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miércoles, 29 de agosto de 2018

Coca Cola, un espónsor poco saludable


Por Silvana Melo:

(APe).- El esponsoreo de los Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos Aires 2018 por parte de Coca Cola es una de las grandes contradicciones sistémicas: el estado publicita la vida saludable asociado con la imagen de la bebida azucarada por excelencia. Responsable, junto a sus pares de marcas laterales, de la pandemia de obesidad infantil que atraviesa el planeta. Además del reparto de latas y botellas con la estética legendaria, la marca Powerade será Hidratador Oficial de los juegos de octubre. Una bebida deportiva con un alto contenido en sodio (300 mg en una botella de 500cc), sumado a otro alto contenido en azúcar (30gr), que equilibra el sabor a sal predominante. Una sola botella implica el 60% de la ingesta máxima admitida por la Organización Mundial de la Salud. Las niñas y niños de 15 a 18 años que participarán en los JJOO –y aquellos millones que lo mirarán por TV y lo aprehenderán en el sistema educativo- son blanco de un doble discurso de un estado que organiza competencias que exaltan deporte y salud pero incita a consumir bebidas que producen obesidad, aceleran la diabetes y condicionan la vida futura.

La alimentación basura atraviesa todos los estratos sociales pero también determina un trazo divisorio de la desigualdad, entre el acceso a los alimentos de calidad y la chatarra de tercera marca, que profundiza el sabor adictivo en una profusión de grasas, sodio y azúcares, de ínfimo valor nutricional. La escasa actividad física corona un escenario de ingestas de energía que nunca se gastan. La industria alimenticia –que incluye las bebidas dulces- suele construir una vecindad amigable entre la actividad deportiva y el consumo de golosinas, snacks supe industrializados y refrescos acompañantes. Ídolos que entran a los estadios reforzados con gaseosas o bebidas deportivas y papas fritas amenazan con devorarse el mundo y vestirse de gloria. Ídolos que en sus vidas reales nunca consumen esos alimentos porque son definitivamente perjudiciales. Sin embargo participan activamente de una farsa publicitaria de la que son víctimas las niñas y los niños anónimos cuyo sueño es jugar como superhéroes y supe heroínas.

La Fundación Interamericana del Corazón (FIC) analizó 21.085 publicidades televisivas en canales infantiles entre 2013 y 2014 y detectó que “la mayoría de los alimentos publicitados (85,3%) tienen un bajo valor nutritivo por su alto contenido en grasas totales, grasas saturadas, grasas tras, azúcares libres, sal y calorías”.

Para quitarse la cantidad de azúcar que se consume en una lata de Coca Cola no alcanza con un picado en un potrero. “La teoría ´no importa lo que comas, lo importante es que te muevas´, que repiten cada vez que pueden Coca Cola o Pepsi a modo de deslindarse de cualquier responsabilidad sobre la epidemia de obesidad y diabetes tipo 2, es mentira”, asegura Soledad Barruti, autora de Malcomidos.

Según la Organización Mundial de la Salud, 41 millones de niños, niñas y adolescentes padecen sobrepeso y obesidad. El problema se ha triplicado en los últimos treinta años. Y dejó de ser una característica de las clases altas, sino que aparece como un símbolo de la alimentación deficiente en los sectores más vulnerados, plagada de grasas, azúcares e hidratos de carbono y mezquina en nutrientes.

En Argentina, según la Encuesta Mundial de Salud Escolar de 2012, en cinco años aumentó el exceso de peso en los adolescentes de 13 a 15 años del 24,5% al 28,6%. El territorio de las desigualdades golpea duramente a los más frágiles: según la investigación de FIC Argentina y Unicef, los niños y las niñas de los sectores más populares tienen un 31% más de probabilidades de sobrepeso que los del nivel socioeconómico más alto.

Marketing e intereses
El esponsoreo de Coca Cola a los Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos Aires 2018 desnuda el desinterés del Estado en la disputa necesaria frente a las causas de problemas de salud que se han vuelto endémicos: el consumo de azúcares libres, especialmente en la forma de bebidas azucaradas aumenta el riesgo de desarrollo de sobrepeso y obesidad, síndrome metabólico, enfermedades cardiovasculares, y presión arterial. En todo el mundo unas 184.000 muertes por año podrían ser atribuibles al consumo de bebidas azucaradas: 133.000 casos de diabetes mellitus, 45.000 de enfermedad cardiovascular y 6.450, de cánceres.
La relación entre el consumo de bebidas azucaradas y el aumento de la obesidad infantil está en algunas agendas. En otras, se escapa velozmente cuando prevalecen otros intereses: en la última apertura de sesiones ordinarias del Congreso, el presidente de la Nación citó la preocupación: la Argentina es “uno de los cuatro países que más azúcar consumen en el mundo”. Cuatro meses antes la posibilidad de aumentar la carga tributaria sobre las bebidas azucaradas se había desactivado por presión de la Coca Cola a las provincias productoras de limón.

La marca todopoderosa logró frenar el aumento impositivo y, en el caso de los JOJ, determinó que el convenio de marketing con el Comité Olímpico Internacional fuera secreto. Incluso la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó el contrato de ciudad sede sin tener acceso al acuerdo marco de marketing. Durante los juegos de 2016 en Río, se filtró por alguna ranura de los cercos informativos que protegen estos acuerdos, que los patrocinadores no pagaban impuestos desde tres años antes. En Londres 2012, los colegios médicos reaccionaron fuertemente ante la paradoja de la campaña por una vida saludable patrocinada por Coca Cola y McDonald`s.

Desde 1928 Coca-Cola patrocina los Juegos Olímpicos. Y durante su desarrollo monopoliza la comercialización y la publicidad de las bebidas, además del sistema de hidratación. En Río 2016 la campaña llegó a 500 millones de personas. Un negocio formidable a costa de la salud de las niñas y los niños. “Nuestro objetivo es claro: utilizar el poder de los Juegos Olímpicos (...) para acelerar nuestros planes de crear un negocio aún más fuerte en los próximos años. Los Juegos Olímpicos son el mayor activo en el sistema Coca-Cola", han escrito los activos Ceos de la multinacional.

En octubre 4000 chicos y chicas de 15 a 18 años de 206 países jugarán en Buenos Aires. Según la Guía Educativa de los Juegos, el concepto surgió por “la preocupación por el aumento mundial de la obesidad infantil y la baja participación de los jóvenes en actividades deportivas”. Pero Coca Cola es el patrocinador. Es la paradoja del estado cómplice, que no juega a lo que pregona, sino a lo que oculta.

domingo, 30 de abril de 2017

Para dominar el Mundo, la violencia no basta

Por Aníbal Ortizpozo

“El poder se presenta siempre
como altruista, desinteresado
y  generoso”
Noam Chomsky

Becas, convenios, Alianzas estratégicas, propaganda abierta y subliminal en el arte y medios de Comunicación


El éxito de las estrategias de captación, conocidas también como “compra permanente de intelectuales y artistas”, es justo decir, cuenta con la complicidad de los propios intelectuales y artistas, que con tal de ser reconocidos y exitosos, no se resisten al coqueteo y maridaje con el poder económico de los países desarrollados de Norteamérica y Europa, involucrándose en actividades culturales, científicas, deportivas, financiadas mediante convenios, becas, alianzas estratégicas, a través de organismos oficiales del Estado y el capital transnacional, desde sus embajadas consulados, agregadurías culturales y ONGs especialmente creadas para ello. En nuestros pueblos pobres, se suma el robo de recursos y conocimientos ancestrales, con una larga historia que parece no tener fin. Dicha captación encuentra apoyo en la miseria y la ignorancia, también en el apetito desmedido por el poder, para “salir de abajo”, directo a la inclusión en el “Salón de la Fama” de intelectuales y artistas, incluso aquellos que se autodefinen de izquierda o progresistas.

El ejecutor de todas las actividades encubiertas de seducción y persuasión, como ya sabemos, fue el Congreso por la Libertad y la Cultura, (CIA) el que en su apogeo, tuvo oficinas en 35 países, dándole empleo a cientos de personas. Organizaba exposiciones de arte, ediciones de libros, revistas (25), ofrecía, concedía becas y residencias en el mundo, tenía su propia Agencia de Noticias, organizaba conferencias y seminarios internacionales. Sobre todo, otorgaba a los artistas sumisos, jugosos premios, con el objeto de ofrecer una visión del arte y la cultura opuesta al deslumbramiento que le brindaba la ideología marxista y el comunismo, con su propuesta de igualdad entre los hombres y por una verdadera democracia. Congreso por la Libertad y la Cultura, que para 1967 era dirigido por Michael Josselson, agente de la CIA, funcionario del gobierno norteamericano.

 Fundaciones, ONGS, Becas
La  Ayuda Oficial al Desarrollo, AOD, tuvo también un papel nada desdeñable de compra de conciencias de intelectuales y dirigentes populares de los países subdesarrollados -afirma Adolfo Rodríguez Gil-. Durante años, organismos como la AID (Agencia de Cooperación de los Estados Unidos), fundaciones norteamericanas o europeas, el Banco Mundial, etc. organizaron seminarios y encuentros sobre temas de interés, en el curso de los cuales se ofrecían becas, puestos de trabajo en estos organismos, subvenciones, apoyo para la publicación de trabajos, etc. a algunos de los asistentes. También durante años los movimientos populares respondieron a estas estrategias denunciando a los que se prestaban a ellas, lanzando campañas contra estas reuniones y boicoteando estas iniciativas. Posteriormente, sobre todo desde la segunda mitad de la década de los ochenta, se inició la convivencia con estos organismos, para, posteriormente, empezar a aceptar sus subvenciones y becas (incluso algunos comandantes guerrilleros centroamericanos y latinoamericanos las aceptaron en los noventa y terminaron estudiando en los Estados Unidos o Europa, mientras otros dirigentes populares creaban ONGs y Fundaciones que eran gustosamente subvencionadas) y terminar haciendo cola a las puertas de las agencias occidentales a la búsqueda su reconocimiento y sus fondos”.

Agregamos que para ello, contaban con cifras increíbles de dólares que distribuían a través de instituciones conectadas con aquellas corporaciones como p.ej., las fundaciones, Ford, Rockefeller, Farfield, Fullbright, Guggenheim y otras que financian eventos de todo tipo, asimismo publicaciones que se oponen ideológicamente a todas aquellas voces que contrarían la política imperial. En nuestros países, como Venezuela, se hacen eco de éstas políticas, fundaciones nacionales como: Fundación Cisneros, Boulton, Polar, Bigot, Alianza Social Venamcham, entre otras.

Recordando a Dámaso Ogaz
“Nunca sabremos las causas de la decisión de Dámaso Ogaz de nunca regresar a su patria, –escribe Clemente Padín– y de afincarse definitivamente en Venezuela. Nos faltan documentos que nos orienten en la dilucidación de ese entramado de circunstancias históricas y no sería justo asumir como reales, suposiciones tejidas al calor de la anécdota. Algunos de sus amigos mencionan constantemente la responsabilidad del Congreso por la Libertad y la Cultura, aquel instrumento que la CIA norteamericana inventó para afrontar, en el plano de la ideas, la Guerra Fría contra el comunismo.

En la página 101 del libro de Frances Stonor, “Quién Pagó al Flautista. La CIA y la Guerra Fría Cultura”l. Madrid, España, 2001) se habla de la existencia de una sucursal del Congreso por la Libertad y la Cultura en Chile que funcionaba en una sala de exhibiciones llamada "Sala Libertad". Sus directores eran precisamente Víctor Carvacho y Dámaso Ogaz. Las consecuencias de esta colaboración fue la financiación de la exposición muy sonada de "Jóvenes Pintores” con más de 170 obras a cargo del MoMA de Nueva York y de la Fundación Rockefeller. Allí también se afirma que Dámaso Ogaz aceptó una beca de la Fundación "Farfield" y, luego, en 1967, se radicó en Caracas. Su socio, Víctor Carvacho continuó al frente de la Galería en donde expusieron artistas chilenos de gran renombre. En palabras de algunos de sus conocidos, al parecer, Dámaso Ogaz, al enterarse de los verdaderos objetivos de tan desinteresada ayuda, se sintió avergonzado frente a sus pares y decidió no volver más a Chile. De ser así, el drama no es solamente de Dámaso sino de todo el arte latinoamericano. En palabras de Stonor, “El hecho es, que no todos sabían las verdaderas implicancias de esta institución” lo que daría pie para pensar de que Dámaso Ogaz se vio sorprendido en su buena fe pero, como ya dije, sólo podemos suponerlo.”

Las llamadas “Alianzas Estratégicas”
Las cadenas de la globalización son de oro y de dólares americanos. Las llamadas alianzas estratégicas en el arte y la cultura con las corporaciones de la empresa privada del “libre mercado” nos pone en el camino seguro al “infierno neoliberal”, pues se corre el riesgo por desconocimiento, de resultar vinculados a la CIA, a las instituciones que financian golpes, magnicidios y desestabilizan nuestros países con abundantes recursos económicos aprobados en el Congreso de USA, o a empresas que son responsables de contaminar y destruir el medio ambiente.

Uno de los campos más visibles donde se producen los financiamientos de la empresa privada, es en el sector cultura, naturalmente, para evadir impuestos y preferentemente en Salones, Bienales de Artes Plásticas, Festivales de Música, Literatura y Teatro, en alianza con Instituciones del Estado. Además el pretexto de apoyo a la cultura les permite “blanquear” un pasado oscuro y adjudicarse el rol de benefactor desinteresado.

En Venezuela, citó como ejemplo, tres Alianzas Estratégicas: Museo de Bellas Artes con la empresa petrolera Exxon Mobil, Tercer Salón de Artes Plásticas 2005; Museo de Arte Contemporáneo con Pirelli, VII Salón Pirelli de Jóvenes, 2007; y el  4to Festival de Arte Venezolano organizado por la Embajada de Estados Unidos en Caracas Venezuela, la Asociación Venezolano Americana de Amistad AVAA, y el Centro Cultural del Banco Consolidado, (hoy Banco B.O.D.) Espacio Arte en la Torre. En el catálogo podrá leer las palabras del Embajador de ese entonces Michael M. Skol (1990 -1993), Christopher Coles Presidente de la AVAA, y la Curadora venezolana Milagros Bello. Naturalmente, en estos eventos, se reiteró la figura de la exclusión, jurados de la élite artística y millonarios premios, eventos a los cuales acudieron “artistas” plásticos del país, ávidos de reconocimiento y figuración.

La práctica de alianzas y convenios con empresas privadas, no es nueva. En Venezuela, ha sido una buena inversión para ellas: Museo de Bellas Artes (Coca Cola y Exxon Mobil), Museo Cruz Diez (Pepsi-Cola), Biblioteca Nacional (Polar), Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (DirecTV), Museo de Arte Contemporáneo (Pirelli y Pentel), Galería de Arte Nacional (Faber Castell y Exxon Mobil). Además han permeado el campo cultural, empresas como la Esso Standard Oil, CNN en Español, Christian Dior; las empresas nacionales Polar, Bigot, Dicvensa, y la banca privada en general.

La historia también nos trae el mal recuerdo de los Salones Esso, monitoreados por la División de  Artes Visuales de la OEA, en las décadas de los 60 y 70. Más recientemente, en Septiembre del 2003 el concurso de Arte de CNN en Español “Visiones Convergentes” exigió a todos  los participantes, aceptados o no, en una de esas cláusulas con letras pequeñitas, ceder “todo derecho, título y beneficios, derechos de autor” a CNN.

Se registra como un hecho positivo, las protestas pacíficas con pancartas, documentos, presencia de artistas, cuyas declaraciones nos revelan el grado de conciencia que se empieza a tener respecto de cómo a través de estas alianzas estratégicas propias del capitalismo se les manipula:

“Que un fabricante de caucho se ocupe de crear, promocionar  o financiar eventos de índole cultural no tiene nada de extraño, señala Edmundo Vargas. De hecho, en su opinión muchas trasnacionales han modelado su imagen a través de los Mass Media con la intención de que sus productos se desplacen veloces por la ancha vía del mercado cultural.

Por su parte, Claudio Cedeñoseñala que,  “La empresa que anuncia la realización de su VII Salón de Jóvenes, es una productora de neumáticos para automóviles y que pese al supuesto progreso que representa, se incluye en la cadena depredadora más nociva del ambiente y de la sociedad venezolana. Y de esta manera se ha venido adelantando una suerte "privatización por goteo" del los Museos venezolanos. Para Alberto Monteagudo, el problema es que Exxon, Pirelli o Coca Cola, ocupen los espacios culturales para lavarse la cara, por formar parte de las corporaciones con la mayor responsabilidad de la contaminación ambiental, el saqueo de materias primas, la neo-esclavitud, el acaparamiento del agua, la emisión de gases invernadero y el hueco de la capa de ozono.

Por su parte, el creador Aníbal Ortizpozo señaló, “estos Salones y otros Eventos desarrollados por el Ministerio del Poder Popular para la Cultura venezolano, en alianzas estratégicas con empresas capitalistas transnacionales y nacionales, ratifica, que en las políticas culturales/artísticas actuales, sigue enquistado, el viejo modelo capitalista excluyente y la hegemonía del modelo empresarial en el mercado del arte, su influencia  individualista, competitiva y de búsqueda de reconocimiento, donde el discurso comercial y la propaganda de bebidas alcohólicas o cigarrillos, por ejemplo, ha superado al lenguaje y hecho artístico cultural  en sí.”

Los convenios con Universidades de nuestros países latinoamericanos 
Universidad de Talca en Chile, Sede Santiago y  Embajada de EEUU. Cincuenta años después, tropezamos con la misma piedra. La primera, fue en 1967, cuando el crítico de arte chileno V. Carvacho, visita los talleres de pintura de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Chile, Santiago, en busca de jóvenes talentos y selecciona a tres estudiantes: Hugo Jorquera, René Poblete y quien escribe, Aníbal Ortizpozo, a los que se nos invitó para hacer una exposición colectiva en la Sala Libertad, ubicada en la calle Mac Iver, de Santiago. Evento misteriosamente exitoso, según la crítica y público que asistió y compró obras.

Pasaron los años, refugiados en Venezuela, una publicación de Clemente Padin, talentoso artista uruguayo nos revela y fue solo entonces, mayo de 2009, que nos enteramos que la Sala Libertad, dirigida por V. Carvacho, era financiada por el Congreso por la Libertad de la Cultura, la propia CIA. Quedamos perplejos de nuestra ignorancia, a cerca  de los tentáculos de la CIA en Chile.

Pero lo realmente sorprendente, es que en el año 2012, viajo a Chile y me encuentro con mis compañeros Jorquera y Poblete, ya maestros reconocidos, con una extensa obra. De nuestro reencuentro surgió la idea de hacer una exposición de Pintura para celebrar 50 años después, nuestra primera exposición colectiva. Regresé a Venezuela y mis queridos compañeros gestionaron la exposición “IMAGINARIOS DEL ENCUENTRO. 50 Años después. Jorquera, Ortizpozo, Poblete.” que se realizó en la sede/galería de la Universidad de Talca, en Santiago.

Cabe señalar que la Universidad de Talca se ha destacado por el apoyo a la plástica chilena, ha formado una colección de obras importantes, realiza eventos y mantiene salas de exposición en casi todas sus sedes.

Pero, oh sorpresa. Se nos envió el plano de la galería, sin informarnos que los espacios habían dejado de ser sólo para exposiciones de arte y ahora era una sala de usos múltiples y volvimos a tropezar con la misma piedra. La sala tenía, dentro de ella, una pantalla de televisión gigante y una oficina, que pertenecía a la Embajada de EEUU en Santiago de Chile, quien había establecido un convenio de intercambio científico con la U. de Talca. Por contrato establecido, la pantalla permanecía encendida, diariamente en horario de oficina, transmitiendo contenidos que no tienen nada que ver con el arte, ni vida chilena. Paralelamente sobrepuesto al montaje de las obras de arte, una oficina de American Academy of Science and Technologie funcionando y organizando conferencias, reuniones que programa la Embajada Norteamericana. En ese tiempo, aunque que la obras seguían en exhibición, el público no tuvo acceso, cualquier espectador desprevenido, sin duda asociaría la exposición y su financiamiento con la Embajada de EEUU. Como no fue posible que las autoridades universitarias, necesitadas de recursos, entendieran, que si bien son legítimos sus convenios, no se tiene por qué contaminar la creación artística con contenidos que no corresponden a ella. 

Naturalmente, la exposición que debía itinerar por otras sedes, se suspendió.
Finalmente, no debemos ignorar, cómo las estrategias, y métodos usados para la penetración ideológica, toma del poder y captación de intelectuales, terminan imponiéndose. Las experiencias históricas, nos confirman que para dominar, la violencia no ha sido suficiente. Noam Chomsky nos alerta, “cuando una persona sea un dictador, un colono, un marido o un patrón, ejerce su poder sobre otra, siempre requiere una justificación que haga creíble ésta dominación, porque ella se hace por el bien del dominado”.

Cuando he hablado de una “historia sin fin”, es porque a cerca de 70 años del “Congreso Por La Libertad de La Cultura” éste sigue existiendo con la misma justificación para sus acciones disfrazadas de ayuda humanitaria, con  nuevas instituciones cuyo motor y cajas pagadoras están en las embajadas norteamericanas, especialmente en países donde funcionan los llamados “paraísos fiscales” y la corrupción es el pan de cada día.

ortizpozo@gmail.com