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sábado, 20 de julio de 2019

El derribo del dron yanqui otro auto atentando de falsa bandera



 Por Rolando Prudencio Briancon:

¿Podría creerse que la marina estadounidense no se haya percatado que el anunció que un dron derribado en el mar mediterráneo no fuese de ellos mismos?

Creo que la experiencia enseña como para ingenuamente imaginarse que éste no sea otro caso de un “falso positivo” que la administración Trump no esté tramando para justificar una agresión, esta vez contra Irán; y no sólo porque ésta sea una vieja estrategia que se la aplica para justificar una acción después de una acusación, sino porque es parte ya de un mañoso manual Made in Usa de victimizarse para que por vía de la violencia obtengan lo que busca. Vale decir que el paso siguiente a la acusación del derribo del dron es la culpabilización de un responsable; en éste caso la Guardia Nacional Revolucionaria iraní; y ¡ojo!, es ya considerado un grupo terrorista, de acuerdo a la tendenciosa tipificación que periódicamente presenta el Departamento de Estado de EE.UU.



Éste es otro caso muy parecido a lo que pasó; no sólo con el auto atentado a las Torres Gemelas el 2001, sino durante la larga historia de auto atentados que ha inventado para incriminar a países sobre los que los EE.UU., han tenido y tienen inconfesables intereses geopolíticos estratégicos. Irak fue uno de ellos donde se pretextó el alevoso argumento de las Armas de Destrucción Masiva para invadir y saquear su petróleo.

Y es que ya se trata de una tramoya demasiado elemental para presumir que los EE.UU., no se hubiesen dado cuenta que fue a su propio dron al que derribaron, el cual monitoreaba los movimientos del buque de asalto anfibio USS Boxer y otras cinco embarcaciones que le acompañaban durante unas tres horas, de 10.15 a 12.00 del mediodía (hora local). Es por eso que el informe de los organismos de seguridad iraní asegurando que: “durante ese tiempo, los aeródromos que recopilan datos transmitidos por los vehículos aéreos no tripulados iraníes, no observaron ningún movimiento sospechoso o amenazador por parte de las fuerzas terroristas estadounidenses desde el referido buque de guerra”, pudiese considerarse como un exceso de confianza en lo que podría tratarse de una Operación de Falsa Bandera. 

Y es que es ésta casi normal acción de rutina podría servirles a los estadounidenses como cortina de humo para hacer creer que se trató de un error de parte de ellos para derribar su propio dron: en una época en la que el control de dispositivos autónomos depende siempre de los sistemas que son supervisados y supervigilados por centrales de inteligencia.

Sólo habrá que darle tiempo al tiempo para saber si el derribo del dron yanqui, no se trate de un auto atentado de falsa bandera.

prudenprusiano@gmail.com

lunes, 10 de diciembre de 2018

“No me dejen solo” (AMLO)


Por Carolina Vásquez Araya

El Zócalo no ha dejado lugar a dudas sobre la esperanza de los mexicanos.

Con un lleno total en el mayor escenario de México –el Zócalo- y en medio de una ceremonia celebrada por las autoridades de los pueblos originarios para entregarle el bastón de mando, López Obrador inició su sexenio bajo la promesa del cambio total; la lucha contra la corrupción y la consolidación de las instituciones mexicanas debilitadas durante décadas de gobiernos venales, opacos e incompetentes. El mensaje va claro, tan claro como su discurso de toma de posesión en donde lanzó las más fuertes andanadas jamás escuchadas -en una ceremonia de tal importancia- contra las políticas neoliberales y los crímenes y excesos cometidos durante el mandato de su antecesor.


Mientras eso sucedía en México, levantando una ola de esperanza para el resto del continente, en Buenos Aires llegaba a su fin la cumbre del G20 con la resistencia de Estados Unidos a firmar un acuerdo sobre el cambio climático y defendiendo su hegemonía en el ámbito de los acuerdos comerciales. Los países más poderosos del mundo tuvieron dos días para decidir cuál será el futuro del planeta durante los próximos años, pero por supuesto ese es un futuro claramente definido por intereses geopolíticos, industriales y comerciales entre gigantes, con total desapego respecto de los intereses primordiales de la mayoría de países en vías de desarrollo cuyas poblaciones enfrentan hambre, guerras y pérdida acelerada de sus recursos.

En el otro extremo del continente, el pronunciamiento inaugural de Andrés Manuel López Obrador fue la antítesis del G20. Su rechazo al marco neoliberal favorecido por su antecesor como parte de su programa de gobierno lanza un mensaje poderoso a su vecino del norte señalando un primer golpe importante de timón en las relaciones bilaterales. Asimismo, consciente de la enorme dimensión de su compromiso y confiando en el respaldo popular, el nuevo Presidente de México, uno de los países más poderosos e influyentes de América Latina, toma distancia de los grupos de poder que llevaron a su antecesor a la primera magistratura y prácticamente los erradica del entorno oficial.

Mensaje recibido. Así debería percibirse este nuevo episodio de la política latinoamericana, que trae nuevos aires y promesas cuyo cumplimiento representaría un soplo de aire fresco para el resto de países. En el caso de las naciones centroamericanas, el impacto será directo no solo en cuanto al tratamiento de la crisis migratoria y los tratados regionales, sino también en cuanto a un nuevo marco ético para las relaciones entre gobiernos. Muchos son los comentarios de escepticismo que rodean el inicio de la nueva administración; sin embargo, aun cuando López Obrador cumpliera una ínfima parte de lo prometido como nuevo jefe de Estado, solo con eso el cambio podría ser tan rotundo y revolucionario como para transformar la política regional.

“No me dejen solo”, repitió, con la certeza de que sin la participación ciudadana no existe la menor perspectiva de éxito. “No nos puede fallar” es la respuesta unánime del pueblo mexicano. Así, con este pronunciamiento poderoso y cargado de energía, comienza una nueva etapa cuyos ecos podrían repercutir en sus vecinos para despertar una poderosa ola de entusiasmo ciudadano en las naciones centroamericanas más afectadas por la corrupción de sus autoridades. En México, un país castigado por las estructuras criminales incrustadas en el Estado –igual como sucede en otros países cercanos- se encuentra quizá el renacer de los valores democráticos que ya la historia actual había dado por irrecuperables.

elquintopatio@gmail.com

miércoles, 3 de octubre de 2018

Estados Unidos y la satanización de China


Por Eduardo Andrade Bone:
Agencia Indoamericana de Prensa

Todo parece indicar que ahora es el turno de China, pues recientemente el ex jefe de la CIA y actual responsable de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo, ha insinuado que frente a la guerra comercial que ha desatado Donald Trump contra China, el país asiático seria una amenaza mucho mayor que Rusia.


Al respecto el jefe de la diplomacia norteamericana Pompeo, en una entrevista concedida para cadena Fox New, no solo ha expresado que Rusia se comporta de una manera agresiva, también lo hace China, y por lo tanto “hay que contenerlas y hacerle frente”, ha afirmado Pompeo. Pero hoy ante la virulencia de la guerra comercial de Trump, China pasa a transformarse en una amenaza mayor para los intereses geoestratégicos y geopolíticos de los Estados Unidos en el mundo, de allí que hay que satanizarla, a China hay que bajarla del pedestal como potencia económica mundial y si es posible echar a pique su sistema económico, esto a cualquier precio, incluso, ante el riesgo de conducir al mundo hacia una guerra a gran escala, cuando no nuclear.

Pero no solo eso, Pompeo en una nueva entrevista para la cadena Fox News (23/09/18), expreso que EE.UU. "está determinado" a ganar la guerra comercial a China y no va a dar marcha atrás en su política de introducción de las medidas restrictivas contra el gigante asiático, para luego agregar que ante la guerra comercial estamos determinados a ganarla", afirmó Pompeo acentuando que Trump seguirá presionando a China con altos aranceles para obtener el resultado deseado, o sea, aniquilar la economía China.

Lo que nos indica que se viene una fuerte campaña mediática en contra de China, satanizando una vez más a aquellos países que no se alinean con las políticas agresivas y los dictados de los Estados Unidos. De allí que ahora tendremos a China formando parte del “eje del mal” o de los países que promueven y financian el terrorismo, todo muy típico de los exabruptos neonazis de los halcones de la Casa Blanca.

Recordemos que Estados Unidos, el complejo militar industrial, las grandes corporaciones, la oligarquía estadounidense, siempre han necesitado tener enemigos externos para justificar todo tipo de agresiones contra el resto del mundo. Antes fue la Unión Soviética y los países que formaban parte del CAME, que fue una organización de cooperación económica formada en torno a la URSS por diversos países exsocialistas europeos y que eran mirado con suspicacia por los Estados Unidos y sus aliados, por esto de la competencia económica a escala global, ante los cuales no escatimaron esfuerzos para montar grandes campañas en su contra, para maldecirlas y satanizarlas.

Una vez producida la caída de la URSS y sus aliados más inmediatos, los Estados Unidos se sienten los dueños del mundo, la lucha de los contrarios a fenecido y EE.UU. sé queda sin un enemigo externo, entonces, inventa la figura del terrorismo internacional, para dar paso a la satanización de todos aquellos países que no forman parte de su órbita de influencia, especialmente los países del mundo árabe. En estos países y junto a sus aliados más inmediatos (OTAN), comienzan a crear células terroristas, las estrenan y las financian, para luego enviarlas a los países que son cuestionados por Estados Unidos y que no responden a sus intereses, de allí hoy la tragedia que se vive en el Oriente Medio y siempre castigando y satanizando a los países y líderes, que no forman parte de su esfera de influencia.

Ya anteriormente hemos observado como se ha satanizado a Corea del Norte, Irán, Siria, Rusia y ahora China, antes lo hicieron con Sadam Husein y Muamar Gadafi, para así justificar ante el mundo sus invasiones y agresiones militares, sus sanciones y campañas mediáticas, todo, muy bien apoyadas por los medios de comunicación occidentales.

Luego viene todo esto de los países que entran a formar parte del “eje del mal” y que presuntamente apoyan a grupos terroristas (Corea del Norte, Cuba, Irán, Irak, Siria, Venezuela, Libia, etc.), también llamados por Estados Unidos y sus aliados como “estados canalla”.

De allí que, a través de los órganos de prensa, vamos a observar todo tipo de acusaciones contra China y sus aliados más directos, campaña en la cual se van alineando todos los medios de prensa serviles a las políticas injerencista, terroristas, genocidas y diabólicas de los Estados Unidos.

Para el mundo en general, esta claro, que ha sido el actual inquilino de la Casa Blanca, el que ha desatado la guerra comercial contra el resto del mundo, pues no se trata solo de China, también castiga y amenaza a sus aliados de la Unión Europea y a todos aquellos países que no acepten las reglas del juego norteamericano.

En julio pasado, el FMI ya advirtió a Trump de que una guerra comercial entre las principales economías del mundo, la cual podría costar 430 mil millones de dólares o más a la economía mundial, y afirmó que EE.UU. sería “especialmente vulnerable” en ese conflicto.

Hoy, el “imperio del mal” y el objetivo de la satanización es China, causante de todos los males económicos que padece Estados Unidos, según Trump y algunos de sus aliados en el mundo, esto de acuerdo a las declaraciones de Pompeo a la prensa y la importancia que reviste para Estados Unidos, arrinconar al país asiático y sus aliados estratégicos.

Lo cierto es que a medida que China avanza en su proceso de desarrollo y va ganando en presencia e influencia internacional, no solo en el ámbito de lo económico comercial, sino que además en diversas áreas del avance científico-técnico, es que el país asiático comienza a verse asediado por las políticas agresivas y mediáticas de los Estados Unidos y algunos de sus aliados.

Ahora la guerra comercial y de prensa desatada por el gobierno de Trump contra China, la Unión Europea y los países que no se someten a su intimidación, puede tener graves consecuencias y solo puede conducir a una crisis económica mundial de proporciones y con graves efectos a escala global, lo que incluso podría concluir en una guerra nuclear, como dice el refrán, “tanto va el cántaro al agua hasta que este se rompe” y todo por querer imponerle al resto del mundo su propia hegemonía, ya en decadencia ante los ojos del mundo.

Eduardo Andrade Bone
Comunicador Social
Analista Político

aindoamericanap@gmail.com

viernes, 8 de junio de 2018

Elecciones en Colombia, una lectura de atención para Venezuela


Por: Carlos Ellis
Analizando el  desarrollo de la actividad electoral y política en la Republica de Colombia,  se determinan aspectos geopolíticos y geoestratégicos que conjugan en el interés de actores que participan de forma directa y subyacente,  siendo la de mayor relevancia, el avance de las prensiones al control territorial y político de los Estados Unidos de Norte América sobre la región latinoamericana y la  importancia de los factores  que intervienen en contra de la seguridad y defensa de la nación venezolana.

Colombia es un actor de peso regional  donde los resultados en la segunda vuelta electoral a celebrarse el 17 de junio representa el avance o la contención,  presente o  futuro de las fuerzas neoliberales que rigen un espacio importante en la arena internacional, un escenario perturbado por  la presencia de nuevos actores que pugnan el reordenamiento económico y político global. Hablamos de la importante participación de  China y Rusia en el continente y su disputa por los espacios políticos; sobre este punto recae la atención de dichos resultados, pudiendo ser para Venezuela  un factor determinante  para la consecución del proyecto país en marcha.

El 27 de mayo se celebró en Colombia las elecciones presidenciales  para el periodo  2018 – 2022, el padrón electoral correspondió a 36 millones de electores, participaron 19,336.134 la cual representa un 53% y una abstención de 40%. Resultados fueron los siguientes:
Iván Duque:                   7.569.693   (39,14%)
Gustavo Petro:              4.851.254   (25,80%)
Sergio Fajardo:             4.589.696   (23,73%)
Germán Vargas Llera: 1,407.840   (7,28%)
Humberto De La Calle:     75.614   (0,39%)
José Antonio Trujillo:       60.312   (0,31%)

Los candidatos Iván Duque simpatizante del ex presidente Álvaro Uribe y Gustavo Petro quien fue  militante del M-19 en 1977, alias “Comandante Andrés” o “Aureliano”, por el coronel Aureliano Buen día, personaje de “Cien años de soledad” de Gabriel Gracias Márquez se disputaran la presidencia de la República.

Este evento representa gran importancia para las tendencias políticas y las relaciones de fuerzas en el Continente Americano, progresista o liberales, y está  vinculado al desarrollo de intereses  de diferentes  actores como, Ecuador,  la cual comparten fronteras y con modelos políticos de tendencias diferentes,  actividades insurgentes en los 565 km. en las aéreas limítrofes. Perú, comparten 1.626 km. tienen la misma tendencia política donde la oligarquía a gobernado desde la época de la colonia,  hoy junto al “Fujimorismo” lideran y nutren el bloque político conocido como  “Grupo de Lima” antes  “Alianza del Pacifico”,  ambos países promulgaron la salida de UNASUR modelo de integración regional con mayor solidez que coarta las  agresión entre los países miembros y decretó la región como zona de paz.
Panamá, conserva muy buenas relaciones diplomáticas y estratégica para el lavado de dinero producto del narcotráfico  y pugna supuestas sanciones en contra de Venezuela vinculadas al tránsito de alimentos por el “Canal” transoceánico.

Colombia incide políticamente en el Caribe para el control del suministro de combustible con la finalidad de debilitar el modelo de cooperación impulsado por Venezuela conocido como  “Petro Caribe”;  la costa del Caribe colombiana abarca 1.600 km. y una población de 9.500.000 habitantes aproximadamente,  vinculan con  las islas caribeñas para la toma de decisiones en contra de Venezuela (CARICOM). Colombia posee Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos de Norteamérica, la cual permite el accionar voraz de las grandes corporaciones frutales de alimentos y farmaceutas, generando la emigración de más de 6.500.000 de nacionales al territorio venezolano, cabe destacar que esta masa poblacional colombiana ejerció el sufragio dando como resultado el 64% de los votos a favor de Iván Duque.

Venezuela y Colombia,  comparte la frontera más extensa y dinámica de Sur-américa,  2.219 kilómetros,   tendencias políticas adversas y laboratorio de ataques en contra del Gobierno del presidente Nicolás Maduro, núcleo importante de afectación en la economía venezolana a través del contrabando de extracción de alimentos, combustibles,  narcotráfico y diferentes modalidades delictuales.

La hermana República completa el tratado de cooperación con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) , este acuerdo patenta a Colombia en la categoría de “Socio global” se une a la  alianza atlantista como ya lo son Mongolia, Japón, Afganistán y Nueva Zelanda, siendo el primero en Latinoamérica y con la posibilidad de juagar en las próximas acciones de la organización bélica para el reparto de la territorialidad, espacio y recursos en cualquier escenario del mundo. Alerta a Venezuela.

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), su proceso de desmovilización y   participación política fue un factor fundamental en el proceso de paz,  generó  la multipolaridad participativa y unifico  fuerzas en la figura de Gustavo Petro,  la cual representa el rompimiento del dominio liberal-conservador,  “uribismo”, narcotráfico y paramilitarismo; el 8 de marzo  las FARC retiro su candidato presidencial Rodrigo Londoño por motivos de salud.

Las encuestas y medios de comunicación señalaron que de darse una segunda vuelta en el proceso electoral seria entre Iván Duque y Vargas Llera, Vicepresidente del actual Manuel Santo, quien acumuló apenas 1.407.840 millones de votos,  7,28% de los electores, dando una lectura del rechazo a las políticas aplicadas durante su mandato.

De forma conclusiva podemos dar una apreciación  para el desarrollo de la segunda vuelta electoral. Nuevos factores pugnarán los resultados, el poder financiero, industrial, militar, comunicacional, factores externos, narcotráfico y actores políticos armaran las estrategias necesarias para obtener la victoria electoral.

El candidato Gustavo Petro, en  su discurso pos electoral se desmarca de alguna vinculación con  Venezuela, esto debe ser entendido como estrategia política electoral “El fin justifica los medios” (El Príncipe, Alexander Maquiavelo, 1513). La realidad venezolana no es favorable para esta corta,  estratégica  e importante compaña, que mas allá de la lectura actual, podría dar un giro a la política regional junto a López Obrador.
ellisc@pdvsa.com

jueves, 19 de abril de 2018

La lucha contra la globalización de la indiferencia


Por Homar Garcés:

En 2013, el Papa Francisco hizo una afirmación tremenda y, si se quiere aceptar, subversiva: «Así como el mandamiento de `no matar´ pone un límite claro para asegurar el valor de la vida humana, hoy tenemos que decir `no a una economía de la exclusión y la inequidad´. Esa economía mata. No puede ser que no sea noticia que muere de frío un anciano en situación de calle y que sí lo sea una caída de dos puntos en la bolsa. Eso es exclusión. No se puede tolerar más que se tire comida cuando hay gente que pasa hambre. Eso es inequidad. Hoy todo entra dentro del juego de la competitividad y de la ley del más fuerte, donde el poderoso se come al más débil. Como consecuencia de esta situación, grandes masas de la población se ven excluidas y marginadas: sin trabajo, sin horizontes, sin salida. 



Se considera al ser humano en sí mismo como un bien de consumo, que se puede usar y luego tirar. Hemos dado inicio a la cultura del `descarte´ que, además, se promueve. Ya no se trata simplemente del fenómeno de la explotación y de la opresión, sino de algo nuevo: con la exclusión queda afectada en su misma raíz la pertenencia a la sociedad en la que se vive, pues ya no se está en ella abajo, en la periferia, o sin poder, sino que se está fuera. Los excluidos no son `explotados´ sino desechos, `sobrantes´».

Para conseguir que esta realidad no perturbe en un grado mínimo la conciencia de aquellas personas atrapadas de una manera permanente en una espiral consumista desmedida y la explotación de su fuerza de trabajo (reproduciendo las relaciones de producción que fundamentan el sistema capitalista en general), los factores de poder tienen a la disposición una vasta industria ideológica mediante la cual se modela el comportamiento individual y colectivo requerido para mantener libre de amenazas de revueltas populares que pongan patas arriba al orden establecido.

En síntesis, la vida humana y, con ella, la naturaleza han terminado por ser consideradas por quienes controlan el sistema capitalista global como cosas que se calculan en base a las ganancias que puedan generar y, como tales, están expuestas a ser desechadas, si constituyen pérdidas para los inversores. Esta cosificación de las personas y de la naturaleza está precipitándonos de modo creciente a situaciones que hacen anticipar a muchos analistas (sin ser ciencia ficción) el establecimiento de un modelo de sociedad distópica, o apocalíptica, en donde prevalecería la ley del más fuerte, con una clase político-económica dominante, para colmo, fascista y una mayoría esclavizada o semi-esclavizada, sometida al entero servicio y capricho de ésta.

Ante semejante posibilidad, real e inmediata, la lucha de los sectores populares tendrá que dirigirse -enfáticamente- a la eliminación definitiva de las diversas condiciones de dominación, desigualdad y explotación a que han sido reducidos por las clases dominantes. Para lograrlo requerirán organizarse y trazarse como meta fundamental la toma total del poder, contando para ello con un nuevo tipo de conciencia que les despoje de ese rol de gentes de segunda categoría que han asumido a pesar de sí mismos. Esta lucha comprende, asimismo, llevar a cabo un profundo y sostenido proceso de desideologización y descolonización cultural, ya que, precisamente, dichas condiciones de desigualdad, explotación y dominación hunden sus raíces en la psiquis de los sectores subordinados. Por otra parte, tiene que apuntar al desmantelamiento de las diferentes estructuras que conforman el Estado burgués liberal, así como de toda aquella expresión de Estado que se derive del mismo, lo que nos conduce -con igual propósito- a lo que es la realidad del capitalismo y sus «distintas» variaciones o mutaciones. «Ni el viejo poder del capitalismo tradicional -afirmó el profesor y ex combatiente guerrillero venezolano Ramón Morales Rossi en artículo publicado hace ya unas cuantas décadas- ni el que pretendió sustituirlo y que devino en nuevo poder capitalista de Estado son ya alternativas. Hoy está planteado un nuevo reto para la humanidad con la desventaja para nosotros de que lo viejo se nos pretende vender como nuevo. En el mundo sólo existe hoy un poder que se bautiza con diferentes nombres. Ese poder es el del Estado omnipotente, el de las fuerzas productivas, el del partido, de la familia, la escuela y la obediencia a ciegas».

Todo esto amalgamado representa la lucha consciente y organizada que deben librar actualmente los pueblos del mundo. En ella no únicamente se tiene que incluir el derecho de las naciones a su total soberanía (seriamente amenazada y vulnerada por los intereses geopolíticos del imperialismo gringo y sus secuaces), el respeto igualitario a las diferencias étnicas y culturales, la eliminación del patriarcado, la desigualdad social y la explotación indiscriminada de la fuerza de trabajo, lo mismo que de la naturaleza, entre otros elementos negativos del presente, sino básicamente de defensa y preservación de toda vida en nuestro planeta. Por lo que esa globalización de la indiferencia, hábilmente construida por los sectores hegemónicos gracias sus fuerzas militares y a su manipuladora industria ideológica, extendida ahora a las redes sociales que circulan «libremente» por Internet, (en función, baste recordarlo, de los intereses de las grandes corporaciones transnacionales capitalistas) tendrá que dar paso -diligente y necesariamente- a la solidaridad activa de todas y todos, en una convergencia de voluntades que tenga

mandingarebelde@gmail.com

viernes, 22 de septiembre de 2017

La crisis capitalista una verdad de Perogrullo

Por Homar Garcés:

Aunque sus apologistas suelen negarlo y encubrirlo, no resulta nada exagerado afirmar que el sistema capitalista -pese a sus variadas mutaciones históricas- sufre una fuerte crisis estructural, mitigada en algunos casos, pero que no deja de ser una realidad altamente preocupante para sus beneficiarios directos. Simultáneamente a ello, se observa a nivel mundial una disputa creciente en el campo capitalista, llena de tensiones múltiples por espacios geoestratégicos, geopolíticos y económicos que pone en grave riesgo la paz del planeta, vaticinándose, incluso, la factibilidad de un estallido bélico entre las actuales grandes potencias, aún más catastróficas que los ocurridos en el siglo pasado.



Tal realidad exige posiciones revolucionarias de nuestros pueblos que, por un lado, confronten en esencia el carácter expoliador y depredador del capitalismo, tanto en lo que respecta al trabajo humano como en lo referente al extractivismo de los recursos diversos que nos ofrece la naturaleza, contraponiéndose, por tanto, a su lógica; y, por el otro, sirvan para construir paradigmas e instrumentos efectivos que disipen cualquier tipo de agresión, injerencia y conflicto (interno y externo) que quebrante la paz en algún momento dado.

En el primer caso, es necesario comprender que el mercado capitalista internacional se halla fuertemente influenciado y controlado por las grandes corporaciones transnacionales (básicamente estadounidenses), lo cual obstaculiza grandemente el surgimiento de economías nacionales autárquicas. Esta circunstancia induce a sus propietarios a idear (convenciéndose a sí mismos que pueden hacerlo por encima de cualquier barrera moral que se les interponga) la dominación absoluta del mundo en beneficio de sus ingentes capitales. Para lograrlo, no escatiman elemento alguno a fin de fomentar disturbios y crisis que distraigan la atención de los pueblos que aspiran someter. Esta es una verdad de Perogrullo, fácilmente rastreable en los acontecimientos desencadenados en naciones como Libia y Siria, por citar los más recientes, y como se desprende de las amenazas proferidas por el presidente gringo en contra del gobierno de Venezuela, bajo la excusa de defender la democracia y a los venezolanos.

Respecto a la segunda situación, venciendo todas las resistencias culturales que surjan -dada la influencia de la ideología dominante entre muchos- debe propiciarse el establecimiento de un poder popular realmente soberano y dotado de un espíritu subversivo de primera línea que lo haga capaz de asumir el rol protagónico y dinámico del proceso de transformación estructural del orden imperante. Por consiguiente, este poder popular soberano no debería ni podría circunscribirse a lo meramente político sino que ha de apuntar igualmente a la distribución auto determinada de la riqueza social -tanto material como cultural-; dando una respuesta sistémica que de verdad trascienda el sistema capitalista. No es la instauración de un capitalismo de Estado que conserve inalterables las leyes del valor de cambio, de la plusvalía y del beneficio, de manera que únicamente se produzca el simple reemplazo de una minoría parasitaria por otra. Además, habrá de comprenderse que la toma del poder real no estriba en la conquista legal del poder constituido. Esto último desembocará, indefectiblemente, en una lucha frontal contra el partido centrismo que conduzca a la autoafirmación del sujeto popular y que nutra la unidad, la autoridad y la conciencia de dicho poder popular soberano.

Bajo este enfoque general, se impone trabajar con conceptos abiertos y no dogmáticos, construir el actor social y político colectivo (sin obviar sus componentes culturales, espirituales y económicos), su conciencia y su organización democrática; y profundizar el cuestionamiento del Estado burgués liberal. Como corolario, la presente etapa de luchas por objetivos comunes libradas por los pueblos de nuestra Abya Yala -como en el resto de la Tierra- representa una base sólida importante (e interesante) para impulsar y consolidar la posibilidad nada incierta de este poder popular soberano.-   

  ¡¡¡Hasta la victoria siempre!!!
  ¡¡¡Luchar hasta vencer!!!


mandingarebelde@gmail.com