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miércoles, 28 de octubre de 2020

El apremio de una Democracia y de una nueva civilización

Por Homar Garcés:

Cuando se trata de analizar lo que ocurre en muchos países frente a la vigencia (para algunos, moribunda) del sistema capitalista se debe tener presente que este genera a lo interno de cada país una multiplicidad de resistencias populares que no encajan (ni debieran encajar, como generalmente se acostumbra) en una clasificación única o universal. Esta heterogeneidad de resistencias, vale afirmar, se ajusta a la realidad creada bajo el influjo del capitalismo neoliberal durante las últimas tres décadas, una realidad que, por otra parte, ha influido notablemente en el desplazamiento masivo de migrantes hacia las naciones más desarrolladas en búsqueda de oportunidades de una vida mejor, sin obviar el agotamiento acelerado de recursos naturales y el estallido de frecuentes protestas callejeras en muchos países frente a la sumisión y la complicidad mostrada por sus gobiernos respecto a los grupos hegemónicos capitalistas.

Esto ha desembocado en la generación y debate de diversas propuestas con que se pudieran resolver los problemas que agobian a un grueso porcentaje de la población mundial. Así, en la perspectiva de Noam Chomsky, «la única esperanza del ser humano de escapar de su extinción es a través de la construcción de una democracia real, en la que una ciudadanía bien informada participe plenamente en el debate del rumbo que han de mantener las políticas que se apliquen, y la acción directa». Este apremio comienza a ser entendido por los sectores populares, algunas veces sin disponer de una base teórica única y detallada con qué crear un nuevo modelo de lo que debiera ser la sociedad. No obstante, sus reclamos y sus iniciativas organizativas, tanto en lo económico como en lo social, definen su objetivo de cambiar de una manera radical el orden vigente, asumiendo al mismo tiempo una posición de mayor beligerancia en el ámbito político tradicional, como ocurre en varias partes de nuestra América desde algún tiempo atrás.

Por eso visto el neoliberalismo económico como modo de poder, de dominación y desposesión se hace necesario oponer la conformación de redes económicas informales que, de algún modo, siendo gestadas desde abajo por los productores y consumidores, sean ajenas a la lógica y a las relaciones de producción capitalistas. Éstas suponen dar un paso importante en la dirección de acabar con la depredación de la naturaleza (vista equivocadamente como una fuente inagotable de recursos) y la explotación de quienes solo cuentan con su fuerza de trabajo para vivir, habitualmente sumidos en condiciones de sobrevivencia, sin los elementos materiales básicos que requieren; además de permitir crear espacios organizativos populares en los cuales prevalezca la práctica de una democracia participativa, protagónica y directa.

Con esto último se impone la transformación estructural del Estado, orientada a lograr una mayor soberanía del pueblo en lugar de privilegiar los intereses de una minoría dominante, cuestión que sólo se plantea, superficialmente, para garantizar las inversiones e intereses de las grandes corporaciones transnacionales y de sus asociados locales. 

Aunque no se crea posible, la humanidad estará obligada a construir alternativas que profundicen la práctica democrática. Junto con esta, es imperativo transformar de raíz las relaciones de producción, manteniendo el cuidado de no repetir la historia de explotación que hasta ahora ha caracterizado al sistema capitalista. La meta principal de todas estas alternativas no podría ser otro que la emancipación integral de todos. -

mandingarebelde@gmail.com

miércoles, 7 de octubre de 2020

Donald Trump y el Codovid

 Por Dr. Carlos Pérez Morales: 

Las distintas clases sociales dentro del sistema capitalista muestran una gran desigualdad social. La clase alta en todas sociedades de este sistema económico, se compone de un grupo minoritario de personas regularmente muy reducido, en relación al de la población en una sociedad dada. Esta clase social posee los medios de producción y extrae la plusvalía que generan los trabajadores.

Las clases sociales tienen mucho en común entre ellas. Una de ellas es el contagio de las enfermedades. Este contagio puedes ser entre individuos de su propia clase o con individuos de otras clases.

Hoy día el mundo padece de una pandemia que se propagó aceleradamente a todas naciones.

Esta pandemia es creada por el coronavirus SARS-CO-VID-19 que a su vez produce la enfermedad del COVID-19.

El contagio no discrimina contra individuos de las distintas clases sociales. Se han contagiado de esta enfermedad, millonarios, jefes de estado, Gerentes de Compañías gigantes, Banqueros y otros destacados miembros de la sociedad. El contagio del COVID-19 ha sido mayor en los individuos de la clase trabajadora y lo que es peor, la mayoría de ellos a nivel mundial, no tienen acceso a los servicios médicos y por supuesto a los hospitales. Se han contagiado con esta peligrosa enfermedad, que puede causar la muerte, grandes grupos de pueblos originarios, como está sucediendo en el Amazona y en otros lugares del mundo.

Entre los jefes de estado que se han contagiado se encuentran: Boris Johnson. primer mandatario del Reino Unido, Jair Bolsonaro, Donald Trump, Suresh Amonkar, Primer Ministro de Goa, Jeanine Añez, presidenta interina Bolivia, Juan Orlando Hernández de Honduras, el presidente de Guatemala Alejandro Giammattei, el primer ministro canadiense Justin Trudeau y Vladímir Putin, de Rusia entre otros.

El caso más notable de contagio por el coronavirus es el del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Es irónico el caso de Trump pues al principio aseveró que la pandemia del COVID-19 era muy débil y la comparó con una pequeña gripe. Esta actitud puede haber sido la responsable del contagio de más de un millón de personas en Estados Unidos. En algunos estados no se tomaron medidas de contención contra el COVID-19 porque siguieron las palabras equivocadas de Donald Trump.

Por otro lado, Trump ha sido un fuerte crítico del cierre de las actividades económicas en los estados. Como consecuencia ha puesto la salud del pueblo supeditada a la economía.

Aunque por la situación creciente del COVID_19 en Estados Unidos, Trump tuvo que cambiar de opinión frente al COVID-19. todavía su opinión sobre la enfermedad continúa siendo una amenaza contra su propio país. Con fines electorales ha dicho que la vacuna que acabará con la enfermedad estará lista para antes de las elecciones. Como en otras ocasiones como en el cambio climático, no tiene base científica para sus opiniones.

Aunque el contagio con el peligroso coronavirus en el caso de Trump, no hay base científica que será grave a pesar de su edad y de su obesidad.

No nos alegramos de esta situación y le deseamos al presidente Trump una rápida recuperación.

Historiador

carlosperezmorales@hotmail.com

miércoles, 13 de mayo de 2020

Proletarios del mundo, la pandemia es la desigualdad*



Por  Pasqualina Curcio:

No es del todo cierto que el covid-19 no distingue al momento de atacar y sobre todo de provocar muertes. Es posible que biológicamente no haya diferencias en cuanto a color de piel, edad, o sexo, en todo caso son estudios que habrá que realizar con detenimiento una vez que se tenga el detalle de los casos de contagiados y fallecidos, pero, diferencias y desigualdades para combatir la pandemia y no morir en el intento, de hecho, las hay.


No es igual el riesgo a contagiarse que asume el repartidor de la empresa Amazon quien debe salir a trabajar diariamente porque de lo contrario sus hijos irán a la cama sin comer, al riesgo que corre el dueño de la misma empresa quien estando socialmente muy bien distanciado en su mansión figura de primero en la lista Forbes con un patrimonio de 138 mil millones de dólares.

No es igual sobrellevar la cuarentena siendo cajera de Walmart, con todo el riesgo a contagiarse que ello implica y teniendo un salario que no debe ser suficiente para pagar la prueba de despistaje del covid-19, que sobrellevar el distanciamiento social siendo uno de los accionistas de la empresa: el número 13 de la lista Forbes 2020 con 54 mil millones de dólares de patrimonio.

No es igual combatir el coronavirus sin un trozo de pan que comer porque, siendo asalariado y sin capacidad de ahorro, has sido despedido debido a que la empresa transnacional donde trabajas debió cerrar por la cuarentena, a ser el burgués dueño de la filial.

No es igual sobrellevar la pandemia viviendo en las calles, sin refugio permanente, sin tener que comer, sin trabajo ni salario, que perteneciendo al 1% de la población mundial que se apropia del 82% de la riqueza (Oxfam, 2019).

El verdadero mal que hoy se extiende por todo el mundo y que ataca a la humanidad es la desigualdad, a su vez consecuencia de un sistema de producción y distribución depredador a través del cual la burguesía, dueña del capital, con la complicidad de Estados que mínimamente participan en las economías y “los dejan hacer”, se ha ido apropiando cada vez más del esfuerzo del trabajador asalariado. Un sistema que, por lo tanto, genera cada vez más pobreza y que hoy, en tiempos de coronavirus, se hace más evidente.

Sobrellevar los embates de la pandemia por coronavirus en condiciones de pobreza obviamente resulta más difícil. Hoy, 3.700 millones de personas en el mundo son pobres, o sea, la mitad de la población.

¿Nos hemos preguntado por qué hay tantos pobres en el mundo? ¿O es que vamos a creer el discurso hegemónico defensor del capitalismo que cuenta que los pobres son pobres porque no trabajan lo suficiente, no se esfuerzan, no son productivos, despilfarran su salario, y por lo tanto, ellos mismos son los responsables de su condición de pobreza?

Vemos algunas cifras y desmontemos la mentira. La producción mundial asciende a 85.9 billones de dólares (es la suma del producto interno bruto de todos los países durante el 2018 según datos del Banco Mundial). ¿Quién se supone que produjo esa billonada? ¿los ricos? ¿los dueños del capital? ¿La burguesía?.

Somos 7.594.270.356 de personas en el mundo, de las cuales, según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), 3.428.400.000, es decir, el 45% de la población total, pertenecemos a la fuerza de trabajo (estamos en edad productiva y en condiciones de trabajar). De estas 3.400 millones de personas que formamos parte de la fuerza de trabajo, estamos ocupados 3.294 millones. Según la OIT, solo 83 millones son empleadores, o sea solo el 2,68% son dueños del negocio, propietarios del capital, llámese burgueses.

Eso significa que los 85,9 billones de dólares que se produjeron en el mundo en 2018 son resultado del esfuerzo de 3.208 millones de proletarios y 83 millones de burgueses.

Sin embargo, y siguiendo con las cuentas, según Oxfam el 82% de los 85,9 billones de dólares que se produjeron fueron a parar a manos del 1 % de la población mundial (o sea 70,4 billones de dólares fueron apropiados por tan solo 75 millones de personas). Cada uno de los de este grupito, que no son precisamente de la clase obrera, obtuvo en promedio 927.630 dólares en 2018, claro que unos más que otros.

El otro 18% de lo que se produjo en el mundo (15,4 billones de dólares) se distribuyó entre el 99% de la población mundial restante (entre 7 mil quinientos millones de personas) tocándole en promedio a cada uno 2 mil dólares al año, a unos más y a otros menos, a otros nada. Nos referimos a los que viven al día, a los que si no salen a trabajar no comen a pesar de que son los que producen los 85 billones. Léase los proletarios.

¿De verdad los pobres son pobres porque no trabajan? ¿Es en serio?

¿No será que el sistema capitalista explotador en un mundo globalizado y repleto de monopolios transnacionalizados, otorga el poder omnipotente al dueño del capital para fijar, no solo los precios sino también los salarios y por defecto la ganancia, subsumiendo cada vez más en la pobreza a los asalariados? ¿No será que el producto del trabajo de miles de millones de proletarios del mundo está cada vez más desigualmente distribuido? En plena pandemia que azota a la humanidad ¿quiénes creen que se verán más afectados: el 2,68% que representa a la clase burguesa o el 97,32% de la clase obrera?.

Según la OIT, durante el primer trimestre de 2020 el número de horas de trabajo disminuyó alrededor del 4,5%, lo cual equivale a 130 millones de empleos. Estiman que para el segundo trimestre serán 305 millones de empleos. Por su parte, el Instituto Mundial de Investigaciones de Economía del Desarrollo de la ONU estima que alrededor de 500 millones de personas podrían sumarse a la pobreza mundial como consecuencia de la pandemia.

En estos tiempos de cuarentena en los que un enemigo invisible nos hace tan vulnerables como humanidad, reflexionemos. No es suficiente con superar el neoliberalismo, que constituye lo más salvaje del capitalismo. Tampoco es suficiente con darle un poco más de participación al Estado para que en el marco de un sistema explotador como lo es el capitalista, fortalezca los servicios de salud universales y otorgue educación básica gratuita.

Hay que cambiar el mundo de base, erradicar el origen de la desigualdad y revisar el sistema de producción y distribución basado en la propiedad desigual de los medios de producción. El mundo post pandemia debería avanzar hacia un sistema justo e igualitario. Es necesario contener al capitalismo y detener la propagación de la desigualdad y la pobreza que exponencialmente este sistema genera.

Somos 3.345 millones de proletarios ¡Agrupémonos todos en esta lucha! ¡Feliz día Internacional de las trabajadoras y los trabajadores, especialmente a los que en tiempos de pandemia arriesgan sus vidas y la de los suyos para salvar a la humanidad!


pasqualinacurcio@gmail.com

sábado, 2 de mayo de 2020

La empatía popular vs el domingo global



Por Homar Garcés:

A diferencia de lo que representa la empatía a nivel general, el sistema capitalista globalizado prioriza la satisfacción compulsiva del individuo a costa del interés y de las necesidades colectivas. De ahí que poco les importa a sus principales beneficiarios y auspiciadores que exista una asimetría social y económica que pone en entredicho las supuestas bondades que se generarán para todos de implementarse y acatarse sin ninguna oposición sus postulados fundamentales. Por ello, cualquier referencia a la justicia social, a la emancipación de los pueblos, a la democracia participativa y a la transformación estructural del Estado (esto último, orientado a asegurar de manera efectiva el ejercicio de la soberanía de las mayorías populares) es percibido como un atentado a la estabilidad, a la libertad y a la paz que defienden las clases dominantes de la sociedad, enlazadas éstas en un extenso conglomerado empresarial, cuyo objetivo primordial es la obtención de cuantiosas ganancias cada día.



Para el neoliberalismo económico globalizado es vital que la humanidad se envuelva en un proceso creciente de hiper consumismo, incluso a riesgo de agotar por completo los recursos naturales y poner al borde de la extinción total a cualquier forma de vida existente sobre la Tierra. También estimula la auto explotación entre las personas, independientemente de cuál sea su profesión u oficio, lo que le garantiza al capitalismo globalizado un nuevo ciclo de existencia, dando la impresión que evoluciona; permitiéndose al mismo tiempo deshacerse de los derechos laborales que fueran conquistados a sangre y fuego por las masas trabajadoras desde hace más de un siglo.

A ambas realidades se suma (ahora con mejor justificación, gracias a la pandemia del Covid 19) el miedo al otro, expresado en el rechazo (empapado de innegable racismo) de europeos y norteamericanos al ingreso de inmigrantes a sus respectivas naciones, al margen de cualquier noción y respeto del derecho internacional y de los derechos humanos; cosa que se ha extendido y manifestado con inusual virulencia en contra de la diáspora de venezolanos y venezolanas que buscaron mejores horizontes al sur de nuestra América, víctimas de un endorracismo inculcado por políticos y medios de información interesados en desviar la atención de sus conciudadanos hacia problemas locales acuciantes y explosivos.

En un sentido amplio, de acuerdo con lo determinado por el filósofo surcoreano Byung-Chul Han en sus estudios respecto al tipo de sociedad en que vivimos, en la actualidad se está instaurando una estrategia de dominio global que se basa en la separación de lo público de lo privado, lo que ha logrado que mucha gente esté más motivada a elevar su desempeño y potencialidades particulares a fin de disfrutar al máximo el éxito y el reconocimiento que le augura el capitalismo globalizado, pero sin llegar a involucrarse en las luchas reivindicativas de nuestros pueblos, excusándose de obedecer a cualquier moralidad opuesta que lo impida. Esto explicaría el por qué muchas personas le presten escasa atención a los problemas sociales, por muy simples que sean, adoptando posiciones que contradicen en un gran porcentaje la ideología que defienden (aunque éstas no sepan definirla como tal ni les importe hacerlo). Así, situaciones trágicas como las padecidas cotidianamente por las poblaciones de Yemen, Haití o Palestina no merecerán la misma atención que el atuendo o la extravagancia pública de algún cantante o estrella de cine de moda. Igual sucede con las afirmaciones y las negaciones extremas que se filtran por medio de las diferentes aplicaciones de internet, lo que conspira contra toda posibilidad de crear espacios y actitudes de sociabilidad, es decir, la posibilidad de emprender una mejor comprensión del mundo que nos rodea, de modo que éste sea transformado colectivamente.

Queda concluir entonces que, frente a esta estrategia de dominio global (para muchos, todavía imperceptible) se debe erigir y defender la empatía popular. Ésta es parte de la historia común de las luchas y las resistencias protagonizada por nuestros pueblos, cuya trascendencia es minimizada por quienes pretenden sojuzgarlos en provecho propio, haciéndoles creer -gracias a su influyente industria ideológica- que sus acciones benefician a todos y fortalecen la estabilidad democrática en cada uno de nuestros países.

mandingarebelde@gmail.com

viernes, 17 de abril de 2020

La conciencia humana frete a la Pachamama



Por Homar Garcés:
La pandemia del Covid 19 ha destapado (o puesto de relieve) lo que es, aunque se niegue o se minimice, una realidad incuestionable: la destrucción de la naturaleza a manos de los seres humanos guiados por la lógica irracional del capitalismo. No hace falta recurrir a Karl Marx u otro destacado teórico del comunismo para detectar y denunciar los estragos causados por el sistema capitalista en todo el orbe. Es algo que cada persona sensata puede confirmar solo con observar las consecuencias del extractivismo y de la industrialización que impulsa la mayoría de los gobiernos del mundo, anhelando alcanzar los mismos niveles de desarrollo de Estados Unidos y demás naciones capitalistas, afectando grandes extensiones de territorios, generalmente ocupados por campesinos y pueblos originarios que son desplazados a la fuerza por grupos paramilitares al servicio de terratenientes y empresarios interesados en conseguir su control.


Ahora, al margen del resurgimiento de algunas antiguas supersticiones europeas, muchas personas perciben que la aparición y extensión del Covid 19 obedece a la ruptura existente respecto a la naturaleza.

«Estamos -como lo advierte Alberto Acosta en su artículo 'Reencuentro con la Madre Tierra: Tarea urgente para enfrentar las pandemias'- en medio de un colapso climático: No podemos olvidar que los cambios en el clima han sido parte consustancial en la historia de la Tierra. Y este colapso lo hemos fraguado los seres humanos en el marco de lo que se conoce superficialmente como el 'Antropoceno'; en términos correctos corresponde al 'capitalícenlo'». La conciencia que adquieran en este contexto nuestros pueblos podría contribuir a revertir sus efectos negativos, al modo de la cosmovisión de los pueblos indígenas, sintiéndose cada quien como parte de esa misma naturaleza que nos sirve de base para nuestra sobrevivencia, pero sin la separación aportada por la visión eurocéntrica que tanto ha generado a través de los siglos.

En este caso, la Pachamama, nuestra Madre Tierra, tendrá que ser reivindicada. Es una misión que debe motivar a todos al cambio radical del tipo de sociedad vigente. No es creer que, superada la pandemia, todo volverá a la normalidad cuando dicha 'normalidad' es la raíz del problema. Es un cambio de índole cultural necesario.

Esto supone desprenderse de los conceptos y de los paradigmas que sustentan este tipo de sociedad, de modo que puedan concretarse, realmente, los ideales de la democracia, la libertad, la igualdad, la soberanía de los pueblos y, por supuesto, esa armonía que debiera existir entre la humanidad y la naturaleza. Algo que no debe limitarse a una simple enunciación idealista o utópica sino a una práctica social que se extienda a todos los ámbitos, aunque ella implique mantener una lucha constante, asimétrica y, a veces, agotadora contra quienes (desde las grandes empresas capitalistas transnacionales) pretenden ejercer una hegemonía absoluta sobre los seres humanos y la naturaleza en beneficio exclusivo de sus intereses económicos. Esto exige una nueva conciencia, orientada al establecimiento de unas nuevas relaciones de poder, de unas nuevas relaciones de producción, de unas nuevas relaciones humanas y, básicamente, de unas nuevas relaciones respecto a nuestra Pachamama, nuestra Madre Tierra.

mandingarebelde@gmail.com

miércoles, 18 de marzo de 2020

Crisis mundial de la economía capitalista y el coronavirus


Por Miguel Sorans:
El lunes 9 de marzo se desplomaron las bolsas del mundo. Nuevo “lunes negro” para la economía capitalista mundial. Wall Street detuvo sus cotizaciones por 15 minutos. El precio del petróleo cayó a 33 dólares el barril. En enero estaba a 63 dólares. La interrupción de la cotización es un movimiento de emergencia que Wall Street instauró durante la crisis de 2008 para tratar de evitar las ventas de pánico. Pero el pánico entre los capitalistas, el capital financiero y las multinacionales está instalado. Y no es solo por el coronavirus.


Wall Street sufrió la peor caída desde el 2008. Todas las bolsas del mundo cayeron. En México y Brasil se devaluaron las monedas. Muchos economistas y analistas patronales pretenden adjudicar el nuevo estallido y derrumbe de la economía capitalista a los efectos de la epidemia del coronavirus. Indudablemente las consecuencias del coronavirus tienen influencia. Pero el coronavirus no es la causa central del nuevo crack económico global. Desde ya que la epidemia del coronavirus es muy importante. Ya son más 110.000 de infectados en el mundo y cerca de 100 los países afectados.

El coronavirus vino a profundizar la ya existente crisis aguda de la economía capitalista mundial. El sistema capitalista-imperialista sigue sin poder superar la crisis económica aguda abierta en 2007/8. Los datos de la realidad así lo demuestran. “a economía capitalista mundial ya se había desacelerado hasta una 'velocidad de caída' cercana al 2.5% anual. Estados Unidos está creciendo a solo el 2% anual, Europa y Japón a solo 1%; y las principales economías emergentes de Brasil, México, Turquía, Argentina, Sudáfrica y Rusia están básicamente estancadas. Las enormes economías de India y China también se han desacelerado significativamente en el último año. Y ahora la cuarentena por el COVID-19 ha llevado a la economía china a un abismo.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que representa las 36 economías más avanzadas del planeta, advierte sobre la posibilidad de que el impacto de COVID-19 reduzca a la mitad el crecimiento económico mundial este año en relación con su pronóstico anterior. La OCDE redujo su pronóstico de crecimiento central del 2.9 por ciento al 2.4 por ciento, pero advierte que un "brote de coronavirus más largo e intenso" podría reducir el crecimiento al 1.5 por ciento en 2020” (Michel Roberts, economista inglés, en Sin Permiso 7/3/2020).

El coronavirus le metió “más leña al fuego” a la crisis de la economía capitalista. El coronavirus surgió en China (ver “China: Coronavirus y dictadura”. http://www.uit-ci.org/index.php/noticias-y-documentos/noticias-internacionales/2467-china-coronavirus-y-dictadura). China es el mayor exportador del mundo y la caída récord que ha registrado su producción industrial, por el cierre de las empresas, tiene ya un impacto negativo en todo el mundo capitalista. Ya trasciende los marcos de China. Se ve afectado, por ejemplo, todo lo relacionado con la industria del turismo. Caen la producción y los precios del petróleo. Se profundizará la crisis de la economía capitalista en curso desde 2007/08. Las multinacionales están preocupadas por sus enormes pérdidas de ganancias en China y en el mundo. Los juegos especulativos de las bolsas y de los precios del petróleo solo expresan la búsqueda de salvar las riquezas de los multimillonarios del mundo. El gran problema para la humanidad es que imperialismo y sus gobiernos van a tratar de profundizar los planes de ajuste y saqueo sobre la clase trabajadora y los pueblos.

También la sorpresiva aparición de la epidemia del coronavirus es expresión de la decadencia del capitalismo. El crecimiento de la pobreza, del hacinamiento, de los cambios ambientales y el colapso de los sistemas de salud pública del mundo, son el terreno propicio para el surgimiento y desarrollo de viejas y nuevas enfermedades.

La crisis capitalista y del coronavirus la deben pagar los capitalistas
Para peor la epidemia del coronavirus no se detiene en el mundo, aunque dicen que en China los casos habrían bajado. Al momento de escribir este artículo ya había en el mundo más 110.000 infectados, 3800 muertos y más de 100 países afectados. Italia declara al país en cuarentena.

El sistema capitalista-imperialista y sus gobiernos no garantizan una respuesta adecuada esta crisis humanitaria que está afectando a millones (ver “Coronavirus y el rebrote del dengue” http://www.izquierdasocialista.org.ar/2020/index.php/blog/elsocialista/item/16485-capitalismo-y-crisis-de-la-salud-publica-coronavirus-y-rebrote-del-dengue).Toman medidas como suspender eventos de deportivos o artísticos masivos. Fomentan el pánico para cubrirse de un mayor desastre sin ir a los problemas de fondo.
Los pueblos del mundo tienen que salir a reclamar a sus gobiernos verdaderas medidas de fondo ante la emergencia. Que los de arriba, los capitalistas, se hagan cargo. Hay que reclamar que se vuelquen fondos urgentes para aumentar sustancialmente los presupuestos de salud para atender la emergencia sanitaria. Fondos para, entre otras medidas, ampliar y mejorar las instalaciones sanitarias, dar aumento salarial a todos los profesionales de la salud, hacer nuevas contrataciones y que se den remedios gratuitos para todos. Que esos fondos salgan de altos impuestos progresivos a los grupos empresarios, al capital financiero y que se dejen de pagar las deudas externas. Por un sistema nacional de salud único y estatal, con consultas, tratamientos y medicamentos gratuitos pagados por el estado y administrado por los usuarios, médicos, trabajadores y profesionales del sector. Por la nacionalización de los laboratorios de especialidades médicas y que pasen a funcionar bajo el control de las y los trabajadores y científicos de la salud y la medicina.

Como decíamos más arriba, el imperialismo y sus multinacionales van a querer usar el coronavirus para lanzar nuevos intentos de mayor explotación sobre los pueblos. Ya se habla de centenares de miles de despidos y suspensiones en las empresas. Buscaran rebajar los salarios con mayores devaluaciones de la moneda en las semi colonias y un mayor saqueo con el mecanismo de la deuda externa.

La crisis capitalista y del coronavirus no la pueden pagar los trabajadores y los pueblos. Ningún despido ni suspendido. No al pago de la deuda externa. Plata para salud y trabajo. Que las empresas y los de arriba se hagan cargo de la crisis.

Las rebeliones de Chile, Francia, Líbano, Irak, Palestina y otras protestas sociales, que crecen en el mundo, muestran que la pelea contra los planes de ajuste y por la defensa de la vida de los pueblos continúa.

luchainternacionalista@gmail.com

domingo, 16 de febrero de 2020

¿Libertad de prensa o de mercado?



Por Diego Olivera Evia:
El fascismo al servicio de EEUU y Europa
:
El diario El País de España, integrante del Grupo Prisa, reveló que esa empresa adquirió el 100% de Iberoamericana Radio de Chile, por algo más de 74 millones de dólares. El grupo chileno es propietario de Pudahuel, FM Dos, FM Corazón, Rock and Pop, FM Hit, FM Futuro, FM Imagina y FM Concierto, y opera además a través de otras 140 emisoras.

 Al anunciar la compra de este conglomerado de radios, el delegado de Unión Radio (parte del Grupo Prisa), Augusto Delkáder, sostuvo que ese negocio "contribuirá a enriquecer la oferta radial del mercado chileno y supone un paso adelante en la consolidación de esta empresa como la mayor red de emisoras de habla hispana del mundo". Para hacer el negocio, la empresa española debió esperar la autorización del gobierno chileno, que como en todos los países del mundo, administra las concesiones de radio, un servicio que es propiedad del pueblo chileno. Claro que en este caso no hubo consulta alguna al pueblo chileno y en ningún momento se recurrió a fundamentar la libertad de prensa y expresión para asegurar que una empresa extranjera se adueñara de la mayoría del espacio radiofónico de un país.


Es que, como en el caso de la ex Radio Caracas Televisión, (RCTV) en Venezuela, se reclama la libertad de prensa, pero como negocio, donde las grandes empresas pueden hacer y deshacer a su gusto.

Con esta compra, el Grupo Prisa se convierta en una multinacional de la comunicación que controla radios y televisoras en todo el continente latinoamericano y con ramificaciones en Estados Unidos. Este consorcio español controla ahora 1.200 emisoras en España, Estados Unidos, México, Colombia, Costa Rica, Panamá, Argentina y Chile, y abarca un espectro de 28 millones de oyentes, según datos de la misma empresa.

En un derroche de soberbia el Grupo Prisa reveló que en Estados Unidos cuenta con emisoras en Los Ángeles y Miami, y posee además GLR Networks, empresa productora y distribuidora de programas y espacios comerciales con cerca de 60 emisoras afiliadas. En México, a través de Radió polis, controla el 50% de Televisa y de varios programas de radio que distribuye por diferentes cadenas, llegando a Panamá, Costa Rica, Argentina, Colombia o Chile (a través de CRC).

El consorcio español controla además Radio Caracol de Colombia. Caracol produce y distribuye hasta diez líneas de programación en diferentes formatos. Las líneas de producción de la cadena son sinónimos de radio comercial, como el programa “Los 40 principales” que se distribuyen en toda la región, y sirven para promover las empresas de música, dejando de lado los valores culturales nacionales. También es de prever que las emisoras seguirán la línea editorial del Grupo Prisa, es decir, defensa del sistema capitalista y el liberalismo.

En el marco del periodismo siempre han existido los reporteros que cubren la noticia donde se origina, los jefes de sala de prensa que editan las noticias, generalmente revisaban y definían que artículos publicar, pero desde el desarrollo de la tecnología, a nivel satelital los medios audio visuales, lograron controlar los espacios a nivel mundial, apoyados por los medios privados de las naciones del mundo. En ese marco de proceso monopólico se entrelazaron con los medios impresos, los cuales han sido adquiridos por trasnacionales de la información, conllevando todo este proceso al desfasaje de un medio de información, a un instrumento de dominación de masas, a lo que ellos denominan el usuario, además de entrelazarse con los gobiernos de EEUU y Europa, bajo una alianza para vender el modelo neoliberal y las bondades del modelo capitalista, como único pensamiento de existencia.

Entonces cabe la pregunta dónde está la democracia en esta forma perversa de dominación, donde los medios de comunicación actúan como una repetidora de mentiras, creando una falsa imagen de los sueños de libertad e igualdad del ser humano, porque condenan a que los cambios en muchas naciones de América Latina y el Mundo, que buscan una alternativa de desarrollo, fuera del modelo capitalista, son enemigos de la democracia, son enemigos del sistema internacional de los países industrializados. En ese marco de campañas mediáticas, Venezuela está sufriendo los ataques más virulentos de los medios privados de prensa.
Falsas informaciones han sido desmentidas por el Periódico británico The Guardian. El periódico británico The Guardian tuvo que retractarse el día de hoy de la falsa acusación que publicara recientemente Ian Black, editor de asuntos del Medio Oriente.

¿Sabía usted que en Argentina los cuatro conglomerados más grandes controlan la mitad de la audiencia nacional? ¿Y que en Perú el 68% de la audiencia de noticias en línea está en manos de un solo grupo?

 Mientras que las protestas y las manifestaciones sociales masivas se extienden por toda América Latina, los medios de comunicación son controlados por poderosas dinastías que están vinculadas a las élites económicas y políticas, que explotan su capacidad de influir en la opinión pública como capital.

Esta conclusión deriva de la investigación "¿Quién controla los medios de comunicación en América Latina?", que será presentada por Intervozes - Colectivo Brasil de Comunicación Social - y Reporteros sin Fronteras (RSF) el 3 y 5 de diciembre en Sao Paulo y Fortaleza. El estudio analiza la concentración de los medios de comunicación y su impacto en Argentina, Brasil, Colombia, México y Perú.

Según destaca el adelanto del informe, en Argentina, por ejemplo, los cuatro conglomerados más grandes concentran casi la mitad de la audiencia nacional en todos los soportes, y el 25% de toda esa audiencia está en manos del Grupo Clarín. En Colombia, solo tres grupos de medios controlan el 57% del contenido al que la sociedad puede acceder en radio, televisión, medios impresos y en línea. En Perú, es aún peor: más de dos tercios (68%) de la audiencia de noticias en línea en el país está en manos de un solo grupo. El poder de los medios en México no se puede separar de la política, la mitad del presupuesto estatal para publicidad oficial se asignó a solo 10 de los grupos de medios analizados en el estudio.

A pesar de toda la diversidad regional en Brasil y las dimensiones continentales de su territorio, la audiencia nacional en cada uno de los segmentos analizados en el estudio de Reporteros sin Fronteras (TV, radio, medios impresos y en línea), es acaparado por solo cuatro grupos mediáticos. Tan solo en televisión abierta, indiscutiblemente el medio más popular en el país, estos cuatro conglomerados controlan el 70% de las audiencias.

El Monitoreo de Propiedad de Medios (MOM por sus siglas en inglés) se desarrolla como una herramienta de mapeo que genera una base de datos a disposición del público en donde se enumeran a los propietarios de los medios de comunicación más importantes del país, así como sus intereses afiliados y posibles conflictos de interés. El objetivo es visibilizar los riesgos que la concentración de la propiedad plantea al pluralismo y a la diversidad de los medios. MOM también evalúa cualitativamente las condiciones del mercado y el entorno regulatorio.

Este articulo trata de demostrar el control global de América Latina, por los medios privados de prensa, como por la redes de espías como la CIA, como los medios de prensa como Reuter, que expían al servicio de EEUU y medios de prensa de Europa, creando falsos positivos y crear matrices, al servicio de la trasnacionales y los estereotipos al estilo fascista, como se realizaba en la Alemania de Hitler y a los mecanismos hoy implantados con los gobiernos de Israel, forjado por el terrorismo a través del sionismo, creando acciones terroristas en acuerdos con el fascismo y más con las acciones de terrorismo en América Latina, esta es la realidad de una crisis global y enemiga de la democracias, creando una crisis humanas, así pasa en Chile, Bolivia, Brasil, Paraguay, Colombia, entre otros esbirros y delincuentes apoyan la mentiras contra la sociedad y los pueblos del mundo.

Periodista, Historiador y Analista Internacional
diegojolivera@gmail.com

martes, 3 de septiembre de 2019

Buenos Aires escuchó un solo grito contra el gatillo fácil

Por Leandro Albani

En Argentina, cada 22 horas la policía asesina a un pibe o una piba que, indefectiblemente, es parte de la clase más humilde. Por eso, desde hace cinco años se realiza la Marcha Nacional contra el Gatillo Fácil. Un recorrido por la movilización que ayer caminó por las calles porteñas hacia Plaza de Mayo para denunciar que las fuerzas de seguridad continúan matando con total impunidad.

Los fierros que brillan en la Plaza de los Dos Congresos está vez no son los de los policías. Ahora son trompetas, trombones y platillos que un grupo de pibes hace sonar en el centro de la movilización que empieza a caminar hacia Plaza de Mayo para denunciar, otra vez, que las balas de las fuerzas de seguridad siguen matando a los chicos y a las chicas del país.


Al ritmo de bombos y redoblantes, la música que sale de los instrumentos siempre es acompañada por cantos en contra de la policía. No es para menos: en Argentina, cada 22 horas la policía asesina a un pibe o una piba que, indefectiblemente, es parte de la clase más humilde. Por eso, desde hace cinco años se realiza la Marcha Nacional contra el Gatillo Fácil, que en esta ocasión también se llevó a cabo en las principales ciudades del país.

En un martes soleado y claro, cuando Buenos Aires llega a sus límites de un caos generado por autos, gente casi corriendo por las veredas, y un ritmo citadino que raya la locura, cientos de personas se reúnen para reclamar justicia por sus pibes, pero también para llamar la atención –a quienes quieran oírlo y verlo- sobre la escalada represiva que parece no tener fin desde que asumió la presidencia Mauricio Macri. Aunque los casos de gatillo fácil no son una exclusividad del gobierno de Cambiemos: desde que volvió la democracia al país en 1983, se registraron 6.500 casos, como lo denuncian los organizadores de la marcha.

 “No puedo creer que haya tanta gente… ¿Esto cuándo va a parar?”, me dice Silvia Rosito, madre de Fernando Latorre, uno de los siete pibes que murieron el 2 de marzo de 2017 en la comisaría primera de la ciudad de Pergamino, luego de que los policías dejaron que un incendio se lleve sus vidas. Silvia se conmueve porque sabe, aunque por momentos no lo pueda creer, que cada año se suman más familias a la marcha. Esa es la confirmación de que la policía continúa matando con total impunidad.

Cuando la movilización avanza por avenida de mayo, en pleno centro porteño, las banderas flamean al ritmo de la música y de consignas contra la policía. “¡Yuta asesina!”, explota en las voces de los manifestantes. “Lacras”, es el calificativo que más se repite entre las personas. Seis letras que, en la Argentina de hoy, resumen de forma casi milimétrica a los uniformados y a las uniformadas que gatillan sus armas, aplicando la doctrina de disparar y después preguntar.

Emilia Vassallo, madre de Pablo “Paly” Alcorta –asesinado en 2013 por el policía bonaerense Diego Ariel Tolaba-, me dice que no hay problema con una entrevista, pero que la siga. Y eso no es tarea fácil. Emilia va, viene, organiza, grita “como a los nazis les va a pasar, a dónde vayan los iremos a buscar”, se acerca al camión que lleva el sonido, habla con las demás madres.

“Este es un día muy especial, porque hoy están todas las voces de nuestros pibes, de los que ya no están y de los que están. Por eso es que luchamos y denunciamos a este Estado asesino y represor”, cuenta Emilia. Para ella, como para los cientos de familiares que marchan, “el gatillo fácil es una política de Estado, porque gobierno quién gobierne, a los pibes los matan, los desaparecen y los torturan”.
Emilia dice que, si no nos organizamos y salgamos a las calles, el gatillo fácil va a seguir existiendo. “Está bien visibilizar y pedir justicia, pero hay que cambiar de fondo a este sistema para que esto no siga pasando”, afirma.

La mamá de Paly alerta que en estos cuatro años la represión se recrudeció, que ahora los denominados “justicieros” –civiles que asesinan a una persona, sea un ladrón o “sospechoso”- tienen vía libre, amparados por el discurso gubernamental, y que la sociedad se deja arrastrar por el tema de la “inseguridad” con el que machacan los grandes medios de comunicación.
“Siguen poniendo en la agenda mediática que el gatillo fácil es consecuencia de que los pibes roban y no de que el pueblo está muerto de hambre, tiene necesidades que no son cubiertas por el Estado, que es el que los lleva a eso”.

Durante toda la movilización, la ministra de Seguridad Patricia Bullrich fue el principal blanco de críticas y repudios. “¡Fuera, fuera, fuera Bullrich, fuera!”, se coreó en todas las cuadras que separan el Congreso de la Nación y Plaza de Mayo. La mamá de Juan Pablo Kukoc, Ivonne, sintetizó lo que muchos y muchas sentían: “A mi hijo lo mató Chocobar, pero el presidente Macri lo felicitó. Por eso: fuera Bullrich. Pase lo que pase, nadie me lo va a devolver. Le quiero decir a Chocobar: no solo mataste a mi hijo sino a toda la familia”.
Para Pablo Pimentel, titular de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) de La Matanza, “es lamentable que, en un país, que en 1983 empezamos a construir sobre los valores de los derechos humanos, hoy haya miles y miles de familias que reclaman justicia por la violencia que ejerce el Estado”.

“El discurso del gobierno asentó los anti-valores –explica Pimentel-. No respetando ningún protocolo del accionar policial, se ha matado a muchos chicos y jóvenes, sobre todo de los barrios humildes”. Frente a esta situación, el presidente de la APDH asegura que es necesario “reforzar la conciencia del pueblo y exigirles a los gobernantes que respeten la ley. Si se respeta la Constitución, se respetan los derechos humanos”.

Pimentel señala que las “fuerzas de seguridad tienen que tener otros valores, basadas en la prevención y en cuidar a los ciudadanos, pero lo que hacen es reprimir y garantizar las políticas económicas vigentes. En realidad, lo que hay que cambiar es el sistema capitalista, porque mientras exista el capitalismo se tiene que valer de estas fuerzas represivas”.

Al llegar a Plaza de Mayo, varios familiares de las víctimas leyeron el comunicado consensuado para la marcha. Es una radiografía macabra de todos los delitos y crímenes que comenten las fuerzas de seguridad. Desde el gatillo fácil al narcotráfico, de corrupciones varias a sus transas políticas, en el comunicado queda en evidencia a quiénes responden los uniformados: a un Estado capitalista que los necesita como fuerza de choque y difusores de la represión.



(Imagen: Eloísa Molina para La tinta) 
leandroalbani@gmail.com

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Las más recientes y absurdas sanciones del imperio en contra de Venezuela


Por Carlos E. Lippo:

“Si el sistema capitalista nos ataca es porque somos un peligro para las élites"
Gustavo Borges Revilla, analista político venezolano, director del sitio de investigación Misión Verdad

Tal como hemos venido señalando en anteriores trabajos, una guerra de cuarta generación en su variante financiera nos ha venido siendo aplicada por el imperio desde hace ya muchos años, tantos como los años transcurridos desde que el Comandante Chávez declarase de manera expresa el carácter anti imperialista de nuestra revolución, a mediados del año 2004 (1).


Las principales puntas de lanza del imperio en el desarrollo de la guerra bajo esta variante fueron al inicio las llamadas empresas “calificadoras” de riesgo financiero: Moody’s, Standard & Poor’s y Fitch, entre las más connotadas, las cuales sin ningún vestigio de escrúpulos ni de profesionalismo, establecieron el llamado “riesgo país” de Venezuela en niveles muy superiores a los que ellas mismas establecían para otros países de la región con economías comparables a la nuestra, como Colombia, pero agobiada en aquel entonces por una guerra interna de más de medio siglo y hasta de países con economías mucho más pequeñas, como Jamaica y Panamá, no exportadoras de petróleo ni de ningún otro recurso estratégico, por añadidura. Y todo ello en una época en la cual nuestro país, que se encontraba en absoluta paz, había logrado que le certificaran las mayores reservas de hidrocarburos del planeta y disfrutaba de unos precios mundiales del petróleo superiores a los 100 dólares por barril.

Al atribuir a nuestro país, por razones estrictamente políticas, un nivel de riesgo financiero muy por encima del que realmente debería tener con base en criterios de orden económico y financiero, se le hizo víctima de forma casi inmediata de un fuerte impacto adverso caracterizado por:

•             Una casi absoluta falta de participación del “capital productivo internacional” en proyectos de inversión no vinculados a la producción de hidrocarburos, de la cual logramos sobreponernos gracias a la participación de países amigos, que como China, Rusia, Bielorrusia e Irán, han venido invirtiendo en una gama importante de proyectos en diferentes áreas.
•             Un continuo y progresivo encarecimiento de la deuda externa en divisas que se ha vio precisado a contraer el país con los agentes del mercado internacional para financiar proyectos de inversión, por tener muy poco o ningún acceso a créditos de los organismos multilaterales controlados por los Estados Unidos (Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial y Banco Interamericano de Desarrollo), por negarse a aceptar las condiciones de entrega de la soberanía económica que tales organismos exigen.

Las condiciones para el acceso a los mercados financieros internacionales se fueron haciendo tan “leoninas” bajo la acción de las calificadoras de riesgo, que PDVSA tuvo que dejar de emitir títulos de deuda en divisas en el año 2009 y la República en el 2011, conformándose de esta manera una especie de  bloqueo financiero virtual a Venezuela promovido por el imperio; bloqueo que se hizo absolutamente real con la emisión de una orden ejecutiva de Donald Trump, vigente desde el 25 de agosto de 2017, contentiva de las primeras sanciones de carácter económico-financiero aplicadas a la República y a su empresa matriz del sector de los hidrocarburos (PDVSA) (2), aunque ya con anterioridad, desde el mes de mayo del mismo año la misma administración Trump, en cuatro oportunidades, había aplicado sanciones de naturaleza financiera a 25 funcionarios miembros de los distintos poderes públicos del Estado Venezolano, desde el Presidente Maduro hasta el constituyentista Herman Escarrá.

Bajo la redacción general y ambigua característica de las órdenes ejecutivas imperiales, ésta del 25 de agosto establece sanciones destinadas a: bloquear el acceso del estado venezolano y la empresa estatal PDVSA a nuevas fuentes de financiamiento en dólares; bloquear todas las operaciones con dos títulos valores (bonos) emitidos legalmente por PDVSA; e impedir la percepción de los dividendos resultantes de las operaciones de su filial CITGO en territorio estadounidense. Sin embargo dada la supremacía del Sistema Petrodólar a nivel planetario, en la práctica se trata de la exclusión de Venezuela de toda transacción financiera internacional, lo que nos ha venido dificultando de manera extrema la importación de alimentos, medicinas y otros bienes e insumos de primera necesidad, así como de un bloqueo bancario total contra PDVSA, con el propósito de imposibilitar las transacciones directas de hidrocarburos.

El impacto de estas sanciones es de tal magnitud, que de ellas ha dicho Peter Koening (3), economista y analista geopolítico de origen estadounidense, ex funcionario del Banco Mundial, que se trata de las más amplias sanciones económicas de la historia, siendo representativas de una guerra financiera directa que prácticamente paralizaría a Venezuela y que constituyen además un crimen de guerra, ya que ponen en peligro y amenazan las vidas del pueblo venezolano.

Para endurecer este real bloqueo financiero Trump suscribió, a comienzos de 2018, dos nuevas órdenes ejecutivas contentivas de amplias sanciones económico-financieras:

•             La del 19 de marzo, que prohíbe "todas las transacciones vinculadas, provisiones de financiamiento y otros negocios por parte de una persona de Estados Unidos o dentro de Estados Unidos, con cualquier moneda, divisa o ficha digital", emitida por el gobierno de Venezuela desde el 9 de enero de 2018 (4), con el propósito expreso de bloquear a “El Petro”, nuestro criptoactivo respaldado actualmente por nuestras reservas petroleras.
•             La emitida el 21 de mayo (5), al día siguiente de las elecciones presidenciales en las que resultase electo Nicolás Maduro, para ejercer la máxima magistratura del país durante el próximo período 2019-2025, en la cual entre otras cosas se prohíben: todas las transacciones relacionadas con financiamiento para el gobierno de Venezuela por parte de empresas y ciudadanos estadounidenses, o que guarden relación con Estados Unidos; la compra de cualquier deuda expedida por el gobierno de Venezuela, incluso aquellas facturas que aún no se hayan pagado; la venta, transferencia, asignación o garantía otorgada a colaterales por el gobierno de Venezuela; así como el poseer acciones en cualquier entidad en la que el gobierno sea accionista mayoritario con un porcentaje del 50% o mayor.

Tengo plena confianza en que esta larga introducción sirva para demostrar que el imperio, inicialmente por medio de instituciones privadas interpuestas, las calificadoras de riesgo, y luego de manera directa por medio de sanciones impuestas por la OFAC (Oficina de Control de Activos Extranjeros) de su Departamento del Tesoro, nos ha venido aplicando un cerco financiero que llevando ya casi 3 lustros, es la principal causa de las extremas dificultades materiales por las que estamos atravesando, siendo él mismo quien se empeña en gritar a los cuatro vientos junto a sus corifeos nacionales e internacionales, que se trata de una crisis humanitaria causada por la incapacidad del Gobierno Revolucionario; considero que habrá de servir también para demostrar que las sanciones asociadas a la orden ejecutiva vigente desde el pasado 1° de noviembre, relativas a ciertas restricciones a la venta de oro por parte de Venezuela, objeto central de estas notas, distando mucho de ser las primeras, sólo son las más recientes sanciones que nos pretende aplicar el imperio en medio de la lucha que debe continuar librando para tratar de sobreponerse a su propia e irreversible decadencia.

De entrada es necesario comenzar por decir que dichas sanciones con las cuales se estaría pretendiendo trastocar las exportaciones de oro desde Venezuela, al prohibir a los ciudadanos y empresas estadounidenses negociar con empresas e individuos que trabajen en la "corrupta y engañosa" venta de oro venezolano (6), tienen una justificación mucho más falaz que todas las anteriores, ya que una presunta venta de alrededor de 20 toneladas de oro a Turquía a comienzos del 2018, en la cual parecen haberlas fundamentado, que por lo demás el país estaría en su pleno derecho de hacer, no fue tal venta sino una exportación acordada del mineral con el propósito de refinarlo y certificarlo como oro monetario susceptible de ser incorporado a las reservas del Banco Central de Venezuela, una operación perfectamente normal y legal que antes se hacía con países como Suiza e Inglaterra, pero que se ha vuelto extremadamente riesgosa de hacer con ellos debido a su dependencia del poder imperial. Así lo señaló a mediados de año (julio de 2018) el ministro de minería, Víctor Cano, al declarar textualmente: “No es ningún contrabando a Turquía. Son convenios que están firmados entre BCV y Turquía. Es un oro que se está produciendo en Venezuela y certificado por nuestro registro de origen, con todos nuestros controles internacionales para hacer la exportación y luego la importación de ese oro ya refinado” (7) y adicionalmente,  “(La certificación la) Hacíamos en Suiza y ya no se hace en Suiza. Se hace en países aliados porque imaginen que se envía el oro a Suiza y por sanciones nos dicen que allí se queda”.

Sostengo responsablemente que se trata de unas sanciones absurdas por ser prácticamente inaplicables, porque ¿qué razones podría tener Venezuela para vender oro a los Estados Unidos, a pesar de ser éste el país que mayor cantidad de este mineral está adquiriendo en la actualidad, o en todo caso de negociarlo a través de ciudadanos o empresas estadounidenses, cuando países comprobadamente amigos como Rusia, China e India, con los cuales tiene actualmente muy activas relaciones comerciales, se encuentran también entre los primeros diez países compradores de oro en el mundo? (8).

Igualmente sostengo que sólo se trata de una burda maniobra política destinada a mejorar el posicionamiento de los candidatos republicanos en el estado de Florida en víspera de las elecciones del 06 de noviembre, así como de seguir apuntalando la matriz mediática de país forajido que llevan tiempo intentando atribuir a Venezuela y a otros países amigos; sostengo esto, basándome en los siguientes hechos:
•             Las sanciones, que fueron anunciadas por el asesor de seguridad de la Casa Blanca, el “impresentable” John Bolton, en lugar de por algún alto funcionario de los departamentos de estado o del tesoro, como ha venido siendo lo habitual, fueron presentadas ante una audiencia de venezolanos y cubanos “gusanos” en la “Freedom Tower” (Torre de la Libertad) de Miami, una edificación tristemente célebre por ser la que alojó a los primeros refugiados cubanos de la década de 1960; un anuncio que curiosamente fue hecho  un día después de que Trump hiciese campaña en Florida para los candidatos republicanos al senado y a la gobernación (9).
•             Una muy reciente encuesta divulgada por el asqueroso pasquín que lleva por nombre “El Nuevo Herald” (10), al señalar que los “hispanos” de la Florida votarán mayoritariamente por candidatos demócratas, prácticamente atribuye el triunfo a Bill Nelson (senado) y a Andrew Gillum (gobernación), lo que constituiría un duro golpe para el actual senador federal por ese estado y firme aliado de Trump con quién comparte la misma neurosis contra Venezuela, “Narco” Rubio.
•             Unas falaces acusaciones proferidas al día siguiente del anuncio por Marshall Billibgslea, subsecretario para el financiamiento al terrorismo del Departamento del Tesoro, quien señaló textualmente en una conferencia en el “Brookings Institution”: “Hemos visto 21 toneladas métricas o más que han ido a Turquía, y hemos vistos empresas turcas reemplazar muchas de las empresas alimentarias que incursionan en la corrupción relacionada al programa e cajas de comida CLAP”, así como también: “este oro sale del país sin ninguna de las precauciones habituales para garantizar que los fondos sean auditivos (¿!) y catalogados debidamente como pertenecientes a las arcas del Estado y para ser utilizados en pro de los ciudadanos” (11).
•             Un más que necio planteamiento de Bolton en la ocasión de hacer el anuncio, relativo a que el  anunciado decreto contra Venezuela, pide a los secretarios de estado, Mike Pompeo, y del tesoro, Steven Mnuchin, que "identifiquen sectores de la economía venezolana" que podrían estar sujetos a nuevas sanciones de EE. UU (12).

Para terminar sólo me resta señalar que la escasa o nula trascendencia que nuestro gobierno ha dado a tales sanciones, a juzgar por el hecho de que no he logrado conseguir en la Red ningunas declaraciones al respecto, sirve para confirmar mi planteamiento de que se trata de unas sanciones absolutamente absurdas; sin embargo, no podemos por ello bajar la guardia pues ellas pudiesen ser el preanuncio de nuevas sanciones del mismo tipo pero orientadas a otros sectores, como el petrolero, que si pudiesen generar un nuevo impacto adverso sobre nuestra muy golpeada economía.
¡Hasta la Victoria, Siempre!
¡Patria o Muerte!
¡Venceremos!
(1)    http://www.rebelion.org/noticia.php?id=208217
(2)    http://albaciudad.org/2017/08/trump-impone-nuevas-sanciones-contra-venezuela/
(3)    http://www.ensartaos.com.ve/internacional/carta-abierta-al-presidente-maduro-la-realidad-del-bloqueo-de-trump/
(4)    https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-43464908
(5)    http://talcualdigital.com/index.php/2018/05/21/estados-unidos-ordena-nuevas-sanciones-economicas-para-el-gobierno-de-venezuela/
(6)    https://actualidad.rt.com/actualidad/294195-eeuu-nuevas-sanciones-venezuela
(7)    https://lta.reuters.com/article/domesticNews/idLTAKBN1K82KE-OUSLD
(8)    https://www.msn.com/es-ar/finanzas/economy/los-10-pa%C3%ADses-con-las-mayores-reservas-de-oro-y-d%C3%B3nde-queda-espa%C3%B1a/ar-BBLi38R?li=AA4RBE
(9)    https://venepress.com/article/Trump-firmo-decreto-contra-exportaciones-oro-deVenezuela1541093706112
(10)  https://www.elnuevoherald.com/noticias/sur-de-la-florida/article220942705.html
(11)  https://venepress.com/article/Por-que-EEUU-sanciono-el-comercio-de-oro-venezolano1541277541775
(12)  https://www.aporrea.org/economia/n333715.html

celippor@gmail.com

viernes, 15 de junio de 2018

Porfiadamente con Marx


Por Homar Garcés:
Los capitalistas siempre han sucumbido ante la incertidumbre que les causaría una eventual bancarrota. Esto los impulsa a mantener e incrementar su flujo constante de ganancias, de manera que se ven obligados a multiplicar las fuerzas de producción, reproducir la innovación tecnológica del momento en sus empresas y aprovechar al máximo la fuerza y la experiencia acumulada a través del tiempo de los trabajadores; lo mismo que explotar a un bajo costo los recursos naturales de las naciones periféricas y transformar sus materias primas en una amplia variedad de mercancías.

Esta situación tiende a incrementarse, aun cuando existen indicios que hacen prever lo contrario, especialmente al considerarse el surgimiento de un nuevo tipo de economía que ya muchos comienzan a denominar la economía digital, en otros casos, comercio electrónico, economía uber o economía colaborativa; lo que implica un nuevo estadio de estudios respecto a la vigencia del sistema capitalista a nivel mundial.

En la actualidad, muchas personas en todo el planeta, sobre todo en los países con economías depauperadas, han comprobado en carne propia que la alegre y algo irracional presunción existente a finales del siglo XIX en relación a que el sistema capitalista forjaría las condiciones de un mundo sin hambre ni penurias de ningún tipo carece de fundamentos sólidos. No obstante, pocos advertirían durante el último siglo transcurrido que esta supuesta riqueza de la sociedad en general únicamente conseguiría desarrollarse destructivamente, como llega a concluir Karl Marx en El Capital, su obra cumbre: “La producción capitalista sólo desarrolla la técnica y combinación del proceso de producción social minando a la vez la fuente de toda riqueza: la tierra y los trabajadores”.

Adentrados en el siglo XXI, nuestro mundo contemporáneo, de una u otra forma, ha comprobado la veracidad de las determinaciones hechas por Marx respecto al capitalismo, a pesar de corresponder a épocas distintas, pero ambas impregnadas por la misma lógica del capital. Hoy, la alta concentración de capitales en manos de una minoría que triplica los presupuestos de algunas naciones (lo que conduce generalmente a un mayor índice de desempleo y a una alta depreciación de los salarios de los trabajadores), la privatización en auge de las redes de comunicación, la autoridad global ejercida por las grandes corporaciones transnacionales en detrimento de las soberanías nacionales, la industrialización de la agricultura, la devastación creciente, irracional e indetenible de los ecosistemas existentes, y la dinámica impuesta por la globalización neoliberal han acabado por instaurar una brecha, al parecer infranqueable, entre la riqueza obscena que dicha minoría exhibe a diario y la miseria de una población mayoritaria, son los rasgos más notorios que podrían tomarse en cuenta a la hora de juzgar si los aportes científicos de Marx resultan obsoletos e inapropiados para captar y tratar de cambiar lo que ocurre en las distintas esferas de la vida social.

Se debe entender, comprender y discernir que el sistema y la lógica del capital implican la puesta en marcha de un proyecto ilimitado de crecimiento, lo que ha desembocado en el resurgimiento de formas de explotación del trabajo que, aparente y formalmente, habían desaparecido de la faz de la tierra, como la esclavitud y la servidumbre de niños, las que refutan de alguna forma los premisas “democráticas” enarboladas desde siempre por los apologistas del capitalismo.

Citado por Max Seitz en su análisis “200 años de Karl Marx: 4 ideas del ideólogo de la Revolución rusa que siguen vigentes a pesar del fracaso del comunismo”, el pensador marxista Jacques Rancière, profesor de filosofía de la Universidad de París VIII, concluye que "el proletariado, lejos de enterrar el capitalismo, lo mantiene con vida. Trabajadores explotados y mal pagados, liberados de la mayor revolución socialista de la historia (China), son llevados al borde del suicidio para que Occidente pueda seguir jugando con sus iPads. Mientras tanto, el dinero chino financia a un Estados Unidos, que de otra manera estaría en bancarrota".

Con Marx, podríamos adherirnos a la propuesta de lo que debiera verse y constituirse entre los sectores populares como la asociación de productores libres e iguales, con arreglo a un plan común encauzado a transformar de raíz las relaciones sociales de producción y, junto con éstas, las relaciones de poder que hacen posible la existencia del Estado burgués liberal y el capitalismo. Todo lo cual tendría que concretarse de un modo constante -y sin dogmas que encorseten el esfuerzo para conseguirlo- en la emancipación integral y la autorreproducción democrática de los sectores sociales. -  
mandingarebelde@gmail.com

miércoles, 18 de octubre de 2017

Al rescate de la inteligencia cordial

Por Víctor Manuel Barceló R.:

Hace unos días estuvo por México Leonardo Boff (teólogo, ex-sacerdote franciscano, filósofo, escritor, profesor y ecologista brasileño), dando conferencias en Ciudad de México, pero sobre todo en Puebla –evento organizado por el Colegio de Puebla A C. (Colpue), ante 1500 personas en que había desde funcionarios, profesores hasta estudiantes para presentar su libro “Sostenibilidad, Qué es y qué no es”, mismo que seguramente tendrá a muchos colegas profesores analizándolo y expresando sus puntos de vista.


Aproveché la presentación en venta de sus publicaciones a cual más con profundos análisis de tan brillante maestro- para adquirir “Los Derechos del corazón”, cuyo epígrafe dice todo: El rescate de la inteligencia cordial. Tuve especial interés en su lectura y análisis, en virtud de que en 2016 escribí acerca de ECONOMÍA SOLIDARIA O DEL AMOR, en que relaciono un artículo de Andrés Manuel López Obrador en que se expresa que: “La decadencia que padecemos se ha producido, tanto por la falta de oportunidades de empleo, estudio y otros satisfactores básicos como por la pérdida de valores culturales, morales y espirituales. Por eso nuestra propuesta para lograr el renacimiento de México tiene el propósito de hacer realidad el progreso con justicia y, al mismo tiempo, auspiciar una manera de vivir, sustentada en el amor a la familia, al prójimo, a la naturaleza y a la patria”. http://www.jornada.unam.mx/2011/12/06/opinion/009a1pol

En tal ocasión acudí también al trabajo escrito y que en la práctica realiza la Dra. Laura Collin, hoy maestra en la Universidad Autónoma de Tlaxcala, "Economía Solidaria, Local y Diversa”, que, como la expresión anterior, sigue levantando polémicas, dado que las dos insumen críticas al sistema capitalista que, desde su nacimiento, se dedica sin freno a la apropiación y explotación indiscriminada de la tierra, el agua y demás llamados “recursos naturales”  hidrocarburos, minerales y otros- para lograr el más alto confort en menos del 1% de la población planetaria, acumulación de riqueza profundamente analizada y contextualizada en el libro en mención, por lo que merece su lectura y correspondiente análisis. Leer:https://www.academia.edu/16632114/Economia_Solidaria._Local_y_diversa

La cercanía al proceso electoral en México y otros países de Latinoamérica y el Caribe, -el próximo año (2018) 12 de 19 países de la región, celebrarán procesos electorales, para lo que existe una Carta Democrática Interamericana, creada en 2001- conviene hacer un paréntesis  y antes de entrar de lleno a Los Derechos del Corazón de Boff, ver sus apreciaciones sobre la ética y moral vigentes, que no son otras que las que impulsa el capitalismo rampante planetario. Su ética dice Boff: considera “bueno lo que permite acumular más, con menos inversión y en el menor tiempo posible”. Su moral, concreta: “emplear la menor cantidad de gente posible, pagar menos salarios e impuestos y explotar mejor la naturaleza”. Imaginemos, insiste el cocreador de la Teología de la Liberación: ¿Cómo sería una casa y una sociedad (ethos) que tuviesen tales costumbres (moral/ethos) y produjesen caracteres (ethos/moral) igualmente conflictivos. Y se pregunta: ¿Sería todavía humana y benéfica para la vida? Su respuesta es contundente: “Aquí está la razón de la grave crisis actual”. Cambiar de sistema de vida, será la ruta sensata para preservar el Planeta, digo yo.
Ver:https://www.youtube.com/watch?v=TavrTbIib9I

Los avances de las ciencias nos llevan a profundas y fecundas discusiones filosóficas para recuperar concepciones, muchas de ellas integradas a las cosmovisiones de los pueblos originarios quienes, aún destrozados por la invasión-conquista de españoles, ingleses, holandeses, franceses, portugueses y de otros orígenes, mantienen ideas sobre muchos rasgos que integran las formas de la vida planetaria, como lo emocional y sus variantes en la supervivencia en sociedad.

En esa ruta Boff dice, acerca de “la necesidad de rescatar la razón cordial”, como restricción a la extrema racionalización de la sociedad y como florecimiento de la razón instrumental-analítica, que al irse por la libre, influye negativamente en la sana articulación con la naturaleza, el hábitat, que es de participación y acatamiento a sus etapas y tiempos.

La ciencia nos indica con claridad cómo funcionan las elementos, las cosas que se construyen, pero no tiene capacidad para valorarlas y decirnos que es bueno y que es malo para los “sistemas-vida” y sobre todo para el sistema-Tierra. Aquí se hace preciso acudir a criterios éticos, a los que la propia ciencia requiere acudir.

La crisis ecológica producida por el trato abrupto a la naturaleza, requiere con urgencia de propuestas, de soluciones que sean capaces de impedir que la ruta del calentamiento global acceda a un nivel de 2 grados Celsius, por las afectaciones terribles con que impactaría a la biósfera. Lo cierto es que ésta es una constante en los organismos multilaterales que se crearon en la ONU (1945 y otros más recientes), en donde algunos países sobre todo los que más contaminan dan muestra de su estulticia o simple irresponsabilidad al calificar el calentamiento global como un cuento sin fundamento. Llega a tal grado la torpeza y sinrazón que E.U. decidió salirse del “Acuerdo de París”, clave en la lucha ambiental. Ver: http://www.elfinanciero.com.mx/mundo/los-dichos-del-trump-sobre-el-cambio-climatico.html   

“La ciencia nos enseña cómo funciona el cielo, pero no nos enseña cómo se llega al cielo” parafrasea Boff a Galileo y se pregunta: ¿Hasta qué punto las soluciones técnicas son suficientes para poder equilibrar a Gaia…que siga admitiéndonos…y que garantice los abastos vitales para los demás seres vivos?. Hay un brutal ejemplo de donde estamos parados en la sobrevivencia, cuando un Planeta, ocupado por naciones de alta desarrollo tecnológico y soberbia en el manejo y control de poderosas armas nucleares, no está siendo capaz de salvaguardar especies marinas y pájaros tan hermosos, como los pingüinos de Humbolt que habitan Chile y Perú y son afectados por hambrunas producto de la alteración de sus alimentos y la imparable explotación minera. Ver: https://www.afp.com/es/noticias/211/mineria-versus-pinguinos-la-batalla-que-divide-en-chile

Boff nos recuerda activar los principios de la prevención, la precaución y el cuidado para preservar nuestra salud, en tanto se llega a un nuevo paradigma de producción, con menor agresividad, que distribuya mejor la riqueza producida, que atempere el consumo “regido por una sobriedad compartida” y el reaprovechamiento de los desechos, de manera que no afecte a los ecosistemas cuya fragilidad se aprecia en diversos puntos del Planeta.

Se apoya para sus apreciaciones en la necesidad de construir una lectura nueva de la realidad total (mente) y la sensibilidad (corazón) desarrollando un sentido de pertenencia que compartamos todos los seres, junto a la responsabilidad universal por el “destino común” de la Tierra y con ella de la humanidad toda. La visión actual del universo, de la historia de la Tierra y de la vida humana fue “codificada” en casi un siglo. Incita a “despertar” al corazón para que se sensibilice, se “compadezca”, solidarice y ame la Tierra, sus ecosistemas y a todos los seres, camaradas en el paso y ritmo de la vida terrestre.

La mente sola, la ciencia fría no tiene capacidad para vencer la grave crisis existente. Necesita sin duda el apoyo vital del corazón, del sentimiento, de la inteligencia cordial para juntos, equilibrados, moverse a la acción y buscar los caminos más efectivos para la salvación de la vida sobre la Tierra. Tales razones incitan a referirse a los derechos del corazón, a proclamarlos y vivirlos en función de nuestra propia sobrevivencia.

El autor aprecia derechos de la dimensión del corazón, para que cumpla su función vital.

1. Protege el corazón, centro biológico del cuerpo humano. Sus pulsaciones recogen sangre venosa, la limpian en pulmones y vejiga e irrigan con sangre limpia todo el organismo haciéndole viable. No sobrecargarle con alimentos grasos y bebidas alcohólicas.
2. Preserva el corazón. “Es nuestro centro psíquico”. De él salen todas las cosas buenas y malas. Compórtate de tal modo, que no necesite sobresaltarse ante riesgos y peligros. Mantenlo aplacado con una vida serena y saludable.
3. Vela tu corazón. “Él representa nuestra dimensión profunda”. Allí se expone la conciencia que siempre nos acompaña, aconseja, advierte y, también, nos sanciona. En él brilla la chispa sagrada que nos produce entusiasmo, que filológicamente significa tener un “Dios interior” que nos calienta e ilumina. El sentimiento profundo del corazón nos convence de que el absurdo nunca va a prevalecer sobre el sentido.
4. Siembra la sensibilidad del corazón. No permitas que la domine la razón funcional. Hermánala con ella. Por la sensibilidad sentimos el corazón del otro. A través de ella intuimos que también las montañas, bosques, selvas, animales, el cielo estrellado y “el mismo Dios” tienen un corazón pulsante. Hay un corazón inmenso que late en el universo.
5. Venera tu corazón. “Es la sede del amor”. El que produce la alegría del encuentro entre personas que se quieren; permite la fusión de cuerpos y mentes en una sola y misteriosa realidad. El amor que produce los milagros de la vida por la unión amorosa de los sexos y la entrega desinteresada, el cuidado de los más desvalidos, relaciones sociales inclusivas, las artes, la música, éxtasis místico que hace a la persona amada fundirse en el Amado.
6. Ofrece un corazón compasivo que sabe salir de sí y ponerse en el lugar del otro para sufrir con él, “cargar juntos la cruz de la vida” y juntos celebrar la alegría.
7. Franquea el corazón a la caricia esencial. Es suave como pluma que viene del infinito y, con el toque, nos hace percibir que somos hermanos y hermanas, que pertenecemos a la misma familia humana, que habita la misma Casa Común.
8. Sitúa al corazón para el cuidado, que hace al otro importante para ti. Él sana heridas pasadas e impide las futuras. Quien ama, cuida y quien cuida, ama.
9. Moldea el corazón a la ternura. Para perpetuar el amor rodéalo de ternura y gentileza.
10. Sanee día a día el corazón, que las sombras, resentimiento y espíritu de venganza -que también residen en el corazón- nunca se sojuzguen al bien querer, la finura y al amor. “Tu corazón latirá al ritmo del universo y encontrará reposo en el corazón del Misterio, la Fuente originaria de donde procede todo, que nosotros llamamos sencillamente Dios” –concluye el teólogo brasileño.

Con cinco recomendaciones el Dr. busca fortalecer el amor:
1. “Pon corazón en todo lo que pienses y en todo lo que hagas”. Hablar sin corazón es frío, institucional. Palabras dichas con corazón llegan al fondo de las personas. Se establece una sintonía fina con los interlocutores u oyentes, que allana entendimiento y solidaridad.
2. En el razonamiento acoplado pon emoción. No la fuerces, ella debe revelar naturalmente la profunda convicción de lo que crees y dices. Llega al corazón del otro, hazla sugestiva.
3. La inteligencia intelectual, fría, pretende comprender y resolver todo, generando imagen racionalista y reduccionista de la realidad. También el exceso de razón cordial, sensible puede caer en sensiblería, proclamas populistas que alejan a las personas. Busquemos siempre la justa medida entre mente y corazón, articulando los polos, a partir del corazón.
4. Si vas a hablar a un auditorio o grupo, entra en sintonía con la atmósfera que hay allí. No hables solo a partir de la cabeza, da primacía al corazón que siente, vibra y hace vibrar. La inteligencia intelectual solo es eficaz cuando se amalgama con la sensibilidad del corazón.
5. “Creer no es pensar en Dios” es sentirle desde el corazón. Entendemos que estamos “siempre en la palma de su mano”, una Energía amorosa, poderosa nos ilumina y calienta, presidiendo “los caminos de la vida, de la Tierra y de todo el universo” –concluye-. Leer: Leonardo Boff. “Los derechos del corazón”. El rescate de la inteligencia cordial. 2015. Ediciones Dabar S. A. De C. V. México.

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