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miércoles, 14 de agosto de 2019

Bicentenario de independencia, motivo de alegría para la dignidad



Por Manuel Humberto Restrepo Domínguez:

La Señora Nobel de la Paz, Rigoberta Menchu, con su sola presencia llena de alegrías los auditorios de la ciudad de Tunja, que el 6 de agosto cumple 481 años de fundada y que ha servido de escenario central para conmemorar desde las academias y el gobierno departamental y municipal, el dialogo y el encuentro para celebrar el Bicentenario de la independencia de Colombia. El mojón de derrota al colonialismo, que finalmente nunca se ha materializado, fue la batalla del Puente de Boyacá, del 7 de agosto de 1819, con la derrota del general Español Barreiro, propiciada por el ejército libertador de Simón Bolívar. Hoy el país es otro, la nueva Granada de entonces, que debería haberse convertido en la patria grande y libre de América, es solo un recuerdo y un sueño todavía pendiente.



Los derechos traducidos por Nariño años atrás, nunca se recuperaron de su condición de llegada, en calidad de ilegales, de afrenta al rey y de hecho delictivo. Así siguen siendo todavía, ofenden al soberano y anunciarlos para reclamar por mejores garantías para vivir con igualdad, es motivo de persecución para sus defensores, que son estigmatizados y tratados como delincuentes unas veces y, muchas otras asesinados como lo muestran las abultadas cifras del horror, que por ocurrir, ya no en tiempos de guerra total si no de paz firmada, son aún más oprobiosos y condenables.

Los pueblos sin embargo tienen mucho que celebrar, a pesar del desprecio del poder y las imprecisiones infundadas por la posverdad que trata de minimizar, ridiculizar y borrar de la historia hasta la misma palabra independencia. Cizaña, odio y relaciones hipócritas entre gobernantes, es lo que se dibuja todos los días en los diarios, noticieros y redes, que los muestra reunidos, declarando y proclamando alianzas que no consultan las demandas de sus pueblos. Los egos de los gobernantes son profundos, se muestran investidos con un aura de poder sin límites y poco interés por la suerte de sus países durante los próximos doscientos años, sus actuaciones se alinderan con el modelo contrario, de neocolonialismo, basado en modelos extractivistas y depredadores.

Rigoberta Menchù, la señora premio Nobel de la paz, es una voz de aliento, porque escuchar sus palabras, consejos, historias y recuerdos trae alegría y convoca a volver a la solidaridad y a mantener la esperanza, a volver a creer que es posible diseñar un futuro común, con muchos proyectos educativos que tengan por objeto principal educar al ser humano y saber respetar a todos los que coexistimos en este planeta que  se agota y sufre por la avaricia del gran capital.

Hace 200 años en los campos de Colombia y del continente entero el grito de independencia, comandada por Simón Bolívar y después de muchas batallas y cientos de soldados mal armados y con incipiente formación guerrera, le mostraron al país que el sueño de libertad era posible y lo consiguieron. A doscientos años, retumba en las calles del país ya no un grito de independencia, si no de dignidad y de esperanza por un país soberano, en paz y con derechos para vivir plenamente la vida con dignidad.

Por eso es especial la visita de Rigoberta Menchu en estas tierras, de las que siempre queda la sensación de estar habitadas por gentes humildes, honestas y francas, de ruana y sombrero, con pequeños poblados de calles que parecen detenidas en el tiempo y jóvenes que saben atravesar mundos distantes para ser mejores humanos. Congratula oír los relatos del premio Nobel y reconocer que la humildad, siempre valdrá más que todo el oro o la riqueza material y llena de felicidad saber que los estudiantes la observan, se acercan, comparten sus afectos y dicen lo importante que es su presencia, para un país que quiere la paz por encima de todo y mostrarle que por donde siempre ellos caminan, su nombre hace eco y está presente como como un referente de lucha y resistencia.

Gracias señora Premio Nobel de Paz, por su visita, sus palabras, su tiempo para venir a tierras tan lejanas tierras a su natal Guatemala y por encontrar aquí en los rostros del bicentenario esas mismas ganas de ser libres y soberanos, que este tiempo de ser posible juntando la dignidad.

mrestrepo33@hotmail.com

domingo, 19 de mayo de 2019

Homenaje a Maestros y Maestras de Colombia



 Por Manuel Humberto Restrepo Domínguez:

El 15 de mayo de 1867, en Querétaro los republicanos derrotaron al imperio francés que se había concentrado allí sus tropas. En homenaje a esta conquista en 1917 se declaró el día del maestro y en 1918 comenzó a celebrarse. En 1950, sobre esa misma fecha del 15 de mayo se estableció con el mismo significado del día original del maestro, pero con otro contenido, la fiesta de San Juan Bautista de la Salle, -francés, Teólogo y Pedagogo dedicado a la educación de la infancia especialmente de los sectores más empobrecidos-, como patrono de los educadores,



Unesco posteriormente propuso conmemorar de manera homogénea la celebración el día el 5 de octubre, y en la misma dirección la conferencia de ministros y directores de educación de las américas en panamá en 1943 propuso hacerlo el 11 de septiembre. Finalmente, ante los desacuerdos, cada país seleccionó su propia fecha. Colombia lo hace siguiendo el mandato de Pio XII, que proclamó a San Juan Bautista de la Salle. Bolivia celebra en junio 6, Brasil en octubre 16, Chile en octubre 16, Cuba en diciembre 22, Nicaragua en junio 29, Venezuela en enero 15, entre otros.

En cualquier caso, la pregunta central de la conmemoración, sigue siendo la de qué significa ser maestro o maestra, y cuáles son sus retos en la sociedad de hoy, máxime si esta está atravesada por conflictos de larga duración como los nuestros. Maestros y Maestras, en todo caso anuncian siempre un sentido de construcción, de creación colectiva, histórica y social, son términos para vivirlos en plural y en colectivo, no son un asunto meramente individual del que se ocupa una persona en solitario. Maestro o Maestra, evocan al saber, a ser los amigos de la sabiduría y a ejercer con humildad esa sabiduría, pero también del saber hacer de cada saber especifico un instrumento de teoría y praxis útil a la transformación de las condiciones materiales y de formación del ser humano y de luchas, que como las de hoy son para devolverle el sentido mismo a la vida ante el despojo del capital que todo lo convierte en mercancía.

Maestro o Maestra, son una función de los contextos, no son los que solo exponen, disertan o repiten con sus palabras lo que otros han dicho. La Maestría del Maestro y la Maestra pasan por la conciencia, son quienes han colocado como columna vertebral de su andar al saber, al continuo rumiar del saber, del ir despacio por los caminos complejos de las ciencias, las artes y las humanidades, sin fragmentar, parcelar ni convertir en mero indicador al conocimiento, ni venderlo a pedacitos.

Maestros y Maestras no son dioses, tampoco diablos, ni mendigos, son humanos aferrados a la lógica de aprender a obrar de manera correcta, ética, sin pretender hacer fortuna ni recibir medallas al honor, de modo que cada acto encierre en sí el efecto apetecido, y que tratan de determinar con máxima precisión cuales partes componen un todo y en que partes se puede descomponer. 

Ser Maestros y Maestras invita a construir contextos para vivir con dignidad, sin opresiones, ni sometimientos, el ser del Maestro y la Maestra tienen origen en la libertad y de ella se desprenden sus luchas, sus compromisos para no solo exponer, si no exponerse, ahí quizá esta la diferencia entre el que sabe y expone y el que enseñando y circulando saberes se expone, habla lo que las sociedades homogéneas se niegan a escuchar. Bonita tarea, ahí está su grandeza, la humilde y sencilla grandeza humana de ser maestros y maestras, francos, con la frente en alto para mirar el horizonte y devolverle los colores que la guerra se llevado con su paso.

El Feliz Día de Maestros y Maestras de Colombia, evoca la aventura de quien llena crea circunstancias para vivir con dignidad y que cuando llega a un lugar, pone en movimiento todo lo que existe, promueve, transforma, agita, anima, lucha….     
           
mrestrepo33@hotmail.com