Mostrando entradas con la etiqueta obesidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta obesidad. Mostrar todas las entradas

martes, 18 de agosto de 2020

Reflexiones en pandemia. “El medio es el mensaje”



Por Rubén D Lopera:
De la lectura, lo visto y lo vivido en estos meses tienen que hacer reflexionar al más incrédulo de los mortales y esto me hace meditar, pensar e informar. Empezando con una frase de Mc Luhan filósofo canadiense del sigloXX y que muchos comunicadores deben de conocer por sus estudios durante su carrera de comunicación, periodismo o medios audiovisuales.


Su frase “El medio es el mensaje” y sobre todo la televisión para el momento en que McLuhan lo expreso en plenos acontecimientos de su época donde realmente los medios y sus variados intereses de la información llega al receptor; no es el mensaje que un determinado personaje quiere que sea transmitido, es el interés de los que dirigen el medio que salga o no el mensaje…pero con alguna intención e intereses.

De repente estoy equivocado, por eso esta información solo saldrá si algún medio la transmite. De todas maneras, mi escritura es una extensión de mis pensamientos y mis manos el motor para la imprenta en mi ordenador. Solo el medio hará que llegue algo del mensaje a algún receptor, siempre y cuando tenga un instrumento para recibirlo y aceptarlo. Vamos a las reflexiones.

1.            Empezaría por lo frágiles que son los gobiernos y sus gobernantes en relación a una pandemia al no estar preparados para evitarlas, donde se ven las fallas estructurales de fondo y de forma. Donde los protocolos de salud se convierten en ensayo y errores con las consecuencias a la vista. Todavía estamos en esta etapa y no puedo extenderme porque puedo pecar por exageración. Solo pienso que varios paradigmas en diferentes ramas científicas se tendrán que modificar e incluso Thomas Kunt diría, mi idea de revolución científica seguirá. ¿Hace falta una pandemia para todo lo que está pasando?

2.            “Los que están sanos no tienen necesidad de médicos, sino los enfermos” ¿Acaso fue este un error de Jesús?

Estas dos frases las leí recientemente en un curso en línea que trata de los riegos metabólicos, donde se escribe sobre diabetes, hipertensión, tabaquismo, sedentarismo, obesidad, estrés, entre otros y por supuesto me vino a la mente la gran cantidad de enfermos con estos males y que han fallecido con COVID-19. Aprendí que los sanos y los enfermos debe tener los mismos cuidados sobre todo los que tiene ciertos riegos de enfermarse. “Factor de riesgo”: es cualquier rasgo, característica o exposición de un individuo que aumente su posibilidad de sufrir una enfermedad o lesión.

Según ese curso todos esos males se pueden prevenir, depende del estilo de vida, desde la alimentación adecuada y balaceada, ejercicio periódico hasta las condiciones socioeconómicas de cada individuo; claro esto depende de formas de gobiernos, las condiciones económicas y en donde la pobreza y el hambre no se entremezclen. No vale la pena seguir en este tema, pues es casi imposible lograr una solución a esta problemática. A lo mejor Jesús se le olvido en ese momento decir cuidar a los sanos también, pero creo que él estaba claro en lo que vino hacer en este planeta y de repente su padre no se mete en la evolución y destino de la humanidad o en los errores del hombre en contra del prójimo, ambiente o la naturaleza.

Vejez, inmunodeficiencia, cáncer, desnutrición, alcohol, Down, pobreza, desnutrición, depresión, demencia, soledad, coagulopatías, asma, Sida, insalubridad, entre otros son factores de riesgo para cualquier enfermedad o complicación para una pandemia.

3.            Estudiantes y educadores de todos los sectores no dejen de estudiar y trabajar, no pueden perder el tiempo, son muchos los que ha interrumpido sus estudios, sus semestres, su graduación, sus prácticas. Deben coordinarse mutuamente para que de alguna forma adelante sus planes para terminar y seguir los conocimientos y preparándose para la reapertura. Adelanten materias teóricas los que puedan y exijan a sus docentes y autoridades que contribuyan en este camino. Gobiernos y gobernantes doten a las escuelas y universidades, mejoren los servicios básicos y mantengan al día los medios para que todos puedan obtener las informaciones de sus docentes, no atrasen mas a este pueblo con sus promesas y engaños.

4.            Por favor gobernantes no se olviden de TODO el personal de salud, pero no solo con aplausos, sino que alégrenlos con recursos de todo tipo y buen salario. 

5.            “El medio es el mensaje” McLuhan.  Lo escrito en esta reflexión es la extensión de mi libertad de pensamiento.

rdlchez@gmail.com

sábado, 8 de agosto de 2020

El peligro de no prevenir



Por Rubén Lopera:
Existe una Matriz (Haddon.1970) casi universal de prevención en los accidentes de todo tipo de cómo actuar “Antes, durante y después del accidente”. En medicina vial pudiera ser igual y si lo quisiéramos extender la matriz la podríamos aplicar a casi todos los hechos de la vida cotidiana, pero es mucho pedir a esta frase y de seguro muchos no estarán de acuerdo en algunos hechos reales. Vamos a jugare con la imaginación y los invito hacerlo con varios ejemplos.


Panorama de la pandemia actual en cada país y sobre todo en los países más pobres y sus consecuencias de no estar prevenidos para las consecuencias. Todo esto a manera muy resumida y con la libre imaginación de cada lector en este primer ejemplo.

Ya sabemos más o menos el origen de la pandemia y sus causas, lo que pasa y sigue pasando con los pacientes infectados leves y graves por el virus, los positivos asintomáticos y los sintomáticos tratados con o sin secuelas aparentes. Los síntomas y signos clínicos que puede dar la enfermedad y las personas más susceptibles a contraer el virus y la misma COVID-19. Ahora como aplicaríamos la famosa Matriz epidemiológica en este caso para evitar el contagio o para evitar más complicaciones e incluso la muerte si nos llega a infectar el BetaCov-19 o SARS 2.

Medidas preventivas “antes” de que nos invada, si nos referimos a un país es evitar que entre al territorio y en esto se los dejo a su imaginación de las múltiples medidas que se pueden hacer. Sería demasiado largo extenderme en esto. Pero esto se puede aplicar a cada estado, municipio, provincia, barrio, urbanización o casa. Si aplicamos el “antes” a cada individuo es donde me puedo extender y cansarlos, pero ha eso me dedicaré: Todo parte de nuestras condiciones socioeconómicas, pobreza, raza, etnia, estilos de vida, genética, estreses previos entre otras variables de sus imaginaciones. Tener obesidad, diabetes, hipertensión, ser fumador, tratamientos contra el cáncer, enfermedades respiratorias previas es un factor de altísimo riesgo para el contagio con este tipo de coronavirus. Solo mejorando esto y evitando caer en ello podemos prevenir “antes” la posibilidad de complicarnos; parece fácil pero no lo es porque nuestros estilos de vida no cambian de la noche a la mañana.

Solo con educación en promoción en salud y con gobiernos que mejoren en todo lo que es salubridad, seguridad social y nutricional adecuada se podrá prevenir en algo las futuras pandemias y sus complicaciones. Solo nos queda hacer ejercicios físicos el cual mejora muchas de las patologías crónicas descritas anteriormente y tener un sistema de salud o una política de estado que invierta el doble en prevención y promoción de la salud, si no está retorica seguirá. Quedan muchos detalles del “antes” en la Matriz de esta pandemia. Esta demás decir que el confinamiento, el distanciamiento físico y social y el aislamiento puede ser aplicada en el “antes, durante y después” de la pandemia, al igual que el uso de mascarillas faciales y tapabocas, que no sé hasta cuando, pues este virus de que “vuela, vuela” por el aire y además es rastrero y su transmisión debe evitarse sobre todo por la vía aérea. Usar tapa boca y mascarilla facial adecuadamente debe ser una consigna en el periodo del” antes, durante y después”.

Vamos al “durante” la pandemia y que podemos hacer:
Seguir construyendo refugios, dotando hospitales y buscando diversidad recursos para el tratamiento de los pacientes infectados. La atención médica y científica abocadas a lo mejor en todo, siempre y cuando los gobiernos no interpongan políticas contradictorias con la ciencia y no tomen partida de la situación, y aquí involucro a las industrias farmacéuticas y a los proveedores de salud de todo tipo y su mercantilismo. Seguir en confinamiento, aislamiento, uso de tapabocas, mascarillas, medidas higiénicas y la flexibilidad hasta donde se permita y autoridad máxima para el respeto de las medidas.

Al igual que el párrafo anterior me quedan unos cuantos detalles por definir y difundir, de seguro amigo lector a ustedes también y me imagino que son muy importantes para esta información, pero no sé hasta donde este portal me lo permita. La intención es tener una idea de la Matriz a que me réferi al inicio y poder aplicarla a cada nivel de prevención. No deprimirse, controlarla la angustia es adecuado en este periodo y cumplir con sus tratamientos respectivos a los que tengan enfermedades de riesgo. Distraerse sanamente en lo que puedan es buena recomendación en momentos de encierro.

“Después” de la pandemia, de seguro quedará una endemia, vendrá otra “ola” o una nueva pandemia en varios años o en muchas regiones y aquí las medidas de prevención o acción dependerán de cada región o gobierno por velar por sus ciudadanos y nosotros reflexionar de nuestros estilos o cambios de vida, no sé si educarnos mejor o comunicar a los demás nuestras experiencias vividas o si el comportamiento de uno hacia los demás deberíamos modificarlo. Si queremos nuestra vida y nuestra salud debemos cuidarlos, a nuestros familiares y amigos debemos ayudarlos realmente, no tener miedo a gobernantes o a instituciones en reclamar nuestros derechos de tener un servicio la salud de alta calidad, a tener medidas socioeconómicas sustentables para todos, a luchar por la equidad para todos, evitar el populismo demagógico de gobernantes prepotentes, totalitarios o burgueses mediocres.

Y en época electoral darle la confianza a los políticos que han lucha por los beneficios para un pueblo y no a los nuevos y trasnochados politiqueros de oficio, sobre todo en estos países de Suramérica llena de engañosas promesas y con un pueblo empobrecido y hambriento. Si no se cumple la matriz de la prevención, nuestras enfermedades y muerte están más que aceleradas. Debemos cambiar nuestros estilos de vida, pero no solo depende de nosotros, los gobiernos son responsables de muchos de estos estilos de vida. Las vacunas u otros tratamientos pueden estar antes, durante o después de una pandemia.
El tiempo, el destino y la ciencia lo confirmaran o no.
rdlchez@gmail.com

miércoles, 22 de julio de 2020

7 coronavirus y un destino.



Por Rubén Lopera:

En el año 1960 se estreno la película “7 Hombres y un destino” también conocida como los “7 Magníficos” y el destino era la muerte de sus 7 pistoleros protagonistas para salvar a un pueblo de unos bandoleros del lejano Oeste y el destino hizo que realmente se encuentren muertos casi todos de esos artistas famosos de esa época.

De las 37 especies de coronavirus conocidos, algunos infectan a animales o al hombre que es otro animal, pero Homo Sapiens. Esperamos que de las 7 cepas de Coronavirus humanos conocidos que tienen predilección por el Sistema Respiratorio sean eliminados o atenuados antes de que su destino sea seguir matando a los humanos y poder contrarrestar su ataque a las personas con medicamentos o vacunas más temprano que tarde, porque la virulencia y propagación sigue y de seguro se mantendrá por varios años.


La mayoría de estos coronavirus son frecuentes en el resfriado común, con muy pocas complicaciones, pero el SARS Cov-1, el MERS y ahora SARS-Cov-2  producen cuadros respiratorios de leves a muy graves  incluso mortales, es decir que su destino es producir la muerte en personas conciertas condiciones predisponentes, sobre todos con los ancianos debilitados, los que tienen  Obesidad, Diabetes, Hipertensión, problemas crónicos respiratorios, fumadores, Cáncer, inmunodeprimidos, enfermedades autoinmunes, entre otras patologías o complicaciones ya existentes o dejar secuelas posteriores, por eso la necesidad de seguir investigando la enfermedad COVID-19 hasta lograr una posible cura. Por ahora prevenir con tapaboca y mascarilla, distanciamiento social y físico en lo posible, lavarse las manos y cara cuando las condiciones higiénicas, sociales, económicas y políticas de un país lo permitan. Y esto lo repetiré hasta el cansancio de esta escritura.

Pero el destino primario o secundario de algunas de estas 7 cepas de coronavirus puede ser también el Sistema Nervioso Central o Periférico, el Respiratorio, Cardiovascular, Hematológico, Digestivo, alguna mucosa superficial entre otros. Me voy a referir en especial a manera de resumir al Sistema nervioso Central y periférico y tocar el área de la Neurología que es donde más he leído de los portales médicos y científicos actualizados, con la finalidad de informar y sobre todo que pueda colaborar de alguna forma con el destino en la prevención ya que es una manera de vivir para poder servir a los demás.

Ya se conocen por las infecciones anteriores del Cov-1 desde el 2003 y el MERS desde 2012 que el virus puede afectar al SNC y periférico (Sistema Nervioso Central) por varias vías y producir varios síntomas y signos neurológicos con evidencia de partículas virales en el LCR (líquido cefalorraquídeo del cerebro). Cefalea, mareos, confusión, mialgias, polineuropatías, convulsiones, entre otras, son las mas frecuentes.

Si el destino hace que este Coronavirus SARSCov-2 penetre por vía hemática, directa, axonal “transneuronal” o linfática, no es nada raro que produzca las mismas manifestaciones clínicas con la salvedad que este virus tiene más poli tropismo, es más neuro virulento, neuro invasor, neurotrópico   que los otros anteriores. Si le agregamos su capacidad de producir reacciones inflamatorias más severas o “tormenta tóxica” “por su constante lucha contra nuestras defensas de anticuerpos y los linfocitos T los daños pueden empeorar con este enemigo tan potente.
En los actuales momentos son muy pocos los estudios que demuestren el virus o las partículas en el LCR, pero la perdida y alteración del olfato(anosmia), el gusto (disgeusia), el reporte de parálisis facial, las crisis convulsivas o la irritación neuronal, encefalitis, mielitis(inflamación de la médula), meningoencefalitis , polineuropatía craneal, miopatía, síndrome post infeccioso medular inmunológico Síndrome de Guillan Barré, encefalopatía aguda necrotizante, encefalitis aguda diseminaste son algunos de los daños ya producidos por este virus. Hay lesiones que pudieran ser por efecto inflamatorio por la tormenta de toxinas en el lugar y se han producido accidentes vasculares isquémico y hemorrágicos, pues el daño del endotelio vascular es

evidente en los estudios, los efectos de aumento en la coagulación contribuyen a este circuito le lesiones en el cerebro y dañar la barrera hematoencefálica y producir infinidad de síntomas o signos neurológicos en el momento o a posteriori con secuelas un tiempo después, desde problemas de daños a la mielina que envuelve a los axones nerviosos y complicar a pacientes con Esclerosos Múltiple, algún tipo de demencia o Parkinson. Cada región del encéfalo que se llegara a destruir pudiera trae algún problema incluso en la esfera de las enfermedades mentales y sin comentar futuras lesiones del neurodesarrollo en los niños de madres embarazas y positivas a este nuevo virus o en recién nacidos prematuro. Todos esperamos que el virus no perjudique el crecimiento intrauterino de las mujeres que se han embarazado este año o a futuros y no afecte a ese embrión en crecimiento.

Lo mejor es tener fe en que se pueda conseguir una adecuada, segura y eficiente vacuna, accesible a toda la población en riesgo, que logre suficiente tiempo de inmunidad y que nosotros los humanos nos eduquemos lo mejor posible de cómo prevenir el contagio. No dejen de colocarse las máscaras, tapabocas, lavarse las manos y cara, conservar el distanciamiento físico si se sospecha de contagios cercanos. La vida, el destino y la muerte deben seguir su camino. Aunque el camino, la verdad y la vida es otro mejor. El destino de una parte de la humanidad está en riesgo permanente, la película es” Toda la humanidad y un destino”
rdlchez@gmail.com

viernes, 10 de abril de 2020

Manipulación de virus en laboratorios y guerra biológica (bioterrorismo)



Por Rubén Alexis Hernández:
Mucha controversia ha generado el origen de la actual pandemia por el coronavirus COVID-19, de inusitada atención mediática global, y aprovechada inmoral e indebidamente por los Estados y las élites para ejecutar medidas sumamente impopulares en diversos ámbitos y para experimentar la ejecución de un control social global mediante la famosa cuarentena colectiva obligatoria o aislamiento social, a pesar de que se evidencia claramente que la morbilidad y la mortalidad de la infección ocasionada por el famoso virus es baja en comparación con las de enfermedades a las que ni los Gobiernos ni las empresas de “comunicación” han prestado ni de cerca la misma atención.


Patologías como el cáncer, las enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares, la diabetes, el sida, la obesidad y hasta ciertos tipos de gripe, afectan a centenares de millones de personas y matan o incapacitan anualmente a varios millones en todo el mundo, y no obstante jamás han tenido la atención global que se le ha dado al COVID-19.

Es inevitable, de acuerdo a lo señalado en el párrafo anterior, preguntarse por qué tanto revuelo mundial por la pandemia del COVID-19. Y caemos en cuenta que China, nación en la que se originó la enfermedad causada por el coronavirus en cuestión, tiene laboratorios de   bioseguridad de alto nivel con virus de mediana y elevada peligrosidad para los humanos, pero también los tiene Estados Unidos, potencia que intenta hacer todo lo posible por no perder su hegemonía global a manos del gigante asiático.

En este sentido, ¿se puede utilizar un virus como arma biológica, evidentemente creado o manipulado en laboratorios para su uso intencional?, ¿es posible la guerra biológica y el bioterrorismo como tal?, ¿se está llevando a cabo, con el COVID-19 como protagonista, una guerra biológica o ensayo de ella de Estados Unidos contra China o viceversa, o entre las dos como parte del enfrentamiento multidimensional entre ambas potencias, que incluso involucra a los aliados de Estados Unidos, a los de China y a buena parte de los países del planeta?

En primer lugar, hay que aclarar que un virus no puede ser creado por el ser humano, pero es bien conocida la manipulación de numerosos virus conservados en laboratorios para diversos fines, tal como en el caso de la elaboración de vacunas. De manera que es más que evidente que hemos estado experimentando con virus en conservación desde hace décadas, y en dicho proceso los científicos han sido capaces, por ejemplo, tanto de atenuar la patogenicidad como de generar mutaciones que derivan en cepas virales de gran peligro para la salud del hombre. En teoría la ciencia trabaja por el bienestar de la humanidad, y se cree que los científicos bajo ninguna circunstancia hacen daño a la humanidad, toda vez que andan justificando los experimentos con virus de alta peligrosidad, con argumentos como el de la necesidad de investigar diversos tratamientos para las patologías virales y de elaborar vacunas mejores e idóneas contra nuevos tipos de virus, y el de que en los laboratorios se maneja un alto nivel de seguridad para evitar accidentes que permitan la salida de los patógenos.

Ahora bien, en la realidad cabe advertir que los científicos como el resto de la humanidad, salvo los ermitaños, viven y desarrollan su ámbito educacional-profesional-laboral en un contexto ideológico, económico, político y social a escala local y global. De manera que no responden a la supuesta objetividad e imparcialidad que caracteriza en teoría al conocimiento científico en general, sino a una serie de circunstancias que al fin y al cabo influyen en la concepción de vida de cada ser humano y determina qué necesidades desea satisfacer éste y cuáles son sus intereses.

Y así como hay médicos y otros científicos vinculados con el estudio de la  salud humana, que ciertamente actúan de buena fe, la mayoría, por desgracia, lo hacen de mala manera, respondiendo a los intereses mezquinos y egoístas derivados del capitalismo, y se sabe que las investigaciones de numerosos hombres de ciencia han sido patrocinadas por Gobiernos y por corporaciones e instituciones vinculadas de diversas formas con las élites locales y globales, y en este sentido deben complacer a sus amos políticos-ideológicos-financieros, sin importar que muchos de sus estudios en realidad sean poco útiles o beneficiosos para la mayoría de la humanidad.

La historia nos muestra numerosos ejemplos al respecto de los científicos vendidos al sistema de poder dominante. Es evidente, en consecuencia, que no pocos científicos que han experimentado con virus han sido apoyados por individuos poderosos e influyentes en las  diversas políticas estatales, con una mentalidad perversa en lo relativo a su visión del mundo, y por tanto no es de extrañar que se hayan manipulado virus con intenciones malignas, bien para el uso de Gobiernos o de particulares. Por cierto que se han documentado casos de supuestos accidentes con virus de alta letalidad en laboratorios de bioseguridad de gran nivel, algunos en los que ha salido al exterior el microorganismo, situación en la que obviamente ha habido la participación consciente de uno o más científicos.

Entonces, ¿es posible emplear virus como arma biológica? No solo es posible sino que de hecho han sido empleados desde hace mucho tiempo, incluso desde antes de la era cristiana, tanto de forma inconsciente como conscientemente. La guerra biológica con virus, bacterias y otros microorganismos como protagonistas ha sido una realidad a la par de la guerra convencional y de otros tipos de conflicto en el mundo entero.

Y las bajas han sido muy numerosas, tal como en el caso de las epidemias de viruela de la América hispánica, causantes de la muerte de millones de indígenas, cortesía de los colonizadores españoles, quienes supuestamente contagiaron de forma no deliberada a los nativos. En términos generales desatar una guerra biológica o emplear virus con fines terroristas (bioterrorismo) por Gobiernos o por particulares, no es algo complicado; sabiendo que los científicos modifican virus en sus laboratorios, fácilmente se han podido, por ejemplo, utilizar ciertas cepas para infectar unos pocos individuos, quienes a su vez han podido infectar a muchos más, y así sucesivamente.

Es una realidad, por tanto, que virus en conservación muy peligrosos para el ser humano pueden ser manipulados y modificados en laboratorios, o bien liberados intencionalmente, y aunque se supone que en teoría la ciencia trabaja exclusivamente para el bienestar de la humanidad, la verdad es que diversos microorganismos pueden emplearse para ataques biológicos, y de hecho durante la historia ha sucedido en numerosas ocasiones.

En el contexto de la actual pandemia no podemos asegurar que el COVID-19 sea efectivamente una cepa utilizada intencionalmente como arma biológica por Estados Unidos,  por China,  por algunos de los aliados de ambos, o por ciertas corporaciones, bien con el propósito de dar un golpe de autoridad en el liderazgo planetario, o de forzar y justificar ante la opinión pública un reordenamiento global en base al capitalismo (¿Nuevo Orden Mundial?); pero lo que si es cierto es que la pandemia ha caído como anillo al dedo para el Statu Quo capitalista y la preservación de sus intereses. Estados Unidos lucha por no quedar rezagado frente a una China y una Rusia que empujan cada vez con más fuerza en el concierto internacional, y los Gobiernos nacionales han aprovechado el bioterror para desarticular a las sociedades, para destruir pequeñas y medianas empresas y para ocasionar más pobreza y miseria en complicidad con la élite económica.
ruhergeohist@yahoo.com

miércoles, 29 de agosto de 2018

Coca Cola, un espónsor poco saludable


Por Silvana Melo:

(APe).- El esponsoreo de los Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos Aires 2018 por parte de Coca Cola es una de las grandes contradicciones sistémicas: el estado publicita la vida saludable asociado con la imagen de la bebida azucarada por excelencia. Responsable, junto a sus pares de marcas laterales, de la pandemia de obesidad infantil que atraviesa el planeta. Además del reparto de latas y botellas con la estética legendaria, la marca Powerade será Hidratador Oficial de los juegos de octubre. Una bebida deportiva con un alto contenido en sodio (300 mg en una botella de 500cc), sumado a otro alto contenido en azúcar (30gr), que equilibra el sabor a sal predominante. Una sola botella implica el 60% de la ingesta máxima admitida por la Organización Mundial de la Salud. Las niñas y niños de 15 a 18 años que participarán en los JJOO –y aquellos millones que lo mirarán por TV y lo aprehenderán en el sistema educativo- son blanco de un doble discurso de un estado que organiza competencias que exaltan deporte y salud pero incita a consumir bebidas que producen obesidad, aceleran la diabetes y condicionan la vida futura.

La alimentación basura atraviesa todos los estratos sociales pero también determina un trazo divisorio de la desigualdad, entre el acceso a los alimentos de calidad y la chatarra de tercera marca, que profundiza el sabor adictivo en una profusión de grasas, sodio y azúcares, de ínfimo valor nutricional. La escasa actividad física corona un escenario de ingestas de energía que nunca se gastan. La industria alimenticia –que incluye las bebidas dulces- suele construir una vecindad amigable entre la actividad deportiva y el consumo de golosinas, snacks supe industrializados y refrescos acompañantes. Ídolos que entran a los estadios reforzados con gaseosas o bebidas deportivas y papas fritas amenazan con devorarse el mundo y vestirse de gloria. Ídolos que en sus vidas reales nunca consumen esos alimentos porque son definitivamente perjudiciales. Sin embargo participan activamente de una farsa publicitaria de la que son víctimas las niñas y los niños anónimos cuyo sueño es jugar como superhéroes y supe heroínas.

La Fundación Interamericana del Corazón (FIC) analizó 21.085 publicidades televisivas en canales infantiles entre 2013 y 2014 y detectó que “la mayoría de los alimentos publicitados (85,3%) tienen un bajo valor nutritivo por su alto contenido en grasas totales, grasas saturadas, grasas tras, azúcares libres, sal y calorías”.

Para quitarse la cantidad de azúcar que se consume en una lata de Coca Cola no alcanza con un picado en un potrero. “La teoría ´no importa lo que comas, lo importante es que te muevas´, que repiten cada vez que pueden Coca Cola o Pepsi a modo de deslindarse de cualquier responsabilidad sobre la epidemia de obesidad y diabetes tipo 2, es mentira”, asegura Soledad Barruti, autora de Malcomidos.

Según la Organización Mundial de la Salud, 41 millones de niños, niñas y adolescentes padecen sobrepeso y obesidad. El problema se ha triplicado en los últimos treinta años. Y dejó de ser una característica de las clases altas, sino que aparece como un símbolo de la alimentación deficiente en los sectores más vulnerados, plagada de grasas, azúcares e hidratos de carbono y mezquina en nutrientes.

En Argentina, según la Encuesta Mundial de Salud Escolar de 2012, en cinco años aumentó el exceso de peso en los adolescentes de 13 a 15 años del 24,5% al 28,6%. El territorio de las desigualdades golpea duramente a los más frágiles: según la investigación de FIC Argentina y Unicef, los niños y las niñas de los sectores más populares tienen un 31% más de probabilidades de sobrepeso que los del nivel socioeconómico más alto.

Marketing e intereses
El esponsoreo de Coca Cola a los Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos Aires 2018 desnuda el desinterés del Estado en la disputa necesaria frente a las causas de problemas de salud que se han vuelto endémicos: el consumo de azúcares libres, especialmente en la forma de bebidas azucaradas aumenta el riesgo de desarrollo de sobrepeso y obesidad, síndrome metabólico, enfermedades cardiovasculares, y presión arterial. En todo el mundo unas 184.000 muertes por año podrían ser atribuibles al consumo de bebidas azucaradas: 133.000 casos de diabetes mellitus, 45.000 de enfermedad cardiovascular y 6.450, de cánceres.
La relación entre el consumo de bebidas azucaradas y el aumento de la obesidad infantil está en algunas agendas. En otras, se escapa velozmente cuando prevalecen otros intereses: en la última apertura de sesiones ordinarias del Congreso, el presidente de la Nación citó la preocupación: la Argentina es “uno de los cuatro países que más azúcar consumen en el mundo”. Cuatro meses antes la posibilidad de aumentar la carga tributaria sobre las bebidas azucaradas se había desactivado por presión de la Coca Cola a las provincias productoras de limón.

La marca todopoderosa logró frenar el aumento impositivo y, en el caso de los JOJ, determinó que el convenio de marketing con el Comité Olímpico Internacional fuera secreto. Incluso la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó el contrato de ciudad sede sin tener acceso al acuerdo marco de marketing. Durante los juegos de 2016 en Río, se filtró por alguna ranura de los cercos informativos que protegen estos acuerdos, que los patrocinadores no pagaban impuestos desde tres años antes. En Londres 2012, los colegios médicos reaccionaron fuertemente ante la paradoja de la campaña por una vida saludable patrocinada por Coca Cola y McDonald`s.

Desde 1928 Coca-Cola patrocina los Juegos Olímpicos. Y durante su desarrollo monopoliza la comercialización y la publicidad de las bebidas, además del sistema de hidratación. En Río 2016 la campaña llegó a 500 millones de personas. Un negocio formidable a costa de la salud de las niñas y los niños. “Nuestro objetivo es claro: utilizar el poder de los Juegos Olímpicos (...) para acelerar nuestros planes de crear un negocio aún más fuerte en los próximos años. Los Juegos Olímpicos son el mayor activo en el sistema Coca-Cola", han escrito los activos Ceos de la multinacional.

En octubre 4000 chicos y chicas de 15 a 18 años de 206 países jugarán en Buenos Aires. Según la Guía Educativa de los Juegos, el concepto surgió por “la preocupación por el aumento mundial de la obesidad infantil y la baja participación de los jóvenes en actividades deportivas”. Pero Coca Cola es el patrocinador. Es la paradoja del estado cómplice, que no juega a lo que pregona, sino a lo que oculta.