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miércoles, 10 de junio de 2020

Nuestro PIT-CNT y la crisis


Por Jorge Aniceto Molinari:
A Propósito de las declaraciones de Fernando Pereira


El compañero Fernando Pereira presidente de nuestra central sindical se refiere en un reportaje a “La Diaria” que es un mal momento para negociar.

Discrepamos, nunca antes en la historia de la humanidad la clase trabajadora tuvo la oportunidad de tomar los problemas del empleo y del salario con la generalidad ecuménica que presenta en este momento.
¿Qué es lo que falta? El programa para superar esta crisis y poder poner todo el aparato productivo al servicio de la humanidad.


A ello nos referimos cuando decimos que debe haber una unidad de moneda única y universal y que los sistemas impositivos deben ser sobre la circulación del dinero, danto muerte a los paraísos fiscales y a los impuestos al consumo, a los salarios y a las pensiones, haciendo ilegal toda transacción que no esté debidamente registrada donde la sociedad democráticamente lo determine.

El gobierno de Uruguay ha obrado con respaldo científico en el enfrentamiento a la corona virus, porque no entonces convocar a todos los economistas del mundo, a las centrales sindicales, a los partidos políticos a buscar una solución global al problema que hoy nos afecta a todos.

El PIT-CNT tiene autoridad para poder hacerlo como lo tienen sindicatos como AEBU que en la crisis del 2002 se pusieron al hombro su salida.

sipagola@adinet.com.uy

sábado, 19 de octubre de 2019

La crisis ecuatoriana, los intereses de EE. UU y los procesos de transformación en Suramérica



Por Ernesto Wong Maestre:
Las protestas sociales de carácter masivo de este otoño latinoamericano en el marco de la crisis ecuatoriana, iniciada desde el primer momento en que el presidente Lenin Moreno se dispuso a enjuiciar a su Vicepresidente Jorge Glass y negar así la opinión de la mayoría del pueblo que lo había elegido, deben comprenderse tanto por lo ocurrido en esta última manifestación masiva pacífica -fuertemente reprimida- como por su contexto nacional e internacional y por los intereses, intenciones y estrategias del gobierno ultraconservador de Donald Trump hacia la subregión andino-caribeña.


No están claramente definidos todos los procesos y subprocesos de la crisis ecuatoriana aunque las intenciones de los actores involucrados en ella han quedado expuestos en su mayoría, sobre todo los del Presidente Moreno de achacar la culpa de todo al gobierno venezolano presidido por Nicolás Maduro, lo cual es una total falsedad y a los seguidores de Rafael Correa que además se les califica de “corruptos” e “ineptos” por haber “destruido” la Nación, valoración que se revierte sobre el propio Moreno quien fue vicepresidente en los gobiernos del líder de la Revolución Ciudadana.

En el contexto resulta clave comprender que varios sectores del pueblo salieron masivamente porque percibieron las consecuencias, para ellos nefastas, del acuerdo firmado por Lenin Moreno con el FMI desde marzo del presente año, pero estaban a la espera de su promulgación que ahora ocurrió y desató la ira, lo que es una cuestión de opinión pública latente que también conocían, tanto Moreno y su aparato de inteligencia, como el propio imperialismo por el dominio de las fuentes de internet y su Big Data. Entre esas fuertes motivaciones del pueblo se manifestó claramente el rechazo popular a la posibilidad de perder el empleo en el sector público, a tener reducido el apoyo público a la salud y educación gratuitas, a tener limitaciones en sus pensiones, salarios, vacaciones, a tener que dedicar más recursos financieros al transporte por el aumento de la gasolina, y todo por el interés de Moreno y del gobierno de EE. UU de favorecer a los sectores tradicionales de poder.

No es casual que desde el mismo mes de marzo un 46% de encuestados CELAG opinaba que en Ecuador las órdenes las dictaban los grupos económicos y un 27% más consciente de la historia apreciaba que es el gobierno de Trump quien gobernaba en Ecuador. En efecto, en todo el proceso interacciona el gobierno de Trump y su equipo completo, en particular el Secretario de Estado, Mike Pompeo, el Subsecretario para A. Latina y la directora de la CIA por cuanto Ecuador es un eslabón crucial para la estabilidad de su caballo de Troya en A. Latina como es Colombia, y para la posible inestabilidad de otros adversarios como son Venezuela y Bolivia.

Esa comprensión popular relacionada con EE. UU tiene su fundamento en la propia realidad ecuatoriana desde que el entonces presidente Rafael Correa y su equipo comenzaron a impulsar medidas que luego denominaron la “Revolución Ciudadana” y los gobiernos de George W. Bush y Barack Obama iniciaron, tanto sus acciones contra el gobierno de Correa, como la recolonización de Colombia. Recuérdese que desde alguna de las ocho o nueve bases militares instaladas en Colombia se produjo el ataque militar colombiano a territorio ecuatoriano fronterizo con la justificación de la presencia guerrillera de las FARC y que culminó con el asesinato -mientras dormían- de varios líderes y tropa.

Esa afrenta a la soberanía de Ecuador fue solo una de las acciones que contribuyeron a dejar en claro para la oligarquía colombiana que quien mandaba en el país era EE.UU. Después, hasta hoy, lo que ha ocurrido con el supuesto presidente de Colombia, Iván Duque, es la consolidación de la nueva colonización por el Gobierno de Donald Trump y su utilización contrarrevolucionaria pues ese país neogranadino tiene amplia frontera con Ecuador y con Venezuela, donde se desarrollan dos procesos de transformaciones sociales (políticas, jurídicas y económicas) con distintos niveles de profundidad, tanto objetivas como en la subjetividad individual y colectiva, y cada una teniendo significados diversos en el curso de los acontecimientos actuales, según la disposición respecto al poder de gobernar que tenga cada uno de sus pueblos. Desde Colombia los EEUU esperan contener a esos dos procesos y lo que ocurre hoy en Ecuador o en Venezuela es consecuencia de ese interés y de sus acciones imperiales derivadas. Pero no solo ello.

Para los gobiernos imperialistas de EE. UU, Ecuador debe ser dominado y controlado militarmente a fin de hacerse del control de sus recursos naturales, petroleros, ante todo, de su territorio por ser fronterizo con su neocolonial Colombia a la que debe consolidar como tal. Y en tal sentido, debe fortalecer al capitalismo criollo y sus “aliados” externos, lo cual puede evidenciarse claramente con las medidas acordadas con el FMI pues todas se dirigen a reducir el poder público para favorecer al capital privado, sobre todo transnacional al que es difícil controlar -por ahora- en ningún proceso que inicie transformaciones populares, a no ser que otra potencia emergente se alíe con intenciones de provecho mutuo, como lo hace China con sus inversiones y comercio.

Por todo ello, un tercer interés del gobierno de Trump es ir eliminando la presencia económico, financiera y comercial de China en Ecuador, y solo lo podría lograr si mantiene en el poder a un gobierno entreguista y precapitalista como el de Lenin Moreno y con una alianza oportunista establecida al calor de las protestas con las cúpulas indígenas, las cuales podrían ser utilizadas por los aparatos de poder de EE.UU contra la Revolución Socialista de Bolivia y el nuevo mandato de Evo Morales, buscando las divisiones de los sectores indígenas que apoyan ese proceso de transformaciones y dificultándole avanzar a una mayor ritmo.

En el caso de Evo Morales que está a punto de reelegirse, la crisis y la represión en Ecuador también podría afectar la votación hacia Evo como consecuencia de esa masa intermedia que al polarizarse la vida política expresada en las votaciones y ella no votaba, se siente afectada por la inmigración, los actos terroristas y las campañas en contra, y se podría decidir por un voto en contra de Evo. En el caso contrario, la crisis ecuatoriana fortalecerá la conciencia de la masa de bolivianos enfocada al socialismo y beneficiada de las políticas sociales de Evo. También, no hay que descartar que la crisis ecuatoriana, enmarcada en lo que se conoció como Tahuantinsuyo o imperio inca, podría favorecer una cierta emigración del Chachatinsuyo (Ecuador) al Collasuyo (Bolivia) en la que seguramente se insertarán grupos mercenarios en algún plan CIA para desestabilizar Bolivia ahora en las elecciones o luego de ellas.

Así pasó con Libia y Gadaffi pues las crisis de Túnez y de Egipto, ocurridas antes de la decisión del Consejo de Seguridad de decretar una zona aérea de exclusión, posibilitaron que dada la generosidad del líder libio se les abriera las puertas a masas de emigrantes tunecinos y egipcios donde se infiltraron comandos que después actuaron con funciones específicas para derrocar al Gadaffi.

La crisis y la forma en que Lenin Moreno y Mike Pompeo, como Secretario de Estado de Trump, la han manejado ha sido propicia para golpear políticamente más fuerte a Correa y a sus seguidores que son los más firmes solidarios con la Venezuela Bolivariana y su presidente constitucional Nicolás Maduro, y también para fortalecer el liderazgo de ciertos componentes de las cúpulas indígenas que contrarresten en lo inmediato los liderazgos correistas mientras que desde el Estado hacen todo lo posible por asesinarlos políticamente mediante operaciones fraudulentas, desde sembrado de drogas hasta acusaciones basadas en hechos fabricados contra ellos: judicializaciones, inmoralidades y violaciones del derecho internacional público de moda en las actuaciones de las oligarquías y el imperialismo del siglo XXI.

Del lado de las bases populares volcadas a las protestas hay que distinguir la percepción grata y esperanzadora que sienten por el "éxito" que aparentemente les favorecerá, lo cual no parece que será así pues no se debe ignorar que del lado opresor se hará cualquier cosa más por pasar esa página y seguir insistiendo en lo esencial del paquetazo, quizás de forma fragmentada, negociada con ambiciosos con algún poder popular y más enmascarada, mediando en ello toda una campaña desde el poder que elimine de riesgos al Presidente. Todo el desenlace dependerá de cómo las grandes masas del pueblo en rebeldía se reorganicen en Ecuador, sobre todo por los movimientos sociales y que tengan líderes unitarios, concepción clara del tema comunicacional para elaborar adecuadas estrategias de entendimientos, puedan llevar a cabo acciones valederas y enfocadas a transformar la realidad, tomando las experiencias y nuevos conocimientos de Bolivia, Venezuela, Cuba o Nicaragua para transformar las estructuras caducas.
wongmaestre@gmail.com

miércoles, 26 de junio de 2019

La pérdida de valores en el capitalismo


Por Diego Olivera Evia:
La violencia a escala mundial

La sociedad humana está regida por un modelo capitalista, que se sustenta en los anti valores, la realidad de la humanidad soporta la explotación, las grandes mayorías de África, Medio Oriente, Asia y América Latina, estas subyugadas por un modelo anti humano, las trasnacionales han creado una crisis alimentaria, a escala global, el uso de transgénicos en la agricultura, ha determinado la destrucción del eco sistema en el Mundo, hoy los seres humanos viven comiendo alimentos tóxicos.


Pero las grandes cadenas de la muerte, como Monsanto y Bayer, han trastocado el medio ambiente, como ríos y suelos envenenados, destruyendo los verdaderos productos naturales, como el maíz, la agricultura en general, los bosques con sus árboles transgénicos, para producir papel y no alimentos, a los millones de seres humanos.

La voracidad del capital se manifiesta en los multimillonarios, como los cinco hombres más ricos del mundo, que poseían más de 400 mil millones de dólares en riqueza. Así, de media, cada uno de ellos posee casi tanto como 750 millones de personas.

Mientras los estadounidenses se fijan en Trump, los súper-ricos se están fugando con nuestra riqueza, y la plaga de desigualdad continúa creciendo. Un análisis de datos de 2016 concluyó que las cinco décimas partes más pobres de la población mundial poseen unos 410 mil millones de dólares como riqueza total.

La pérdida de valores en el capitalismo
La sociedad humana vive los efectos de la acumulación capitalista, en su nueva fase el neoliberalismo, que implica el desarrollo de un modelo unipolar, regenteado por los Estados Unidos, que han creado a escala mundial, una mayor división de clases, entre los Monopolios, la Oligarquía sustentada, en la burguesía monopólica. En esta estratificación de clases, está un sustrato considerado clase media o pequeña burguesía, considerado por pequeños comerciantes, burocracia estadal que vuele a los burócratas, gerentes, empleados de corbata, como parte de un sueño de crecimiento y pasar a superar a los ciudadanos naturales.
Esta realidad ha generado en el mundo, una crisis criminal donde las teorías del fascismo se arraigan, en los sectores de esta clase media, el capitalismo exacerba los anti valores, para enfrenarlos a los modelos populares, el odio inculcado por la burguesías criollas y dependientes del imperialismo estadounidense, con sus socios de la OTAN. Han creado un nuevo sectarismo o racismo, sobre los sectores populares, considerando a los pueblos originarios, como cholos, a los descendientes de afro americano como negro, mestizo, pata en el suelo, un desprecio hacia las clases populares, las cuales son explotadas por los empresarios y dueños de empresas, fincas, con mal trato, con salarios de miseria y abusos laborales.

Este mecanismo oprobioso de división de clases, han sido parte de la historia de la humanidad, desde la formación de seres humanos en aldeas, ciudades, donde la división social en siglos, se ha mantenido en el imperio romano, en el imperio persa, en la china imperialista, en todas las sociedades de la historia, con la colonización de África, Asia, América Latina y Norte América, aplicando la política de tierra arrasada, aniquilaron a millones de seres humanos a escala global, para crear el nuevo modelo en sus inicios mercantilista, en proceso al modelo de la burguesía, para crear el modelo capitalista, hacia la creación del neoliberalismo.

En este proceso de apropiación de naciones, con sistemas de vasallaje, para apropiarse de los recursos naturales de los continentes, aplicando el esclavismo, las muertes masivas en la mina, donde morían indígenas, afros y asiáticos, era la cultura de los Sajones y sus socios europeos, ejemplo claro de esta barbarie, fueron los españoles y su destrucción de las culturas aborígenes, al igual que los ingleses y luego los norteamericanos, destruyeron a los originarios.

En este sentido podemos hablar, de una pérdida de valores, de la desaparición del modelo humanista, cimentado en la revolución francesa con los principios, de igualdad, libertad, solidaridad, que creo y cimento la lucha independentista en América Latina y el Caribe, con hombres y mujeres que crearon una nueva realidad humana, pero que lamentablemente ha sido manipulada, por las burguesías y el imperio estadunidense.

La violencia a escala mundial
Si bien hemos analizado algunos hechos históricos y actuales del capitalismo neoliberal, nos parece importante señalar la violencia y las guerras como factor de conquista y dominación, las guerras del siglo XX y XXI han sido guerras imperialistas, de dominación y conquista de países, para obtener los recursos del petróleo, minerales, agua, territorios, pero en estos mecanismos, se ha balcanizado a Europa, dividiendo a lo ex países de la URSS, como los del modelo socialista, para crear un dominios territorial e ideológico  de EEUU.

Estos hechos han creado un nuevo mundo de violencia y muerte, como los hechos de los Balcanes, Ucrania, las revoluciones de colores, sustentadas en la violencia y en el surgimiento nuevamente del fascismo, que ahora se ha ampliado al Medio Oriente, contra Siria, Irán, El Líbano, como Yemen y en cierta manera Qatar. Pero esta nueva experiencia, de guerras mediáticas, ha creado la violencia contra Venezuela, reinventando al fascismo clásico, racista, criminal y de odio, para poder obtener el petróleo venezolano.

La ficción supera a la realidad, al ver como la prensa ha creado una falsa realidad de Venezuela, siendo los asesinos pagados de la MUD, siendo la muerte como parte de sus políticas, para derrocar al presidente Nicolás Maduro, sin esperar las elecciones en un año y medio, la misma compra de funcionarios es parte de la estrategia imperial. En este caso de la Fiscal General Luisa Ortega, que ahora ataca al gobierno y se venda los ojos ante los crímenes, de los terroristas y sus marchas, que de pacificas no tienen nada, ataques al TSJ y al el Ministerio del Interior, como quema de hospitales, asesinatos de ciudadanos y destrucción de vías y vehículos, son parte del terror y la muerte, de esta nueva versión fascista criolla, apoyado por el presidente Donald Trump y su gobierno guerrerista.

Periodista /Historiador y Analista Geopolítico
diegojolivera@gmail.com

martes, 22 de mayo de 2018

Manual contra el miedo


Por Rafal A. Ugalde Q.:
Comprender que en nuestras diferencias están las fortalezas como país y hemisferio debería avocarnos a todos quienes nacimos en el siglo pasado

Comprender que en nuestras diferencias están las fortalezas como país y hemisferio debería avocarnos a todos quienes nacimos en el siglo pasado, cuyo principal paradigma “inventado” por otros fue el miedo. El presente siglo deja atrás esa visión estrecha de un mundo solo de “buenos” o “malos” y nos remite a acuerdos de cara a la ciudadanía, reconociendo siempre que nuestras diferencias nos hacen fuertes. Por eso, entiendo perfectamente el arrojo con que el presidente Carlos Alvarado y su ministro, Rodolfo Piza, toman en cuenta esta realidad latinoamericana de la que no escapa la pequeña Costa Rica. ¡Realidad, a la vez, fatal y prometedora!



Lo anterior no quiere decir que todo será un lecho de rosas. De hecho, como parte de la cultura del miedo en que nos formaron generación tras generación, ya saltaron voces contra el acuerdo de “coincidencias” entre el partido de gobierno, Piza y una organización como el Frente Amplio.

Años de confrontaciones en el mundo, en que todos los ciudadanos fueron tomados como “marionetas”, hacen que muchos sigan viendo la democracia solo como elecciones. No aceptan necesariamente que los comicios son la puerta de entrada para que esas diferencias, como sociedad y continente, sean tomadas en cuenta con participación ciudadana protagónica, en busca de soluciones en materia de comercio, salud, ambiente, desigualdad social, exclusión ideológica, religiosa, sexual, laboral, salarios, vivienda, infraestructura, educación, etcétera.

Siento que esta apuesta del actual gobierno solo quien no corre riesgos jamás transforma nada lleva, por ejemplo, a la cancillería a una mujer salida de un colegio público, moldeada como profesional en universidades públicas y privadas. Ella, a diferencia de lo que nos tenía acostumbrada la diplomacia tica, conoce in situ (no porque lo leyese entre enormes pasillos de grandes univocidades extranjeras) las diferencias latinoamericanas, a partir de su experiencia como coordinadora de la Red de Mujeres Afro latinoamericanas, del Foro de Mujeres para la Integración y de la Alianza de Pueblos Afrodescendientes de nuestra América Latina y el Caribe. De una astucia extraordinaria, de ella dependerá si acepta “sugerencias” para que como nación dialoguemos con este y no con aquel, y condenemos a estos y absolvamos a los otros. Costa Rica, tenemos que reconocerlo, viene apostando a favor del injerencismo en asuntos de otras naciones, olvidó los principios de autodeterminación de los países e hizo en muchas ocasiones que abrazáramos el Derecho Internacional como razón del más fuerte.

Quienes imponían desde la Colonia cruenta guerras internas para dirimir sus diferencias, a regañadientes, se encuentran un hemisferio que declara a la paz su aliada, sin que ello signifique que las contradicciones a su interior se hayan erradicado o no se hayan profundizado, pero hoy en toda la región se ve normal que los débiles que otrora eran utilizados como carne de cañón, estén en la misma mesa con quienes creían que poder absoluto era igual a razón. ¿Qué extraño tiene entonces que un partido autodenominado de “izquierda” coincida con algunos puntos del gobierno que defiende alguien seguidor de las tesis de la Asociación Nacional de Fomento Económico?

Solo quienes viven de los “fundamentalismos” económicos, políticos y diplomáticos piensan que, para desarrollarnos, solo hay que tomar en cuenta lo dictado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) o el Banco Mundial, y que en la región no hay otras experiencias a tomar también en cuenta en la producción agrícola, ganadera, comercio, inversiones, etcétera.

Por eso, obviar el dialogo significa menospreciar la creatividad con que nos recibe el siglo XXI. Es la gente que proclama la peligrosa “contaminación” a que estamos expuestos si dialogamos con Daniel Ortega, Nicolás Maduro, Donald Trump, Vladimir Putin, Jinping, etcétera.

No sé hasta dónde el nuevo gobierno está o no convencido que hemos transitado en los últimos 30 años con más errores que virtudes, en campos concretos como el económico, agrícola, laboral, social, infraestructura, educación, etcétera. Si es así, bien venido el dialogo; de lo contrario, me temo que la administración Alvarado contará la misma historia de los Solís, los Arias, los Figueres, los Pacheco, etcétera. Habrá desperdiciado toda esa sangre joven que forma parte de su gabinete. El miedo nuevamente habrá devorado otro gobierno ¡y el miedo es mortífero!

rafaelangelu@yahoo.com