Mostrando entradas con la etiqueta medios comunicación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta medios comunicación. Mostrar todas las entradas

miércoles, 26 de febrero de 2020

Algunas reflexiones de cara a las elecciones en Bolivia.



Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:
Las elecciones presidenciales y parlamentarias que se efectuarán en Bolivia el próximo mes de mayo estarán signadas por la interrogante que emerge del hecho de que las mismas fueron convocadas por la obligación que tuvo que asumir la dictadura de Jeanine Áñez de realizar comicios después del golpe de Estado de noviembre del año pasado, el cual vino a ser posible por el aval del gobierno de Estados Unidos a través de su instrumento de intervención: la Organización de Estados Americanos (OEA).


De manera tal que el hecho electoral no se inscribe en un marco de democracia, sino bajo una dictadura que controla la mayor parte del Estado, teniendo como principales estandartes a la embajada de Estados Unidos, las fuerzas armadas, la policía, los medios de comunicación, y las iglesias católica y protestante que se han convertido en verdadero tándem reaccionario, anti democrático (con tintes fascistas en algunos casos) en buena parte de América Latina. De ahí que sean las instituciones más repudiadas en cualquiera de nuestras naciones 

El cuadro general de la situación del país muestra un franco deterioro de las condiciones de vida de la población. Desde la entronización de la dictadura, la economía ha vivido un constante retroceso, sobre todo en los niveles de consumo de la población, lo cual ha sido muy evidente. Por su parte, en términos de represión, ésta ha pasado de ser masiva (1.500 detenidos en los días posteriores al golpe de Estado) a ser selectiva, dirigida básicamente contra cuadros y dirigentes del MAS y del anterior gobierno (alrededor de 160 detenidos en la actualidad).

Esta semana, el proceso electoral entra en sus 40 días finales matizados por los intermedios de carnaval y semana santa que paralizarán en gran medida la actividad política, coadyuvando a la desmovilización de las acciones que se realicen en el marco de la campaña. No obstante, como va a siendo habitual, la iglesia católica aprovechará los días de culto para hacer su habitual propaganda demonizando a los luchadores democráticos y populares y exaltando las acciones de la dictadura. Esto también forma parte de la tradición retrógrada de esta institución putrefacta desde hace alrededor de 50 años

El “Movimiento al Socialismo.Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos” (MAS) ha logrado superar exitosamente los problemas que se generaron inicialmente en torno a la definición de sus candidatos, pasando a una situación actual de unidad en torno al binomio decidido. Todas las organizaciones sociales cercanas al MAS han aceptado a Luis Arce y David Choquehuanca como candidatos a presidente y vicepresidente y se encuentran enfrascadas en la campaña.

En el momento de escribir este artículo, todas las encuestas dan como ganador al MAS que según algunos informes no publicados ya ronda el 40% del apoyo popular lo cual es muy positivo considerando que las encuestas no se realizan en zonas rurales donde su votación es muy alta. Así mismo, debe considerarse que este proceso se está llevando en irregulares condiciones de represión y persecución a dirigentes del MAS
Si en Bolivia imperara un gobierno democrático y un sistema políticos de iguales características, el triunfo del Mas (al igual que el que obtuvo Evo Morales) no podría ser puesto en duda La gran incógnita es saber si la dictadura va a aceptar una victoria del MAS en las elecciones o, como muchos analistas esperan, recurrirá a un fraude para mantenerse en el poder.

En gran medida ello va a depender de la magnitud de la victoria, la contundencia del voto y sobre todo de su capacidad para controlar y cuidar el voto en las urnas. También tendrá influencia el resultado de las elecciones parlamentarias que se realizarán simultáneamente. Así mismo, tendrá gran importancia el papel que juegue la OEA como instrumento electoral de Estados Unidos para falsificar elecciones como hizo en Honduras y en la propia Bolivia y como no ha podido hacer en Venezuela.

A partir de la experiencia anterior, el MAS ha entendido que el énfasis de su trabajo electoral debe ser puesto en la exigencia de respeto del voto popular, en regiones remotas que por estar alejadas de las zonas urbanas, demoran en el conteo y transmisión. En el proceso anterior, esa circunstancia fue usada por la OEA para falsificar el resultado.

La derecha se encuentra dividida en siete candidaturas y aspira a que el MAS no obtenga 40% o más votos y que no saque una diferencia de 10 puntos respecto del candidato que llegue en segundo lugar para buscar un aspirante de consenso en una hipotética segunda vuelta. En este momento, según las encuestas, ese objetivo no se ha logrado por lo que el esfuerzo mayor del gobierno debe estar concentrándose en la organización del fraude que niegue el triunfo del MAS en las urnas

La agenda electoral está poniendo el énfasis en tres temas:
1.            Estabilidad económica. En torno a la capacidad de administrar la economía y mantener los ritmos de crecimiento que logró el gobierno de Evo. Este es el principal argumento electoral del MAS toda vez que su candidato Luis Arce como ministro de economía y finanzas públicas durante 11 años fue el artífice de los indudables éxitos del gobierno en esa materia, mientras que la dictadura no ha sido capaz de sostener esos ritmos de crecimiento, estabilidad y redistribución equitativa de los ingresos.

2.            Pacificación del país. Para optar entre la propuesta de la dictadura que alude a la necesidad de la represión como instrumento para lograr la paz y la del MAS   que dice que es posible lograr la tranquilidad del país a partir de la reconciliación y la reconstrucción del tejido social devastado por la dictadura.
3.            Calidad de la democracia. Está siendo importante debatir acerca del papel de las instituciones de la democracia que han sido vulneradas por la dictadura, entre ellas, el poder legislativo, el judicial y el electoral.

Un tema soslayado en el debate actual por lo complejo de sus definiciones, es el relativo al papel de las fuerzas armadas y policiales en el futuro del país. Su protagonismo en el golpe de Estado de noviembre –cuando se creía que esa opción estaba superada en la historia- deja establecido de forma prístina que finalmente las fuerzas armadas siguen siendo el “gran elector” en la democracia representativa.
El lado del pueblo en que se pongan servirá de orientación del tipo de democracia que se instale. Por lo pronto, los próximos presidentes bolivianos gobernarán bajo una “espada de Damocles”, sabiendo que la democracia alcanza hasta que la oligarquía en connivencia con el gobierno de Estados Unidos decidan que no va más.

La experiencia de Bolivia señala que poco importa la estabilidad económica, política y social si ella no sirve a los grandes capitales. Poco vale un crecimiento equitativo puesto al servicio de las mayorías, si esto va en detrimento de los altos niveles de lucro de las oligarquías. De nada sirve, defender la soberanía y los intereses nacionales mientras haya un sector vende patria poderosa que pueda comprar a las fuerzas armadas y a las instituciones para hacer el trabajo sucio para después cobrar las ganancias.
sergioro07@hotmail.com

miércoles, 29 de mayo de 2019

EE.UU vs China la nueva Guerra Fría



Por Níkolas Stolpkin:
El Muro Digital Occidental

Si en su momento China tuvo preocupación por su seguridad nacional con respecto a la influencia tecnológica-cultural de Occidente, vetando a algunas aplicaciones, redes sociales y medios de comunicación digitales, lo que hoy estamos presenciando por parte de EE.UU. y aliados es lo que podría ser la legítima preocupación por su seguridad nacional con respecto a la penetración tecnológica china que avanza significativamente. Lo que no sabemos aún es si en un futuro próximo EE. UU. podría también vetar aplicaciones, redes sociales y medios de comunicación digitales chinos que puedan empezar a desafiar la influencia dominante.


El capítulo Huawei representa a simple vista la puesta en marcha de una nueva Cortina de Hierro por parte de EE. UU. y su radio de influencia para frenar de alguna forma la penetración tecnológica china (el cual se suma a la subida reciente de aranceles por parte de EE UU. (del 10% al 25%), a las importaciones desde China). Lo que parece improbable que pueda prosperar, teniendo en cuenta lo mucho que podría perder EE.UU. y aliados frente al gigante dragón chino, líder en la producción de litio, cobalto refinado y tierras raras, recursos estratégicos hoy muy necesarios en la producción de artículos tecnológicos. ¿Querrá EE.UU. y aliados prescindir de tales recursos estratégicos? ¿Querrá EE. UU. y aliados prescindir de la mano de obra barata que aún brinda China a sus propias marcas?
Si la Guerra Fría en su momento fue una lucha de poderes en el aspecto militar (entre EE. UU. y la Unión Soviética), hoy la nueva Guerra Fría entre EE. UU. y China es una lucha de poderes en el aspecto económico-tecnológico.

¿El Libre Comercio ha muerto?
Lo que podría estar logrando EE. UU. no es más que frenar el desarrollo tecnológico actual de Occidente, lo que podría permitir el desarrollo pleno de Asia, liderado por China.
Incluso hace poco, el departamento estadounidense de Seguridad Interior (DHS) emitió una alerta para señalar: "el riesgo potencial en materia de datos" de los drones de fabricación china, siendo que el 70% de los drones civiles en el mundo, son producidos por una sola empresa china (DJI).
Tiene razón la empresa (Huawei) al señalar que: "La decisión de EE. UU. les obligará a emplear equipos inferiores y costosos, quedándose atrás en el desarrollo de la tecnología 5G".

Tratar de perjudicar al denominado "Libre Comercio", el cual EE. UU. ha sido su principal promotor a nivel global, resulta contradictorio y perjudicial para la salud económica global. China no ha hecho más que jugar tal como estaban dispuestas las reglas del juego. ¿Querían abrir los mercados? China los abría. ¿Querían mano de obra barata? China lo ofrecía. ¿Querían tener productos baratos? China los tenía. Ahora, ¿cuál es el problema? ¿El problema es que ahora los productos chinos han aumentado de calidad? ¿Cuál es el problema? ¿Están preocupados por la seguridad nacional o más bien temen perder la hegemonía tecnológica frente al gran tsunami tecnológico chino que se avecina?
La situación actual sólo trae incertidumbre para este lado del continente; para China representa nuevos desafíos, nuevos retos.

Rusia, además, debe tomar notas.
Huawei sobrevivirá igual
Quienes piensen que el gigante tecnológico de Huawei tendría sus días contados o que podría irse a la quiebra por el veto estadounidense, están sumamente equivocados. El mayor mercado de Huawei se encuentra en la propia China donde prácticamente las aplicaciones de Google no existen, ya que se utilizan símiles nacionales. Y por otro lado, el mercado de América no representa ni un cuarto del mercado chino.

Donde sí podría llegar a afectar al gigante asiático es en EMEA (Europa, Medio Oriente y Africa), cuyo mercado representa dos cuartos aproximados de lo que representa el mercado chino.
La decadencia de un imperio

Irremediablemente vamos directo hacia un cambio de estructuras de Poder en el mundo. Y EE. UU. como potencia dominante se niega a ceder espacio; le cuesta entender y reconocer la musculatura china en cuanto al ámbito económico y ahora tecnológico; le cuesta entender que el mundo cambió y que su dominio va a la baja, incluso en Europa, donde el nacionalismo poco a poco va adquiriendo más fuerza, lo cual podría amenazar la existencia misma de la OTAN, estructura fundamental la cual permite asentar la influencia norteamericana dentro del continente.

Intentar imponer un muro digital frente a la influencia china sólo se puede traducir en un berrinche infantil de un mal perdedor. Lo único que se podría lograr es que nos dirijamos hacia un aislamiento inútil donde una parte comience a disfrutar aisladamente de un desarrollo que la otra parte se niega a aceptar por consideraciones meramente egoístas.

Da como para preocupar, porque no estamos hablando de dos potencias menores; estamos hablando de las dos potencias principales que en la actualidad mueven la economía del mundo.
¿EE. UU. estará dispuesto aceptar la superioridad tecnológica china y a que el mundo se desarrolle con total equilibrio en el ámbito tecnológico?

stolpkin@gmail.com

miércoles, 22 de mayo de 2019

Una derecha fascista pro EEUU vende patria


Por Diego Olivera Evia:
Las fauces del imperio contra el pueblo venezolano

La crisis humanitaria de Venezuela ha sido creada por EEUU y la derecha criolla, la impronta de querer culpar al presidente legal Nicolas Maduro, de la crisis económica en esta nación latinoamericana, los dirigentes de la MUD, apoyados por las grandes transnacionales de los medios comunicación, afirman que en Venezuela hay una "dictadura", en ese sentido el Secretario General de la OEA, Luis Almagro, quien creo una falacia que en Venezuela había un quiebre del orden constitucional. Lo primero es tomar con pinzas el concepto de dictadura. En algún momento hasta Simón Bolívar fue dictador, y no por eso alguien justificaría hoy su derrocamiento.


Las dictaduras y su significado conocido en América Latina data del siglo XX, sobre todo de la segunda mitad del mismo, época en la cual no hubo en muchos países la menor tolerancia a la disidencia y la discrepancia, un gobernante o junta de gobierno se erigieron en poderes absolutos, y los derechos individuales fueron violados a gran escala.

Esta realidad es imposible en Venezuela, la realidad de una crisis ha sido creada por le oposición venezolana, la premisa de crear un títere terrorista, con Juan Guaidó  que ha intentado varios acciones de golpes de estado, de imponerse en la embajadas de Venezuela, como presidente interino, pero te sin realmente sin ninguna autoridad, ante el mandatario venezolano Maduro, legalmente aprobado en la últimas elecciones, legales y la ausencia del voto de la ultra derecha, fue decidida soñando una intervención de EEUU. 
Cuando ello ha ocurrido, jamás un grupo de opositores hubiese podido participar en elecciones, ganarlas, ser reconocidos, ocupar puestos públicos, tener partidos, periódicos, canales de televisión, etc.

La verdad del modelo fascista e imperial surgió entre 1898 y 1994 en EEUU creo al menos 41 casos en que EE.UU. logró su objetivo de cambiar gobiernos en América Latina y el Caribe: una media de uno cada 28 meses, según un estudio de la Universidad de Harvard publicado en 2005. Esto incluye 17 ejemplos de intervención "directa", es decir, que implicaron el uso de fuerzas militares, agentes de inteligencia o empleados del gobierno de Washington.

Por eso, los expertos creen que si Trump efectivamente optase por una intervención militar unilateral en Venezuela marcaría un giro radical en la política de EE.UU. hacia la región. "Eso no se ha hecho desde Panamá o Granada en la década de 1980", dice McPherson, autor del libro Breve historia de las intervenciones de EE.UU. en América Latina y el Caribe. "Además, ese sería el país más grande que EE.UU. haya invadido en América Latina, quitando a México a mediados del siglo XIX".

Entre estos a creado una falsa postura de la derecha venezolana, creado un títere por EEUU y Donald Trump, asumiendo un falso presidente de Venezuela,  presidencia de la Asamblea Nacional de Juan Guaidó, la movilización de la comunidad internacional que estaba frustrada al ver que fracasaban todos los esfuerzos de negociación para restablecer el funcionamiento de las instituciones democráticas en Venezuela y la ola migratoria de venezolanos, que da dimensiones regionales a la crisis de este país.

Las fauces del imperio contra el pueblo venezolano
Recientemente el canciller de Bolivia, Diego Pary, consideró que Estados Unidos debe levantar el bloqueo económico a Venezuela en vez de ofrecerle ayuda humanitaria. Afirmo “Creo que la ayuda humanitaria es muy importante para cualquier país que tiene emergencias. Sin embargo, es más importante todavía que se levante el bloqueo económico financiero, porque Venezuela tendría muchos más recursos, alimentos y medicamentos que la miserable ayuda humanitaria que se le está ofreciendo”.

En el marco de una solución pacífica Bolivia respaldó la Cumbre de Montevideo en la que se estableció encontrar una solución pacífica para la crisis política que vive Venezuela, desde el pasado 23 de enero, cuando Juan Guaidó, jefe de la Asamblea Nacional (AN) de la República Bolivariana se autoproclamó “presidente interino” del país bolivariano. Pary resaltó que en dicha cumbre se determinó la necesidad de contribuir al desarrollo de un diálogo abierto y sin imposiciones, dejando que los diferentes actores de la sociedad venezolana acuerden cómo superar la crisis en el marco de su Constitución y con respeto a la soberanía del país.

Finalmente insistió con que su país está en contra de la decisión de Washington de haber bloqueado miles de millones en divisas que pertenecen al erario público venezolano y que pueden usarse para la importación de alimentos y medicinas en beneficio de la población. En ese sentido criticó a la Unión Europea (UE) y EE.UU., por asegurar que han enviado 60 millones de dólares para la supuesta ayuda humanitaria a Venezuela, mientras Caracas reclama la liberación de más de 18 mil millones de dólares retenidos recientemente.

El Gobierno de Maduro rechazo las declaraciones de Bolsonaro y Trump. "Resulta grotesco ver a dos jefes de Estado con responsabilidades internacionales hacer apología de la guerra sin destemplanza alguna, en flagrante violación de la carta de Naciones Unidas", ha indicado el Gobierno en un comunicado, publicado por el ministro de Asuntos Exteriores venezolano, Jorge Arreaza, a través de Twitter. 

Venezuela también ha mostrado su preocupación por la "influencia guerrerista" de Estados Unidos sobre Brasil y ha indicado que los presidentes de ambos países "reflejan las ideas más retrógradas para los pueblos de la región”. Las declaraciones que reprochan desde el chavismo son las siguientes: "Sé exactamente lo que quiero que pase en Venezuela, pero vamos a hablar sobre un montón de opciones diferentes", ha indicado Donald Trump. "Todas las opciones están sobre la mesa", ha insistido. Preguntado sobre si esto incluye la opción militar, ha respondido: "Eso hay que discutirlo".

De esta manera la realidad de una crisis interna de Venezuela, es producto de las continuas sanciones desde el gobierno de Obama, a la era Trump, que bajos su farsa de una acción democrática, viola los derechos humanos de los venezolanos, crea un fantasma de mentiras, mientras los robos de las cuentas del estado venezolano, por varias naciones EEUU, Portugal, Inglaterra, entre otros para ahogar la economía de Venezuela, bajo una falsa crisis creada por la potencias, obviando la normativas de la ONU.

Lic Periodista Internacional, Historiador, Director de Barómetro Internacional
diegojolivera@gmail.com