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martes, 16 de junio de 2020

¡¡¡Más tropas gringas llegarán a Colombia dizque para luchar contra el narcotráfico…!!!



 Por   Iván Oliver Rugeles:
 Mayor descaro es imposible siquiera imaginarlo, el ministro de la Defensa de Colombia, Carlos Holmes Trujillo, ha informado que en las próximas semanas llegará a Colombia un grupo del Comando Sur de los Estados Unidos, dizque para fortalecer los planes de lucha contra el crimen organizado y acabar así con el negocio del narcotráfico. Agrega este personaje, quien, -por los muchos rumores que corren en el vecino país- mantuvo relaciones con Pablo Escobar Gaviria, que ese crimen organizado es “una de las fuentes principales donde se genera la violencia hacia líderes sociales y campesinos”, mostrándolo como si se tratara de una entelequia o entidad integrada por “sujetos” desconocidos, cuando el pueblo todo sabe, -perfectamente- quiénes están detrás de esas organizaciones criminales y que, por el inmenso poder que tienen, muy cuesta arriba ha sido posible desenmascararlas…*      


De otro lado, la Embajada yanqui en Bogotá anunció que una brigada norteamericana de Asistencia de las Fuerzas de Seguridad de su país (SFAB por sus siglas en inglés), se unirá a la lucha contra el narcotráfico en el país sudamericano. Por otra parte, el Almirante Craig Faller, Jefe del Comando Sur, (Southcom, por sus siglas en inglés), agregó que con dicha fuerza especial, se presenta la “oportunidad de mostrar nuestro compromiso mutuo contra el narcotráfico y el apoyo a la paz regional, el respeto de la soberanía y a la promesa duradera de defender los ideales y valores compartidos.”

No tiene nombre tanta desfachatez, pues hasta el mayor de los indiferentes de nuestros hermanos colombianos, le sería muy difícil olvidar que hace más de 20 años, exactamente en el año 1999, durante el gobierno de Andrés Pastrana, se instalaron en el país, no una Unidad Militar Especial, como la que anuncia Holmes Trujillo que llegará próximamente al país, sino la “pequeñita cosa” de SIETE BASES MILITARES, precisamente para exterminar las mafias del narcotráfico y erradicar así la producción de la cocaína, como uno de los tres objetivos acordados en el llamado “Plan Colombia” (**), teniéndose como resultado que de 160 mil hectáreas dedicadas a la siembra de la coca que habían para ese año 1999 y una producción de 450 toneladas de cocaína, se ha pasado, dos décadas después, al cierre del pasado año de 2019, según datos de la ONU, a 212 mil hectáreas de siembra y la bicoca de la producción de casi 1000 toneladas de clorhidrato de cocaína (951, exactamente).
¿A quiénes pretende engañar el gobierno de Iván Duque con tales argumentos para permitir, sin la anuencia del Congreso de la República, el ingreso al país de fuerzas militares extranjeras?

Queda muy en claro que si con el Plan Colombia y los mil millonarios ayuda que recibe anualmente por ello, la tercera ayuda más grande después de la que Washington le entrega a Egipto, siendo la mayor la que recibe el Estado Sionista de Israel, ninguno de los objetivos de dicho Plan, hoy conocido como “Plan para la Paz y el Fortalecimiento del Estado”, fue logrado. Por el contrario y para hablar sólo de la erradicación de los cultivos de coca y la producción de la cocaína, ambos se han incrementado hasta más allá del 45/50% en el caso de los cultivos y del 100%, en la producción del clorhidrato de cocaína, desde que se suscribió tal acuerdo, por lo que es realmente imposible que, -esta vez- nos dejemos engañar con el cuento de que con esta Unidad Especial de Seguridad de los yanquis, que se anuncia para los próximos días, si será posible acabar con tan maldita droga y con ella, aniquilado todo rastro del crimen organizado...!!!
A otro perro con ese hueso, ¡¡¡les decimos a los señores engañadores de oficio…!!!, los únicos responsables históricos de las calamidades de nuestros pueblos.   

La autorización del gobierno de Duque para el ingreso de esa fulana Unidad de Seguridad Especial militar gringa a Colombia, es una decisión que apunta a enmascarar un vasto plan de injerencias del Imperialismo Yanqui en Latinoamérica, empezando por la Venezuela Bolivariana, con la que no ha podido, a pesar de las mil agresiones y sanciones de todo tipo y calibre (golpes de Estado, intentos de magnicidio, asesinatos de varios de sus líderes, bloqueos, robo de sus bienes en el exterior, etcétera, etcétera), acabar con su gobierno Revolucionario y Chavista y de otra parte, las muy ardientes y entusiastas manifestaciones de pueblo que el mundo vio a fines del pasado año de 2019, en el Ecuador y, sobre todo en Chile, “un ejemplo de país”, tal y como se le pintó al mundo, como la expresión más acabada del “total éxito” del modelo neoliberal, cuya “falsa verdad”  se desenmascaró por sí sola, así como la derrota de su monigote y bien fascista, Mauricio Macri en la Argentina y la ascensión a la Casa  Rosada de un gobierno de corte popular, en la figura del dirigente kirchnerista, Alberto Fernández, sin dejar de mencionar, -obviamente- su desastroso fracaso por controlar y domeñar el Oriente Medio, de donde ya no tiene otra opción sino de la de sonar las trompetas de la retirada, antes de que reciba una  pela equivalente a la que le dieron los vietnamitas en 1975.

¡¡¡Qué vaina con estos gringos que no terminan de aprender la lección de los pueblos…!!! Con la Venezuela Bolivariana y Chavista también se estrellarán, como les ha sucedido en estos últimos veinte años…
Que lo tengan muy presente los señores mandantes en el Imperio Yanqui, que no se les olvide para que no sigan perdiendo su tiempo, ¡¡¡intentando destruirla…!!!

¡¡¡No pasarán, se los aseguramos…!!!     
 (*) Vean en este vídeo quien es, sin duda alguna, la figura preeminente y de mayor peso en los mandos de ese crimen organizado y que, como hemos visto, no ha habido la forma ni manera para que quienes han estado por más de dos décadas al frente de los órganos de investigación y de la justicia en ese país, hayan podido sentar en el banquillo de los acusados, como un terrible delincuente, a esa figura. Nos referimos a Álvaro Uribe Vélez, a quien su amigo Pablo Escobar Gaviria le llamaba, por cariño, “Dr. Varito”. Como será el inmenso poder que logró crear él y los suyos, que hemos visto que varios de los testigos dispuesto a declarar en su contra por el caso de las chuzadas durante su última presidencia, ¡¡¡han muerto misteriosamente ocho de ellos…!!!        

https://www.youtube.com/watch?v=yCVkEKx29D0
(**) Los tres objetivos del Plan Colombia: 1) Promover la paz en el país;2) Coadyuvar al desarrollo económico y social de Colombia y, 3) Erradicar los cultivos de coca, para impedir así la producción de cocaína, con lo cual se pondría fin al flujo de drogas ilegales hacia los Estados Unidos y con ello a la aparición y fortalecimiento del crimen organizado.

Material relacionado:
Publicado por el New York Times en su edición del 25 de mayo de 2018, bajo el título, “Cables diplomáticos de Estados Unidos sugieren nexos de Álvaro Uribe con narcotraficantes”
https://www.nytimes.com/es/2018/05/25/espanol/cables-uribe-narcotrafico-colombia.html
rioliverr@gmail.com



martes, 17 de julio de 2018

Colombia Corrupción en alza y membresía en la OCDE


Por Manuel Humberto Restrepo Domínguez:
La lucha contra la corrupción o es retórica de elites y gobernantes o es otra mentira, según los datos que muestran más retroceso que avance. De 2017 a 2018 la percepción de corrupción subió del puesto 90 al 96 entre 180 países, con calificación de 37 sobre 100 puntos (siendo cero el nivel más corrupto). La conclusión es que el país está permeado por la trampa, el fraude, el clientelismo y la impunidad y todo ocurre al más alto nivel del estado. Por esta razón, ni el asesinato sistemático de cientos de líderes sociales y defensores de derechos, ni la impunidad que favorece a funcionarios y políticos implicados en grandes fraudes pasados y presentes, ni las traiciones al acuerdo de paz, ni la explotación con veneno y destrucción de la biodiversidad, no inquieta ni pone en riesgo al poder, así como no minó la obsesión del gobierno por entrar en la OCDE.

¿Cómo lo hizo? ¿Fue lobby? ¿Informes maquillados? ¿Formalidades astutamente presentadas? ¿Ceguera colectiva de 30 gobiernos de países cuyas economías trabajan de conjunto para enfrentar los desafíos económicos y sociales de la globalización? ¿Cómo lo hizo?, no es claro, pero está ahí y podría valer para informarla de la otra realidad que vive el país y apostar por convertirla en la más firme aliada de la sociedad hastiada de corrupción.

Llegar a ser parte implicó superar pruebas de difícil demostración, ya que la OCDE está organizada en torno a valores fundamentales de: compromiso con la democracia pluralista basada en el estado de derecho (cuestionable en Colombia por la precaria independencia de poderes, la desigual aplicación de la ley y la exclusión de terceros con garantías para disputar el poder); respeto de los derechos humanos (impensable con la escabrosa realidad de líderes asesinados, políticos metidos con grupos criminales, paramilitarismo en boga y re victimización de victimas); y el objetivo de alcanzar un desarrollo económicamente sostenible (del que la corrupción es el principal freno, entre otros con 156 políticos vinculados penalmente a corrupción, a oct 2017: el tiempo.com).

Colombia, con todo y las dudas insuperables, ya es un país de la OCDE y le corresponde al gobierno el compromiso ineludible de enfrentar en serio los sistemas de corrupción incrustados en el estado y poner bajo juicio y castigo a los corruptus, para empezar por parecerse al menos a Panamá y Perú, con los que comparte el mismo índice de corrupción, pero no son de la OCDE. En Panamá el anterior presidente (Ricardo Martinelli) está preso por corrupción y espionaje (con presunto apoyo del gobierno Uribe) y; en Perú, el último presidente elegido (Kuczynski) fue destituido por corrupción y también están presos por lo mismo Fujimori y el anterior presidente y dos más enfrentan procesos penales. En Colombia, en cambio las respuestas para lo mismo solo son comprensibles aceptando que la corrupción tiene impregnado al país y que el estado está brutalmente contaminado, ya que el partido Centro Democrático (CD) que tiene la mayor y más grave cantidad de hechos de corrupción (crímenes de lesa humanidad, desfalcos, fraudes) ganó la presidencia, en alianza con otros sectores igualmente cuestionados, lo que hace presumir que usará el poder del gobierno para afirmar la tragedia, como queriendo ratificar la conclusión de Transparencia Internacional en su informe de febrero, respecto que: “El problema de la corrupción en Colombia carece de una solución de fondo”.

El gobierno del CD, sin embargo, está obligado constitucionalmente a desarticular las tramas de corrupción por ser desencadenantes de la violación de múltiples derechos, pero también porque “la justificación misma del Estado Social de Derecho pasa, entre otros aspectos, por la sujeción de la actuación de sus autoridades a los principios de legalidad, objetividad y debida utilización de los recursos públicos” (Sentencia C-172/06). En paralelo le corresponde enjuiciar y castigar a los responsables, para cumplir siquiera el mínimo exigido por la OCDE, que es líder global en la lucha contra la corrupción, por la legitimidad de países con tolerancia cero como Islandia, Nueva Zelanda, Dinamarca, Noruega o Canadá, donde tampoco se cometen homicidios y que podrán apoyar e intervenir con mecanismos de vigilancia in situ.

La gobernabilidad del CD, tendrá que ver con la manera como asuma la tarea urgente de investigar, detener y encauzar de inmediato a funcionarios públicos de alto nivel, que han robado, depredado o desviado recursos públicos hacia estrategias de terror y muerte y con mayor premura los grandes fraudes cometidos durante el régimen Uribe. El gobierno no tendrá excusa (salvo con ilegalidad), para impedir o negarse a recibir el apoyo de la sociedad civil, la ONU, la CIDH y la CPI, para actuar y crear comisiones de alto nivel con acompañamiento de la OCDE, que será la perfecta aliada de la sociedad, entre otras acciones para tomar lo mejor de experiencias internacionales de lucha contra la corrupción, empezando por sacar la definición de corrupción de los límites del delito económico y extenderla a formas de abuso de poder en los cargos, conflictos de intereses, saqueo de recursos, clientelismo y chantaje y entender que “la corrupción en Colombia comparte medios y fines con el crimen organizado y las economías ilegales” (Dir. Transparencia por Colombia).  

 Igual la OCDE podrá ser un buen aliado para avanzar en el propósito de convertir los códigos de conducta en herramientas jurídicamente ejecutables, que prohíban deshonestidad, clientelismo, conflicto de intereses y nepotismo y exigir a todos los funcionarios –del vigilante al presidente-, actuar con rectitud, ser honestos, decir la verdad y declarar el patrimonio como parte de unas estrategias de construcción de una cultura de paz y de derechos sin mediación de los corruptus.

El compromiso ético es rechazar totalmente cualquier forma de corrupción y promover pedagogías útiles a la formación de valores vitales de honestidad y respeto por la vida, la verdad y la justicia y para comprender que la corrupción es un complejo problema moral, social, político y económico que impide el buen vivir, el bienestar y el respeto por la vida y las diferencias. Es tiempo para salir de este síntoma de la enfermedad mayor representada en la toma del estado por verdaderas mafias con participación directa, anuencia u omisión de las elites en el poder. Salir de la la corrupción implica compromiso y decisión personal y colectiva para rechazar actitudes culturales o personales que tienden a creer que la corrupción es invencible y hasta necesaria por tradición. La corrupción se manifiesta mediante prácticas y estructuras y es imprescindible que la sociedad actúe para derrotarlas de raíz a ambas.

 P.D. La consulta anticorrupción, es un mecanismo efectivo para vincular al gobierno y a todas las instituciones del estado y de la sociedad en la aplicación inmediata de herramientas contra la corrupción y la tradición de los corruptus. Votar por el Sí es apoyar la honestidad, por encima de diferencias ideológicas o de partido, porque el fin es sencillamente humano, representado en superar la vergüenza de vivir y luchar en un país donde “cada vez hay más corrupción” (T.I, feb 2018).
mrestrepo33@hotmail.com