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miércoles, 4 de diciembre de 2019

La grieta de la falacia



Por Jorge Aniceto Molinari:.
Es muy común en estos días de fines del 2019 oír hablar o leer sobre que existe una grieta en la sociedad por “el accionar de los partidos políticos”. Entonces surgen los comedidos en solucionar este tipo de problema “coyuntural” por la vía de hablar, de pactar, de ponerse todos de acuerdo en que con buena voluntad esto se soluciona. Chile parecería ser el ejemplo más paradigmático y a la vez más preocupante.
Ergo quien no está a tono con esta máxima, se está poniendo fuera del sistema haciendo de su accionar la grieta. Parte de una falacia muy trabajada desde los medios empresariales de difusión, de que el sistema es un hecho de la realidad y no se puede cambiar. Entonces proponer el cambio en beneficio de la gente es anti sistema, y eso nos advierten, el pragmatismo de la vida nos indica que “no se puede”.


Ahora se da una primera contradicción, la que indica la consigna del sí se puede que tiene como objetivo, que si se puede encauzar a todos dentro del sistema.  Tiene a su favor que los que pretendemos defender los intereses generales de la población y en particular los de la población trabajadora, al administrar –el capitalismo, que es lo que hay para administrar- somos cómplices de errores y horrores que rápidamente son capitalizados por quienes tienen como objetivo preservar los bienes y las acciones de los sectores privilegiados del capitalismo. Y cuando los errores no existen tienen los medios para crearlos artificialmente y hacerlo pasar como tales. El ejemplo Lula parecería ser el más gráfico.

En síntesis la derecha nos dice “si se puede” conservar lo que tenemos y no se puede abrir una grieta para hacer de los que no tienen una forma de cuestionar todo el sistema, este sistema es bueno, nos dicen y los errores que el comete son humanos, por eso todo intento de hacer otro sistema ha fracasado, o está fracasando, y esto haciendo caso omiso al proceso que vive el capitalismo en el mundo,  que está haciendo que su centro sea China y su entorno, gobernada por el Partido Comunista y liderando el libre comercio mundial en contraposición a EE.UU. con su economía amurallada.

En este mar de absurdos se nos dice por ejemplo: “pero China es capitalista no es comunista”, como si hoy todavía no se entendiera que los modos de producción no son modelos que se adquieren en el comercio del ramo, sino procesos que vive la humanidad en la que los modos de producción, que se suceden a lo largo de la historia, nacen, se desarrollan, llegan al límite de su capacidad y comienzan un proceso de desaparición que puede llevar siglos pero que comienza con la necesaria muerte de su predominancia, que es lo que hoy está ocurriendo con el modo de producción capitalista. Y que en China en medio de su crecimiento –reconocido por todos- ni siquiera ha comenzado, aún con los índices formidables que marcan el progreso de su pueblo, y el éxito de una revolución socialista que nació en medio de marcas sociales donde normalmente existían las hambrunas y el analfabetismo, y enormes carencias sanitarias y habitacionales.

Ahí está el origen de la grieta, la necesidad que tiene hoy la humanidad de dar muerte a la predominancia del capitalismo y abordar un programa que permita a la humanidad toda abrir el desarrollo hoy contenido por la incapacidad cada vez más generalizada en la rentabilidad de las inversiones en la predominancia actual del modo de producción del capitalismo. 

O como analizara Carlos Marx, la baja tendencial en la tasa general de ganancia del modo de producción capitalista cuando este predomina y en su expansión abarca todo el planeta. Y como contra partida la acumulación monstruosa de capitales en los paraísos fiscales sin posibilidades reales de invertirse con rentabilidad. Entonces la válvula de escape: el incremento de la guerra y su industria y de todas las lacras sociales que asolan a la humanidad, lo cual provoca una tragedia aún mayor.

Podríamos abrir todo un capítulo de análisis para estudiar cómo ha llegado China a la posición actual y como se han dado en su seno las distintas corrientes de pensamiento que han tenido un vasto escenario como en todo el desarrollo de las distintas revoluciones sociales de esta época. Si, llegamos a la conclusión de que ni el propio Lenin hubiera soñado con un desarrollo revolucionario como el que lideran los chino encabezando el capitalismo y el libre comercio en el mundo, ya estaría trabajando en el programa de esta etapa del mundo que se viene y que no tiene como objetivo proponer el desarrollo de una economía estatizada, sino liberar la economía mundial para que en su desarrollo comience a generalizar los derechos fundamentales de las masas.
Objetivo de masas, tarea primordial en esta época, plenamente realizable, y pudiendo poner a full el aparato productivo de la humanidad.

¿Y entonces por dónde empezar?: por la moneda y los impuestos y para ello generar la voluntad política que tenga como objetivo tomar el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional para que desde su seno se generen las políticas que la humanidad reclama imperiosamente en medio de una grieta que se agranda en forma constante.

¿Existe otra posibilidad?: NO y las políticas de acrecentamiento de la guerra están jugando al borde de una tragedia mayor, que la humanidad tiene herramientas para cambiar de inmediato.
¿Qué nos duele?: la inercia de la sociedad, de sus partidos, de sus intelectuales, que cuando se habla de estos temas parecen entrar en un limbo donde lo que interesa es lo inmediato, el cargo, el negocito, lo individual.

¿Es posible cambiar esta realidad en el mundo de las ideas? Si, sin duda y los ejemplos se viene dando a diario, pero aún como expresiones aisladas, y la necesidad no es administrativa es ideológica, y va de una punta a otra de toda la sociedad.

Un mundo mejor es posible dice la consigna central del Foro Social Mundial. Ese mundo posible no puede ser en contra posición al hoy existe, sino ayudando a la predominancia del modo de producción actual a morir en paz, desarrollando el aparato productivo, que hoy está trabado por el agostamiento de la tasa general de ganancia y la imposibilidad de invertir todos los capitales que se acumulan, con rentabilidad. No se puede repartir y dar de nuevo como se pensaba en los primeros tiempos del cristianismo: el Jubileo.
sipagola@adinet.com.uy

miércoles, 22 de mayo de 2019

Una derecha fascista pro EEUU vende patria


Por Diego Olivera Evia:
Las fauces del imperio contra el pueblo venezolano

La crisis humanitaria de Venezuela ha sido creada por EEUU y la derecha criolla, la impronta de querer culpar al presidente legal Nicolas Maduro, de la crisis económica en esta nación latinoamericana, los dirigentes de la MUD, apoyados por las grandes transnacionales de los medios comunicación, afirman que en Venezuela hay una "dictadura", en ese sentido el Secretario General de la OEA, Luis Almagro, quien creo una falacia que en Venezuela había un quiebre del orden constitucional. Lo primero es tomar con pinzas el concepto de dictadura. En algún momento hasta Simón Bolívar fue dictador, y no por eso alguien justificaría hoy su derrocamiento.


Las dictaduras y su significado conocido en América Latina data del siglo XX, sobre todo de la segunda mitad del mismo, época en la cual no hubo en muchos países la menor tolerancia a la disidencia y la discrepancia, un gobernante o junta de gobierno se erigieron en poderes absolutos, y los derechos individuales fueron violados a gran escala.

Esta realidad es imposible en Venezuela, la realidad de una crisis ha sido creada por le oposición venezolana, la premisa de crear un títere terrorista, con Juan Guaidó  que ha intentado varios acciones de golpes de estado, de imponerse en la embajadas de Venezuela, como presidente interino, pero te sin realmente sin ninguna autoridad, ante el mandatario venezolano Maduro, legalmente aprobado en la últimas elecciones, legales y la ausencia del voto de la ultra derecha, fue decidida soñando una intervención de EEUU. 
Cuando ello ha ocurrido, jamás un grupo de opositores hubiese podido participar en elecciones, ganarlas, ser reconocidos, ocupar puestos públicos, tener partidos, periódicos, canales de televisión, etc.

La verdad del modelo fascista e imperial surgió entre 1898 y 1994 en EEUU creo al menos 41 casos en que EE.UU. logró su objetivo de cambiar gobiernos en América Latina y el Caribe: una media de uno cada 28 meses, según un estudio de la Universidad de Harvard publicado en 2005. Esto incluye 17 ejemplos de intervención "directa", es decir, que implicaron el uso de fuerzas militares, agentes de inteligencia o empleados del gobierno de Washington.

Por eso, los expertos creen que si Trump efectivamente optase por una intervención militar unilateral en Venezuela marcaría un giro radical en la política de EE.UU. hacia la región. "Eso no se ha hecho desde Panamá o Granada en la década de 1980", dice McPherson, autor del libro Breve historia de las intervenciones de EE.UU. en América Latina y el Caribe. "Además, ese sería el país más grande que EE.UU. haya invadido en América Latina, quitando a México a mediados del siglo XIX".

Entre estos a creado una falsa postura de la derecha venezolana, creado un títere por EEUU y Donald Trump, asumiendo un falso presidente de Venezuela,  presidencia de la Asamblea Nacional de Juan Guaidó, la movilización de la comunidad internacional que estaba frustrada al ver que fracasaban todos los esfuerzos de negociación para restablecer el funcionamiento de las instituciones democráticas en Venezuela y la ola migratoria de venezolanos, que da dimensiones regionales a la crisis de este país.

Las fauces del imperio contra el pueblo venezolano
Recientemente el canciller de Bolivia, Diego Pary, consideró que Estados Unidos debe levantar el bloqueo económico a Venezuela en vez de ofrecerle ayuda humanitaria. Afirmo “Creo que la ayuda humanitaria es muy importante para cualquier país que tiene emergencias. Sin embargo, es más importante todavía que se levante el bloqueo económico financiero, porque Venezuela tendría muchos más recursos, alimentos y medicamentos que la miserable ayuda humanitaria que se le está ofreciendo”.

En el marco de una solución pacífica Bolivia respaldó la Cumbre de Montevideo en la que se estableció encontrar una solución pacífica para la crisis política que vive Venezuela, desde el pasado 23 de enero, cuando Juan Guaidó, jefe de la Asamblea Nacional (AN) de la República Bolivariana se autoproclamó “presidente interino” del país bolivariano. Pary resaltó que en dicha cumbre se determinó la necesidad de contribuir al desarrollo de un diálogo abierto y sin imposiciones, dejando que los diferentes actores de la sociedad venezolana acuerden cómo superar la crisis en el marco de su Constitución y con respeto a la soberanía del país.

Finalmente insistió con que su país está en contra de la decisión de Washington de haber bloqueado miles de millones en divisas que pertenecen al erario público venezolano y que pueden usarse para la importación de alimentos y medicinas en beneficio de la población. En ese sentido criticó a la Unión Europea (UE) y EE.UU., por asegurar que han enviado 60 millones de dólares para la supuesta ayuda humanitaria a Venezuela, mientras Caracas reclama la liberación de más de 18 mil millones de dólares retenidos recientemente.

El Gobierno de Maduro rechazo las declaraciones de Bolsonaro y Trump. "Resulta grotesco ver a dos jefes de Estado con responsabilidades internacionales hacer apología de la guerra sin destemplanza alguna, en flagrante violación de la carta de Naciones Unidas", ha indicado el Gobierno en un comunicado, publicado por el ministro de Asuntos Exteriores venezolano, Jorge Arreaza, a través de Twitter. 

Venezuela también ha mostrado su preocupación por la "influencia guerrerista" de Estados Unidos sobre Brasil y ha indicado que los presidentes de ambos países "reflejan las ideas más retrógradas para los pueblos de la región”. Las declaraciones que reprochan desde el chavismo son las siguientes: "Sé exactamente lo que quiero que pase en Venezuela, pero vamos a hablar sobre un montón de opciones diferentes", ha indicado Donald Trump. "Todas las opciones están sobre la mesa", ha insistido. Preguntado sobre si esto incluye la opción militar, ha respondido: "Eso hay que discutirlo".

De esta manera la realidad de una crisis interna de Venezuela, es producto de las continuas sanciones desde el gobierno de Obama, a la era Trump, que bajos su farsa de una acción democrática, viola los derechos humanos de los venezolanos, crea un fantasma de mentiras, mientras los robos de las cuentas del estado venezolano, por varias naciones EEUU, Portugal, Inglaterra, entre otros para ahogar la economía de Venezuela, bajo una falsa crisis creada por la potencias, obviando la normativas de la ONU.

Lic Periodista Internacional, Historiador, Director de Barómetro Internacional
diegojolivera@gmail.com