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miércoles, 13 de marzo de 2019

Trump refuerza el bloqueo y agrede más a Cuba


 Por Sergio Ortiz:

Para la mayoría del mundo, el bloqueo contra Cuba es ilegal, además de atentatorio del comercio internacional; para los cubanos y muchas naciones tercermundistas, es violatorio de los derechos humanos y califica como acto de guerra. Comenzó en forma total el 7 de febrero de 1962, con orden ejecutiva de John F. Kennedy.

Cada vez que la Asamblea General de la ONU trata la resolución contra el bloqueo norteamericano, una multitud de países apoya a la Mayor de las Antillas. Esas votaciones comenzaron en 1992 y llegan hasta hoy. La última fue el 1 de noviembre pasado: 189 países votaron la moción cubana, 2 lo hicieron en contra (EE.UU. e Israel) y se abstuvieron Moldavia y Ucrania.


El canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla fundamentó esa resolución: los daños cuantificables, acumulados por el bloqueo durante casi seis décadas de aplicación, alcanzan la cifra de 933.678 millones de dólares, tomando en cuenta la depreciación del dólar frente al valor del oro. Calculados a precios corrientes, el bloqueo ha provocado perjuicios por más de 134.499 millones de dólares.
Si bien esas políticas imperiales vienen desde el inicio de la revolución cubana y han sido llevadas adelante por administraciones demócratas y republicanas con diferencias de matices (algunos importantes, con Barack Obama en 2015 y 2016), Donald Trump es el responsable de un agravamiento notable.

Su última medida, anunciada en 2018 por su asesor de Seguridad Nacional John Bolton, se puso en marcha el 4 de marzo: se autorizó a ciudadanos norteamericanos y cubano-americanos a demandar a empresas cubanas que trafiquen con bienes confiscados y/o nacionalizados por la revolución cubana. Es la primera vez que un presidente pone en marcha el Título III de la ley Helms-Burton.

Este primer golpe apunta a 205 empresas acusadas de pertenecer a las Fuerzas Armadas Revolucionarias y al Ministerio del Interior, que por las maquinaciones anticomunistas propias de EE.UU., son sindicadas como brazos ejecutores de la dictadura cubana. Apuntan a hoteles para estrangular el turismo y las divisas, y a proyectos estratégicos como la Zona Especial de Mariel.

El argumento, léase infamia, es que esa dictadura apoya a otra dictadura, del presidente constitucional Nicolás Maduro. La administración Trump, la verdadera dictadura del gran capital y del neonazismo global, castigaría al país que colabora con Venezuela. El bloqueo contra Cuba existió desde 1962, cuando en Caracas existía la IV República de socialdemócratas y socialcristiano, adecos y copeyanos, corrupta hasta la médula, fenómeno al que en 1999 puso fin Hugo Chávez.
Trump redobla el bloqueo a Cuba con el argumento de derrocar a Maduro. Quiere matar dos pájaros de un tiro. Ojalá no mate a ninguno y el tiro se lo pegue en el pie o en algún otro punto vital, como las gónadas.

Seguidilla de agresiones.
Hasta ahora el Título III era suspendido por los del Salón Oval porque estimaban que habilitar esos juicios contra empresas extranjeras generaría pleitos sin un final previsible y acaso pudieran terminar a favor de Cuba, con sólidas razones para defenderse. Esos gobiernos estadounidenses temían que se afectaran sus buenas relaciones con aliados, pero que también tienen inversiones y comercian con Cuba, como España, Canadá, Francia, Reino Unido, Alemania, Suiza, etc.

Pero Trump es una bestia que ve una bandera roja y embiste, enceguecido, aunque las banderas nacionales de Cuba y Venezuela tengan otros vivos colores.
A partir del 19 de marzo habilitó la apertura de juicios contra 205 empresas cubanas, lo que inicialmente no tendría un gran impacto económico sino ante todo político, como agravio y amenaza a la soberanía cubana. En otros 30 días el Departamento de Estado dirá si también autoriza o no juicios a otras empresas, sean cubanas o de otros países.

Cuba ha explicado a su gente en términos muy didácticos cuál es el sentido de la agresión del mal vecino: los cubanos estarían obligados a devolver, restituir o pagar a reclamantes de los EE.UU. por la casa donde viven, el terreno donde se edifican sus comunidades, la tierra agrícola donde cultivan y producen, la escuela donde se educan sus hijos, el hospital o el policlínico donde reciben servicios médicos, donde está su centro de trabajo.

Al mundo, la isla ha reiterado que las nacionalizaciones de 1959 fueron compensadas a todos los países afectados y que EE.UU. se negó a entablar negociaciones. La Habana estaba dispuesta a pagar, pero Washington debía compensarla por el bloqueo, Playa Girón y otros daños. Aclaró que no deben identificarse nacionalizaciones, que sí merecen compensación, con confiscaciones de propiedades de la dictadura batistiana y demás criminales y corruptos, por las que no se obligó a pagar un centavo.
Trump, Mike Pompeo y Bolton expresan lo peor del bloqueo, vapuleado en la conciencia mundial y en la asamblea de la ONU. Y son la continuidad de los instrumentos anteriores: la Enmienda Mack, de 1990, del senador republicano Connie Mack; la ley Torricelli de 1992, del representante por New Jersey, Robert Torricelli, y la ley Helms-Burton, de 1996, del senador Jesse Helms, el representante Dan Burton, republicanos, y la gusanería de Miami.

Los ataques del magnate neonazi contra Cuba y Venezuela están basados en mentiras. Tienen una sola cosa buena: dejan en claro que esa dupla socialista-bolivariana es el obstáculo mayor a su proyecto de alambrar el patio trasero. Los ataques unen más a esos dos gobiernos y pueblos, espinas dorsales de la dolorida Patria Latinoamericana.
ortizserg@gmail.com

sábado, 7 de octubre de 2017

¿En la elección de gobernadores se define el futuro?

Por Aram Rubén Aharonian: 

 Millones de venezolanos saldrán a votar el domingo 15 para elegir a los gobernadores de los 23 estados del país, en unos comicios donde se prevé una alta abstención. Hay muchos pronósticos, pero en realidad son 23 elecciones con características y situaciones diferentes, aunque en la mayoría de los estados sólo se presenten dos opciones: oficialismo u oposición.



Quizá para cortarle el paso a los "adecos", que amenazan con llevarse la mayor parte de los votos de la oposición en las elecciones regionales, los sectores radicales y elitistas anti bolivarianos salieron a guarimbear nuevamente el lunes 25 de septiembre y dijeron que no van a participar del diálogo con el gobierno en dominicana. El diálogo se ha convertido, realmente, en un problema interno de la oposición.

En el trasfondo de la agenda del diálogo opera el tema del “conflicto de poderes” y las aspiraciones de sectores radicales de la oposición de colocar en la calle la tesis de un gobierno y un Estado paralelo, tal como se pretendía en la bufa consulta del 16 de julio.

Dicen que habrá diálogo sólo si arrasan las gobernaciones. Traducido significa que si pierden, si el oficialismo se alza con la mayoría de las gobernaciones y la Asamblea Nacional Constituyente sigue su curso, volverán el terrorismo y la desestabilización de manera indefinida, en busca de la tierra arrasada.

Los socialdemócratas de Acción Democrática (AD) derrotaron en las internas a todos los demás sectores, a los que tratan como “petimetres”, pero necesitan de sus votos y también de financiamiento, ya que ellos son quienes manejan los recursos que desde años proveen gobiernos, fundaciones y ONGs del exterior, y no solo de Estados Unidos.

La oposición espera que las elecciones regionales y municipales permitan conquistar espacios para una estrategia incremental de recuperación de fuerzas, recursos de poder y unidad de mando en una coalición cruzada de intereses conflictivos entre el sector pragmático-electoralista, sectores radicales con aspiraciones putchistas-insurreccionales (resistencia civil) y sectores bisagras que intentan la combinación de todas las formas de lucha, señala el portal 15yúltimo.

La Mesa de Unidad Democrática (MUD) insiste en una estrategia internacional de aislamiento y estrangulamiento diplomático y económico-financiero, mientras el gobierno intenta romper el cerco con Rusia, China, Irán y aquellos países no alineados que bloquean una salida de fuerza de los EE.UU sobre Venezuela.

La MUD exige restablecimiento del cronograma electoral, incluyendo comicios regionales, municipales y presidenciales; la liberación de presos políticos, el levantamiento de inhabilitaciones a dirigentes opositores, el respeto a la independencia de poderes del Estado, el reconocimiento de la Asamblea Nacional y atención inmediata a la emergencia económica y social.

El gobierno desea una oposición que lo reconozca, al igual que una oposición que le atribuya legitimidad y legalidad a las decisiones de la recién electa Asamblea Nacional Constituyente. La oposición rechaza convalidar la ANC hasta tanto no consiga garantías de que no se convertirá en una nueva espada de Damocles en el año 2018. Para el Gobierno, reconocer a la Asamblea Nacional pasa por restituir su legalidad desde la “actual situación de desacato”, reconocer las decisiones del Tribunal Supremo de Justicia y aceptar las decisiones de la ANC.

Pareciera que la pregunta crucial es si pueden convivir la Constituyente y la Asamblea Nacional, máxime cuando la primera fue creada como un órgano de poder que según sus propios Decretos Constituyentes, controla a todos los Poderes, incluyendo al legislativo. Así, más que reconocimiento de legitimidades, lo que puede negociarse una cohabitación.

Previsiones electorales

Dirigentes opositores suelen decir que ganarán todos sus candidatos, y sus asesores señalan que “el Gobierno no está en la capacidad de ganar ninguna elección regional ni presidencial”. Sin embargo, la subestimación de la capacidad de movilización electoral del gobierno ha sido una constante de la oposición, con la salvedad de los hechos ocurridos en el año 2015, cuando con 7.626.616 votos ganaron la mayoría de la Asamblea Nacional.

Pasan los meses, pasan los años, y la dirigencia opositora no ha logrado cumplir una sola de sus promesas, mientras fue cómplice de la violencia terrorista que azotó al país durante cuatro meses. Y peor aún, aplaudió las sanciones y amenazas de invasión desde Washington, que revela posiciones antinacionales, lo que al fin y al cabo, se paga en las urnas.

Y siempre está la posibilidad, como ha sucedido tantas veces a lo largo de estos 18 años que al no lograr sus objetivos, la oposición otra vez denuncie fraude. Es parte del folclore.

Los sectores más radicalizados, como el grupo Resistencia, seguramente se abstendrán, lo que no beneficiará, obviamente, a los candidatos de la oposición. Algunas semanas atrás la periodista y militante opositora Marianela Salazar señaló que “la elevada abstención en las primarias (de la oposición) revela una acción política de repudio contra la MUD” y señaló que ésta “perdió su capital político y dio oxígeno a la llamada Resistencia, que ha venido ganando espacio”.

Muchos de los resultados dependerán de la gestión de cada gobernador que aspire a la reelección y esto también cuenta para los oficialistas. Pero, a diferencia de la desunión de la dirigencia opositora, el oficialista partido Socialista Unidos de Venezuela (PSUV) y sus aliados muestran unidad, probada capacidad organizativa y de maquinaria electoral, y apoyo mediático oficial.

Pero el problema mayor sigue tan campante por ciudades, pueblos y zonas rurales de Venezuela: el desabastecimiento y la inflación, a lo que se ha sumado en las últimas semanas un alza exagerada de los precios.

Pateando la mesa de diálogo

Más allá de la postergación, el diálogo entre el gobierno de Nicolás Maduro y la oposición deberá lograr acuerdos en los próximos nueves meses, ya que en julio deberán conocerse los candidatos presidenciales de cara a las elecciones pautadas –por ahora, Chávez dixit- para finales del año próximo.

Lo cierto es que no hubo mucha información sobre el diálogo: unos no informan para no “quemarlo”, habida cuenta de los fracasos sucesivos desde 2014, mientras otros se sienten “culpables” de sentarse a conversar con aquellos a quienes habían amenazado con “sacarlos” por las buenas, las malas o las peores formas.

En rondas de negociaciones que comenzaron en República Dominicana se tratan dos escenarios, el de corto plazo y el de mediano-largo plazo. En el primer escenario está la convivencia en los meses que restan del período presidencial de Maduro, con la necesaria aprobación por parte de la Asamblea nacional de nuevos empréstitos y endeudamientos y un acuerdo sobre el cronograma de elecciones pendiente y o postergado.

El objetivo central de la oposición de producirse la nueva ronda de las negociaciones pareciera ser que el gobierno se comprometa a entregar, si pierde en las elecciones del año entrante, mientras que la prioridad del oficialismo sería la de alcanzar un acuerdo de coexistencia –de ser pacífica mucho mejor, claro- para el próximo período presidencial, 2019-2024.

Pese a lo que digan sus dirigentes ante los micrófonos (lo que resulta comprensible solo de haber una fuerte presión de funcionarios estadounidenses), los partidos de la oposición que parecen favorables a un acuerdo sobre estos puntos son Acción Democrática, Al parecer, son favorables en líneas generales a un acuerdo de esta naturaleza los partidos socialdemócratas Acción Democrática (AD) y Un Nuevo Tiempo (UNT), así como y Avanzada Progresista (del gobernador del estado Lara Henry Falcón).

Mientras tanto, representantes de las organizaciones políticas –del oficialismo y de la oposición- y técnicos del Consejo Nacional Electoral (CNE) finalizaron sin objeción alguna la auditoría de datos en máquinas de votación, parte del cronograma electoral, dentro del conjunto de garantías para la transparencia y confiabilidad del sistema electoral, con vistas a las elecciones regionales del 15 de
Octubre.

Actitudes temerarias

Pero hay dirigentes de otros partidos de la variopinta Mesa de Unidad Democrática (MUD) que no se han expedido, quizá anclados en la esperanza de las medidas de bloqueo financiero y guerra económica impulsadas por Washington pudieran derrocar al gobierno, y por ello este plan no tiene aún el aval de Primero Justicia (del excandidato presidencial Henrique Capriles Radonski y del presidente de la AN Julio Borges) ni de Vanguardia Popular, que encabeza Leopoldo López, en prisión domiciliaria.

El analista y dirigente político Leopoldo Puchi señala que estos grupos –que han participado en las conversaciones pero no lo han expresado públicamente- quizá piensan que las presidenciales de 2018 se realizarán aunque no haya acuerdo previo de coexistencia, en “una actitud temeraria de desconocimiento de las realidades políticas, que puede resultar muy costosa para el país”.

De las organizaciones de la oposición, las que se han expresado de manera más tajante contra las negociaciones han sido Vente Venezuela (de María Corina Machado), la Conferencia Episcopal y la autollamada Resistencia.

Mientras el gobierno busca afanosamente la estabilidad política para la recuperación económica, los sectores de la oposición, entre ellos la jerarquía de la Iglesia Católica, tienen una agenda para la desestabilización a corto plazo del gobierno de Maduro.

El cardenal Urosa Savino llamó a postergar el diálogo hasta después de los resultados de las elecciones regionales en octubre. “Las elecciones de gobernadores son importantes para establecer el inicio del cambio de gobierno en el país. Ahora no se debe debatir si hay diálogo o no” (…) “no hay garantías ni condiciones para el diálogo”.

Analistas como Luis Vicente León (Datanálisis, guionista de la MUD) han señalado que con el diálogo “La oposición puede conseguir cosas, pero no la salida de Maduro”. Gokai Moreno, en Supuesto Negado, afirma que el tema de diálogo y elecciones podría ser parte de una agenda para reconstruir la política democrática del chavismo, pues también requerirá de diálogo hacia sus propias bases para prepararlas para el complejo escenario económico electoral del año 2018.

De acuerdo con el politólogo Leopoldo Puchi, estas organizaciones trabajan de manera fluida con el español José Luis Rodríguez Zapatero, del Partido Socialista Obrero Español y con los dirigentes dominicanos, encabezados por  el expresidente Leonel Fernández, facilitadores de la negociación.

Lo interesante es que parece ser avalada por el gobierno de Donald Trump, que señaló su apoyo a la intermediación de Danilo Medina y Rodríguez Zapatero. Según un comunicado del Departamento de Estado: “Estados Unidos reitera su llamado a la restauración completa de la democracia en Venezuela. Apoyamos negociaciones serias que de buena fe logren este objetivo”.

Siguiendo el ejemplo que Washington dio, cancilleres de doce países latinoamericanos que apoyan el derrocamiento de Maduro, saludaron los acercamientos, pero señalaron que deben desarrollarse con acompañamiento internacional, “buena fe”, “objetivos” y “plazos claros”.

En un comunicado difundido en Bogotá, los cancilleres de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay y Perú reconocieron “la iniciativa de República Dominicana de reunir al gobierno y a la oposición venezolanos, así como la decisión de ambas partes de invitar a algunos países como acompañantes de este proceso”.

En el ámbito internacional se pueden identificar dos tipos de movimientos: uno que insiste en el aislamiento político-diplomático de Venezuela desde el bloque de derecha en la OEA, EE.UU y sus aliados europeos en Bruselas, y otro a impulsar un diálogo con verificación de garantías, acuerdos y resultados, desde la ONU, el Vaticano (no la jerarquía de la Iglesia venezolana) y algunos países del continente.

La oposición pone sus fichas en la elección de gobernadores, y concurre (por ahora) a ellas a sabiendas que no le será fácil superar la apatía abstencionista de sus seguidores. Si no gana, tiene tres opciones: declarar fraude, volver al terrorismo callejero o, por fin, sentarse a discutir políticamente los problemas del país, como parte del problema, pero también de la solución.

aharonianaram@yahoo.com 

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Venezuela en el ojo de la tormenta imperial

Por Diego Olivera Evia: 
Una versión anti patria de las derechas de América latina

Los constantes ataques del presidente Donald Trump y su equipo de gobierno, buscan una salida violenta del gobierno bolivariano, del presidente Nicolás Maduro, el desconocimiento de una nación democrática, con elecciones planificadas para el mes de octubre del 2017, contradice la falacia de una dictadura, como el ataque a la opción por la paz y el diálogo, a través de la Asamblea Nacional Constituyente(ANC), fue satanizada por el mandatario Trump y la ultra derecha venezolana, que igual de una manera oportunista, se incorpora a las elecciones de gobernadores, aceptando al Consejo Nacional Electoral (CNE), al cual acusaron de parcialidad, pero ahora van en manada a las elecciones.


La hipocresía de la denominada Mesa de la Unidad Democrática (MUD), muestra sus fisuras en los distintos grupos, llamativamente los grupos más violentos de esta alianza, como Voluntad Popular (VP), Primero de Justica (PJ), como Acción Democrática (AD), apostaron a una salida violenta, en más de 18 años de gobierno bolivariano, apostando en el 2017 a un guerra terrorista, contratando a delincuentes y grupos fascistas, para crear una guerra fratricida, contra el pueblo venezolano, quemando y asesinando a posibles chavistas, a personas de color o mestizas, al mejor estilo hitleriano y sus políticas étnica, de crueldad y racismo.

Pero la doble cara de esta derecha, es tan oportunista que habla de democracia, siendo sus líderes apátridas, cuando apoyan en un documento de la MUD, las sanciones de EEUU aplicadas por Trump, esta derecha es capaz de regalar nuevamente el petróleo, como lo hicieron en 50 años de la cuarta república, cuando privatizaban y vendían las empresas estadales. Hoy el imperio del norte busca las riquezas petroleras, los minerales, el agua, para controlar la economía a través de un gobierno leguleyo, apátrida como lo fue AD y el social cristiano COPPEI, de esa manera le quitaron hasta las prestaciones a miles de trabajadores venezolanos.

Ahora quieren gobernaciones, para seguir buscando una nueva confrontación si no logran una mayoría, siempre se han caracterizad por descocer los resultados del CNE, pero cuando ganan como en las elecciones para la Asamblea Nacional (AN), se hincharon de prepotencia apostando a que sus mayoría de diputados, podría sacar al presidente Maduro, en 6 meses, creando violencia en las calles y prometiendo siempre mentiras, como que acabarían con las colas y la crisis económica, pero sería imposible porque ellos son los que apostaron a la guerra económica y el dólar paralelo Today desde Colombia y Miami.

Ahora pasean sus “líderes fascistas”, con dólares gringos haciendo giras para elevar sus mentiras, de esa manera ellos juegan a la hipocresía, de que aceptaran los resultados de las elecciones pero ya Julio Borges presidente de la AN, ahora en desacato por violaciones legales, habla de elecciones y hace campañas para acciones políticas y militares, el mismo ha llamado a una intervención armada, desconociendo que una guerra como las hace EEUU, no respetan grupos políticos y matan a civiles, no importa de qué toldas políticas.

Esta realidad de la oposición venezolana, han caído en la peor farsa, los más de 8 millones de votos para la ANC, demostró la incapacidad de la MUD, de tener mayorías, no pudieron sabotear esta iniciativa, si la acusan de ilegal, nuevamente desconociendo la Constitución Bolivariana, ahora van a las elecciones de octubre, con sus farsas y mentiras, ellos no reconocerán la verdad, solo su mentira.

Una versión anti patria de las derechas de América latina
Pero no solo la derecha venezolana apuesta a la sumisión a los gringos, ahora la derechas neoliberales rinden pleitesía al presidente bipolar y fascista Trump, quien acepta sus acciones antipopulares y sus presidente corruptos, las presidencias de Argentina, Brasil, Colombia, México, mantienen sus presidentes corruptos, como Macri acusado por los medios de EEUU, como corrupto, de la misma manera en la Argentina con varios juicios frenados por la comprada Corte de Justicia, además de acciones violentas contra las manifestaciones, esta es parte de la inmunidad que dan los gringos.

Temer de Brasil el mayor corrupto, ha comprado a los legisladores y a los jueces, para zafarle a la cárcel, no solo ha querido vender el amazonas y busca vender las empresas estadales, para lograr una amplia fortuna, luego de boicotear a la presidenta Dilma, parte de una venta global de Brasil al imperio, como lo mostraron las maniobras con EEUU.

De la misma manera el presidente de Colombia Santos, al que le dieron el nobel de la paz, como al Nobel de la Muerte Barak Obama, muestra un prontuario criminal cuando fue ministro del Asesino acusado por la ONU, Álvaro Uribe ex presidente, millones de desplazados en el mundo y más de 5 millones en Venezuela, muestran la cara de una Oligarquía corrupta, con carteles de droga, con la mayor producción mundial hacia EEUU, con paramilitares al servicio Uribe, esta es la realidad de una burguesía indigna.

Y por último al México de la muerte con miles de asesinatos, desaparecidos, mutilados, robo de órganos de niños, de violencia y asesinato de mujeres, al nación más inmoral, con un presidente del PRI el más corrupto de la historia, Pérez Nieto, un corrupto que fue elegido con un título falso universitario, obligatorio por las normas de la presidencia, pero nadie lo llevo a juicios, ahora un monigote de Trump, que le gustan los corruptos y los títeres al servicio del imperio.

Esta es la realidad de una guerra contra Venezuela y el gobierno de Maduro, estos países piratas y corruptos, son la avanzada de una guerra, la inmoralidad muestra una vez más los mecanismos de las Democracias Representativas, donde el capital y el poder monetario, compra a los legisladores, a la corte Suprema de Justicia a la Fiscalía, para controlar todos los poderes, como lo intento la Asamblea Nacional de Venezuela, como la hacían en los gobiernos adecos.

Esta es una guerra inmoral, antidemocrática y de violencia paramilitar, como la ha aplicado EEUU en el Mundo, es un imperio sin moral, que solo busca ampliar los capitales de las trasnacionales, como aumentar la riqueza en una minoría mundial. Ante esta realidad solo la propuesta social y popular, puede crear la unidad en la diversidad, con nueva propuestas desarrollistas, en el marco de la unidad internacional con Rusia y China, conscientes de sus propuestas comerciales y sus modelos desarrollistas, diferenciados al neoliberalismo, pero de carácter capitalista, en esta nueva coyuntura internacional, el tema socialismo ha sido frenado por  el capitalismo neoliberal.

diegojolivera@gmail.com