponen tajantemente a cualquier salida violenta y menos que ponga en peligros las inversiones e intereses mutuos entre estos países y el país caribeño, lo que refleja la complejidad de los pasos de la muerte que quiere dar Estados Unidos, buscando legitimar su presunta intervención militar y genocidio en el sureste de América del Norte y que podría sepultar la candidatura del führer Trump, para un segundo periodo.

Ahora dentro del circulo más cercano al führer Trump, todos se preguntan si será capaz de intervenir militarmente en Venezuela, productos de las presiones del sector más conservador y reaccionario del Partido Republicano, sin que esto signifique tener que correr un riesgo que vaya a perjudicar su candidatura para un segundo mandato, más aún cuando el psicótico y narcisista mandatario, tiene bastantes problemas internos y con anuncios de una presunta destitución, patrocinada por los demócratas en el Congreso de los Estados Unidos.

aindoamericanap@gmail.com

sábado, 20 de abril de 2019

Ante la nueva ronda de medidas coercitivas unilaterales contra Venezuela

Por Juan Martorano:


Esto es lo que se debería hacer.

Hemos observado, como en el día de ayer, el asesor de seguridad de la Casa Blanca, John Bolton, anunció “nuevas sanciones” contra el régimen de Nicolás Maduro, donde aparece involucrado el Banco Central de Venezuela (BCV). El objetivo central de estas medidas es impedir que el organismo obtenga las divisas (dólares) restringiendo sus transacciones en territorio norteamericano.

“El BCV ha sido crucial para mantener a Maduro en el poder, incluyendo el control de la transferencia de oro como moneda. EEUU seguirá utilizando sus herramientas económicas para que Maduro no siga robando lo que es del pueblo venezolano”, afirmó.


Importante es de destacar que desde hace rato, el Jefe de Estado venezolano planteo al BCV que las transacciones internacionales de la República se realizaran a través de una cesta de divisas. Creo que esto comenzó a implementarse a partir del año 2015, cuando a partir del 09 de marzo, con la famosa Orden Ejecutiva o Decreto de Obama donde Venezuela fue declarada “amenaza inusual y extraordinaria” a la seguridad nacional de EEUU, que abrieron las puertas para estas rondas de medidas coercitivas unilaterales contra la Patria de Bolívar y de Hugo Chávez.

Sin duda alguna, a mi juicio, esta ha sido una Semana Santa un tanto atípica. No solo porque en varios de los días de asueto, hemos podido observar una inusual actividad de los actores políticos (en este caso, del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, y del adlátere imperial, Guaidog, como ustedes lo saben). Y estas circunstancias son las que me han motivado a escribir mis apreciaciones durante estos días de asueto.

Pero, retomando la idea central de este artículo, lo que cabe destacar de los anuncios de Bolton el día de ayer, es la siguiente idea central que me quiero permitir transcribir. Lo haré en inglés y posteriormente en castellano:

“Today, we proudly proclaim for all to hear: The Monroe Doctrine is alive and well”
“Hoy, orgullosamente proclamamos para que todos lo escuchen: la doctrina Monroe está viva y bien”
Esta frase fue acuñada por este halcón imperial, ya que es bueno destacar que en el paquete de esta ronda de “sanciones” no solo le correspondió a Venezuela llevar lo suyo, sino a Cuba y Nicaragua.
Uno de los elementos que a mi juicio nos ha faltado en esta coyuntura, es la solidaridad de los pueblos latinoamericanos y caribeños. Nos hemos quedado y contando además, con el mero apoyo geopolítico, militar y financiero de potencias nada despreciables como China y Rusia, pero ¿Y el apoyo de los vecinos más cercanos dónde queda?

El propio Chávez parafraseo una frase de Juan Domingo Perón, que resume la actual paradoja que vive nuestra Patria, y la América Latinocaribeña como un todo: “El siglo 21 nos encontrará o unidos o dominados”. Ya sabemos de acuerdo a lo observado en estos tiempos recientes, como nos encontramos en estos momentos.

Es por ello, que debería escenificarse toda una jornada y campaña de protestas y manifestaciones a nivel continental en todas las sedes de embajadas y consulados de EEUU en nuestros países con el siguiente lema:

¡No somos patio trasero! ¡No somos propiedad de nadie!
En estos momentos, tiene que haber una clara y contundente respuesta en toda la “América Morena” por parte de todos los movimientos revolucionarios y populares, y de todo aquel que se considere antiimperialista, a estas pretensiones insultantes, prepotentes y jactanciosas de estos voceros de la administración Trump.

Acá no queda de otra sino luchar.
¡Leales Siempre! ¡Traidores Nunca!
¡Bolívar y Chávez viven, y sus luchas y la Patria que nos legaron siguen!
¡Hasta la Victoria Siempre!
¡Independencia y Patria Socialista!
¡Viviremos y Venceremos!

jmartoranoster@gmail.com

miércoles, 10 de abril de 2019

De Venezuela a Rusia el giro geopolítico imperial de EEUU hacia la OTAN



 Por Rolando Prudencio Brincón:

Estados Unidos siempre se ha valido de aliados, coaliciones, etc.; y últimamente grupos, como el grotesco “Grupo de Lima” para intervenir Venezuela, tal como lo ha hecho en  Irak el 2003 y otras naciones desde que la OTAN, en 1949 sirviera de brazo militar geopolítico, después de la caída del tercer Reich que fue para garantizar la defensa mutua y colectiva de sus Estados miembros, en el que el tratado se convertía en el garante para el apoyo de los EE.UU., en caso de agresión a uno de sus miembros.


Es más, organizaciones como la OEA, que vendría a ser el ministerio de colonias -como diría el Che- no es sino un correlato comparativo de la OTAN en Latinoamérica, y que ha servido para mantener su omnímodo Orden en su “patio trasero”, como lo ha intentado recientemente en la situación de Venezuela. Vale decir: EE.UU., se ha valido de varios países para imponer sus intereses geopolíticos en una relación imperio/colonia.

Claro que después del frustrado intento de invadir Venezuela hace más de un mes de febrero en el puente Simón Bolívar, y con el apoyo de Colombia; pero  con la inesperada irrupción de Rusia, que no sólo tuvo una presencia disuasiva a los intentos intervencionistas, sino que formalizó sus intereses geopolíticos, celebrando sendos acuerdos de asistencia y cooperación militar y de inversiones en suelo venezolano, la administración Trump quedó desencajada en su despótica decisión de tomar por asalto la hacienda de los hijos de Bolívar.

Y desde luego los roces diplomáticos entre Washington y Moscú no se dejaron esperar, después que casi en un tono desesperado Trump y Bolton advirtiera a Rusia a que: “Salgan de Venezuela”; como la respuesta de la portavoz rusa, María Zajarova aclarando que: “Ni Rusia ni Venezuela son provincias de EE.UU.”. Ante éste jaque al que ha jugado Rusia, ¿cómo le ha tocado responder a los EE.UU.?

No le ha quedado otra salida que jugar al jaque mate recurriendo ésta vez los EE.UU., ya no actúa como garante de los países suscribientes del mismo; sino a la inversa; vale decir en el que percatándose los EE.UU., de que su hegemonía está en duda, ha recurrido los miembros de la OTAN, para que ésta vez sean quienes respalden sus acciones contra la patria del libertador Bolívar.

Estado Unidos hasta antes era quien en todo caso activaba su arsenal para poner orden en el planeta, pero hoy hay un giro geopolítico en el que su unipolar ismo imperial es más una evidencia que una sospecha, por lo que ha recurrido a la OTAN para cumplir su cometido. Claro que una ficha que, en el tablero geopolítico, aún no ha jugado es la China, que podría dar el mate ya que ha advertido a EE.UU., que “responderá por las graves consecuencias de las sanciones impuestas a Venezuela”.

Vale decir entonces que el infame intento de asalto de los EE.UU., a Venezuela está dando un giro geopolítico a nivel global, en el que la unipolar hegemonía estadounidense es más un espejismo que una verdad verificable.

prudenprusiano@gmail.com