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miércoles, 16 de octubre de 2019

China: Nace la Plataforma de Cooperación de Periodistas de alcance mundial



Por Lidia Irma Fagale:
Más de 60 jefes de organizaciones de periodistas de más de 50 países y regiones asistieron al Foro, que fue organizado por la Asociación de Periodistas de Toda China desde el 28 de septiembre al 2 de octubre, en el marco del 70 aniversario de la creación de la República Popular China.

En unas jornadas históricas para los trabajadores y las trabajadoras de prensa de todo el mundo, se materializó la creación de esta nueva organización de alcance mundial: la flamante “Plataforma de Cooperación de Periodistas de la Franja y la Ruta”, (BRJN) por su sigla en inglés.


El propósito de BRJN será promover el espíritu de la Ruta de la Seda de “paz y cooperación, apertura e inclusión, aprendizaje mutuo, beneficio mutuo y resultados beneficiosos para todos”, para profundizar los intercambios y la cooperación con grupos de comunicadores en los países y regiones involucrados, y para facilitar intercambios amigables de persona a persona entre diferentes países. La UTPBA, Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires, integrante de la Federación Latinoamericana de Periodistas, ha sido elegida para ejercer la presidencia de tan importante organización de carácter global. Lidia Fagale, Secretaria General de la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires -Argentina- fue designada presidenta de la Plataforma de Cooperación de Periodistas de la Franja y la Ruta, en el encuentro fundacional celebrado en Beijing, del 27 de septiembre al 2 de octubre, al que asistieron representantes de más de 50 países.

En un hecho de gran trascendencia histórica –el nacimiento de una nueva organización internacional de periodistas – la UTPBA, en la persona de la compañera Fagale, preside el presídium constituido por la Asociación Nacional de Periodistas de Toda China, la Unión de Periodistas de Rusia, la Unión de Periodistas de Kazajistán, la Asociación de Periodistas de Indonesia y la Unión de Periodistas de Nigeria.
Además de Lidia Fagale, la UTPBA, UNION DE TRABAJADORES DE PRENSA DE BUENOS AIRES, también estuvo representada en este Foro por la compañera Leticia Amato, Secretaria de Asuntos Profesionales de la entidad.

En su intervención ante al Foro con más de 70 delegados de organizaciones de periodistas de Asía, África y Latinoamérica, Fagale destaco que (…) “A las y los colegas del mundo presentes en este encuentro, nuestro fraternal saludo. Con todas y todos compartimos objetivos comunes como, en este caso, la creación de la Plataforma de Cooperación de Periodistas de la Franja y la Ruta, de la que somos orgullosamente miembros fundadores.

La Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires, organización integrante de la Federación Latinoamericana de Periodistas, tendrá el honor de representar al continente latinoamericano y caribeño integrando la primera presidencia pro tempore.

Se trata, entonces, de una enorme responsabilidad en un momento muy particular del mundo, lo cual nos demanda -como periodistas y organizaciones–definir acertadamente prioridades en materia de capacitación y formación frente a los desafíos del presente, muchos de ellos al mismo tiempo retos del futuro.  

La cooperación, el intercambio, el compromiso por la paz y propender al beneficio mutuo entre nuestras organizaciones habrán de constituirse en pilares de nuestra labor cotidiana; así como será imperioso profundizar y promover las comunicaciones amistosas entre cada uno de nuestros pueblos.

Sabemos que en muchos aspectos nos une un pasado compartido, de la misma manera que sabemos que nuestras responsabilidades en defensa de la humanidad y del planeta nos convocan hoy más que nunca antes a multiplicar los esfuerzos para impedir que prosperen las políticas destructivas de la especie humana y su casa común. 

La paz, lo decimos una vez más, deberá imponerse a las concepciones “guerreristas”, y los consecuentes llamamientos a la integración y la solidaridad entre los seres humanos y países deberán triunfar frente a quienes estimulan la confrontación, el abuso de poder y las violaciones a la autodeterminación de los pueblos.

Por lo tanto, nuestro rol como organización internacional de periodistas deberá estar al servicio de una mejor profesión, preocupada y ocupada en la lucha por una sociedad más justa. Precisamente en un ámbito -el de la comunicación y la cultura, incluida la industria del entretenimiento- donde se libra la colosal batalla por el conocimiento, la construcción de conciencia y la supremacía tecnológica como parte sustantiva de un sistema de dominación planetario.

El SIGLO XXI se caracteriza por un desarrollo tecnológico que opera como soporte logístico de la comunicación mundial, lo que ha ampliado la capacidad de manipulación y de control por parte de distintos factores de poder.

Estos cambios han incidido en la percepción de la realidad de los seres humanos a un punto tal que, como señalan muchos estudiosos sobre la cuestión, se ha modificado la noción de tiempo y espacio, lo que ha producido un límite peligroso en la producción de pensamiento crítico. Pareciera que el tiempo para discernir se ha esfumado.

El capitalismo mercantilista transita aceleradamente hacia el capitalismo cognitivo (basado en la información y el conocimiento), pero sigue siendo la acumulación económica-financiera del capital la que dicta las reglas del juego, donde el recurso clave para la extracción son los datos.

Hoy la multilateralidad de las relaciones, los intercambios y la cooperación entre países y sus pueblos, es y debe ser un horizonte compartido, pero no debemos perder de vista este escenario mundial comunicacional y cultural si pretendemos llevar adelante nuestros objetivos. Preguntarse en qué mundo creemos que vivimos, como nos auto-percibimos, como percibimos a otras culturas, a otros pueblos, en un momento donde la realidad vivida territorialmente parece haber cedido espacio a la realidad virtual.

Este estado de cosas complejiza nuestra tarea de periodistas-comunicadores y, a la vez, nos obliga a elevarnos de manera sostenida en el campo del conocimiento, que al cabo es lo que nos proponemos al constituirnos en organización internacional en el marco de la Franja y la Ruta.

La Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires, honrada con tan alta distinción propuesta por las y los colegas de China a formar parte de un futuro compartido, les solicita, por favor, a todos los presentes, un fuerte aplauso en homenaje a los setenta aniversarios de la República Popular China (…)
lidiafagale@gmail.com

viernes, 4 de enero de 2019

¿Cuál el nexo entre el neocolonialismo de Netanyahu y el neofascismo de Bolsonaro?


Por Rolando Prudencio Briancon:

La sorpresiva reunión sostenida entre el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, y el recientemente electo presidente brasilero Jair Bolsonaro, tiene en la forma, una serie de susceptibilidades, y en el fondo más aún, por cuanto, tomando en cuenta la forma, Netanyahu no es que ha estado invitado al acto protocolar de la toma de posesión en sí de Bolsonaro, sino que anticipó su presencia para mantener reuniones previa con Bolsonaro, y que según portavoces del nuevo presidente brasilero fue para tratar asuntos de interés común, relacionados al asesoramiento “tecnológico” en distintas áreas, para luego retornar a su país, sin haberse quedado a participar en el acto de toma de juramento de Bolsonaro. Vale decir que hubo un interés urgente que tratar, y que pesó más que asistir al acto. ¿Qué los acuerdos de cooperación tecnológica sean tan apremiantes para tratar sólo eso y mandarse a marchar? Poco creíble.


Pero no sólo es ése hecho en sí, sino el perfil político que representan ambos presidentes que, dentro una nueva reconfiguración político global en el planeta, luego del resurgimiento de las retrógradas fuerzas en América latina, que van ascenso desde que llegó Trump al trono en los EE.UU., pasando por la reciente elección de Duque en Colombia, Piñera en Chile, Macri en Argentina; y hoy Bolsonaro en Brasil, sin mencionar que pese a que en el Perú, hay hoy un presidente conservador como Vizcarra -acompañante de partido del derechista Kuscinzski- y en el Ecuador un traidor como Lenin Moreno; a lo que se debe la presencia de Netanyahu, es asesorar a Bolsonaro sobre el rol que le toca jugar al Brasil, como el su imperialismo -como lo han tipificado- en el resto de la región, exceptuando a los EE.UU., que es en sí el imperio.

Y es que es a partir de un diseño de división entre: Zonas Seguras y Zonas No Seguras, que hoy está partiendo el mundo para controlarlo por regiones, tal cual es el papel que neocolonialmente juega Israel en el Medio Oriente; que el papel que el Brasil jugará en Latinoamérica, será el de un gendarme geopolítico; muy similar al que el sionismo israelita desempeña sometiendo al Estado palestino y otros, respaldado por los EE.UU., como ha ocurrido en Libia o Siria.

Ciertamente que puede ser una alarmista exageración, pero nada es casual política, como no es un hecho menor que un cobarde genocida y neocolonialista, como Netanyahu se adelante a reunirse con un neofascista como Bolsonaro, cuando hoy en el mundo el fascismo está recuperando terreno.
prudenprusiano@gmail.com

miércoles, 29 de agosto de 2018

El jefe del Pentágono vino a ultimar los detalles de la intervención militar en Venezuela


Por Carlos E. Lippo

“Vengo en paz. No traje artillería. Pero con lágrimas en los ojos, les digo esto: si me fastidian,
 los mataré a todos”.
James “perro rabioso” Mattis en una reunión con iraquíes, durante la invasión de 2003.

No tengo duda alguna en relación a que de toda la caterva de sociópatas a los cuales Trump ha entregado la dirección del área de seguridad de su grotesca administración, el más “impresentable” es James Mattis, el actual secretario de defensa. Y ello a pesar de que en dicho equipo se ha asignado papeles protagónicos a personajes de la calaña de: John Bolton (asesor de seguridad nacional), uno de los principales forjadores del “falso positivo” sobre la existencia de armas de destrucción masiva en el Irak del 2002 que sirvió de pretexto para la invasión del año 2003, que aún se mantiene vigente; Mike Pompeo (secretario de estado y exdirector de la CIA), defensor a ultranza de los métodos de interrogatorio basados en torturas así como también de sus ejecutantes, de los cuales ha llegado a decir con el mayor desparpajo: "… estos hombres y mujeres no son torturadores, son patriotas"; y Gina Haspel (directora de la CIA), una experta del espionaje y de las misiones encubiertas, con más de 30 años de experiencia en esa agencia y con severos señalamientos que la vinculan con las operaciones de tortura de prisioneros, dentro y fuera del territorio de los Estados Unidos.

Intentando una breve semblanza de este actual jefe del Pentágono, designado en 2017 en violación de una ley que prohíbe la designación para ese cargo de quienes hayan prestado servicio en las fuerzas armadas estadounidenses durante los siete años anteriores, ya que se retiró del servicio activo en el 2013, habremos de decir que se trata de un laureado oficial del “Cuerpo de Marines” con muy destacada actuación en la “Guerra del Golfo” (1991) y con altísimas posiciones de comando tanto en la invasión a Afganistán (2002) como en la de Irak (2003). La mediática gringa, tan dada a endilgarle apodos a todo el mundo, tanto amigos como enemigos, le ha bautizado con el de “perro rabioso” (mad dog), apodo que consideramos que está más que justificado en este caso si se toman en consideración muchos de sus cínicos y petulantes señalamientos como aquel de: “Sé cortés, sé profesional, pero ten un plan para matar a todos los que conozcas”, pronunciado durante la ocupación de Irak en el 2003, al igual que el otro irrepetible señalamiento que da inicio a estas notas (1).

Es a este guerrerista, mezcla de sociópata con sicópata, a quien Donald Trump ha confiado la tarea de consolidar bajo la amenaza de las armas el “patio trasero” suramericano, una vez que haya atado todos los cabos sueltos dejados en los primeros meses de este 2018 por sus anteriores enviados a la región (Rex Tillerson, Mike Pence y Mike Pompeo), quienes privilegiaron la aplicación de presiones de naturaleza económica y diplomática para el logro de los fines que les fueron encomendados.

Como es sabido por todos la gira suramericana del jefe del Pentágono tuvo lugar entre los días 12 y 17 de agosto, contemplando reuniones con los ministros de defensa d
e los dos “pesos pesados” suramericanos (Brasil y Argentina), y siendo recibido además por los presidentes de los más arrastrados cipayos o “socios confiables”, como ellos prefieren ser llamados (Chile y Colombia); siendo precedida por la visita a los mismos países del almirante John Richardson, jefe de operaciones navales de la armada estadounidense, y por la visita a Colombia de Nikki Haley, embajadora gringa en la ONU.

Dejando de lado todo eufemismo, el almirante Richardson fue enfático en señalar en todos los países visitados que las fuerzas armadas estadounidenses, y en particular la marina, querían asegurarse de que el país angloamericano fuese el "principal socio en materia de seguridad” de Latinoamérica; reconociendo que en esa materia, algunos funcionarios locales decían estar listos para la cooperación militar interamericana, desde misiones humanitarias, hasta misiones en ciberseguridad (2). Así mismo, en declaraciones a la Voz de América (VOA), señaló: “ queremos ser ese equipo estable, constante y comprometido que no deja de prestar su apoyo a la hora de la verdad”. Y todos sabemos lo que significa para los gringos “la hora de la verdad”, así como el hecho de que el equipo estable constante y comprometido del que está hablando es con toda seguridad la fuerza multiestatal invasora de nuestro país.

Por su parte la “glamorosa” señora Haley, a la usanza de las giras efectuadas en sus momentos por la secretaria de estado Clinton a países invadidos, como Afganistán, Libia e Irak, se hizo presente el 09 de agosto (tres días antes del inicio de la gira de Mattis) en el primer consejo de seguridad del presidente Duque celebrado en el Tibú, a escasa distancia de nuestra frontera, visitando luego la zona como si se tratase de los suburbios de alguna ciudad invadida de Siria o Somalia. En dicha reunión que muchos consideramos como la preparación político-diplomática de la gira del jefe del Pentágono, no se limitó sólo a solicitar a la comunidad internacional la acción de “aislar” al presidente Maduro, quien a su juicio debe “pagar un precio” por lo que ella considera es la “crisis humanitaria en la frontera” (3), sino que llegó al extremo de ungir como líder del movimiento regional en contra de Venezuela y a nombre de su gobierno, al recién estrenado presidente colombiano, al señalar de manera enfática y sin recurrir a sus frecuentes eufemismos: “… Estados Unidos apoya que el presidente Iván Duque lidere un movimiento regional contra el Gobierno de Venezuela” (4).

Entrando de lleno en los detalles de la gira es necesario decir que el jefe del Pentágono visitó en seis días cinco ciudades suramericanas en cuatro países: Brasil, Argentina, Chile y Colombia, en cada uno de los cuales al reunirse con sus ministros de defensa y/o presidentes, trató diferentes temas  (autorización de uso de bases militares, préstamos para adquisición de armamento, firma de convenios de cooperación militar, coordinaciones varias, etc.), destinados todos a incrementar la dependencia militar del imperio de dichos países. El único tema tratado de manera recurrente en todos los países fue el de Venezuela, ya que países que durante años recibieron nuestra solidaria ayuda humanitaria al haberle dado asilo a una cantidad importante de sus nacionales desplazados por sus conflictos internos (guerras civiles o cruentas dictaduras militares), se quejan ahora amargamente de que se hayan invertido temporalmente los flujos migratorios a causa de la guerra de cuarta generación que nos viene aplicando el imperio desde hace ya años; al mismo tiempo que con ello buscan impúdicamente congraciarse con el imperio que desde hace años ha venido planteando que sólo intervendría militarmente en Venezuela si fuese necesario para solventar una “crisis humanitaria”.

Es evidencia de lo anteriormente dicho el siguiente señalamiento emitido en Bogotá, el día viernes 17, por Sergio de la Peña, subsecretario adjunto de defensa de EE.UU. para asuntos del hemisferio occidental: "El caso de Venezuela es preocupante para toda la región, porque el flujo de refugiados fuera de Venezuela es significativo" (5); señalamiento que deliberadamente oculta que al menos en el caso de Colombia, más del 70 % de esos supuestos refugiados son ciudadanos colombianos o de nacionalidad venezolana-colombiana, representando una pequeña parte de los más de 6 millones que han vivido entre nosotros desde que comenzaron a llegar a mediados de los años sesenta, desplazados a causa de su terrible conflicto interno.

A una semana de finalizada la gira de este nefasto halcón debo decir responsablemente que estimo que ya ha sido acordada la integración de las fuerzas armadas de los países visitados a la fuerza multilateral que buscaba conformar el imperio para intervenir militarmente en Venezuela invocando supuestas razones de carácter humanitario, tal como lo hicieron en la Yugoeslavia de Milosevic en 1999; digo esto, basándome en los siguientes razones:

             Resulta muy poco verosímil que el jefe del Pentágono haya accedido a realizar una tarea en la cual previamente habían fracasado estrepitosamente el vicepresidente Pence y dos secretarios de estado (Tillerson y Pompeo), sin que antes se subiese logrado al menos un preacuerdo a ese respecto.

             Unas declaraciones del almirante John Richardson, jefe de operaciones navales de la armada estadounidense ofrecidas a la “Voz de América” (VOA), el servicio de radio y televisión internacional del gobierno de los Estados Unidos, poco antes de la llegada de Mattis, según las cuales algunos funcionarios locales de los países visitados decían estar listos para la cooperación militar interamericana, en especial para ejecutar operaciones “humanitarias” conjuntas.

             La suscripción con el gobierno de Colombia de un acuerdo que contempla el envío de un buque hospital de la marina estadounidense a la costa colombiana para apoyar y asistir a los llamados "refugiados" venezolanos que se encuentran en ese país. Una medida que resulta cuando menos redundante si se toma en consideración que para el mismo propósito ya se encuentran actuando los “Cascos Blancos” argentinos (6) y (7). Siendo oportuno señalar además que mientras una inmensa cantidad de medios internacionales han señalado que este hecho representaría la primera incursión militar estadounidense en la crisis de Venezuela, el jefe del Pentágono insiste ladinamente en señalar que: “Es absolutamente una misión humanitaria. No enviaremos soldados, enviaremos médicos (...). Están desbordando la frontera" (8). Inquietantes frases en boca de quien acostumbra incurrir en violentos excesos verbales sin preocuparse en modo alguno por las consecuencias de los mismos, ya que a diferencia de lo que dice el viejo refrán, este “perro” ladra, pero además muerde.
            
Ahondando un poco en el tema del buque hospital es necesario decir que el Comfort, que es el buque al que nos estamos refiriendo, es un auténtico centro clínico flotante que puede ser equipado para transportar a unos 1.215 efectivos médicos militares; tiene capacidad para realizar 12 cirugías simultáneas; cuenta con 1.000 camas clínicas; y está dotado de helicópteros artillados para el transporte de las bajas (9) (¿!). Como partiría del puerto de Norfolk, en la costa este norteamericana es bastante obvio que habría de ser fondeado en alguno de los puertos del Caribe colombiano pues sería ilógico que lo hiciesen pasar por el Canal de Panamá para fondearlo en alguno de los puertos del Pacífico. También se ha hablado de enviar el barco hospital Mercy, de similares características que el Norfolk cuyo puerto de origen se encuentra en San Diego, California, sobre el Pacífico norteamericano. No se precisa tener grandes conocimientos de la geografía colombiana para abordar a la conclusión de que ambos buques, siendo absolutamente inútiles para atender a unos supuestos refugiados venezolanos que tendrían que ser transportados centenares de kilómetros para poder ser atendidos, ni serán fondeados en los sitios que han dicho, ni serán tripulados exclusivamente por personal médico, sino que serán con  toda seguridad la vanguardia encubierta del dispositivo militar invasor. Recordemos que no sería la primera vez que tanto los Estados Unidos como Colombia utilizan el camuflaje de la Cruz Roja para sus acciones militares encubiertas.

Tal como titulásemos estas notas el jefe del Pentágono vino a ultimar los detalles de la intervención militar en Venezuela y efectivamente lo hizo; la fecha más probable de ocurrencia de este infausto evento que en caso de darse comportaría el riesgo de convertir a nuestro país y a toda la región en un gigantesco Vietnam, será en el lapso comprendido entre el 30 de agosto y el 12 de septiembre, coincidiendo como tantas veces hemos dicho, con la ejecución de las Maniobras Navales UNITAS LIX, en las costas del Caribe colombiano.

Aún no han acordado la forma de justificar tamaño exabrupto, ya que la justificación por vía de la existencia de una supuesta crisis humanitaria se les hace y se les seguirá haciendo cada vez más  cuesta arriba, sobre todo después de la entrada en vigor de las medidas de carácter económico, financiero, monetario y cambiario puestas en vigencia por el gobierno revolucionario durante los últimos días.

Es claro que evaluarán la utilización de otros motivos para justificar la invasión, entre los cuales habrá de estar el de la generación de un falso positivo militar en la frontera, que serviría para presentarla como una respuesta solidaria conjunta a supuestas violaciones de la seguridad interior de Colombia y el de la espuria solicitud de invasión por parte de un gobierno venezolano paralelo a ser montado en Colombia, donde ya funciona un ilegal tribunal supremo de justicia desde las instalaciones del mismísimo congreso colombiano. Al análisis de estos escenarios dedicaremos nuestro próximo trabajo.
¡Hasta la Victoria Siempre!
¡Patria o Muerte!
¡Venceremos!
(1)    http://www.resumenlatinoamericano.org/2018/08/19/la-gira-de-mattis-el-perro-guardian-del-hemisferio/
(2)    https://dialogo-americas.com/es/articles/us-wants-remain-partner-choice-south-america
(3)    https://www.laiguana.tv/articulos/314273-fragatas-corbetas-submarinos-venezuela/
(4)    https://celippor.blogspot.com/2018/08/laoligarquia-colombiana-pretende.html
(5)    https://www.efe.com/efe/america/politica/china-y-venezuela-grandes-protagonistas-de-la-gira-mattis-por-suramerica/20000035-3723365#
(6)    http://celippor.blogspot.com/2018/06/quehan-venido-hacer-los-cascos-blancos.html
(7)    http://celippor.blogspot.com/2018/07/alertaa-los-cascos-blancos-argentinos.html
(8)    https://www.efe.com/efe/america/politica/china-y-venezuela-grandes-protagonistas-de-la-gira-mattis-por-suramerica/20000035-3723365#
(9)    https://www.aporrea.org/tiburon/n329979.html

celippor@gmail.com

sábado, 3 de febrero de 2018

China, ¿Otro Estados Unidos para América Latina?

Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:

Con mucha sorpresa he leído unos documentos que me hicieron llegar desde Chile algunos amigos que tuvieron acceso directo a ellos, los mismos están referidos a la propuesta que la República Popular China hizo a los países de la región durante el recién finalizada II Foro ministerial China-Celac realizado en Santiago de Chile en enero pasado. El asombro viene dado porque dicho ofrecimiento no ha sido dado a conocer a la luz pública y no aparece en la “Declaración de Santiago” firmada por los participantes al finalizar dicho evento. De este documento vale resaltar el enciso 2.5 que en una de sus partes dice “Reconocemos que los Estados tiene derecho a su propio sistema político, social y cultural, como base indispensable para fomentar la paz y la armonía mundial, respetados los compromisos asumidos en los instrumentos regionales pertinentes”. Parece contraproducente, que menos de 24 horas después de firmada esta declaración, el Grupo de Lima autodenominado “perritos simpáticos en la alfombra de la Casa Blanca” se reuniera para decidir todo lo contrario, es decir acordar una declaración para no reconocer el derecho de los venezolanos a tomar sus propias decisiones políticas.



Pero, volviendo a la propuesta de China, en ella se incluía:
1.            Construir la gran interconectividad tanto terrestre como marítima. China participará de manera activa en la construcción de los campos de transporte, infraestructuras, energías, apoyará proyectos como el tren bioceánico y túneles bioceánicos, así como la apertura de más líneas marítimas y aerolíneas directas entre China y América Latina. Así mismo, China manifestó su disposición a firmar más convenios en el marco de la Franja y la Ruta de la Seda en la región, para obtener resultados prácticos cuanto antes.
2.            Cultivar un gran mercado de beneficio mutuo. China se dedicará a la facilitación comercial y de inversión con la región cultivando un Gran Mercado de 2.000 millones de habitantes entre China y América Latina. China le da la bienvenida a todos los países latinoamericanos a participar en su Primera Exposición de Importación, que se celebrará en noviembre de este año, para que América Latina y el Caribe (AL y C.)  exporten más artículos de alta calidad a China.
3.            Crear una gran industria independiente y avanzada. China tiene la capacidad de ofrecer equipos, tecnologías, fondos y capacitaciones relacionadas con los países latinoamericanos. Ambas partes pudieran acelerar la cooperación en cuanto a la capacidad productiva, construir los tres canales de logística, electricidad e información, poniendo en pleno juego los papeles de empresas, la sociedad y los gobiernos y ampliando los canales de financiamiento a través de fondos, créditos y seguros. Se propuso discutir la posibilidad de crear una mancomunidad de órganos financieros de explotación, construir más parques industriales y zonas económicas especiales.
4.            Aprovechar la gran oportunidad de innovación. La parte china está dispuesta a realizar el acoplamiento del Plan de Innovación Científica “la Franja y La Ruta” con América Latina para fundar una Ruta de la Seda de internet y la Ruta de la Seda digital entre ambas partes. Se puede fortalecer la cooperación en terreno aeroespacial, energías renovables, inteligencia artificial, grandes datos, internet y medicina biológica.
5.            Desarrollar un gran intercambio de igualdad y confianza mutua. China está dispuesta a fortalecer los intercambios de experiencias de gobernabilidad entre Estados, ampliar los intercambios entre partidos políticos, autoridades locales, medios de comunicación, think tanks, personas y juventud con AL y C. Ambas partes pueden establecer mutuamente más centros de cultura y más Institutos Confucio. China invitará a más de 600 líderes de partidos políticos de AL y C. a visitar el país en los próximos tres años, además de ofrecer 6.000 becas gubernamentales.

Lamentablemente, la declaración final y la declaración especial sobre la Franja y la Ruta de la Seda, no recogen estas precisiones que exponen la real magnitud de la cooperación china, más allá de rimbombantes declaraciones generales que los pueblos no entienden. Llama la atención que no hay ninguna manifestación de injerencia en los asuntos internos de ningún país, ni mención alguna a instalación de bases militares chinas en la región, tampoco insinuaciones acerca de la necesidad de crear bloques militares agresivos, no se observan condicionantes políticas o de otro tipo, así como imposiciones, a cambio de firmar esta declaración.

Tras el Foro y la presencia del Canciller Wang Yi, en la región, la respuesta estadounidense no se hizo esperar. Ante la preocupación manifiesta porque a pesar del trabajo de sus adláteres, cada vez más sumisos, Estados Unidos esté perdiendo posiciones en la región, de inmediato la contraparte de Wang, el ex director de Exxon Mobil y ahora, transitoriamente Secretario de Estado, Rex Tillerson, emprendió un viaje por la región. El objetivo de esta gira fue expuesta con claridad por el propio Tillerson en una conferencia impartida en la Universidad de Texas, en Austin el día antes de viajar a México, primera escala de su gira. Usando la típica retórica de su país en el siglo XIX, pero adaptada a los nuevos tiempos, el ministro imperial de relaciones exteriores comenzó por dar precisas instrucciones a las cancillerías latinoamericanas para contrarrestar la propuesta de Wang: “América Latina no necesita de nuevos poderes imperiales que solo miran por su interés. Estados Unidos es distinto: no buscamos acuerdos a corto plazo con ganancias asimétricas, nosotros buscamos socios".

Asimilando el golpe recibido en Santiago, donde el dueto Bachelet-Heraldo, dos de sus más cercanos vasallos, estaban más preocupados de su TPP11 y de asociar a América Latina y el Caribe contra Venezuela para pavimentar el camino al conflicto y la guerra, que de impedir el éxito de China en voz de su canciller y del propio presidente Xi Jinping quien saludo el evento, Tillerson respondió diciendo que por América, “se extiende la amenazante sombra de China y Rusia, dos países que han expandido su influencia económica en la región pero que son ajenos a sus aspiraciones democráticas”. Diría mi padre que está predicando moral con los genitales, aunque no precisamente usando esas mismas palabras. Tillerson quiso ser más preciso al referirse a China y Rusia, a fin de que no quedaran dudas de la llamada de atención, se refirió a las otras potencias afirmando que son fracasadas: “… la primera por exportar un modelo de explotación basado en los bajos salarios y el desprecio a los derechos humanos; y la segunda por vender armas a regímenes no democráticos”. Debe ser que Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Turquía, los tres mayores compradores de armas de Estados Unidos, deslumbran por sus avanzados modelos de democracia.

Sin embargo, hay que reconocerle a Tillerson que con mucho dolor se vio obligado a decir algunas verdades: “No nos gusta reconocerlo, pero nosotros somos el principal mercado de drogas”, sobre el mismo tema, refiriéndose a Colombia, aseveró que: “Es un fiel aliado, pero quedan retos por superar. Sigue siendo el mayor productor mundial de cocaína y el principal proveedor de Estados Unidos”. No se sabe si su visita a ese país será para intentar detener ese flujo o para mejorar la imagen de su “fiel aliado” habida las gigantescas ganancias que le produce tal negocio al sistema financiero de Estados Unidos, sin que el gobierno haya movido un dedo para suponer que realmente se desea contener ese comercio ilegal, fácilmente detectable si se quisiera, revisar las cuentas de los bancos, la proveniencia de las transacciones y los receptores de las mismas.  Cuando lo desean hacer, lo ejecutan y con mucha eficiencia. Al parecer, los “fieles aliados” y los “perritos simpáticos”, que parecieran ser lo mismo, se entienden muy bien con su amo.

Finalmente, el tema siempre presente de la guerra contra Venezuela será prioritario durante toda la gira y en cada punto de la agenda. Además del interés político de su país por derrocar al gobierno constitucional, en Tillerson concurre su motivación personal como directivo de la industria petrolera por hacerse de las formidables reservas energéticas del país. Como si del siglo pasado se tratara, y suponiendo revivir a Pinochet, Videla y otros personajes similares, presentes hoy en los gobiernos de Macri y en el próximo de Piñera, Tillerson apeló a las fuerzas armadas venezolanas para que den un golpe de Estado contra el gobierno. La respuesta vino del propio Ministro de Defensa, general Vladimir Padrino López quien expresó sin objeciones que “…a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) no le viene a dar instrucciones un señor imperialista”. 

sergioro07@hotmail.com