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miércoles, 16 de enero de 2019

El imperio está tratando de aplicar en Venezuela el escenario “Libia-2011”


Por Carlos E. Lippo:

“Los ataques contra nosotros son constantes, despiadados y de toda índole. Y non son sólo económicos.
Por ejemplo, ahora, con las fiestas de fin de año, han llegado desde afuera, cruzando la frontera, decenas de comandos terroristas especializados en los sabotajes eléctricos”
Nicolás Maduro Moros, enero de 2019

Es un hecho conocido que la invasión a Libia ocurrida entre marzo y octubre del año 2011 fue una intervención militar encabezada por mercenarios extranjeros y fuerzas de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) comandadas por los Estados Unidos, en contra del Gobierno legítimo del Coronel  Muamar Gadafi, quien después de haber derrocado el corrupto gobierno monárquico del rey Idris cuarenta y un años antes, había unificado la nación, declarando en 1977 la Yamahiriya Árabe Libia Popular y Socialista, que logró generar significativos avances en materia política, económica y social, que hicieron de Libia el país con la menor desigualdad y con el mayor ingreso per cápita  de todo el continente africano.


Oportuno es señalar que una parte importante de los mercenarios a los que hemos hecho referencia en el párrafo anterior eran de origen colombiano, tal como fue puesto en evidencia por las voces en idioma español con marcado e inconfundible acento colombiano, registradas en algunos videos del atroz linchamiento de Gadafi ocurrido a mediados de octubre de 2011, que fueron profusamente difundidos en aquellos días.

A pesar de que el imperio y sus aliados repitieron hasta la saciedad en todos los escenarios posibles, incluyendo el Consejo de Seguridad de la ONU, que el objetivo de tan vasta y desigual operación militar era el establecimiento de la “democracia” y la preservación de los derechos humanos de unos supuestos rebeldes libios que ellos mismos armaron e introdujeron al territorio libio a través de la frontera con Egipto, resulta evidente que el objetivo real era tomar posesión de las reservas de petróleo, y privatizar la industria petrolera del país, transfiriendo el control y la propiedad de la riqueza petrolera de Libia a manos extranjeras.

Se ha sabido posteriormente que el intento de Gadafi de promover una nueva moneda, el dinar libio respaldado por oro (1), como divisa convertible en toda la Unión Africana, así como el plan de dejar de vender el petróleo en dólares y empezar a comercializarlo por medio del dinar de oro, fue lo que motivó su atroz asesinato, a causa de los devastadores efectos que la aplicación de tales medidas hubiese causado sobre la economía estadounidense.

Una serie de hechos ocurridos entre febrero y octubre de 2011 habrán de servir para caracterizar apropiadamente la naturaleza y alcance de esta extremadamente artera operación injerencista ejecutada por el imperio y sus aliados; a continuación, presentamos una breve reseña de tales hechos:

•             Durante el mes de febrero, una serie de funcionarios de alto rango del gobierno de Libia decidieron desconocer la autoridad de Gadafi y sumarse a la “insurrección”, creando un presunto gobierno paralelo que llamaron Consejo Nacional de Transición (CNT), dirigido desde el exterior por Mustafá Abul Jalil, quien hasta el 21 de febrero se desempeñaba como Ministro de Justicia de Gadafi. Esta instancia espuria es la que solicita impúdicamente la intervención militar de su país, siendo reconocida por la Asamblea General de la ONU como autoridad legítima de Libia, sin haber formado gobierno alguno a mediados de septiembre, y por la Liga Árabe, organización creada a instancias de Gadafi en el 2001, pocos días más tarde.

•             A comienzos de marzo, la Corte Penal Internacional (CPI) pidió investigar a Gadafi por supuestos crímenes de lesa humanidad por las acciones militares emprendidas en las manifestaciones antigubernamentales y a estas acusaciones se le sumó una de la Interpol, que consideraba que el líder libio había ordenado bombardeos aéreos contra civiles indefensos. El 19 del mismo mes, cuando el gobierno de Gadafi se encontraba a punto de derrotar a los “rebeldes”, retomando las zonas transitoriamente ocupadas al este del país, a la vez que estaba intentando una solución política del conflicto con la intermediación de la Unión Africana, las fuerzas militares de los Estados Unidos y Francia iniciaron una brutal e injustificada serie de bombardeos sobre las fuerzas gubernamentales, con la falsa excusa del establecimiento de la zona de exclusión aérea que “ingenuamente” había sido autorizada por el Consejo de Seguridad de la ONU.

•             El 13 de junio, la secretaria de estado norteamericana Hillary Clinton “exigió” a los países miembros de la Unión Africana que abandonaran al gobierno libio, cerraran sus embajadas en Trípoli y reconocieran al Consejo Nacional de Transición como gobierno legítimo, siendo oportuno señalar que en aquella oportunidad esa instancia sostuvo que no era posible alcanzar una solución a la crisis en Libia, sin que Gadafi formase parte de ella.


Sostengo responsablemente que el imperio está tratando de aplicar en Venezuela un escenario bélico de similares características al que instrumentó en el 2011 en Libia, con la sola substitución de la OTAN por una fuerza multilateral regional que llevan años tratando de conformar, porque es totalmente imposible que sean meramente casuales las coincidencias y similitudes de hechos como los anteriormente reseñados, con algunas de las acciones injerencistas que ha venido desarrollando el imperio en los últimos días, con el propósito de defenestrar a la Revolución Bolivariana; en este sentido podemos señalar, entre otras, las siguientes acciones:

•             El desarrollo del plan denunciado por el Presidente Maduro el pasado 12 de diciembre (2), encomendado al secretario de seguridad nacional, John Bolton, con el propósito de “llenar de violencia a Venezuela y para buscar una intervención militar extranjera, un golpe de estado, asesinar al Presidente e imponer lo que llaman ellos un consejo de gobierno transitorio”, evidenciado por los siguientes hechos: el entrenamiento de mercenarios colombianos y venezolanos en territorio colombiano y estadounidense, en complicidad con el gobierno de Iván Duque, que en una cantidad aproximada  de 734 efectivos, se estarían aprestando para ejecutar acciones de falsa bandera (falsos positivos), portando uniformes e insignias del ejército venezolano, del lado colombiano de la frontera; el entrenamiento de fuerzas de comando, en la Base Aérea Englin, al sur de la Florida (EE UU), con el propósito de intentar una "agresión quirúrgica" contra bases aéreas y navales venezolanas; siendo objetivos prioritarios: la Base Aérea Libertador de Palo Negro (estado Aragua); la Base Naval Agustín Armario, de Puerto Cabello (estado Carabobo) y la Base Aérea de Barcelona (estado Anzoátegui); y el entrenamiento de agrupaciones paramilitares destinadas a atacar a Venezuela, en la Base Aérea de Tolemaida, ubicada en el municipio de Melgar, en el departamento de Tolima,  una de las siete bases estadounidenses instaladas en Colombia desde hace varios años.
•             El ingreso al país través de la frontera occidental, aprovechando las pasadas fiestas decembrinas, de decenas de comandos terroristas especializados en sabotajes a los sistemas eléctricos, de tratamiento y distribución de aguas y de transporte público, así como en acopiar ingentes cantidades de papel moneda para llevarlo a Colombia con fines de desestabilización económica, tal como lo denunciase el propio Presidente Maduro en una entrevista difundida el pasado 01 de enero (3); siendo oportuno señalar que infortunadamente algunos de estos comandos ya han actuado exitosamente sobre el sistema eléctrico en el estado Zulia, como lo ha venido señalando el ministro de energía eléctrica, Luis Motta Domínguez (4), mientras que otros se han visto frustrados en sus intentos, como un grupo que intentó sabotear la planta de llenado de gasolinas de Yagua, hace pocos días.
•             La anunciada retirada de Siria de las tropas estadounidenses, que habrá de dejar cesante a una cantidad importante de mercenarios que habían venido actuando en combinación con ellas; teniendo en cuenta que muchos de estos mercenarios son de origen latinoamericano, especialmente colombianos, resulta más que probable que sean incorporados a la “aventura” bélica en Venezuela.
•             Un sinnúmero de intentos fallidos para instaurar un gobierno paralelo de naturaleza espuria, apoyándose en decisiones inconstitucionales de la Asamblea Nacional en desacato o del Tribunal Supremo de Justicia, también espurio, al haber sido designado por esa asamblea estando en estado de desacato, que impúdicamente viene sesionando en la sede del congreso de Colombia. Dicho gobierno no ha podido ser constituido a pesar de que llevan años intentándolo, debido a la profunda fragmentación por la que vienen atravesando las fuerzas de la contrarrevolución, así como por su imposibilidad de ser reconocido hasta ahora por la maltrecha OEA de Luis Almagro; siendo evidente que, al igual que en la Libia del 2011, su primera ejecutoria sería el solicitar la intervención militar del país.
•             La solicitud de investigación de supuestos crímenes de lesa humanidad y abusos a los derechos humanos ocurridos en Venezuela desde el 12 de abril de 2014 bajo el gobierno de Nicolás Maduro, introducida ante la Corte Penal Internacional (CPI) a finales del mes de septiembre del pasado año por los gobiernos cipayos de Argentina, Canadá, Chile, Colombia, Paraguay y Perú (5); siendo oportuno y necesario apuntar que hace pocos días, después de reunirse con el secretario de estado Pompeo, el presidente Duque, en lacayuno gesto que le retrata de cuerpo entero como el servidor incondicional del imperio que es, exhortó a  otros países de la región a que se sumasen a dicha vergonzosa solicitud (6).

•             Un sinnúmero de reuniones del secretario de estado norteamericano, Mike Pompeo, con cancilleres y jefes de gobierno de los países cipayos de la región, todas ellas celebradas con el propósito de intentar la conformación de una fuerza multilateral regional para intervenir militarmente en Venezuela, así como para transmitirles de manera directa las órdenes de su gobierno sobre la postura a asumir en ocasión del inicio del segundo período constitucional del Presidente Maduro, el próximo 10 de enero; siendo las más recientes: la celebrada en Brasilia con el canciller del Perú, el pasado 1° de enero; la celebrada en Cartagena de Colombia con Iván Duque, el día 2 de enero; y la celebrada vía videoconferencia con los cancilleres del “Grupo de Lima”, durante la reunión de ese esperpento diplomático celebrada el día 4, en la cual, con la sola excepción de México, los gobiernos de 12 países de la región y el del Canadá, han anticipado su desconocimiento al próximo gobierno legítimo de Maduro a la vez que le instan a entregar el ejecutivo en manos de la Asamblea Nacional en desacato (7).

•             Unas más que infelices declaraciones en las que a título personal pero comportándose vergonzantemente como el “ministro de colonias” del imperio, el inefable Luis Almagro llega mucho más lejos que el autodenominado “Grupo de Lima”, al decir sin el apoyo de la organización que en mala hora preside, que la OEA reconocería a un eventual gobierno provisorio de Venezuela, al decir textualmente: “Apoyamos que la Asamblea Nacional asuma el poder de manera provisoria el 10 de enero como ha sido debidamente estipulado por el Tribunal Supremo de Justicia legítimo, ambos poderes legítimos y constitucionales” (8).

•             Un solapado llamamiento al golpe militar proferido por el nuevo presidente de la Asamblea Nacional en desacato en la sesión inaugural del día de hoy, en la que se pronunció por la instalación de un gobierno de transición el próximo día 10, sólo que descargando en la FANB la principal responsabilidad de crearlo (9). La coincidencia del discurso de este pichón de neofascista con la posición del imperio es tal, que me atrevería a decir que el mismo le fue redactado en la embajada norteamericana.

Es ante tal cúmulo de evidencias que he formulado la hipótesis de la aplicación del escenario “Libia-2011” en Venezuela. La única variante previsible sobre este escenario consiste en que no habiendo logrado conformar la pretendida fuerza multilateral regional, según se desprende de los acuerdos alcanzados en la última reunión del “Grupo de Lima”, y habiendo sido destituido recientemente el belicoso presidente de Guyana, David Granger, los gringos tendrán que jugársela sólo con el apoyo de las fuerzas armadas de Brasil, Canadá y Colombia, a menos que otros gobiernos de la OTAN decidan sumarse en apoyo de sus socios americanos.

Finalmente, quiero decir que tengo el firme convencimiento de que Venezuela no es la Libia del Coronel Gadafi, quien bastante antes de la invasión había materializado su decisión de destruir todo su arsenal de armas estratégicas confiando ingenuamente en las falsas promesas del imperio.

Y es que si estúpidamente deciden venir por nosotros tendrán que enfrentarse a un pueblo armado, que: entre soldados regulares, milicianos y voluntarios sumaría más de 3 millones de combatientes que representan la mitad de la población total de Libia en aquellos días; cuenta con modernísimos sistemas de armas, tales como los mísiles S-300, conocidos como el terror de la aviación sionista israelí; y que sin duda alguna habrá de recibir la solidaridad ofrecida por todos los países del ALBA-TCP, así como de las potencias amigas de escala planetaria: Rusia, China, Irán y Turquía.
¡Hasta la Victoria, Siempre!
¡Patria o Muerte!
¡Venceremos!

(1)    https://mundo.sputniknews.com/firmas/201709201072511465-venezuela-eeuu-moneda-dolar/
(2)    http://celippor.blogspot.com/2018/12/alerta-el-imperio-persiste-en-inducirun.html
(3)    http://www.minci.gob.ve/entrevista-completa-del-periodista-ignacio-ramonet-al-presidente-nicolas-maduro-video/
(4)    http://www.bancaynegocios.com/motta-dominguez-acusa-a-colombia-de-sabotaje-electrico-en-zulia/
(5)    https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-45661909
(6)    https://www.laiguana.tv/articulos/405464-cercar-diplomaticamente-maduro-duque/
(7)    https://www.aporrea.org/tiburon/n336453.html
(8)    https://www.diariolasamericas.com/america-latina/almagro-llama-desconocer-el-regimen-maduro-n4169450
(9)    https://www.aporrea.org/oposicion/n336482.html

celippor@gmail.com

martes, 20 de marzo de 2018

¡Oído Pueblo! El botín es tu Patria, no la pierdas


Por William Castillo Pérez (el indio):

Venezuela y el pueblo están siendo agredidos con inmensa crueldad, solo, por negarse a ser colonizada, a ser expoliada de sus haberes y a la reinstalación de regímenes de oprobio caracterizados por la explotación, exclusión, exterminio, humillación y todo tipo de vejaciones a sus ciudadanos, que, si decidiéramos detallarlos usaríamos muchas cartillas, y aún, quedaríamos cortos.



Ahora bien, muchos de esos atropellos y agresiones han sido reivindicados por la revolución bolivariana desde su arribo al gobierno de Venezuela en diciembre de1998.

Poniendo las cosas en contexto, es justo asegurar, que si no tuviera éxito la revolución, en su empeño de proveer al pueblo; de la mayor suma de felicidad, la mayor seguridad y la mayor estabilidad política, inscritas en el marco de la más sublime justicia social. Tomando en cuenta, como fiel de la balanza, sólo el esfuerzo, el empeño y constancia para ser congruente con la promesa a su pueblo. Solo ello, sería suficiente motivo, para calificar la revolución bolivariana de Venezuela, como exitosa y bondadosa.

Pero es que la revolución ha sido doblemente exitosa. Porque, ha tenido que enfrentar la resistencia que le ha opuesto la propia tarea de cambiar costumbres y maldades aplicadas al pueblo, así como corregir todas las desviaciones conceptuales y conductuales impuesta a una población durante más de 5 siglos. También ha tenido que soportar las agresiones constantes y exponencialmente violentas de la derecha neoliberal, imperialista abusiva y hegemónica, durante 19 años.

Podría decirse, con apego a la verdad, que la revolución ha efectuado un esforzado Gobierno, durante 39 años (el doble  del lapso que va desde 1999 hasta hoy) resistiendo rodilla en tierra, con buen tino, cumpliendo la promesa de hacer la revolución bolivariana con justicia y en paz. Triunfando sobre las agresiones, las adversidades, las rémoras del colonialismo, los desastres naturales, etc. Todo ello por partida doble, porque en la perpetración de la agresión a Venezuela el imperio ha involucrado, a varios países vecinos.

De allí puede afirmarse, que el ejercicio de gobierno revolucionario en el área de atención al pueblo, ha extendido su acción a suplir de insumos alimentarios, farmacológicos y energéticos a países vecinos y por extensión a países europeos que ejercen influencia y vinculación con colonias y ex-colonias en Latinoamérica. Todo por la vía del contrabando de extracción y la manipulación y afectación de la economía venezolana por injerencia nefasta en la política monetaria venezolana.
Como es el caso del Gobierno colombiano, que asociado con el dólar terrorista y mediante una doble tasa del dólar en Colombia, han hecho un delito económico contra la moneda venezolana.
De tal manera, que no es exagerado afirmar que la revolución ha ejercido 19 años laborando para el pueblo, y ejercido, 19 años protegiendo al pueblo de las agresiones de la derecha.

Todo lo expuesto debe obligarnos a interactuar y coadyuvar positivamente con el noble propósito de la revolución bolivariana. Porque de triunfar la derecha, en su empeño de destruir la revolución bolivariana, la consecuencia sería regresar al régimen colonial del pasado, con su carga de oprobio y humillación contra el pueblo.
Para ello es pertinente adquirir una sólida conciencia patriótica, socialista, ciudadana, revolucionaria, que nos blinde contra la cultura depredadora capitalista, que nos quiere mantener en el status de mano de obra barata y consumidor seguro.

No sigamos el juego a las profesias autocumplidas de la oposición apatrida, cuando pretende angustiarnos al predecirnos los males que nos producirán la agresión económica y la guerra de cuarta generación, que nos perpetran. Ubicando la causa de dichos males, en un supuesto fracaso del modelo económico de la revolución: falso de toda falsedad.

Pues todos esos daños, son consecuencia del plan destructivo del imperialismo y ellos los conocen, porque los programaron con ese objetivo.

Por lo contrario, esa descarada violación de  los ddhh del pueblo venezolano simplemente, es consecuencia de los delitos económicos, tales como alza injustificada  de precios, escases, condicionamiento de la venta, producción manipulada, contrabando de extracción, sanciones económicas ilegales e  injustas, destrucción de la política monetaria, entre muchas otros. Perpetrados por la derecha para desestabilizar al Gobierno revolucionario de Nicolás Maduro.

En ese delictual propósito, el imperio y acólitos criollos, aprovechan al máximo el hecho, que la revolución bolivariana es pacífica y actúa en estricto apego a los derechos humanos y la legalidad total. A ello podemos agregar, que la revolución no ha logrado desmontar la estructura económica capitalista que le permite al imperio y aliados criollos manipular la cadena productiva -si la hubiere- y/o la procura, la distribución y venta al mayor y menor de todos los rubros de consumo del pueblo.

Todo lo descrito evidencia el desarrollo de una guerra, que indefectiblemente debemos enfrentar y ganar obligatoriamente. Para ello, en el ejercicio del mandato inscrito en el marco de nuestra Constitución Nacional de la República Bolivariana de Venezuela, debemos ser firmes, identificados con la revolución bolivariana, la patria y nuestro pueblo.

No debemos caer en la desesperanza, en la desilusión que nos produzca un cambio de percepción favorable de nuestra revolución y el Gobierno del Presidente Maduro. Caer en ello, sería hacerle el juego al imperio, en su propósito de recolonizarnos.

No seamos cómplices del agresor.

Nuestro esfuerzo máximo debe dirigirse a empoderarnos plenamente y acompañar la revolución en el desarrollo de los motores de la economía, avocarnos a producir todo lo que necesitemos, fomentar y apoyar el usufructo de todos los servicios públicos destinados a satisfacer las necesidades del pueblo, evitando al máximo incurrir en el uso de servicios privados, que al final destruyen el poder adquisitivo del pueblo.

Ningún aspecto o campo de acción debe ser ajeno al pueblo. Así como el pueblo ejerce su poder originario con la ANC. Igual en el devenir de la Patria el pueblo debe ser protagonista.

El próximo 20 de mayo, debemos confirmar nuestra revolución, socialista, democrática, participativa protagónica, con un triunfo contundente.

El enemigo está identificado, y el botín también. Tú selección, debe ser la correcta, el balón está en tu campo.

¡Independencia y Patria socialista y soberana!
¡Chávez vive!
¡La Patria sigue!
¡Viviremos y venceremos!

¡Anakarina rote, Aunicon paparoto mantoro, Itoto manto!

wiliancastillop@gmail.com