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sábado, 30 de mayo de 2020

El lado más oscuro de las sanciones



Por Jesús A. Rondón:
Esta discusión para que sea saludable, debemos comenzarla cuestionando la idea socialmente instalada de sanciones, de manera que permita de identificar lo que en realidad son y su propósito real. 

I) En el marco del derecho contemporáneo de occidente, hablar de sanciones implica afirmar del posible resultado de un proceso en el sistema de justicia, el cual debe garantizar una serie de derechos para quienes son imputados. En el campo político nada más alejado de este axioma. Lo que socialmente se ha venido entendiendo como sanciones son en realidad medidas coercitivas unilaterales de un Estado contra otro Estado, que incluye sus instituciones, las personas que lo representan y empresas estratégicas bajo su control o que operan en su territorio, de las cuales se sospecha una relación con este o con una determinada política que desarrolle.


Estas medidas son por naturaleza arbitrarias y discrecionales, adecuándose a una orientación –política- diseñada por quien dirige el Estado, digamos emisor; y que solo son posibles gracias a que este asume que tiene una posición de ventaja en alguno o varios campos, como el geopolítico, económico, militar o político.
 
La motivación para imponer medidas coercitivas unilaterales son variadas, pero en los últimas décadas estas han sido implementadas cuando el Estado que las promueve, cuenta con pocos apoyos de otros Estados y su capacidad para influenciarlos es baja o supone altos costos, en función de sus objetivos. También se utiliza cuando las posibilidades de oposición -política, económica o social- en el terreno son limitadas, en relación al actor político que gobierna parte o la totalidad del Estado agredido; bien sea por sus propias capacidades o las del contexto donde opera.

La implementación de medidas coercitivas unilaterales busca –entre otros fines- criminalizar al oponente político y por ello es complementada con una narrativa política, que es masificada por las empresas de comunicación, que obviamente tienen que estar bajo la influencia del Estado emisor. En síntesis, son medidas políticas, que pueden tener un sustento legal en el territorio Estado que las promueve, pero en el derecho internacional carecen del mismo, pues violan un principio vital: la soberanía nacional de los pueblos.

El propósito fundamental de las medidas coercitivas unilaterales es afectar la gobernabilidad de un actor político en un sistema social determinado, por lo cual son variadas, encontramos las políticas y las económicas, que contemplan las financieras y las comerciales. En general se van implementando de manera escalada, hasta el bloqueo como forma superior.

En efecto las medidas coercitivas unilaterales afectan la gobernabilidad, pues limitan las capacidades de relación de los Estados de los países que son objeto de ellas, quienes en concreto ven disminuidos los ingresos y con ello la disminución de las condiciones de vida de la población en general, que se constituye en el gran afectado en todos los escenarios.

II) En el caso venezolano las medidas coercitivas unilaterales vienen siendo impulsadas fundamentalmente por el gobierno de los Estados Unidos de América, secundado por la Unión Europea y Canadá. De manera marginal encontramos a los ejecutivos gubernamentales de los países que conforman el “Grupo de Lima” (Colombia, Ecuador, Perú, Brasil y Chile). El gobierno estadounidense ha implementado estas medidas desde 2006, según Manuel Sutherland (2020:17), y de acuerdo a Oscar Shemel ya sumas más de 300 acciones, las cuales han evolucionado de políticas, a financieras y ahora a comerciales, sin excluir las acciones diplomáticas de intervención en asuntos nacionales.

Estas medidas son repudiadas por la población venezolana, de hecho, la empresa encuestadora Hinterlaces ha revelado que el 81 % de las venezolanas y los venezolanos rechaza los que socialmente, se entiende por sanciones, que como se insiste, debe denominarse como medidas coercitivas unilaterales. Mientras una parte de la oposición venezolana al chavismo reitera la necesidad de que continúen, lo que evidencia de manera expresa, su incapacidad de avanzar políticamente con sus propias capacidades, además de su desconexión con la percepción generalizada de la población.

A nivel global muchas empresas de comunicación, forman parte del aparato propagandístico al servicio de esta política de agresión contra Venezuela, logrando construir un relato que criminaliza al gobierno bolivariano, y dentro de él, una justificación para desarrollarlas. Para contrarrestar esta situación la Cancillería del gobierno bolivariano de Venezuela ha sostenido estrategia de denuncia en todos los foros mundiales, sobre las consecuencias de las medidas coercitivas unilaterales, exponiendo desde los costos en ingresos, hasta las consecuencias en la vida de las personas.

Unos de los aspectos en debate, es la magnitud del impacto de las medidas coercitivas unilaterales. Quienes las emiten reducen su letalidad, relativizan el impacto en quienes son afectados (el gobierno bolivariano, sus representantes y las empresas con las que tienen relaciones comerciales) e invisilizan los costes sociales. Quienes son objetos de ellas, tienden discursivamente a sobredimensionar los efectos y usarlos como justificación para muchos otros problemas. En síntesis, es otro aspecto en el debate político, veamos algunos datos.

El Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celad) emitió un informe que calcula el costo económico para Venezuela de las medidas coercitivas unilaterales entre 2013 y 2017, estimando que alcanza los 350.000.000.000 de dólares americanos o el equivalente a año y medio del producto interno bruto aproximadamente.

En términos sociales según el experto independiente en derechos humanos, Alfred de Zaya “Se puede decir que a la fecha más de 100 mil venezolanos han fallecidos producto de las medidas coercitivas unilaterales, decenas de miles de venezolanos han fallecido por no tener acceso a las medicinas".
Manuel Sutherland, en un informe realiza para Provea, que titula “Impacto y naturaleza real de las sanciones económicas impuestas a Venezuela”, minimiza las consecuencias de las acciones de los Estados Unidos de América y concluye que ya la crisis económica estaba gestada y que el impacto de las mismas solo la agrava. 

El ejecutivo venezolano, representado por el Canciller Jorge Arreaza; recientemente ha acudido a la Corte Penal Internacional y ha presentado una querella contra el ejecutivo de los Estados Unidos de América. Igualmente se promueve en Venezuela desde hace poco se desarrolla la campaña “Las sanciones son un crimen”, con el fin de proponer un relato alterno al dominante, sobre este asunto.

Las consecuencias de las medidas coercitivas unilaterales implementadas fundamentalmente por los Estados Unidos de América contra Venezuela, son terribles, pues se expresan cotidianamente en las vidas de las personas; pero no son las únicas. Afirmar lo anterior no desconoce los errores de gobierno bolivariano en el manejo de la crisis, desde una perspectiva histórica, lo cual no exime de responsabilidad al Estado agresor.

III) Hay un lado más oscuro de las medidas coercitivas unilaterales y este es, la existencia de todo un entramado en el sistema financiero internacional, que con cierta permisibilidad de quienes las promueven; está dispuesto a sortear las dificultades para realizar operaciones comerciales, a cambio de comisiones, que en condiciones normales sería imposible de pagar.

Las medidas coercitivas unilaterales son el escenario propicio para que la proliferación de empresas buitre se conviertan en los operadores por excelencia. La consecuencia práctica es, que el bien que el país puede vender por un dólar, por ejemplo; debe rematarlo y acceder a una fracción del valor de mercado y con esta debe ir a comprar lo que necesita y por el contrario debe pagar un alto precio. En decir, la pérdida neta es increíble. No se cuestiona esta práctica, ni las entidades que se lucran con ellas. Esto nos revela otra dimensión de esta agresión contra nuestro pueblo, en forma de robo de nuestras riquezas.
En este escenario la labor de contraloría se hace más difícil, pues muchas operaciones se asumen con discrecionalidad y muchas veces al margen de sistema institucional, ya revelar sus detalles permite al Estado emisor afinar las medidas coercitivas que implementa.

Sobre este último elemento podemos referir los acuerdos con el gobierno iraní para adquirir combustibles, así como refacciones para las refinerías y aditivos para la fabricación en Venezuela. Se mantuvieron en secreto y una vez hechos públicos, el gobierno de los Estados Unidos de América comenzó a proferir amenazas a la operación. ¿Cuánto costó la operación? , ¿Cómo se pagó? Y otras preguntas, no tienen, ni tendrán respuesta.

Asimismo, apunto que en los últimos meses se ha hecho público que hay empresas que están implementando acuerdos que buscan cambiar petróleo por alimentos, frente a las limitaciones que tiene el ejecutivo venezolano para comercializar su recurso fundamental. Por ahora no hay confirmación oficial de voceros del gobierno bolivariano.

De estarse dando esta práctica, es conveniente apuntar que incluso programas como “Petróleo por alimentos”, que se ofertan como medidas “humanitarias”, terminan sucumbiendo a esta macabra lógica, como ocurrió en Irak, en el año 2003, que solo fue posible conocer gracias a las denuncias del ahora reportero y escritor Michael Soussan.
@JesusRondonVen
jesusalbertorondon@gmail.com

miércoles, 29 de mayo de 2019

Presidente Nicolás Maduro este es el top 10 de dirigentes de la oposición con los que usted debería dialogar


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Por Juan Martorano:
Una vez explicado en el artículo anterior las razones de mi forzosa y prolongada ausencia, inicio el desarrollo de algunos temas que me parecen importantes y como parte de la presentación de algunas conclusiones que me han arrojado algunos análisis e investigaciones que he estado realizando en estos últimos días.

Pero, es importante resaltar, antes de entrar en materia, que una vez que portales como aporrea.org y ensartaos.com.ve, por solo mencionar dos, a la hora de su publicación, mi servicio de Aba de Cantv fue restituido durante seis horas, lo perdí, y para el momento en que escribo estas líneas, domingo 26 de mayo de 2019, siendo las 8:30 am, ha sido nuevamente restablecido.

Señaló esto para mis lectores y lectoras, que siempre están pendientes de mis modestos aportes, y que se preocupan ante las forzosas ausencias obligadas a las que creo tenemos que empezar a prepararnos.


En el día de ayer, observando el programa “La Hojilla” de Mario Silva, al inicio del mismo, éste nos mostró un video difundido por el propio Primer Mandatario Nacional, dónde este informaba sobre un nuevo envío de una delegación, conformada por Jorge Rodríguez, ministro del Poder Popular para la Comunicación e Información y Vicepresidente Sectorial de Comunicación, Turismo y Cultura; Héctor Rodríguez, actual gobernador del estado bolivariano de Miranda y miembro de la dirección nacional del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), sumándoseles ahora Jorge Arreaza, actual Ministro del Poder Popular para las Relaciones Exteriores de nuestro país. El objetivo, viajar a Oslo, capital del reino de Noruega, para sostener nuevas jornadas para sostener un diálogo con voceros de la oposición.

Quiero señalar, que también el día miércoles 22 de mayo de los corrientes, escuché un extraordinario programa del camarada Reinaldo Bolívar, ex viceministro del Poder Popular para las Relaciones Exteriores en el ámbito de África, en el circuito Radio Nacional de Venezuela, canal informativo, en el horario de 9:00 a 10:00 am. Y una de las cosas que señaló Reinaldo, y es importante que lo tengamos claro, es que estas “exploraciones” de diálogo entre los actores políticos del país, o por lo menos una expresión de ello, no pondrá fin de buenas a primeras la actual confrontación que hay en el país, que en estos instantes adopta un carácter geopolítico que nadie puede obviar.

En estos momentos, y continuando con el resumen realizado por Bolívar en el mencionado programa (el cual ofrezco mis disculpas por no recordar el nombre del mismo) nos señalaba Reinaldo que en estos momentos, el poderío militar de EEUU se centra en el Golfo Pérsico, y específicamente con la aceleración de los preparativos para una acción armada en contra de nuestra aliada, la República Islámica de Irán, sin que ello implique descartar la amenaza contra nuestro país de una acción similar. Sólo que, a juicio del camarada Reinaldo Bolívar, la concreción de la acción armada promovida por la administración Trump sobre la Revolución Bolivariana, no se daría de manera tan inmediata, de acuerdo a sus apreciaciones.

Por último, concluyó Bolívar que, en el caso venezolano, el gobierno estadounidense apostaría por el agotamiento de la vía referida al embargo (o más bien bloqueo comercial, económico y financiero) previo a la implementación de la opción militar, y creo que en este aspecto tiene pertinencia y razón, coincidiendo con las mismas.

También agradezco las sugerencias y opiniones dadas por el Comandante y buen amigo, William Ernesto Izarra, un hombre que goza de mis más altas consideraciones de afecto, aprecio y estima, quien en su visión militar y geopolítica, destacaba que el escenario de pre invasión contra el país no está descartado del todo, por lo que hay que continuar escribiendo y alertando sobre ello, y es lo que trataré en lo personal de hacer en la medida de mis posibilidades, y mientras los recursos tecnológicos y de conectividad así me lo permitan. Justo es de señalar que el comandante William Izarra también se desempeñó, si la memoria no me falla, como Viceministro de Relaciones Exteriores con el comandante Chávez, pero de Asia y Oceanía.

Pero, retomando lo concerniente al tema objeto de estas líneas que me he planteado en plasmar, quiero retomar el tema del diálogo y de las negociaciones que han comenzado a plantearse desde hace algunos días en Noruega. En un análisis preliminar y somero, es bueno señalar que el gobierno del Presidente Nicolás Maduro acude al mismo en unas condiciones de fuerza política, social y militar, a mi juicio; pero en condiciones de debilidad en lo económico (puesto que las agresiones económicas han dejado y continúan dejando profundas huellas en el cuerpo de la República y el Estado- Nación venezolano), lo cultural (pues los medios hegemónicos los manejan ellos).

En parte en lo social (debido a los problemas para el acceso a alimentos, medicamentos, insumos necesarios para la producción de bienes y servicios que contribuyan a sostener el Estado de Bienestar de la población y a la satisfacción de sus necesidades) y parte en lo geográfico o en lo concerniente a lo internacional (debido a que si bien tenemos el respaldo de potencias como Rusia, China, el Movimiento de Países No Alineados, y más de 130 países de los 193 que conforman la Asamblea General de Naciones Unidas (ONU), no es menos cierto que de parte de los países vecinos y más cercanos (salvo el Caribe), la correlación de fuerzas a nivel de los gobiernos no es desfavorable, y por ende, dichos países actúan como plataforma de las agresiones promovidas desde EEUU), ameritan que se deben otorgar mutuas y reciprocas concesiones los actores políticos y parte en Venezuela. Obviamente, esto no es asunto que dependa única y exclusivamente de los venezolanos y las venezolanas, por las consideraciones realizadas en párrafos anteriores.

Es en ese sentido, y volviendo a citar a Reinaldo Bolívar, que coincido con él cuando señala que la oposición debe tener interlocutores que sean aceptados por todos los sectores que hacen vida dentro de la coalición, o mejor expresado, coaliciones opositoras, ya que, a mi juicio, y en su momento en las apreciaciones del Comandante Chávez, y ahora de Nicolás Maduro, no podemos hablar en Venezuela de una oposición, sino de múltiples, heterogéneas y variadas oposiciones, que van desde los sectores de la socialdemocracia, socialcristianismo hasta de la extrema derecha y el fascismo inclusive.

Y en ese sentido, de acuerdo a un seguimiento y observación realizada por este humilde servidor, es que me quiero permitir, siempre en el marco del respeto y de abrir los canales del debate democrático y propositivo, dar una especie de top 10, de dirigentes de la oposición con los que el actual Gobierno Nacional debería sostener conversaciones y diálogos, teniendo claro, por supuesto, que no le corresponde a él ni a los que simpatizamos con la izquierda ni el proceso de Revolución Bolivariana, definir los interlocutores válidos de la “oposición” que deben sentarse en las mesas y en los diálogos que se están iniciando en Oslo.

Hay una sabia conseja popular que expresa que “entre gustos y colores” no hay nada escrito, así que este top 10 puede ser enriquecido por el debate y apreciaciones de los lectores y lectoras. Esta es la mía muy personal, pero que no excluye otras opciones y sugerencias que puedan aportar los que puedan leer estas líneas.

Luego de haber realizado estas consideraciones, este es mi top 10 de dirigentes de la oposición con los que el presidente Nicolás Maduro, y por ende, el Gobierno Bolivariano pudiera sostener un diálogo de cara a lograr la paz en el país. Importante es decir, que a la par de los nombres que aquí se colocarán, se pondrá su tendencia política, partido de origen y organización actual, en la medida de lo posible.

1.- Claudio Fermín, sociólogo barines, ex candidato presidencial y ex dirigente de Acción Democrática (AD), actual líder de la agrupación “Soluciones”. Hombre de la socialdemocracia venezolana y de líneas moderadas y alejado de posiciones extremistas dentro de la oposición venezolana.
2.- Enrique Ochoa Antich, ex dirigente del Movimiento Al Socialismo (MAS) y militante de Un Nuevo Tiempo (UNT) del ex gobernador del Zulia, ex candidato presidencial y ex dirigente de AD, Manuel Rosales. También de claras tendencias socialdemócratas.
3.- Carlos Raúl Hernández: ex senador de la República en el antiguo Congreso Nacional por AD y hoy independiente. De igual forma, de tendencias social demócratas y “liberales”, de acuerdo a su presentación y definición dada por el mismo.
4.- Jesús Seguías: Politólogo y ex militante de AD, en su momento fue secretario del entonces ministro de Obras Públicas y ex presidente de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG), Leopoldo Sucre Figarella, y actual presidente de la encuestadora “DatinCorp”. También socialdemócrata, y de tendencias opositoras moderadas, de acuerdo a mi apreciación.
5.- Eduardo Fernández: militante del partido socialcristiano COPEI, ex candidato presidencial y presidente del Instituto de Políticas Públicas de esa organización política (IFEDEC). Otro potencial interlocutor válido opositor con el que se podría dialogar y llegar a algunos acuerdos para garantizar la gobernanza y gobernabilidad en el país.
6.- Pedro Pablo Fernández: hijo del anterior y militante también del partido socialcristiano Copei. Se aplican las mismas consideraciones de las de su padre.
7.- Paulina Gamus: ex militante de AD y hoy independiente y alejada de la política, pero crítica de las posturas irracionales y fascistas dentro del seno opositor.
8.- Leopoldo Puchi: Militante del MAS y opositor moderado a la Revolución Bolivariana. Articulista de opinión y autor de varias publicaciones y libros.
9.- Javier Bertucci: Pastor evangélico, ex candidato presidencial, articulista de opinión y líder de la organización política “Esperanza por el Cambio”, quien dialogo con el presidente Nicolás Maduro luego de las elecciones presidenciales del 20 de mayo de 2018 y participó, junto a la Comisión por la Justicia y la Verdad en su momento presidida por Delcy Rodríguez, en las negociaciones y liberaciones de varios dirigentes de la oposición producto de los diálogos y concesiones en el marco de los diálogos sostenidos en República Dominicana, y que ya a punto de firmar un Acuerdo Político y de Paz en febrero de 2018, después de la llamada del entonces Secretario de Estado, Rex Tillerson y Juan Manuel Santos (Presidente de la República de Colombia en aquel entonces) a Julio Borges, quien en ese entonces era uno de los voceros de la oposición en la referida mesa de diálogo, levantó a la oposición de dicha mesa, no firmando el referido acuerdo.

10.- Reinaldo Quijada: Ex candidato presidencial de la organización Unidad del Poder Popular 89 (UPP 89), ex militante y ex mimebro de la Dirección Municipal del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) en el municipio Baruta del estado Miranda y el área metropolitana de Caracas. Articulista de opinión.

Esta sería mi lista de dirigentes de la oposición con los que se podría dialogar.
¿Tiene usted la suya?
Que se abra el debate.
¡Leales siempre! ¡Traidores, nunca!
¡Bolívar y Chávez viven, y sus luchas y la Patria que nos legaron siguen!
¡Hasta la Victoria Siempre!
¡Independencia y Patria Socialista!
¡Viviremos y Venceremos!

jmartoranoster@gmail.com

martes, 5 de junio de 2018

Prepara Putin una sorpresa a EEUU en el Caribe


 Por German Gorraiz López:
El cese del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, exigido por vigésimo sexto año consecutivo en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas y aprobado de forma abrumadora por 191 votos a favor y 2 votos en contra (EEUU e Israel), reafirma la libertad de comercio y navegación ante un bloqueo anacrónico instaurado por Kennedy en 1.962 y que habría supuesto para la Isla unas pérdidas directas e indirectas estimadas en 110.000 millones $ según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y más de un Billón $ según el Gobierno cubano. Así, según Prensa Latina, entre mayo de 2012 y abril de 2013, las pérdidas causadas por el bloqueo a la salud pública cubana serían de 39 millones $ debido a la imperiosa necesidad de adquirir medicamentos e instrumental en mercados lejanos.
Las medidas cosméticas tomadas por la Administración Obama en su Primer Mandato Presidencial siguiendo la estela de la Administración Clinton (relajación de las comunicaciones y el aumento del envío de remesas a la isla así como el inicio de una ronda de conversaciones sobre temas de inmigración), dejaban intacto al bloqueo y no cambian sustancialmente la política de Washington, aunque reflejaban el consenso de amplios sectores del pueblo norteamericano a favor de un cambio de política hacia la Isla auspiciado por la decisión del régimen cubano de terminar con el paternalismo estatal y permitir la libre iniciativa y el trabajo por cuenta propia.

Sin embargo, la renovación automática por parte de EEUU por un año más del embargo comercial a la isla atentarían contra el vigente sistema financiero y político internacional y podrían suponer para Cuba pérdidas estimadas en cerca de 50.000 millones de $, abocando *al régimen de Raúl Castro a la asfixia económica.

Así, Bergoglio habría participado discretamente en la secreta negociación llevada a cabo entre Cuba y EEUU para romper el deshielo entre ambos países mediante el intercambio de Alan Gross y un oficial estadounidense por tres miembros de “Los 5”, seguido de la desaparición de Cuba de la lista estadounidense de Países Terroristas y de la apertura de Embajadas con el objetivo último de instaurar las bases de una nueva doctrina “interpares” en las relaciones bilaterales EEUU-Cuba, siendo “perentorio” el finiquito de un bloqueo que dura ya 53 años y que corre el riesgo de convertirse en endémico, con las perniciosos efectos colaterales que ello podría conllevar.
De otro lado, Petrocaribe fue creado en 2005 por iniciativa de Venezuela con el objetivo de suministrar combustibles a los países miembros en condiciones ventajosas de pago, como créditos blandos y bajas tasas de interés y estaría integrado por 18 países (incluidos Honduras, Guatemala, Cuba, Nicaragua, República Dominicana, Haití, Belice y una decena de islas del Caribe). La nueva estrategia de EEUU sería estrechar lazos comerciales y militares con los países de Petrocaribe ante el peligro de contagio mimético de los ideales revolucionarios chavistas al depender en exclusiva de la venezolana Petrocaribe para su abastecimiento energético, empezando por el presidente dominicano Danilo Medina, no siendo descartable el finiquito del Petrocaribe y la subsiguiente asfixia energética de Cuba.
La miopía geopolítica de Donald Trump

Donald Trump habría adoptado como leit motiv de su Presidencia eliminar todo vestigio del legado obamaniano. Así, tras el intento de finiquitar el Obamacare, el anuncio de revisión del Tratado NAFTA y la retirada de EEUU del Acuerdo de París contra el Cambio Climático, (medidas cosméticas fruto de la paranoia personal de Trump que no verán su plasmación en la legislación estadounidense por la rotunda oposición de amplios sectores de la sociedad civil y de la división de la clase política republicana), el siguiente paso será intentar deshacer los avances diplomáticos y comerciales alcanzados con Cuba bajo el mandato de Barack Obama. Los cambios propuestos por la administración Trump tienen como intención aumentar las regulaciones y la supervisión para dificultar a las empresas estadounidenses rubricar acuerdos con Cuba así como para que los estadounidenses continúen viajando al país y serían fruto de la extenuante presión de los destacados representantes cubano-americanos Marco Rubio y Mario Díaz-Balart, ambos republicanos. Según un estudio realizado por Engage Cuba, la nueva política “le costaría 6.600 millones de dólares a la economía estadounidense y afectaría a 12.295 empleos durante el primer mandato de Trump, que concluirá en enero de 2021 y los estados que serían más golpeados por un cambio de política hacia Cuba serían los más cercanos al país caribeño como Florida, Louisiana, Texas, Alabama, Georgia y Mississippi”.

La base de Lourdes y la jugada geoestratégica de Putin
La Cámara baja del Parlamento ruso instó a la Asamblea General de la ONU a reclamar a Estados Unidos que ponga fin al bloqueo económico de más de medio siglo contra Cuba.

Moscú es actualmente el noveno socio comercial de la Habana con intercambios valorados en 224 millones de dólares en 2011 y como prólogo a su visita, la Duma rusa habría ratificado la condonación de la deuda de Cuba con la URSS estimada en 35.200 millones $ y el resto (3.520 millones $ será abonado por Cuba en diez años y reinvertido por Rusia en la economía cubana. Además, tras el retorno al endemismo recurrente de la Guerra Fría con EEUU, Putin ha empezado a mover las piezas para situarlas estratégicamente en el llamado “patio trasero” de EEUU.

Así, Rusia estaría negociando instalar sus bases militares con Cuba, Venezuela y Nicaragua con el objetivo inequívoco de ampliar el radio militar ruso según lo expuesto a la agencia de noticias rusa Sputnik por el Jefe del Comité de Defensa de la Cámara Alta del Parlamento Ruso, Victor Bóndarev “el establecimiento de una base militar rusa en Cuba en un contexto de aumento de las agresiones de EEUU, respondería a los intereses de seguridad Nacional”.

En consecuencia, dado que Donald Trump mantendrá intacto el anacrónico embargo sobre la Isla, es inevitable que surja en la Habana el desapego afectivo respecto a EEUU, vacío que será aprovechado por el hábil estratega geopolítico Putin para firmar un nuevo tratado de colaboración militar ruso-cubana (rememorando el Pacto Secreto firmado en 1.960 en Moscú entre Raúl Castro y Jruschov) que incluiría la instalación de una base de Radares en la abandonada base militar de Lourdes para escuchar cómodamente los susurros de Washington y la instalación de bases dotadas con misiles Iskander, pudiendo revivirse la Crisis de los Misiles Kennedy-Jruschev (octubre, 1.962) y la posterior firma con Jrushchov del Acuerdo de Suspensión de Pruebas Nucleares (1962).
 alemur47@yahoo.com.ar

sábado, 19 de mayo de 2018

Doble ocupación genocida de Jerusalén del sionismo y el imperialismo


Por Rolando Prudencio Briancon: 
Hasta ahora no sólo la ocupación del territorio palestino estaba cobardemente comandada por el sionismo israelí que manda a su Ejército para que masacre a los palestinos, sino que hoy se ha consumado una provocadora doble ocupación; ésta vez adredemente acompañada por la presencia mercenaria de los EE.UU., que siempre hizo del  bruto guardaespaldas que le “cubre” todas las barbaries que comete Israel contra Palestina, y contra cualquier otro que pueda afectar su rol de genocida gendarme geopolítico en el Medio Oriente.



Es en ese sentido que más patentes no podían haber sido las palabras de Netanyahu, reconociendo el patético paternalismo que ejercen los estadounidenses sobre Israel, servilmente señalando: "No tenemos mejores amigos en el mundo que los Estados Unidos”, agradeciendo además a Trump -quien como un gran cobarde no estuvo en el acto de inauguración de la embajada, mandando a su hija Ivanka y su yerno Jared Kushner- por el haber cumplido con traslado de la embajada norteamericana a Jerusalén, declarando descaradamente. "Este es un momento histórico. Gracias por tener el coraje de cumplir sus promesas”
Para nadie es un secreto a voces la relación de casi de un consentido y convenido Complejo Edipo que ha mantenido siempre el sionismo israelí y los halcones del Pentágono para asegurar el control del Medio Oriente -junto a su aliado Arabia Saudita- y al simbólicamente ocupar Jerusalén, como corazón de Palestina, es clave para afianzar a su dominio sobre la Franja de Gaza.

Si bien es cierto que hasta ahora los EE.UU., no ha metido bala contra el pueblo palestino; sí es el causante de que con la déspota decisión de ordenar el traslado de su embajada a Tel Aviv a Jerusalén, provocadoramente producido una ostensible ocupación y un genocidio; ésta vez ya cometida por los propios EE.UU., al haberse materializado lo que en diciembre era el preludio de la nueva barbarie que hoy se ha consumado, cobrando la vida de 60 personas y dejado a 200 mil heridos.

Después de esta nueva barbarie cometida; la pregunta es ¿qué acciones se van a tomar contra Israel y lo EE.UU, después que fueran expulsados por el sionismo de sus territorios; y hoy se ha consumado ésta doble ocupación genocida de Jerusalén, por parte del sionismo y el imperialismo?

prudenprusiano@gmail.com

sábado, 10 de junio de 2017

¿Qué pasó (pasa) en Venezuela?

Por Fernando Esteche*

 El Pathos Trágico de Venezuela en su Laberinto I
1) La ontología chavista

Chávez fue el mejor hijo de Bolívar, el dilecto. De eso nadie puede tener dudas. Por audacia histórica, por patriotismo nuestro americano, por generosidad. Fue un estadista con la singular capacidad no sólo de comprender el tiempo histórico en el que vivió, sino de trazar una prospectiva que le permitió comprender cada sutileza de la política internacional. En el marco de un juego geopolítico entendió el antiimperialismo como necesidad casi existencial, como única posibilidad de realización de Nuestra América, por aquello que no se cansó de traernos al presente en cada intervención: “Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia a plagar la América de miseria en nombre de la Libertad”.


La Venezuela Bolivariana fundó un proceso de singular riqueza en su intento titánico por desembarazarse de los cepos que el liberalismo occidental le imponía a las formidables fuerzas revolucionarias del bravo Pueblo.
Así surgió una forma de producción política que es justo definir como Proceso Constituyente Permanente, y que nosotros hemos señalado como Revolución Permanente. De eso se trata la ontología del chavismo en su producción histórica y política.

Revolucionar, superar los escollos, adecuarse a las nuevas realidades e incorporar al pueblo en un proceso constituyente; ir construyendo más y mejores herramientas y canales de representación y de democracia popular que se van superando conforme se constituyen, se recorren, se transitan y permiten nuevos estadios en el camino a la democracia directa. Esto, nada tiene que ver con el canon hegemónico de democracia que se nos propone desde las codificaciones de Filadelfia para acá.

Lo que de ninguna manera puede cuestionarse en Venezuela es que no haya sido sometido al escrutinio de la voluntad popular cada uno de los pasos que se fueron desarrollando. Es de una impertinencia descarada que países con bajísimos niveles de participación política se permitan cuestionar la calidad democrática del proceso bolivariano, que, entre todos los países del globo, es el que más elecciones (20 en total) ha concretado en los últimos tres lustros. Elecciones monitoreadas y sometidas a la inspección de las usinas homologadoras de occidente como la Fundación Carter y demás.

Hay numerosas doctrinas de diplomacia que reivindicarán el principio de “no intervención” y de respeto de la voluntad soberana de los pueblos. Doctrinas que debieron, desde finales del siglo XIX en adelante, esgrimirse y sostenerse frente al recurrente y arrogante injerenismo norteamericano en la región.
El pueblo venezolano consagró legal y legítimamente la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, que determina en su articulado al Presidente de la Nación y su Consejo de Ministros en condiciones de convocar al poder constituyente:

Art. 347 - El pueblo de Venezuela es el depositario del poder constituyente originario. En ejercicio de dicho poder, puede convocar una Asamblea Nacional Constituyente con el objeto de transformar el Estado, crear un nuevo ordenamiento jurídico y redactar una nueva Constitución.

Art. 348 - La iniciativa de convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente podrán tomarla el Presidente o Presidenta de la República en Consejo de Ministros; la Asamblea Nacional, mediante acuerdo de las dos terceras partes de sus integrantes; los Concejos Municipales en cabildo, mediante el voto de las dos terceras partes de los mismos; o el quince por ciento de los electores inscritos y electoras inscritas en el Registro Civil y Electoral.

De esta manera, la impugnación de la eufemísticamente llamada “oposición” a la convocatoria presidencial para una Asamblea Nacional Constituyente, cuestiona a la mismísima Constitución del estado. La reivindicación del esencialismo republicano que promueven se desbarata y no hay mueca mediática que pueda disimularlo. Lo que se está cuestionando no es la administración de gobierno, sino la República Bolivariana. No se trata de Maduro sino de todos los derechos y deberes que se construyeron a través del proceso constituyente durante el chavismo.

2) El golpe de Estado de la Asamblea Nacional
Para comprender mejor el proceso de inestabilidad institucional como golpe de Estado continuado, es dable recorrer cómo se desarrolló el encaramamiento de la derecha fascista en el poder institucional.
En diciembre de 2015 la derecha, articulada en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) se impuso en las elecciones legislativas para la Asamblea Nacional. Sin embargo, previo a la publicación de los resultados finales desconocían los comicios, tal como desconocieron todos los resultados electorales entre 1999 y 2015 y la propia Asamblea Nacional. Sin embargo, al conocer su victoria, la derecha aceptó plenamente los comicios.
El antecedente del desconocimiento del triunfo de la elección presidencial de Nicolás Maduro Moros y la violencia impuesta a través del plan “La Salida” (2013, 2014), permiten comprender el desarrollo de una maniobra para la deslegitimación del gobierno y de la República Bolivariana. Ya hemos señalado en artículos anteriores en este mismo portal lo infundado de los argumentos de estos sectores que pretenden impugnar y cuestionar la transparencia democrática y la legitimidad del presidente Maduro.

Producto de una reforma electoral pensada en realidad por la administración Maduro como picardía para sostener una mayoría ficticia, con un volumen de votos absolutos ajustadamente mayor al del oficialismo, la oposición fascista logra mayor cantidad de representantes a la Asamblea.

Numerosos fueron los caminos que la oposición pro-imperialista. Como una Hidra de Lerna, pergeñó para provocar el golpe de Estado continuado. Pensaron en exigirle al presidente la renuncia, en realizar un juicio por insania contra Maduro, en mentir sobre su nacionalidad; intentaron promover una enmienda constitucional para acortar el mandato, convocar una constituyente para volver al esquema representativo de la IV República; las guarimbas; el referendo revocatorio, entre las más destacadas.

A finales de abril de 2016 decidieron activar el proceso para solicitar el revocatorio. Para concretar dicha convocatoria debían presentar el 1% de las firmas registradas electoralmente -con el objetivo de legitimar a las organizaciones políticas promotoras de dicho proceso- y posteriormente debían recoger el 20% de firmas del padrón electoral.

Este proceso, cuando presentaron el primer 1%, se vio abortado ante la evidencia de por lo menos 600 mil firmas apócrifas entre las que se hallaban 11 mil personas fallecidas, 53 personas no registradas en el padrón, más de 3 mil menores de edad, 1500 privados de su libertad por delitos graves como violaciones u homicidios, con más de 10 mil denuncias por usurpación de identidad. Pese a las advertencias del caso, el Consejo Nacional Electoral-CNE (que según la Constitución Venezolana es un poder autónomo equivalente al legislativo, judicial y ejecutivo) autorizó a que se recolectaran el 20% de las firmas empadronadas. Sin embargo, fueron numerosos juzgados los que plantearon recursos de amparo y suspensión del proceso ante la masividad de las denuncias por usurpación de identidades. La oposición responsabilizó a Maduro de esta situación con el objetivo de ir produciendo un imaginario de inestabilidad institucional.

El 23 de octubre de 2016, la Asamblea Nacional sesionó bajo el ordenamiento de la oposición nucleada en la Mesa de Unidad Democrática (MUD) y se declaró en abierta rebeldía. Acordaron los siguientes puntos:
•             Declarar que el Presidente Maduro dio un golpe de Estado y que, por lo tanto, quebró el orden constitucional.
•             Solicitar a todos los organismos internacionales la aplicación de sanciones contra Venezuela. Es menester contemplar que sobre los cinco poderes constitucionales, los organismos internacionales atenderán sólo los requerimientos de la Asamblea Nacional desoyendo a los otros poderes legal y legítimamente constituidos.
•             Denunciar ante la Corte Penal Internacional los rectores del CNE y a los jueces que suspendieron el proceso revocatorio.
•             Destituir a los rectores del CNE como así también a los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia.
•             Decidir sobre la supuesta doble nacionalidad del presidente Maduro a fin de destituirlo (al respecto, la Cancillería colombiana desestimó formalmente dicha posibilidad).
•             Decidir sobre el abandono del cargo de Maduro a fin de destituirlo (esto se produce cuando se encontraba de gira internacional en los países de OPEP para resolver la regulación del precio del petróleo).
Asimismo, la Asamblea Nacional resolvió desatender las sentencias del Tribunal Superior de Justicia que anulaban sus actuaciones por inconstitucionales además de declararlas “en desacato”, impugnando todas las acciones hasta tanto no se ajuste a derecho. De esta manera, lo que podemos observar es que uno de los poderes constitucionales -polémicamente constituido y con una legitimidad severamente cuestionada- desconoce otro poder (TSJ) e impugna a los dos restantes (Ejecutivo y Electoral) pretendiendo disolverlos.
Esto expone al sistema institucional venezolano a un Estado de excepción, si uno fuera contemplativo; aunque en realidad se trata de un poder en el cual se encaramó la derecha pretendiendo avasallar al resto de los poderes y con ello, a la propia República Bolivariana. Esto hace inevitable la referencia al ascenso del hitlerismo desde el Reichstag, donde la llegada al poder se dio mediante un proceso que desde el parlamento comenzó a impugnar los distintos poderes instituidos.

A pesar de todo lo expuesto, Maduro sigue convocando a la oposición abiertamente anti-republicana a discutir los caminos de resolución de la compleja situación a la que semejantes irresponsabilidades (e irresponsables) arrastraron a Venezuela. Para llevar adelante este diálogo, pidió la intervención de la UNASUR y de los ex presidentes Rodríguez Zapatero, Leonel Fernández y Martín Torrijos. Por su lado, la oposición pidió la intercesión del Vaticano, a lo que inmediatamente se accedió. Sin embargo, la Iglesia Católica Venezolana es abiertamente opositora y se ha encargado de sabotear este proceso.
El carácter “hidrático” o “multicefálico” de la oposición operada y monitoreada alternativamente por el IRI republicano o la NED demócrata, dificulta la posibilidad de previsibilidad de este sector y la concreción de acuerdos.
3) Quién es quién. De villanos y héroes
En esta tragedia hay algunos personajes interesantes a contemplar para imaginar las posibles resoluciones parciales y comprender las razones de algunos movimientos que, en apariencia asépticos, se encuadran en las distintas maniobras posibles sobre el futuro de Venezuela.

Es el caso de la fiscal General Luisa María Ortega Díaz, quien se encuentra en su cargo desde el año 2007 y fue confirmada por la Asamblea Nacional (pese a que se encontraba declarada en desacato por el TSJ y por lo tanto, sus resoluciones eran nulas). Sobre Ortega Díaz pesan decenas de señalamientos por su parcialidad política a favor del chavismo.

La fiscal es la esposa de Germán Ferrer, diputado del Gran Polo Patriótico. Su hermano es Humberto Ortega Díaz, protagonista junto al Comandante Hugo Chávez en el Movimiento del 4 de Febrero. Se desempeñó en diferentes cargos del gobierno chavista, incluyendo el directorio de la extinta CADIVI (Comisión de Administración de Divisas, actualmente Centro Nacional de Comercio Exterior o CENCOEX).

Ortega Díaz fue una de las que más fervientemente señaló la justeza de la detención del golpista Leopoldo López y ha tenido casos como aquel donde acusó a los miembros de la ONG SUMATE, conducida por la opositora María Corina Machado, por conspiración contra la Nación y por recibir dinero espurio. A su vez, figura entre los funcionarios que el Senado norteamericano señaló como involucrados en violaciones a los derechos humanos, desde la singular mirada que pueden tener desde el imperialismo sobre este tema y la situación venezolana en general.

Sorpresivamente, fue esta funcionaria la que le otorgó cierta legitimidad a las infundadas denuncias de la Asamblea Nacional sobre el “autogolpe” de Nicolás Maduro, desconociendo las propias sentencias de los tribunales venezolanos y cuestionando la decisión del CNE. Comienza así, un curioso derrotero que irá sintonizando cada vez más finamente con la idea de guerra híbrida.

En estos dos meses, donde se pueden identificar un recrudecimiento de las protestas y guarimbas callejeras, fue Ortega Díaz quien ofició de vocera e informante sobre las trágicas muertes que se fueron sucediendo. Sin plantear ningún tipo de control o supervisión de los acontecimientos desde su fiscalía, sino simplemente como cronista de los mismos, responsabilizó al gobierno de Maduro con los mismos argumentos que utilizó la oposición. Además, ha quedado en evidencia la "inacción" que ha mostrado la fiscalía ante las protestas y cómo esta situación propicia un clima de impunidad.

El 19 de mayo, excediendo nuevamente sus funciones de Fiscal General, ya no sólo ofició de vocera del relato opositor, sino que además impugnó la convocatoria a la Asamblea Constituyente. Esto lo hizo, no desde el punto de vista del derecho, sino como valoración política, lo que la convierte, por si ya no lo era, en un actor central que se pretende en una equidistancia –a todas luces desigual- entre el chavismo y la oposición. La señora se va probando el traje para ponerse a la cabeza de un eventual gobierno de transición.

Para el coordinador general del Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos (PROVEA), Rafael Uzcátegui, “la Fiscalía vive un proceso de reinstitucionalización”. Por otro lado, Lilian Tintori, esposa del encarcelado dirigente opositor Leopoldo López, celebró el accionar de Ortega Díaz: “Se pasó al lado correcto ¡Celebro que la fiscal se pasó al lado correcto!”.
El TSJ en ejercicio de sus incumbencias, con una minoría disonante de su lógica política, es quién ha señalado la gravedad institucional de desacato de parte de la Asamblea Nacional. No parece ser este cuerpo colegiado, como poder independiente, un ariete de la política imperial y de la operacionalización de Guerras de Cuarta Generación o golpe blando como hemos visto en Honduras, Paraguay y como operaron en Argentina y Brasil. De ahí se comprende la cooptación de la fiscal general en la construcción de una legitimidad que exceda la autolegitimación de un propio cuerpo como la AN.
Lo mismo, tanto el CNE y los rectores que lo integran, y el TSJ, han sido cuestionados e impugnados por parciales y por haber sido constituidos bajo la hegemonía chavista. Es claro que lo que están cuestionando es la República Bolivariana con toda la institucionalidad que esto importa.
4) El golpe blando. La violencia, Sharp y Nye.

La evidente maniobra desestabilizadora, que se encuadra en las teorías y manuales de Gene Sharp y Joseph Nye e intenta promover nuevas formas de dominación sobre los pueblos, ha sido profusamente explicitada y denunciada por el mismo gobierno bolivariano.
Las grandes cadenas noticiosas ofrecen la imagen de una Venezuela en rebelión, con un gobierno dictatorial y tambaleante, mal informando sobre hechos trágicos y ocultando la realidad de las agresiones a la República.

Simultáneamente, el inefable Luis Almagro como Secretario General de la OEA, (definida por el canciller de la Dignidad, el cubano Raúl Roa, como Ministerio de las Colonias) impulsa sanciones contra el gobierno del presidente Maduro respondiendo a los reclamos de la derecha anti-republicana. Promueve la aplicación de la Carta democrática y tiene como trágodos y coreutas solícitos al gobierno de Argentina y al gobierno usurpador de Brasil. Asimismo, se suspende a Venezuela del MERCOSUR en atención a la Carta Democrática, con maniobras descaradas y jurídicamente inconsistentes.

Lo que enfrenta Venezuela es un golpe de Estado continuado o ahora llamado golpe de Estado blando. Se trata de una guerra abierta híbrida impulsada por el imperialismo que conjuga tácticas de Guerra de Cuarta Generación con pre-insurgencia callejera combinado con maniobras de aislamiento internacional, a fin de asfixiar y deslegitimar al gobierno.

Las masacres sobre dirigentes y militantes que en Honduras o Paraguay se perpetraron a expensas de lo que ellos llaman golpes blandos, sin mencionar las revoluciones de colores del Magreb, contrastan con la idea que pretende restarle contundencia a los golpes. Se trata sin más de una usurpación del legítimo poder y de una guerra contra los sectores populares.

El eufemismo de golpe blando o golpe suave fue pergeñado por el estadounidense Gene Sharp, a finales del siglo pasado, y ha cobrado singular vigencia en la última década a expensas del redespliegue imperialista en distintas regiones del globo.

Sharp señala que "la naturaleza de la guerra en el siglo XXI ha cambiado (...) Nosotros combatimos con armas psicológicas, sociales, económicas y políticas". Con sintética elocuencia define las nuevas tácticas que se fueron tomando en guerras de baja intensidad, de cuarta generación, o híbridas.

Sharp plantea un repertorio que abarca desde el debilitamiento del gobierno hasta la fractura institucional. El autor del polémico ensayo titulado “De la dictadura a la democracia” describe 198 métodos para derrocar gobiernos mediante “golpes suaves”. Russian Today las sintetizó en cinco etapas:

•             Promover acciones no violentas para generar y promocionar un clima de malestar en la sociedad, destacando entre ellas denuncias de corrupción, promoción de intrigas o divulgación de falsos rumores.
•             Desarrollar intensas campañas en “defensa de la libertad de prensa y de los derechos humanos”, acompañadas de acusaciones de totalitarismo contra el Gobierno en el poder.
•             La lucha activa por reivindicaciones políticas y sociales y en la manipulación del colectivo para que emprenda manifestaciones y protestas violentas, amenazando las instituciones.
•             Operaciones de guerra psicológica y desestabilización del Gobierno, creando un clima de "ingobernabilidad".
•             Forzar la renuncia del Presidente de turno, mediante revueltas callejeras para controlar las instituciones, mientras se mantiene la presión en la calle. Paralelamente, se prepara el terreno para una intervención militar, mientras se desarrolla una guerra civil prolongada y se logra el aislamiento internacional del país.
Gene Sharp remite inmediatamente a Joseph Nye y su teoría de poder blando y poder inteligente.

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