Mostrando entradas con la etiqueta CNT. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CNT. Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de septiembre de 2020

Mi Desafío

 Por Jorge Aniceto Molinari

Corría diciembre de 1958, mi primer año de universitario –Facultad de Ciencias Económicas – lo había dedicado en gran parte a la militancia en la Federación de Estudiantes del Interior (FEI), recorriendo el interior del país en la defensa del proyecto de lo que luego sería la ley orgánica de la Universidad.

Hace muy poco tiempo atrás recuperamos el audio del acto que se realizó en Paysandú luego de levantada la ocupación del Liceo Departamental, hoy N°1, en que hablamos obreros, estudiantes, profesores y padres de alumnos el 9 de octubre de 1958.

No es excusa, pero mi año universitario no había sido bueno y opté por dar aquellas materias que me parecían más accesibles aún en la insuficiencia de la preparación y en uno de los casos en concreto, ante la exigencia de un catedrático, el profesor Israel Wonsever, apegado a los textos.

La suerte estuvo de mi lado y el 13 de diciembre (puede ser que la fecha no sea del todo exacta) me presenté ante la mesa examinadora integrada por el catedrático, acompañado por los profesores contadores Enrique Iglesias y Luis Faropa.

En el momento de ser convocado es llamado el Contador Faropa que debe retirarse, como era costumbre la mesa igual funcionaba comenzando a interrogarme el Contador Iglesias.

Por supuesto que no recuerdo los temas, si que, ante una pregunta del profesor, contesté diciendo cual era mi opinión, lo que entusiasmó al Contador Iglesias que empezó a pasearme con preguntas sobre el conjunto del programa del año y yo respondiendo con opiniones, era algo insólito, creo sin exagerar que el diálogo debe haber durado casi 45 minutos. Cuando pasé al Contador Wonsever este se limitaba no a mis opiniones sino a que decían los autores analizados, en el año, en sus textos. No le conteste ni una pregunta, y en menos de 5 minutos terminó el examen.

El debate sobre mi examen me resultó interminable pues no entendía que se prolongara siendo mi desempeño con el profesor de la cátedra paupérrimo.

Al final se paró el Contador Enrique Iglesias y carnet en mano me dice: “Molinari el examen conmigo fue brillante, Ud. conoce la materia, pero no le contestó ni una al catedrático por lo que el proponía una tercera pregunta, pero como no estaba el Profesor Faropa no nos poníamos de acuerdo sobre quien hacía esa tercera pregunta, al final accedió a aprobarlo sin nota. Ahora por favor la próxima vez además estúdiele algo al Catedrático”.

¿Por qué esta introducción?: para explicar que cuando llegué Marx no fue por razones universitarias sino por un deseo de entender que mierda estaba pasando en la realidad.

No fue fácil porque luego de tener una formación familiar en mi infancia valorando la obra de don José Batlle y Ordoñez, pasando por el anarquismo fui llegando a las ideas de Trotsky y particularmente a su programa de “transición” (1938) y particularmente a las ideas de Posadas que me ayudaron a comprender muchas cosas y a la vez a estar en una gran confusión con su afirmación de que la “guerra era inevitable”. Era la concepción largamente refutada por Lenin en los trabajos de Trotsky y de Bujarin. Lo de Stalin (“Cuestiones del leninismo”) fue el uso de los trabajos de Bujarin, y no un desarrollo propio, para luego asesinarlo.

Durante todos esos años valorábamos a Lenin, pero decíamos que estaba equivocado con la NEP (Nueva economía política) y que el camino era construir economías estatizadas.

Finalizadas las elecciones de 1971, decidí tomarme un tiempo de reflexión, había trabajado intensamente desde el POR (trotkista) en la formación del Frente Amplio como antes lo había hecho desde AEBU (sindicato bancario) en pro de la conformación de una central única de trabajadores, con que se llegó a la conformación de la CNT, pero necesitaba entender que era lo que pasaba en el mundo y como parte de él en el Uruguay.

Lenin era para mí una gran incógnita y para nada aceptaba que lo de Stalin fuera su continuidad, sino más bien una traición y si se le reivindicaba como a Cristo, era para hacer lo contrario de lo que era su prédica.

Tenía además los trabajos del Doctor Carlos Quijano, que orientaba sobre la formidable lucha de Lenin por incorporar a la Unión Soviética al marco universal del desarrollo de la economía. Era además notable su comprensión del fenómeno de la revolución cubana teniendo que estatizar empujada por la acción canalla del entonces imperialismo norteamericano –hoy gendarme de las multinacionales sin perspectiva propia y con la tragedia de sus intervenciones-.

Fue un tiempo de encuentro con Lenin, y a través de él a la médula de las enseñanzas de Marx y de Engels, y a replantearme todo el contenido humano y social de sus trabajos.

Me encontré además con el trabajo de Rodney Arismendi, del profesor Julio Rodríguez, los más destacados, para valorar lo que significa ese pensamiento hoy.

No me costó trabajo entender que el concepto de los maestros sobre Dictadura del Proletariado, nada tenía que ver con defender la burocracia estatal del partido sino como los trabajadores defendían sus derechos frente al derecho burgués que amparaba la dictadura en declinación de la clase dominante. En el Uruguay un ejemplo brillante, reciente, fue la acción de los trabajadores de la construcción (SUNCA), imponiendo una ley de responsabilidad empresarial ante los accidentes que sufren los trabajadores. Sin su acción la ley jamás se hubiera aprobado, como tantas conquistas en la historia del movimiento obrero y de los derechos humanos, entre ellos en especial los de las mujeres.

Y también comprender que, en 1924, Lenin había sido derrotado en su concepción de dirigir el Estado Soviético aún cuando las conquistas de este persistieron tal como lo analizara Batlle y Ordoñez a la muerte del líder de la revolución, Lenin.

¿Cómo se dividen hoy las aguas y cómo encarar lo que tenemos por delante y cuanto me costó entender esto?:

“..en la producción social de su vida los hombres establecen determinadas relaciones necesarias e independientes de su voluntad, relaciones de producción que corresponden a una fase determinada de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales. El conjunto de estas relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se levanta la superestructura jurídica y política y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia.

Carlos Marx, Prólogo a la Contribución a la crítica de la economía política (1859)”

¿Y entonces como nos plantamos hoy con estas enseñanzas y con la crisis del capitalismo tal como está planteada?

Lo primero: el objetivo no es construir un Estado alternativo, que compita con el Estado de los capitalistas. Es necesario comprender lo que ya Lenin decía en 1916 “el Imperialismo fase superior del capitalismo” en que preveía que la humanidad dentro del capitalismo se encaminaba a ser gobernada por los complejos empresariales multinacionales, que es lo que hoy pasa.

Lo que se trata es de luchando por imponer la paz, obligar a la “predominancia del capitalismo” a cerrar su etapa histórica que surge como una necesidad de toda la sociedad y de las propias relaciones de producción en su estado actual.

El aparato productivo y la técnica de su manejo es cada vez más universal, ningún país, ni aún China son dueños de su producción, hoy por encima de los “propietarios” hay una élite de técnicos, asesores de toda clase que son los que le dan a esa producción continuidad y desarrollo. Hoy esa elite no tiene expresión propia y llama poderosamente la atención que ante la crisis destacadas personalidades del pensamiento humano solo atinan a una tibia crítica sin ir a la médula del problema.

El corset es el concepto de rentabilidad, que ya no tiene que ver con el concepto de eficiencia. Keynes hablaba al final de la segunda guerra mundial de la “eutanasia del rentista”.

El problema es que para liberarse de ese corset la humanidad necesita de una revolución que tome al Banco Mundial y al Fondo Monetario Internacional obligando a cambios fundamentales: como la moneda única universal y un sistema impositivo basado en la circulación del dinero, que dé muerte a los paraísos fiscales y haga que ninguna transacción sea válida si no está debidamente registrada donde la sociedad democráticamente lo determine.

Hoy llegamos a enormes contradicciones, por ejemplo, acá en el Uruguay el Frente Amplio y la Central de trabajadores se organizan para resistir las medidas de un gobierno de estructura conservadora que intenta organizar la actividad económica fuera de las necesidades de la gente.  Pero no dicen una sola palabra sobre el manejo monetario, los negocios se hacen en dólares y la gente cobra en pesos y tampoco se habla del sistema impositivo; el Contador Astori nos anunció el proyecto de un impuesto a las grandes fortunas, pero hasta ahora no sabemos en qué consiste, si que en su gobierno bajaron los aportes patronales de la seguridad social y se logró una muy débil rebaja del IVA, en tanto los impuestos al consumo (60% del presupuesto) a los sueldos y las jubilaciones siguieron siendo los principales. Y todos sabemos que este gobierno actual inexorablemente por distintas vías va a recurrir no solo al endeudamiento si a acentuar los impuestos actuales.

Ningún país puede por sí y ante si cambiar su matriz económica. Antes pensábamos que las revoluciones estatizando la economía si lo podían hacer. China, Vietnam, Cuba…nos muestran hoy que se apoyaron en las estatizaciones, pero hoy conquistan el mundo con su actividad económica y el libre comercio que han pasado a encabezar.

No sé si hay conciencia de ello, pero están aplicando las ideas de Lenin desarrolladas en cada uno de sus trabajos.

La dificultad consiste hoy en la falta de consciencia del hecho en sí, que está exigiendo un programa universal, no de estatizaciones sino dirigido a la moneda y los impuestos que ayude a la predominancia del capitalismo y su hija: la rentabilidad, a morir en paz.

Y a proyectar con esa inmensa masa de riqueza el desarrollo de la economía universal, elevando la educación, la salud, el trabajo, la vida de todos los seres humanos. Con eficiencia dando sepultura al burocratismo y a todas las lacras sociales. Pasar de la prehistoria a la verdadera historia de la humanidad, con seres humanos que tendrán todo para desarrollarse y convertir la tierra en un verdadero paraíso del pan y de las rosas.

Cuando recuerdo aquel examen de 1958, sigo pensando en las respuestas a los desafíos que la economía nos hace todos los días y que no tienen respuesta organizada, que no consiste en saber que dice cada autor sino en plantearse realmente los problemas.

Albert Einstein afirmaba que el destino de la humanidad era el socialismo, y que el ser humano incapaz de fabricar una manzana era si capaz de destruir lo construido con la energía nuclear.

sipagola@adinet.com.uy

sábado, 28 de marzo de 2020

Ir hacia los responsables



Por Jorge Aniceto Molinari:
En mi bastante extensa vida sindical y política, pienso que tengo el legitimo orgullo de haber participado desde la modestia de mis esfuerzos en la fundación tanto de la central sindical en aquel entonces CNT, como del Frente Amplio de Uruguay.

Hoy cuando realizan un planteo ante el gobierno nacional  recientemente en funciones, correspondiente a una alianza multicolor de partidos, me siento casi en la obligación de decir que se están quedando cortos.
Tanto el Frente como la Central saben que el atender los legítimos reclamos que se realizan para salvaguardar la salud y el nivel de vida de la población no son posibles sin aumentar el grado de endeudamiento del país. También lo sabe la alianza multicolor de gobierno.


También existe la posibilidad de los ajustes impositivos, que van sobre las espaldas del que trabaja, el capital siempre –y por ahora de acuerdo ha como está organizada la economía del mundo – los descarga sobre las mercancías o se va en busca de la rentabilidad.

El panorama no es diferente cualquiera sea el país que se mire, tal vez la diferencia radica en que si desde el gobierno se trata o no de satisfacer las necesidades populares.

Ahora el coronavirus que se suma al endeudamiento constante de los Estados, más allá de las causas, porque no es lo mismo el endeudamiento de los gobiernos del Frente Amplio que el endeudamiento del gobierno anterior de Macri en Argentina, este fue siniestro y mal intencionado.

El coronavirus pone la crisis al rojo vivo. Y no me parece suficiente exponer reclamos –justos, en una apreciación general, como en este caso- ante el gobierno, es necesario plantear por donde se debe ir para obtener los recursos que se necesitan para poder darles satisfacción.

Cosa en la que hoy coinciden todos los pueblos del mundo, tal vez con la excepción de los lugares donde aún el capitalismo se desarrolla como China y su entorno.

No tenemos ninguna duda de que hay que ir ya, juntando el mayor número de fuerzas posibles, ante el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial – los mayores responsables- como administradores económicos del mundo- para que se accionen universalmente dos herramientas que liberen los billones de dólares que hoy están en los paraísos fiscales y que no se invierten porque a las empresas en el actual esquema de la economía mundial no les es rentable.

Para ello se dispone de dos herramientas: la moneda y el sistema impositivo. Precisamente hoy usados contra el nivel de vida de la gente en todo el mundo. Con las monedas nacionales se ajusta salvajemente a la baja los ingresos de los que tienen que operar con esas monedas y con los impuestos se grava el consumo, los salarios y las pensiones. Por supuesto que en algunos países existen ciertos impuestos al capital que estos descargan en las mercancías, generando un círculo vicioso pues cuando la inversión no le es rentable buscan un país donde le sea más rentable producirlas o intercambiarlas.

¿Qué se debería hacer con el control del FMI y del BM, manos de la representación de los intereses de los pueblos del mundo? Pues ir a una unidad monetaria única y universal y a un sistema impositivo basado en la circulación del dinero, haciendo invalida toda transacción que no esté debidamente registrada donde democráticamente se determine, condenando a muerte a los paraísos fiscales, y liberando así enormes recursos financieros para atender las necesidades de la gente que hoy no se atienden precisamente por la falta de rentabilidad para el sistema hoy predominante.

Atendiendo a la conservación y desarrollo del aparato productivo de la humanidad y cuidando los criterios de eficiencia y cuidado de los recursos con el control democrático de la gente impidiendo la burocratización de los mismos particularmente a través de los aparatos estatales.

La humanidad hace esfuerzos para que el coronavirus no se extienda a la espera de que con la vacuna adecuada y por los anticuerpos generados por la misma donde ya han sufrido sus efectos se logre controlar. -
Sin embargo, el salto más gigantesco y necesario de esta época aún está por darse y tal vez esta sea la oportunidad para que con el control del virus la sociedad humana pueda pasar a controlar democráticamente su economía. -

Entonces reiterar el llamado en particular con los que me siento partícipe, el Frente Amplio y el PIT-CNT de Uruguay, a elevar la mira para comprender que hoy siendo importante las luchas nacionales estas pueden elevar su nivel si se encaran universalmente tal vez por aquello que nos enseñaba la primera Internacional: ¡¡¡Trabajadores de todos los países Uníos!
sipagola@adinet.com.uy

miércoles, 16 de enero de 2019

El imperio está tratando de aplicar en Venezuela el escenario “Libia-2011”


Por Carlos E. Lippo:

“Los ataques contra nosotros son constantes, despiadados y de toda índole. Y non son sólo económicos.
Por ejemplo, ahora, con las fiestas de fin de año, han llegado desde afuera, cruzando la frontera, decenas de comandos terroristas especializados en los sabotajes eléctricos”
Nicolás Maduro Moros, enero de 2019

Es un hecho conocido que la invasión a Libia ocurrida entre marzo y octubre del año 2011 fue una intervención militar encabezada por mercenarios extranjeros y fuerzas de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) comandadas por los Estados Unidos, en contra del Gobierno legítimo del Coronel  Muamar Gadafi, quien después de haber derrocado el corrupto gobierno monárquico del rey Idris cuarenta y un años antes, había unificado la nación, declarando en 1977 la Yamahiriya Árabe Libia Popular y Socialista, que logró generar significativos avances en materia política, económica y social, que hicieron de Libia el país con la menor desigualdad y con el mayor ingreso per cápita  de todo el continente africano.


Oportuno es señalar que una parte importante de los mercenarios a los que hemos hecho referencia en el párrafo anterior eran de origen colombiano, tal como fue puesto en evidencia por las voces en idioma español con marcado e inconfundible acento colombiano, registradas en algunos videos del atroz linchamiento de Gadafi ocurrido a mediados de octubre de 2011, que fueron profusamente difundidos en aquellos días.

A pesar de que el imperio y sus aliados repitieron hasta la saciedad en todos los escenarios posibles, incluyendo el Consejo de Seguridad de la ONU, que el objetivo de tan vasta y desigual operación militar era el establecimiento de la “democracia” y la preservación de los derechos humanos de unos supuestos rebeldes libios que ellos mismos armaron e introdujeron al territorio libio a través de la frontera con Egipto, resulta evidente que el objetivo real era tomar posesión de las reservas de petróleo, y privatizar la industria petrolera del país, transfiriendo el control y la propiedad de la riqueza petrolera de Libia a manos extranjeras.

Se ha sabido posteriormente que el intento de Gadafi de promover una nueva moneda, el dinar libio respaldado por oro (1), como divisa convertible en toda la Unión Africana, así como el plan de dejar de vender el petróleo en dólares y empezar a comercializarlo por medio del dinar de oro, fue lo que motivó su atroz asesinato, a causa de los devastadores efectos que la aplicación de tales medidas hubiese causado sobre la economía estadounidense.

Una serie de hechos ocurridos entre febrero y octubre de 2011 habrán de servir para caracterizar apropiadamente la naturaleza y alcance de esta extremadamente artera operación injerencista ejecutada por el imperio y sus aliados; a continuación, presentamos una breve reseña de tales hechos:

             Durante el mes de febrero, una serie de funcionarios de alto rango del gobierno de Libia decidieron desconocer la autoridad de Gadafi y sumarse a la “insurrección”, creando un presunto gobierno paralelo que llamaron Consejo Nacional de Transición (CNT), dirigido desde el exterior por Mustafá Abul Jalil, quien hasta el 21 de febrero se desempeñaba como Ministro de Justicia de Gadafi. Esta instancia espuria es la que solicita impúdicamente la intervención militar de su país, siendo reconocida por la Asamblea General de la ONU como autoridad legítima de Libia, sin haber formado gobierno alguno a mediados de septiembre, y por la Liga Árabe, organización creada a instancias de Gadafi en el 2001, pocos días más tarde.

             A comienzos de marzo, la Corte Penal Internacional (CPI) pidió investigar a Gadafi por supuestos crímenes de lesa humanidad por las acciones militares emprendidas en las manifestaciones antigubernamentales y a estas acusaciones se le sumó una de la Interpol, que consideraba que el líder libio había ordenado bombardeos aéreos contra civiles indefensos. El 19 del mismo mes, cuando el gobierno de Gadafi se encontraba a punto de derrotar a los “rebeldes”, retomando las zonas transitoriamente ocupadas al este del país, a la vez que estaba intentando una solución política del conflicto con la intermediación de la Unión Africana, las fuerzas militares de los Estados Unidos y Francia iniciaron una brutal e injustificada serie de bombardeos sobre las fuerzas gubernamentales, con la falsa excusa del establecimiento de la zona de exclusión aérea que “ingenuamente” había sido autorizada por el Consejo de Seguridad de la ONU.

             El 13 de junio, la secretaria de estado norteamericana Hillary Clinton “exigió” a los países miembros de la Unión Africana que abandonaran al gobierno libio, cerraran sus embajadas en Trípoli y reconocieran al Consejo Nacional de Transición como gobierno legítimo, siendo oportuno señalar que en aquella oportunidad esa instancia sostuvo que no era posible alcanzar una solución a la crisis en Libia, sin que Gadafi formase parte de ella.


Sostengo responsablemente que el imperio está tratando de aplicar en Venezuela un escenario bélico de similares características al que instrumentó en el 2011 en Libia, con la sola substitución de la OTAN por una fuerza multilateral regional que llevan años tratando de conformar, porque es totalmente imposible que sean meramente casuales las coincidencias y similitudes de hechos como los anteriormente reseñados, con algunas de las acciones injerencistas que ha venido desarrollando el imperio en los últimos días, con el propósito de defenestrar a la Revolución Bolivariana; en este sentido podemos señalar, entre otras, las siguientes acciones:

             El desarrollo del plan denunciado por el Presidente Maduro el pasado 12 de diciembre (2), encomendado al secretario de seguridad nacional, John Bolton, con el propósito de “llenar de violencia a Venezuela y para buscar una intervención militar extranjera, un golpe de estado, asesinar al Presidente e imponer lo que llaman ellos un consejo de gobierno transitorio”, evidenciado por los siguientes hechos: el entrenamiento de mercenarios colombianos y venezolanos en territorio colombiano y estadounidense, en complicidad con el gobierno de Iván Duque, que en una cantidad aproximada  de 734 efectivos, se estarían aprestando para ejecutar acciones de falsa bandera (falsos positivos), portando uniformes e insignias del ejército venezolano, del lado colombiano de la frontera; el entrenamiento de fuerzas de comando, en la Base Aérea Englin, al sur de la Florida (EE UU), con el propósito de intentar una "agresión quirúrgica" contra bases aéreas y navales venezolanas; siendo objetivos prioritarios: la Base Aérea Libertador de Palo Negro (estado Aragua); la Base Naval Agustín Armario, de Puerto Cabello (estado Carabobo) y la Base Aérea de Barcelona (estado Anzoátegui); y el entrenamiento de agrupaciones paramilitares destinadas a atacar a Venezuela, en la Base Aérea de Tolemaida, ubicada en el municipio de Melgar, en el departamento de Tolima,  una de las siete bases estadounidenses instaladas en Colombia desde hace varios años.
             El ingreso al país través de la frontera occidental, aprovechando las pasadas fiestas decembrinas, de decenas de comandos terroristas especializados en sabotajes a los sistemas eléctricos, de tratamiento y distribución de aguas y de transporte público, así como en acopiar ingentes cantidades de papel moneda para llevarlo a Colombia con fines de desestabilización económica, tal como lo denunciase el propio Presidente Maduro en una entrevista difundida el pasado 01 de enero (3); siendo oportuno señalar que infortunadamente algunos de estos comandos ya han actuado exitosamente sobre el sistema eléctrico en el estado Zulia, como lo ha venido señalando el ministro de energía eléctrica, Luis Motta Domínguez (4), mientras que otros se han visto frustrados en sus intentos, como un grupo que intentó sabotear la planta de llenado de gasolinas de Yagua, hace pocos días.
             La anunciada retirada de Siria de las tropas estadounidenses, que habrá de dejar cesante a una cantidad importante de mercenarios que habían venido actuando en combinación con ellas; teniendo en cuenta que muchos de estos mercenarios son de origen latinoamericano, especialmente colombianos, resulta más que probable que sean incorporados a la “aventura” bélica en Venezuela.
             Un sinnúmero de intentos fallidos para instaurar un gobierno paralelo de naturaleza espuria, apoyándose en decisiones inconstitucionales de la Asamblea Nacional en desacato o del Tribunal Supremo de Justicia, también espurio, al haber sido designado por esa asamblea estando en estado de desacato, que impúdicamente viene sesionando en la sede del congreso de Colombia. Dicho gobierno no ha podido ser constituido a pesar de que llevan años intentándolo, debido a la profunda fragmentación por la que vienen atravesando las fuerzas de la contrarrevolución, así como por su imposibilidad de ser reconocido hasta ahora por la maltrecha OEA de Luis Almagro; siendo evidente que, al igual que en la Libia del 2011, su primera ejecutoria sería el solicitar la intervención militar del país.
             La solicitud de investigación de supuestos crímenes de lesa humanidad y abusos a los derechos humanos ocurridos en Venezuela desde el 12 de abril de 2014 bajo el gobierno de Nicolás Maduro, introducida ante la Corte Penal Internacional (CPI) a finales del mes de septiembre del pasado año por los gobiernos cipayos de Argentina, Canadá, Chile, Colombia, Paraguay y Perú (5); siendo oportuno y necesario apuntar que hace pocos días, después de reunirse con el secretario de estado Pompeo, el presidente Duque, en lacayuno gesto que le retrata de cuerpo entero como el servidor incondicional del imperio que es, exhortó a  otros países de la región a que se sumasen a dicha vergonzosa solicitud (6).

             Un sinnúmero de reuniones del secretario de estado norteamericano, Mike Pompeo, con cancilleres y jefes de gobierno de los países cipayos de la región, todas ellas celebradas con el propósito de intentar la conformación de una fuerza multilateral regional para intervenir militarmente en Venezuela, así como para transmitirles de manera directa las órdenes de su gobierno sobre la postura a asumir en ocasión del inicio del segundo período constitucional del Presidente Maduro, el próximo 10 de enero; siendo las más recientes: la celebrada en Brasilia con el canciller del Perú, el pasado 1° de enero; la celebrada en Cartagena de Colombia con Iván Duque, el día 2 de enero; y la celebrada vía videoconferencia con los cancilleres del “Grupo de Lima”, durante la reunión de ese esperpento diplomático celebrada el día 4, en la cual, con la sola excepción de México, los gobiernos de 12 países de la región y el del Canadá, han anticipado su desconocimiento al próximo gobierno legítimo de Maduro a la vez que le instan a entregar el ejecutivo en manos de la Asamblea Nacional en desacato (7).

             Unas más que infelices declaraciones en las que a título personal pero comportándose vergonzantemente como el “ministro de colonias” del imperio, el inefable Luis Almagro llega mucho más lejos que el autodenominado “Grupo de Lima”, al decir sin el apoyo de la organización que en mala hora preside, que la OEA reconocería a un eventual gobierno provisorio de Venezuela, al decir textualmente: “Apoyamos que la Asamblea Nacional asuma el poder de manera provisoria el 10 de enero como ha sido debidamente estipulado por el Tribunal Supremo de Justicia legítimo, ambos poderes legítimos y constitucionales” (8).

             Un solapado llamamiento al golpe militar proferido por el nuevo presidente de la Asamblea Nacional en desacato en la sesión inaugural del día de hoy, en la que se pronunció por la instalación de un gobierno de transición el próximo día 10, sólo que descargando en la FANB la principal responsabilidad de crearlo (9). La coincidencia del discurso de este pichón de neofascista con la posición del imperio es tal, que me atrevería a decir que el mismo le fue redactado en la embajada norteamericana.

Es ante tal cúmulo de evidencias que he formulado la hipótesis de la aplicación del escenario “Libia-2011” en Venezuela. La única variante previsible sobre este escenario consiste en que no habiendo logrado conformar la pretendida fuerza multilateral regional, según se desprende de los acuerdos alcanzados en la última reunión del “Grupo de Lima”, y habiendo sido destituido recientemente el belicoso presidente de Guyana, David Granger, los gringos tendrán que jugársela sólo con el apoyo de las fuerzas armadas de Brasil, Canadá y Colombia, a menos que otros gobiernos de la OTAN decidan sumarse en apoyo de sus socios americanos.

Finalmente, quiero decir que tengo el firme convencimiento de que Venezuela no es la Libia del Coronel Gadafi, quien bastante antes de la invasión había materializado su decisión de destruir todo su arsenal de armas estratégicas confiando ingenuamente en las falsas promesas del imperio.

Y es que si estúpidamente deciden venir por nosotros tendrán que enfrentarse a un pueblo armado, que: entre soldados regulares, milicianos y voluntarios sumaría más de 3 millones de combatientes que representan la mitad de la población total de Libia en aquellos días; cuenta con modernísimos sistemas de armas, tales como los mísiles S-300, conocidos como el terror de la aviación sionista israelí; y que sin duda alguna habrá de recibir la solidaridad ofrecida por todos los países del ALBA-TCP, así como de las potencias amigas de escala planetaria: Rusia, China, Irán y Turquía.
¡Hasta la Victoria, Siempre!
¡Patria o Muerte!
¡Venceremos!

(1)    https://mundo.sputniknews.com/firmas/201709201072511465-venezuela-eeuu-moneda-dolar/
(2)    http://celippor.blogspot.com/2018/12/alerta-el-imperio-persiste-en-inducirun.html
(3)    http://www.minci.gob.ve/entrevista-completa-del-periodista-ignacio-ramonet-al-presidente-nicolas-maduro-video/
(4)    http://www.bancaynegocios.com/motta-dominguez-acusa-a-colombia-de-sabotaje-electrico-en-zulia/
(5)    https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-45661909
(6)    https://www.laiguana.tv/articulos/405464-cercar-diplomaticamente-maduro-duque/
(7)    https://www.aporrea.org/tiburon/n336453.html
(8)    https://www.diariolasamericas.com/america-latina/almagro-llama-desconocer-el-regimen-maduro-n4169450
(9)    https://www.aporrea.org/oposicion/n336482.html

celippor@gmail.com