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martes, 13 de octubre de 2020

Ojalá no sea una crónica de una devaluación anunciada

 Por Sergio Ortiz: 

La diferencia entre el dólar oficial y el blue supera el 110 por ciento. Aunque el gobierno se resiste, las cosas pintan como crónica de una devaluación anunciada. Que no ocurra como en la novela de García Márquez.

“La única verdad es la realidad” pontificaba Perón cuando quería justificar algún cambio de política no prestigioso. Sucede que no hay una sola realidad, o – lo que viene a ser casi lo mismo – esa realidad puede dividirse en dos. Saber cuál de esas porciones es la más importante y sobre todo la más recomendable a los sectores populares, tal el quid de la política.

Hoy buena parte de la política pasa por la economía y por la salud pública. En esas órbitas hay que esforzarse por dar en el clavo, para no clavarse. En ambas hay nubes de tormenta, rayos y culebras.

El Banco Mundial confirmó que el PBI argentino va a caer 12,3 por ciento este año, en lo más alto de un podio regional al que nadie quiere subir. En 2021 habría una recuperación del 5,5, menor a la mitad de lo descendido. Debe sumarse que 2018 y 2019, con Mauricio Macri, fueron años muy recesivos y sin que pudieran darse explicaciones epidemiológicas sino ideológicas.

Es una pésima señal para quienes sufren la crisis en carne propia y también abre un gran interrogante sobre la viabilidad de los planes del gobierno. El celebrado acuerdo con los acreedores extranjeros liderados por BlackRock dispuso que a partir de 2021 comiencen los pagos de la deuda externa: 2.000 millones de dólares anuales en los primeros cuatro años. Después se empinarán a 9.000 millones.

Cumplir con esas obligaciones autoimpuestas sin el requisito de una auditoría previa será muy sacrificado. Además, está la duda de con qué dólares se cuenta para esos pagos. Después de haber vendido el Banco Central 1.600 millones en septiembre, hoy sus reservas líquidas no superan 3.000 millones. Algunas consultoras, el establishment y la oposición macrista dicen que están cerca del límite cero. Más allá de esas estimaciones sesgadas, hay muy pocas reservas, al punto que Alberto Fernández, Martín Guzmán y Miguel Pesce desalentaron con impuestos las compras del dólar ahorro.

Las expectativas de aumentar reservas del Central con las divisas que liquidarían los exportadores ante la rebaja de tres puntos en las retenciones, no se materializaron. 17 millones de toneladas de la cosecha siguen ensiladas a la espera de un dólar más alto. Y esa presión viene siendo exitosa porque el blue cotizó a 167 pesos, 110 por ciento arriba de la cotización oficial. 

Toda pinta que a ese dólar oficial será asesinado. No serán los hermanos Vicario, de la novela de Gabo. Serán la City, los exportadores y los fuga dores de dólares prontuariados en mayo por el Central, impunes.

Historia repetida

Las devaluaciones no comienzan cuando las autoridades económicas comunican el nuevo valor del billete estadounidense. Ese es el final de la historia, que deja muy malheridos a quienes perciben ingresos fijos en pesos. Se devalúa su poder de compra frente a productos y servicios cuyos precios suben como si todos fueran exportables y cotizaran según Chicago o la pizarra de Wall Street.

Las devaluaciones empiezan antes, con aumentos en alimentos, combustibles y artículos vendibles al exterior. Es lo que está pasando ahora, con más inflación. Se agrava la maniobra por la no liquidación de divisas de quienes venden afuera y su facturan para abonar menos impuestos.

El faltante de divisas impulsa la suba de cotización. Es no fue culpa de quienes compraban 200 dólares sino de los especuladores y los inversionistas que venden bonos y pasan al dólar “con liqui”.

El país necesita divisas para importar productos e insumos para la producción. También para pagar sus deudas legítimas, que no era el caso de los 66.000 millones reclamados por los fondos privados, y menos aún los 45.000 millones que quiere cobrar el FMI. Su misión de dos empezó el sondeo y hoy volvía a Washington.

Para pagar a esos delincuentes mayúsculos del capital financiero internacional no se deberían derrochar dólares. Para el resto de las obligaciones, y en especial para las importaciones de insumos imprescindibles para la economía, claro que se necesitan esos billetes. La crisis nacional, regional y mundial replantea la necesidad de otro orden mundial que no se rija por el dólar estadounidense sino por otra moneda o una cesta de monedas que no imprima solamente la Reserva del Tesoro. Este debate viene de años y conviene retomar porque con el neonazi Donald Trump o el imperialista “moderado” Joe Biden, los sufrimientos del mundo seguirán agravándose. Nueva remisión al Nobel Gabo: Crónica de una crisis mundial anunciada.

¿Acaso no hay dólares en Argentina? Obvio que sí. Este año, por el freno de importaciones, el comercio exterior dejará un superávit de 20.000 millones de dólares. Sólo entre soja y maíz la cosecha supera 100 millones de toneladas, con precios altos en Chicago. Se puede exportar petróleo a 60 dólares el barril. Hay negocios en puerta con China por miles de millones de dólares, por ejemplo, con exportación de carne porcina. El proyecto de 25 mega-granjas debería modificarse a favor de otro con muchas pequeñas granjas y planteles de cerdas más reducidos, para mejorar la higiene y ecología. 

Ese acuerdo con Beijing es válido, aunque se oponga el embajador yanqui Edward Prado y la cultura y ecología VIP representadas por Nicole Neumann, Catherine Fulop, Fede Bal y otros estadistas.

El problema es que los dólares los tienen los grandes exportadores de granos como COFCO, Cargill, ADM, Bunge, AGD, etc. Si Fernández no se atreve a nacionalizar el comercio exterior, al menos podría haber expropiado a la poco transparente Vicentín. Así habría contado con dólares propios y recuperados fondos del Nación, más una lupa sobre las operaciones fulleras de esas multis y la incidencia en el precio de los alimentos.

Era una carambola a tres bandas, pero había que animarse a expropiar Vicentín. Fue Crónica de una retirada anunciada.

Dilemas con COVID

Primero se llamó cuarentena, después ASPO (Aislamiento Social Preventivo Obligatorio) y ahora hay una confusión mayúscula incluso en su denominación.

El presidente volvió al modo profesor, sus filminas y sus filípicas de que hay que cuidarse, algo en lo que sólo los alocados están en desacuerdo. Hay que ser muy alienados para cuestionar esa necesidad del cuidado propio y social, con estadísticas como las conocidas ayer. Argentina tenía 871.000 contagiados y 23.221 muertos, con un reporte diario de más de 15.000 contagios y más de 500 fallecidos.

El problema no es sólo el apodado “maldito bicho”, sino también las políticas adoptadas para afrontar la pandemia.

Si el anterior presidente desmanteló el ministerio de Salud, eso no se lo puede cargar a la cuenta del coronavirus sino del PRO-Juntos por el Cambio.

Pero a partir del 20 de marzo, cuando empezó la cuarentena, los logros y también los límites hay que relacionarlos con el actual gobierno, con el descuento de la herencia maldita mencionada.

Al principio se elogió las políticas del presidente AF, que contaba con 83 por ciento de aceptación. Ahora cayó casi 50 puntos, evidenciando no sólo el efecto esmerila miento de Clarín y el macrismo, factores activos en esa declinación, sino también los errores del Frente de Todos. Hoy, cuando los números absolutos de Argentina están entre los peores del mundo, correspondería una revisión autocrítica de ambos Fernández, pero no la hay. 

En sus propias filas hubo médicos y especialistas que les advirtieron la necesidad de un corte abrupto de la circulación de personas, para limitar el número elevado de contagios. En otras palabras, que el presidente apretara el “botón rojo”.

El profesor AF tuvo el viernes 9 un yerro doble.

El primero, avalar la flexibilización de más actividades en el AMBA y varias provincias, incluyendo clases presenciales para últimos años de primaria y secundaria, gimnasios, empleadas domésticas y toda la industria de la construcción. Eso no fue botón rojo sino luz verde.

El segundo, poner de modelo al AMBA frente al interior del país, que debería aprender del distrito manejado por Horacio Rodríguez Larreta en la parte porteña y Axel Kicillof en la bonaerense. Los números totales de CABA y provincia de Buenos Aires lideran con amplitud los daños del COVID-19 y no pueden ser el ejemplo a imitar. Además, el interior no cuenta con los recursos económicos, financieros y sanitarios de esa parte hegemónica y rica de la Argentina. Pedir a Libertador San Martín, de Jujuy, u Orán, en Salta, que aprendan e imiten a San Isidro o Recoleta, es un despropósito.

Además, esa recomendación eleva casi a prócer al posible precandidato presidencial del PRO-Juntos por el Cambio, a quien el oficialismo había ayudado a encumbrarse con tal de limar al ingeniero.

Fernández sintió su bajón en las encuestas y su clase del viernes tuvo otro déficit: las limitaciones a actividades fueron para 18 distritos provinciales (no a todas esas provincias). Y dejó en manos de los gobernadores la instrumentación de tales restricciones, sacándole el cuerpo a la jeringa. ¿Dejar que Gerardo Morales y Juan Schiaretti tomen esas decisiones? Última referencia a García Márquez: Crónica de un fracaso anunciado.

ortizserg@gmail.com

viernes, 31 de julio de 2020

¿Qué diferencias hay entre las Repúblicas actuales y las Monarquías Absolutas del pasado?


Por Norma  Estela  Ferreyra: 

Si pudiéramos juzgar a las repúblicas actuales, que han querido identificarse con  democracias o lo que es peor, que  se convierten de pronto, en un despotismo tiránico.  Así tuvimos en Argentina a un Carlos Menem que dijo, muy suelto de lengua, ”que si hubiera dicho lo que iba a hacer, no lo hubiera votado nadie”. Además tuvimos a un Mauricio Macri, que prometió tanto y luego, no sólo no hizo nada sino que se burló del pueblo, endeudándolo por 100 años para que junto a sus amigos se llevaran los dólares a paraísos fiscales. Pero hoy tenemos a Alberto Fernández, quien señala, “escucho a todos, pero yo decido”, o sea, “El Estado soy yo”. Por supuesto, que él decide una cosa y al minuto cambia de idea como con Vicentin y se prepara para pagar al FMI  una deuda que no debe reconocer, ya que proviene de una estafa a todos los ciudadanos, por parte de los macristas, con la complicidad del FMI.

Pero eso, no es todo, porque se nos entrega a la Elite, con esta Pandemia organizada por el Nuevo Orden mundial y Soros nos la impone para esclavizarnos. De tal modo, se toma un virus muy conocido, se culpa a China de modificarlo en un laboratorio y  aparece la Pandemia, con la que el mundo entero es aterrorizado, especialmente, los ancianos que viven demasiado, según declaraciones realizadas por nuestro presidente, a pesar de que Monsanto-Bayer y las Mineras,  nos envenenan. Es que los gobiernos de estas “republiquetas” paralizan a la humanidad a través del miedo. Pero nos aseguran de que optan por la salud de la población y no por la economía. Y los  niveles de pobreza se elevan, constantemente, por el cierre de fábricas, de comercios,  por la veda laboral y la plandemia, se hace eterna, justificada con 3000 muertos, cuando en años anteriores, sólo la gripe y neumonía alcanzaron 32.000,o sea, en medio año, aprox. 16.000, pero no paramos el país  Mejor, vayamos a ver las formas de Gobierno, que Aristóteles clasificó dentro de sus conocimientos de Política. Para él, el fin por el cual los hombres forman una asociación política, es el ideal de felicidad. Por lo tanto, la política es concebida como algo natural y su función, es la de promover los medios para que los hombres puedan cumplir con ese fin, es decir, ser feliz dentro de “la polis”.

En nuestras “Republiquetas”, la política no tiene esa finalidad, ya que a nadie le importa el padecimiento de millones de personas que viven desamparadas, sin luz, sin agua, sin comida ni hospitales. Queda claro, que no hacemos política.

Y si no hacemos política ¿Qué hacemos? “Sólo votamos para que otros se enriquezcan” y nos usen de conejillos para que los laboratorios ingleses y alemanes prueben vacunas con los ancianos, para ver si pasan la fase 3 y nos la coloquen a todos, obligatoriamente, con uso de la fuerza pública, violando lo pactado por el mundo en el tratado de Nuremberg, sobre salud y medicamentos.(google). Pero sigamos con Aristóteles: quien dijo que lo que diferencia una forma de gobierno pura de una impura es el hecho de dejar de gobernar para el bien común y de utilizar el poder en beneficio exclusivo de una parte y no de todos

MONARQUÍA: Es el gobierno de una persona (el rey o monarca) que pone al servicio del interés público una autoridad indiscutida y libre. Esta es la gran ventaja y el gran peligro, ya que tanto poder puede utilizarse para el beneficio personal. Su desviación es la TIRANÍA.

ARISTOCRACIA: Es el gobierno de pocos que ejerce el poder en beneficio del bien común., es el gobierno de los mejores y por esta razón tiene menos riesgos de corrupción, ya que es muy difícil que se corrompan los hombres virtuosos, porque se tiene en cuenta la virtud, la riqueza y el pueblo. Su desviación es la OLIGARQUÍA. (No sería el de los mejores sino el de ricos que gobiernan para ellos mismos)

 REPÚBLICA: Es el gobierno de la mayoría a favor de todos. Lo que resalta de esta forma de gobierno, es que todos los ciudadanos participan del poder. Es su característica el respeto a la ley y  el equilibrio social, que surge de una clase intermedia apegada a los intereses comunes, mejorando el antagonismo entre ricos y pobres. Pero…a ver...¿Así son nuestras repúblicas? No, de ninguna manera. Los partidos políticos, no eligen a hombres virtuosos, sino aquellos que la élite les aprueba, en las reuniones donde van los candidatos y presidentes, a recibir lecciones, como lo hizo Alberto por videoconferencia hace pocos días. Y no entiendo la intermediación de los partidos políticos en las repúblicas, donde el pueblo vota a quienes ellos eligen. Los del poder legislativo van a la cola de la boleta, designados por los partidos y los jueces son monarcas no hereditarios, elegidos por el Consejo de la Magistratura, que no tiene razón de existir

A la DEMOCRACIA IGUALITARIA, Aristóteles, la coloca en el primer orden, ella se caracteriza por encontrarse vigente una legislación que permite que no haya supremacías de clases. Su desviación es cuando se pone en contra y ataca a las minorías pudientes y se transforma en “POPULISMO”

Pero en la república se encuentra el mecanismo democrático por excelencia, que es EL SORTEO, donde reside la igualdad más absoluta en la elección. Sin embargo,  a pesar de que los ciudadanos reunidos en la asamblea, tenían el poder supremo, existía una pseudo representación, como por ejemplo el Concejo de los 500. que funcionaba como una especie de comité ejecutivo y de gobierno de la asamblea. Había diez generales militares seleccionados por elección directa de todos los ciudadanos. Los magistrados, que eran cargos desempeñados por un Concejo. Los Tribunales, eran grandes jurados populares y el Comité de los 50, que se formaba por rotación de los miembros del Concejo y por un Presidente del Comité, cuyo mandato era por un día y se elegía por SORTEO

Más allá de estas instituciones, las decisiones finales recaían en la asamblea que era el principal órgano soberano. Asimismo, ella constaba de tres principios fundamentales: el primero era la inscripción de los ciudadanos para participar, el segundo, igualdad de leyes para todos los participantes; y finalmente, el principio que otorgaba la posibilidad de que todos pudieran hacer uso de la palabra en la asamblea. Más allá de esto, en la asamblea existe una firme conexión entre titularidad del poder y ejercicio del poder; porque más allá de que para algunas tareas, se eligieran representantes por sorteo, la decisión final suprema de los asuntos públicos recaía siempre en la Asamblea; por lo tanto, en ningún momento se establece la separación entre la titularidad del poder y el ejercicio del poder, como es característico en los regímenes democrático liberales.

Conclusiones: No creo estar viviendo en una república democrática pura, sino con todas las desviaciones que la desnaturalizan, a favor de intereses foráneos y particularmente de nuestros gobernantes, que no piensan en el pueblo que los votó. ¿Y Ud. qué piensa? Yo elijo el SORTEO de Jueces y legisladores. Y AFUERA los partidos políticos. ¿Y si probamos?

ULTIMO MOMENTO: Macri, su esposa e hija, huyeron a Francia, rumbo a Suiza.
normaef10@hotmail.com


viernes, 17 de abril de 2020

Que el presidente no se duerma en los laureles

Por Sergio Ortiz:


Algunas encuestas dicen que la imagen positiva de Alberto Fernández rozaba el 80 por ciento hasta el día del amontonamiento de jubilados en bancos. Hoy bajó algo, pero sigue muy alto. Debe seguir tomando buenas medidas.
La política tiene esas gratas sorpresas. Que un presidente surgido casi por arte de magia del dedo inteligente de Cristina Fernández de Kirchner en su Twitter del 18 de mayo pasado ganara con comodidad las elecciones y aumentara su popularidad en la pandemia.


No fue magia. Aquella victoria electoral fue por la reflexión de buena parte del electorado: entendió que Mauricio Macri llevaba a la tumba de Argentina. Y reaccionó al filo del abismo.
Esta popularidad en alza se origina en que las decisiones del presidente son consideradas justas y necesarias por gran parte de los argentinos, incluso por una buena porción de quienes metieron otras boletas en aquellos comicios.

El coronavirus ha golpeado muy duro la economía local y la salud pública, con 1.875 contagiados y 83 muertos hasta ayer. Semejante drama viene siendo enfrentado con buenas políticas sanitarias por el gobierno nacional y con una batería de medidas económicas. Si bien éstas últimas son insuficientes, van en el buen sentido social.

El presidente que las adopta concita más reconocimiento que antes; él y varios funcionarios como el ministro a quien él llamó «comandante Ginés» en su conferencia de prensa del viernes.
En ese sentido la enfermedad ha tenido un lado positivo, si puede llamárselo así: sirvió para que la población saque conclusiones sobre lo que está bueno y lo que estaba muy mal antes y a lo que no quiere volver.
Y eso es lo promisorio de esta crisis. Las acciones de la derecha política macrista cotizan tan a la baja como algunas acciones de bancos y monopolios de Argentina en la bolsa de Wall Street. Esa derecha entró en default. El país no extraño a Macri, salvo algunos multimillonarios y Ceos nostálgicos de la época de oro vivida con él.

La derecha se quedó sin líderes convocantes. No quiere decir que esté muerta ni que no pueda reformularse, porque «hierba mala nunca muere». Pero tendrá que reinventarse y tomar otra vez volumen político, lo que llevará cierto tiempo. Sigue contando a favor con grupos concentrados de la economía y los medios de incomunicación, tipo Clarín, La Nación e Infobae. También muchos trolls dispuestos a repartir fake news a domicilio como incansables bicicleteros.

Hay algo aún peor para esa derecha cavernícola. Su modelo económico y cultural está en terapia intensiva por el Covid-19. La crisis ha demostrado el enorme valor de la salud pública, el rol irreemplazable del Estado y de la ciencia y tecnología, la cultura de la solidaridad, etc. También que éste debe ser un país federal. Que es criminal pensar que sobran 20 millones de argentinos y muchas provincias inviables. Macri, como Menem, De la Rúa y Cavallo, es de los que mandaba a los científicos a lavar los platos. Esa política neoliberal se mostró, además, como imbécil y suicida.

Ampliar la ayuda del Estado.
AF se viene quedando a mitad de camino en lo económico. Adoptó paliativos, pero insuficientes por los montos y sin llegar a todos los necesitados. Por caso, 5 mil pesos para el personal de salud sólo alcanzan para una compra de menos de medio carrito para una familia, que tiene que comer todo el mes, además de atender servicios y otros gastos.

Los 10.000 pesos por única vez del IFE fue pedido por 11.3 millones y se lo adjudicaron a menos de 7 millones, duplicando la cifra que estimaba el gobierno. Los más de 4 millones que vieron denegadas o demoradas su solicitud, depurados de algunos vivos que siempre hay, albergan a una mayoría que realmente necesita IFE. Aun recibiéndola, les servirá de alivio para diez días. ¿Y después?

A mediados de mayo se dará el pico del coronavirus, con mayor «gasto» estatal en salud, más compras de material y hospitales no colapsados pero sí a tope. Eso supondrá más erogaciones del fisco, a su vez disminuido drásticamente en sus ingresos por la recesión y menor recaudación.

La cuarentena en su segunda etapa, con leve flexibilización, agravará esa recesión al menos hasta el 27 de abril y presumiblemente con nueva fase en mayo. Eso demandará nuevas necesidades del gobierno para invertir en salud y en subsidios a millones de compatriotas que deben salvarse del virus, pero también de la pobreza, el hambre y otras pestes del capitalismo dependiente.

El gobierno tendrá que ampliar sus miras. La asistencia no sólo debe ir a los más humildes: hay amplias capas medias que también demandan atención. No es sólo el obrero de la construcción que no puede hacer changas. Tampoco el electricista, jardinero, pintor, peluquero, cocinero, mono tributistas de C y D, psicólogos, profes de gimnasia, fisioterapeutas, artesanos, libreros, mozos, paseadores de perros y cincuenta oficios y profesiones más.

Incluso, algo que tiene en cuenta AF, pero sin mayor eco práctico, el Estado debe asistir más a 600.000 empresas pequeñas y medianas que están cayendo, con muchas cerradas, por falta de actividad. No tienen cómo pagar los sueldos de sus empleados. Los famosos créditos de bancos al 24 por ciento de interés para esos fines no están saliendo por negativa de los banqueros.

El gobierno, por más buena intención que tenga, no puede seguir imprimiendo billetes porque hay un límite, traspasado el cual esa emisión se vuelve como bumerán en forma de inflación y otros males. El Banco Central emitió desde comienzo de año 600.000 millones de pesos, la mayor parte para ayudar a combatir la pandemia. Eso no puede seguir «pum para arriba». Hay que ir arriba, bien arriba, pero afectando a los que más tienen.

AF tendría que jugar a fondo en el área económica, afectando a los grupos concentrados para contar con fondos frescos reales y asistir a millones de compatriotas.
Deshojando la margarita.
Determinados gestos y políticas de amplitud, son necesarias en esta coyuntura, pero llevadas al extremo terminan siendo negativas.

Fernández está muy preocupado por dar una imagen de plural, atrayendo a su entorno a Horacio Rodríguez Larreta, Gerardo Morales, Jorge Macri y otros dirigentes de Cambiemos. Esos «camaradas de ruta» son ya un contrapeso para la decisión de tomar medidas económicas de fondo.
El núcleo kirchnerista del Frente de Todos hizo trascender hace varios días que Máximo Kirchner pergeñaba un proyecto de impuesto sobre quienes en 2016 blanquearon dólares no declarados en el exterior. Ese blanqueo macrista-massista fue de 110.000 millones de dólares.

El macrismo puso el grito en el cielo contra el impuesto, con tres instrumentos de hacerse oír: sus legisladores se opusieron de plano, los medios de incomunicación fulminaron de inconstitucionalidad a aquella iniciativa y los cacerolearos fueron mandados a hacer ruido en la Capital.

Eso fue suficiente para que el oficialismo retrocediera en chancletas. El presidente descartó la idea en reportaje con Joaquín Morales Solá, uno de los interlocutores en los medios concentrados buscados para ganar su benevolencia política.

Como la gravedad de la situación y la necesidad de fondos reales siguió en ascenso, la bancada del Frente de Todos mantuvo y reacomodó su idea original. En vez de afectar los dólares blanqueados, apuntó a un impuesto a los bienes personales que superen determinado alto monto. Un impuesto a las grandes fortunas, con Carlos Heller como diputado encargado.

Las descalificaciones de la derecha y multimillonarios no amainaron. Siguieron mostrando los dientes frente al impuesto, de diversas maneras. No hace falta ser un lince para darse cuenta que la confirmación de Techint de despedir a 1.450 trabajadores de la construcción fue un mensaje directo a Olivos: si me afectan con impuestos voy a despedir a miles más. Otros colegas de monopolios amigos harán otro tanto y los afectados van a protestar duro contra el gobierno; el idilio de la gente con Fernández se habrá terminado. Esa fue la «autodefensa» esgrimida por Paolo Rocca, el miserable.

El impuesto a las grandes fortunas tiene buena base. La DGI de Mercedes Marcó del Pont informó haber recibido de agencias colegas de los países de la OCDE la data de cuentas de 950 argentinos con depósitos en el exterior de más de un millón de dólares cada uno. El cálculo es que esa gente, de algún modo hay que llamarla, tiene 2.600 millones de dólares no declarados o mintiendo con tener una cantidad muy inferior a la real.

Todas las voces, incluso opositoras, pueden ser bienvenidas si sintonizan en luchar contra la pandemia. Pero esa fase ya terminó. Ahora no es hora de fotos con el jefe de gobierno de la CABA sino de sumar a todos los sectores políticos y sociales, comenzando desde abajo, por las organizaciones sociales y políticas del ancho campo nacional y popular. Sólo así habrá una masa crítica y anchas espaldas para sostener decisiones trascendentes como el impuesto a las grandes fortunas.

Las cosas no pueden quedar ahí, en un impuesto extraordinario una vez en la vida. Hay que cobrarlo todos los años, con una alícuota alta, y avanzar sobre otros responsables a los que la crisis dejó en offside. Las campanas doblan por la Patria Financiera y piden una nacionalización de la banca.
ortizserg@gmail.com

sábado, 7 de diciembre de 2019

El macrismo prepara su salida, a los apurones



 Por Sergio Ortiz:
Derrotada política, ideológica y electoralmente, el macrismo hace las valijas a las apuradas, con brutalidad y desprolijidades. Lo importante es que su salida ya tiene día y hora de partida. Y no se suspende por mal tiempo.

A lo largo de cuatro años de reiteradas vacaciones Mauricio Macri se ganó fama de vago, pero en los últimos días se activó, al menos su lapicera.
Con el decreto 788/2019 dio estabilidad por cinco años a una lista de funcionarios propios, o designados bajo su gestión, y trató de asegurarles el cargo con importantes indemnizaciones en caso de despido por reordenamientos de dependencias. Es tropa propia, muy diferente de la ajena, calificada de «grasa militante».


Esa maniobra de último momento puede no resultarle operativa porque el presidente electo ya se pronunció en contra. Si hay funcionarios que realmente ganaron concursos y sus funciones son necesarias, habría que contemplarlos como excepciones. Pero el terreno minado hay que desminarlo, de entrada.

Con otro Decreto de Necesidad y Urgencia, DNU, de menor importancia financiera pero superlativa en lo político, Macri quiso poner a los testigos arrepentidos – que hasta ahora dependieron del Ejecutivo y la cartera de «Justicia» – en otra órbita supuestamente judicial. Creó a tal efecto una Comisión con un director designado por el Ejecutivo, pero integrado por otras personas, de Casación y la Corte Suprema de Justicia.
El objetivo está a la vista, aún para ciegos: que el Frente de Todos no tenga acceso directo a todo lo vinculado con los 200 testigos protegidos y pueda saber cómo fueron usados sus testimonios para detener y procesar a ex funcionarios del gobierno de CFK. En algunos casos, como el de Amado Boudou, para condenarlos; en otros, como Julio de Vido, procesarlos y mandarlos a Marcos Paz y Ezeiza.

Uno de los peores elementos de ese plantel es Leonardo Fariña, buchón coacheado para declarar tanto en la casa de Elisa Carrió para el programa de Jorge Lanata, como para ir a Inodoro Py a decir lo que jueces como Claudio Bonadío y fiscales como Carlos Stornelli querían escuchar.

Esta maniobra relativa a los testigos y arrepentidos puede fracasar, pero el mal ya realizado contra los detenidos injustamente no tendrá remedio. Y el mal de fondo no se curaría en principio en el gobierno entrante porque eso requeriría emprender una nueva campaña de democratización del Poder Judicial tomando de inicio las reformas democratizadoras que Cristina planteó en 2013 y finalmente fueron fulminadas por la Corte Suprema. Habría que volver a la carga y no sólo para que se ingrese por concurso y se elija por voto directo a representantes del Consejo de la Magistratura, como entonces, sino para cambiar de raíz la esencia y procedimientos elitistas de ese Poder de venda y moral caídas.
El presidente electo ya reiteró que no piensa reiniciar la patriada democrática de 2013. Confía en que los Bonadío se jubilen y otros se atemperen, cambien o aprendan Derecho. En esto el profesor de Derecho Penal peca de mucha ingenuidad.

Presos políticos.
El jueves 28 hubo un acto en Inodoro Py reclamando la libertad de los presos políticos del régimen. Algo menos de 3.000 personas se dieron cita, convocadas por el Foro por la Libertad de los Presos Políticos, la Liga Argentina por los Derechos Humanos, APDH, etc, curas de Opción por los Pobres, organizaciones sociales como la Tupac Amaru, partidos como Miles, PC, etcétera.

Dieron el presente el intendente de Avellaneda Jorge Ferraresi, el diputado Rodolfo Tailhade, el exjefe de gobierno Aníbal Ibarra, el ex preso político Fernando Esteche, el cura Eduardo De la Serna, la mujer de De Vido, Alejandra Minnicelli, la compañera de Boudou y muchos dirigentes más.
Algunos medios invisibilizaron el acto o bien lo adjudicaron a la intención de liberar a «corruptos presos». Otros, reflejando los nuevos vientos que no son huracán, pero al menos soplan, fueron más objetivos. Hasta Animales Sueltos hizo una crónica no tan animal.

El objetivo de máxima es que las decenas de esos presos políticos pasen la Navidad con sus seres queridos y en libertad. El cronista piensa especialmente en casos muy dolorosos como el de Milagro Sala, presa desde enero de 2016 por designio de Gerardo Morales y la oligarquía jujeña. Y como ella, el resto de los prisioneros políticos.
El objetivo de mínima es que pueden seguir sus procesos en libertad, no bajo prisión preventiva, tirando a la basura la «doctrina Irurzún» o al menos que les den la domiciliaria.

Es notable la diferencia. A más de la mitad de los genocidas condenados por delitos de lesa humanidad les concedieron la domiciliaria. El último caso es el excapitán Esteban Sanguinetti, condenado en Tucumán a 14 años de prisión por la desaparición del soldado Alberto A. Ledo, en 1976: se fue a su domicilio. Allí, dicho sea de paso, fue absuelto el teniente general César Milani, acusado de encubrir esa desaparición. Esa absolución levantó justas críticas de la familia Ledo, de organismos de derechos humanos y de la querella del doctor Claudio Orosz, que había pedido la condena del militar.

La pregunta sigue en pie. Si de prisiones domiciliarias se trata, ¿por qué a los genocidas sí y a De Vido no?
Esa disparidad de criterios fue cuestionada, en otro plano, por Fernández. Se preguntó por qué los que pagaron coimas están libres y los que presuntamente las recibieron están en calabozo. Este razonamiento fue bastante ocultado por Clarín e Infobae, jugados con la causa de las fotocopias de los cuadernos y con la lógica de allí derivada, con Paolo Rocca (Techint) ni siquiera procesado.

En cambio, cuando AF dijo, en esas mismas declaraciones, que no hay presos políticos porque cuando alguien tiene una causa no puede catalogarlo de tal sino que, a lo sumo, hay detenciones arbitrarias, allí sí amplificaron esas definiciones para generar opinión pública adversa a Milagro, Boudou y De Vido.
La realización del acto del 28/11, con mucha divulgación en las redes sociales y algo de cobertura en los medios «serios», indica que más allá de la opinión de AF, hay sectores incluso del Frente de Todos que sí consideran a esas personas como presos políticos y van a seguir reclamando sus libertades. Su consigna, descarnada, es para la reflexión del gobierno entrante: «No hay democracia con presos políticos».

¿Se jugará?
Nadie tiene la bola de cristal sobre lo que se viene después del 10 de diciembre. Sólo se sabe que tres días antes el pésimo presidente que se va espera reunir a miles de sus partidarios en la Plaza de Mayo. Aunque hubiera mucha gente, esa no será una luna de miel sino un velorio. Un griterío para acallar el dolor de la derrota de agosto y de octubre.

Más allá de los puteríos que fomenta Clarín y otros medios sobre pugnas entre el kirchnerismo y el albertismo y massismo, queda claro que la mayor parte de los votos los aportó Cristina, y la integración del nuevo gobierno lo decidió Alberto, que llevará la banda y el bastón.

Lo más importante por develar es qué política se aplicará, fuera de lo ya conocido como combatir el hambre, aumentar los salarios para promover la reactivación del consumo, poner límites a las tasas cobradas por los bancos y orientarse en la política regional por la línea de centro izquierda del Grupo de Puebla, con México, pese a la amputación por centímetros de la pata uruguaya.

Esas definiciones generales no alcanzan para saber el rumbo concreto de la nueva administración.
¿Qué hará con los bancos? En su discurso ante la 25 Conferencia de la UIA, Fernández cuestionó el aspecto especulativo de esa actividad financiera que según él hasta perjudicó a los bancos. Esas entidades ganaron 189.860 millones de pesos entre enero y septiembre de este año, en base a las devaluaciones, compra de Lebac, quita de controles del Central y tasas de interés usurarias del 75 por ciento.

¿Se atreverá el nuevo presidente a nacionalizar los depósitos bancarios, que no son de los bancos y que manejan a voluntad como sí lo fueran? ¿O al menos les impondrá altos impuestos en función de sus siderales ganancias?

También están pendientes de resolución las retenciones a la exportación de granos y soja; esta última debería ser del 30 o 35 por ciento y segmentada según volumen exportado y superficie cultivada, para no pegar igual de duro en pequeños y medianos productores sino en los grandes y en la patria exportadora (Cargill, Dreyfus, Nidera, Aceitera General Deheza, etcétera).

Y allí aparecen nuevamente las dudas. Es que, en la Conferencia de la UIA, el mandatario electo fue presentado por el titular de la entidad, Miguel Acevedo, de Aceitera General Deheza.
La duda es doble, porque en una nómina de futuros ministros, no confirmada, aparece Roberto Urquía, de la misma Aceitera General Deheza, como ministro de Agricultura.

Por más que la política argentina es complicada, hay cosas obvias. Para que un gobierno tenga recursos con qué financiar sus políticas progresistas, debe quitarlos de la deuda externa, banqueros, latifundistas, sojeros, exportadores, energéticas y multinacionales. Paso a paso, unos primero y otros después, por etapas, etcétera, pero sin recuperar parte de lo nuestro apoderado por esos intereses ajenos, no habrá una Argentina feliz.
ortizserg@gmail.com

martes, 3 de septiembre de 2019

¿QUO VADIS COLOMBIA?



Por Rodolfo Cortés Calderón:
La situación que vive Latinoamérica debe preocuparnos a todos y todas. Sin embargo, hay países en situaciones más graves. Veamos algunos casos. -Argentina: Cuando hace un par de años llegó al poder Mauricio Macri la situación económica y financiera del país era solvente, sin pretender querer decir que estaban en la gloria, sin embargo, los gobiernos anteriores habían asegurado un cierto respiro a sus conciudadanos y a las finanzas del país. A los pocos meses el actual gobierno neoliberal fue tan incapaz que se endeudó con el Fondo Monetario Internacional, FMI, con la enorme suma de 57,000 millones de dólares y a partir de hace unas semanas cayó en default o mejor dicho incapacidad para pagar sus deudas pendientes.


La pobreza se ha incrementado, la moneda se ha devaluado mucho y la inflación va in crescendo. Perú: Desde hace varias décadas este hermoso país incaico rico en cultura y bienes naturales ha sido saqueado por casi una decena de delincuentes que se hicieron llamar presidentes de la República, sin que el país pueda salir de esta sofocante crisis política. Desde Fujimori hasta Kuczynki este país vivió una horrenda pesadilla. Brasil: Este país carioca está más que castigado con un presidente, Jair Mesías Bolsonaro, que además de impopular es racista, mitógeno, homofóbico y pro yanqui apoyando a Donald Trump, el emperador de Estados Unidos opuesto al Acuerdo de París sobre el Cambio Climático.

A pesar de que no tiene ni un año al frente del gobierno su impopularidad ha caído a menos del 50%.  Se señala a su gobierno de indiferencia por la quema de casi un millón de hectáreas en la Amazonía. Chile: Después de la dictadura pinochetista este país recuperó su economía, pero el neoliberalismo entronizado profundizó sus políticas con la presidenta socialista Michelle Bachelett donde las incumplidas promesas sociales en educación y seguridad social estuvieron ausentes en sus dos gobiernos “socialistas” que fueron una quimera. Guatemala: Este país casi está en la misma situación de Perú, con presidentes cada vez más corruptos a pesar de los ya enjuiciados. La CICIG que hizo un gran papel acompañando al pueblo guatemalteco en contra de la corrupción fue expulsada y clausurada hace unos meses. Recientemente han electo un nuevo gobierno conservador. Honduras: Un país que desde hace más de una década está en las manos del narcotráfico con presidentes golpistas, corruptos y dictatoriales: Micheletti Bain, Lobo Sosa y Hernández Alvarado.

Actualmente los nombres de Lobo Sosa y Hernández Alvarado están en el tapete de la mesa en una Corte de Manhattan, Nueva York, donde se investiga su hijo y hermano, respectivamente, por lavado y narcotráfico. México: Un bello país queriendo hacer de “tripas corazones” con un presidente, Andrés Manuel López Obrador, que ya casi da muestras, a pesar de sus buenas intenciones, de no poder vencer la corrupción, el saqueo y el crimen organizado que aporta casi el 20% del PIB.  Esto sólo por mencionar algunos pocos países.
La gravedad de Colombia
Pero lo hondamente preocupante es el caso de Colombia, la grande y bella Colombia, merecedora de mejor suerte.

Desde hace 55 años, este país ha vivido una guerra para algunos infecunda, aunque necesaria y justificada por los sectores populares agraviados. La FARC surgió como Bloque Guerrillero del Sur en 1964 y hasta la fecha desde su surgimiento han sacrificado sus vidas cerca de 200,000 personas. Este es el grupo insurgente más viejo de América.

Cuando el 04 de septiembre de 2012 los gobiernos de La Habana y Oslo, organizaciones mundiales, el Papa y otros personajes se unieron al clamor de paz propuesto entre la guerrilla y gobierno de Colombia, la humanidad entera sintió un gran alivio y alegría. La firma oficial del Acuerdo fue el 24 de noviembre de 2016 en Bogotá.
Pero todo esto de parte del gobierno de Colombia no fue más que un show mediático fomentado desde el imperio estadounidense y los intereses de los lobistas financieros mundiales de drogas y armas y sus mafiosos secuaces Uribe, Santos y Duque.

El 30 de agosto pasado algunos miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército Popular, FARC-EP, dirigidos por Iván Márquez, “Jesús Santrich” y Hernán Darío Velásquez conocido como el “el paisa” en un comunicado grabado para la radio y televisión hicieron público un manifiesto donde informan sobre la reactivación del movimiento guerrillero de un grupo disidente del actual partido Fuerzas Armadas Revolucionarias del Común, FARC, reivindicando a Simón Bolívar y Pedro Antonio Marín (alias Manuel Marulanda Vélez) como sus líderes y manifestando que tendrán presencia en el área rural y urbana.

Entre las justificaciones que dan a su resurgimiento están: 1) No hay voluntad política del Estado colombiano para cumplir los acuerdos. “Hablan bonito, pero no cumplen”. Según ellos, sólo el 15% se han cumplido en dos años; 2) Los asesinatos de más de 150 guerrilleros desmovilizados y de más de 700 líderes sociales; 3) La falta de garantías jurídicas que han frenado el proceso de paz; 4) No ha habido un proceso de reforma agraria integral; 5) En vez de eliminar el paramilitarismo, los gobiernos de Santos y Duque lo han fortalecido y armado; 6) La visión fundamentalista de los gobiernos de Santos y Duque mató la paz; 7) El proyecto de paz sólo ha servido para fortalecer la derecha, mientras los sectores indígenas, campesinos y afrodescendientes han sido marginados; 8) Varios de los líderes del partido FARC no asumieron sus cargos por la violencia electoral y política de parte del gobierno.
Según Iván Márquez, principal líder, “la oligarquía aplica la ley del embudo, lo ancho para ellos y lo angosto para el pueblo”

CONCLUSIONES
¿Somos realmente los ciudadanos y ciudadanas de un país los que elegimos a nuestros gobernantes?  Si esto es así, entonces, ¿por qué varios de nuestros países tienen gobiernos tan tiranos, despóticos, corruptos y racistas como en Brasil, Argentina, Colombia, Honduras, etc.
¿Por qué si el grueso de la humanidad aspira a la paz en cualquier lugar del Orbe, los colombianos votaron en el plebiscito de 2017 en contra de los Acuerdos de Paz (¿50?7 NO contra 49.2 SI)? ¿Será por masoquismo o porque fue manipulada la elección?

Manifestamos nuestro repudio hacia los gobiernos neoliberales y conservadores que encabezaron Álvaro Uribe Vélez, Juan Manuel Santos y el que dirige actualmente Iván Duque, que sin rubor o vergüenza firmaron el Acuerdo sólo para “dorarle la píldora” al pueblo y pretender engañar a la comunidad internacional. Si Juan Manuel Santos tuviera un poco de ética y dignidad devolvería el Nobel de la Paz 2016 que le fue entregado, sin ser merecedor.

No debemos olvidar que otro grupo insurgente antiguo el Ejército de Liberación Nacional, ELN, está fuertemente enfrentado aun al gobierno de Iván Duque y sus fuerzas represivas.
·Mientras la sociedad estadounidense, europea y de los emporios asiáticos de desarrollo consuman enormes cantidades de drogas, entre ellas cocaína, tanto las Fuerzas Armadas (Gobiernos) de los países en conflicto, como las Fuerzas Armadas Insurgentes se apoyarán en la cocaína y otras drogas para mantener sus dominios y luchas.

¡Estamos y le apostamos a la paz en justicia, desarrollo y bienestar de las personas y pueblos, sin exclusiones!
rcortescal@yahoo.es

martes, 6 de noviembre de 2018

El “niño” Macri y su partido


Por Susana Fernández:

Es indudable que en el mundo, el fútbol es el deporte que concita mayor interés, con un poder de convocatoria y pintoresquismo que ninguna otra disciplina de dicho ámbito puede igualar. Más, quien asevere que lo expresado más arriba en Argentina se manifiesta en grado superlativo, no estará equivocado. Es que en el país, la llamada "pasión de multitudes" ha sido a través de los años y continúa siendo, además, una caja de resonancia del humor social  de los sectores  populares. Porque aún en forma muy fugaz y furtiva, ni siquiera la más siniestra de las dictaduras cívico-militar como la instaurada a sangre y fuego en 1976, pudo acallar consignas y carteles, que en los estadios denunciaban sus horrendos crímenes.

El tiempo ha transcurrido y esa pesadilla ha quedado atrás. El sistema democrático logró reinstalarse, no sin luchas; y es dable pensar que seguirá persistiendo. Con gobiernos que muy a menudo incumplieron-¿o incumplen, como el actual?-con lo prometido en campaña, el espacio para denunciarlos y el protagonismo para derrotarlos sigue vigente. Y es algo a lo que el pueblo no está dispuesto a renunciar.

Volviendo al tema que convoca que es el fútbol, el ya mencionado folclore de cánticos adversos a gobernantes de turno, no sólo que no ha quedado en el olvido: se ha acrecentado. Más allá del voto que a Mauricio Macri lo llevó a la más alta investidura, decir que el ex presidente del Club Boca Juniors cada día comete atropellos de todo pelaje y calaña contra el pueblo, es una verdad de Perogrullo. Amén de no haber respetado ninguna de sus “promesas” para con las mayorías-ni siquiera con sus propios votantes-; instaurando un perfil ideológico conservador y un neoliberalismo en lo económico, similar al de los años de plomo y de los ’90-y se diría hasta más exacerbado-se ha transformado en una suerte de infante dictadorzuelo, inmaduro y despótico. Sin entrar en los vericuetos de juicios, denuncias y acusaciones de corrupción dudosas o verdaderas, imposible es que alguien pueda negar la permanente intromisión del descendiente de los Blanco Villegas -por rama materna- en el Poder Judicial; en el ámbito sindical; en el Poder Legislativo…y en el fútbol.

En honor a la verdad, podría decirse que el mencionado en último término es su hábitat natural y hasta esperable que en el mismo se inmiscuya. Pero si se toma en cuenta que el país está atravesando un presente desquiciado en lo económico; con las consecuencias que de ello devienen como desocupación, hambre, pobreza y una mezcla de desesperanza e indignación. Y que el responsable a todas luces de semejante descalabro, no es ya el máximo referente del equipo xeneize sino presidente de la República Argentina, surge la pregunta ¿es oportuna su intromisión en los devenires del próximo súper clásico River -Boca por la Copa Libertadores, imponiendo más que sugiriendo, que dicho partido se juegue con hinchadas visitantes, cuando existe una disposición (1) que lo prohíbe expresamente? Va de suyo que no. Entonces ¿qué lo lleva al soberbio Macri a abrirse paso “a los codazos” en un rubro del que, se supone, debería estar absolutamente ajeno a esta altura del otro partido, que no es evento deportivo, precisamente?

Si se hace un breve repaso de la vida de este otrora play boy vernáculo; hijo de Franco Macri, el empresario que durante los años de dictadura sumó a sus siete empresas cuarenta más; y con quien aprendió todo tipo de artimañas non sanctas para amasar cuantiosa fortuna; y a ello se suma que sus apariciones no estaban relacionadas con cuestiones del bien común ni con la política, sino con su presencia en discotecas, romances, plasmado todo en la chismografía del jet set ¿cómo podría caracterizarse su proceder ahora? ¿Tal vez como un individuo que lleva adentro muy enraizado al niño caprichoso nacido y crecido entre algodones, sin urgencias económicas ni alimentarias, probablemente acostumbrado al “lo quiero ahora y lo quiero ya”?

Si de bien común se trata, tal vez un club de fútbol podría incluir esa función, más allá de no ser entidad benéfica. Pero Mauricio Macri parece no haber hecho nunca gala de tal atributo en el club de la Ribera. En este contexto, es interesante una nota publicada en TIEMPO ARGENTINO (2), realizada por el programa El Lobby, de Radio Con Vos al ex juez Mariano Berges, presidente de la ONG Salvemos al Fútbol. En épocas en que era magistrado, tuvo a su cargo investigar la barra brava de Boca La Doce, cuando Macri era presidente del azul y oro. Dice entre otras cosas el doctor Berges: “A Macri lo recuerdo como ahora, un soberbio”. Y luego remata: “Se proclamaba como el referente contra la corrupción en el fútbol, pero su época como dirigente fue la más sangrienta. Macri repite un montón de cosas igual que cuando era dirigente y me indigna”.

La soberbia, el tono displicente y un aire de “ni me roza” juntamente con una mirada fría, subyacen con gran frecuencia en los pobres y escuetos monólogos del presidente de la República. Esta vez se trata, según explica, de haberse levantado con la idea de que los argentinos puedan disfrutar de un inolvidable espectáculo deportivo con público visitante. ¿Cuál sería el público visitante? ¿El que percibe doce mil pesos de salario? ¿Quizás la romería de desempleados invirtiendo en entradas sus indemnizaciones, si es que las mismas existen? ¿Tal vez algún jubilado o jubilada, contando las monedas luego de los tarifazos que su modelo económico le propinó? ¿O los añorados barras, tan necesarios para desestabilizar según se presente la ocasión, ya que el último partido se juega y dirime la Libertadores en estadio adversario?

El niño Macri, malcriado, irreverente, juega permanentemente con el adulto Macri…tan irreverente como el primero. Cuando distraído no recuerda cuál es la jubilación mínima ¡y da finalmente una cifra que la duplica! O al suponer que los argentinos andan en remeras y en patas en pleno invierno, gastando demasiado combustible. ¿Imagina el niño Macri que un barquito es tan sólo una cáscara de nuez y en el océano inmenso bien puede perderse, excusando al adulto Macri? Así, el juego perverso sigue hasta el infinito.

En pocos días más, se medirán dos equipos de fútbol que siempre han despertado expectativa entre propios y ajenos. Tanta, que hasta extranjeros fanáticos de la redonda suelen viajar al país más austral del mundo, para ver el ya legendario espectáculo entre River Plate y Boca Juniors. Con el aditamento que el mismo define, como ya se dijo, quién ganará la Copa Libertadores de América 2018. El contexto social y político, adverso para el trabajador de a pie-si es que aún conserva su puesto-está muy lejos de la alegría que podría significar para simpatizantes de ambos equipos, la posibilidad de ganar. Porque más allá de sus colores, la cruda realidad que viven los iguala.

Sólo hay un hincha inmerso en otra dimensión: el niño presidente Mauricio Macri. Sin embargo, sus dientes rechinan, al punto del bruxismo cuando duerme. Porque el sueño del niño malcriado, irreverente, del “lo quiero ahora y lo quiero ya” con que despertó hace unos días fue derrotado. Derrotado frente a un Macri adulto, no muy diferente al enraizado majadero; pues a duras penas puede contener su furia megalómana. Porque le dijeron que no. ¿Y si el equipo de sus amores resulta ganador? ¿Resurgirá nuevamente el infante dictadorzuelo? Es probable, pero sólo por algunos días. Porque dos partidos, ida y vuelta, duran tan sólo ciento ochenta minutos y sus ecos rápidamente se esfuman. Parafraseando a Serrat en su tema “Fiesta”: cientos de miles de excluidos, ignorados por sus indiferentes y estratosféricos discursos, están bajando la cuesta hacia el abismo. Y dentro de ellos, muchos llevan raídas camisetas color azul y oro.
rudyf2005@hotmail.com
Fuentes consultadas:
  1-https://www.clarin.com/deportes/provincia-prohibe-hinchadas-visitantes-policias_0_SyU_orDsPQx.html
2-https://www.tiempoar.com.ar/nota/lo-de-macri-es-imprudente-e-irresponsable

miércoles, 5 de septiembre de 2018

Macri y el fantasma del gobierno de Fernando de la Rúa


Por Eduardo Andrade Bone:

Pretender dirigir la economía de un país como una empresa, es el craso error de las mafias empresariales y políticas de centro derecha, más aún cuando se cuenta con colaboradores inexpertos, inescrupulosos y gánsteres que están al servicio del poder del dinero y sus propios intereses personales.

El país trasandino ha registrado una caída cuasi imparable  del peso frente al dólar, lo que ha llevado al Banco Central de Argentina a subir los tipos de interés del 45 a un inédito 60 por ciento para tratar de contrarrestarlo, incluso el gobierno de Mauricio Macri pretendía adelantar el cobro del crédito otorgado por el Fondo Monetario Internacional para presuntamente obtener liquidez y afrontar sus compromisos económicos.


Pero el 29 de agosto, el FMI emitió un comunicado expresando su apoyo al Gobierno argentino, pero advirtiendo que estrechará los controles a la política económica de la administración que preside Macri, en otras palabras, ahora todo depende de cómo el FMI gobierne en la Argentina.

La nefasta vuelta de la recolonización de la Argentina de parte del Fondo Monetario Internacional significa que Macri dice para sí mismo, que hoy por hoy, su único socio es la mafia del Fondo. Quiere decir que sin el Fondo se encontraría ante un callejón sin salida. Ahora todo lo que venga con el FMI, son penurias para el pueblo argentino, con un saldo de mayor desempleo, empeoramiento de los servicios públicos y un empobrecimiento generalizado de la población, típico de las políticas macro económicas neoliberales.

Sin embargo, como muestra la historia, ningún país que haya cumplido plenamente con los dictados del FMI ha logrado salir limpiamente de la crisis. Todas las medidas solo retardan los problemas, que, de hecho, van creciendo como una espiral y se torna más difícil de manejar.

Lo cierto es que el gobierno de Macri, entró en un círculo vicioso del que no sabe cómo salir. Sigue cometiendo los mismos errores anteriores y depende permanentemente de los ajustes exigidos por el FMI, para darle señales al mercado y que lo financien, pero el mandatario argentino ya se ha transformado en rehén del organismo depredador internacional y su capacidad de maniobras se encuentra muy limitada.

Lo que ocurre en la Argentina en términos económicos, es la más alta manifestación del proceso de putrefacción que vive el sistema capitalista mundial y su expresión más ultra, el neoliberalismo económico, cuyo mejor administrador no es otro que el diabólico Fondo Monetario Internacional (FMI).

Ahora desde el punto de vista mediático, de forma desesperada el presidente Macri ha buscado endilgarle la responsabilidad a la administración anterior y al desorden económico mundial, cuya mayor expresión es la “guerra comercial” desatada por el narcisista diabólico, y sociópata presidente Trump y que estaría golpeando el manejo económico de su amigo Macri.

De allí que el nerviosismo y la incertidumbre comienza a apoderarse de una parte del mundo empresarial que se ve afectados por los malabares de Macri y que llega a los ciudadanos de a pie en la Argentina, que van perdiendo gradualmente su poder adquisitivo, se reduce el consumo y avanza la recesión. De allí que se cuece una crisis economía de imprevisibles consecuencias y que podrían llevar al país a la bancarrota, producto de la incapacidad y los malos manejos económicos del gobierno neoliberal de Mauricio Macri.

Crisis que se caracteriza por la devaluación de la moneda nacional en un 95% en el transcurso del presente año, alto endeudamiento del país, incertidumbre en el comercio, la reaparición de los capitales golondrinas, la fuga de capitales extranjeros, inflación de un poco más del 30%, lo que indica además que todos los productos que estén sometidos a las fluctuaciones del dólar en subida, se tornaran más caros. Lo que refleja un fracaso inminente en la gestión de la economía argentina, de parte de Macri y sus secuaces.

Además Macri, comienza a sentir el desencanto de sus propios partidarios y de aquellos que de forma ingenua votaron por el cambio. Lo cierto además, es que el mandatario ha dejado al descubierto toda su mediocridad política, como se suele decir en la jerga popular, el presidente “no tiene dedos para el piano”, es un empresario “rasca” como dicen en Chile o un Trump cualquiera, así incluso lo manifiesta incluso la prensa que tiende a apoyar su pésima gestión presidencial.

Ahora en una encuesta realizada recientemente por la consultora Ágora refleja que casi el 60% de los bonaerenses lo rechaza. Ante la crisis del dólar, el 60% de los consultados rechaza la gestión de Mauricio Macri, mientras que también opinan que la situación del país es “muy mala”. Por su parte, el grupo político Cambiemos también parece tener problemas para encontrar un candidato o candidata confiable y creíble para 2019, que después de la gestión de Macri estaría condenados su presunta desaparición del escenario político argentino, mientras que la desesperanza crece acerca del presente y futuro del país.

En el país trasandino se comienzan a vivir una serie de movilizaciones, paros, huelgas y protestas, luego de una serie de manipulaciones del peso argentino, el que se ha estado desplomando constantemente frente al dólar. Las convocatorias a diversos tipos de manifestaciones contra el gobierno de Macri van creciendo paulatinamente, producto de la pérdida de confianza y popularidad, ante un mandatario cuya familia, además, ha sido imputada por actos de corrupción.

Al momento de escribir esta nota el presidente Macri junto a su circulo más cercano, resolvió jibarizar 13 ministerios, con el objeto de tratar de sortear la crisis de la mejor forma posible, lo que se puede traducir como una cierta anarquía de gobernabilidad. Para tales efectos se prepara un paquete de medidas económicas y políticas de emergencia, supervisado por el FMI y que busca bajar el déficit y calmar los precios, según destacan medios de prensa argentinos, independientemente de las consecuencias que estas tengan en las condiciones de vida del pueblo argentino, pues todo aquello que tenga su origen en el FMI es nefasto para el ciudadano de a pie y para los estratos sociales de menor poder adquisitivo del país. De allí que lo único que puede esperar el pueblo argentino de Macri y el FMI, es la política de las dadivas y no las soluciones reales, ante una crisis que hace agua por todos lados.

Por ello, ante la gestión presidencial de Macri, se cierne el fantasma del nefasto gobierno de De la Rúa (Unión Cívica Radical), recordemos que la crisis del 2001 en Argentina, también llamada como el Cacerolazo o el Argentinazo, fue una crisis política, económica, social e institucional, potenciada por manifestaciones populares de alcance nacional bajo el lema "¡Que se vayan todos!", que culminó con la renuncia del entonces presidente de Argentina Fernando de la Rúa, dando lugar a un período de inestabilidad política durante el cual cinco funcionarios ejercieron la Presidencia de la Nación. Sucedió en el marco de una crisis mayor que se extendió entre 1998 y 2002, causada por una larga recesión que disparó una crisis humanitaria, de representatividad, social, económica, financiera y política, casi en los mismos términos como está ocurriendo con Macri ahora y además con un parlamento en el cual no tiene mayoría.

Cabe destacar que la mayor parte de las personas que participaron en las protestas que pusieron fin al gobierno de De la Rúa, fueron autoconvocadas y no respondían a ninguna entidad o dirección política, sindicato u organización social bien organizada. Durante el transcurso de las protestas, 39 personas fueron asesinadas por los aparatos represivos del Estado argentino, entre ellos 9 menores de edad, en el marco de la represión ordenada por el gobierno para contener las manifestaciones tras la instauración del estado de sitio.

Ahora todo lo que venga en materia económica, política y social, es de imprevisibles consecuencias, pues se está ante un gobierno que parece haber perdido la brújula y las políticas neoliberales ha implementar de Macri, no suelen estar a la altura de la gravedad de la crisis que vive el país, como lo ha demostrado hasta ahora. Lo único que está claro es que el FMI retoma su papel recolonizador de la Argentina, transformando a Macri en un títere de las decisiones de la entidad mafiosa internacional, quien de forma encubierta seguirá gobernando la Argentina.
Comunicador Social
Analista Político
Corresponsal de Prensa

aindoamericanap@gmail.com

miércoles, 18 de julio de 2018

¿Y ahora qué otra fábula van a inventar Macri?


Por Emilio Marín:
La semana política

Sin entrar en historias que ya parecen antiguas, como la fábula de la “pobreza cero”, el macrismo siguió inventando otras. Una tras otra se fueron cayendo. ¿Cuál será el nuevo entretenimiento y/o falsedad para disimular el ajuste?

La de la “pobreza cero” fue la mentira más perversa de todas, teniendo en cuenta la fábrica de pobres a full desde el 10 de diciembre de 2015, ahora potenciada por una inflación que en el primer semestre arañó el 15 por ciento.

Solucionar la inflación en un periquete fue otra gran mentira del candidato pintado de amarillo. En este punto no se trata de echarle todas las culpas a él; hay que repartirlas con los popes empresarios, exportadores y banqueros que remarcan los precios, disparan el dólar y fugan los capitales.

Ahora se estima la inflación en 30 por ciento para el año. Por supuesto, como curar las mentiras es casi tan o más difícil que la enfermedad que padece Pity Álvarez, el oficialismo planteará en el Presupuesto 2019 una pauta inflacionaria del 17 por ciento. Total, qué le hace una mancha más al tigre, o al gato…

Bueno. Basta de historias más o menos antiguas sobre fábulas macristas como la “pesada herencia”. Tampoco los inventos más recientes resistieron la prueba de la realidad. Por ejemplo, creyeron que habilitando el debate parlamentario sobre el aborto ganarían un par de meses de calma, antes del Mundial de Fútbol. Y que éste le proporcionaría otro bimestre benigno, entre la previa y el campeonato propiamente dicho, en caso que la celeste y blanca tuviera muchos goles. No fue así.
El debate sobre interrupción del embarazo dividió más a Cambiemos, porque el grueso de sus diputados y diputadas votó en contra, salvo un pequeño núcleo que en este tema concreto tuvo una buena postura. Y esas diferencias dentro del PRO y el radicalismo, más los venenos mortales repartidos por Elisa Carrió, afectaron al oficialismo.

Algunas torpezas de la Iglesia, como presionar desde el púlpito a diputados y ahora a senadores, para que voten por la negativa, o hacer desfilar a todos los alumnos de escuelas con el pañuelo de la “doble vida” en el día de la Patria, le serán facturadas al presidente como si hubiera sido el autor de esas barrabasadas. Con mayor motivo, tendrá que hacerse cargo de las declaraciones de su vice, Gabriela Michetti, para quien no se justificaría ni el aborto en caso de violación, confirmando que su mentalidad atrasa 96 años.

Si en Olivos pensaban en la tregua futbolística, con una “argentinidad al palo” que postergara por un tiempito los reclamos y marchas, la performance decepcionante de la Selección en Rusia, se los hizo imposible. El cronista no cree que Mauricio Macri ya esté en el mismo “siamo fuori” de Jorge Sampaoli. Pero el hit del verano volvió a sonar en invierno, en la marcha de obreros de UOM-Smata protestando ante el ministerio de Producción, como para que Dante Sica vaya aprendiéndose la letra. La va a tener que escuchar muchas veces en sus oficinas de Industria.

Víctimas del ajuste
Ni los cráneos del gobierno ni sus defensores casi acérrimos en medios hegemónicos de incomunicación pueden negar las consecuencias del ajuste en el incremento del desempleo y la caída de la actividad.
Uno de los casos más evidentes es el de los despidos de 357 periodistas y comunicadores de la Agencia de Noticias Télam. Despachar de un solo disparo al 40 por ciento de un plantel de personal no podía pasar desapercibido. No lo habría sido en una ignota fábrica de dulce de leche y menos aún en una agencia de noticias con 2.800 suscriptores nacionales e internacionales.

Los informes de CEPA (Centro de Economía Política Argentina) y su director Hernán Letcher dejan en cueros aquella obra destructiva en la órbita estatal y privada. En uno de sus últimos informes, documentó que entre noviembre de 2016 y junio de 2018 la industria había padecido 76.359 despidos y suspensiones. En el primer semestre del año la cuenta general, no sólo de industria, daba 26.206 despidos y suspensiones en general, en su mayoría en el Estado nacional y las provincias.

Por otra parte ATE Capital Federal y su secretario general Daniel Catalano denunciaron que el decreto 632 del ministro de Modernización (sic), Andrés Ibarra, avanza en su plan para ejecutar un ajuste por 20.000 millones de pesos. Además del freno a los salarios estatales, esa meta fondomonetarista reclama el congelamiento de la planta por dos años y a partir del año próximo el cese de los convenios técnicos del gobierno con las universidades nacionales, lo que implicará unas 6.000 cesantías. Otros 76.000 contratos penden de un hilo en cuanto a saber si serán renovados o no en 2019.

De todas maneras la cirugía carnicera de Ibarra es una porción de toda la sangre a derramar, según las cuentas que blanqueó Nicolás Dujovne en reuniones con ministros de Hacienda de provincias gobernadas por Cambiemos. Allí admitió que en 2019 el recorte del gasto tiene que ser mayor al previsto en primera instancia con el FMI, cuando la cuenta le daba “ahorrar” 220.000 millones de pesos para bajar el déficit fiscal de 2.7 por ciento a 1.3 del PBI. Ahora esos mismos porcentajes dan 300.000 millones de pesos. El ministro declaró hace días, en reuniones con banqueros y funcionarios del FMI en Washington, que “el gobierno va a cumplir a rajatabla los acuerdos” con esa entidad, comprometiendo a MM en esa decisión.

La palabra del Fondo es santa para su gobierno amigo. El nivel de acuerdos políticos desborda largamente esa órbita y llega casi al amor. No lo dice este cronista sino Marcelo Bonelli en Clarín, al comentar la visita del 21 y 22 de julio próximo que las autoridades de FMI harán a Buenos Aires: “Lagarde tiene previsto mantener un encuentro a solas con el Presidente. La directora del Fondo tiene un sentimiento particular y un cariño especial hacia Macri”.

No es para que Juliana Awada se ponga celosa de esas reuniones a solas. Es para que los argentinos tomen nota de que volvieron las “relaciones carnales” con Estados Unidos y el capital financiero internacional, para parafrasear al nefasto Guido Di Tella. Todos deberían recordar cómo le fue a Argentina después de esas relaciones. Quedó embarazada de crisis, mediante violación. Y en ese tiempo no se aplicaba el protocolo de la Corte Suprema con el fallo F.A.L...

Refrito del Mossad
La amarga receta del ajuste provoca tantos dolores y angustias. Lo difunden quienes la sufren en carne propia, como advertencia para aquellos que tuvieron la suerte de no haber recibido aún telegramas de despidos o suspensiones. Muy pocos medios grandes, pero muchos pequeños o medianos, y muchas redes sociales, se hacen eco de esas denuncias.

Sin embargo, si la noticia conocida es sólo los 357 despidos de Télam, la labor queda a medias y deja un sabor muy amargo en quienes se enteran. Para ser justos, hay que contar también sobre la esforzada protesta y la lucha de esas personas en ese conflicto. Por ejemplo, saber que esos cesanteados mantienen la ocupación pacífica del edificio, que han hecho dos grandes marchas con miles de personas, otros tantos camarazos y una importante denuncia política y mediática. Así obligaron a los Mac cartistas Hernán Lombardi y Rodolfo Pousá a comparecer en la Comisión de Diputados, donde fueron desenmascarados y refutados.

Como consecuencia de esa suma de esfuerzos, hubo un par de fallos favorables en la justicia, en particular uno de un juez laboral, Ricardo Tatarsky, (“la mafia del juicio” diría el mafioso del Correo-gate) ordenando la reincorporación de cinco trabajadores de Télam que interpusieron un recurso. Mañana harán otro tanto por separado el resto de los cesanteados y es previsible que el fallo también les sea favorable.

Así también la justicia bonaerense dio cinco días al gobierno de María E. Vidal para citar a paritarias a los gremios docentes, que sufrieron un portazo en abril pasado y luego un aumento del 6 por ciento que no fue al básico. “Teníamos razón” dicen ahora los docentes, que afrontan con más fuerza y optimismo el segundo semestre del año, donde la pelea continuará, pero en mejores condiciones al enfrentar a la gobernada acusada en la causa de los aportistas truchos de la campaña 2017.

Si no se refleja la protesta y los logros de las luchas, y sólo se hace hincapié de la masacre que perpetra el gobierno, onda algún programa de C5N, se comete el error de sembrar el desaliento. Y eso, paradojalmente, favorece al gobierno.

¿Qué otra fábula tratarán de poner en marcha? Quizás retomen el refrito del servicio secreto israelí Mossad, vía el suicida Alberto Nisman, con acusaciones falsas contra el gobierno anterior por supuesto encubrimiento a los iraníes en el atentado a la AMIA, que éstos no cometieron. Es una carta muy gastada. Cuando hay dificultades, echan mano de Nisman.

Tampoco tendrán éxito. La declaración judicial de Héctor Timerman, enfermo de cáncer de páncreas, fue clara respecto al Memorando con Irán y que nunca se levantaron las “órdenes rojas” de Interpol. El excanciller dijo que esta causa está demorada y eso favorece a EE UU e Israel. Una pequeña corrección: favorece a Trump y Netanyahu, y a su amigo Macri. O sea, a la derecha de la derecha mundial.

ortizserg@gmail.com

sábado, 16 de junio de 2018

¿Qué busca Macri volviendo al Fondo Monetario Internacional?


Por Norma Estela Ferreyra:
No me hace falta ser especialista, para asegurar que la decisión de volver al FMI fue un grave error que traerá un caos que ha sido, previamente, programado con quienes se sienten los dueños del mundo. Además, soy escritora de novelas con mucho más suspenso que ésta, que quiere escribir el gobierno de Macri, de puño y letra, con el  mejor equipo económico, de los últimos  cincuenta años, según afirman ellos mismos. Una historia repetida  con  conocidos protagonistas que  ya resultan ser un drama reiterado, que aburre, pero produce un caos económico y social de características infames, como ocurrió en el 2001 con Fernando de la Rúa, un presidente que venía de la Alianza, pero más precisamente, de la Unión Cívica Radical no alfonsinista, vale aclarar, porque son muy diferentes las dos ramas de ese partido.

En uno de mis libros, que lleva por título “La mujer cartera”, me refiero a una dama, de las que permiten que su pareja, las lleve de un lugar a otro como si fuera una cartera, provocando lástima, algo parecido a lo que debemos soportar con Mauricio Macri, que es un objeto, que es llevado por los patrones del mundo, adonde ellos quieren. 

La vieja y repetida historia de las relaciones carnales con el FMI, que nadie  quiere repetir, ni saber nada sobre ellas, por los resultados, tanto aquí, como en el mundo y cuyos principales protagonistas son el dólar y las tasas, relación ésta, que puede terminar muy mal, como en el 2001, año que quedó grabado en nuestra memoria colectiva, como el de ”el corralito” y que no queremos repetir nunca más.

Pero hoy, quedan a la vista tanto los desaciertos del Banco Central, como los cometidos por otras áreas del gobierno, como la Jefatura de Gabinete. Aunque todo fue revisado, por supuesto, por Sturzenegger, a quien los argentinos ya conocíamos muy bien.  El ministro Nicolás Dujovne, se atrevió a sostener, sin ponerse colorado, que: “Las metas no se cambiarán porque son las que ordenan nuestro programa económico”  Sin embargo, como sabíamos, todo pegó un giro rotundo.  Hubo una seguidilla alarmante, el 27 de abril, la tasa que debiera dar “certidumbre” escaló del 27,25% al 40%. Los golpes de timón contaron con la aprobación previa de Mauricio Macri. Concretamente, la presión del dólar reapareció veloz, creció hasta que se comió las reservas en cantidad. Entre principios de marzo y lo que va de mayo, en dos meses y algo, se llevó alrededor de US$ 7.780 millones. Sturzenegger, reparó la bicicleta financiera e intentó hacerla funcionar de nuevo: por el camino que le pedía el mercado. Desde principios de diciembre, el dólar subió 26%. Eso sí,  quedará registrado en los precios que pagan los consumidores y en las estadísticas del INDEC.

Los diarios del Mundo,  resaltaron que la decisión, se produjo en medio de fuertes turbulencias económicas y de una caída fuerte en el valor del peso en las últimas semanas,, que complicaron la marcha de la gestión de Cambiemos y trajeron inestabilidad al país, en medio de un contexto internacional adverso. Un prestigioso analista de The Guardian, duda de la "apuesta" Argentina. Y enumera los condiciones "dolorosas e impopulares" que impondrá el organismo.

El ex presidente de Uruguay José ‘Pepe’ Mujica criticó a Macri, por acordar un préstamo con el Fondo Monetario Internacional, enfatizando:  “No me gusta un carajo”,. Y agregó: "En mi país logramos pagarle y agradecerle los servicios…”. Desde la Universidad Nacional de La Rioja, el ex presidente oriental, resaltó que "ninguna institución internacional va a resolver los problemas de fondo que tenemos ,eso depende de nosotros” -según declaraciones replicadas por El Independiente.

Pero no obstante las críticas y para hacer mérito con el FMI, Macri se adelantó y suspendió la construcción de las señales nucleares de Atucha 3 y 4, que gracias a Cristina Kirchner ya tenían ido financiamiento de China. Gracias a esta suspensión de obras en ciencia y tecnología, tendremos menos trabajo, menos desarrollo y menos soberanía.  Y esto como consecuencia directa del ajuste. Quedarán sin trabajo, 400 ingenieros nucleares, 600 de NA_SA, 4000 empleados de la construcción, 1000 empleos de la PLIAP en Neuquén y 80 Pymes. Pero además, nos quedamos sin energía nuclear no  contaminante, para nuestro desarrollo,  Y Todo esto sucede porque, seguramente, se trataba de que era China, quien la financiaba y sin lugar a dudas es EEUU, el que pone las condiciones a nuestro país. ¿Acaso queremos beneficiar a Shell?  Sinceramente, Macri parece un loco con un martillo, dispuesto a destruir  todo, a sabiendas de que si un país se queda sin Ciencia y Tecnología, vuelve al siglo XIX.

The Economist, que habla para los que importan, dijo que “el tamaño del acuerdo probablemente tranquilice a los inversionistas sobre la solvencia de la Argentina”, pero “para los argentinos comunes y corrientes, muchos de los cuales culpan al FMI por el desastroso default de 82.000 millones de dólares en 2001, el anuncio tiene ecos de un pasado doloroso”. En contra del relato oficial, la revista de negocios cuenta que Macrì, recurrió al Fondo cuando se quedó sin más alternativas. En consecuencia el acuerdo lo obliga “a imponer una mayor austeridad a los argentinos” y esto no será fácil porque “están cansados de austeridad y es poco probable que le agradezcan el proporcionarles más, en particular a instancias del FMI”, cuya reputación después del colapso de 2001, “nunca se recuperó. Una encuesta realizada en Mayo, encontró que tres cuartas partes de los argentinos se oponían”. La absoluta insensibilidad oficial ante esos sentimientos, permite que el acuerdo vaya a ser protocolizado por la junta directiva del FMI, el 20 de junio, justo el Día de la Bandera, símbolo de la identidad y la soberanía de la Nación. La respuesta será un banderazo, que comenzará a prepararse ese día, como actividad colectiva  y se hará visible el 9 de julio, el día de la Independencia de España.

Tanto Macrì como Lagarde se vanaglorian de un acuerdo con el Fondo, que contempla el uso de 30.000 millones de pesos al año para asistencia social a los más desaventajados. Para entenderlo mejor, conviene traducir esa suma a dólares, veamos: 1ro) Al cambio del viernes 8, unos 1100 millones de dólares, o el 2,2% del stand by. 2do) es la confesión de que el  gradualismo acelerado funcionará como una bomba  centrifuga expulsiva hacia las periferias del sistema. 3ro) alguien tan insospechado de populismo como Miguel Broda dijo que “había que prepararse para abrir comedores las 24 horas de los siete días de la semana”.

A esto los argentinos lo conocemos muy bien y a los que venden a la patria también, Los Ingleses de las Islas Malvinas, ya operan en nuestro territorio al igual que el FBI y las Bases militares de EEUU que Macri autorizó, sin consultar al Congreso.

 Quienes no querían parecerse a Venezuela, país soberano y libre, a pesar de los embates que sufre en su economía por el Poder mafioso de EEUU, Inglaterra e Israel, que pretenden esclavizar a los pueblos Latinoamericanos,  nos hemos convertido en Colombia, un país entregado a dicho poder que luce las bases militares, en su territorio, mientras Venezuela, Cuba y  Bolivia, son los únicos soberanos de la América soñada por Bolívar, San Martín y Belgrano. Hoy, los corruptos, ladrones y traidores a la patria, que mi pueblo votó, nos dejarán sin soberanía y con una deuda impagable. Y esto sucede, porque no todo el pueblo es buena gente o carecen de amor por su tierra o tal vez, porque sus antepasados “gringos” sólo vinieron a “hacerse la América” Pero lo peor de todo, es que la mayoría del pueblo pobre sufrirá las consecuencias de este ajuste, previamente programado entre el gobierno de Cambiemos (PRO y UCR no alfonsinista)  y el FMI:

¡Vivan los pueblos  y gobiernos soberanos de Venezuela, Cuba  y Bolivia!
normaef10@hotmail.com