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viernes, 23 de octubre de 2020

“ Presos Políticos, Artistas y el pecado de ser o pensar diferente”

 

Por Norma Ferreyra:       

Con relación a los presos políticos, ocurrió que tanto en el Sur como en Centroamérica, hubieron, como se sabe, dictaduras militares, que resultaron ser tan crueles como lo son también los golpes blandos que estamos viviendo, con fraudes electorales promovidos por EEUU, que vienen a instalar gobiernos civiles de derecha, para  que sometan al pueblo a hambrunas por falta de trabajo, convirtiéndolo en una esclavitud moderna, donde no se invierte en salud, ni en educación pública y donde los actos de corrupción son visibles y nunca juzgados.

Entonces nos preguntamos ¿Qué es la patria? Y decimos, la patria somos todos los que elegimos este suelo para vivir, bajo un gobierno que nosotros mismos organizamos, con una Constitución Nacional que es la ley primera y que debemos respetar todos.  Asimismo, para que esto se cumpla estarán bajo la protección de las fuerzas armadas. Por lo tanto, no surge de este concepto que el gobierno pueda ser ejercido de facto, por el mismo ejército para implantar una dictadura, sino que debe defender la patria de los que ataques de afuera o de adentro, cuando no se cumple con la palabra prometida, como en el caso de Menen y Macri en mi país, donde la corrupción, fue una evidencia irrefutable.

De modo que, cualquier ciudadano que trate de enfrentar una dictadura militar, tiene el derecho de ejercer cualquier acción en su contra que le devuelva sus derechos humanos, o sea, poder elegir a sus representantes, de acuerdo a su constitución y a las leyes dictadas democráticamente. Si por ello fuese detenido, encarcelado, torturado o desaparecido, por el terrorismo de Estado, se convierte en un mártir o un héroe, ya que intentó, arriesgando su vida, de derrocar al régimen y con ello salvar a su comunidad. Mereciendo un reconocimiento en vida por todo lo sufrido y por los daños y perjuicios físicos y morales, aún cuando sólo hubiere sido arrestado por pensar diferente a la dictadura, o por haberse expresado en su contra.

Después de cada proceso militar o civil de facto, los Gobiernos que resultan electos, reconocen el derecho irrefutable y recompensan con una indemnización, que nunca debe ser personal y vitalicia, por ser un acto de justicia y deben ser heredados por su concubina e hijos discapacitados, como cualquier otra pensión a la que tengan derecho los demás ciudadanos por el solo hecho de trabajar. Pero al igual que ocurrió en mi país con la Ley de reconocimiento artístico, sancionada bajo el gobierno de De La Sota en Córdoba, estableció que su cónyuge o su pareja, no puede heredar dicho beneficio, si se muere el artista. Como tampoco se hace cargo de su mutual médica si no la tuvieran, que les asegure la salud.

Eso ha ocurrido en Uruguay, con los hombres que lucharon para recuperar sus derechos humanos de los militares que usurparon el gobierno, sin derecho alguno de ser jueces de ningún ciudadano. Lo que sucede es que cualquiera puede ser ingeniero, médico, abogado, juez o presidente. Pero no cualquiera puede ser un artista ni un héroe, ni un mártir. En el primer caso, se requiere creatividad y en los demás coraje, valor, solidaridad con el otro, que tiene miedo y se somete al poder indigno.

Y los políticos o los  profesionales, salen formateados de las Universidades para acumular dinero o acaparar cargos muy bien remunerados. Los presos políticos se atreven a pensar diferente y a veces son torturados hasta la muerte, por pretender que se respeten los derechos humanos colectivos.

Estos recortes presupuestarios, no se condicen con los altísimos sueldos y acomodos de ex personal de las Fuerzas armadas de Uruguay, que hoy ostentan cargos públicos muy bien remunerados y que se suman a los que ya cobraban. Ejemplos, del Ministerio de salud pública, Daniel Salinas, capitán equiparado, Anibal Trujillo, Coronel retirado, Gustavo Cardoso. Coronel retirado/ Pablo Picabea, coronel Retirado / Enrique Montagno, Coronel retirado / Fernando Silva, hijo del Cnel retirado Carlos Silva, presidente del Centro Militar/ Guillermo Ricceto Teniente equiparado .

En el Ministerio de Vivienda; Irene Moreira, Ministra esposa de Manini Rios, e hija del Cnel retirado, Roque Moreira/ Gabriel Albornoz, Cnel retirado / Jorge Perini, teniente equiparado, casado con Cristina Alvarez, sobrina del ex presidente de facto Gregorio “Goyo” Alvarez / Norberto Suárez, Cnel retirado / Gonzalo Reissig, Teniente Cnel retirado / Rody Macías, Cnel retirado,/ Gustavo Fernandez, Cnel retirado / Nelson Gianoni, Teniente Cnel retirado / Flavia Silva, hija del Cnel retirado Adam Silva / Luis Alberto Loureiro, Mayor retirado /ministerio de defensa Nacional: Rivera Elgue Cnel retirado., / Gustavo Figueredo, Cnel retirado / Alejandro Bordagorri, Cnel retirado.

 En el Ministerio de Desarrollo Social: Ignacio Elgue Cnel retirado,

En el Ministerio de trabajo y Seguridad Social: Herbert Pintos, Cnel retirado / Rossana de Olivera, casada con el Cnel retirado Daniel Bonelli.

Ministerio de transporte y Obras Públicas; Marcos Paolini, capitán de Navío retirado / Daniel Loureiro, Capitán de Navio retirado.

Ministerio de Industria Energía y Minería: Marcelo Pugliesi, Mayor retirado / en Administraci+on Nacional de correos: Rafael Lavarrini, Coronel retirado.

Poder Legislativo: Laura Melo, concubina del Cnel retirado y Senador actual Raúl Lozano / Paola Clavarino, esposa de Eduardo Radaeli, Cnel retirado / Hugo Arce, Cnel retirado.

Es de destacar que todos los nombrados, se jubilaron con el 100% del sueldo y cobran además por el cargo actual. Pero van a controlar si el Boleto Estudiantil, se usa sólo para ir al Liceo y si les queda a más de un kilometro de su casa.

 NOTA: la precedente información fue recogida del “Semanario Búsqueda”

Pepe Mujica dijo: ".He pasado de todo en la vida. He estado seis meses atado con alambres con las manos en la espalda. Irme del cuerpo por no poder aguantar en un camión por estar dos días o tres encerrado. Estar dos años sin que me lleven a bañarme, y tener que bañarme con una taza de agua y un pañuelo. He pasado de todo. Pero no le tengo odio a nadie. Y les quiero transmitir a los jóvenes que hay que darle gracias a la vida, porque triunfar en la vida no es ganar sino que es levantarse y volver a empezar cada vez que uno cae” …..”He vivido con una definición y me cambiaron toda la letra ahora: este problema lo tienen las nuevas generaciones, y la política tendrá que hacerse cargo. Porque la política es la lucha por la felicidad humana aunque suene a quimera”

Algo diferente piensa Lacalle Pou, votado en las últimas elecciones, desde una derecha que unió sus fuerzas, aunque no sus coincidencias políticas y así están las cosas allí. Tratando un presupuesto austero, que quiere imponer, con un recorte de 15.000 millones, que provocará pérdidas de fuentes laborales, del salario real y que puede llevar a la congelación de salarios y  recorte de asignaciones para viviendas, salud, educación pública, la actividad científica (para Covid19, para becas de odontología universitaria, o disminuir fomentos en la industria del cine, es decir a los logros que durante años, obtuvo el Frente Amplio. Derogar los Juzgados Polimateria, creados por ley integral, adonde está la Violencia de género.

Lacalle Pou, hoy se excusa de sus promesas preelectorales y dice que debe optar, por un presupuesto austero. Y es cuando yo recuerdo a Ignacio Copani, cantando “Háganse cargo de lo que a la gente se le prometió / háganse cargo de los que les quitan / háganse cargo de sus cargos y altas remuneraciones /que de las canciones me hago cargo yo” Un vídeo muy comprensivo de todo esto, que vale la pena copiar y pegar en google. Te lo recomiendo https://youtu.be/XsC17CNmB9k

Pero ahí no queda todo, porque el gobierno de derecha actual, realiza una auditoría sobre el funcionamiento de la oficina de atención a las víctimas del terrorismo de Estado (OAVTE) que según Crisol Opinando, la Auditoría desconoce la normativa y demuestra un desconocimiento tal, que merece un pedido de disculpas, por el análisis que se hace sobre cuando un preso político fallece, su esposa, cónyuge o concubina. tiene derecho a percibir una pensión de sobrevivencia que debe solicitarse ante la comisión especial  de la ley 18.033 en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. Y dicha persona pasa a tener derechos como el titular fallecido, de acuerdo al art 10 de dicha ley. Para completar la argumentación coloque en google y lea. www.crysol.blogspot.com

La existencia de presos políticos en Argentina también ha sembrado polémica después de que miembros o simpatizantes del Gobierno pidieran la libertad de exfuncionarios detenidos por mandato de Macri (2015-2019) y cuestionaran que Alberto Fernández, hable solo de "detenciones arbitrarias”

"No queremos más presas ni presos políticos en Argentina", escribió en Twitter el ministro del Interior, Eduardo 'Wado' de Pedro, pues Milagro Sala está arrestada desde el 16 de enero de 2016, a poco de ser elegida diputada del Mercosur, cuando fue acusada de instigación al tumulto durante una protesta contra el gobernador de la provincia de Jujuy, Gerardo Morales, un radical, aliado de Macri…y aún ella está en prisión domiciliaria cumpliendo una condena a 13 años, injusta y perversa. Es una presa política, como De Vido y el ex vicepresidente Boudou.

Por eso quiero terminar repitiendo la base filosófica de mi nota: lo que sucede es cualquiera puede ser ingeniero, médico, abogado, juez o presidente. Pero no cualquiera puede ser un artista ni un héroe, ni un mártir. En el primer caso, se requiere creatividad y en los demás coraje, valor, solidaridad con el otro, que tiene miedo y se somete al poder indigno.

normaef10@hotmail.com 

sábado, 28 de septiembre de 2019

La doble moral de la corrupción



Por Juan Pablo Cárdenas S.:
Estoy seguro que estas líneas van a incomodar a no pocos lectores. El tema de la corrupción disgusta siempre al poder, a la política y a las instituciones públicas y privadas involucradas en esta lacra que hoy se extiende por muchos estados y gobiernos de distinto signo. Especialmente en nuestra región y, por supuesto, en Chile.

A las dictaduras militares de nuestro continente se les acusó especialmente por sus crímenes, sin asociar que la tortura, los campos de concentración, los ultimados y, en general, todas las violaciones de los Derechos Humanos son parte también de la corrupción de quienes los acometieron o se constituyeron en sus cómplices pasivos. Sin embargo, lo que más afectó la imagen de Pinochet y otros tiranos fue el descubrimiento de sus robos y enriquecimiento ilícito. Lo más imperdonable para tantos fueron sus asaltos al erario nacional y la forma en que éste favoreció también a sus colaboradores más estrechos.


En el llamado “servicio público” se reconocen muchos delincuentes. Los que legislan para proveerse de abusivas remuneraciones, los que otorgan las concesiones fiscales y los que recaudan dineros para sostener sus campañas políticas y su eternización en los cargos públicos. Precisamente lo que pasa con buena parte de nuestros últimos gobiernos, con los parlamentarios y las autoridades comunales, haciendo gala de esa expresión mexicana en cuanto a que “un político pobre es un pobre político”. Muchos piensan que la mejor oportunidad de negocios coincide con la posibilidad de tener acceso al poder ya sea en forma directa o indirecta.

En Chile y muchos de sus países vecinos, diversos jefes de estado están siendo investigados, procesados y condenados por corrupción. Por sus ilícitas redes con los empresarios que los sobornan y los partidos que representan. Por mucho tiempo se afirmó pretensiosamente que nuestra nación escapaba al fenómeno de la corrupción argentina, por ejemplo, pera ya sabemos que hoy estamos muy a la par con lo sucedido en esta materia allí y en otros países, igualmente involucrados en prácticas deleznables como las coimas, los abusos cometidos con los gastos reservados y de representación, pero además penetrados por las mafias de narcotraficantes y su aparato de impunidades gracias a los jueces y tribunales que les son abyectos.

Desde muchísimos años, las internacionales ideológicas y los países ricos “donan” millonarios recursos para financiar a la política de los países con abundantes recursos naturales, a fin de granjearse buenos negocios con ellos cuando corresponda exigírselos. Así como evitar la acción de quienes se propongan en estas naciones administrar soberanamente sus recursos naturales y consolidar su independencia. El Golpe Militar de 1973 es consecuencia, por cierto, de la nacionalización del cobre, de la reforma agraria y otras grandes iniciativas repudiadas por los Estados Unidos que terminaron financiando la desestabilización del gobierno de Allende y su consecuente régimen cívico militar.

Habría que ser ingenuo como para pasar por alto la forma en que el imperialismo intervino, también, en la postdictadura. En los millonarios recursos para “mojar” a quienes llegaron a La Moneda después del régimen de facto. Tarea en que se logró dividir a los disidentes y opositores para, posteriormente, interpelar al Dictador para que abandonara el poder, antes que en el Cono Sur de América pudiera triunfar otras revoluciones como la cubana. Tal como se lo escuchamos reconocer, por lo demás, al embajador norteamericano de la época, empeñado en alentar una concertación política que excluyera a las fuerzas marxistas y más radicales, cuanto exigir para los militares una salida bien negociada para ellos y los intereses transnacionales en nuestro país.

Es así como llegarían nuevos recursos bajo la condición ahora de extender la Constitución del Dictador (con algunos retoques), el sistema económico neoliberal y la coincidencia forzada de nuestra Cancillería con la política exterior estadounidense.

 Con el tiempo, a lo anterior se sumaría el “dejar hacer y dejar pasar” en la política chilena, siempre que respetaran estos paradigmas y la camisa de fuerza institucional que todavía nos rige. Situación que consagraría a las Fuerzas Armadas como la gran cancerbera de nuestro nuevo régimen, para la cual habría que garantizarle todavía más privilegios y recursos que antes. Por algo en la última Parada Militar salieron los oficiales y soldados a lucir todavía más engalanados y fachosos uniformes, lo que habla del grosero presupuesto que tienen a expensas de todas las carencias sociales del país. Cuando, para colmo, gran parte de sus ex comandantes en jefe y generales están imputados por la Justicia por diversos dolos de orden financiero.

Es un lugar común el reconocimiento de que todos los gobiernos de la Concertación y la Nueva Mayoría metieron sus manos en las alcancías fiscales y recibieron onerosos recursos de la empresa privada, como desde sus referentes extranjeros. Allí están los bullados casos de Penta, el MOPgate y la actuación de algunos lobistas de otrora radical apostura política. Los que empezaron a lucrar con su tráfico de influencias, sus privilegiados vínculos con las nuevas autoridades y loa generosos emolumentos de las grandes empresas.
En los tribunales peruanos, argentinos y brasileños se ventilan, por fin, los aportes ilegítimos de ciertos consorcios económicos a la política. Corrupción que también ha tocado a nuestro país y dejan al descubierto actualmente nuevas denuncias sobre recursos recaudados para solventar la millonaria campaña presidencial de Michelle Bachelet. Pero no hay que tener mucha confianza en la verdad y la justicia al respecto después de que diversas figuras de derecha, de centro o izquierda estén librando de condenas mediante preconcebidos resquicios legales o en virtud de la prescripción que suele ser especialmente generosa con este tipo de delitos. Concesiones viales, puentes y otras obras que a los pocos años, para colmo, demuestran sus flaquezas, pero que han dejado la huella de las millonarias donaciones recibidas por los altos funcionarios del Ministerio de Obras Públicas y algunas bancadas legislativas.

Para empatar este tipo de escándalos resulta propicio para los denunciados alardear otra vez por los viejos y nuevos sucesos vinculados al enriquecimiento de Sebastián Piñera, las contribuciones de Soquimich y a la forma en que los intereses de nuestras grandes empresas terminaron hasta redactando la nueva Ley de Pesca que tanto favorece los intereses de solo nueve familias en desmedro de los miles de pescadores artesanales del país. A pesar de que ya sabíamos que la derecha y sus representantes en el gobierno actual tenían cimentada su fortuna personal con las privatizaciones de la Dictadura, la evasión tributaria y otros fraudes, cuyos casos más emblemáticos resultaran el de Julio Ponce Lerou, yerno de ex Dictador, como la proliferación irresponsable de las universidades privadas, la condonación por el Estado de sus multimillonarias deudas bancarias y los lucrativos negocios de las AFP y las isapres. Además de las colusiones de las farmacias y las grandes tiendas en contra del bolsillo de los consumidores.

No es una novedad que la izquierda y la derecha unidas han sido mutuos cómplices de los más diversos desfalcos, cuestión que desgraciadamente se reconoce poco todavía. De allí que, en sus reproches cruzados y más descarados, el oficialismo y la oposición prefieran aludir más bien a lo que ocurre el extranjero antes de lo que sucede a vista y paciencia del pueblo chileno. Está claro que a la derecha le acomoda más acusar a Lula, a los Kirchner, a Daniel Ortega o a Maduro, mientras los otros las emprenden contra los escándalos de los Macri, Bolsonaro y algunos otros gobernantes del presente y del pasado.

Es lamentable que haya tan pocas voces nuestro país y en el mundo que condenen por igual cualquier forma de descomposición de la política. Como si los corruptos fueran solo los adversarios políticos y no se encontrarán también en sus propias guaridas. Desconociendo o negando cuestiones que ya están asentadas en nuestra memoria histórica, como la de aquel gobernante soviético cuyo hobby era coleccionar autos de lujo; o como el de tantos dictadores latinoamericanos de derecha enriquecidos en la zaga poder en Centroamérica, Paraguay, Bolivia, Colombia y otras naciones.

Triste papel juega los medios de comunicación sesgados en esta materia, que no quieren reconocer en la corrupción un proceso transversal y que debe ser condenado sin cálculos electorales. Porque se trata de una lacra que se alimenta en el gobierno omnímodo de una misma casta política u oligarquía animada fundamentalmente por servirse del poder más que servir al pueblo. Que se favorece de la impunidad y tanto explica, ahora, el creciente fenómeno de la delincuencia social. La violencia y el crimen cotidianos que asola a todas nuestras poblaciones.

juanpablo.cardenas.s@gmail.com

miércoles, 21 de agosto de 2019

El fracaso de la Izquierda



Por Juan Pablo Cárdenas S
La historia de la evolución de la humanidad se vincula inexorablemente a la existencia de líderes extraordinarios que impulsan las transformaciones. Estos conductores han sido reconocidos de diversas maneras, pero se trata de los libertadores, revolucionarios, progresistas y, desde luego, de los izquierdistas. En los últimos cien o doscientos años es la Izquierda, precisamente, la que ha impulsado la independencia de las naciones, la justicia social, el reconocimiento de la igualdad y los DDHH, de la misma forma en que se asume que las derechas son retardatarias, amigas de que la historia no se mueva y persistan lacras tan horribles como las de la esclavitud, la discriminación racial y la concentración económica en muy pocas manos.


Gobernantes y activistas de izquierda han pagado muchos costos por promover la dignidad humana y de los pueblos. De ello habla el heroísmo de nuestros padres fundadores, de un Nelson Mandela, Fidel Castro, Martin Luther King, Salvador Allende, Ghandi y tantos otros. También los que se alzaron contra las monarquías, el apartheid y tantos otros héroes y mártires. Desde el mismo fundador del cristianismo, hasta un Martín Lutero y Carlos Marx, como tantos otros reformadores religiosos, filósofos y sindicalistas. Y hasta santos como nuestro Clotario Blest y Alberto Hurtado.

En la lucha contra la opresión de las dictaduras militares, nuestro país reconoce a centenares y mites de combatientes de izquierda que desgraciadamente compartirán su buen nombre y sacrificio con la mala fama de sus verdugos; es decir de Pinochet y los más espeluznantes criminales que lo secundaron. Hasta un Donald Trump y otros gobernantes desquiciados todavía vivos.

Que la izquierda ha fracasado muchas veces es indudable, pero en la mayoría de los casos h sido  acribillada por las armas de la conspiración y represión conservadora de lo cual tan certeramente habla el bombardeo de nuestro Palacio Presidencial en 1973. Proyectos que seguramente quedaron truncos, pero que en todo caso fueron capaces de sembrar semillas y esperanzas como aquel Sueño de Bolívar vigente hasta nuestros días, así como los innegables avances plasmados en la Carta de los DDHH de las Naciones Unidas, la legislación Internacional y hasta los mismos avances en materia laboral forjados en Chile por los gobiernos derechistas. Como ayer la propia nacionalización del cobre y la Reforma Agraria que forzaron hasta a las propias bancadas reaccionarias a votarla a favor para no quedarse en la vereda de nuestra historia.

La Izquierda no necesita necesariamente estar en el gobierno o el poder para forjar los cambios. Muchas veces su contribución ha sido más determinante en la calle y en las movilizaciones sociales e, incluso, en las guerras y guerrillas de liberación. No hay duda que el pensamiento que prospera es el que encanta a los jóvenes y los pueblos, el de los grandes transformadores y no el de los burócratas y administradores que pululan en la política competitiva, los parlamentos y las entidades financieras internacionales.

Al capitalismo tuvieron que bautizarlo de neoliberalismo para embaucar a nuestras naciones. Pero hoy, asumirse como tal constituye un completo desprestigio después de que éste vino a profundizar las desigualdades, burlar los derechos del pueblo y rematar a precio vil nuestros recursos naturales y medio ambiente a las empresas transnacionales. Porque este es sin duda su legado, además de sus conocidos los crímenes contra los disidentes y ahora contra los cientos de miles de chilenos que mueren, por ejemplo, en las listas de espera de los hospitales o a la espera de un salario o jubilación digna.

Las ideas de izquierda no fracasan, sino siembran nuevas esperanzas. Son las de la derecha las que son arreciadas por los torbellinos sociales. Es cosa de mirar a Chile, a nuestro continente y al mundo en general; incluso a los Estados Unidos y a las ricas naciones europeas que ya no haya qué hacer para mantener su hegemonía mundial y continuar desbaratándose en la política. Allí es donde se puede comprobar ahora el fracaso del libre comercio que tanto proclamaron las potencias mundiales y que hoy traicionan para impedir el avance de las naciones emergentes. Así como el auge del narcotráfico y otras lacras estimuladas por el consumismo desbocado que también propiciaron a expensa de la salud de un planeta ciertamente en peligro severo de extinción.

Lo que pasa es que la derecha también tiene sus “cómplices pasivos”, como las Fuerzas Armadas, las clases patronales y, desde hace un tiempo, la defección de muchos izquierdistas que llegaron a La Moneda, por ejemplo, gracias al régimen institucional vigente, el sistema binominal electoral y los vicios propios de una política que se alimenta en la falta de diversidad informativa, el cohecho y el fraude. Un fenómeno que llevara a los gobiernos de la Concertación y de la Nueva Mayoría a oficiar como los grandes cancerberos de la herencia pinochetista. Seducidos por las lisonjas empresariales, los medios de comunicación más retardatarios y toda esa suerte de tentaciones para corromperse en el poder, enriquecerse personalmente y, consecuentemente, renegar de su propio pasado. Revolucionarios de antaño devenidos en sociales demócratas que ni siquiera han tenido compasión con los centenares de combatientes que por ellos murieron en la ilusión democrática. Incluso, jóvenes promesas de la lucha estudiantil que ahora se muestran más interesados en develar y deslindarse de las derrotas de la izquierda, que evidenciar las de la derecha. Afán que les permite ganar tribuna en los medios de comunicación más abominables, como espacio en la farándula televisiva para hacerse eco de las injurias contra Venezuela, Cuba y otros países sin mención a los horrores sostenidos en Colombia, Brasil y otras naciones en manos de los ultraderechistas.

En varios casos fue más fácil regalarles cargos y dietas a los rebeldes dentro del sistema que fustigarlos ideológicamente o reprimirlos en las anchas avenidas. Pero, felizmente, las verdades empiezan a develarse: no hay para qué convencer a los chilenos del fracaso de la derecha y de la traición de quienes se convirtieron en aliados del mismo sistema que tratan de perpetuar, aunque por razones electorales simulen diferencia con el gobierno de Piñera y los partidos oficialistas. Es cosa de apreciar las asimetrías de nuestro ingreso nacional o percibir el portazo cotidiano de las instituciones previsionales, de la salud y la educación a los más pobres e indigentes. Observar el fracaso, también, de los esfuerzos oficiales y policiales en la lucha contra la delincuencia, la que ciertamente crece como verdaderos hongos en el desencanto de las poblaciones afligidas. Mirar, recién, el resultado de las elecciones primarias argentinas para comprobar el desmoronamiento ideológico de la derecha.

juanpablo.cardenas.s@gmail.com