Mostrando entradas con la etiqueta legado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta legado. Mostrar todas las entradas

miércoles, 29 de mayo de 2019

PROSOPOPEYA GRINGA


Por Jorge Antonio Hernández:

Mi atrevimiento al usar el título del trabajo que escribo se debe a que, además de referirse a atribuciones a las cosas inanimadas, acciones o cualidades que son propias de los seres animados, también he encontrado que en su acepción significa asignarles cualidades propias a los seres irracionales. Y este último concepto es importante para entender el por qué los EE. UU. se empeñan en querer transferir liderazgo a seres como los de la oposición venezolana, totalmente irracionales y desprovistos del mas elemental concepto de humanidad y humildad.


¿Puede el usurpador convertirse en un personaje líder de una masa de hombres y mujeres, mayoritaria, como lo es la chavista? Pues nunca, porque carece justamente de esas cualidades de ser racional para entender por qué surge la conciencia revolucionaria y el por qué las personas con conciencia se deslindan de los que solo propugnan por ver crecer su cuenta bancaria. Es por ello por lo que los que dirigen su accionar, los usan como marionetas, luego los desestiman cual objeto que son. Pero si grave es eso, lo es mucho más el que entretengan sus ilusiones de llegar a gobernar, con dinero, no del erario norteamericano, sino del de las empresas, los bienes y las confiscaciones de efectivos que le han hecho a Venezuela. Grave porque, qué pueden esperar los gringos de personajes amorfos, desprovistos de sentimientos patrios con el único propósito de ser negociantes de algo tan noble como es la política. ¡Nada! es la respuesta más adecuada. Por ello decimos junto con el diccionario, que el usurpador “gasta mucha prosopopeya para no decir nada interesante”.
https://www.wordreference.com/definicion/prosopopeya

Pero no crean amigos lectores que la expresión con la que calzamos el título de este escrito solo sirve para explicar aspectos negativos del accionar de los opositores y el imperio, ¡No! También es válido para referirnos a otros aspectos, ya de la revolución que está pariendo la sociedad venezolana. Entre ellos citamos el hecho de que en las tierras fértiles se abren las venas regadas con fertilizantes amigables con la naturaleza, con el arado, para recibir las semillas que darán los frutos prometedores de una cosecha pletórica de bondad para alimentar y aliviar el acoso del bloqueo genocida impuesto por el imperio y al que se han plegado gobiernos, que no pueblos, genuflexos y tunantes.
Los CDI pululan como estrellas en el firmamento, en cada comunidad, trayendo con su titilar fulgurante salud para todos los hijos de esa patria.
Las comunas se organizan cual enjambre de abejas que bailan al son de la democracia participativa, en todo el ámbito de la Patria de Bolívar.

Más de 5.6 millones de viviendas que parecen estandartes señando con su altura, al mundo y, principalmente, a esos países prosternados que la Venezuela digna brilla con luz emancipadora y propia sin importar el bloqueo impuesto, dotando de viviendas dignas a los hijos de la patria más necesitados, hasta culminar con una vivienda para cada familia que no la posea.

Los hombres y las mujeres urbanos, en la siembra de sus patios, producen cada vez más frutos que brindan su sabor con una sonrisa mañanera, a los comensales de esas viviendas y que a la vez sirven para trocar las siembras con las del vecino, originando con ello una comunidad de compañerismo, empatía y buena vecindad, cuestión que de seguro va a ser emulada por los demás que viven en el vecindario.

Estos ejemplos que detallo antecedentemente son apenas una muestra de las bondades que puede ofrecer una sociedad que está rumbo al Socialismo del Siglo XXI, y son una muestra porque bien podríamos hablar de las Misiones y Grandes Misiones con sus generosas atenciones a todo el que la necesite; La Chamba Juvenil, compuesta por los jóvenes líderes y lideresas del futuro; la Chamba en adultos mayores, los que a pesar de su juventud acumulada, con su fervor por la patria, se declaran aptos para emprender cualquier actividad acorde con sus años en retribución a quienes los han dignificados; las Milicias, que en perfecta unión cívico militar son las defensoras del suelo vernáculo y muchas otras que encumbran la obra maestra legado del Comandante Eterno, Hugo Rafael Chávez Frías.

Termino diciendo que la Patria de Bolívar y Chávez ha sabido esquivar con rotundos éxitos, bajo la conducción y el timón comandado por su hijo, Nicolás Maduro Moros, los golpes demoledores que han lanzado desde el imperio en decadencia, sabiendo que seguirán construyendo nuevas estrategias malignas y perversas en la medida que estos gringos y sus acólitos acometan con nuevas medidas groseras a ese hermoso país. Por ello podemos decirles a los balurdos imperiales que no importa que ellos personifiquen a los atrapados en el tiempo, como son los que representan los intereses de una burguesía en bandada, como seres animados porque siempre seguirán siendo, como dije más arriba, personas que “gastan mucha prosopopeya para no decir nada interesante”, a su comunidad, a sus seguidores que les siguen ciegamente y que viven absortos en la nada.

jorgehernandez4508@gmail.com

viernes, 11 de enero de 2019

“Bolsonaro quiere erradicar el legado de mi abuelo”


* Por Sofia Freire Dowbor:
Nieta de Paulo Freire.

Unas horas después de haber asumido Jair Bolsonaro, siento bronca. Mucha bronca. Me duele ver un presidente que no va a representar ni a defender los derechos de un pueblo, pero que fue elegido democráticamente en una elección que se inserta en un cuadro más amplio, de una ola conservadora que está barriendo el país, las américas e incluso Europa.


Bolsonaro propuso entrar con un “lanzallamas” al ministerio de Educación para erradicar hasta el último vestigio que nos dejó mi abuelo. Quiere anular el pensamiento crítico y el trabajo grupal. La crisis educativa en Brasil es un proyecto político: una educación de calidad, consciente y liberadora sería una gran amenaza para la clase dominante de uno de los países más desiguales del mundo. La enseñanza pública viene, desde la profundización del neoliberalismo con el golpe de Temer en 2016, pasando por un proceso de desmonte, que se profundizará con él en el poder: sus propuestas no son conexas, claras o estructuradas. Lo que sí se puede entender de sus declaraciones es que encara esta área tan fundamental para el desarrollo de la sociedad como una mercancía más en su lógica privatizadora.

El flamante presidente apoya la Base Nacional Curricular Común, que propone que sólo las áreas de lengua y matemática sean obligatorias en la currícula, desvalorizando a las ciencias naturales, humanas y sociales. Además, promulga la censura a los profesores a través del Proyecto de Ley Escuela sin Partido, que dice erradicar el “adoctrinamiento ideológico”; quiere ampliar la educación a distancia a partir de los seis años, debido a que miembros de su gabinete son empresarios en ese rubro; y busca cobrar mensualidades en las universidades públicas. Pero esto no es todo: también apoya la ley que congela los gastos en educación y salud por los próximos ¡veinte años! En definitiva, la educación es el fiel reflejo de un proyecto neoliberal que se radicalizará en nuestro país.

Me invade el alma tamaña injusticia, cuando veo que desprestigian el legado de Paulo Freire. Con ayuda de los medios de comunicación dominantes, e incluso de fake news, se construyó una campaña basada en emociones y no en la racionalidad, manteniendo la narrativa falsa de que el Partido de los Trabajadores (PT) fue el partido más corrupto. “Una mentira repetida mil veces se vuelve verdad”, aseguraba una máxima de la estrategia de comunicación del nazismo. Con su asunción, llegan a ocupar cargos políticos personas que apoyan un discurso totalitario y afirman que “el error de nuestra dictadura militar fue haber torturado en vez de matar más personas”. ¡Es temible nuestro futuro! Siento una inmensa angustia, por mí y por el resto de mis hermanas y hermanos.

Desde las prácticas educativas populares podremos comprendernos, aumentando nuestra capacidad de transformación, ocupando los espacios políticos, reivindicando debates y combatiendo los retrocesos institucionales de nuestra política; luchando en las escuelas, en las periferias, partiendo del afecto, construyendo caminos hasta lograr la libertad, esa que tanto les molesta. Hoy más que nunca, la educación popular resulta fundamental para generar un ser colectivo, porque como bien decía mi abuelo “si la educación no es liberadora, el sueño del oprimido será convertirse en opresor”.

No nos quedaremos dormidos, aunque anestesie el televisor…

El pueblo brasilero en la calle,
¡será nuestro motor!