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miércoles, 12 de agosto de 2020

Guaidó el golpista golden boy da un golpe al oro venezolano y avala la avaricia inglesa



Por Rolando Prudencio Briancon:
Guaidó que no ha podido hasta el día de hoy dar un Golpe contra la democracia venezolana, derrocando al gobierno legítimo de Nicolás Maduro, asesorado por la Casa Blanca, y el experimentado Departamento de Estado en derrocar gobiernos democráticos, para hacerse del petróleo venezolano; hoy ha cambiado de estrategia, como también de aliado para dar otro Golpe, y esta vez contra al oro venezolano, y aliándose a quienes han sido y son asaltantes por antonomasia, como son los piratas ingleses.


A Guaidó nunca dejaré de considerarlo el Enemigo Público Número 1 de la soberanía venezolana por todas las alevosa acciones contra la soberanía venezolana, desde el momento que se prestó a ser parte de la codiciosa conspiración internacional de todo un confabulador cortejo de países patrocinados por los EE.UU., como es el Grupo de Lima por hacerse del petróleo, a partir de los incesantes intentos de invadir el suelo patrio del libertador Bolívar.

Así ha ocurrido el ante año pasado, cuando fue el articulador del intento de invasión, con la coartada del concierto Live Aid Venezuela, que fue la fachada que armaron para meter el caballo de Troya tramado por Trump.

Posteriormente las acciones en las que se involucró Guaidó tuvieron un viraje más vil, cuando se prestó a una conspiración en concomitancia con el narco gobierno de Duque, quien se involucró con paramilitares y narcotraficantes para que desde territorio colombiano se produzca la invasión a Venezuela; sin mencionar los intentos de magnicidio del mandatario Nicolás Maduro, que más de una vez fracasó.

Decía que hoy otro es el guion, y otros los actores con los que Guaidó se ha prestado agredir a Venezuela; ésta vez con la confiscación del oro venezolano sobre el que la justicia británica ha ordenado que: ¡30 toneladas!, de oro, que en coordinación con Guaidó les permitirá no sólo no dar cuenta a ningún venezolano sobre el destino de los mismos, sino que rifará el futuro de todo el pueblo.

Y es que era obvio que Guaidó se aliara a los pioneros de la piratería que ha tenido un historial inolvidable de asalto y pillería de las riquezas ajenas, como es Inglaterra que es el Estado que se está frotando las manos para dar el zarpazo final, con el venal beneplácito de su malnacido golpista golden boy.
prudenprusiano@gmail.com

martes, 12 de noviembre de 2019

Vecinos



 Por Oscar Bravo:

Desde el punto de vista de la geopolítica, se consideran a los llamados países vecinos, a todos aquellos que presentan fronteras comunes con tus límites geográficos…se convierten en los Estados que se encuentran “del otro lado” de tus fronteras, y representan a los espacios territoriales en el cual ya no puedes materializar tu ordenamiento jurídico interno, y es inaplicable tus competencias jurisdiccionales,  al formar parte de un sistema jurídico – político distinto,  a lo que legalmente, solo  puedes soberanamente hacer, desde tus fronteras, “hacia adentro”…



Hay un sentido interpretativo, que se evidencia desde “el donde vives y quienes viven cerca de ti”...para constatar toda una pragmática manera de ver la importancia estratégica del “sentido de la vecindad”, cuando se consideran frases tales como: “tu vecina y tu vecino, son tu familia más  cercana”…“llévatela bien con tus vecinos, tú no sabes cuando los puedes necesitar”…”el vecino es una especie de hermano circunstancial”…”si tienes un problema, tócale la puerta a tu vecino”…”es importante, de que sepas quienes son tus vecinos”…

Ahora, ¿qué sucede geográficamente como país?...que nos encontramos al norte del sur y somos la entrada a Suramérica, tenemos una fachada caribeña, una fachada andina y una fachada amazónica… ¿quiénes son los países vecinos más cercanos a Venezuela?: Brasil y Colombia, que en estos momentos de su historia política, tienen gobiernos inspirados ideológicamente en la ultraderecha y pro imperialistas, y en términos concretos, se consideran enemigos políticos del chavismo, y por lo tanto, no reconocen la legalidad y la constitucionalidad del Presidente Maduro…y por llevar la contraria a todo lo que olfatean como de izquierda, legitiman a un autoproclamado, que no fue electo por nadie, al no haber participado en ningún proceso electoral presidencial…

Bolsonaro y Duque, compiten entre ellos dos, para ganarse el dudoso honor de ser “el presidente más derechista de Suramérica” …ya que el jueves 7 de noviembre, en la Asamblea General de Las Naciones Unidas, 187 países votaron a favor del cese al criminal bloqueo de EEUU contra Cuba… ¿Que hicieron los vecinos?: Brasil fue uno de los tres países que votaron en contra y Colombia fue uno de los dos países que se abstuvieron…

Eso nos genera toda una paradójica reflexión desde lo geopolítico: tenemos dos aliados que territorialmente, están muy lejos de Venezuela, (Rusia y China) …pero a su vez, tenemos a dos enemigos declarados, que están muy cerca, (Brasil y Colombia) …

Politólogo.
bravisimo929@gmail.com

viernes, 11 de octubre de 2019

Concierto para agredir



Por Jesús A. Rondón:
El gobierno de los Estados Unidos de América dirige un concierto global para agredir a varias naciones, entre las cuales se encuentra nuestro país. Compone y recompone partituras para exorcizar a los habitantes de nuestros pueblos y expulsar los demonios de la independencia y autodeterminación de sus destinos. El gobierno director se ha hecho de una orquesta variada, donde sobresalen los gobiernos aduladores o extorsionados y al compás de su batuta entran en escena en el momento que decide. Aquellos que osen actuar fuera de la partitura son severamente reprendidos.


En esta macabra orquesta para la agresión de Venezuela destaca por mucho el gobierno colombiano, que no pierde oportunidad para agredir en el discurso y en los hechos a nuestro pueblo. ¡Una mentira tras otra!
El mismo Duque presento en la asamblea anual en la ONU, unas fotografías, que según, evidencian la protección del gobierno bolivariano a grupos guerrilleros. Horas después se revela que es un falso positivo. En el mismo tenor, pero de anterior data; el gobierno colombiano y sus secuaces se hicieron los locos sobre la publicación de graficas donde se muestra a un relajado Guaidó en compañía de líderes paramilitares, que aseguraban su ingreso a territorio neogranadino. ¿Alguien se preguntó sobre si Guaidó se contactó solo con los paramilitares o fue una cortesía del gobierno colombiano que alimenta su delirio de creerse presidente?, Parece una respuesta fácil.

Quizás lo más peligroso de estos últimos días es el lento proceso que promueve la diplomacia colombiana en el seno del Cartel de Lima y que busca darle factibilidad al anacrónico Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, como mecanismo propio para la aplicación de otras medidas coercitivas unilaterales y hasta el uso de la fuerza contra nuestro país.

Llega uno pensar, que si lograsen sus objetivos tendrían que inventar otra cortina de humo, para ocultar lo que ocurre en Colombia, es decir su profunda e histórica desigualdad social (que ha hecho que algunos hermanos colombianos decidan tomar las armas para enfrentar la violencia de la burguesía), la connivencia entre los zares del narcotráfico y la clase política, y la muerte de las personas que deciden organizarse para erradicar las causas de estos problemas o sencillamente defender derechos.
Tiene este concierto para agredir a nuestra patria una cobertura global, en cada noticiero internacional se refleja las acciones de estos gobiernos para devolvernos, según ellos lo que perdimos.
jesusalbertorondon@gmail.com

sábado, 31 de agosto de 2019

Venezuela sobre Colombia



 Conaicop rechaza categóricamente las acusaciones del narco gobierno colombiano de Iván Duque, sobre los supuestos apoyos de Venezuela a los disidentes de la FARC.
Expresamos nuestro apoyo al legítimo gobierno de Nicolás Maduro, que ha mantenido siempre y en todas circunstancias un ejemplo de lucha por la paz.
Responsabilizamos a la dirigencia colombiana de no haber respetado los acuerdos por la paz en su país, en el conflicto que lleva más de sesenta años y que no ha sabido resolver realmente, manteniendo a las fuerzas paramilitares oprimiendo y asesinando a líderes sociales y políticos.

Llamamos al pueblo colombiano a un real diálogo; a su presidente a respetar los acuerdos alcanzados por el bien de la paz.

Vemos con preocupación el intento de Iván Duque en responsabilizar a Venezuela por algo que él y sólo él  se le escapó de las manos, no dudamos que esto sea una maniobra imperialista para justificar una intervención , de su amo, los EEUU y con ello legitimar la entrada a territorio de Venezuela.

Llamamos a la comunidad internacional a estar alerta y vigilante ante estas acciones del gobierno colombiano y su patrón EEUU

Venezuela ha rechazado las acusaciones del presidente de Colombia, Iván Duque, sobre los supuestos nexos de Caracas con los exlíderes de las FARC.

“Hoy nos están echando la culpa desde Colombia, lamentamos profundamente lo que está ocurriendo en Colombia, que continúe en el espiral de violencia que tiene 60 años y eso no comenzó por culpa de Venezuela”, ha asegurado el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), Diosdado Cabello, este jueves, durante la instalación del Encuentro Internacional de Trabajadores en Caracas.

Las declaraciones de Cabello se han producido después de que Duque culpara al presidente  Constitucional, Nicolás Maduro, de apoyar a los disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que anunciaron que retoman las armas, sin ofrecer ninguna prueba que apoyaran sus alegaciones.

A continuación, Cabello ha asegurado que el conflicto colombiano comenzó porque en Colombia se produjeron muertes, refiriéndose al político liberal Jorge Eliécer Gaitán. “¿Qué tiene que ver Venezuela? Nada”, se ha preguntado.

Asimismo, Cabello ha recordado que durante recientes décadas más de cinco millones de ciudadanos colombianos, desplazados a causa del conflicto armado bélico en Colombia, ingresaron en el territorio venezolano.

Tras el anuncio de Iván Márquez, ex número dos de las disueltas FARC, sobre su retorno a la lucha armada ante la “traición del Estado colombiano al acuerdo de paz”, Duque alegó que este regreso no supone el surgimiento de una nueva guerrilla sino de una “banda narcoterrorista” apoyada por Maduro, al que no reconoce como presidente y tacha de “dictador”.

Después de que en noviembre de 2016 las FARC y el Gobierno del entonces presidente Juan Manuel Santos firmaron un histórico acuerdo que puso fin a un conflicto de más de medio siglo. Sobre la base del pacto, la exguerrilla se convirtió en un partido político, cuyo nombre es FARC (Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común), se garantizó bancas para sus candidatos en el Congreso y se concedió amnistías para algunos tipos de delitos.


Ruben Suarez
Director Internacional

Alcides Martinez
Secretaria general

Raquel Bonzi
Secretaria Parlasur y Paraguay




miércoles, 17 de abril de 2019

La “masacre silenciosa” en la vecina Colombia


Por Iván Oliver Rúgeles: 

No cesan en el país vecino los asesinatos de líderes sociales y defensores de derechos humanos

Ante esa terrible tragedia que no ha tenido tregua en más de 50 años en ese país, la “comunidad internacional”, esa misma que no pierde un segundo en planear agresiones de toda naturaleza a Venezuela, simplemente porque nuestra Revolución Bolivariana no se rinde ante las pretensiones  del imperialismo yanqui de ponerle las manos a nuestro país para robarle su petróleo y el resto de sus inmensas riquezas, como lo hizo durante casi todo el siglo veinte, se hace la desentendida y tanto ha sido su silencio que hasta sus voceros de la SIP, los llamados “grandes” medios de comunicación del Continente, esa “masacre silenciosa” en el vecino país no constituye en ningún momento importancia alguna como para que ocupen sus páginas…


Veamos esa atroz realidad de la que casi nada se le informa al mundo: 
Según informe de la ONU de marzo de 2019, 257 líderes sociales fueron asesinados entre la firma del acuerdo de paz entre las Frac-Ep y el gobierno de Colombia, suceso de gran relevancia que ocurrió el 24 de noviembre de 2016 y el 31 de julio de 2018.
Un informe del programa Somos Defensores, el Cinep, la Universidad Nacional de Colombia, la Comisión Colombiana de Juristas y el portal Verdad Abierta, investigó qué está pasando y a estas conclusiones ha llegado:

Casi el 50% de los asesinatos se realizaron en las viviendas de los líderes sociales, lo cual muestra un patrón que indicaría la sistematicidad en estos siniestros, debido a que las violaciones a la vida serían el resultado de unas actividades de seguimiento y planeación por parte de los victimarios.

La sistematicidad, agrega el informe, se puede ver en que los ataques, además de ser reiterados y continuos, también muestran indicios de planeación” y la otra, que la mayoría de los asesinatos a líderes sociales y defensores de derechos humanos habrían sido cometidos por paramilitares, fuerzas criminales que, a pesar de que el gobierno de Duque, niega que esos grupos existan, pues alega que fueron  desmovilizadas por el gobierno de Uribe Vélez en 2006, las organizaciones sociales del país, nos referimos a aquellas que hacen vida en el medio rural y en los sectores urbanos de más bajos recursos, aseguran todo lo contrario, que están más vivas que nunca y que, además, están aupadas y apoyadas por sectores de las fuerzas armadas regulares del país. Operan bajo distintas denominaciones como las Águilas Negras, Los Rastrojos, Grupos Armados Organizados (GAO) y los Grupos Delincuenciales Organizados (GDO), los que antes se les conocía como las Bacrim.

El programa “Somos Defensores” tiene documentado 609 homicidios entre 2010 y junio de 2018.
El último informe presentado por la oficina de Derechos Humanos de la ONU, de fecha 14 de abril último,  reveló que desde enero fueron asesinados 29 líderes sociales y defensores de Derechos Humanos, mientras que en 2018 se presentaron 113 homicidios. De otra parte, los medios alternativos del vecino país nos informan que a esta fecha y desde que se inició el año 2019, ya van más de 38 dirigentes sociales asesinados.

La oficina de Derechos Humanos de la ONU asegura que en Colombia no se han implementado medidas eficaces para proteger a los voceros comunales.
Señala ese informe de las ONU que las zonas rurales son las más afectadas, y en el 96 por ciento de los casos las víctimas habían manifestado su oposición a la acción de los grupos criminales y su apoyo al proceso de paz, el cual, como sabemos, el gobierno de Duque intenta aniquilarlo, siguiendo la política de guerra arrasada que siguió durante su mandato Uribe Vélez y que hoy éste, como su mandante y ductor, lo que para nadie es un secreto, se la impone…!!!

Agrega en su informe la ONU que una de las causas de estos homicidios es la falta de presencia estatal en las regiones en las que hacen presencia los grupos armados y al hecho de la no implementación del acuerdo de paz en lo concerniente a la reforma rural integral y la sustitución de cultivos.
Ese organismo precisó que los responsables de estos homicidios son las organizaciones de la guerrilla del ELN, el EPL, los disidentes de las Farc y la fuerza pública.

Sobre este último punto, la ONU afirmó que en el 2018 se registraron once casos de ejecuciones extrajudiciales de los cuales se les atribuyen seis a la Policía y cinco al Ejército. Esas ejecuciones extrajudiciales se registraron en Antioquia, Huila, Arauca, La Guajira, Magdalena y Norte de Santander y se pudo conocer, agrega la ONU, que algunos casos se desarrollaron en el marco de protestas sociales, otros se relacionan con el uso excesivo de la fuerza y otros ocurrieron en medio de operativos de control.

En el caso de las afectaciones a la libertad de prensa, la ONU aseguró que las cifras van en aumento, ya que el año pasado se registraron 3 homicidios de periodistas, 200 amenazas y 477 agresiones.
El organismo internacional hizo un llamado al Gobierno y a la guerrilla del ELN para se acuerde un cese al fuego bilateral que permita construir confianza para avanzar en la construcción de paz.

Mientras tanto, el asesinato por encargo sigue siendo en Colombia y lo reiteramos ya por más de 50 años ininterrumpidos, una lamentable realidad, pero en absoluto la misma constituye preocupación alguna para esa llamada “Comunidad Internacional”, integrada por 54 países de los 193 que hacen parte de las ONU, la cual sólo tiene sus mirillas apuntando hacia nuestro país…   
rumbos200@gmail.com

sábado, 13 de abril de 2019

Trump vuelve a arremeter contra Iván Duque


Por Andrés Pierantoni:

Estas declaraciones de Trump “en contra” de Duque no pueden entenderse fuera del contexto del fuerte debate interno en Colombia que parece contraponer dos países: el de una oligarquía (Santos) que quiere recuperar el liderazgo de un país estable y con economía diversificada Vs. el de unos cipayos de los EEUU (Duque-Uribe) que apuestan al “renacimiento” de la guerra civil.

 El “casus belli” en este momento es la pretensión de Duque de volver al uso del glifosato contra los cultivos de coca, en lugar de “la erradicación forzosa y… las iniciativas voluntarias pactadas con las comunidades de campesinos, promovidas por Santos” quien aclara: “Llevamos 40 años tratando de erradicar la coca y nunca hemos podido, porque nunca habíamos podido llegarles a los campesinos para ofrecerles alternativas viables. Hoy con la paz sí podemos, por eso yo espero que ese enfoque no lo vayan a modificar” … La clave, enfatizó este jueves, es “darles a los campesinos cocaleros alternativas legales viables, no envenenarlos, ni meterlos a la cárcel” (https://elpais.com/internacional/2019/03/07/colombia/1551970462_309935.html).


 Esta contradicción entre ambos – Duque (Uribe) Vs. Santos – concuerda con la existente en materia de JEP (Justicia Transicional) que viene siendo la piedra angular de los acuerdos de paz (https://alnavio.com/noticia/17967/actualidad/juan-manuel-santos:-duque-esta-obligado-por-la-constitucion-a-cumplir-los-acuerdos-de-paz.html).

 En ambos casos, Duque-Uribe persiguen reavivar el conflicto social y la guerra en Colombia, toda vez que su superación conlleva la “despolarización” político-social del país y, con ella, el fin del uribismo y su “hinterland” (narcos, militares corruptos y paramilitares).

 Las declaraciones de Trump, detrás de la fachada aparentemente crítica hacia Duque, en realidad le dan herramientas para presionar a la opinión pública y a las instancias políticas e institucionales internas (en particular a la Corte Constitucional) para volver al glifosato (o sea a técnicas agresivas en contra del campesinado) y al desconocimiento de los acuerdos de paz (o sea a la reactivación de la guerra), sin los cuales (glifosato y guerra) no sólo el uribismo sino también el Plan Colombia pierden razón de ser.

 Lo que está en juego, es la soberanía de Colombia y el derecho de ese país hermano a vivir en paz y con esquemas de desarrollo más sustentables que los de la coca, el extractivismo y el monocultivo (palma africana).

 Pero a los EEUU no les conviene una Colombia que deje de ser el barato proveedor de cocaína (y crack) de su clase media (y “ghettos”),  para ser una Colombia con agricultura e industria pujantes, inevitablemente integrada a Venezuela y Ecuador: no olvidemos que el  gran enemigo de la Gran Colombia, hace casi dos siglos, no fueron Inglaterra sino los EEUU (http://terrestrium-navalium.blogspot.com/2016/08/estados-unidos-y-la-gran-colombia-1823.html).

 apierantoni.alba@gmail.com

miércoles, 10 de abril de 2019

Quién mató a Deiner Ceferino Yunda Camayo

Por Octavio Quintero:


“La Fuerza Pública (SIC) debe garantizar la movilidad…”, dice la ministra del Interior al responder sobre la muerte del indígena en Cajibío. O sea que, si para el caso hay que matar más indígenas, de malas...

Los cotidianos informativos en TV generados en Bogotá, con nombres propios: Caracol, RCN y Canal 1 (CM&), que copan la mayor sintonía nacional, decidieron pasar a segundo plano el grave problema al sur del país, con muerto y heridos a bordo en las últimas horas, obviamente del lado de la Minga. Otra cosa hubiera sido si el muerto y los heridos hubieran sido del lado de los “héroes de la Patria”, liderados en estos casos por el SMAD.


Toda comparación es odiosa, y ésta más: cuando se dio la desgraciada explosión en el resguardo indígena de Dagua, Valle del Cauca (el 21 de marzo), casi al instante saltaron a las pantallas el ministro de Defensa y el fiscal general mistificando la idea de que el sitio del siniestro era una guarida de indígenas terroristas. Ahora, ¿alguien ha visto en los medios al ministro Botero o al fiscal NHM anunciando siquiera una mínima investigación sobre el indígena muerto y los heridos en los choques con el SMAD del martes 02 de abril en Cajibío, departamento del Cauca?

No, en este caso, los reflectores de los medios mencionados voltearon nuevamente a la frontera con Venezuela. Caracol, por ejemplo, en la emisión central de ayer martes (7:00 de la noche), arrancó con tres o cuatro informaciones sobre Venezuela (unos 10 minutos) antes de referirse al conflicto de la Minga en el Cauca. Y, como instruidos desde Bogotá, los periodistas in situ reportaban en tono bajo el asunto del indígena muerto y los heridos.

Claro, tenían que preguntarle a la ministra del Interior sobre el asunto: resultaba insoslayable (¿Si por ellos hubiera sido? …). Y Miren lo que respondió: (…) “La Fuerza Pública (SIC) debe garantizar la movilidad…”.
O sea que, si para el caso hay que matar más indígenas, de malas... No podía haber algo más inaudito, se piensa con sentido común.

Pues, sí: más inaudito es la idea que se está gestando entre gremios, empresarios e industriales: demandar a los promotores de la Minga por los daños y perjuicios derivados del bloqueo de la Panamericana. La idea se le propondrá al Gobierno para que parta de ahí la demanda por responsabilidad civil extracontractual.

“Si la iniciativa prospera, se convertirá en un hecho sin precedentes en la historia del país y seguramente podría dividir en dos la historia de la protesta en Colombia en el sentido en que, los paros y movimientos ilegales que generen graves pérdidas a la nación podrían ser, en adelante, demandados por daños y perjuicios”, reveló CM&.

No, pues, la democracia en Colombia daría un salto cuántico. Tan brillante idea pronto podría ser copiada por Francia para resolver el problema de los Chalecos Amarillos; y a Ortega en Nicaragua, tampoco le caería mal y, menos, a Maduro en Venezuela. Y si nos apuramos, también podría ser considerada en los muchos fogones sociales que incendian al mundo entero: ¿Cómo no se nos había ocurrido antes, hacerle pagar a los revoltosos su desafío a la democracia? ¡No!: la Revolución Francesa ha quedado en pañales…

Es que, Colombia, en manos de Duque y cabeza de Uribe, ha tomado definitivamente el liderazgo por la “restauración” de la democracia en Suramérica, como ejemplo para todo el mundo.
Colombia es maravillosa: el presidente Santos nos hizo trizas la Constitución para dejarle al mundo un ejemplo de proceso de paz; y el presidente Duque está haciendo trizas ese proceso como ejemplo al mundo de cómo se puede restituir la democracia, aunque para ello, se tenga que retrasar el reloj de la historia de la paz a la guerra.

A mi particularmente me gustaría que se abriera paso la querella porque toda investigación judicial tiene que llegar al autor intelectual de los hechos… Bueno, al menos eso es lo que enseña la hermenéutica jurídica. Y al establecer el motivo de la Minga, habría que concluir que el responsable del rebote social de los ancestros del Cauca (y de todo el país), es el olvido, también ancestral, en que los ha mantenido el Estado, preocupado más que todo por tener a gusto al sector privado. Esa también pudiera ser otra investigación histórica. Entonces encontraríamos al verdadero culpable de todo: el Estado. ¿No les parece?

Editorial REDGES
oquinterofer@gmail.com

sábado, 26 de enero de 2019

Un cóctel tóxico


Por Germán Ayala Osorio:
“Un gobierno que acababa de recibir un respaldo ciudadano unánime tras un acto terrorista, rompe esa unanimidad ciudadana con un capricho inútil sobre unos protocolos, e insiste en sostenerse en ese capricho. Esto pasará a la historia de las torpezas políticas”: @AndresMejiaV

La exigencia del presidente Duque al gobierno de Cuba de capturar y enviar a Colombia a los miembros de la cúpula del ELN que están en su territorio, jurídica y políticamente improcedente, según la inteligente explicación que nos brinda el jurista, Rodrigo Uprimny, tiene varios propósitos a saber:

1. Invocar el apoyo político y diplomático de los gobiernos de derecha de la región y por esa vía, convertir un asunto interno y bilateral, en un caso regional y global, con el que sea posible insistir en viejas lecturas maniqueas soportadas en nomenclaturas como “ejes del mal”, con las que claramente hoy se hace referencia a Venezuela y probablemente, se intente incluir a Cuba en ese “diabólico” grupo.
2. Poner al régimen cubano en el radar de los Estados Unidos y de otros países que “luchan” contra el terrorismo, desconociendo en muchos casos que los actos terroristas perpetrados en sus territorios son una consecuencia y respuesta a diversas formas de intervencionismo militar, político y económico.
3. Probar, nacional e internacionalmente, hasta dónde es viable, diplomática, jurídica y políticamente desconocer los protocolos firmados por el Estado colombiano durante el Gobierno Santos, quien, como jefe de Estado y de Gobierno, estableció en Cuba una mesa de diálogo con la guerrilla del ELN y unos protocolos en caso de que se diera una ruptura de las conversaciones, que dieran seguridad jurídica a los plenipotenciarios del grupo subversivo.
En este caso, cualquier duda que manifieste la ONU y los países garantes sobre el carácter vinculante del protocolo firmado por las partes, motivará al Gobierno colombiano a insistir en el regreso al país de los miembros del Comando Central del ELN, en calidad de detenidos.
4. Mostrarse decidido y comprometido, nacional e internacionalmente, para afrontar una “amenaza terrorista”, y por esa vía, ir insertando al país y a la opinión pública nacional en la necesidad, imperiosa para la derecha y la ultraderecha, de reactivar la política de “Defensa y Seguridad Democrática” implementada por el Gobierno Uribe Vélez (2002 -2010).
Es pertinente acotar que, inclusive, la elección de Santos (2010), se dio bajo la sombrilla de la Seguridad Democrática y obedeció a una especie de sentencia que ya se hizo popular en Colombia: “el que diga Uribe”. Santos, tomó distancia de ese proyecto político-militar, cuando decidió dialogar con las Farc. Pero, desde el punto de vista ambiental y económico, dio continuidad a las políticas neoliberales implementadas por Uribe Vélez entre el 2002 y el 2010.
5. Y, asociado este punto al cuarto propósito, exhibir sin tapujos queIván Duque Márquez llegó a la Presidencia para dar continuidad a un efectivo tercer periodo de lo que se conoce como el uribismo.
Es decir, aunque Duque no logre el regreso de los guerrilleros-terroristas en las condiciones exigidas al Gobierno cubano de Díaz-Canel, obtendría un triunfo moral y político importante: un fuerte aplauso del mundo derechista a la consolidación en Colombia de un régimen de mano dura contra el terrorismo, con todo lo que ello implica en materia de violación de derechos civiles y garantías constitucionales.

En síntesis, la reacción del Gobierno al ataque del ELN, pone en cuestión y pretende invalidar el carácter vinculante de unos protocolos firmados durante el Gobierno Santos, con un fuerte soporte moral, fruto de la dimensión social y humana del execrable atentado dinamitero a la Escuela General Santander, y de paso, liderar una nueva cruzada contra el terrorismo.

El Presidente Duque cree tener la suficiente capacidad moral y política para liderar un proyecto de esas dimensiones en una región convertida por los Estados Unidos, Rusia y China, en un escenario de luchas diplomáticas, políticas y económicas que, de muchas maneras, recrean lo vivido durante la Guerra Fría USA/URSS. Ejemplo de lo anterior es el régimen de Nicolás Maduro, convertido en un asunto de interés global, en la lógica de ese escenario, esta vez instalado en suelo latinoamericano.

Si Duque insiste y logra un importante apoyo internacional, político y diplomático, para desconocer el carácter vinculante de los protocolos firmados, estaríamos ante un cierre total de cualquier posibilidad de negociar con la guerrilla del ELN, o con cualquier otro grupo armado ilegal en el día de mañana. Parece ser que, en los cálculos políticos del Gobierno, poco o nada importaría comprometer la palabra y la imagen del Estado colombiano. Y es así, porque encontraron en el atentado terrorista el mejor escudo para resistir las críticas que pueda recibir ante el desconocimiento de los protocolos de negociación con el ELN y la embarazosa posición en que coloca al Gobierno de Cuba al pedirle que captura y extradite a Colombia a la cúpula guerrillera en calidad de detenidos.
Según el constitucionalista y exalcalde de Bogotá, Jaime Castro, existe entre Colombia y Cuba un viejo tratado de extradición que estaría por encima de los protocolos porque, dijo, “un tratado de extradición sí tiene un carácter vinculante entre estados” (Semana en Vivo).

Estamos, pues, ante una situación delicada cuyo desenlace final se puede resumir en tres puntos:
1. Si sale adelante la tesis de no vinculación al Gobierno Duque de los protocolos suscritos por el Gobierno Santos, Colombia le asestará un golpe definitivo a la posibilidad de abrir de nuevo etapas de una paz negociada.
2. Si el gobierno de Cuba sigue los protocolos y permite a los helenos el regreso a Colombia en las condiciones previstas y suscritas en el Gobierno Santos, es posible que el Gobierno Duque esté pensando en la posibilidad de entrar a revisar las relaciones diplomáticas con Cuba. Y si eso fuera así, seguramente las fuerzas militares activarán operativos para hacer la persecución en caliente, con todo y los riesgos que ello implicaría para las comunidades rurales.
3. A todo este corolario particular de Colombia, súmele el conflicto derivado de Venezuela del cual, no solo no nos podemos escapar, sino que somos parte interesada en lo que Duque llama, “la restauración democrática” en el hermano país que exige la caída del régimen chavista encabezado por Maduro.

El coctel no está para fiestas…
Adenda: si es cierto que la cúpula del ELN, instalada en Cuba, no supo o no sabía del operativo que terminó con el atentado dinamitero contra la escuela de cadetes de la Policía Nacional, estamos ante un problema evidente de fractura en la línea de mando de esa guerrilla. 

Fuente: La otra tribuna
oquinterofer@gmail.com

miércoles, 23 de enero de 2019

Duque está cumpliendo al pie de la letra órdenes imperiales..



Por Juan Martorano:
Una lectora colombiana que tiene muchísimos años en Venezuela, me compartió una serie de reflexiones, a propósito del reciente estallido del carro-bomba en la Escuela santanderiana de policía en Colombia, que es bueno socializar. Dicho acto terrorista, que ha obtenido el rechazo y la condena a escala mundial, tiene todos los indicios de ser otro falso positivo, que está a la vista y es evidente, ya que Duque es continuador del accionar de su mentor, Álvaro Uribe Vélez, y de su antecesor, Juan Manuel Santos.

De hecho, aún estaban calientes los cadáveres en este atentado (o lo que quedo de ellos) cuando el presidente Duque ya comenzaba advertir a gobiernos como Cuba, Nicaragua y Venezuela sobre lo que “les pueda ocurrir”. Asimismo, el presidente brasilero Jair Bolsonaro señaló que “ojalá Venezuela no le otorgué refugio al ELN”. ¿Casualidad?
Evidentemente, Duque tenía ganas desde hace rato, dinamitar los diálogos de paz con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) pero no tenía las condiciones para ello. Este “evento terrorista” le sirvió en “bandeja de plata” el justificativo para esa ruptura.

Toda esta serie de eventos y asesinatos a más de 300 líderes sociales, hacen que se nos parta el corazón. Lamentablemente con el gobierno de Iván Duque, vuelve a ese país la guerra sucia, más terror y más miedo.

El terrorismo en Colombia siempre ha sido promovido desde el Estado, por eso no podemos descuidar los intentos de este gobierno guerrerista y regentado por paramilitares, lo que pretenden no sólo a lo interno de ese país, sino para el resto del continente.
El imperialismo estadounidense, eso es importante reiterarlo, tiene su laboratorio de guerra en Colombia, y ciertamente lo están activando para violentar la paz de toda la región, y sus garras están dirigidas fundamentalmente hacia Venezuela.

De ahí la labor cipaya y traidora de Julio Borges, quien de manera jalabola y cobarde pretendía vincular el evento terrorista al gobierno encabezado por Nicolás Maduro. Las propias investigaciones realizadas por los cuerpos de seguridad y efectivos de la fuerza pública, determinaron que no había implicación alguna de venezolanos y funcionarios de ese país en ese atentado criminal.
Y de ahí, que no podemos bajar la guardia, porque Duque está cumpliendo su parte dentro del entramado desestabilizador y en aras de concretar una acción armada en contra de Venezuela. Y en ese plan lo acompaña Jair Bolsonaro y desde Guyana.

De acuerdo a informaciones que a uno le llegan por diferentes vías, fundamentalmente internacionales, que señalaban que esperaban la juramentación del presidente Nicolás Maduro para darle una especie de ultimátum, que si el 23 de enero Maduro “no entrega el poder” a la Asamblea Nacional en desacato (AND), ahora sí vendrá la invasión, hay que evaluarlas en su justo contexto y dimensión.

Si bien pienso que estas informaciones obedecen más a operaciones en el marco de una guerra psicológica que contribuya a exacerbar aún más a la angustia y disociación a la población, tampoco podemos desdeñar de buenas a primeras estas advertencias. De ahí la necesaria alerta que habrá que tener por estos días previos a los eventos del 23 de enero, ante posibles acciones desestabilizadoras. Nuevamente en el estado Táchira apuntan a la generación de eventos desencadenantes de alto impacto que originen conmoción nacional, y evidentemente por ser fronterizo con Colombia. Así que atentos.

Por ello, y como lo señaló esta buena camarada que me hizo llegar este mensaje, Duque está cumpliendo al pie de la letra las órdenes imperiales que le han dado.
Así que no estemos alarmados, pero si alertas, atentos y prevenidos.
Bolívar y Chávez viven, y sus luchas y la Patria que nos legaron siguen.
¡Independencia y Patria Socialista!
¡Viviremos y Venceremos!
¡Hasta la Victoria Siempre!
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sábado, 15 de diciembre de 2018

Iván Duque… la marioneta perfecta


Por Eduardo Andrade Bone: 
Iván Duque presentado de flamante candidato presidencial y ahora primer mandatario de Colombia después de un poco más de 100 días de gestión presidencial, comienza rápidamente a caer en las encuestas. Lo que no puede ser de otra manera, pues su populismo y demagogia, comienza a pasarle la cuenta, pues las expectativas que género en el electorado que lo voto, comienzan a difuminarse y producirse un desencantamiento de aquellos que tenían la esperanza en que las cosas pudieran cambiar.

De acuerdo a lo publicado por la encuestadora Cifras y Conceptos, el presidente de Colombia, Iván Duque, cuenta con apenas el 33 % de imagen favorable, frente a un 65 % que ya no lo aplaude mientras que el 2 % dice no conocer al mandatario. La caída en los sondeos se debe a las falsas promesas y nefastas políticas antipopulares, que se comienzan a aplicar, en favor del poder del dinero.

Lo que resalta en las encuestas es que los consultados tachan a Duque, de ser “un gobernante sin identidad, sin significado, que es un títere, mentiroso, farandulero e hipócrita”. Los niveles de insatisfacción regresaron a cifras similares a las registradas en los últimos años del gobierno de Juan Manuel Santos. Quienes consideran que el país va por mal camino aumentaron de 59 a 73,8 por ciento. Esta es una subida significativa, sobre todo para un periodo tan corto, que arrastra a la gran mayoría de indicadores sobre las expectativas del ciudadano de a pie y sobre la imagen de las principales figuras públicas colombianas.

Los entendidos en las tendencias que marcan las consultoras creen que este desplome es producto de la incompetencia y de la poca experiencia que tiene el presidente en la vida pública y por los grandes políticos corruptos que cubren sus espaldas y que tienen grandes lazos con las bandas de narcotraficantes y sicarios, que van erosionando la imagen de Duque.

Sin embargo, la realidad nos viene indicando que el presidente Duque, se viene inclinando por más neoliberalismo económico y la oscura tecnocracia, que solo tiende a beneficiar a los grandes empresarios criollos y las hienas de las multinacionales, especialmente las estadounidenses.
No puede ser de otra manera, puesto que el grupo político que apoya su gestión presidencial, el Centro Democrático, es una entidad que representa los más oscuros intereses de la oligarquía colombiana, de la derecha tradicional reaccionaria y de una serie de personajes, que detrás de las bambalinas, tienen fuertes lazos con la corrupción y el crimen organizado.

Ahora, también hay que tener en cuenta, que de la gobernabilidad del presidente Duque, no se puede esperar mucho, pues no cuenta con un parlamento de mayoría que los respalde, frente a lo cual deberá desplegar ciertos esfuerzos negociadores, para poder llevar aguas a su molino, que le permitan gobernar sin sobresaltos y que no terminen por hundirlo aún más en las encuestas.

Cabe tener en cuenta, además, que desde el punto de vista de la realidad socio económica y política de Colombia, los vientos no soplan a favor de Iván Duque, más aún, cuando estamos frente a un mandatario que carece de carisma, que no cuenta con una definición política ideológica clara, que no sea otra que la del dinero, tampoco cuenta con una agenda precisa para gobernar, incluso dentro del propio Centro Democrático, comienzan a observarlo con desconfianza. Además, producto de su inexperiencia política, debe depender de su mentor o padrino político, el ex narco presidente, Álvaro Uribe, que se encuentra imputado e investigado y que lo utiliza como su marioneta virtual, pero que no ayuda en nada, a solventar una buena figura de Duque.

Otro factor que influye en la caída en las encuestas de Duque, es que cuenta con un equipo ministerial que no tiene buena imagen ante la ciudadanía, por ejemplo, los funcionario que más mala talla tienen en el Gabinete del presidente Duque, es su ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla Barrera, un peón de Álvaro Uribe y detestado por la ciudadanía, seguido por la ministra de Educación, María Victoria Angulo, que son los que han contribuido al desplome de la imagen del presidente colombiano. El primero, por haber propuesto la subida de impuestos, a la llamada canasta básica en un 18 % y que en un 80% es condenada por los encuestados. En el caso de la ministra de educación, por no resolver lo relativo al petitorio de los estudiantes universitarios, que exigen un mayor presupuesto para educación.

Duque, al no contar con una mayoría parlamentaria su favor, debe gobernar en base a resquicio legales y lo que le pueda permitir la Constitución, o sea debe gobernar por decretos, como suelen hacer los dictadores. Ahora, negociar y buscar alianzas se torna en una nebulosa, que le impide a Duque ejercer una buena gobernabilidad, más difícil aún, con un mandatario que carece de manejo político efectivo y es un incompetente en diversas materias, además de las que están relacionadas con el manejo del Ejecutivo.

De allí, que frente a un gobierno mediocre, o sea, más de lo mismo, su electorado comienza a manifestar su descontento y a tomar distancia de sus gestión presidencial, más aún, cuando se trata de resolver los problemas más acuciantes que vive Colombia en materia económico social, corrupción, asesinatos de dirigentes sociales y sindicales, inmigración y violación sistemática de los derechos humanos, de parte de personajes ligados al aparato del Estado, la policía y las fuerzas armadas, que no son otra cosa, que los guardianes del poder del dinero y el crimen organizado.
En consecuencia, las encuestas aparecidas recientemente reflejan una desconfianza gradual hacia el nuevo Ejecutivo, en donde el ciudadano de pie exige una lucha real y efectiva en contra de la corrupción institucionalizada, como una de las cuestiones más sensibles para los colombianos. Ahora, un gobierno que no cuenta con un programa claro de gobierno, para combatir la corrupción, comienza a transitar por las aguas nauseabundas y turbulentas, de un gobierno que puede colapsar en el corto plazo.

O Duque ante el descontento y la efervescencia de una creciente movilización social, por mejores condiciones de vida gobierna para las grandes las grandes mayorías del país, o cual perfecta marioneta, permite ser instrumentalizado en función de los intereses de la oligarquía colombiana, la derecha reaccionaria y golpista y los corruptos, sobre la cual se sostiene el poder político y económico colombiano.

Para saber si el “estado profundo” colombiano y el presidente Duque, serán capaces de avanzar y resolver las mayores preocupaciones de los colombianos, en materias como la corrupción, pago de impuestos, inseguridad ciudadana, los pésimos servicios de salud, desempleo, educación, costo de la vida, acuerdos de paz y sus consecuencias, conflicto armado, que aún perdura, es el gran desafió de una elite política altamente cuestionada por la ciudadanía y que no es extraño que caigan en las encuestas.

Con una Colombia con 26,9% de pobreza, pobreza extrema del 8% y una pobreza multidimensional del 17% y que cuenta con un bajo logro educativo de un 43,4%, un rezago escolar del 29,3%, todos problemas de larga data, en un país que ha sido gobernado por grupos políticos de centro derecha, que, desde el punto de vista práctico, reflejan no tener ningún interés por resolver los problemas de las grandes de las mayorías del país.

Además, hay que tener en cuenta, que Colombia es un país subdesarrollado que cuenta con un 10% de desempleo, según cifras oficiales, un desempleo informal del 46,8%, un 72,7% de los colombianos no tiene un trabajo formal, además de un desempleo de larga duración del 12%.
Ahora de acuerdo a informaciones procedente de la prensa colombiana y sin que haya un estudio exhaustivo al respecto, hay alrededor de 5 millones de colombianos que emigraron a Venezuela, por diversas razones, de los cuales y producto de la crisis venezolana, solo han regresado al país, un poco más de 300 mil personas.

Concluyendo, según las empresas encuestadoras, nunca se había registrado en el país un nivel tan bajo de apoyo, hacia un presidente en los primeros días de su mandato. Las encuestas, además, destacan la caída de popularidad en las consultas, del ex narco presidente Álvaro Uribe, el que despliega todos los esfuerzos pertinentes, para manejar bien, a su perfecta marioneta presidencial.
(*) Analista Político y Comunicador Social
Fuente: http://www.clarindecolombia.info

miércoles, 26 de septiembre de 2018

Colombia: Las trampas del sistema para impedir el combate a la corrupción


Por Tony López R.:
El pasado domingo 26 de agosto, se celebró en Colombia un plebiscito, con el fin de someter a la aprobación del soberano, siete proyectos de leyes contra la corrupción y que estas fuera más “democráticas” y sin vicios.  A favor del sí votaron 11 millones, 604 566 de electores, de un padrón  de 36, 783,940  millones según la registraduría  y perdieron porque no alcanzo los 12 millones 140 mil votos  que requerían para llegar al 33 por ciento del padrón electoral, esa propuesta del 33 por ciento fue la que aprobó el Congreso de la República, para validar la votación.

Tal como señalé en el párrafo anterior,  la metodología a implementar  fue propuesta y apoyada por el Congreso. Quiere decir que es allí  donde se organizó la trampa, o “mico” como suelen llamarle los colombianos cuando a un proyecto de ley, le introducen un párrafo,  o buscan una fórmula  para impedir que se apruebe cualquier medida,  ley o leyes  porque va en contra de sus intereses económicos o del sistema. 
Se aprobó y estableció, que para que  el SÍ ganara debía obtener 12 millones 140 mil votos, que representa el 33 por ciento del padrón electoral de los inscripto o en edad de votar, una muy difícil meta, los políticos, académicos, periodistas y pueblo en general saben que del 100 por ciento del padrón electoral no se cumple, siempre tendrá la segura  ausencia de un 46 a 53 por ciento a las urnas que históricamente se contabiliza en Colombia, por lo que  resulta prácticamente imposible lograr ese 33 por ciento que exigían  cumplir. 

Esto quiere decir que nunca más de  16 a 20 millones de electores acuden a las urnas  y ese, con absoluta honestidad debía ser el padrón sobre el cual debían haber fijado el por ciento que aprobara o no la propuesta anticorrupción o de lo contrario que ganará el plebiscito la opción que más voto recibiera entre  el SI y el NO, como se hizo cuando sometieron a plebiscito  el apoyo o no a los Acuerdos de Paz en octubre del 2016, pero en aquel momento las encuesta aseguraban que el No sería el ganador y era lo que le interesaba a la oligarquía enemiga de la paz.

El ejemplo más claro lo tienen en estas últimas elecciones, mientras que Duque logró  10,362,080  y la llamada oposición de izquierda obtuvo 8,034,080, sumado a los votos en blanco, y los nulos, alcanzaron más de 1 millón 200 mil sufragio, resultan 9,234,080 y  acudieron 19,493,497 electores y eso quiere decir que  17, 290,443 ciudadano no acudieron a las urnas, por las razones que estas sean, no le interesa o no cree en las elecciones, porque en el fondo  se siente frustrados, lo cual indica que a dos meses de dichas elecciones, es muy difícil que se modifique la conducta de los abstencionistas y ello quiere decir que el padrón real debió ser sobre los votantes reales, o sea los más, menos 20 millones de electores. Entonces sí el triunfo del voto por el SI hubiera sido arrollador, nunca en Colombia, una votación favorable alcanzó semejante aprobación. 

El primer elemento a tomar en cuenta, matemáticamente hablando, en estas elecciones quedó demostrado que de los 19,493,497 que emitieron su voto a favor de Duque 10,362,080  y la llamada oposición de izquierda obtuvo 8,034,080, sumado a los votos en blanco, y los nulos, alcanzaron más de 1 millón 200 mil sufragio, resultan 9,234,080 lo cual demuestra una polarización de la población colombiana que votó.

El segundo elemento,  si tomamos en cuenta que de los 36, 783,940 millones en edad de votar, lo hicieron 19, 493,497 electores, quiere decir que 17, 290,443 ciudadano, por las razones que estas sean, no le interesa o no cree en las elecciones, porque en el fondo no se sienten representados ni favorecidos. Ello sumado a los 9, 234,080 votantes, eleva la negatividad de estos electores con el elegido Duque a 26, 524,523. Aunque esto es frías matemáticas, también cuenta en la política y quiere decir que Duque preside un país con casi 27 millones de electores en contra y una importante división en el país.

¿Porque con 11 millones 604 566 votos a favor del SI contra la corrupción  el pueblo perdió?.  Cuando constituye una cifra record de votos a favor de un tema tan importante para la sociedad colombiana,  de todos es sabido que la oligarquía de este país andino está corrupta y vinculada a los más sucios y espurios negocios,  para muestra un botón, el actual ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, está bajo investigación por sus vínculos en el escándalo de  los Paper de Panamá y el ex presidente Juan Manuel Santos está sindicado de haber obtenido dinero ilícito de la empresa brasilera Odelbrech, por solo citar dos sobresalientes ejemplos. Lo más interesante, no pasa nada, la impunidad impera en Colombia bajo la sombrilla de autoproclamarse  un país democrático. 

Periodista, politólogo y analista internacional.
jorgarcia726@gmail.com

sábado, 22 de septiembre de 2018

Con Falsos Positivos y Noticias falsas Duque duplica su ataque a Venezuela


Por Rolando Prudencio Briancon:
Son dos datos los que confirman que Duque conspirará por doble partida para preparar la intervención a Venezuela.

Por un lado, Colombia ha sido el único país de los trece del Grupo de Lima que ha rechazado suscribir un documento en el que los otros doce han manifestado que se oponen a la intervención a Venezuela; y menos el derrocamiento del gobierno del presidente Maduro. Pero además por otro lado, Duque acaba de acusar de un incidente fronterizo incriminando al gobierno venezolano en haber violado la soberanía colombiana, por la incursión de 40 miembros de la Guardia Nacional Bolivariana a territorio colombiano, procediendo a la detención arbitraria de tres ciudadanos colombianos el en municipio fronterizo de Vichada, según un comunicado emitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, que envió una nota de protesta reclamando por la reiteración de este tipo de acciones violatorias de la soberanía nacional.

Colombia debe ser el país donde sus gobiernos son pioneros en la práctica de las Noticias Falsas, por cuanto es el Ejército colombiano el que ha implementado desde la década de los 90  la figura de los Falsos Positivos, que vendría a ser un correlato conceptual de lo que contemporáneamente conocemos como Noticias Falsas; con la diferencia que en Colombia se ha implementado dentro el Plan Colombia, el mismo que viene a ser en el vox populi como una verdadera Guerra Falsa a la lucha contra  el Narcotráfico.

Es en ese sentido que no es para nada ningún dato alarmista el hecho que Iván Duque haya estado días antes de su posesión visitando Washington para tratar asuntos que hacen a las seguridad de Colombia, relacionado al narcotráfico, el cual no es sino la coartada intervencionista en esta “batalla” que los EE.UU., se ha valido para el control de la región, y que más ha tenido que ver con el consolidación de su hegemonía en Latinoamérica, que con una lucha efectiva contra el Narcotráfico.

El caso que mejor ejemplifica esta lógica que ha implementado los EE.UU., ha sido el caso de los Irán Contras, en el que el narcotráfico sirvió para compra de armas destinadas al derrocamiento del gobierno del Ayatola Homeini, allá en la década de los 80, durante el gobierno de Daniel Ortega, y que fue denunciada por el ex agente de la DEA: Michael Levine.

Colombia está quedándose aislada de los países Latinoamericanos, y que incluso los del Grupo de Lima, consideran una obscena obediencia a Washington pedir a intervención y/o Golpe contra la patria del Libertador Bolívar, y por esa rastrea razón hacia Washington Duque ha duplicado su apuesta contra Venezuela. 

 prudenprusiano@gmail.com

miércoles, 6 de junio de 2018

Votar por la paz es distinto Votar en blanco por Uribe-Duque


Por Manuel Humberto Restrepo Domínguez:
Próxima Guerra Vs Defensa de la Vida con dignidad
Uribe-Duque, representan la propuesta de la guerra y de la muerte y votar por ellos la garantiza y profundiza y ese no puede ser el destino esperado, que vuelva a entregar incalculables cuentas de muerte, inhumanidad y riqueza colectiva invertidas por el odio y la sed de poder, que no descansará hasta imponer una vida de sumisión, el autoritarismo y el fin de la democracia. Votar en blanco es votar por esa guerra, quitarle oportunidades a la paz y a los derechos. Votar por la paz, solo se hace votando por el candidato que la encarna. Cuando se invoca un voto en blanco por principios, no es lejano comparar la situación con León María Lozano, el Cóndor, líder de la época de violencia, que mataba y mandaba a matar liberales, descuartizarlos y tirarlos al rio, por fidelidad a unos principios.

No hay sueño de futuro, ni bienes materiales para cumplirlos, porque la guerra es la medula del régimen Uribe-Duque y es de largo aliento, sigue el espíritu nazi. Prepara juventudes como lo hicieron en las 38 escuelas de elite para formar varones y en las escuelas de novias de la liga nacional socialista de mujeres para admirar a Hitler, ser genéticamente impecables y profesionales en las faenas de la casa y sobre aprender a no desobedecer a los guerreros.

Ojala en la próxima guerra que nos ofrece el régimen Uribe-Duque, los votos en blanco encuentren justificación, cuando encuentren que los soldados sean los hijos de las elites, que cambiarían las universidades por un camuflado y fusiles, granadas y cambuches de verdad; que los oficiales fueran los jóvenes de clase media que rápido aprenderían a escuchar el estruendo de la muerte y a permanecer la noche en vigilia y; que los generales fueran los hijos de los campesinos que no tuvieron tierra para cultivar, ni universidad para estudiar. Así habría menos sufrimiento y se podrá esperar una tragedia menos cruel y despiadada y sobretodo más breve y más romántica, en la que los mutilados solo pierdan por un momento la esperanza pero nunca sus piernas ni sus brazos y que las fosas que tengan que hacer sea para enterrar desechos y excrementos, nunca cuerpos humanos y; que si aparecen el mosco marrano o el anopheles de la malaria, no los ataquen. Ojala que ni en juego haya más barbarie Uribe-Duque, pero seguro es demasiado, es algo impensable para usted(es).
      
Los votos son para defender la vida con dignidad, votar blanco cuenta para el Reich

El presente y el futuro de la democracia se construyen con demócratas esperanzados en forjar las condiciones materiales y simbólicas que liberen del temor y la miseria y permitan disfrutar las libertades y derechos conquistados, sin miedo, discriminación, ni ciudadanías de primera y de segunda y sin persecución por pensar de otra manera. Ese es el espíritu de unidad que convoca con urgencia a sellar con votos una alianza nacional por la defensa de la vida, la paz y los derechos, que detenga la reinstalación del proyecto Uribe-Duque, de profundas coincidencias con principios y prácticas del espíritu nazi, carente de sentido de humanidad y para el que la muerte vale más que la vida. El único y real objetivo del programa Uribe-Duque, es consolidar definitivamente un reino de horror que en su intermedio tendrá a los Uribes hijos, Londoños, Ordoñez, Valencias, Morales.

Aun en los momentos que el nazismo prometía someter a la Europa entera hubo alianzas que parecían imposibles para derrotarlo y hoy en Colombia ocurre lo mismo. El reto es remover obstáculos, más ideológicos y de prejuicios que reales, quitar inamovibles, trabajar por sueños y sumar, juntar jóvenes, mujeres, indígenas, afro, campesinos, inconformes, intelectuales, ecologistas, universitarios, LGTB, para vencer al miedo fabricado con engaño que invita a dudar o claudicar. Cada voto multiplica por un nuevo humanismo, con ética, política y para poner por encima el valor de la vida sobre la muerte.

Los votos en defensa de la vida y la dignidad no son votos en blanco. El blanco suma por la instalación del régimen del terror de Uribe-Duque. “La diferencia entre votar por el cambio y votar en blanco es la misma que separa la inteligencia de la estupidez”, porque el blanco es inútil, oscuro y no aporta para defender la democracia, y en cambio afirma una maniobra sucia que merece desprecio[1]. El voto en blanco aunque excuse una debilidad individual u oculte miedos, no impide que los beneficiados Uribe-Duque, ajusten cuentas primero con críticos y opositores y después con ellos, porque para los nazis los débiles también son enemigos a exterminar, así lo hicieron antes, así lo harán ahora, así lo harán después. Hay suficientes lecciones respecto que los votos de las derechas son fijos, de doctrina, de fidelidad, se distribuyeron entre liberales y conservadores (en acomodaciones de fragmentos temporales como cambio radical, cristianos, unidad nacional, centro democrático) que resultan ser variaciones sobre lo mismo y se deben a la obediencia al partido o la iglesia por lo que llaman cuestión de principios de respeto a los jefes, esos si siempre unidos en el único propósito de defender lo suyo y mantener el control del estado, que es su negocio.

 Las cuentas de los votos Uribe-Duque llegaron a su límite máximo y como un karma son similares a las del número de víctimas que ellos mismos han producido. Pareciera que de cada víctima sacan un voto de sus dolientes olvidados, seducidos con pasiones que reviven el odio. Los otros votos, sumados son más y tienen la urgencia de impedir que la democracia llegue a su fin y recomience el régimen del horror, en el que no habrá cupo posible para el futuro de ninguna otra opción política, hasta el final de este siglo que apenas comenzó, así sería para movimientos y partidos democráticos (verde, visionarios, seguidores de fajardo, polo democrático, progresistas, liberales independientes), y organizaciones sociales que quedarían en espera para el siglo XXII. Con Uribe-Duque, lo que no es suyo sobra, menos los votos en blanco que esperan con paciencia y alientan con engaños.

Es claro que dejar conducir los votos de la esperanza hacia el voto en blanco o pretender justificarlo por disgusto personal o contrariedades subjetivas, afecta y diluye la responsabilidad política de este único e irrepetible momento histórico, que sí se malgasta no se podrá repetir. O es ahora o la juventud de los jóvenes será inútil y la vejez de los viejos tendrá un triste final de derrota de sus conquistas alcanzadas por la Colombia nueva, libre, soberana, equitativa y con justicia social esperada. Es momento de urgencia y clamor para sanar heridas, aclarar zonas grises, cerrar diferencias y avanzar imparables entre matices, diferencias y partes para completar.

P.D. Clamor Nacional. “Prefiero votar la paz y equivocarme que votar por la guerra y acertar”. Mockus.
mrestrepo33@hotmail.com