Mostrando entradas con la etiqueta CNI. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CNI. Mostrar todas las entradas

sábado, 25 de julio de 2020

Una breve historia de hermanos para los presos políticos mapuche en huelga de hambre




Por Dr. Tito Tricot:

Peñi, en estos momentos de lluvia, permítanme contarles una historia de hermanos. De esas que se fraguan en las esquinas duras de las luchas de los pueblos del mundo y de las lejanas galaxias. Hay que decirlas porque son necesarias como las estrellas. Susurrarlas, quizás, como hacen los weichafe cuando caminan por los cerros y los bosques del Wallmapu, con decisión y la memoria a cuestas para decir basta, como hicieron Anganamon y Pelantaru. Este último dirigiendo la más grande insurrección mapuche iniciada con la victoria de Curalaba en 1598.



Pero esta es la insurrección de los cuerpos en huelga de hambre y no contra los españoles, sino que contra los chilenos que ocuparon tu territorio por la fuerza. Hoy la violencia del Estado se entroniza en el territorio de tus manos, tus rostros, tus huesos. Es la arrogancia de la clase colonial y dominante. Como lo fue en dictadura donde los desaparecidos aún no aparecen y quién sabe por cuáles senderos deambulan buscando la puerta justa para poder dar el último beso a sus padres, hijos, compañeras o abuelas. ¿Quién sabe?

Lo que sí se sabe es que Mauricio se percató que la CNI lo seguía. Era un combatiente, un weichafe de mar, tal vez porque era de Valparaíso. También de tierra, no sólo por ser Arenas, Mauricio Arenas, un jefe del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, y su tierra fue ocupada militarmente desde el golpe de Estado en septiembre de 1973. La usurpación de la tierra por la clase dominante tal como en el Wallmapu. Por eso permítanme seguir contándoles una historia de hermanos.

Decirles que “Joaquín”, su nombre clandestino, miró para todos lados mientras alistaba su revolver para enfrentarse a los agentes de la CNI. Un combate desigual, más “Joaquín” jamás pensó en ello, menos rendirse ante el enemigo. No era una opción. Un jefe Rodriguista cae combatiendo me dijo una noche cualquiera. De pronto entra a una calle sin salida ¡Mierda! Se parapeta detrás de un auto; los agentes se multiplican, se suman carabineros. ¿Cuántos son, de dónde salen tantos? Y el maldito callejón sin salida y el weichafe de mar, solo. No hay escapatoria posible. Entonces comienzan las ráfagas, una tras otra, interminablemente, en una sola dirección. “Joaquín” cuida cada tiro, son pocos. Apunta y dispara desde el suelo, siempre cubierto por el automóvil. De improviso, a la distancia, divisa nítidamente a un carabinero que le apunta con su arma. Y la explosión en plena frente que lo propulsa hacia atrás con fuerza, cayendo de espaldas al duro cemento.

Te prometo que vi venir la bala, me relató con un cigarrillo entre sus dedos “Joaquín”. Te prometo. No perdió la conciencia a pesar que el proyectil le penetró la cabeza. Su último pensamiento fue para su pequeño hijo, el pensamiento de la ternura antes de presionar el gatillo pues había guardado un tiro para sí mismo. Rendirse jamás. Se trabó el revólver, llegaron los agentes y con odio y furia le destrozaron las piernas a punta de ráfagas de metralla.

Mauricio Arenas, weichafe de mar y tierra, no murió. Eventualmente volvió a caminar, estuvo preso varios años, escapándose posteriormente por un túnel cavado magistralmente por otros compañeros. Retornó a la lucha como hacen los valientes. Él lo era. Por eso maldecía entre dientes su rabia mientras descargaba el cargador de su fusil contra el auto del dictador Pinochet en el atentado de septiembre de 1986. Era valiente, y por ello el desconsuelo al saber que finalmente lo mató el cáncer a los 33 años. Fue un 12 de octubre de 1991, el mismo día en que los hispanos invadieron violentamente aquello que luego nombrarían América.

Violencia que jamás ha cesado en el Wallmapu, aunque se cambiaran lanzas, alabardas y yelmos por fusiles, tanquetas y montajes. Por eso quería contarles una historia de hermanos, de peñi y lagmen, de luchas de todos los mundos y galaxias. Es que no me cabe duda que Mauricio no sólo estaría solidarizando con el pueblo mapuche, sino que andaría por los cerros del sur, bajo la lluvia o el sol, con ustedes. O estaría en huelga de hambre, como ustedes. Pero también sé que con el mismo respeto con el cual arriesgó su vida, únicamente lo haría con la autorización mapuche. Porque este es el movimiento mapuche, la memoria en movimiento, la historia en movimiento, la cultura en movimiento, la comunidad en movimiento, la autodefensa en movimiento, el territorio en movimiento, Como el cuerpo, ese territorio propio peñi que hoy es parte de tu brega por la autonomía.

¿Qué mayor libertad que clausurar las fronteras de tu universo de piel y decidir qué hacer con él? Es tu huelga, tu hambre, tu decisión. Tu Weichan, esa lucha total en un conflicto que no empezaste ni buscaste. El último recurso ante la arrogancia y racismo del Estado chileno, ya que su ocupación del Wallmapu –País mapuche– es el origen del conflicto-chileno-mapuche y la solución de la Huelga de hambre está en manos del Estado colonial que debe ceder ante las demandas de los prisioneros políticos mapuche porque esta confrontación de poder, lo quieran o no las clases dominantes, las forestales y, los agricultores descendentes de los colonos que usurparon territorio histórico mapuche continuarán. No tiene vuelta atrás.

El Estado debe entender que este es un problema político, que los mapuches saben bien que los ríos no beben de su propia agua porque la naturaleza es sabia. Tan sabía que el río escurre por el mismo derrotero, como los mapuches que, no importa el tiempo, se desplazan por el camino de los tiempos de los tiempos el cual, a fin de cuentas, es el tiempo mapuche.  Por eso, simplemente deseaba contarles esta historia de hermanos en un momento donde la solidaridad puede contribuir con un grano de historia a la Dignidad mapuche.

tricot18@gmail.com

miércoles, 19 de febrero de 2020

El ejército y Luksic



Por Eduardo Contreras:
Cuanto sucede en nuestro tiempo al interior de instituciones del Estado tan fundamentales como son las Fuerzas Armadas y Carabineros es de extraordinaria gravedad y debe llamar a reflexionar y opinar a los más diversos sectores políticos del país. Es urgente salir al paso de lo que sucede y aunar fuerzas para poner fin a tan delicada situación. Mañana puede ser demasiado tarde.

Corrupción, ilegalidades, desviación de los fines y propósitos para las que fueron concebidas, vínculos y dependencia de sectores oligárquicos, complicidad con la política genocida de tiempos de la dictadura de Pinochet, destrucción de evidencias de los crímenes de lesa humanidad en nuestro país. Esto y más, ¿le parece algo natural, normal, al lector? ¿O habrá llegado por fin la hora de tomar en serio cuanto sucede y buscar soluciones de fondo a tan grave situación? No son cosas del pasado, son del presente.


Fue sólo hace unos días que el juez Mario Carroza procesó y decretó la detención de tres militares que, amparando a los criminales de la época, de los que en los hechos se hacen cómplices y encubridores, quemaron archivos de la Central Nacional de Informaciones, CNI, la ex DINA de Pinochet. El gravísimo delito fue cometido en dependencias del Ejército conocidas como “Escuela de Inteligencia del Ejército” y lo fue entre los años 2000 y 2001, época en que las investigaciones judiciales producto de los juicios sobre derechos humanos que llevaban adelante las agrupaciones de familiares con la asesoría de los abogados de DDHH, apuntaban a la búsqueda de datos sobre el destino final de los detenidos desaparecidos.

El autor principal de este nuevo crimen es el ex general de brigada y director de inteligencia del ejército Eduardo Jara Hallad quien dio la orden de revisar minuciosamente los archivos de la CNI y de quemar todo aquello que resultara comprometedor para la institución. Orden que cumplió la entonces teniente coronel Mercedes del Carmen Rojas Kuschevich, la que, tras revisar el material que evidenciaba las responsabilidades institucionales, decretó que el suboficial Luis Zúñiga Celis y el cabo Osvaldo Ramírez Lazcano llevaran los archivos a la así llamada Escuela de Inteligencia que se encuentra en el pueblo de Nos. Allí fueron incinerados uno a uno y por supuesto sin levantar las actas respectivas a lo que les obligaban sus propios reglamentos y normas.

De todo esto estuvo debidamente informado el jefe del Estado Mayor General del Ejército, Carlos Chacón Guerrero, quien avaló la artera maquinación de ocultamiento de la verdad. Huelga comentar que, además, nuestro “glorioso” (¿) ejército no colaboró en absoluto con la investigación llevada a cabo por el juez Carroza.

Y todo esto en democracia. Y todo esto con pleno conocimiento de las más altas autoridades del ejército. Y todo esto cuando los militares le rejuraban a los tribunales que no tenían información alguna. Es decir, una canallada cobarde y un grave delito que se suma a las graves violaciones a los derechos humanos cometidas por los uniformados en nuestro país.

Queda en claro la complicidad del actual ejército con el ejército que bajo las órdenes de Pinochet horrorizó al mundo entero por la brutalidad y sadismo de sus crímenes. Queda en claro que no han cambiado.
Suma y sigue. Como denunció el presidente de la Democracia Cristiana, Fuad Chaín, el ejército también tuvo en sus manos los antecedentes del asesinato del ex Presidente Eduardo Frei Montalva y también los destruyó.

Pero hay más. Porque fue en medio de la indignación provocada por el correcto procesamiento del tribunal por este nuevo delito, cuando se hizo público hace pocos días el Informe de la agencia periodística CIPER que, documentadamente, incluyendo grotescas fotografías del magnate en uniforme, denuncia los cuantiosos pagos que el multimillonario Andrónico Luksic hace desde hace casi una década al ejército chileno a través de las diversas fundaciones del empresario. CIPER, que tuvo acceso a documentos oficiales del ejército, denuncia, entre otros temas, que una veintena de generales, coroneles, mayores y tenientes del ejército chileno han estudiado en carísimas universidades ¡¡por supuesto de los EEUU de Norteamérica!! entre ellas Harvard y Georgetown, financiados con dineros del Grupo Luksic al menos desde el año 2012. Estamos hablando de muchas centenas de miles de dólares.
De los actuales miembros del alto mando del ejército al menos tres han sido parte de los beneficiados. Son los generales Esteban Guarda, German Arias y Christian Romero.

Informa también CIPER que no es lo único que financia Luksic al ejército; por algo su Grupo está en el top 100 de los más ricos del mundo. Viajes al exterior, hospedaje a oficiales en los hoteles de su propiedad en diversas partes del mundo, vuelos en aviones privados del Grupo Luksic, etc. En compensación, desde el año 2007 don Andrónico es reservista de ¿“nuestro” o “su”? ejército como parte de la primera generación del Curso de Aspirantes a Oficiales de Reserva, un invento de 2 próceres no muy prestigiosos como son los ex comandantes en jefe de la institución, Oscar Izurieta y Juan Miguel Fuente – Alba.
Ha sido sugestivamente rápida la carrera militar del super multimillonario que ya, 2 años después, en el 2009 era ascendido de alférez a subteniente. Pero no paró ahí su carrera porque el 2016 fue ascendido a teniente. Es de esperar que no llegue a Comandante en Jefe.

Cada curso universitario, aunque breve, tiene un costo aproximado de entre 50 a 70 mil dólares por cada alumno. Y todos en EEUU, precisamente del país de donde salió la orden para llevar a cabo el peor crimen de nuestra historia como fue el golpe de Estado de septiembre del 73. Allí se forman, o más bien se deforman, estos oficiales.

Sugerimos leer y estudiar el Informe de CIPER y recordamos además que hoy mismo está en curso un proceso judicial que investiga estos ilícitos y está a cargo de la jueza Romy Rutherford.
El mismo Informe se refiere además al hecho comprobado de que fue precisamente desde las oficinas de Luksic donde salió el informe “big data” que alertaba sobre la presencia extranjera en el estallido social chileno de octubre pasado y las sucesivas movilizaciones. Igualmente alude a cómo el Grupo Luksic ha reclutado para integrar directorios de su grupo empresarial a diversos políticos como Rodrigo Hinzpeter, Soledad Alvear, René Cortázar, Nicolás Eyzaguirre, Rodrigo Álvarez, Alberto Arenas entre otros.

Gravísimo lo denunciado que viene a confirmar lo que sucede al interior de una de las principales ramas de las Fuerzas Armadas chilenas. Y todo esto sin hablar por ahora de lo que sucede en Carabineros.
Es tiempo de meditar, de dar a conocer estas realidades, dialogar, pensar en buscar soluciones. Y habrá que hacerlo ahora.
eduardocontreras2@gmail.com

martes, 18 de octubre de 2016

Whatsapp en el punto de mira de los ciber atacantes

Por Prof. Manuel José Montañez lanza M.Sc.

El Centro Cristológico Nacional (CCN), adscrito al Centro Nacional de Inteligencia (CNI), elaboró un informe en el que alerta de los riesgos de utilizar WhatsApp, como la debilidad del proceso de registro en la aplicación, el borrado inseguro de conversaciones o la posibilidad de que se produzcan robos de cuentas. El informe abordó los principales riesgos de uso de esta plataforma que, debido a su gran aceptación, se sitúa en el punto de mira de los ciber atacantes que intentan obtener datos e información de sus usuarios.

1. Frágil proceso de alta y verificación

En concreto, señaló que la carencia más importante de la plataforma hasta el momento reside en el proceso de alta y verificación de los usuarios. A este respecto, el informe alertó de que este proceso puede llegar a propiciar que un intruso pueda obtener la cuenta de otro usuario de WhatsApp, leer sus mensajes e incluso enviar mensajes en su nombre.


2. Posible secuestro de cuentas

Asimismo, el organismo también indicó que existe el riesgo de secuestro de cuentas aprovechando fallos de la red y califica de "inseguro" el borrado de conversaciones, uno de los fallos más comunes en las aplicaciones de mensajería. 

Los expertos creen que los cibercriminales pueden utilizar fallos de la red para grabar llamadas, leer SMS o detectar la localización del dispositivo utilizando el mismo sistema que la red del teléfono, haciendo creer a la red telefónica que el teléfono del atacante tiene el mismo número que la víctima.

Ante ello, se aconseja acudir a Ajustes/Cuenta/Seguridad y activar las notificaciones de seguridad. 

3. Robo de cuentas por SMS

Algunos de los ataques con mayor índice de éxito no implican el uso de vectores de ataque avanzados o tecnologías ó lo accesible para unos pocos. Un posible descuido o pérdida del teléfono (a pesar de tener los mecanismos de bloqueo de pantalla y código de seguridad) puede permitir que una persona con acceso físico al teléfono pueda secuestrar la sesión de WhatsApp de una forma sencilla.

El primer método tiene que ver con el sistema de registro de la aplicación. Un atacante podría utilizar un teléfono propio o un emulador de terminal y comenzar el proceso de registro con el número de la víctima, como si se tratara de un cambio de terminal.

Si el atacante consigue acceso físico al teléfono y la pre visualización de SMS se encuentra activada, podrá observar el código de seguridad que el teléfono reciba, registrando satisfactoriamente su terminal y obteniendo acceso a la sesión de la víctima.

4. Robo de cuentas por llamadas

De forma similar a la descrita anteriormente, es posible secuestrar una sesión de WhatsApp utilizando la opción de verificación por llamada telefónica. Si el método para ocultar las notificaciones de SMS se encuentra activo, el atacante sólo deberá tener físicamente el teléfono durante 5 minutos para poder acceder a la verificación por llamada, descolgar y obtener el código de verificación.

El problema de esta fórmula de ataque reside en la dificultad para evitarlo, debido a que no existe una opción, tanto para Android como para iPhone, que fuerce al usuario a desbloquear el terminal para poder responder a una llamada, por lo que un atacante con acceso físico siempre podrá responder y completar el ataque.

Además, cuando la víctima quiera recuperar el control de su cuenta, deberá esperar, al menos, 30 minutos como plazo de seguridad por la aplicación para obtener un código de verificación nuevo, por lo que durante este periodo de tiempo no existirá forma posible de evitar el secuestro y manipulación de la sesión por parte del atacante.

5. Difusión de información sensible en la conexión

El informe también alerta de que se difunde información sensible durante la conexión inicial, que puede quedar expuesta a cualquier atacante en el caso de usar redes WiFi públicas o de dudosa procedencia, así como de la posibilidad de robar cuentas mediante SMS o llamada y acceso físico.

6. Secuestro de datos por la versión de escritorio

En esta línea, también advierte de los peligros de la descarga de WhatsApp en sitios no oficiales, que puede ser empleado por los ciber delincuentes para cometer fraudes, y del riesgo de sufrir ataques de "phishing" -secuestro de datos- utilizando WhatsApp web.

7. Almacenamiento de información en base de datos

Otros de los riesgos que detecta el organismo dependiente del CNI se derivan del almacenamiento de la información en la base de datos de forma local en el teléfono y del intercambio de datos personales con Facebook.

Para evitar que un atacante pueda tener acceso a toda la información privada que WhatsApp almacena en el teléfono hay que prestar especial atención a qué aplicaciones de terceros se instalan, así como el acceso físico de otra persona al terminar ya que, para cada versión de cifrado nueva publicada, las herramientas se actualizan para poder tratarlas correctamente. 

8. Borrado inseguro

Uno de los fallos más comunes en las aplicaciones de mensajería es la forma insegura que utilizan para borrar las conversaciones almacenadas en el teléfono. Este fallo, que ya se utilizaba en versiones anteriores de la aplicación para obtener los registros de las conversaciones utilizando técnicas forenses, vuelve a afectar a las versiones más recientes de WhatsApp.

El proceso de borrado de una conversación, mensaje o grupo es sencillo en el teléfono, pero no implica la eliminación directa de los mensajes, sino que estos quedan marcados como libres, de tal forma que puedan ser sobrescritos por nuevas conversaciones o datos cuando sea necesario. Esto permite mejorar el consumo de recursos en los dispositivos y mejorar el sistema de almacenamiento, actuando de forma similar a la papelera de reciclaje de un ordenador convencional, pero no garantiza el borrado seguro de las conversaciones. 

monlan2001@yahoo.com


Whatsapp en el punto de mira de los ciber atacantes

Por Prof. Manuel José Montañez lanza M.Sc.

El Centro Cristológico Nacional (CCN), adscrito al Centro Nacional de Inteligencia (CNI), elaboró un informe en el que alerta de los riesgos de utilizar WhatsApp, como la debilidad del proceso de registro en la aplicación, el borrado inseguro de conversaciones o la posibilidad de que se produzcan robos de cuentas. El informe abordó los principales riesgos de uso de esta plataforma que, debido a su gran aceptación, se sitúa en el punto de mira de los ciber atacantes que intentan obtener datos e información de sus usuarios.

1. Frágil proceso de alta y verificación

En concreto, señaló que la carencia más importante de la plataforma hasta el momento reside en el proceso de alta y verificación de los usuarios. A este respecto, el informe alertó de que este proceso puede llegar a propiciar que un intruso pueda obtener la cuenta de otro usuario de WhatsApp, leer sus mensajes e incluso enviar mensajes en su nombre.


2. Posible secuestro de cuentas

Asimismo, el organismo también indicó que existe el riesgo de secuestro de cuentas aprovechando fallos de la red y califica de "inseguro" el borrado de conversaciones, uno de los fallos más comunes en las aplicaciones de mensajería. 

Los expertos creen que los cibercriminales pueden utilizar fallos de la red para grabar llamadas, leer SMS o detectar la localización del dispositivo utilizando el mismo sistema que la red del teléfono, haciendo creer a la red telefónica que el teléfono del atacante tiene el mismo número que la víctima.

Ante ello, se aconseja acudir a Ajustes/Cuenta/Seguridad y activar las notificaciones de seguridad. 

3. Robo de cuentas por SMS

Algunos de los ataques con mayor índice de éxito no implican el uso de vectores de ataque avanzados o tecnologías ó lo accesible para unos pocos. Un posible descuido o pérdida del teléfono (a pesar de tener los mecanismos de bloqueo de pantalla y código de seguridad) puede permitir que una persona con acceso físico al teléfono pueda secuestrar la sesión de WhatsApp de una forma sencilla.

El primer método tiene que ver con el sistema de registro de la aplicación. Un atacante podría utilizar un teléfono propio o un emulador de terminal y comenzar el proceso de registro con el número de la víctima, como si se tratara de un cambio de terminal.

Si el atacante consigue acceso físico al teléfono y la pre visualización de SMS se encuentra activada, podrá observar el código de seguridad que el teléfono reciba, registrando satisfactoriamente su terminal y obteniendo acceso a la sesión de la víctima.

4. Robo de cuentas por llamadas

De forma similar a la descrita anteriormente, es posible secuestrar una sesión de WhatsApp utilizando la opción de verificación por llamada telefónica. Si el método para ocultar las notificaciones de SMS se encuentra activo, el atacante sólo deberá tener físicamente el teléfono durante 5 minutos para poder acceder a la verificación por llamada, descolgar y obtener el código de verificación.

El problema de esta fórmula de ataque reside en la dificultad para evitarlo, debido a que no existe una opción, tanto para Android como para iPhone, que fuerce al usuario a desbloquear el terminal para poder responder a una llamada, por lo que un atacante con acceso físico siempre podrá responder y completar el ataque.

Además, cuando la víctima quiera recuperar el control de su cuenta, deberá esperar, al menos, 30 minutos como plazo de seguridad por la aplicación para obtener un código de verificación nuevo, por lo que durante este periodo de tiempo no existirá forma posible de evitar el secuestro y manipulación de la sesión por parte del atacante.

5. Difusión de información sensible en la conexión

El informe también alerta de que se difunde información sensible durante la conexión inicial, que puede quedar expuesta a cualquier atacante en el caso de usar redes WiFi públicas o de dudosa procedencia, así como de la posibilidad de robar cuentas mediante SMS o llamada y acceso físico.

6. Secuestro de datos por la versión de escritorio

En esta línea, también advierte de los peligros de la descarga de WhatsApp en sitios no oficiales, que puede ser empleado por los ciber delincuentes para cometer fraudes, y del riesgo de sufrir ataques de "phishing" -secuestro de datos- utilizando WhatsApp web.

7. Almacenamiento de información en base de datos

Otros de los riesgos que detecta el organismo dependiente del CNI se derivan del almacenamiento de la información en la base de datos de forma local en el teléfono y del intercambio de datos personales con Facebook.

Para evitar que un atacante pueda tener acceso a toda la información privada que WhatsApp almacena en el teléfono hay que prestar especial atención a qué aplicaciones de terceros se instalan, así como el acceso físico de otra persona al terminar ya que, para cada versión de cifrado nueva publicada, las herramientas se actualizan para poder tratarlas correctamente. 

8. Borrado inseguro

Uno de los fallos más comunes en las aplicaciones de mensajería es la forma insegura que utilizan para borrar las conversaciones almacenadas en el teléfono. Este fallo, que ya se utilizaba en versiones anteriores de la aplicación para obtener los registros de las conversaciones utilizando técnicas forenses, vuelve a afectar a las versiones más recientes de WhatsApp.

El proceso de borrado de una conversación, mensaje o grupo es sencillo en el teléfono, pero no implica la eliminación directa de los mensajes, sino que estos quedan marcados como libres, de tal forma que puedan ser sobrescritos por nuevas conversaciones o datos cuando sea necesario. Esto permite mejorar el consumo de recursos en los dispositivos y mejorar el sistema de almacenamiento, actuando de forma similar a la papelera de reciclaje de un ordenador convencional, pero no garantiza el borrado seguro de las conversaciones. 

monlan2001@yahoo.com