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miércoles, 8 de abril de 2020

Entre la razón y el delirium en Brasil con Bolsonaro



 Por Bruno Lima Rocha:
El debate sobre el aislamiento social y los macabros planes de la alianza entre un pensamiento obtuso y la acción de desmantelamiento de la política económica, están llevando a una parte del país a los rayos del delirio. No abordo aquí la política lenta e insuficiente de emergencia económica, poco siendo implementada por el Ministro de Economía, el Chicago Boy of card, Paulo Guedes. Tampoco abordaré el hecho de que Jair Bolsonaro enmarca el alto dono de las fuerzas armadas, desde el fin de semana del 28 de marzo de 2020. Hago aquí un breve debate, en el que nos enfrentamos a un delirio manipulado, pero que ganó entrego en Brasil y atrapado en el bolsonismo como una identificación más allá de lo electoral.



Aislamiento social y manipulación masiva en favor del capitalismo de desastres
En primer lugar, es necesario reforzar que contamos con colegas, profesiones, áreas de estudio que se centren en temas como la convivencia humana, las relaciones sociales, el inconsciente, los niveles de interacción y la reinserción social. Dicho esto, reconozco el estudio de los expertos y reforzo sólo lo que es evidencia. Somos una especie gregaria, que depende de las relaciones sociales y se integra en diferentes etapas de la vida colectiva. Vivimos colectivamente y no individualizados, no atomizados.

Nuestro asombro es saber que el énfasis en las actividades remotas a distancia fue muy elogiado por los entusiastas del capitalismo en la etapa de "acumulación flexible", en obras que se pueden llevar a cabo a través de la mediación cibernética. Así que nos quedamos asombrados de esta situación. Necesitamos ver la luz del sol, tomar las calles e incluso tocar los bienes, cuyo fetiche tanto fortalece el consumo inconsciente. Resulta que, en este momento, nos enfrentamos a una situación de calamidad, que nos presa gramamos de la mayor expansión de la pandemia, como nos aconseja correctamente la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El impacto del aislamiento es aún mayor en las capas más vulnerables y empobrecidas de la sociedad. No es porque nos enfrentemos al aislamiento social, tanto las diferencias socioeconómicas como las más variadas formas de explotación y opresión dejan de existir. Por lo tanto, las dificultades aumentan según la posición en la muy injusta pirámide social brasileña.

"No fue depresión, era capitalismo". Aislamiento social y soledad en el mundo individualista
Una vez me preguntaron: "¿Cómo combatir los sentimientos de soledad?" No estoy en condiciones de responder a una pregunta así.  Puedo decir, sin lugar a dudas, que los derechos colectivos deben ejercerse, defenderse y protegerse.  Lo mismo ocurre con el concepto de "felicidad". Es muy importante reconocer el conocimiento que se concentra en el área de la psicología social, terapias, salud mental, salud colectiva, educación física, fisioterapia y similares. Las relaciones sociales son muy complejas y también debemos centrarnos en el ámbito de las humanidades que estudian el tema, para que convivimos con cierto grado de armonía, siempre que se conserven las condiciones materiales y el respeto colectivo. Por lo tanto, respondo que es muy importante reconocer la condición de "expertos" para discutir temas complejos y superar los "achismos y sentido común", marcados por noticias falsas. Una vez que el pastel fecal simbólico ha sido volcado, estos contenidos fétidos circulan en Internet.

Por lo tanto, además de lo que se puede lograr mediante la lucha autoorganizada, lo más relevante es defender tanto el Sistema Unificado de Salud (EL SUS), y estar en alta guardia en la defensa incondicional del Sistema Unificado de Asistencia Social (SUAS). Sólo las políticas públicas y la organización social pueden salvarnos de la presión que surge de las desesperaciones diarias del capitalismo periférico y del negocio poscolonial que se revolcón en Brasil.

Aislamiento social y "opinión" sobre
Otra pregunta que se ha repetido desde el discurso del presidente Jair Bolsonaro, publicado el 13 de marzo, es si las Directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para contener la pandemia son correctas. La respuesta que puedo tratar de desarrollar en estas condiciones es OPINAR basado en la ciencia, siguiendo las directrices de la OMS, y repitiendo experiencias históricas de cómo los países han enfrentado y salido de situaciones limitistas con medidas para planificar la economía e inyectar liquidez para la generación de ingresos de familias, trabajadores formales e informales y micro y pequeñas empresas.

Cualquier orientación que no repita mínimamente la defendida por la OMS (aislamiento social), en las Naciones Unidas (ingreso básico universal) y en el área económica del G20 (menos Brasil, con nueva entrada de dinero y poniendo fin a la falacia del techo de gasto), es errónea. No sólo el mal refleja el sociópata de un pequeño número de brasileños que son muy privilegiados y que no quieren renunciar a un modelo económico concentrado, que debilita el empleo formal y aumenta la vulnerabilidad del país y de la gente común.

Señalar conclusiones
No abandonaremos la situación post-pandemia si no sobrevivimos como sociedad durante el período pandémico. Es urgente recuperar alguna razón en el debate colectivo y en la esfera pública y así bloquear la estupidez del debate de extrema derecha, alimentado hacia atrás por la predicación de fariseos oportunistas. No es difícil recordar que, aunque todo el mundo quiere ver milagros y que la fe realmente puede mover montañas, estamos en un país donde transmiten, de una manera tóxica, a "sesiones de curación" hechas por charlatanes en televisores abiertos, concesiones públicas revendidas por mercenarios de la baronía de las comunicaciones. El efecto de esta lija es incluso mayor que la absurda predicación del también charlatán Olavo de Carvalho y sus secuaces cibernéticos.

Lejos de mí defender cualquier imposición científica, en general, poniendo fin a estas imposiciones con un elogio velado al eurocentrismo y al "mérito". Pero ante la pandemia y como la menos peor se generó en las relaciones entre los Estados y el sistema de las Naciones Unidas, es necesario seguir las directrices de los organismos de las Naciones Unidas, tanto en la lucha contra la pandemia como en la defensa urgente de los planes económicos de tipo keynesiano y algunos planes Marshall para reconstruir los sistemas productivos y el tejido urbano más empobrecido en el momento posterior a la pandemia.

En Brasil es necesario, mínimamente, atacar duramente a dos enemigos: el delirio de la extrema derecha y su manipulación de masas tratadas como el ganado de la canción de Zé Ramalho, y el modelo económico sociópata y de artista de Paulo Guedes y su compañía de Chicago Boys.

Traducción al Español Sylvia Ubal ---sylviaubal@gmail.com
blimarocha@gmail.com

miércoles, 25 de marzo de 2020

Pandemia en Brasil bajo el desgobierno de Bolsonaro



Por Bruno Lima Rocha:
1ª parte
Es difícil hacer análisis en tiempo real, con la velocidad de la pandemia del virus corona avanzando y el mal gobierno confundiendo más que ayudar. En las palabras que siguen el intento es acercarse a las propuestas reales y las. Empecemos. No hay manera de analizar el comportamiento de Jair Bolsonaro, su descendencia y la mayoría de sus ministros sin tener en cuenta el factor irresponsabilidad. Muchos me han preguntado al respecto y aún más me pregunto:



¿Por qué? ¿Cuál es la relación causal entre la demencia y la necro política del presidente que debe prohibirse urgentemente? Aquí hay una oportunidad. Si Bolsonaro admite el tamaño de la gravedad de la pandemia y toma medidas similares a las adoptadas por los gobiernos europeos y anglosajones -incluidas las primeras medidas estadounidenses bajo la administración Trump, un gobierno al que es servil y hace- necesariamente tienen que cambiar el modelo económico. Para cuando comencé este texto, la administración de Paulo Guedes -el Chicago Boy al frente del gobierno proto fascista- ni siquiera había contribuido al 3% del PIB en medidas de emergencia para contener los efectos de la pandemia (incluyendo el ida y vuelta del MP 297 , la de Sociopatía).

Pensemos juntos: en el Estado español están poniendo el 20% del PIB en el llamado cinturón de seguridad social; estados Unidos, con recursos del gobierno federal por sí solos, contribuirán alrededor de 1 billón de dólares en ayuda económica a 4 billones de dólares; en el Reino Unido, el gobierno del demente conservador Boris Johnson se compromete a pagar hasta el 80% de los salarios dentro de un límite máximo de 2.500 libras esterlinas para no cargar el seguro de desempleo del país; la administración central de la Unión Europea dijo que pondría alrededor de 1 billón de euros. Es una cuenta de llegada. O los especuladores que dirigen la economía brasileña abandonan el modelo, o duplicarán las apuestas en confusión y caída a gota para no "ampliar aún más el déficit fiscal" de Brasil. Ese es el nivel de estupidez y sociópata. Parte 2 Nos enfrentamos a dos infiernos tropicales - y subtropicales en el caso de la Región Sur - y son simultáneos.

El primero se refiere a la negación de la pandemia en toda su dimensión por parte del presidente de la república, su descendencia y sus esbirros. Para preservar el modelo económico austeridad el punto de convergencia de los estafadores y la traición iniciada en el segundo gobierno Dilma Rousseff cuando el jefe de Estado coloca a Joaquim Levy, también Chicago Boy, en la Granja  y mantener la temperatura de agitación proto fascista con sus seguidores en las redes sociales, el discurso "olavista" se reanuda cada dos días. Y al mismo tiempo, el propio Bolsonaro, al reforzar más de sí mismo, pierde la adhesión al duplicar la apuesta entre el 30% y el 35% de lo incondicional.

Podemos observar en este esfuerzo macabro el discurso olavista de Bolsonaro y el resonante eco de los manipuladores de la fe de los demás, los empresarios de la fe que operan redes de recaudación de dinero sano (en especie) en los servicios de adoración al demonio del capitalismo. No mencionaré el nombre de estos herejes para no entrar en disputas legales, pero todos y todos sabemos quiénes son los fariseos y Herodes de Bananistan, la misma iia que ayuda a elegir a Eduardo Bananinha como el diputado federal más votado en la historia del país. Repito lo que he estado diciendo sin sesionar: no todo el evangelismo es un fariseo como no todo el pentecostalismo, ni hay un liderazgo vertical en estas religiones. Es necesario reconocer y ser comprensivos con todos los esfuerzos de los protestantes evangélicos de la Teología de la Misión Integral, en el mismo camino de la Teología de la Liberación, y la primera línea de lucha popular en Estados Unidos.

Pero a pesar de estas consideraciones, en la alta jerarquía farisea, se encuentra el peligro. Los líderes empresariales que manejan los puntos de recaudación de dinero en los cultos en los principales centros de adoración de becerros de oro - y, no casualmente, están a la cabeza de poderosos conglomerados entre medios de comunicación y negocios, estos son peligrosos partidarios del proto fascismo tropical y el irresponsable que fue elegido presidente.

Piense en el olavista más alucinante, junto al partidario más infame del exterminio parapolicial y añada a los imbéciles más idiotas manipulados por los fariseos. Esta es la suma explosiva del bolsonismo básico, nuestros vecinos y vecinos de clase media baja; la clase trabajadora y las comunidades periféricas. Personas con las que vivimos todos los días y no se manifiestan abiertamente, sino que se vuelven "poseídas" en las redes sociales, "orgullosas" de errar y regencia, rompiendo la lengua de Machado de Assis y Carolina de Jesús al elogiar la tortura y ejecuciones extrajudiciales. Brasil tiene esta composición ideológica en el tejido social e instituciones que reproducen y alimentan este tipo de comportamiento. Estos son los datos de la realidad y no se puede negar, sólo luchar y organizarse para transformar estas condiciones.

3ª parte
Nos enfrentamos a dos infiernos tropicales -y subtropicales en el caso de la Región Sur- y son simultáneos. El primero se refiere a la negación de la pandemia en toda su dimensión por parte del presidente de la república, su descendencia y sus esbirros. Para preservar el modelo económico austeridad - el punto de convergencia de los estafadores y la traición iniciada en el segundo gobierno Dilma Rousseff cuando el jefe de Estado coloca a Joaquim Levy, también Chicago Boy, en la Granja - y mantener la temperatura de agitación proto fascista con sus seguidores en las redes sociales, el discurso "olavista" se reanuda cada dos días. Y al mismo tiempo, el propio Bolsonaro, al reforzar más de sí mismo, pierde la adhesión al duplicar la apuesta entre el 30% y el 35% de lo incondicional.

Podemos observar en este esfuerzo macabro el discurso olavista de Bolsonaro y el resonante eco de los manipuladores de la fe de los demás, los empresarios de la fe que operan redes de recaudación de dinero sano (en especie) en los servicios de adoración al demonio del capitalismo. No mencionaré el nombre de estos herejes para no entrar en disputas legales, pero todos y todos sabemos quiénes son los fariseos y Herodes de Bananistan, la misma iba que ayuda a elegir a Eduardo Bananinha como el diputado federal más votado en la historia del país. Repito lo que he estado diciendo sin sesionar: no todo el evangelismo es un fariseo como no todo el pentecostalismo, ni hay un liderazgo vertical en estas religiones. Es necesario reconocer y ser comprensivos con todos los esfuerzos de los protestantes evangélicos de la Teología de la Misión Integral, en el mismo camino de la Teología de la Liberación, y la primera línea de lucha popular en Estados Unidos.

Pero a pesar de estas consideraciones, en la alta jerarquía del fascista, se encuentra el peligro. Los líderes empresariales que manejan los puntos de recaudación de dinero en los cultos en los principales centros de adoración de becerros de oro - y, no casualmente, están a la cabeza de poderosos conglomerados entre medios de comunicación y negocios, estos son peligrosos partidarios del proto fascismo tropical y el irresponsable que fue elegido presidente.

Piense en el olavista más alucinante, junto al partidario más infame del exterminio para la policía y añádase a los imbéciles más idiotas manipulados por los fariseos. Esta es la suma explosiva del bolsonismo básico, nuestros vecinos y vecinos de clase media baja; la clase trabajadora y las comunidades periféricas. Personas con las que vivimos todos los días y no se manifiestan abiertamente, sino que se vuelven "poseídas" en las redes sociales, "orgullosas" de errar y regencia, rompiendo la lengua de Machado de Assis y Carolina de Jesús al elogiar la tortura y ejecuciones extrajudiciales. Brasil tiene esta composición ideológica en el tejido social e instituciones que reproducen y alimentan este tipo de comportamiento. Estos son los datos de la realidad y no se puede negar, sólo luchar y organizarse para transformar estas condiciones.
Tal tragedia social también golpea a los ignorantes con un diploma de "nivel superior", pensares decir, critico pensamiento.

Supongamos que el Bolsonaro finalmente asume el tamaño de la pandemia y toma todas las medidas necesarias para aplanar la curva de expansión del virus. ¿Cuál es la consecuencia lógica de esto? Una disminución aún más drástica de la actividad económica, a través del tema de la circulación controlada de carga y personas, y la urgente necesidad de planificación económica de los servicios esenciales.

La decisión correcta en este momento sería garantizar la cuarentena de todas las categorías del mundo del trabajo que no se consideraran esenciales de acuerdo con las directrices del Ministro de Salud siguiendo quiénes. ¿Eso va a pasar? En su totalidad posiblemente no, a menos que los gobiernos estatales continúen tomando la iniciativa y se opongan a la inacción del desgobierno de bolsonóculo.

Si el Ministerio de Salud tiene en cuenta y aplica todas las directrices de la OMS, ¿cómo es la actividad económica en Brasil? Otro problema concreto. ¿Cómo aplicar estas directrices en comunidades urbanas con malas condiciones sanitarias? ¿Qué pasa con los recursos de los gobiernos locales en las líneas presupuestarias más allá de la salud pública? Como un cronista del viejo "es correcto, sí" diría.

Una vez más el Bolsonaro desgobierno tendrá que luchar ya no con sus partidarios en los estratos sociales más cercanos a la base de la pirámide medida ibge (otro de los institutos de investigación negados por el olavismo imbéciles), pero con la parte superior de la cadena alimentaria urbana, con prestamistas y evasores de importadores (como un cierto hombre de negocios calvo que aparece sin dejar de hablar de estupidez).

Si por un milagro del Consejero de San Antonio el desgobierno de los imbéciles sigue las directrices de la OMS, no querrá seguir las otras indicaciones de los organismos de las Naciones Unidas, como garantía de ingresos básicos para toda la ciudadanía, aún más en tiempos de calamidad. Al hacerlo, Bolsonaro tendría que elegir entre seguir en el gobierno renunciando al austericidio de los Chicago Boys, y al mismo tiempo, abrir porciones del gobierno a otra ola de neoliberales, estos haciéndose pasar por "arrepentidos" o a favor de medidas extremas contra el modelo de necrosis social que el canalla neoliberal a behest de los prestamistas siempre ha defendido.

Una vez más no voy a nombrar nombres aquí, pero sugiero que todos y todos identifiquen a estos que están en condición de "arrepentimiento de pasajeros" y ver el papel que han cumplido en las gerencias privatistas o la posición en la cadena alimentaria de la operación internacional de préstamos en Brasil bajo los nombres pomposos como "administradores de riesgos".

Globo, sí mismo, con todo su potencial, refleja casi en su totalidad en los editoriales de "economía" (lo más sabio sería llamar a la especulación editorial para la financiación) un intento desesperado de preservar el modelo, pero oponiéndose al presidente Irresponsable. Esta puede ser la ventana de oportunidad, la derecha está agrietada, el extremo derecho aislándose e incluso el banco y los especuladores pueden estar al borde de una crisis nerviosa con los dementes en la meseta.

Última parte
Hablando de la obviedad, es hora de enterrar el neoliberalismo de una vez por todas y junto con esto toda la dimensión imbécilmente del olavismo y las adyacencias. Si el gobierno federal quisiera -aunque sabía que no quería- tomaría medidas básicas. He enumerado algunas, después de hablar con profesores e investigadores de economía política y teoría monetaria moderna (MMT), he enumerado algunas medidas que tienen cierta acumulación de experiencia histórica y podrían tomarse inmediatamente.
Estos no serían exclusivos:
  • Federalizar o perdonar la deuda de los estados y municipios, condicionando la aplicación de estos recursos para contener la pandemia y reducir el impacto socioeconómico
  • Fin o cambio tanto de la Regla de Oro como del Techo de Gasto.
  • Posibilidad de que el Banco Central y Caixa Económica sienten los valores de la Tesorería Nacional (reduciendo así la presión de los concesionarios del circuito financiero de juegos de azar).
  • Promulgar la economía planificada para los bienes esenciales e incluir en esta esencialidad todo lo que garantice el bienestar colectivo.
  • Suspensión inmediata de las facturas básicas como electricidad, agua, teléfono, internet y acceso a cestas básicas para los estudiantes de escuelas públicas que tuvieron acceso a las comidas escolares. 
  • Garantía de empleo e ingresos con cobertura salarial por parte del gobierno (hasta el 80% con un límite máximo ampliado, como ejemplo de la medida que está adoptando el Reino Unido e incluso Venezuela). 
  • Líneas de crédito y capital de trabajo para pequeñas empresas, con un techo en el movimiento anual y que generen empleos directos. 
  • Ingreso básico universal recomendado por las Naciones Unidas

Serían medidas básicas iniciales para evitar que la pandemia se convirtiera en una desgracia corporativa. Es lo opuesto a la necro política, el fariseo, los proto fascistas y los sociópatas de la hacking de préstamos incrustados en la alta jerarquía económica del desgobierno de Bolsonaro. La situación es tan grave que incluso tiene especulador profesional, gestor de corretaje de aplicaciones de riesgo exigiendo un gasto ilimitado, así como un Plan Marshall tropical. Ya era hora. Derrota a los fascistas y contienen la pandemia.
El momento es presionar y prepararse para pagar cuando se suspende el aislamiento social. Mañana siempre será otro día.

Traducido al Español: Por Sylvia Ubal
blimarocha@gmail.com

miércoles, 11 de septiembre de 2019

El cinismo y su común denominador en la política



Por Juan Pablo Cárdenas S.:
Si el Presidente Piñera no fue más drástico en repudiar las expresiones de su colega Jair Bolsonaro, respecto del rol de Pinochet en el golpe de estado de 1973, probablemente se deba a que no está en desacuerdo con el pensamiento de su colega brasileño, sino únicamente por la forma y oportunidad en que se manifestó. No hay que olvidar que nuestro Mandatario fue uno de los más entusiastas partidarios de la dictadura militar chilena y se supone uno de los más agradecidos por aquellos 17 años en que, de la nada, cimentó una enorme fortuna económica.


El país no puede olvidar que fue, también, uno de los muchos políticos y empresarios que fueron a solidarizar con el ex Dictador y visitarlo mientras éste estuvo detenido en Londres. A punto de ser procesado por la justicia internacional por sus graves acciones en contra de los Derechos Humanos y que fuera repatriado a Chile mediante una escandalosa componenda de diversos y variopintos actores nacionales y extranjeros.

Tampoco hay que extrañarse la tibia reacción de la derecha chilena respecto de los improperios de Bolsonaro contra la ex presidenta Bachelet y su asesinado padre. Más bien la solidaridad con la ex presidenta puede ser vista como un acto de hipocresía de quienes hace 48 años alentaron y justificaron la asonada militar repitiendo una y otra vez que el alzamiento castrense había venido a evitar una eventual dictadura marxista o comunista, como la temida posibilidad de que nuestro país siguiera el rumbo de Cuba. Patricio Aylwin, Eduardo Frei Moltalva y muchos otros dirigentes demócrata cristianos que en medio de la masacre practicada por los militares agradecieron ante el mundo que los traidores y asesinos de Allende hubieran consumado tan “patriótica” acción, coincidiendo ciertamente con las mismas palabras de Bolsonaro.

El sentido común nos indica que más allá de los “excesos”, como dicen, cometidos por la Dina o la CNI, la inmensa mayoría de la derecha chilena, del empresariado y de los grandes medios de comunicación de soslayo siguen justificando el Golpe de 1973.  Los que solo empezaron a decepcionarse de Pinochet cuando se enteraron de su falta de probidad y enriquecimiento ilícito. Y no a causa de sus delitos de lesa humanidad, la existencia hasta hoy de detenidos desaparecidos, la tortura masiva y sus campos de concentración y exterminio.

Sin embargo, tras los improperios de Bolsonaro han reaparecido los Caifás en nuestra política y no son pocos los que rasgan sus vestiduras escandalizados de lo que dijo, aunque en realidad sabemos que piensan exactamente igual a él hasta hoy mismo. Mientras los más prudentes y oportunistas solo se “lavan las manos” a propósito del revuelo causado.

Como estamos en septiembre, no faltan tampoco los ex allendistas, incluso entre  los que fueron sus ministros y subsecretarios que, luego de haber abandonado totalmente las ideas del extinto mandatario, aprovechan el momento para lucrar políticamente de su consecuencia y heroísmo, cuando desde hace tiempo abrazaron el legado neoliberal de la Dictadura y se encuentran muy cómodamente apoltronados dentro del sistema institucional que nos heredó y que los gobiernos de la Concertación y la Nueva Mayoría han venido a legitimar. Aunque a ratos se lamentan de las abusivas atribuciones el Tribunal Constitucional y de los altos niveles de inequidad social que todavía imperan después de  tres décadas de postdictadura.

Cinismo, doblez, simulación y artimaña son otros sinónimos de la hipocresía que marca el proceder de la política chilena cuanto, desde siempre, las relaciones internacionales. Son los términos que explican que los que respaldaron por 17 años a una dictadura catalogada como la más criminal de la historia americana hoy se alboroten por lo que sucede en Venezuela, pero se mantengan impertérritos por lo que acontece realmente en su vecina Colombia, donde los dirigentes sindicales son asesinados cotidianamente. Que sigan descalificando a la Revolución Cubana que exhibe los mayores índices de equidad, educación, salud y otros logros dentro del Continente. Que callen, por razones comerciales, lo que acontece en China y otros países convertidos en los principales destinos de nuestro cobre y otros pocos productos de exportación.

Asimismo, cobardía, inconsistencia ideológica y oportunismo son los calificativos para representar la hipocresía de no pocos izquierdistas y otrora evolucionarios que en privado también confiesan que, de haber acertado en su puntería los que atentaron contra la vida Pinochet no se habrían forzado en hacerse pasar por pacifistas, después de haber fundado y propiciado las acciones del MIR, el Mapu Lautaro, el Frente Patriótico Manuel Rodríguez y otros referentes de disidencia con la vía democrática hacia el socialismo de la Unidad Popular y la posterior lucha contra la opresión cívico militar.  Dejando esa larga estela de combatientes acribillados, exiliados y purgados hasta hoy para acabar integrando la clase política que hoy se enseñorea en el Estado y los partidos políticos. Todos los cuales mantienen sus denominaciones de antaño cuando en realidad son fieles expresiones, con leves matices, del régimen todavía vigente. Y cómplices pasivos de todos los despropósitos del presente.

Quizás si lo único sensato sea lamentarse de que un supra organismo como las Naciones Unidas destaque en sus organizaciones a personas de largo itinerario en la política interna de sus países de origen. Todos los cuales permanecerán amarrados a la contingencia de sus naciones y, por lo mismo, se demostrarán sometidos a los intereses mundiales y al lobby de quienes los llevaron a ocupar estos altos cargos. Que no se prefiera a quienes pueden actuar con más libertad y solvencia, sin cálculos electorales o tratando de equilibrarse o equiparar realidades muy disímiles a objeto de resultar ecuánimes y ponderados ante el mundo. Otras dos lamentables características de una política que hoy extraña la ausencia de los auténticos valores y reformadores de la historia universal.

juanpablo.cardenas.s@gmail.com

sábado, 31 de agosto de 2019

Argentina, tierra de nadie, arde junto a la Amazonia por acción del hombre


Por Norma Ferreyra: 
Así de mal, desperté a fines de la semana pasada, diciéndole a un ser querido, que ”no sabía si salir corriendo a plantar un árbol o tomar un cohete a la luna”. 

El primer titular que leí hace un par de días fue este:” Gobierno de Trump ha dispuesto entregarle 40 millones de dólares adicionales a la nefasta y criminal oposición venezolana para cooperar en sus esfuerzos por derrocar al Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela,  Nicolás Maduro Moros y el Grupo del G7,  integrado por los siete países más ricos del planeta, acordó al término de su deliberaciones en Biarritz Francia, aprobar la erogación de la miseria de 20 millones de dólares, para ayudar a contener y apagar el  voraz incendio que desde hace más de cuatro semanas destruye la Selva del Amazonas, el mayor pulmón de la humanidad… Los incendios afectan vastas hectáreas del Amazonas y el número de fuegos alcanzó un nivel récord en Brasil este año….. el presidente de Bolivia Evo Morales adquirió un Boeing 747 Supertanker, pero de momento su acción no ha sido suficiente.” (sólo Perú, ofreció ayuda a Bolivia, como lo hizo con Argentina, por Malvinas….Gracias….hermano sudamericano).


 La crisis en la Amazonía es un ejemplo de fuegos que se prenden de manera deliberada, a fin de desmontar tierras que se usan para cultivar o para que el ganado paste. La demanda mundial de soya y ganado vacuno, sobre todo desde que China se ha vuelto más rica y más gente puede comprar carne. Jair Bolsonaro, ha defendido la expansión de la industria agrícola y descartó la idea de aumentar protecciones a grupos indígenas que viven en la selva, lo cual ha creado  preocupación. Y tratándose de una bestia como él, no esperábamos otra cosa)

En el sureste asiático se está dando un patrón similar. En muchos casos los bosques fueron remplazados por plantaciones. Los incendios en Indonesia son bastante diferentes de lo que están sucediendo en las zonas septentrionales del mundo, como el Ártico. A mediados de este año, se desataron incendios forestales en toda la región, incluyendo Alaska, Groenlandia y Siberia, en lugares que no solían incendiarse. También incendios en varias regiones de África.

Y no hace falta desmentir a Darwin, es evidente que no somos el último eslabón de las especies. Sin lugar a dudas su teoría no funciona. El ser humano camina hacia el precipicio y se tumbará en caída libre en el fondo más oscuro de la tierra. Le falta inteligencia y desconoce el amor al otro.  Y quienes conservamos ese amor también pereceremos, por ignorancia, pues no entendemos aquello que es tan claro como el agua, del DIVIDE Y REINARÁS. Y nos dejamos separar en bandos, porque no pensamos en la maldad del otro. Y los enemigos del hombre sano y justo, hacen de las suyas para acabarnos. No se detienen ante nada, usan la tecnología para dominarnos y usarnos como “Conejitos de indias” o para que seamos sus esclavos mansos y obedientes. Entonces, inventan Grupos o Partidos, ya sea de Fútbol, de básquet, Seguidores de los Piojos o de Los Redonditos de Ricota. Y por supuesto, crean los Partidos Políticos ( los hay de derecha, de Izquierda y del centro, o sea, para todos los gustos)  Y nos dicen que lo que opina la mayoría es lo que vale para consagrar a un cualquiera que se postule, como Mauricio Macri, aunque la patria quede reducida a cenizas, como si hubieran incendiado, tal cual un un bosque o una selva. Pero este incendio es el peor de todos, no podemos salvarnos ni corriendo en contra del viento, como hacen los animales. Y quedaremos todos, como escombros abandonados donde no crece ni la hierba.

 Darwin, te equivocaste. Somos ignorantes, ambiciosos y desamorados. No nos salvamos, con esa inteligencia que quisiste reconocernos. Por suerte, el planeta se salvará. Los animales también. Ellos corren o vuelan ante los incendios provocados por el hombre, porque aprendieron a unirse en la desgracia, no se atacan entre ellos en la huida. Una gacela y un león van a la par, un pájaro y un buitre, vuelan juntos, sin problemas. Saben algo que nosotros no aprendimos ni con nuestro “Martín Fierro”, cuando predicaba: “los hermanos sean unidos porque esa es la ley primera, tengan unión verdadera, en cualquier tiempo que sea, porque si entre ellos pelean, los devoran los de afuera

Hoy desperté con peor, la Argentina con default técnico, corrida bancaria para sacar los ahorros de los bancos y un gobierno obligado por el FMI para quedarse a defender los intereses de los EEUU. ¿Uds creen que dejarán que asuma el que, prácticamente, ya fue electo presidente Fernández? Nunca, no sé si perfeccionarán el fraude que vienen programando con Samrtmatic o provocarán un golpe militar, pero es una fija que intentarán doblarle el brazo a Fernández-Fernández, que no es otro brazo que el del pueblo, que se animó a unirse contra el desgobierno y la corrupción de Cambiemos (PRO + UCR) la más grande ocurrida en nuestra patria con una deuda catastrófica que nos dejan por una eternidad y que  se llevaron los funcionarios de turno, al exterior. Ojalá me equivoque con mi pronóstico.

 ELLOS sí que se llevaron todo y entregaron todas las riquezas naturales, tierras, minas, lagos, etc. Los corruptos vendepatrias, sin los cuales no habría este colonianismo, que se desea extender en Latinomérica y en el mundo.
¿Alguien sabe adónde puedo tomar mi cohete a la Luna?

normaef10@hotmail.com


sábado, 26 de enero de 2019

Estreno torpe y vacío de Jair Bolsonaro en Davos


Por Eric Nepomuceno:

Por primera vez un presidente brasileño abrió el Foro Económico Mundial que se realiza anualmente en Davos, en los Alpes suizos, y que reúne la flor y la nata de los dineros del mundo: el ultraderechista Jair Bolsonaro tenía a su disposición 45 minutos para hablar de sus programas y proyectos a una platea colmada de empresarios, agentes financieros, banqueros e inversionistas.
Fue su estreno como presidente en el escenario global. Habló durante escasos seis minutos y 38 segundos. Y de todas las 740 palabras leídas con la dificultad habitual, que le impide proferir frases de más de media docena de ellas sin interrumpirse, ninguna dejó de ser inocua y genérica.

Los malvados dicen que el gran trabajo de los que escriben los discursos leídos por Bolsonaro es hacerlos cortos, lo más cortos posible, para evitar que el capitán les agregue tonterías o, peor, diga algo que luego resulte en alguna pregunta directa cuya respuesta él difícilmente encontraría.
Pues en Davos fue exactamente así. Bolsonaro dijo que era una ‘gran oportunidad’ de revelar ‘el momento único’ que Brasil vive, y para ‘presentar a todos’ el nuevo país que él y sus ministros están construyendo.

Dijo que ‘por primera vez un presidente armó un gobierno de ministros cualificados’, y que ‘tenemos credibilidad para llevar a cabo las reformas que necesitamos y que el mundo espera de nosotros’. También anunció privatizaciones, pero a ejemplo de las tan mencionadas reformas, no ofreció ninguna pista de cómo serán, o cuándo y con qué amplitud.
A partir de esa frase y a lo largo de las 526 palabras restantes, Bolsonaro fue incapaz de emitir una única y solitaria frase que ultrapasase la frontera del vacío absoluto. Llegó a decir que pretende ‘invertir pesado’ en seguridad para que ‘ustedes nos visiten con sus familias’, y pasó a mencionar la belleza y la exuberancia de la Amazonia, las playas y las ciudades brasileñas.

Los que escribieron lo que Bolsonaro leyó, en todo caso, sabían que no se trataba de un evento de promoción turística. Por eso se apresuraron a incluir temas como la preservación del medio-ambiente, la apertura comercial al mercado global (‘tengan la seguridad de que al final de mi mandato Brasil estará entre los 50 mejores países del mundo para hacer negocios’), y una nueva política externa en la cual ‘el costado ideológico dejará de existir’. Ninguna mención a cómo eso ocurrirá.

Fue cuando volvió a aparecer un Bolsonaro en estado puro: ‘vamos a proteger a la familia y a los verdaderos derechos humanos’. ¿Y cuáles serían los verdaderos derechos humanos? ‘Vamos proteger el derecho a la vida y a la propiedad privada’. Traduciendo: esa la razón del decreto que permite a los brasileños mayores de edad tener cuatro armas de fuego en casa.

Antes del agradecimiento final, y todavía en estado puro, aseguró: ‘Teniendo por consigna ‘Dios por encima de todo’, estoy seguro de que nuestras relaciones traerán infinitos progresos para todos’.
En Brasil, la primera consecuencia del discurso del capitán en Davos se hizo sentir en el mercado financiero: sensible caída de la Bolsa de Valores, sensible aumento del dólar y el euro.

Mientras Bolsonaro profería vaguedades frente a una platea interesada esencialmente en propuestas concretas, Arabia Saudita suspendía la importación de carne de pollo de 33 de 58 frigoríficos brasileños. Se trata de otra clara advertencia dirigida a la ‘nueva política externa sin costado ideológico’ que pretende transferir la embajada de Tel Aviv para Jerusalén, en una contundente muestra de sumisión (nada ideológica, desde luego…) a la Casa Blanca de Donald Trump. La medida significó un corte de 30 por ciento de las exportaciones brasileñas de carne de pollo, que tienen a Arabia Sauita como principal destino.
Como cierre de oro, no hubo la anunciada conferencia de prensa al final de las vacuidades emitidas por Bolsonaro.

En este caso, sin embargo, ninguna sorpresa: al fin y al cabo, el primogénito del presidente, el senador electo Flavio Bolsonaro, está más que involucrado en escándalos, y a cada nueva revelación surgen crecientes indicios de que la marea de lodo podrá acercarse a los pies del padre.
La verdadera lavandería de dinero que fue detectada y ahora es investigada por el Ministerio Público involucra a funcionarios tanto del despacho del entonces diputado estatal Flavio como del entonces diputado nacional Jair. Sobran pruebas de que todos o casi todos depositaban mensualmente parte de sus sueldos (en algunos casos, integralmente) en la cuenta de Fabricio Queiroz, mezcla de chofer, guarda-espaldas e íntimo amigo del clan presidencial.

Mientras en Davos, Bolsonaro cubría su platea de banalidades, se anunciaba en Río que un capitán de la Policía Militar fue acusado de participar en el asesinado de la concejal Marielle Franco, en marzo del año pasado.

Su nombre es Adriano Magalhães da Nóbrega, y hace dos años fue homenajeado por Flavio Bolsonaro, que, además, empleó en su despacho a la mujer y a una hija del amigo íntimo de su papá.

rumbos200@gmail.com

viernes, 11 de enero de 2019

“Bolsonaro quiere erradicar el legado de mi abuelo”


* Por Sofia Freire Dowbor:
Nieta de Paulo Freire.

Unas horas después de haber asumido Jair Bolsonaro, siento bronca. Mucha bronca. Me duele ver un presidente que no va a representar ni a defender los derechos de un pueblo, pero que fue elegido democráticamente en una elección que se inserta en un cuadro más amplio, de una ola conservadora que está barriendo el país, las américas e incluso Europa.


Bolsonaro propuso entrar con un “lanzallamas” al ministerio de Educación para erradicar hasta el último vestigio que nos dejó mi abuelo. Quiere anular el pensamiento crítico y el trabajo grupal. La crisis educativa en Brasil es un proyecto político: una educación de calidad, consciente y liberadora sería una gran amenaza para la clase dominante de uno de los países más desiguales del mundo. La enseñanza pública viene, desde la profundización del neoliberalismo con el golpe de Temer en 2016, pasando por un proceso de desmonte, que se profundizará con él en el poder: sus propuestas no son conexas, claras o estructuradas. Lo que sí se puede entender de sus declaraciones es que encara esta área tan fundamental para el desarrollo de la sociedad como una mercancía más en su lógica privatizadora.

El flamante presidente apoya la Base Nacional Curricular Común, que propone que sólo las áreas de lengua y matemática sean obligatorias en la currícula, desvalorizando a las ciencias naturales, humanas y sociales. Además, promulga la censura a los profesores a través del Proyecto de Ley Escuela sin Partido, que dice erradicar el “adoctrinamiento ideológico”; quiere ampliar la educación a distancia a partir de los seis años, debido a que miembros de su gabinete son empresarios en ese rubro; y busca cobrar mensualidades en las universidades públicas. Pero esto no es todo: también apoya la ley que congela los gastos en educación y salud por los próximos ¡veinte años! En definitiva, la educación es el fiel reflejo de un proyecto neoliberal que se radicalizará en nuestro país.

Me invade el alma tamaña injusticia, cuando veo que desprestigian el legado de Paulo Freire. Con ayuda de los medios de comunicación dominantes, e incluso de fake news, se construyó una campaña basada en emociones y no en la racionalidad, manteniendo la narrativa falsa de que el Partido de los Trabajadores (PT) fue el partido más corrupto. “Una mentira repetida mil veces se vuelve verdad”, aseguraba una máxima de la estrategia de comunicación del nazismo. Con su asunción, llegan a ocupar cargos políticos personas que apoyan un discurso totalitario y afirman que “el error de nuestra dictadura militar fue haber torturado en vez de matar más personas”. ¡Es temible nuestro futuro! Siento una inmensa angustia, por mí y por el resto de mis hermanas y hermanos.

Desde las prácticas educativas populares podremos comprendernos, aumentando nuestra capacidad de transformación, ocupando los espacios políticos, reivindicando debates y combatiendo los retrocesos institucionales de nuestra política; luchando en las escuelas, en las periferias, partiendo del afecto, construyendo caminos hasta lograr la libertad, esa que tanto les molesta. Hoy más que nunca, la educación popular resulta fundamental para generar un ser colectivo, porque como bien decía mi abuelo “si la educación no es liberadora, el sueño del oprimido será convertirse en opresor”.

No nos quedaremos dormidos, aunque anestesie el televisor…

El pueblo brasilero en la calle,
¡será nuestro motor!

sábado, 1 de diciembre de 2018

Brasil: Se impuso la dignidad frente a la irracional política de Jair Bolsonaro.


Por: Tony López R. (*):
El presidente electo de Brasil, el capitán  Jair Bolsonaro  al anunciar  la decisión de  cancelar el convenio de Mais Médico, firmado entre los  gobiernos de Brasil y Cuba, expresándose de forma despectiva, insultante y cargada de un incompresible desprecio sobre los galenos cubanos, motivó la respuesta del ministerio de Salud de Cuba, de dar por concluido dicho acuerdo y orientar el regreso de sus médicos, especialistas, técnicos y enfermeras (os) a Cuba, porque la Dignidad de nuestros embajadores de la salud no  puede admitir semejante conducta.

Con esta decisión el señor Bolsonaro  provocará un severa crisis de salud a su pueblo, porque en estos 5 años de cooperación solo en el tema de la salud, 20,000 mil médicos y técnicos de la salud cubanos atendieron a 113 millones, 359 mil  pacientes en más de 3600 municipios, de ellos  700  tuvieron por primera vez atención médica, porque los galenos brasileños no les era rentable irse a esos lejanos municipios y el  Gobierno no tenía como solucionarlo. Fueron nuestros médicos los que asumieron esa humanitaria e importante labor, la isla caribeña garantizo  el 100% de la atención médica en 1100 municipios, todos en el interior, ninguno en las grandes ciudades o capitales estaduales.

Pero el capitán devenido Presidente, considera que cancelando el Convenio  Mais Médicos  afectará al gobierno de Cuba, error grave del señor capitán Bolsonaro, a quien  afectará muy seriamente es a su pueblo, que según datos del propio ministerio de Salud  de Brasil, 29 millones de sus conciudadanos se verán desprotegido, cuando los cerca de 8,500 médicos regresen a la isla.. Mientras que por otra parte la opinión pública debe conocer, que el Plan Mais Medico, no representaba un beneficio financiero para el gobierno cubano, era un gesto humanitario y un acuerdo entre la Organización Panamericana de la Salud, los gobiernos de Cuba y Brasil.  Por tanto su demencial declaración de poner fin a la presencia médica Cubana en Brasil, no es  solo un ataque a la salud de su pueblo, también agrede a la política de salud de la Organización Panamericana de la Salud.

El capitán  que ocupará el sillón presidencial, al parecer desconoce que Cuba ha brindado atención médica  en 164 países desde hace 55 años, en la que han participado 407,419  médicos, especialistas y técnicos  de la salud, la calificación de los galenos es absolutamente de alta calidad y conocimientos,  avaladas por su grandes éxitos en la medicina cubana y también  por la OMS y la OPS.  En este año 2018 Cuba presta atención médica en 66 países, en América Latina, África y Asia, en una buena parte de ellos, los más pobres absolutamente gratuita, y donde tenemos destacados 36 000 mil colaboradores, de los cuales 18 000 mil son médicos, un  43 % de ellos estaban prestando sus servicios en Brasil, precisamente por la grave crisis humanitaria y de salud que tenía y tiene ese hermano país.

La aberrante posición política de extrema derecha del electo Presidente castrense lo ha llevado a asumir equivocadas posiciones, no solo contra Cuba, también contra su pueblo donde se calcula que actualmente tiene un 14% de desempleo, eso significa que unos 15 millones de brasileños están sin trabajo. La discriminación racial, de  género y sexual es la oscura sombra que tendrá que sufrir el pueblo brasileño a partir del 1 de enero del 2019, cuando el capitán Balsonaro asuma la presidencia de acuerdo a sus propias declaraciones. Mientras  los  Movimientos Sociales entre ellos los Sin Tierra y Sin Techos, serán  objetivos a combatir por su Gobierno, una política absolutamente antidemocrática, pero propia de un aventajado alumno  de Donald Trump.

En el campo político y diplomático  según él,  y una buena parte de quien lo rodea, entre ellos el jurista Sergio Moro, se han declarado enemigo del Partido del Trabajo y han señalado que los exterminaran, mientras que el hijo de Bolsonaro, le ha pedido a su padre que ilegalice al Movimiento Sin Tierra y al Partido Comunista de Brasil. Todas estas posiciones políticas demuestran que Brasil se encaminará en los próximos 4 años a un gobierno dictatorial y que las botas castrenses pisotearán todo vestigio o asomo de comportamiento democrático.

Lo que resulta incompresible en las declaraciones contra Cuba del capitán Bolsonaro, es que la pequeña isla del caribe, ha mantenido excelentes relaciones con los diversos gobiernos brasileños, sin distingo de signos políticos e ideológicos, la cooperación en diversas áreas, no solo de la salud, de la cultura, el deporte, la ciencia y la educación, además del comercio, han marchado de manera positiva y sin interferencias por razones políticas.

Lo único que explica esta conducta del elegido capitán-presidente, resultan seguramente de su estrecha amistad con el senador estadounidense el republicano  Marcos Rubio, conocido y activo enemigo de los gobiernos revolucionarios y progresistas, de Venezuela, Nicaragua, Bolivia y Cuba, con este último país,  el encono del senador es mayor.  La agresividad contra el pueblo y gobierno cubano, del señor Rubio tiene no solo un interés político, también económico porque de los 40 millones que destina anualmente el Departamento de Estado, a promover la subversión y oposición en Cuba,  acciones de las que se encarga la mafia cubana-americana radicada en Miami, y de la cual forma parte Marco Rubio beneficiarios de esos millones de dólares que paga el contribuyente estadounidense.

Pero los lazos que el capitán Bolsonaro no puede romper y que nadie podrá superar y negar son los lazos de amor, cariño y sentimiento humanitario que ha sembrado en el pueblo brasileño nuestros médicos y colaboradores, quienes ejercieron su profesión en los lugares más intrincados del Brasil, lugares y regiones a donde ningún médico había llegado. Lo que queda muy patente en el pueblo brasileño y en toda nuestra América Latina y caribeña que los cubanos  llevaron  la atención médica a pacientes carentes de recursos económicos, de extrema pobreza, en condiciones realmente complejas y donde nunca acudió un profesional de la salud, y eso enaltece a nuestro pueblo y  nuestros galenos.

La historia se encargara de colocar al capitán Bolsonaro en las páginas más oscuras de su país al violar como mandatario,  el más sagrado derecho que tiene el ser humano, recibir atención médica gratuita, de calidad y en todas las escalas sociales, pero especialmente en los sectores más empobrecidos del Brasil, los que quedaran absolutamente desamparados y sin esperanza alguna.

(*)  Periodista, politólogo y analista internacional.
jorgarcia726@gmail.com

domingo, 25 de noviembre de 2018

El fascismo ¿qué viene?


Por Jorge Luis Ubertalli Ombrelli:

El recién consagrado presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, decidió visitar el Chile de Piñera antes que la Argentina de Macri. Esta visita, según analistas, no sólo estrecharía lazos comerciales y políticos, sino que conllevará a una nueva división del trabajo en cuanto a aunar el poderío militar brasileño con el chileno en el marco de controlar y hegemonizar la política, la economía y el desarrollo militar en el sur del subcontinente, en consonancia con la nueva administración Trump y su ‘retorno’ al belicismo y la prepotencia fascistas. Chile y Brasil, en el cono sur, son países que han mantenido sus fuerzas armadas funcionando en sintonía con sus ‘necesidades’ de expansión. La antigua OTAS (Organización del Tratado del Atlántico Sur), concebida para neutralizar un supuesto avance de la URSS en el confín atlántico del subcontinente, ahora se remedaría- sui géneris- en el marco de una nueva confrontación de EE.UU. y sus aliados con China, país orientado al Pacífico, pero con aceitadas relaciones con Rusia y Estados europeos. La biooceanidad reaccionaria en el Cono Sur estaría garantizada por el Brasil Bolsonarista y el chile Piñerista.


El fascismo
Movimiento reaccionario y anticomunista por excelencia, el fascismo nació en el marco de una crisis del imperialismo que se había iniciado en el marco de la primera Guerra Mundial. Como lo sostuviera Lenin, las contradicciones y confrontaciones entre los países europeos entre sí, más la participación de EE.UU. en la confrontación Inter imperialista, permitió a la naciente URSS hacerle frente por separado a los enemigos. La crisis imperialista, causa y efecto de la guerra, culminó con una casi bancarrota de los países contendientes y a la par una ascensión del movimiento revolucionario y las luchas obreras en Europa y Asia, que llevaron a las grandes burguesías a extremar cuidados para recomponer las tasas de ganancia necesarias para su funcionamiento, y a la par declarar la guerra a los trabajadores. Así nació el fascismo. Italiano primero, nazi y franquista-salazarista, más tarde, que se caracterizó por:

-una centralización del capital en grado sumo, con la consiguiente liquidación de  los pequeños y medianos empresarios, lo que determinó el control del poder de la gran burguesía en los países donde se instaló, mediatizada por el Estado fascista, que contaba con una base importante de masas.

- una presencia de masas importante que alimentaron al Fascismo, y que fueron utilizadas para reprimir extralegalmente a la clase trabajadora y a los movimientos y partidos revolucionarios. Esta masa de pequeños burgueses furiosos ante la crisis, obreros desclasados y elementos lúmpenes, sirvieron al Estado fascista como soporte político y parapolicial para anatemizar y reprimir al movimiento obrero, a sus organizaciones sindicales y a sus vanguardias, y se fundieron más tarde en el aparato del Estado represor.

-un desarrollo de la industria militar, en la perspectiva de una confrontación con sus ‘enemigos-competidores’ capitalistas por mercados, materias primas y espacios territoriales, mediante la guerra.
- una ideología demagógica y contradictoria, que a la par que blasfemaba contra el ‘capitalismo’, acusaba a comunistas, socialistas y otros revolucionarios de ‘extranjerizantes’, y admitía la centralización y reproducción ampliada del capital en grado sumo por parte de la gran burguesía industrial y financiera.
-la exaltación de los ‘valores’ de la ‘nacionalidad y la tradición’, entremezclándolos con el odio a lo extranjero, el racismo, la religiosidad sectaria y reaccionaria, la consagración de las peores costumbres y tradiciones surgidas del oscurantismo, la ignorancia, la superstición, la superioridad racial, nacional, etc., etc.

- el uso de la violencia paraestatal y estatal contra los trabajadores organizados, a fin de destruir cualesquiera de sus organizaciones que significaran conquistas y derechos.
‘Consecuentemente, el fascis¬mo es un producto del capitalismo monopolista e imperialista. Todas las demás tentativas de interpretación del fascismo en términos puramente psicológicos conllevan la misma debilidad fundamental’. (Ernest Mandel, El Fascismo, 1969).

Cabe destacar una vez más que el fascismo se diferencia de una monarquía o una dictadura militar por la base de masas, que lo hace posible. “Sólo un movimiento semejante puede diezmar y desmoralizar a la franja más consciente del proletariado, mediante un sistemático terror de masas, mediante una guerra de hostigamiento y de combates en la calle y, tras la toma del poder, dejarlo no sólo atomizado, como consecuencia de la destrucción total de sus organizaciones de masa, sino también desalentado y resignado”. (L. Trotsky, citado por E. Mandel en El Fascismo…)
Algunas falacias.

Si bien el Estado fascista es aquel que parece ‘autonomizarse’ en el contexto de la lucha interclasista y que persigue hasta destruir a toda organización de los trabajadores, sea comunista, social demócrata, social cristiana, etc., no es cierto que evite la ‘privatización’ de las grandes empresas de industria pesada y militares. Ante este punto es necesario reproducir un párrafo del trabajo de Mandel, vinculado a la ‘privatización’ de las industrias y materiales de guerra por la Alemania nazi:
 ‘La tendencia fundamental no era la nacionalización, sino la reprivatización, ni la primacía de cualquier “dirección política” sino los superbeneficios de las grandes empresas’- sostiene Mandel.
‘En plena guerra, cuando hubiera podido esperarse de los partidarios de la ”guerra a ultranza” que se mostraran absolutamente despiadados con los intereses privados, tuvieron lugar dos sucesos con las empresas Flick, que aclaran enormemente las relaciones de producción existentes. El 4 de mayo de 1940, una de esas empresas negoció un contrato con altos funcionarios del Estado para la producción de obuses y bazokas. Los funcionarios del gobierno habían calculado que, para obtener un beneficio razonable, Flick debía recibir 24 RM por obús. Pero la compañía exigió 39,25 RM por obús. Finalmente, el acuerdo se estableció en 37 RM, un beneficio suplementario de 13 RM por obús, es decir más del 35%, o sea, más de un millón de marcos suplementarios por todos los obuses fabricados hasta finales de 1943. Haciendo abstracción de la dictadura nazi, la diferencia entre la primera y la segunda guerra mundial no es tan importante, después de todo. En ambos casos, los soldados creían morir por la patria y, en ambos casos, morían por los beneficios suplementarios de los señores de la industria.

El segundo ejemplo es todavía más “precioso”. El ejército había construido sus propias fábricas (con capitales provenientes de fondos públicos, por supuesto). Estas fábricas se alquilaban generalmente a empresas privadas, recibiendo en contrapartida una participación del Estado en los beneficios del orden del 30 o 35%. En 1942, la compañía Flick hizo lo indecible por tomar la dirección de Machinenfabrik Donauwörth GmbH  (Sociedad de Construcción de Maquinaria Donauwörth).

El 31 de marzo, el activo de Donauwörth ascendía a 9,8 millones de RM en el mercado, mientras que su valor contable oficial era de 3,6 millones de RM. Flick compró la fábrica (equipada con el material más moderno) al precio indicado por el valor contable oficial. Klaus Drobisch evalúa sus beneficios en más de ocho millones de RM en ese caso concreto. Cuando se levanta la cáscara política se descubre el verdadero núcleo, la dominación de clase. Si el Estado nazi hubiese nacionalizado sistemáticamente todas las empresas de armamentos, si hubiese reducido despiadadamente los márgenes de beneficios al 5 ó al 6%, si hubiese exigido, por ejemplo, que al menos la mitad de los directores de las fábricas que participaban en la guerra, fuesen representantes directos del Estado y las Fuerzas Armadas (puesto que, sin duda alguna, es lo que exige una guerra eficazmente dirigida), entonces podrían justificarse parcialmente ciertas dudas sobre el carácter de clase de ese Estado. Pero los hechos demuestran con claridad lo contrario: la subordinación brutal de todos los intereses a los de las grandes compañías. Y la subordinación de todas las exigencias sectoriales a la dirección “total” de la guerra, llevada a cabo en el interés de esas grandes compañías, se detiene en el justo punto en que alcanza el alfa y omega: la acumulación de capital por las grandes empresas’.

Cabe aclarar entonces que el fascismo cipayo que caracteriza a Bolsonaro, y su anfitrión, el pinochetista Piñera, no los inhibe de reprivatizar empresas vinculadas a la industria pesada- léase también industria militar- en tanto y en cuanto la sujeción al capital monopolista local, en sintonía con el trasnacional- fundamentalmente el afincado en EE.UU.- los condicionan a tomar cualquier medida tendiente a beneficiar al capital monopolista.
El ‘sub imperialismo’ brasileño y el ‘Israel’ del cono sur iniciarían su periplo hacia la agresión a Bolivia, Venezuela y otros países de la región que no comulguen con el nuevo orden trumpista.
¿Y la Argentina qué?

El Isidoro Cañones que utiliza todavía el sillón presidencial para desde allí orientar el saqueo, la explotación y la humillación al pueblo argentino no es comparable, como ya lo dijimos, a Bolsonaro. Ni tampoco a Piñera. Y no es sólo por su distinto y payasesco sesgo personal ni por su ‘vocación democrática’, sino porque, además de ser un ‘producto político’ de otra era, no cuenta con fuerzas armadas poderosas ni organizadas para participar en el eje reaccionario, contrarrevolucionario y pro imperialista Brasil-Chile, ni siquiera como aliado menor. Y tampoco con una gran base de masas. A pesar de que algunos de sus funcionarios y funcionarias se hacen los ‘malos’, no les dá el cuero para aliarse en igualdad de condiciones con los fascistas brasileños y chilenos. Por lo tanto, la visión posible de sus homólogos de Brasil y Chile sería de la apurarlo a instaurar un Estado afín al de Bolsonaro y Piñera, donde ya se instauran penas contra los que difundan propaganda comunista y se critica abiertamente a los gobiernos socialistas no afines a la ‘democracia’ de EE.UU., o contribuir a su recambio por parte de los conocidos ‘nacionalistas’ de siempre, los fascistas vernáculos, que cuentan, como lo dijimos en otras oportunidades, con base de masas y aspiraciones bárbaras. (ver ‘No hay peor ciego’, del autor, en barometrolatinoamericano.blogspot.com. noviembre 2018).

Se hace necesario aunar a los trabajadores de los países donde el fascismo y el militarismo acechan a los pueblos y gobiernos no afines a los EE.UU. trumpianos en un frente único y encauzar la lucha común para dar vuelta la tortilla. Direccionar las luchas obreras y populares hacia la toma del poder y construir el socialismo es una cuestión de vida o muerte, de supervivencia ante la barbarie.
El fascismo debe ser nuevamente destruido, y con él el sistema capitalista, del cual es una de sus patas.
javierheraud24@yahoo.com.ar

viernes, 2 de noviembre de 2018

Brasil expectativa latinoamericana


 Por Jairo H. Pertuz Suarez:

Brasil, llamado el gigante latinoamericano, con sus 208 millones de habitantes y con una convocatoria a segunda vuelta presidencial electoral, mantiene en vilo, no solo a su mayoritaria población  sumida en la pobreza, sino a toda América Latina y al mundo. Las expectativas son preocupantes. El candidato de la derecha, Jair Bolsonaro, un ex -capitán del ejército   que se ha negado a debatir públicamente su oferta y posible programa de gobierno, está dejando ver solo un hombre deshumanizado y dictatorial. Su discurso amenazante, violento, degradante y hasta vulgar hacia su opositor y su pueblo, no presagian nada bueno. El hecho de haber declarado que, si pierde no reconocerá al oponente, constituye otra fase que, política y socialmente lo muestra desubicado y lo identifica con otros candidatos de otros países que se adelantan a los hechos como estrategia y tratando de infundir temores y miedo a la población, actitudes propias del militarismo gorilista que ya sufrió Brasil con una dictadura criminal.

Su oponente, Fernando Haddad, un profesor –como lo reconoce la población – lo llamó a debatir públicamente, como corresponde a un candidato en democracia, a lo cual Bolsonaro se negó repetidamente. Haddad  partió perdiendo en votación inicial, pero cada día subió en las encuestas no solo con los indecisos sino hasta con una gran parte de la población que, inicialmente, pensó en dar su voto al ex – militar oponente. El escenario está muy caliente dadas las experiencias de las destituciones judiciales a la presidenta electa y el carcelazo a Lula Da Silva, al que, según opiniones de juristas, tampoco se le comprobó delito. Otro elemento perturbador es que quién acusó de fraude –Bolsonaro – bien puede ser el defraudador.

A que le teme Bolsonaro, cuando sus ex -compañeros de armas –según videos y denuncias – amenazaron a los miembros del Tribunal Electoral de ese país, otro elemento nefasto. El panorama muestra que la democracia continúa amenazada en Brasil. Los fake news  contra Haddad no faltaron y hasta un supuesto intento de asesinato. Las proclamas de acciones a seguir por el ex – militar, si realmente gana, sería la continuación de Temer y militarizadas, más aún con la admiración manifiesta de Bolsonaro por el señor Trump. Haddad ha hecho promesas posibles de realizar en el campo de la reactivación de la economía, la salud, la educación y los aspectos de desarrollo humano, la bolsa familia y otros beneficios para la clase pobre, mayoría en Brasil.   
  
Factores externos de ese país muestran también estados extremos de discriminación, amenazas, violencia e imposiciones, lo que unido a las grandes riquezas con que cuenta Brasil no presagian nada positivo para los brasileños, para América Latina ni para este mundo tan convulsionado. No se puede ignorar tampoco la importancia estratégica y geopolítica de Brasil. Analistas e intelectuales   sostienen estarse conformando un eje o tenaza en el cono sur de América la que se cerraría con otro país al norte  suramericano y otro en centro América. “Las bases militares foráneas así permiten deducirlo”, afirman, y los gobiernos corruptos abonan el terreno.

Tampoco se puede soslayar la marcha de los centroamericanos cercados por el hambre y las precariedades. Todo parece indicar que los rescoldos de épocas anteriores reverdecen al amparo de políticas prefabricadas desde afuera y ejecutadas por criollos con la misma mentalidad y como consecuencia de una formación de dependencia.

 Las guerras perdidas y los desaciertos de occidente continúa pagándolas el Tercer mundo. Que sucederá, está por verse. El agravamiento de la pobreza en el “patio trasero” ya no se soporta y la crisis económica y social de las grandes “potencias” los hace más colonialistas en la persistencia de no abandonar su presa: América latina y el Caribe.- 
Periodista-Analista Internacional

indoame08@gmail.com

martes, 30 de octubre de 2018

Un fantasma recorre América


Por Carlos Pérez Morales:
Con esta famosa frase titular, podemos describir la América de hoy. Es todo un continente donde la derecha-en algunos casos fascista- está adquiriendo un poderoso control. Países que siempre han sido derechistas como Estados Unidos, ha adquirido mucho poder.

La  derechista Honduras, donde el imperio estadounidense instaló la poderosa base de operaciones de la “Contra,  utilizada por el Coronel estadounidense Oliver North.  Es conocida como la base de Palmerola.
Guatemala, país controlado por el Comando Sur de Estados Unidos, 
Está estrechamente vinculada a Estados Unidos. Y tiene gobierno ultraderechista, 
El Salvador, la derecha salvadoreña eligió a al empresario derechista Carlos Calleja como presidente, Colombia, país aliado con Estados Unidos. Tiene bases militares de Estados Unidos en su territorio.

En Ecuador el presidente Lenín Moreno  accedió al poder haciendo una campaña por la implantación del Socialismo del Siglo XXI, Dio un giro hacia la derecha implementando políticas neoliberales.
Chile, Manuel Pineda presidente por dos términos. Sucedió a la izquierdista Michelle Bachelet, Es de orientación política de derecha.
Argentina, Mauricio Macri, sucesor de la presidenta de izquierda Cristina Kirchner. Es un empresario multimillonario de orientación política de derecha. El Informe 2017/2018 de Amnistía Internacional,  le criticó por las constantes violaciones de derechos humanos en argentina.  Macri ha subordinado la política exterior de Argentina a la de Estados Unidos.

Paraguay, la destitución del progresista Fernando Lugo (Considerado por algunos como de izquierda) fue un Golpe de Estado que le dio, el poder legislativo.  Luego del paso de algunos presidentes derechistas Mario "Marito" Abdo Benítez, relacionado con el dictador Alfredo Stroessner alcanzó la presidencia. Como es de suponer este empresario encabeza un gobierno de derecha.
El caso más reciente en que la ultra derecha tomó el poder fue en Brasil.  En este gigantesco país, el fascista  Jair Bolsonaro obtuvo la presidencia. Bolsonaro ha expresado ideas ultra derechistas y ha dicho que muchos de los que protestan deben ser asesinados. Por sus expresiones se espera que ocurra una gran cantidad de violaciones de  derechos humanos.

En el pasado Bolsonaro ha expresado su respaldo a Israel y ha repudiado a los palestinos. Declaró que de ser elegido presidente cerraría la embajada palestina en el país.

Solamente en  Cuba. Bolivia y Venezuela, existen gobiernos progresistas. La Cuba revolucionaria ha implantado un gobierno socialista. Los demás países tienen políticas progresistas con tendencia izquierdista.
El caso de Nicaragua es especial. Con el triunfo de los sandinistas y el derrocamiento de la familia Somoza, éstos intentaron actuar como un gobierno socialista.

Múltiples protestas de la población por la reducción de las pensiones de los retirados desataron la ira del pueblo, el cual ha realizado muchas protestas contra el gobierno de Ortega. Las mismas han sido reprimidas por las fuerzas militares, la policía y por los paramilitares. Esta represión, ordenada por Ortega y su mujer Rosario Murillo ha causado ya más de 500 muertos

Analista Geopolítico
carlosperezmorales@hotmail.com

viernes, 19 de octubre de 2018

Brasil: Bolsonaro es neonazi y también neoliberal


Por Sergio Ortiz:
Gano la ultraderecha pero hay segunda Vuelta

El consuelo muy pequeño es que el ultraderechista Jair Bolsonaro deberá ir a segunda vuelta el 28 de octubre antes de ser electo presidente brasileño. Habría luto regional.
Se sabía el podio para los comicios del 7 de octubre, muy viciados por la cárcel y proscripción del candidato primigenio del Partido de los Trabajadores, Lula da Silva. Iba a salir primero el ultraderechista Bolsonaro del Partido Social Liberal y segundo Fernando Haddad, quien debió reemplazar a Lula.
Eso cantaba las encuestas. La sorpresa fue el caudal de votos, porque Bolso-nazi obtuvo más de 47 millones de sufragios, 46 por ciento del total emitido, y su rival sumó 28 millones, el 29 por ciento.


La diferencia fue mucho mayor de lo que pronosticaban Ibope y Folha da Sao Paulo, que en la última semana arrojaban 31 y 22 por ciento respectivamente. El día antes de las urnas el exmilitar aumentaba al 39 por ciento y estiraba su ventaja. Pero ninguna encuesta predijo que ese neonazi llegaría a más del 46 por ciento de los votos, quedando a menos de 4 puntos de consagrarse en primera vuelta. Posiblemente pesó en muchos votantes un cierto complejo de culpa, de no decir abiertamente que iban a sufragar por un personaje tan cuestionado por su defensa de la dictadura militar (1964-1985), su apología del gatillo fácil policial y paramilitar, su homofobia, misoginia y racismo.

 Esas bestialidades caracterizan al actual diputado por Río de Janeiro, un ex capitán de paracaidistas que aterrizó hace 27 años y se quedó a vivir en el parlamento federal. Allí también adoptó los hábitos pentecostales a medida que esta corriente evangélica conservadora iba engrosando su bancada y sus adeptos, templos y dineros en Brasil.

Fue paliza. Casi nockout. Muchos dirigentes del PT y del progresismo regional están todavía en la lona, shockeados.

Causas.
Sin compartir en lo más mínimo el sentido del voto mayoritario, parece evidente que hubo una mayoría desencantada con el curso cada año más grave de la crisis económico-social. Hace cuatro años que cae el producto bruto interno, incluso desde 2015 con el gobierno de Dilma Rousseff, continuado con el golpista Michel Temer al año siguiente y hasta la actualidad, cuando más de 30 millones de brasileños están desocupados y sus ocupados.

Casualmente 30 millones es el mismo número que los presidentes Lula y Dilma sacaron de la pobreza, con programas como Hambre Cero, Bolsa Familia y otros. Lamentablemente una parte de esos millones que pudieron comer y vivir con un mínimo de dignidad no fueron luego organizados, movilizados ni politizados por el PT, y terminaron embolsados por Bolsonaro. Bertolt Brecht escribió sobre el analfabeto político, aun cuando cabe la aclaración que la culpa no es tanto de “los bolsonudos” como de los gobernantes progresistas, que debían instruirlos y no lo hicieron.

Las limitaciones políticas y de clase del PT fueron muy evidentes, entre 2002 cuando Lula ganó su primer mandato y 2016 cuando Dilma fue fulminada por un golpe de Estado disfrazado de impeachment. Hubo más comida pero no reforma agraria, planes sociales pero no ataque a los monopolios ni grandes empresarios de la FIESP, democratización pero no juicios por Derechos Humanos ni genocidas condenados (apenas una Comisión de la Verdad en 2012 y un informe “pour la galerie” en 2014).

Uno de los que vio antes ese giro hacia la conciliación y los ajustes fue Frei Betto, coordinador tres años del programa Hambre Cero que renunció en 2004 “porque no tenía más argumentos para defender la política económica del gobierno; nunca fui ingenuo. Sabía que la política económica iba a ser conservadora. No pensaba que podría llegar a ser, sin embargo, tan conservadora como la actual”. (reportaje de Sergio Ferrari, Porto Alegre).

Cuarteto, no trío.
Sin negar la importancia de lo anterior, el factor principal de la victoria de Bolso-nazi fue la acción concertada de un cuarteto de poder. En Argentina había sido un trío, integrado por la derecha política macrista, los monopolios mediáticos tipo Clarín y la corporación judicial estilo Bonadío. En Brasil se agregó un cuarto poder de notable influencia política y práctica cuando se clama por “orden”: las Fuerzas Armadas.
La derecha política y parlamentaria había derrocado a Dilma; las campañas de mentiras eran alimentadas por la Red O ‘Globo; y el aparato judicial sumaba al juez Sergio Moro, el TRF4 y el Tribunal Supremo Federal con sus fallos contra Lula.

Y también estaba el poder militar, oligárquico, con su rol práctico en el control de Río de Janeiro, sus tratativas con Estados Unidos para cederle la base de Alcántara y compartir iniciativas injerencistas contra Venezuela, etc. El poder castrense presionó con un golpe de Estado si dejaban competir a Lula, con amenazas de su comandante, general Eduardo Villas Boas. Bolsonaro es un exmilitar y su vice es otro archi reaccionario general retirado, Antonio Hamilton Mourão, redondeando una fórmula castrense, bendecida por influyentes evangelistas tipo Iglesia Universal.

En el pasado domingo y el balotaje del 28 de octubre solamente mentes muy extraviadas pueden decir que Bolso-nazi y Haddad “son lo mismo”. Una típica trosqueada sólo empatada por el canciller macrista Jorge Faurie, para quien el capitán retirado es “lo nuevo que mira hacia el futuro”.

¿Lo nuevo? Bolsonaro quiere terminar con el aguinaldo, privatizar empresas estatales y el régimen previsional. Nominó como súper ministro de Hacienda a Paulo Guedes, un Chicago Boy y dueño del fondo Bozano Investment. Si el neofascista ganara el balotaje, Macri podría repetir su saludo al golpista Temer: “tudo bem, tudo joia, tudo legal”. Para la democracia, sería todo mal, todo tristeza y casi todo ilegal.
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