Mostrando entradas con la etiqueta resurgimiento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta resurgimiento. Mostrar todas las entradas

martes, 19 de marzo de 2019

El resurgimiento del fascismo el en el Planeta


Por Diego Olivera Evia:
Los ataques de EEUU contra el socialismo y el progresismo

En Europa ha surgido el fascismo desde Inglaterra, Alemania, Suecia, Grecia, Italia y Francia, el resurgimiento de la derecha extrema, bajo la premisa de una guerra contra los inmigrantes, en una campaña contra los musulmanes, desconociendo los distintos conceptos de la religión, la visión derechista del  Emirato Árabe, marca una visión del terrorismo, de los jeques aliados de las familias, de los expresidente Bus padre e Hijo, financiaron a Bin Laden, como el comienzo del apoyo a terroristas, también el ex presidente Clinton y su esposa Hilare, que crearon el estado Islámico, fomentado en grupos extremistas, tanto árabes, como mercenarios ex militares de EEUU, Inglaterra, Serbios, creando invasiones de EEUU, en Iraq, en Afganistán,  por EEUU, además los ataques de la OTAN en Libia, en cada misiones de “liberar a estas naciones”, crean la destrucción y muerte de ciudadanos de estas naciones.


Las banderas del fascismo nazi y el fascismo en Italia, crearon una guerra xenofóbica en Europa, invadiendo a estas naciones, destruyendo a las sociedades, creando ataques contra los judíos, creando cárceles en toda Europa, una crisis humanitaria, el concepto de Hitler, es similar a la moral fascista de Trump, usando el concepto de la supremacía blanca, similar al terrorismo de Europa, el concepto de la destrucción del socialismo o progresismo, esta en la mente del maniaco presidente de EEUU, que apoya al denominado Grupo de Lima, ha fortalecido a los inmorales presidentes de Brasil Bolsonaro, al corrupto presidente de Argentina, Macri, con el empresario y delincuente pinochetista, de Chile Piñera, como el inmoral presidente de Colombia, Duque miembro de los carteles de la Droga, a nivel mundial, aparte de estos grupos de ultraderecha, estas los vasallos Perú, Panamá, no han podido derrocar al presidente Nicolas Maduro, pese a la variadas artimañas de EEUU.

Ampliando esta realidad de una crisis imperial y fascista, publicamos parte de un trabajo de Robles
El regreso del fascismo     
Por Joaquín Robles
Bajo el lema de salvar a Europa de la ola de migrantes africanos, latinos y asiáticos, se ha revivido un sentimiento xenófobo que ha abierto las puertas a la segregación racial, a la homofobia y otras taras ideológicas que, como las antiguas pestes bubónicas, se creían extintas, o, al menos, reducidas a su expresión mínima. Hoy, los homenajes a Hitler no se realizan en espacios cerrados.

Que Alemania, la nación que engendró el nazismo y dio muerte a más de 6 millones de judíos le esté abriendo las puertas a un sistema político de ingrata recordación para la historia de la Humanidad, es una pésima señal para el futuro político del continente, pero, sobre todo, para el bienestar, la estabilidad y la paz del planeta. Que el xenófobo y racista de Donald Trump haya alcanzado la presidencia de su país es ya un fuerte golpe para la democracia del mundo, pero que los bávaros, que creyeron en un momento descender de los héroes de la mitología nórdica estén regresando a los momentos más oscuros de su historia, es una muestra de que esta, como afirmó Nietzsche, se repite una y otra vez y que muy poco aprendemos de sus enseñanzas

Hoy, los homenajes a Hitler no se realizan en espacios cerrados. Los neofascistas lo promueven frente a las autoridades y a través de las redes sociales sin que los gobiernos de turno puedan hacer algo por evitarlos. Predappio, el pueblo natal de Benito Mussolini, es promocionado como un destino turístico donde cada año se llevan a cabo marchas y manifestaciones que recuerdan “el periodo dorado” del dictador que llevó a Italia a la guerra y entregó gran parte de su territorio a las fuerzas nazis que luego lo devastó. Allí se habla de la dictadura como un momento de grandeza nacional que convirtió a la bota itálica en uno de los países más poderosos del territorio europeo y uno de los más respetados del mundo.

Ese regreso de la ultraderecha a Europa, según lo expuesto por Ruth Ben-Ghiat, historiadora de la Universidad de Nueva York, estudiosa de los regímenes totalitarios, surge en un contexto muy similar al de la década del veinte del siglo pasado, en medio de la inconformidad económica de los ciudadanos, de los emergentes cambios demográficos y las grandes oleadas de poblaciones móviles, representada en los migrantes. Estos, como los judíos de la Segunda Guerra, han sido objetivados como los nuevos enemigos de Europa, olvidándose de esta manera los horrores que sacudieron al continente con la llegada del Tercer Reich y el manifiesto sangriento de Benito Mussolini.

La muestra del despertar de este monstruo que parecía olvidado, o por lo menos disminuido, lo representa el partido Unión por el Futuro, cuya cabeza visible fue Jörg Haider, gobernador de Carintia (una región ubicada al sur de Austria), quien murió en 2008 en un accidente de tránsito, pero cuyo partido de extrema derecha, considerado el más xenófobo, el más racista y radical de Europa, partidario de las políticas atroces del nazismo, obtuvo en las últimas elecciones parlamentarias un 30 por ciento de las curules al Congreso. Este hecho tuvo profundas repercusiones en el resto del continente, ya que en 2014 un poco menos del 13 por ciento del Parlamento Europeo quedó en manos de representantes cercanos a la ideología fascista de Haider.

Lo anterior le dio un impulso al partido Frente Nacional francés, de Jean Marie Le Pen, quien estuvo en el abanico de opciones para ganar la presidencia de Francia. Que el Parlamento Europeo tenga 87 miembros pertenecientes a la ultraderecha más radical del Viejo Continente, es una muestra de ese regreso lento pero seguro de unas políticas que llevaron a una guerra de seis años que devastó el territorio y dejó la nada despreciables suma de 70 millones de cadáveres.

Las largas y sangrientas dictaduras militares de Argentina y Chile dejaron ver que el fascismo seguía vivo después de casi 30 años de finalizar la Segunda Guerra Mundial. La cifra de muertos y desaparecidos, solo en el país austral, superó los 4.000, y en Argentina todavía no es claro el número de mujeres embarazadas, opositoras al régimen, cuyos bebés les fueron extraídos para venderlos o entregarlos a familias con estrechos vínculos con la dictadura de turno. Pero cuando se creía que la historia nos había dejado inscrita en ese papel que es el tiempo una lección, los gobiernos de la derecha extrema (xenófobos, racistas, homófobos y misóginos) resurgen de sus cenizas como el mítico Ave Fénix.

La senadora del partido Centro Democrático, María Fernanda Cabal, quien tiene una investigación en curso por supuestos delitos al sufragante en la última contienda electoral, llamó a esto “sentido común”, haciendo referencia a la escogencia del juez republicano Brett Kavanaugh --acusado de violación-- como magistrado de la Suprema Corte de los Estados Unidos, un cargo que, según la Constitución de ese país, es vitalicio. Pero también por la posibilidad de que el candidato de la ultraderecha brasileña, Jair Bolsonaro, un exmilitar que odia a los negros, detesta a los homosexuales, que manifiesta animadversión por los pobres y defiende abiertamente la tortura en prisioneros, llegue a la presidencia de su país.

Que Alemania, la nación que engendró el nazismo y dio muerte a más de 6 millones de judíos le esté abriendo las puertas a un sistema político de ingrata recordación para la historia de la Humanidad, es una pésima señal para el futuro político del continente, pero, sobre todo, para el bienestar, la estabilidad y la paz del planeta. Que el xenófobo y racista de Donald Trump haya alcanzado la presidencia de su país es ya un fuerte golpe para la democracia del mundo, pero que los bávaros, que creyeron en un momento descender de los héroes de la mitología nórdica estén regresando a los momentos más oscuros de su historia, es una muestra de que esta, como afirmó Nietzsche, se repite una y otra vez y que muy poco aprendemos de sus enseñanzas. Fin de la nota

Los ataques de EEUU contra el socialismo y el progresismo
La persistencia de EEUU de buscar el control de las riquezas, de Venezuela los han llevado al intento de ampliar la crisis del pueblo venezolano, a través de bloqueos económicos, de buscar un camino de poder controlar el petróleo venezolano, como lo han manifestado el vive presidente de EEUU, a través de sus trasnacionales para controlar la reservas mundiales de esta nación, la intención de crear un contrapoder con la pantomima de Guaidó, hoy derivado en un payaso sin apoyo de la misma oposición, a través de trucos de imágenes, esconder la falta de apoyo, solo vociferando la necesidad de acciones violentas, y muertos para crear un alzamiento de los venezolanos, pero en contraposición los chavistas, se han fortalecido ante la violencia y muerte de la políticas de la derecha criolla.

Enmarcado en esta realidad de Trump de aniquilar al socialismo, se visualiza la posibilidad de una destitución, organizada por el Congreso de Senadores y diputados de EEUU, buscan la salida de la barbaridad de Trump, que ha llevado a una crisis del dólar, como a “prosperidad prometida a los trabajadores de la supremacía blanca, solo ha creado una crisis en el mercado laboral”, aumentado la pobreza y la miseria a mas de 50 millones, de ciudadanos de EEUU.

En ese marco de su visión fascista, la detención de hijos de inmigrantes, su separación en cárceles, esposados y con mamelucos rojos, además las denuncias de violaciones a estos menores niñas y varones, demuestran la inmoralidad de los militares, de los policías, pero la justicia de EEUU, es parte del modelo imperial y xenófobo, castigando a menores sin culpa, separándolos de sus familias, mientras sus padres o familia eran deportados a Centroamérica o México.

Esta es la realidad del modelo capitalista, enemigo de las naciones en vías de desarrollo, tratando de eliminar el modelos socialista del planeta, pero desconocen las capacidades de naciones en desarrollo, en desconocer la fuerza que han mostrado, la mayoría de los miembros de la ONU, el apoyo a Venezuela, Cuba, Nicaragua, entre otros y la fuerza en la OEA no permitiendo, que hubiera mayoría en la OEA, siendo su Secretario General un títere de la CIA,  adema abucheado por los miembros de la ONU, acusándolo de un inmoralidad y fascista, esta es la realidad del modelo capitalista.
diegojolivera@gmail.com

domingo, 3 de febrero de 2019

En la primera trinchera del combate.


Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:

El mundo asiste con verdadero terror a un resurgimiento de las formas más retrógradas del totalitarismo y la negación del pueblo como protagonista de las decisiones políticas; a semejanza del período iniciado en 1933 cuando Adolfo Hitler tomó el poder en Alemania, esta nueva etapa está caracterizada por un rechazo a la democracia, la persecución de las minorías, el linchamiento social, la segregación, el militarismo, el racismo y la exaltación de la violencia como forma fundamental de hacer política.

La diferencia es que, en el siglo pasado, el interés capitalista en destruir a la Unión Soviética le dio vía libre a Hitler para realizar sus desmanes siempre que se dirigiera hacia el este y Estados Unidos solo actuó tras permitir que Japón destruyera parte de su flota en el Pacífico, a fin de tener los argumentos para contrarrestar tal acción, limitándose a operar en ese océano, para intervenir en Europa cuando la derrota nazi estaba casi consumada.

Al contrario, hoy Estados Unidos es el actor principal de las acciones violentas, es el promotor de la anti democracia, la guerra, el militarismo y actúa desembozadamente sin importarle si tiene causas (que son reales), ni siquiera si tiene motivos (que son falsos) para poner al mundo en un estado de tensión generalizado.

No creo que el planeta haya vivido momentos tan peligrosos como ahora desde el lanzamiento por Estados Unidos de las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki en agosto de 1945. En América Latina ni siquiera los desmanes de las dictaduras de seguridad nacional impuestas por Estados Unidos en los años 60 y 70 del siglo pasado pueden compararse con las aberraciones políticas y jurídicas y la violación de los derechos humanos que se cometen ahora. Precisamente en ese aspecto, radica la diferencia, hoy todo se hace de manera abierta y artera, sin que haya las protecciones que en el pasado proporcionaba el mundo bipolar y la existencia de potencias antagónicas que constituían un sistema que paradójicamente mantuvo el equilibrio.

La superación de ese sistema coincidió en América Latina con el fin de la larga noche neoliberal y el ocaso de las tenebrosas dictaduras de derecha que bajo protección estadounidense diezmaron al movimiento popular, sin embargo, el siglo XXI trajo una nueva dimensión para la región: una democracia que permitió que llegaran al gobierno fuerzas políticas que ponían en el centro los intereses nacionales y los de los sectores desplazados y marginados de la población. En este momento, todo eso es parte del pasado, como se dijo antes, hoy se enseñorean las más brutales manifestaciones de la prepotencia imperial, la soberbia empresarial y el delito político transnacional.
Contrario a lo que pretenden hacernos creer, esto no es expresión de fortaleza, ni del triunfo de sus ideas, tampoco de la constatación de que “el mundo es así” y no puede ser cambiado. Me niego a creer que los pueblos pueden ser eternamente engañados y que la democracia mediática representativa será capaz de establecer para siempre la mentira, la especulación y la estafa como instrumentos de la política para mantener a los pueblos bajo control.

Lo que vivimos no es testimonio de vigor, es exhibición de debilidad, es la muestra más clara de que el capitalismo y  su expresión política: la democracia representativa, en su forma moderna, que es aquella en la que la soberanía no emerge del pueblo sino de los medios de comunicación, están en franca crisis de la que no pueden salir por vía de la razón, por lo que se ven obligados a recurrir a la fuerza para intentar salvar un sistema que se desmorona.

No estoy diciendo que el fin del capitalismo y de la democracia mediática representativa están a la “vuelta de la esquina”, mis estudios en China me han permitido aprender que los procesos políticos y sociales y sobre todo los de transformación de la sociedad, son de largo plazo. Lo que estoy afirmando con total convicción es que ese proceso ya se inició y que, aunque en su transcurrir, todavía se llevará a miles y millones de personas en todas las latitudes y longitudes del planeta, es un proceso inevitable.   Los pueblos que se propongan y tomen la decisión de marchar por un camino distinto serán atacados y avasallados.  Así ha sido en el pasado reciente, los 150 mil muertos en Afganistán desde 2001, los 1.100.000 en Irak desde 2003, los 500 mil en Siria desde 2011, y los 10 mil de Yemen desde 2015, por solo mencionar las peores atrocidades imperiales de Estados Unidos y Europa en los últimos casi 30 años lo pueden atestiguar, estos seres humanos solo son considerados un número necesario que debe ser sacrificado para conservar el predominio del capitalismo, frente a la emergencia del socialismo en China y otros países.
La posibilidad cierta de que China, un país conducida por el Partido Comunista llegue a ser primera potencia mundial, no deja dormir a los líderes occidentales, a la OTAN, a la putrefacta Europa y sobre todo a Estados Unidos, quienes recurren a todo para salvarse.

El capitalismo superó su etapa de expansión basada en una acumulación generada por altos niveles de producción para transitar a procesos de acumulación sustentados en la especulación y la usura, lo cual ha llegado a un tope que augura su declive, para sostenerse y mantener su modo de vida deben saquear los recursos naturales y destruir el planeta, por eso niegan la existencia del cambio climático y el calentamiento global, así mismo recurren a la guerra con el doble propósito de obtener por la fuerza lo que no pueden conseguir por el convencimiento fuera de sus fronteras y, al mismo tiempo hacen crecer de manera artificial su economía, cuyos principales pilares son la venta de armas, el negocio energético y el narcotráfico, para ello han creado una clase que ya no es de empresarios, sino de delincuentes: son lo que sostienen la economía y ponen los gobiernos que siguen sus dictados. En América Latina es más que patente; una buena cantidad de delincuentes ostentan hoy el cargo de presidentes en varios países, lo cual ya es habitual. Ya nadie se sorprende que así sea en el modelo mediático representativo en el que los medios de comunicación son los que colocan a los candidatos en la cabeza de los ciudadanos y tras enrevesados mecanismos de dominación y control, ampliamente demostrados en la abundante literatura existente, hacen que sean elegidos a través de comicios fraudulentos en las que cada vez menos ciudadanos creen.

Pero, incluso en las guerras no les esta yendo bien: en Afganistán después de permanecer 17 años, en los que su único logro ha sido aumentar la producción de heroína que genera el 80% del opio que se obtiene en el mundo, Estados Unidos se ha visto obligado a negociar con los talibanes su salida del país. Lo curioso es que los talibanes, aliados de al Qaeda, son considerados como terroristas por Estados Unidos. En Irak tuvieron que aceptar su derrota y aunque se mantienen en el país, no pudieron impedir que se estableciera un gobierno de mayoría chií aliado de Irán. En Siria, derrotados y sin poder obtener nada a cambio, junto a Israel, se aliaron con las organizaciones terroristas, para tratar de salvarlas, cuando la victoria del gobierno sirio es inminente y el presidente al-Ásad se mantiene en el poder. Así mismo, un pequeño país como la República Popular Democrática de Corea, obligó a Estados Unidos a sentarse a negociar a pesar de su prepotencia y fanfarronería.

En África y Asia (tanto en el Medio Oriente y Asia central como en la región Asia-Pacífico) e incluso en la decadente Europa, China ha ido ganando espacio aceleradamente tras el avance de su proyecto estratégico de la Ruta y el Cinturón de la Seda que ha significado importantes mejoras en los países involucrados en este propósito. Estados Unidos, a cambio solo promete, intervención, guerra y conflicto y los pueblos indeteniblemente se alejan de su influjo que solo se mantiene áun por la sujeción de élites parásitas, entreguistas y subordinadas al poder imperial

En la guerra tecnológica (verdadero trasfondo de la guerra comercial), China ha comenzado a superar a su rival norteamericano, la llegada primero de China a la tecnología 5G, la dota de una superioridad que Estados Unidos no podrá retomar colocándose en una situación de debilidad estratégica a la que -apegados a sus tradiciones- han intentado reaccionar con la fuerza sin que esta haya hecho mella en la también tradicional paciencia china. Hoy incluso, Estados Unidos no tiene ni siquiera capacidad para poner sus naves en el espacio y debe recurrir a Rusia para ello.

En este contexto, a Estados Unidos solo le queda su “patio trasero” y lo quiere sujetar a cualquier precio, en América Latina la potencia imperial se verá obligada a librar batallas importantes, la historia ha colocado a los pueblos de América Latina y el Caribe en la primera trinchera de lucha en defensa de la humanidad y hoy es Venezuela quien está asumiendo esa responsabilidad, pero no está sola, los pueblos de la región están con Venezuela.

Ni siquiera en la OEA, Estados Unidos pudo ejecutar sus designios a tal punto que se vio obligado a desecharla para crear otra entelequia llamada Grupo de Lima, en la que pueden aplicarse sus designios sin cortapisas, pero esta asociación que representa lo peor de las sociedades latinoamericanas, lo más asqueante y putrefacto de sus élites y que hoy, configuran parte importante de la fauna presidencial de la región, deben saber que por más lambisconería, subordinación y arrodillamiento a Estados Unidos, representan solo una pequeña parte de la humanidad que se opone a plegarse a los dictados imperiales.  Esto no será eterno, más temprano que tarde, los pueblos se los sacudirán para ir configurando nuevamente una correlación de fuerzas a favor de la democracia y la paz.

El extraordinario apego al derecho internacional de México, la alianza que ha hecho con Uruguay y con los países del Caricom configuran la otra cara del Grupo de Lima, la de la América latina y caribeña profunda que desea retomar la senda de los libertadores, la senda de la independencia y la de la libre autodeterminación.

La solidaridad con Venezuela ya está generando inéditas alianzas de fuerzas populares, democráticas y apegadas a la paz que se encontraban distanciadas en el pasado reciente. Estas fuerzas y organizaciones políticas y sociales en Argentina, en Uruguay y en Chile, por ejemplo, también se han puesto en la primera trinchera para enfrentar al imperialismo. La invasión militar a Venezuela, se podría transformar en la primera batalla por de una nueva ruta a Ayacucho.  Si la solidaridad y el apoyo al pueblo de Venezuela en resistencia, también sirve para que las diferentes organizaciones de los pueblos hermanos superen el enfrentamiento fratricida y busquen caminos de unidad en contra del enemigo común, la nueva etapa de luchas, será indudablemente una nueva etapa de victorias.  

sergioro07@hotmail.com

viernes, 12 de octubre de 2018

Las Plataformas y sus nexos con el neofascismo del sub imperialismo brasilero


Por Rolando Prudencio Briancon:

A estas alturas va quedando más claro lo que ya ha dejado de ser una inocente sospecha, sobre que las corrientes ultraderechistas en América Latina están recuperando terreno; y que sin mencionar a los EE.UU., que en Latinoamérica, sigue teniendo una influencia inapelable dentro las corrientes conservadoras locales, en la lógica de que todo lo que suceda en la Casa Blanca se refleja directamente en su Patio Trasero, por lo que se puede concluir que hay un resurgimiento del neofascismo.

Y es que después de la elección de Trump hace más de tres años atrás,se ha instalado el ultra conservadurismo en la administración del nuevo inquilino de la Casa Blanca, cuyas políticas han mostrado un olímpico desprecio a toda decisión democrática, que a nivel internacional las naciones han asumido como compromisos a cumplir. Por ejemplo: El cumplimento de los compromisos de las Acuerdos Climáticos. Otro caso tan elocuente ha sido  el reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel; resolución que ha ido en contra de la ONU que zanjó la disputa hace más de medio siglo atrás. O el  hecho más emblemático de una cobarde actuación, en la que al más puro estilo neo fascista, ha sido la cobarde separación de los padres migrantes de sus hijos que dispuso el gobierno de Trump; sin mencionar la construcción de MURO, que de por sí se convierte en un emblema puro del fascismo.

Este resurgimiento de corrientes neofascistas; ya en Latinoamérica está marcado por las elecciones que han dado el triunfo a: Macri en la Argentina, Duque en Colombia, Piñera en Chile y Jair Bolsonaro; que aunque no ha sido electo aún, la apabullante diferencia que existe entre él y Haddad en primera vuelta, parecen convertirlo  en el nuevo presidente del Brasil.

Bolsonaro debe ser quien mejor encarna la vuelta del neofascismo a Latinoamérica; precisamente por sus retrógradas reivindicaciones y su intolerancia racial hacia la gente de color, como al migrante, quien como  en el caso de Trump, también ha reivindicado el uso de armas para repeler a quienes son una “amenaza”.

Las repercusiones en la política boliviana, sobre una eventual elección de Bolsonaro; al margen de que será una relación complicada entre los gobiernos, pues a decir de Bolsonaro, quien ya se manifestó contrario al gobierno del presidente Morales, manifestando en la forma en la que lo hacen los fascistas señalando: “No queremos que Bolivia se aproxime a Venezuela y mucho menos a Cuba”

Pero no sólo que Bolsonaro verbaliza su ataque al gobierno nacional, sino que ya tiene sus operadores y operadoras  locales dentro el país, como es la activista María Amelin Suárez, portavoz de la plataforma: “Las calles de Bolivia”, quien protagonizó en mayo de éste año un incidente durante la inauguración de los juegos Sudamericanos, tratando de empañar la inauguración del evento.

Pero además si tomamos en cuenta que ha sido Santa Cruz -a por su cercanía geográfica con el Brasil- donde se ha germinado desde la las corrientes conservadoras de los VERDES, las acciones más violentas y agresivas; con los mismos tintes de intolerancia racial contra los “collas”, durante el Golpe Cívico Prefectural de 2008, se va decantando la rearticulación de un neofascismo nativo en el país.

 prudenprusiano@gmail.com