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domingo, 16 de junio de 2019

La nueva geopolitical de Panamá



Por Carlos Pérez Morales:
Las nuevas alianzas geopolíticas y militares; los conflictos de baja intensidad entre algunos países; la carrera armamentista; el incremento del tráfico de drogas; la guerra entre carteles de la droga y las instituciones públicas; el impacto del dinero de narcotráfico en políticas, finanzas y economía; la globalización de los delitos, como el mercado negro de armas, el tráfico ilegal de indocumentados, lavado de dinero, la delincuencia organizada, la violencia urbana, crean una nueva relación y estructura de poder en Latinoamérica. (José Chen Barría La Prensa. Panamá, 16 nov 2009). Panamá se ha transformado en una plataforma logística ineludible para los inversores extranjeros y vive desde hace años una expansión económica sin precedentes.  La inversión extranjera ha aumentado notablemente en el país.

Con la ruptura de las relaciones diplomáticas con Taiwán y el reconocimiento diplomático de la República Popular de China, la inversión económica de este país ha aumentado considerablemente. Esta nueva relación da un cambio a la geopolítica de Panamá.  Esta influencia del gigante asiático en Panamá es observada con mucha cautela y preocupación desde Washington.

 Desde que Panamá estableció relaciones diplomáticas con China en junio de 2017, los dos países han desarrollado una relación increíblemente fuerte. Solo las sensibilidades geoestratégicas relacionadas con la guerra comercial entre China Estados Unidos han impedido a los dos países anunciar la conclusión (en un tiempo récord) de un acuerdo bilateral de libre comercio. ¿Pero ahora es una cuestión de cuándo {?]  y los esfuerzos de China para atraer a América Latina y el Caribe a su Iniciativa "Ruta de la Seda,"

Los tránsitos a través del Canal de Panamá desde China hacia Estados Unidos y viceversa se han reducido como resultado de la Guerra Comercial y la subida de los aranceles decretados por el presidente Donald Trump.  Panamá ha sido una ficha perjudicada por la guerra comercial entre ambos países.
Estados unidos considera que China es un competidor comercial desleal.

Esto se refleja en la estrategia de seguridad nacional de la administración Trump, que considera a China como un "competidor" estratégico que debería estar contenido en todos los frentes.

En consecuencia, EE. UU. está restringiendo drásticamente la inversión extranjera directa china en sectores sensibles y persiguiendo otras acciones para garantizar el dominio occidental en industrias estratégicas como la inteligencia artificial y 5G. Está presionando a los socios y aliados para que no participen en la Iniciativa "Belt and Road", el programa masivo de China para construir proyectos de infraestructura en toda la masa de Eurasia. Y está aumentando las patrullas de la Marina de los Estados Unidos en los mares del este y sur de China, donde China se ha vuelto más agresiva al afirmar sus reclamaciones territoriales.

Las consecuencias globales de una guerra fría chino-estadounidense serían incluso más graves que las de la guerra fría entre los Estados Unidos y la Unión Soviética. (Roubini. The Guardian, 20 de mayo del 2019)
Las consecuencias globales de una guerra fría chino-estadounidense serían incluso más graves que las de la guerra fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Mientras que la Unión Soviética era una potencia en declive con un modelo económico fallido, China pronto se convertirá en la economía más grande del mundo y continuará creciendo.

Los nuevos acuerdos entre China y Panamá revelan una agenda bilateral ambiciosa que muestra una gran cantidad de agencia y liderazgo en el lado panameño, al mismo tiempo que resume los esfuerzos de China para reclutar al Sur Global, incluida Panamá, en su ambiciosa Iniciativa de la Ruta de Seda. Beijing ha declarado que esta estrategia global es "para lograr múltiples fines económicos y políticos" y ya cuenta con el apoyo de 14 países de ALC y 122 países de todo el mundo.
La nueva geopolítica de Panamá la hace girar un poco hacia China, lo que no implica la hegemonía de ese país asiático sobre el Istmo.

Analísta Geopolítico
carlosperezmorales@hotmail.com

sábado, 30 de junio de 2018

El mundo se debate en “Cumbres”

Por: Carlos Ellis: 
Para analizar la configuración del nuevo orden. 
En 19991 se dio el grito mundial que proclamo el fin de los conflictos políticos a nivel global, culmino la  “Guerra fría” y con ella surgió un espejismo de armonía, lo que Francis Fukuyama teorízo como “el final de la historia” esto  se interpretó como el punto final de la ideología del género humano y el nacimiento de la universalización de la democracia liberal occidental como forma de gobierno global definitivo. Un Sistema Internacional a la medida debió surgir, así ocurrió,  solo que  luego de tres décadas se encuentra perturbado por  acciones políticas que  afectan la sana motorización del complejo corporativo que lo sostiene; ocurriendo que el proceso de configuración histórico-social que se planificó  marca ahora un posible vencimiento que distorsiona dicho sistema orbitando la afectación sobre la territorialidad, los espacios y los recursos.

Todos los actores entran en juego y diferentes ciencias se enfrentan;  la diplomacia como elemento conciliador en las Relaciones  Internacionales nutre el espejismo de tranquilidad y el realismo distorsiona por el ejercicio del poder  y el interés  la defensa e integridad nacional, la resistencia de los menos desarrollados y el protagonismo de nuevos y crecientes actores.

En consecuencia,  tiempos turbulentos,  que obliga la interpretación de la actividad geopolítica  como el enfrentamiento entre proyectos globales,  por ende, una  dinámica que genera un conflicto global. Este fenómeno  pudiese describirse como una gobernanza total por parte de unos actores que no fue alcanzada y pretenden dar continuidad, economías que pugnan por su independencia y expansión intentando medianamente suplir el crecimiento ilimitado de un planeta con recursos limitados, o  corporaciones que desean controlar los escasos medios de producción; los resultados, la configuración de un modelo económico financiero mundial bajo el control de nuevas corrientes emergentes.

 Los acontecimientos mundiales obligan un estudio excautivo de los diferentes fenómenos que surgen producto de esta nueva configuración, tomando como referencia en la actualidad la pérdida del liderazgo mundial de los Estados Unidos de Norteamérica, allí la  importancia de una cumbre junto a  los seis países más industrializados;  Francia, Alemania, Japón, Canadá, Italia y Reino Unido, la Cumbre del G-7,  junio 2018, amos del  62% del Producto Mundial con dificultades ahora para imponerse bajo sus  condiciones a un  72% de consumidores en la Organización de Cooperación de Shanghái, otra cumbre realizada los días 9 y 10 de junio con fines estratégicos,

una territorialidad que alberga  las tres cuartas partes de la población del planeta,  donde Rusia amenaza el orden liberal y  China se apropia del mercado mundial junto a India, Irán, Pakistán, Azerbaiyán, Kazajistán y Turquía que juntos pugnan la descolonización del poder económico de occidente para dar una estocada al proyecto unipolar; es allí el conflicto global, avaluemos que actores se suman con pasos firmes  por la coexistencia del Estado-Nación aún en  riesgo de generar la hecatombe; para esta categoría es el proceso  de desdolarización del sistema económico y fluidez de capital mundial que solo puede  iniciar por  el mercado petrolero, porque fue bajo este esquema que se dolarizado el mundo (1971, pacto EE.UU-Arabia Saudita),   campo donde se viene estructurando una cesta de moneda y donde Venezuela se suma con “el petro” para el año 2019-2020.

En este contexto sin poder ser descartado el mecanismo de anclar el valor del bolívar a la paridad de este nuevo mecanismo de intercambio virtual, único con respaldo en un activo tangible,  pudiera resultar apalear la crisis monetaria del país. Siguiendo el contexto internacional, concatenado a la actividad del mercado petrolero,   la llamada “Ruta de la seda”  que triangulará su actividad comercial a través del Banco de Asia y en  moneda diferente al dólar,  es otro fenómeno que incide, estructura a la cual se han adherido más de 68 países, incluyendo oligarquías inglesas, francesas e italianas. Fenómenos  que alertan a la corporatocracia del mundo y no solo le urge realizar cumbres, sino que actúa estratégicamente y sin piedad sobre países que se suman a la contienda como el caso de Nicaragua,  donde China realiza la inversión mas ambiciosa en el continente americano “El canal de Nicaragua” la cual dará continuidad al proyecto económico asiático y con este un giro al sistema geoeconómico del planeta.

Otra cumbre de emergencia por los acontecimientos que se ventilan y no prometen detenerse;  Turín, Italia,  la reunión del “Club Bilderberg” realizada el viernes 15 de junio,  la máxima cúpula del complejo económico, financiero, militar y comunicacional del planeta,  ahora uniendo por primera vez a esta aristocracia y monarquía mundial, el Secretario de Estado del Vaticano,  Pietro Parolin,  lo cual confirma la disputa entre las religiones monoteístas del mundo, el Cristianismo, el Judeísmo y el Islán por el poder y su existencia global luego del decreto de Jerusalén como capital de Israel, siendo esto uno de los fundamentos principales en el conflicto con Irán, país con mayor fundamentalismo islámico.

La disputa  obliga tomar posiciones a todos los actores y relaciones de poder que intervienen, tomando en cuenta que la economía como principal factor en el conflicto es  globalizada y está en riesgo  el fracaso del modelo liberal  financiero “Bretton Wood” todo es afectado. Estados Unidos de Norteamérica sumergido en un proceso  de aislamiento internacional  por  políticas quizás  poco acertadas; ruptura del tratado nuclear con Irán, abre una nueva etapa de conflictividad en el Medio Oriente, “la gran guerra”  pudiera surgir y con ella  generar el colapso total del tránsito de petróleo proveniente del Golfo Pérsico (51% del que se consume diariamente en el mundo), unas políticas arancelarias sobre el acero y el aluminio generan fisura en las relaciones con su mayor socio.
Europa, ahora reunidos en Bruselas, Bélgica,  tratando el tema de la inmigración que ha afectado desde el punto de vista económico a España, Grecia, Chipre e Italia entre otros que aceleran el proceso de poner orden antes del cumplimiento del “Brexit”,  salida del Reino Unido de la Comunidad Económica Europea en marzo del 2019, pudiendo generar una caída abrupta del valor del euro por representar el 12% del PIB de la comunidad.
 
Temas vitales para el Sistema Internacional que ahora se contamina del establishment neoconservador de Donald Trump que adversa otras realidades,  economías emergentes que impulsan ahora el mundo de la “pos verdad” con mayor  presencia y control sobre los medios de comunicación,  la computación cuántica como nuevo paradigma que sustituye al “bits” por el algoritmo que  genera nuevos mecanismos de intercambios comercial llamado criptomonedas y golpea el poder económico global representado en la banca mundial (Rothschild),   la inteligencia artificial y la tecnología que nutre la cultura del descarte aumentando las  tasas de desocupación a nivel mundial, el desafío de la inequidad que da lecturas en eventos electorales importantes con resultados a dar  continuidad a la gesta, la presencia cada vez mayor del populismo en Europa y la fuerte presencia de China y Rusia en diferentes escenarios políticos con alta intensidad,  dan fe de que el mundo está inmerso en un proceso simultáneo de fragmentación e integración político-territorial que determinan las tendencias y genera una conflictividad que toca a todos.

La estrategia que se recomienda en el marco de la participación en esta contienda,  el denominado “poder blando” que rompe con el  paradigma clásico de la imposición del más fuerte, ahora expresado en el ejercicio de sumar las mismas tendencias a través de una  diplomacia de impacto y altura como  las alianzas que dan categorías y ventilan la magnitud de los próximos desenlaces, Francia-Alemania, China–Rusia, Israel-Arabia Saudita, Colombia-OTAN, Venezuela-Turquía, por nombrar algunas de ellas en estos últimos días; elevar la nueva modalidad  de estudios para este campo, Oriente-Occidente, Norte-Sur, Centro- Periferia, en este sentido Venezuela al no constituir un proyecto propio de alcance global aspira formar parte de la reconfiguración a la cual está inmerso el mundo de hoy;  repito, a esto obedece gran parte de la coyuntura venezolana y junto a esta la no generación de “Medios de producción” que tocaremos en el próximo análisis. 

Analista internacional

carlosellis1@gmail.com

jueves, 22 de febrero de 2018

Comprender para transformar


Por Julio A. Louis:

Al iniciarse el 2018 -que se presenta complicado en el plano internacional, regional y nacional- basándonos en el materialismo histórico que enseña la constante inter acción entre lo general y lo particular, y desde los objetivos de los trabajadores y del pueblo explotado, es dable observar una perspectiva internacional a mediano plazo favorable y otra regional, a corto plazo, desfavorable, influyente para Uruguay. En síntesis, importa una valoración internacional, regional y nacional, con el fin no sólo de comprender, sino de transformar la sociedad.  


Un tablero geopolítico internacional favorable 

Resalta la proyección de China, “pateando el tablero” económico y geopolítico mundial, a través de las construcciones que ha impulsado, en particular la “Ruta de la Seda” y la creación del BAII (Banco Asiático de Inversión en Infraestructura), que altera los acuerdos de la pos guerra de Bretton Woods y compite con los organismos controlados por EE.UU. como el Banco Mundial y el F.M.I.  No obstante en el Uruguay, las diversas instituciones y medios de prensa -salvo excepciones- y el gobierno, no se han dado por enterados que socios  tradicionales de EE.UU., tales como el Reino Unido, Francia, Alemania, Brasil, Corea del Sur o Israel, han adherido al BAII. Tan ansiosos por cualquier acuerdo de “libre comercio” el gobierno y su canciller no se han pronunciado, lo que es una forma de seguir fieles a la orientación de los organismos bajo la égida de Estados Unidos.    

En este siglo China ha pasado o pasará -según diversas opiniones- a ser primera potencia mundial, relegando a EE.UU., que presiona y amedrenta sin la fuerza del pasado para que nadie escape a su control, como sucede en Venezuela. Si no somos capaces de apreciarlo, estamos -en términos futbolísticos- en off-side.

¿China será otra potencia capitalista e imperialista, o como sostienen su Partido Comunista y su gobierno, está en una fase inicial del socialismo, en la que permanecerá a lo largo del siglo?  Es un tema que iremos abordando. De todas formas, el desarrollo de China perjudica a los custodios yanquis del “patio trasero”, abriendo mejores posibilidades para nuestros pueblos. Por de pronto, China cercada por bases de EEUU, no tiene una sola base propia fuera de su territorio.

Un duro giro reaccionario y pro yanqui regional

En un somero e incompleto recordatorio indicamos que en Honduras tras una grosera violación de la constitución y más grosero fraude electoral, un candidato centrista fue despojado de la victoria por Juan Hernández, quién mantendrá la total sujeción a Estados Unidos, poseedor hasta de una base militar, la de Palmerola, donde se calcula la presencia de quinientos marines .  En Colombia, a pesar de la paz acordada con la guerrilla de las FARC, centenares de presos de éstas, permanecen en prisión. En Perú, un pacto no declarado entre los fujimoristas y el presidente Kuczinsky acentúa el perfil pro yanqui del régimen. En Chile ha vencido Piñera -con una altísima abstención, demostrativa de las  limitaciones de esa democracia liberal. Antes venció Macri en Argentina, quien empieza a desmantelar los relativos avances para el pueblo de los gobiernos kirchneristas. Dejemos por el momento a Venezuela y Bolivia bajo la lupa agresiva de la reacción, o la confusa situación de Ecuador. En Brasil el autoritarismo judicial que responde a los intereses de las trasnacionales y las fuerzas reaccionarias, cierra el paso a la reelección de Lula, que  había mejorado las condiciones de vida del pueblo, el  que ya sufre  los planes “austeros” dictados por el gran capital internacional. El “abrazo del oso” se cierne sobre Uruguay.  

Uruguay: presente y futuro inmediato    

“Los objetivos centrales de cualquier gobierno que se precie de izquierda deberían tener relación con el desarrollo inclusivo con justicia social, la redistribución y des concentración de la riqueza y del ingreso, la independencia económica del exterior y del poder de unos pocos, todo ello enmarcado en el cambio social, en el de las estructuras productivas y en un Estado necesariamente fuerte, con participación activa en la vida económica.” Sin embargo en Uruguay “se ha acentuado la dependencia económica del capital externo, no se ha intentado modificar  las estructuras productivas, tenemos más concentración y extranjerización de la tierra, las políticas tienen como centro medular la inversión extranjera directa, básicamente extractivita, y recogen los fracasados esquemas neoliberales en materia fiscal, de precios, de ingresos, de comercio exterior y de desregulación estatal.  Tampoco ha mejorado la distribución del ingreso pese a condiciones externas muy propicias...”        

El desarrollo de la lucha de clases

Con un Frente Amplio anodino, trabado por las contradicciones internas, una oposición de derechas que también se desangra en luchas internas, pero intenta “un programa común” (reclamo de Larrañaga) o un “polo socialdemócrata” (reclamo de Mieres)  y una  izquierda alternativa (Unidad Popular) incapaz de batallar en las organizaciones de masas, obsesionada por partirlas -tal el engendro de largo  nombre y corta presencia de gente para dividir al PIT-CNT-, la lucha de clases se polariza entre el PIT-CNT y otras organizaciones populares tales como FEUU, ONAJPU, FUCVAM, y del otro lado, parecería ser por “Un solo Uruguay”, un movimiento poli clasista que intenta nuclear a la oposición al gobierno con propuestas confusas, pero orientadas “contra el Estado” y las conquistas modestas de los trabajadores y las clases, capas y sectores aliados, con enfoques que parecen semejantes a los gobiernos de los países vecinos.  

¿Por dónde empezar?
  
La coyuntura no es favorable para avanzar. Es que los progresismos se han limitado a “mojarle la oreja” a los grandes propietarios y beneficiarios del sistema, sin la visión de transitar hacia el socialismo. Y parece llegado el momento de la autocrítica, de mover las piezas con otra orientación, en un escenario de lucha de clases aguda que se avecina.  Por ende, es básico gestar conciencia internacionalista, conciencia nuestro-americana (la de la América dependiente), lo que implica fortalecer a los Estados Nacionales para la defensa de los pueblos contra la explotación imperialista. Lo contrario al proceder del gobierno con UPM.

En año preelectoral donde los partidos apuntan a ganar en 2019, la izquierda anti imperialista y socialista, deberá dar prioridad al fortalecimiento de las organizaciones de masas en pos de sus objetivos, a la formación de las nuevas generaciones, y no vivir obsesionada por el gobierno, porque si no hay pueblo bien consciente y movilizado de poco sirve ganar un gobierno, que forzosamente será más acotado que el actual por los organismos financieros internacionales, por los Macri y los Temer, por Fuerzas Armadas reaccionarias y por los medios masivos de comunicación, cuyo propósito es des informar y promover la miopía política de las grandes masas.   

La cuestión a profundizar es si esa izquierda puede existir en el F. A. sin someterse a la disciplina partidaria para conciliar con el sistema, o si es necesario otro paso, en el ocaso del “progresismo”, y gestar otra estructura política. Pero en cualquiera de esos casos, deberá apuntalar tácticamente a las fuerzas y o soluciones menos reaccionarias, sin comprometerse con programas o acciones que no sean las suyas, como se ha hecho en Chile y en Perú.   

jlui@vera.com.uy

sábado, 3 de febrero de 2018

China, ¿Otro Estados Unidos para América Latina?

Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:

Con mucha sorpresa he leído unos documentos que me hicieron llegar desde Chile algunos amigos que tuvieron acceso directo a ellos, los mismos están referidos a la propuesta que la República Popular China hizo a los países de la región durante el recién finalizada II Foro ministerial China-Celac realizado en Santiago de Chile en enero pasado. El asombro viene dado porque dicho ofrecimiento no ha sido dado a conocer a la luz pública y no aparece en la “Declaración de Santiago” firmada por los participantes al finalizar dicho evento. De este documento vale resaltar el enciso 2.5 que en una de sus partes dice “Reconocemos que los Estados tiene derecho a su propio sistema político, social y cultural, como base indispensable para fomentar la paz y la armonía mundial, respetados los compromisos asumidos en los instrumentos regionales pertinentes”. Parece contraproducente, que menos de 24 horas después de firmada esta declaración, el Grupo de Lima autodenominado “perritos simpáticos en la alfombra de la Casa Blanca” se reuniera para decidir todo lo contrario, es decir acordar una declaración para no reconocer el derecho de los venezolanos a tomar sus propias decisiones políticas.



Pero, volviendo a la propuesta de China, en ella se incluía:
1.            Construir la gran interconectividad tanto terrestre como marítima. China participará de manera activa en la construcción de los campos de transporte, infraestructuras, energías, apoyará proyectos como el tren bioceánico y túneles bioceánicos, así como la apertura de más líneas marítimas y aerolíneas directas entre China y América Latina. Así mismo, China manifestó su disposición a firmar más convenios en el marco de la Franja y la Ruta de la Seda en la región, para obtener resultados prácticos cuanto antes.
2.            Cultivar un gran mercado de beneficio mutuo. China se dedicará a la facilitación comercial y de inversión con la región cultivando un Gran Mercado de 2.000 millones de habitantes entre China y América Latina. China le da la bienvenida a todos los países latinoamericanos a participar en su Primera Exposición de Importación, que se celebrará en noviembre de este año, para que América Latina y el Caribe (AL y C.)  exporten más artículos de alta calidad a China.
3.            Crear una gran industria independiente y avanzada. China tiene la capacidad de ofrecer equipos, tecnologías, fondos y capacitaciones relacionadas con los países latinoamericanos. Ambas partes pudieran acelerar la cooperación en cuanto a la capacidad productiva, construir los tres canales de logística, electricidad e información, poniendo en pleno juego los papeles de empresas, la sociedad y los gobiernos y ampliando los canales de financiamiento a través de fondos, créditos y seguros. Se propuso discutir la posibilidad de crear una mancomunidad de órganos financieros de explotación, construir más parques industriales y zonas económicas especiales.
4.            Aprovechar la gran oportunidad de innovación. La parte china está dispuesta a realizar el acoplamiento del Plan de Innovación Científica “la Franja y La Ruta” con América Latina para fundar una Ruta de la Seda de internet y la Ruta de la Seda digital entre ambas partes. Se puede fortalecer la cooperación en terreno aeroespacial, energías renovables, inteligencia artificial, grandes datos, internet y medicina biológica.
5.            Desarrollar un gran intercambio de igualdad y confianza mutua. China está dispuesta a fortalecer los intercambios de experiencias de gobernabilidad entre Estados, ampliar los intercambios entre partidos políticos, autoridades locales, medios de comunicación, think tanks, personas y juventud con AL y C. Ambas partes pueden establecer mutuamente más centros de cultura y más Institutos Confucio. China invitará a más de 600 líderes de partidos políticos de AL y C. a visitar el país en los próximos tres años, además de ofrecer 6.000 becas gubernamentales.

Lamentablemente, la declaración final y la declaración especial sobre la Franja y la Ruta de la Seda, no recogen estas precisiones que exponen la real magnitud de la cooperación china, más allá de rimbombantes declaraciones generales que los pueblos no entienden. Llama la atención que no hay ninguna manifestación de injerencia en los asuntos internos de ningún país, ni mención alguna a instalación de bases militares chinas en la región, tampoco insinuaciones acerca de la necesidad de crear bloques militares agresivos, no se observan condicionantes políticas o de otro tipo, así como imposiciones, a cambio de firmar esta declaración.

Tras el Foro y la presencia del Canciller Wang Yi, en la región, la respuesta estadounidense no se hizo esperar. Ante la preocupación manifiesta porque a pesar del trabajo de sus adláteres, cada vez más sumisos, Estados Unidos esté perdiendo posiciones en la región, de inmediato la contraparte de Wang, el ex director de Exxon Mobil y ahora, transitoriamente Secretario de Estado, Rex Tillerson, emprendió un viaje por la región. El objetivo de esta gira fue expuesta con claridad por el propio Tillerson en una conferencia impartida en la Universidad de Texas, en Austin el día antes de viajar a México, primera escala de su gira. Usando la típica retórica de su país en el siglo XIX, pero adaptada a los nuevos tiempos, el ministro imperial de relaciones exteriores comenzó por dar precisas instrucciones a las cancillerías latinoamericanas para contrarrestar la propuesta de Wang: “América Latina no necesita de nuevos poderes imperiales que solo miran por su interés. Estados Unidos es distinto: no buscamos acuerdos a corto plazo con ganancias asimétricas, nosotros buscamos socios".

Asimilando el golpe recibido en Santiago, donde el dueto Bachelet-Heraldo, dos de sus más cercanos vasallos, estaban más preocupados de su TPP11 y de asociar a América Latina y el Caribe contra Venezuela para pavimentar el camino al conflicto y la guerra, que de impedir el éxito de China en voz de su canciller y del propio presidente Xi Jinping quien saludo el evento, Tillerson respondió diciendo que por América, “se extiende la amenazante sombra de China y Rusia, dos países que han expandido su influencia económica en la región pero que son ajenos a sus aspiraciones democráticas”. Diría mi padre que está predicando moral con los genitales, aunque no precisamente usando esas mismas palabras. Tillerson quiso ser más preciso al referirse a China y Rusia, a fin de que no quedaran dudas de la llamada de atención, se refirió a las otras potencias afirmando que son fracasadas: “… la primera por exportar un modelo de explotación basado en los bajos salarios y el desprecio a los derechos humanos; y la segunda por vender armas a regímenes no democráticos”. Debe ser que Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Turquía, los tres mayores compradores de armas de Estados Unidos, deslumbran por sus avanzados modelos de democracia.

Sin embargo, hay que reconocerle a Tillerson que con mucho dolor se vio obligado a decir algunas verdades: “No nos gusta reconocerlo, pero nosotros somos el principal mercado de drogas”, sobre el mismo tema, refiriéndose a Colombia, aseveró que: “Es un fiel aliado, pero quedan retos por superar. Sigue siendo el mayor productor mundial de cocaína y el principal proveedor de Estados Unidos”. No se sabe si su visita a ese país será para intentar detener ese flujo o para mejorar la imagen de su “fiel aliado” habida las gigantescas ganancias que le produce tal negocio al sistema financiero de Estados Unidos, sin que el gobierno haya movido un dedo para suponer que realmente se desea contener ese comercio ilegal, fácilmente detectable si se quisiera, revisar las cuentas de los bancos, la proveniencia de las transacciones y los receptores de las mismas.  Cuando lo desean hacer, lo ejecutan y con mucha eficiencia. Al parecer, los “fieles aliados” y los “perritos simpáticos”, que parecieran ser lo mismo, se entienden muy bien con su amo.

Finalmente, el tema siempre presente de la guerra contra Venezuela será prioritario durante toda la gira y en cada punto de la agenda. Además del interés político de su país por derrocar al gobierno constitucional, en Tillerson concurre su motivación personal como directivo de la industria petrolera por hacerse de las formidables reservas energéticas del país. Como si del siglo pasado se tratara, y suponiendo revivir a Pinochet, Videla y otros personajes similares, presentes hoy en los gobiernos de Macri y en el próximo de Piñera, Tillerson apeló a las fuerzas armadas venezolanas para que den un golpe de Estado contra el gobierno. La respuesta vino del propio Ministro de Defensa, general Vladimir Padrino López quien expresó sin objeciones que “…a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) no le viene a dar instrucciones un señor imperialista”. 

sergioro07@hotmail.com