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miércoles, 4 de noviembre de 2020

Bolivia en resistencia(XIII)

 Por Oscar Rotundo:

El MAS-IPSP al gobierno el Pueblo al Poder 

El pueblo boliviano masivamente demostró que es dueño de su destino, al consagrar al binomio Arce – Choquehuanca, como presidente y vicepresidente en elecciones limpias y ampliamente reconocidas, tanto por el gobierno de facto, como por los observadores “cómplices” y de buena voluntad, que participaron del acto electoral del domingo 18 de octubre.

Por otra parte, la derecha golpista, no solo sufrió una derrota electoral inimaginable para sus electores y sus testaferros, sino que también encontró su “Waterloo” [1] político, quedando en condiciones aciagas para esgrimir una estrategia que le permita conservar un respetable caudal electoral para los próximos comicios, que tendrían que realizarse en marzo de 2021, en los que se disputarán los cargos para Gobernadores y Alcaldes [2]

Un dato importante, en este sentido, es que el MAS-IPSP, se impuso en el 96% de los municipios de Bolivia [3], ganando en Santa Cruz, lugar que le es históricamente adverso, en 36 de los 57 municipios.

En su huida del gobierno y su derrota en las urnas, la derecha boliviana se aferra al discurso violento, siguiendo el libreto de las derechas de la región cuando pierde el control de su futuro político; llama a los cuarteles y a la embajada norteamericana, suplica a la justicia divina y le reprocha al mundo porque la vida no se ajusta a sus caprichos y pretensiones.

Nada de esto podrá cambiar esta realidad y el domingo 8 de noviembre asumirá la presidencia Luís Arce Catacora, marcando así el retorno de la democracia y del proyecto popular al gobierno.

No serán pocos los obstáculos que deberá sortear el nuevo gobierno, y no serán solo económicas, las calamidades a resolver, el tema de la justicia, requerirá de una atención especial ya que la ilegalidad de los actos ejercidos por la dictadura, requieren de una investigación profunda y una sanción ejemplar.

Las denuncias de corrupción y las vejaciones cometida contra las personas, el reparto de cargos y de bienes del Estado, requieren de una actitud firme de los tres Poderes, para comenzar a recomponer el Estado de Derecho pisoteado por los “aventureros de octubre del 2019”.

Otro tema importante es el deterioro moral y político en alta oficialidad de las Fuerzas Armadas, que se ha prestado nuevamente para cumplir el papel de fuerza de ocupación arremetiendo contra el pueblo desarmado, asociándose con los corruptos que defalcaron a la nación.

El gobierno de Arce y Choquehuanca, deberá sanar las heridas y sanear la economía, reconstruir las relaciones internacionales salvaguardando los intereses de Bolivia y tejer lazos inquebrantables con las comunidades indígenas y con el movimiento obrero. Desafíos que cuentan con el aval mayoritario de una población que no los dejaran solos y acompañaran con la vista atenta y la combatividad de siempre.

La nueva administración, seguramente, deberá lidiar con el resultado de las elecciones en Estados Unidos, teniendo en cuenta, que la nación del norte ha entrado en una crisis política sin precedentes en su historia pues, sea quien sea el ganador, lo será en el marco de un proceso de beligerancia interna que desatará, junto a la pandemia una desestabilización financiera y comercial a nivel mundial.

Bolivia, se apresta a continuar, con la que podríamos llamar, “Revolución del Litio”, como eje fundamental de su política, profundizando los acuerdos con Alemania y China con grandes beneficios para el Estado Plurinacional, avanzando en dos mercados de suma importancia, el tecnológico energético y el Farmacéutico, que se encuentran a la vanguardia a nivel mundial en estos momentos.

“China controla el 60% del mercado de las baterías y la extracción de litio. Es desde 2017 el mayor productor de EV. En 2010 el gobierno consideró a los vehículos de energías alternativas como una industria emergente estratégica. Un lustro después estipuló que el desarrollo de baterías sería una de las prioridades del 13º Plan Quinquenal 2016/2020, y del programa “Hecho en China 2025”.

“Bolivia adoptó en 2010 el plan Estrategia Nacional de Industrialización de los Recursos Evaporíticos. La primera etapa era producir carbonato de litio en plantas piloto. La segunda etapa consistía en el diseño y construcción de plantas industriales para esos productos, bajo control del Estado boliviano. Y la tercera etapa era la producción de materiales catódicos y BILs, con participación de empresas extranjeras que aportarían tecnología. El montaje de la planta piloto de carbonato de litio se inició en 2012 y se inauguró en 2013, logrando obtener en 2015 carbonato de litio en grado batería con una pureza del 99,6%. En agosto de 2016 el gobierno concretó dos contratos de venta de carbonato de litio para su exportación con destino a China y acuerdos preferenciales con India. La cantidad de producción en toneladas sin embargo se mantuvo muy baja (5 tn de carbonato de litio por mes) pero se proyectaba establecer la estructura necesaria para producir 30.000 tn anuales de carbonato de litio. En 2017 se creó la empresa estatal Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) que se puso al frente del proceso. En abril de 2018 se adjudicó a una empresa alemana, ACI Systems, la construcción, montaje y puesta en marcha de cuatro plantas para fabricar hidróxido de litio, materiales catódicos, baterías e hidróxido de magnesio. Poco después vino el golpe y este proceso quedó truncado.” [4]

Siendo candidato, el actual presidente electo, Luis Arce, señalaba que, “con su proyecto el país logrará generar hasta US$4.500 millones anuales explotando el litio”, continuando así, una de las políticas más destacadas de la gestión de Evo Morales en la defensa de la soberanía del país respecto a los recursos naturales.

Con el fortalecimiento del Estado, el rol de los movimientos sociales, también toma notoriedad, ya que han demostrado ser la columna vertebral del proceso de transformación que vive la nación.

La articulación entre las instituciones y el movimiento popular, no solo le darán una nueva dinámica al sistema inclusivo que se inició con la gestión de Evo Morales; también reforzará las posibilidades de defensa de la democracia ante cualquier aventura fascista que intente retrotraer el proceso, a momentos anacrónicos para el futuro que se empieza a vislumbrar en la región.

El 8 de noviembre, no solo será la fecha del retorno de la democracia a Bolivia y la asunción de un gobierno legítimo, será la fecha de la reafirmación de que, la lucha popular está viva y se expande por todo el continente,  augurando una nueva oportunidad para los humildes, para la pachamama y para la vida. 

Nota:

[1] La batalla de Waterloo fue un combate que tuvo lugar el 18 de junio de 1815 en Waterloo, actual Bélgica, entre el ejército francés, comandado por el emperador Napoleón Bonaparte, contra tropas británicas, holandesas y alemanas, dirigidas por el duque de Wellington, y el ejército prusiano del mariscal de campo Gebhard von Blücher. Tras esta batalla, el sueño imperial de Napoleón moría definitivamente. https://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Waterloo

[2] Elecciones sub-nacionales de 2021, Gobernadores departamentales, Subgobernadores, vicegobernador, ejecutivos seccionales y corregidores, Asambleístas departamentales, Asambleístas territoriales, por población, indígenas, regionales y campesinos, Alcaldes municipales y Concejales municipales 2021- 2026.

[3] https://plurinacional.info/2020/11/03/el-mas-gano-en-el-96-de-los-municipios-de-bolivia/

[4] http://www.noticiaspia.com/2020/08/14/litio-dependencia-y-extractivismo-capitalista-en-nuestra-america/

Para Periodismo Internacional Alternativo PIA

rotundointernacional2020@gmail.com

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viernes, 30 de octubre de 2020

Victorioso, el pueblo boliviano va a enfrentar una situación nueva

 Por Rómulo Pardo Silva: 

El pueblo de Bolivia venció otra vez, la violencia golpista fue derrotada votando por el MAS como conductor de su causa.  El MAS conserva la presidencia y la mayoría en las dos cámaras del congreso. Su apoyo subió al 55% de los votos. Los resultados de la elección han desenmascarado el golpe de estado del 2019 y la participación de Estados Unidos y sus gobiernos aliados.

El MAS y el presidente Luis Arce triunfantes van a enfrentar una situación distinta a la existente antes del golpe. 

La violencia estableció durante el gobierno Evo-MAS hechos amenazantes.

La derecha conspira y actúa pese a ser derrotada en las urnas. Los gremios armados vuelven a la tradición del cuartelazo. El gobierno constitucional no tiene fuerza propia militar para defenderse. Un crecimiento económico más alto en la región durante 13 años no impide la sedición. La política de republicanos y demócratas es eliminar la política de Evo, uno de sus instrumentos es la OEA. 

"México sugiere al señor Luis Almagro someterse a un proceso de autocrítica a partir de sus acciones en contra de la Carta de la OEA y por lastimar la democracia de Bolivia (al denunciar el año pasado un fraude electoral), para determinar si aún cuenta con la autoridad moral necesaria para encabezar esta organización", expresó el subsecretario mexicano para América Latina y el Caribe, Maximiliano Reyes. El Comercio

CELAG pide la destitución de Almagro ante los datos que evidencian la ilegitimidad de su informe. Luis Arce igualó o mejoró los resultados de Evo Morales en las zonas impugnadas por la OEA en 2019. Rebelión

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, defendió este jueves que no hay un "paralelismo" entre las anuladas elecciones de Bolivia de 2019 y los comicios del domingo en los que resultó ganador el candidato del partido de Evo Morales, Luis Arce. "No hay cifras trasladables", afirmó Almagro. "No hay un paralelismo, no es muy inteligente hacer ese paralelismo". RFI

Esos hechos no han cambiado. Hay opositores que persisten en la línea de no aceptar la vía legal y sectores regresan a la idea de una secesión. 

La Defensora del Pueblo de Bolivia alerta de un posible plan de grupos afines a la derecha para repetir los escenarios violentos vividos tras los comicios de 2019. “Preocupa los llamados, en las redes sociales, de grupos paraestatales a generar espacios de violencia y convulsión social en rechazo a los resultados del proceso electoral”. Tras las elecciones generales celebradas el domingo, se registraron protestas de los grupos afines a la derecha en las ciudades de Santa Cruz, Cochabamba y Sucre, entre otros lugares, para denunciar lo que llamaron un “fraude” ocurrido en los comicios. Hispan tv

El MAS ahora toma un país con una caída de -6% de su economía.

Luis Arce deberá valerse de toda su experiencia como ministro de Economía durante el Gobierno de Evo Morales (2006-2019) para enfrentar la formidable crisis económica que dejan la pandemia de COVID-19 y el Gobierno de facto de Jeanine Añez. Sebastián Ochoa, Sputnik

En estas condiciones Arce y los dirigentes del MAS proponen un cambio de la política dirigida por Evo. 

En entrevista al diario Página 12 Luis Arce apostó por un MAS versión 2.0, como lo definió, con rostros jóvenes que puedan aportar desde los puntos de decisión y empezar a mirar el posible recambio. 'No sólo dentro del gabinete sino también de la vida política. Todos somos pasajeros, hay que dejar una huella; el backup para quien nos reemplace y tome las riendas del proceso. Aquí lo más importante es continuar el proceso de cambio que lideró el compañero Evo', enfatizó Arce. PL

Luis Arce: “Si Evo Morales quiere ayudarnos será muy bienvenido, pero eso no quiere decir que él estará en el gobierno” por BBC News Mundo. El Mostrador

"El apabullante triunfo del MAS indica que en 2019 Evo había ganado la elección", aseguró Luis Arce, presidente electo de Bolivia, quien se mostró "indignado" por el accionar de la OEA. Aseguró que "naturalmente habrá cambios en la cúpula militar y policial" golpista. "Quienes estuvieron involucrados en el golpe son las cúpulas del Ejército y de la policía. La base, el militar o policía de pie, no ha estado en definiciones ni involucrada en la toma de decisiones".  

Indicó que priorizará "la redistribución del ingreso y reactivar la producción". Uno de los proyectos estratégicos es "industrializar el litio y generar 42 nuevas industrias que crearán empleo y diversificarán también los ingresos del Estado boliviano", concluyó el presidente. "El proceso ecuatoriano puede enmarcar otro hito en la política sudamericana. Este es un mensaje para los compañeros de América Latina. Se vienen vientos de cambio en un momento económico diferente", auguró. Sputnik 

El presidente electo de Bolivia, Luis Arce, promete reconducir la política exterior boliviana, restableciendo lazos con Venezuela y Cuba. “Nosotros vamos a restablecer todas las relaciones”, prometió Arce, manifestándose dispuesto a “abrir la puerta a todos los países”. Hispantv

Luis Arce asumirá la presidencia en noviembre. Arce no es indígena. Es economista con estudios en el Reino Unido, y condujo la exitosa política económica durante el gobierno de Evo. 

El Movimiento al Socialismo tiene el poder político constitucional 2020 de la ciudadanía para hacer una versión 2.0. El 2019 también disponía de la presidencia, el parlamento y la mayoría popular pero no pudo defenderse de la derecha, Estados Unidos, el racismo y los gremios de los funcionarios armados.  

Atilio Boron: Tuve ocasión de comprobarlo cuando, por invitación de Evo, inauguré un curso sobre “Antiimperialismo” para oficiales superiores de las tres armas. En esa oportunidad quedé azorado por el grado de penetración de las más reaccionarias consignas norteamericanas heredadas de la época de la Guerra Fría y por la indisimulada irritación causada por el hecho que un indígena fuese presidente de su país. El Siglo 

El expresidente Evo Morales dijo el domingo (12-01-2020) que si vuelve a Bolivia formaría "milicias armadas del pueblo" como en Venezuela, al evocar su renuncia en noviembre tras perder el apoyo de militares y policías ante denuncias de fraude electoral. ... hay que organizar como Venezuela milicias armadas del pueblo". DW

Arce declara que cambiará las cúpulas profesionales.

Por una civilización sostenible solidaria Mientras no haya partidos y movimientos civilizatorios todos ellos como sus masas son conservadores 

romulo.pardo@gmail.com 

viernes, 23 de octubre de 2020

El MAS regresa al poder en Bolivia

 Dr Carlos Pérez Morales:

A pesar de un año de represión estatal desenfrenada, que incluyó masacres cometidas contra partidarios del expresidente boliviano Evo Morales, depuesto pocas semanas después de ser declarado vencedor en las elecciones de octubre de 2019, el izquierdista Movimiento al Socialismo (MAS) logró una contundente victoria el 18 de octubre para el candidato Luis Arce, exministro de Finanzas de Morales. 

El MAS ganó por un margen tan amplio que incluso sorprendió a muchos de sus seguidores en Bolivia y en todo el mundo. El MAS obtuvo más del 50% en la primera vuelta de esta elección, requisito para ganar la presidencia en la primera vuelta. 

La victoria del candidato del Movimiento al Socialismo (MAS) Luis Arce en las pasadas elecciones de Bolivia rompió la hegemonía de Estados Unidos en la región. 

Luego de la desaparición de varios gobiernos de izquierda en América Latina, como los Kissinger en Argentina, Fernando Lugo en Paraguay, Luis Lula da Silva, y Dilma Rousseff en Brasil y Rafael Correa en Ecuador, el triunfo del MAS en Bolivia, es muy inspirador para la izquierda latinoamericana.  

Venezuela, Cuba y Nicaragua ya tenían gobiernos de izquierda que aún persisten. La elección de Arce con el MAS, es una esperanza para derrotar el neoliberalismo en América Latina. 

El MAS es el partido político del expresidente Evo Morales. Bajo su mandato, la República Plurinacional de Bolivia tuvo un enorme crecimiento económico y social. La reactivación económica, el destierro del odio y el diálogo marcarán la nueva etapa del Movimiento al Socialismo (MAS), Luis Arce, ganó las elecciones con el 52,1% de los votos. Tiene que ser una nueva etapa caracterizada por un cambio de estilo. 

Evo Morales presidió Bolivia desde el 22 de enero de 2006 al 10 de noviembre de 2019. Fue depuesto por un Golpe de Estado. Instigado por Estados Unidos y ejecutado por la Organización de Estados Unidos y otros países vecinos. Existe en Bolivia un clamor para que la OEA rinda cuenta por su participación en el golpe que derrocó al presidente Evo Morales. Como resultado del golpe militar y político, Morales tuvo que marchar al exilio, primero en México y luego en Argentina, donde aún permanece. Ha dicho que pronto regresará a Bolivia cuando las condiciones lo permitan.

La presidenta interina del país, Jeanine Añez, dirige un gobierno de ultraderecha que persigue, encarcela y tortura a los seguidores de Evo Morales. Un estudio realizado por la Clínica de Derecho de la Universidad de Harvard documenta dos manifestaciones realizadas apenas unas horas después de que Añez asumiera la presidencia interina. 

La primera, el 15 de noviembre en el municipio de Sacaba, en la zona cocalera del Chapare, en la que 11 civiles murieron y 120 sufrieron heridas; y otra protesta el 19 de noviembre en el distrito de Senkata, en la ciudad de El Alto, en la que fallecieron 11 personas y 50 resultaron heridas. 

El reporte señala que tanto los fallecidos como los heridos eran civiles desarmados, principalmente de origen indígena, que fueron atacados por policías y militares.

“Desde el primer día hubo indicios de una conducta autoritaria”, cuenta Thomas Becker, uno de los investigadores.

Con el triunfo del MAS se acabarán todas estas terribles acciones y se centrará en profundizar el socialismo y en el logro de un desarrollo económico y social. 

Analista Geopolítico

carlosperezmorales@hotmail.com

miércoles, 14 de octubre de 2020

Bolivia: la realidad que rompe los ojos

 Por Carlos Flanagan: 

A nueve días de los comicios, la tendencia electoral sigue siendo meridianamente clara en cuanto a su resultado. 

Transcribimos a continuación un estudio comparativo de distintas encuestas realizadas antes y luego de la renuncia de Jeanine Añez a su candidatura presidencial, realizado por José Crespo, ex Embajador de Bolivia en México (2017-2019) hoy exiliado allí. Los resultados analizados y comparados confirman el triunfo por amplio margen de la fórmula del MAS (Luis Arce y David Choquehuanca). 

En consecuencia, podemos reafirmar que Bolivia se acerca a la cruz de los caminos: o se logra un proceso electoral con garantías mediante la movilización de los sectores populares organizados y el atento seguimiento de observadores internacionales, o la ultraderecha racista y neoliberal restauradora se juega a torcer la voluntad popular expresada en las urnas; ya sea realizando un fraude descomunal y descarado en el escrutinio o lisa y llanamente propiciando un golpe de Estado militar. 

LAS CINCO ENCUESTAS DE SEPTIEMBRE

Bolivia en elecciones nacionales el 18 de octubre 2020 

Veo ahora con algún detenimiento la encuesta que publica UNITEL, red de TV, que fue realizada por la empresa Ciesmori; también seguí las posiciones que los opinadores de medios de la derecha están difundiendo por redes y no tengo duda que lo que ha cambiado es el discurso, la narrativa, y no ha cambiado la tendencia de la intención de voto para las elecciones generales de Bolivia del próximo 18 de octubre. 

Preparé unos cuadros y tomé un gráfico para comprender mejor qué está ocurriendo con esa información: en el Cuadro 1, comparo la intención de voto expresada en 5 encuestas de septiembre, considerando solo el voto válido, que es el resultado de una proyección lógica simple, lo obtenido por cada partido lo pongo en proporción directa, para que la suma de todos sea 100%. 

CUADRO 1 

En el Cuadro 2, muestro la distribución de senadores y diputados producto de la encuesta de Ciesmori, 29 de septiembre, por departamento, considerando solo votos válidos proyectados con la misma lógica simple.

CUADRO 2 

En el Cuadro 3, comparo la distribución de diputados y senadores en las dos últimas encuestas, la del 29 de septiembre de Ciesmori y la publicada por ATB el 21 de septiembre, realizada por la empresa Focaliza. En medio de ambas está la decisión de que la Presidenta de facto, Jeanine Añez, abandone la carrera electoral, también se trata de ver dónde migraron esos votos cercanos al 10%. 

CUADRO 3 

El Gráfico 1, publicado en Twitter por @golondrina_bo y otras cuentas, muestra que el porcentaje que en 6 elecciones nacionales dieron las encuestas al MAS, está por debajo del resultado de las urnas, en cerca del 10%, incluida la del 2019. 

GRÁFICO 1 

Entre el 21 y el 30 de septiembre Arce y Camacho suben 3% cada uno y Mesa 7%, totalizando 13%. En la franja inferior los banzeristas Quiroga y Bayá bajan cerca del 1% cada uno, sumados a los 10% de Añez, tenemos 12% que migran hacia los 3 primeros. 

Arce llega al 42%, sin considerar que en las últimas elecciones el MAS aumenta su diferencia con el segundo en 2% con el voto en el exterior. Adicionalmente, está demostrado que el voto rural disperso es mayoritariamente favorable al MAS y que ninguna encuesta llega a incorporarlo en su muestra. No es necesario especular sobre el voto oculto y reprimido a favor del MAS, que se oculta en el “voto secreto”. Con los datos anteriores, Arce llega a sobrepasar por mucho el 40% y mantiene una diferencia mayor al 10% sobre Mesa. 

Es más, se puede decir que los porcentajes de votación para el MAS serán similares que en la elección de octubre de 2019. No cambió la tendencia principal, la del que ostenta el primer lugar en todas las encuestas, finalmente para eso se hacen elecciones; para ver quién será el ganador para gobernar, no para ver quién será el segundo. 

Tampoco ha cambiado la disputa entre las distintas expresiones de la derecha, más o menos fascista, solamente se ha concentrado en Mesa y Camacho, dejando de lado a “Demócratas” (Ortiz y compañía) y a los exbanzeristas (Quiroga y Bayá). 

Lo que si ha cambiado es la narrativa de la derecha, dirigida por los “técnicos” del imperio, que nos quieren hacer creer que lo importante ahora es ver quién será segundo, porque ese segundo le disputaría al MAS la victoria en segunda vuelta. Nos dicen que Mesa subió el doble de puntos que los otros dos (Arce y Camacho), cuando el doble no alcanza a evitar el 10% de diferencia entre Arce y Mesa y tampoco alcanza para obligar a Camacho a “bajarse”, más allá de que lo traten de ignorante, de provinciano o cuestionen su salud mental. 

Los opinadores conservadores y algunos paramilitares no cuestionan la calidad del binomio del MAS, no cuestionan su propuesta programática, porque saben que la única posibilidad real de salir de la crisis a la que nos llevaron los golpistas, es tener un gobierno sustentado en el pueblo. 

Todo esto es sugerente, se puede adelantar que las próximas encuestas propiciadas por los partidos de derecha arrojarán diferencias más estrechas entre Arce y el segundo, dependiendo de quién las esté pagando. 

Por último, la mejor “narrativa” está en el entusiasmo del pueblo que se suma masivamente a la campaña de Arce y Choquehuanca; está en las decenas de proclamaciones en ciudades capital e intermedias, en las reuniones con sectores de productoras y productores, de jóvenes y universitarios, de gremiales, transportistas y mineros. Mientras las campañas de los “segundos” son tristes, violentas y solitarias; solo acompañadas de los medios hegemónicos que no saben cómo hacer que una imagen muestre centenas de ciudadanos, cuando sus cámaras solo captan unas pocas decenas. 

José Crespo Fernández:  Embajador de Bolivia en México 

carlos.flanagan@gmail.com

miércoles, 26 de febrero de 2020

Según el MAS, Evo Morales fue proscripto para las elecciones de Mayo

Por Sergio Ortiz:

Más dudas sobre limpieza de elecciones en Bolivia Ayer los portales informaban que el MAS denunció al Tribunal Electoral por prohibir la candidatura de Evo Morales a senador. Más dudas sobre las urnas del 3 de mayo.
Es raro que medios tan distintos en su orientación política, como Infobae y Clarín de un lado, y Página/12 por el otro, coincidan como ayer. Todos publicaron que “El Tribunal Electoral de Bolivia inhabilitó a Evo Morales” y que “El MAS denunció que inhabilitaron la candidatura de Evo Morales”.


Algunos citaban al diario boliviano El Deber, quien aseguró que los vocales del Tribunal Supremo Electoral darían a conocer los argumentos de tal decisión. Sin negar que esa haya sido la medida adoptada, el presidente del TSE, Salvador Romero, aclaró que “hasta el momento no ha tomado ninguna decisión sobre ninguna candidatura que está sometida a este proceso de impugnación e inhabilitación”, según el medio boliviano Los Tiempos.

¿Cuál podría ser la razón para que el MAS inventara una noticia bomba que explota en el corazón de su proyecto electoral y su líder máximo? No hay motivo para una eventual irresponsabilidad como esa.
En cambio, son muchos los elementos para pensar que esa proscripción ha sido decidida, sólo que la dictadura de Jeanine Añez y sus operadores electorales, como Romero, buscan ganar tiempo para justificar otro golpe contra el mayor dirigente popular y candidato a senador por el departamento Cochabamba.

Entre esos antecedentes están el golpe de Estado que dieron el 10 de noviembre pasado, con una represión ilegal que provocó 36 muertos y mil heridos. El presidente depuesto y su vice, Álvaro García Linera, salvaron sus vidas gracias a los mandatarios de México y Argentina, en ese orden.
Muchos exfuncionarios del MAS, además de los nombrados, debieron exiliarse para salvar sus vidas y siete permanecen en la embajada de México.

El plenario del MAS-IPSP (Instrumento Político para la Soberanía de los Pueblos) realizado en Buenos Aires el 19 de enero pasado decidió su fórmula: Luis Arce y David Choquehuanca. El primero recibió - inmediatamente después de bajar del avión en su país- una notificación para declarar como imputado de delitos, a primera hora de la mañana siguiente. Se lo contó a Gustavo Veiga, de Página/12.
Peor suerte corrió Patricia Hermosa, cuando fue a registrar la candidatura a senador de Evo. Fue detenida con toda la papelería que portaba, para impedir la inscripción. Otro apoderado, Wilfredo Chávez, pudo hacer el trámite mediante un ayudante y debió asilarse en la legación argentina en La Paz.

“A mi apoderada le quitaron todos los documentos para que no pueda ser candidato. El plan que tiene la derecha golpista es proscribir a nuestro partido. Fracasaron”, acusó Evo en un reportaje radial con Víctor Hugo Morales.

Por las noticias conocidas ayer, está por verse si la derecha boliviana fracasó en la proscripción, como decía Evo el 4 de febrero. Junto con él habría sido inhabilitada la candidatura a senador por Potosí del excanciller Diego Pary.

Errores de la derecha
La ultraderecha en Bolivia vino cometiendo varios errores políticos muy gruesos de cara a las elecciones del 3 de enero.
Está aplicando un plan económico muy lesivo a los intereses de trabajadores, campesinos y pueblos originarios, o sea millones de bolivianas que votan en enero.

El diario Granma publicó que “el 11 de febrero eliminaron el pago del bono Juana Azurduy, creado en 2009 por el líder aymara para beneficio de mujeres embarazadas, madres y menores de dos años. Desde su creación y hasta 2018, fueron beneficiadas 2.064.224 madres y menores de dos años con el bono, lo que demandó una inversión de más de 164 millones de dólares”.
El presidenciable Arce alertó que los trabajadores de la construcción salieron a la calle para protestar porque tienen impagos dos meses de salario. El Estado ha paralizado proyectos como el del Tren Metropolitano y una central nuclear con el grupo ruso Rosatom.

Esas medidas de ajuste hacen que en la memoria colectiva resplandezca el modelo de crecimiento con Evo y Arce, su ministro de Economía entre 2006 y 2017, y de enero a noviembre de 2019. Ahora va en fórmula con el excanciller Choquehuanca (2006-2017).

Encima la ultraderecha se presentó dividida porque el 3 de febrero, al cerrarse la inscripción de candidaturas, había siete fórmulas diferentes a la del MAS-IPSP. Incluso la presidenta de facto, Áñez, estaba anotada, igual que Carlos Mesa, Luis Fernando Camacho, el surcoreano Chi Hyun Chung y otros.
Eso daba mayores chances de ganar a Arce en primera vuelta, para lo que necesita el 40 por ciento y una diferencia de diez puntos respecto al segundo. Es lo que Evo había logrado en las elecciones cuestionadas de “fraude” por un informe sesgado de la OEA, donde sólo figuraban observadas 226 actas de escrutinio sobre un total de 34.000.

Una encuesta de Ciesmori, encargada por el diario El Deber y el canal de TV Unitel, sobre 2.224 personas, de los nueve departamentos, arrojó a mediados de febrero que Arce tenía el 31,6 por ciento de intención de voto, contra el 17,1 de Mesa y el 16,5 de Áñez. El MAS viene en ascenso, porque la encuesta de enero, de Mercado y Muestras, para el diario Página Siete, le daba 26 por ciento.

Dentro del espectro derechista el primero en reaccionar fue Camaño, factor golpista número 1 en noviembre. Dijo que había un grave riesgo de que Morales volviera al poder y había sido un error la multiplicidad de candidaturas. Ofreció bajar la propia y pidió a los demás consensuar sólo una.
No será fácil que la derecha y ultraderecha puedan hacer una fórmula única, pero lo van a intentar y sería un riesgo grande porque podrían ganar en mayo. Si no lo logran, las encuestas recién citadas dicen que en segunda vuelta Arce puede ganar por décimas a Mesa, pero perder ante Áñez.

Son encuestas, tan falibles como se ha demostrado en tantas elecciones, pero no se pueden ignorar. A Evo quisieron forzarlo a perder en una segunda vuelta, denuncia de fraude de por medio, y al final lo sacaron a los tiros. A Arce pueden hacerle la misma doble trampa: forzarlo al balotaje y en última instancia darle otro golpe, con similares justificativos falsos.

La idea de Áñez y de la restablecida embajada norteamericana en La Paz es amputarle al MAS-IPSP su figura más popular, Evo. Y a Arce, ganarle en una segunda vuelta. Ese es el Plan A. Si eso falla, el Plan B sería un revival de noviembre.
El golpista Comité Cívico de Santa Cruz ya decidió que si habilitan la candidatura de Morales comenzarán un “paro cívico por tiempo indefinido”.

En cambio, la senadora Adriana Salvatierra, del MAS, negó que impulsen protestas: “no sé habló, en ningún momento, de movilizaciones sino en un estado de atención respecto cómo trabaja el TSE”. Unos sacan el garrote vil, otros confían en la ley...
ortizserg@gmail.com

miércoles, 20 de noviembre de 2019

Reflexiones sobre el golpe de Estado en Bolivia



Por Sergio Ortiz:

Lo que se consumó el 10 de noviembre en Bolivia se llama golpe de Estado cívico-militar. Lo ejecutaron sus clases dominantes en conexión con Washington. Más claro, agua.
El presidente constitucional Evo Morales había aceptado una auditoría de la sesgada OEA sobre los comicios del 20 de octubre, acusados sin razón de fraudulentos. Eso no paró, sino que duplicó los esfuerzos de la oposición golpista para sacarlo de la Casa Grande del Pueblo. En la mañana del 10 de noviembre ese mandatario aceptó llamar a nuevas elecciones con nuevos partidos, lo que supuestamente le abría la puerta a los golpistas actuantes desde su núcleo de Santa Cruz de la Sierra, que habían boicoteado los comicios de octubre. Tampoco resultó.


Los golpistas quemaron viviendas de funcionarios del MAS, vejaron y amenazaron de muerte a éstos, ocuparon instituciones públicas, sumaron Unidades Tácticas de Operaciones Policiales (UTOP) al destituyente del «paro cívico por tiempo indeterminado», todo con el componente de iglesias evangelistas y fanáticos separatistas de aquel Estado santacruceño y otros de la «Media Luna» oriental.

Y así se llegó al punto de quiebre. Williams Kaliman, el comandante de las Fuerzas Armadas, junto al resto del generalato, le «sugirió» (léase lo conminó) a Morales a renunciar. Y ese domingo 10, funesto por donde se lo mire para la democracia boliviana y de toda la región latinoamericana, aquél anunció su renuncia.
El aymara tenía mandato hasta 2020 y se lo interrumpieron.

 Lo lograron mediante un acto de fuerza cívico-militar que arrancó el 22 de octubre pasado con falsas acusaciones de fraude. Las Fuerzas Armadas fueron el elemento decisivo de esa renuncia forzada. Luego de consumarse, los militares controlaron las calles con todo su armamento, para garantizar que el golpe pudiera materializarse.

Evo y su vicepresidente Álvaro García Linera pasaron a la clandestinidad para no ser asesinados, en tanto decenas de legisladores y funcionarios debieron asilarse y muchos otros ocultarse para salvar sus vidas.

Esos hechos no tienen otra lectura racional que calificarlos de golpe de Estado cívico-militar. Su contenido político es obvio. En primera instancia es antidemocrático, porque sacó del medio a un presidente en ejercicio. En segundo término, es antipopular porque el blanco de la maniobra fueron los sectores populares e indígenas, localizados por ejemplo en el Alto, cerca de La Paz, en Cochabamba y en el resto del país. En tercer lugar, fue un golpe de las clases dominantes, que seguían existiendo a pesar de los casi 14 años transcurridos de gobierno del MAS. Se ejemplifican en el clan de Luis Fernando Camacho, el golpista de Santa Cruz, de la familia que antes de las nacionalizaciones de 2006 controlaba empresas del gas.

Cuatro patas y ladra, es perro.
Sólo gobiernos como el de Trump, con los hilos del dispositivo golpista en Bolivia, podían negar la condición de ese engendro y presentarlo como democrático.

En línea con Washington, su operador Luis Almagro, también trabajó para el golpe. Primero con la impugnación de los comicios donde Evo había ganado por más de 10 puntos y evitaba el balotaje. Tras la irrupción golpista, dijo: «la OEA no dio un golpe de Estado, dieron un golpe de Estado quienes se arrogaron un triunfo».

Mauricio Macri y su canciller Jorge Faurie tampoco se han pronunciado contra el golpe de Estado. Así recalcan que su pertenencia al campo democrático es harto dudosa, marginal y oportunista. Si la violencia callejera golpea al «dictador Maduro», la avalan como democrática. Si el salvajismo logra deponer a Evo Morales, no es golpe de Estado.

Trump y Almagro en forma brutal, y Macri en modo solapado, maquillan un crimen contra la democracia aún más evidente cuando asumió como presidenta Jeanine Añez, vicepresidente segunda del Senado boliviano. Lo hizo sin quórum en Diputados ni en el Senado. La titular de ese cuerpo era Adriana Salvatierra y el vice primero Rubén Medinacelli, ambos renunciantes. La racista Añez no había ni asumido como titular de la Cámara Alta y ahora ya tiene la banda presidencial. Las imágenes la muestran en una reunión de gabinete junto con generales y uniformados. Otra vez la gastada imagen del perro…
Supuestamente esta impostora convocaría a elecciones en 90 días. ¿Con qué derecho? ¿Con qué Tribunal Supremo Electoral? ¿Quiénes podrán ser candidatos? ¿Habrá proscripción de Evo Morales, hoy asilado en México?

En medio de tanto duelo para la democracia, el dato positivo lo dio Andrés Manuel López Obrador, de México, al conceder asilo al depuesto aymara, y la actividad solidaria que a tal fin desarrolló Alberto Fernández.

El presidente electo debería tomar nota de factores que pesaron en Bolivia y también lo harán, a su manera, en el país donde él asumirá el 10 de diciembre.

Uno, conocer al Trump real, distinto al amable que dialogó con él por teléfono días atrás. 
Dos, los factores monopolistas de acá, tipo Mesa de Enlace Rural, lo van a apretar de parecido modo como los oligarcas santacruceños lo hicieron con Evo.
Tres, la necesidad de depurar y democratizar las FFAA y las fuerzas de seguridad, algo que el gobierno del MAS hizo en mínima medida, a tenor de los resultados.
Cuatro, separar las Iglesias del Estado, por la nefasta injerencia que tuvo la Conferencia Episcopal Boliviana, presente en la asunción de la golpista Añez, y las iglesias evangélicas, mezclando biblias y vírgenes con quienes no eran ningunos santos. El Papa Francisco está en mora en desautorizar a esos modernos Primatesta, Aramburu y Tortolo.

Cinco, último, pero no menos importante, AF deberá cuidarse del monopolio Clarín, que puso en su tapa fotos de actos masivos por Morales mintiendo que eran de protesta contra el presidente. Alberto aún cree que Magnetto es un amigo, como Evo pensaba de Kaliman.
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