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viernes, 28 de agosto de 2020

Crisis y crímenes de Colombia y asesinatos contra los colombianos



Por Diego Olivera Evia:
"Que cada 72 horas maten a una persona indígena en Colombia solo se puede llamar genocidio".
Organizaciones sociales alertan una y otra vez sobre la crisis de inseguridad que esta población sufre en el país y que, según denuncian, incluso se agravó tras la firma de los Acuerdos de Paz en 2016 que llevaron a la desmovilización de las FARC.

Pero de los 115 pueblos indígenas existentes en Colombia (1.905.000 personas según el Censo 2018, 4,4% de la población total) son quienes viven en el departamento del Cauca los que enfrentan aún mayor peligro.


  •  “Los paramilitares controlan todo”: el miedo en Tierralta, la ciudad donde asesinaron a una mujer frente a sus hijos.
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Parte de su población, especialmente en el norte, se resiste a que distintos grupos armados utilicen sus territorios para el cultivo y distribución de droga, la raíz de una economía ilícita presente en la región durante décadas.

Y las consecuencias de esta disputa suelen ser dramáticas.
¿Qué grupos armados están presentes?
El Cauca vive sumido en una espiral de violencia por la presencia de grupos armados, disidencias de las FARC, paramilitares y bandas de narcotraficantes en un departamento fuertemente militarizado y con varias bases del ejército instaladas.
La Defensoría del Pueblo, que desde enero de 2018 emitió una decena de alertas tempranas sobre la situación de riesgo en el norte del Cauca, alertó en octubre sobre "el rearme y fortalecimiento de los actores ilegales emergentes, que a la fecha al parecer se encuentran en una fase de expansión y consolidación".
Como recuerda Arias de la ONIC, "históricamente, la región fue controlada por el frente sexto y la columna móvil Jacobo Arenas de las FARC", considerados el brazo armado del bloque occidental de las antiguas guerrillas.

Cauca es un departamento con una histórica presencia de guerrillas.
Tras el proceso de paz, sin embargo, grupos de disidentes planearon cómo retomar el control de la zona y regresaron "en una actitud más criminal y combativa", según el dirigente.
Entre las columnas de disidencias presentes en la actualidad destacan las conocidas como Dagoberto Ramos y Jaime Martínez, si bien también hay presencia de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y grupos del Ejército Popular de Liberación (EPL) como Los Pelusas.

El controversial bombardeo en que el Ejército de Colombia mató a al menos 7 menores y que le costó el cargo al ministro de Defensa
Luis Fernando Arias, consejero mayor de la ONIC, también cree que la presencia militar "profundizará el conflicto, y la población es la que quedará en el medio de la confrontación armada". Por eso cree que para solucionar de raíz el problema, es necesaria una inversión social del Estado de manera integral que permita realmente a los indígenas abandonar los cultivos de uso ilícito a favor de otro tipo de proyectos que garanticen su sostenibilidad económica.

Miguel Ceballos, alto comisionado para la paz y nombrado por el presidente Duque para liderar un plan de acción social para el Cauca tras los últimos asesinatos, anunció una inversión cercana a los US$390 millones para subvencionar proyectos y procesos de emprendimiento, construir infraestructuras y mejorar la cobertura sanitaria y educativa en la región.




La Pandemia sigue cobrando vídas por el Covid-19
El nuevo coronavirus sigue cobrándose vidas, pese a las medidas sin precedentes tomadas en todo el mundo para detener la pandemia, que según el jefe de la ONU implica la peor crisis que vive la humanidad desde la Segunda Guerra Mundial. En ese contexto, el presidente Donald Trump pidió el martes a los estadounidenses estar "listos para los muy difíciles días que nos esperan", y agregó que las próximas "serán dos semanas muy, muy dolorosas".

Las muertes en Estados Unidos por el Covid-, cifra que se duplicó en tres días, de acuerdo con el recuento que realiza la Universidad Johns Hopkins.Más de la mitad de la población del mundo se encuentra bajo algún tipo de confinamiento mientras los países buscan desesperadamente detener el avance del virus que ya infectó a más de 840.000 personas en el mundo desde que se desató en diciembre en China.

Pero el confinamiento es difícil de cumplir en numerosos países, en especial en África y América Latina, donde millones de personas viven gracias a una economía sumergida y residen en lugares super poblados. El virus ya dejó asimismo más de 40.000 muertos, la mitad de ellos en Italia y en España, pero el número de fallecidos no deja de crecer.

Con esta aceleración, el balance diario en de Estados Unidos se acercó al nivel de Italia y España, mientras que el pico de la pandemia, que se avecina en esas dos naciones europeas, todavía no se avizora en Norteamérica. Estados Unidos registraba unos 189.000 contagios, una cifra que se duplicó en apenas cinco días.

Integrantes del equipo especial de lucha contra la pandemia montado por el gobierno de Trump difundieron un sombrío pronóstico de entre 100.000 y 240.000 muertes en el país en los próximos meses, si se respetan las restricciones actuales. Si no se tomara ninguna medida, dijeron, los decesos se situarían entre 1,5 y 2,2 millones.

La extraordinaria perturbación económica y política que provoca el virus presenta un peligro real para la relativa paz que el mundo ha visto en las últimas décadas, dijo el martes el secretario general de la ONU, Antonio Gutiérrez, que consideró que la pandemia es la peor crisis global desde la Segunda Guerra Mundial.
"Se trata de una combinación, por un lado, de una enfermedad que es una amenaza para todos en el mundo, y en segundo lugar, porque tiene un impacto económico que traerá una recesión sin precedentes en el pasado reciente", dijo Gutiérrez, para quien "la humanidad está en juego".

"La combinación de esos dos factores y el riesgo de que contribuya a una creciente inestabilidad, una creciente violencia y un creciente conflicto son las cosas que nos hacen creer que esta es, de hecho, la más retadora de las crisis que hemos enfrentado desde la Segunda Guerra Mundial", explicó. Los ministros de Finanzas y gobernadores de los bancos centrales del G20, que se reunieron el martes por teleconferencia, prometieron ayudar a los países más pobres a soportar el fardo de su deuda y a asistir a los mercados emergentes.

La semana pasada, los líderes del este grupo de países más ricos y economía emergentes había dicho que inyectarían 5 billones de dólares en la economía global para disipar los temores de una recesión. En Wuhan, la ciudad en la que se originó la pandemia, las medidas de confinamiento se iban levantando progresivamente, y los primeros pasos al aire libre de sus habitantes son para homenajear a los muertos. Mientras, la cantidad de cremaciones y urnas funerarias hace pensar a numerosos expertos que el total de fallecidos en China es mucho mayor que el dato oficial difundido.

En otros países se espera con ansiedad el pico de la enfermedad, a partir del cual comenzará un proceso de reversión de la actual saturación de los servicios de salud.

En América Latina, donde se han registrado 348 muertes y poco menos de 19.000 infectados y más de 500 muertos, varios países anunciaron una prolongación de las medidas, en un intento de evitar el colapso de sus sistemas sanitarios.
(*) Periodista, Historiador y Analista Internacional
diegojolivera@gmail.com


miércoles, 20 de mayo de 2020

En plena peste Covid19, la violencia neoparamilitar y militar acorrala al Departamento del Cauca.



Por Horacio Duque:
El histórico departamento del Cauca (Popayán), al Sur occidente de Colombia, con 1 millón 3 mil habitantes y 42 municipios, es hoy un campo de muerte y violencia generalizada, consecuencia del fracaso absoluto de los Acuerdos de paz que firmo el Estado durante el gobierno neoliberal de Juan Manuel Santos con un sector de las Farc en plan de conciliación y subordinación a las elites oligárquicas que controlan las palancas estratégicas del poder político nacional.


Características del Cauca.
Este departamento es un importante productor de marihuana, de hoja de coca, centro minero desde la colonia y punto estratégico sobre la cuenca del pacifico.
Dominar y manipular el corredor Pacífico caucano es clave en materia geopolítica, dada la biodiversidad, los grandes caudales de agua, los páramos, la existencia de 50 mil hectáreas en trámite de concesión minera, con minerales de oro, platino y cobre, donde 17 empresas multinacionales mineras africanas, canadienses estadounidenses, alemanas y colombianas, codician su explotación.

La existencia de potencial hidroeléctrico y la intención de grupos de poder para activarlo, así como el proyectado Puerto de Timbiquí, con facilidad para el acceso de buques de gran calado, hace pensar que detrás de los negocios de la coca hay pretensiones mucho más suculentas, por lo que el papel de la explotación de la coca es la de crear condiciones logísticas, rutas, caminos, deforestación y desarraigo de población para facilitar la implementación de los megaproyectos previstos.

Factores históricos de la violencia caucana y de su persistencia.
No obstante que Colombia supuestamente adelanta una ruta de implementación de unos pactos de paz, la violencia politica no cede y en la actual coyuntura generada por la peste del coronavirus se ha incrementado la misma en los ámbitos sociales y politicos, con territorios muy caracterizados como el Cauca, Bajo Cauca Antioqueño, Sur de Cordoba, Bajo Atrato, Tumaco y el Occidente de Antioquia que colinda con el Eje Bananero de Uraba en manos de las bandas neoparamilitares del Aleman en alianza con los urabeños.
El Defensor Negret ha emitido, al menos, diez Alertas con respecto al riesgo en un departamento como el Cauca donde la inversión social no llega y cuyo territorio sufre la disputa por el control de parte de las Organizaciones sucesoras del neoparamilitarismo.

En el Cauca hay una situación que tiene dos elementos. Uno de carácter estructural, consistente en las condiciones históricas e identitarias del departamento como lo es su geografía quebrada, con accesos recónditos al Océano Pacífico a través de los ríos Naya y Micay, la dificultad de intercomunicar a los poblados más alejados, la ausencia de condiciones para construir cadenas de suministro a los territorios con mayor vocación agraria por los altos costos logísticos. Sumele, el abandono histórico del Estado determinado por lo anterior, y el uso estructural de las vías de hecho para hacer frente a las carencias de la población.

Neoparamilitarismo aliado con el Estado y Fuerzas Armadas.
Los urabeños-AGC, las Aguilas Negras, Caparrapos, narcos mexicanos, la Oficina de Envigado en alianza con sectores de las Fuerzas Militares y Policiales, han aprovechado el aislamiento preventivo decretado en distintos niveles para desplegar su presencia, confrontar a sus rivales de las guerrillas agrarias y actuar de forma violenta contra los indígenas, campesinos, afros y población trabajadora o desempleada.

Las Organizaciones herederas del paramilitarismo articuladas por los urabeños hacen presencia y actúan, de forma que se han fortalecido con el negocio del narcotráfico, la minería ilegal y la corrupción imperante en la Gobernación, las entidades nacionales y las 42 alcaldías municipales.

El terror de la violencia.
Cauca resulta ser hoy el departamento comparativamente más afectado por las disputas armadas y por la victimización de su población, especialmente en áreas rurales, golpeando directamente a comunidades campesinas, indígenas, afros y a ex integrantes de las FARC en traumático proceso de reincorporación.

Cifras de asesinados.
En el Departamento del Cauca han sido asesinadas en los últimos meses 215 personas (12% mujeres y 88% hombres), líderes sociales, defensoras de Derechos Humanos y familiares, lo que representa el 23,57% del total de homicidios de esta naturaleza cometidos en el país.

103 de las personas asesinadas eran indígenas, más otra vinculada al PNIS, 23 eran afrodescendientes más dos afros vinculados al PNIS, 15 campesinos, 20 campesinos-comunales; 7 campesinos-comunales vinculados al PNIS y 14 campesinos-PNIS, 16 dirigentes cívicos, dos comunales, 8 sindicalistas y 5 víctimas del conflicto armado. Solamente 27 de estas personas formaban parte de organizaciones urbanas, lo que significa que el 86,51% de los homicidios están ligados a conflictos por la tierra, al territorio y a los recursos naturales. 

Asesinato de ex militantes de las Farc.
En el departamento han sido asesinados 36 excombatientes del Partido FARC, lo que representa un 16,98% de los asesinatos cometidos contra estas personas a nivel nacional.

Violencia en el gobierno fascista de Duque.
Desde la posesión de Iván Duque el 7 de agosto del 2018, han sido asesinadas en el departamento del Cauca 149 personas líderes sociales, defensoras de Derechos Humanos y familiares, casi el 30% del nivel nacional.
En este período, 26 excombatientes firmantes del Acuerdo de Paz y 3 de sus familiares han sido asesinados en el Cauca.

Desde la posesión de Iván Duque se presentaron homicidios contra personas líderes sociales, defensoras de Derechos Humanos y familiares en 26 municipios del departamento. La mayor frecuencia de estos hechos se ubica en Caloto, Toribío, Corinto, Suárez y El Tambo. Precisamente, este último municipio y en Mercaderes es donde se han presentado la mitad de los asesinatos durante la pandemia del covid-19.

Violencia con pandemia.
En la actual cuarentena a causa del covid-19, 25 personas líderes sociales, defensoras de derechos Humanos y familiares han sido asesinadas en el Cauca.

En términos geográficos, esto significa que desde la firma del Acuerdo de Paz entre el gobierno Nacional y las FARC EP hasta la fecha, se han ejecutado asesinatos en 38 de los 42 municipios del Departamento del Cauca contra personas líderes sociales, defensoras de Derechos Humanos y familiares, lo que representa un 88,09% del departamento con crímenes de esta naturaleza. Igualmente, en 21 de los municipios que forman parte del PDET Alto Patía Norte del Cauca se presentaron 176 homicidios contra personas líderes sociales, defensoras de Derechos Humanos y familiares.

Indolencia gubernamental.
Para empeorar este cuadro de terror, el gobierno nacional en cabeza del Ministerio del Interior carece de una política y de una actuación capaz de lograr las soluciones requeridas de distinto orden.
Las investigaciones judiciales de la Fiscalía y la policía judicial no esclarecen ni logran judicializar la mayoría de las graves violaciones sucedidas dejando todo en la más espantosa impunidad. Además, hay responsabilidad del FUDRA No 4 y del Batallón de Alta Montaña José Hilario López No 4 en amenazas, intimidaciones y señalamientos contra campesinos, afros, indígenas y líderes sociales.

La mayoría de los homicidios se concentran en regiones del Departamento con altos niveles de militarización, donde desde el 1 de enero de 2017 se adelanta el “Plan Victoria por la consolidación y estabilización de las regiones”.

Exterminio de líderes en la impunidad.
En cuanto a los presuntos responsables de los asesinatos, la mayoría de los casos permanece indeterminada tanto en lo relacionado con la autoría material como intelectual. En lo referente a indicios, cerca de la tercera parte se atribuye a grupos paramilitares. En lo referente a las amenazas, casi todos utilizan siglas de organizaciones sucesoras del paramilitarismo como el Clan del Golfo, Águilas Negras, AUC, entre otras. En algunos casos, se presume la autoría a las disidencias de las viejas Farc y del ELN.

En trece casos de homicidios se afirma que han ocurrido bajo la competencia de integrantes del Ejército Nacional y la Policía Nacional en desarrollo del uso desmedido de la fuerza o en contextos de protesta social.

Masacres.
Durante el 2020 se han presentado 6 masacres en los Municipios de Piamonte, Argelia, El Tambo, Buenos aires y Mercaderes.

Amenazas.
Desde la firma del Acuerdo de Paz en noviembre del 2016 se han presentado amenazas en 31 de los 42 municipios del Departamento del Cauca, ya sea como amenazas individuales, colectivas, directas o indirectas, mediante panfletos, llamadas o mensajes. En 2020 han ocurrido 59 hechos de amenaza contra líderes sociales, defensoras de Derechos Humanos y familiares en el Cauca. Las intimidaciones se han ejecutado contra voceros campesinos, indígenas y afro descendientes.

Desplazamiento forzado.
Se han denunciado durante 2020, hechos de desplazamiento forzado, individuales y colectivos, en los Municipios de El Tambo, Timbio, Argelia, Guapi, Morales, Suarez, Buenos Aires y López de Micay.
Esta el desplazamiento forzado de 123 familias de las Veredas La Hacienda-La Paz, La Palma-Pambillal y San Antonio Medio y Bajo, quienes llegaron al Corregimiento el Plateado, en el Municipio de Argelia.

En abril, en medio de la pandemia, cerca de 290 personas han sido desplazadas de manera forzada de los corregimientos de San Juan de Micay y Huisitó, del Municipio del Tambo, aunque la comunidad afirma que fueron 150 personas más, desplazadas de Betania, Nayita y Sabaletas.

Represión a la protesta social.
No obstante, lo pactado con el “Protocolo para la coordinación de acciones y garantías a la protesta pacífica”, incluido en la Resolución 1190 de 2018, a la fecha no se implementa su contenido, particularmente en lo que respecta al papel de la fuerza pública, a las instancias de coordinación, a las misiones de verificación y a los enfoques y principios.

En desarrollo de las movilizaciones de protesta de la Minga Social Suroccidente, el Paro Universitarios, el Paro Nacional, las Jornadas de Liberación de la Madre Tierra y los procesos de resistencia por la erradicación forzada de cultivos de uso ilícito y acciones de exigencia de ayudas humanitarias de emergencia en el marco de la Pandemia del Covid-19, las fuerzas mixtas de la Policía Nacional, el ESMAD y el ejército han procedido con fuerza sin control y utilizado artefactos no convencionales o armas letales, dejando personas heridas, con lesiones contundentes, así como montajes judiciales, infiltraciones y sabotajes, estigmatización, señalamiento y persecución, por parte de mandos de la fuerza pública.

Parapolitica caucana.
Hay que anotar que el ex senador uribista Juan José Chaux, condenado por Parapolítica, en detención domiciliaria, socio de HH, jefe del Bloque Calima, sigue muy activo en Popayán en sus peligrosas acciones contra el movimiento social caucano.

Los derechos de las víctimas.
Casi 400 mil víctimas de la violencia en el Cauca son afectadas en sus derechos de acuerdo con lo dispuesto en la Ley 1448. No se hacen las reparaciones, no se pagan las indemnizaciones, se niega su derecho a la salud y a la vivienda.

La restitución de tierras está prácticamente paralizada en el Cauca debido a la violencia contra los líderes que reclaman sus derechos.
Con el panorama descrito y ante la incapacidad del gobierno no que más recurso que acudir a instancias internacionales para que desplieguen una acción humanitaria en esta región.

horacio.duque.giraldo2019@outlook.com

miércoles, 10 de abril de 2019

Quién mató a Deiner Ceferino Yunda Camayo

Por Octavio Quintero:


“La Fuerza Pública (SIC) debe garantizar la movilidad…”, dice la ministra del Interior al responder sobre la muerte del indígena en Cajibío. O sea que, si para el caso hay que matar más indígenas, de malas...

Los cotidianos informativos en TV generados en Bogotá, con nombres propios: Caracol, RCN y Canal 1 (CM&), que copan la mayor sintonía nacional, decidieron pasar a segundo plano el grave problema al sur del país, con muerto y heridos a bordo en las últimas horas, obviamente del lado de la Minga. Otra cosa hubiera sido si el muerto y los heridos hubieran sido del lado de los “héroes de la Patria”, liderados en estos casos por el SMAD.


Toda comparación es odiosa, y ésta más: cuando se dio la desgraciada explosión en el resguardo indígena de Dagua, Valle del Cauca (el 21 de marzo), casi al instante saltaron a las pantallas el ministro de Defensa y el fiscal general mistificando la idea de que el sitio del siniestro era una guarida de indígenas terroristas. Ahora, ¿alguien ha visto en los medios al ministro Botero o al fiscal NHM anunciando siquiera una mínima investigación sobre el indígena muerto y los heridos en los choques con el SMAD del martes 02 de abril en Cajibío, departamento del Cauca?

No, en este caso, los reflectores de los medios mencionados voltearon nuevamente a la frontera con Venezuela. Caracol, por ejemplo, en la emisión central de ayer martes (7:00 de la noche), arrancó con tres o cuatro informaciones sobre Venezuela (unos 10 minutos) antes de referirse al conflicto de la Minga en el Cauca. Y, como instruidos desde Bogotá, los periodistas in situ reportaban en tono bajo el asunto del indígena muerto y los heridos.

Claro, tenían que preguntarle a la ministra del Interior sobre el asunto: resultaba insoslayable (¿Si por ellos hubiera sido? …). Y Miren lo que respondió: (…) “La Fuerza Pública (SIC) debe garantizar la movilidad…”.
O sea que, si para el caso hay que matar más indígenas, de malas... No podía haber algo más inaudito, se piensa con sentido común.

Pues, sí: más inaudito es la idea que se está gestando entre gremios, empresarios e industriales: demandar a los promotores de la Minga por los daños y perjuicios derivados del bloqueo de la Panamericana. La idea se le propondrá al Gobierno para que parta de ahí la demanda por responsabilidad civil extracontractual.

“Si la iniciativa prospera, se convertirá en un hecho sin precedentes en la historia del país y seguramente podría dividir en dos la historia de la protesta en Colombia en el sentido en que, los paros y movimientos ilegales que generen graves pérdidas a la nación podrían ser, en adelante, demandados por daños y perjuicios”, reveló CM&.

No, pues, la democracia en Colombia daría un salto cuántico. Tan brillante idea pronto podría ser copiada por Francia para resolver el problema de los Chalecos Amarillos; y a Ortega en Nicaragua, tampoco le caería mal y, menos, a Maduro en Venezuela. Y si nos apuramos, también podría ser considerada en los muchos fogones sociales que incendian al mundo entero: ¿Cómo no se nos había ocurrido antes, hacerle pagar a los revoltosos su desafío a la democracia? ¡No!: la Revolución Francesa ha quedado en pañales…

Es que, Colombia, en manos de Duque y cabeza de Uribe, ha tomado definitivamente el liderazgo por la “restauración” de la democracia en Suramérica, como ejemplo para todo el mundo.
Colombia es maravillosa: el presidente Santos nos hizo trizas la Constitución para dejarle al mundo un ejemplo de proceso de paz; y el presidente Duque está haciendo trizas ese proceso como ejemplo al mundo de cómo se puede restituir la democracia, aunque para ello, se tenga que retrasar el reloj de la historia de la paz a la guerra.

A mi particularmente me gustaría que se abriera paso la querella porque toda investigación judicial tiene que llegar al autor intelectual de los hechos… Bueno, al menos eso es lo que enseña la hermenéutica jurídica. Y al establecer el motivo de la Minga, habría que concluir que el responsable del rebote social de los ancestros del Cauca (y de todo el país), es el olvido, también ancestral, en que los ha mantenido el Estado, preocupado más que todo por tener a gusto al sector privado. Esa también pudiera ser otra investigación histórica. Entonces encontraríamos al verdadero culpable de todo: el Estado. ¿No les parece?

Editorial REDGES
oquinterofer@gmail.com

sábado, 1 de julio de 2017

Adiós a las Armas, Se cerraron los contenedores

Por: Manuel Humberto Restrepo Domínguez

Se acabaron los hombres de guerra de la FARC, el Ejército del Pueblo (EP) entró a hacer parte de la historia y 900 caletas con armas adicionales se pudren en las selvas.  Las 7132 armas personales de las FARC, que sostuvieron el alzamiento armado y las acciones cotidianas de la guerra, ahora son inservibles trozos de metal adentro de los contenedores, vigilados por las Naciones Unidas. El proceso del desarme deja a una guerrilla no derrotada, que supo negociar políticamente su salida de la guerra a cambio de encontrar garantías para competir por el poder por la vía electoral.



Cerrados los contenedores, puestos los candados de seguridad y anunciada la noticia, el presidente Santos, -premio nobel de la paz de 2017- en representación de este propósito colectivo centrado en el reconocimiento a las víctimas, expresó que la paz ahora sí es irreversible y que por esta causa le valió la pena haber sido presidente. El  comandante Timoleon, en su última intervención al ejercito del pueblo señaló que termina para ellos el uso de las armas pero que siguen existiendo como un movimiento legal, que no abandona su proyecto ideológico y político.

Las 26 zonas de encuentro de los desarmados, son pequeñas ciudades solidarias, zonas comunes de los afectos y la construcción de culturas de paz, de ciudadanía, de derechos. Son miles de hombres y mujeres que le apuestan a la vida democrática sin armas, que ya abandonaron hace tiempo las preocupaciones de guerra y el adiestramiento para el combate. Los cuerpos se ejercitan en la danza, el teatro, la música, las comunicaciones, el deporte, la edificación de ranchos y caminos, el estudio de la teoría política y la revolución desarmada, ya no hay que prepararse para estar alerta a huir de los bombardeos, ni alistarse para ejecutar las emboscadas.

La gran noticia del día 27 de junio, es el comienza de un momento de posibilidades para ponerle sentido a otro sentido del ser y hacer humano, para promover otras lógicas para vivir sin sobresaltos ni humillaciones la vida cotidiana, sin odios, sin ganas de venganzas, sin autoritarismos. Una vida humana, de humanos capaces de reconocer a los otros hasta ahora rechazados y ser reconocidos por esos otros que los negaban, ahí nace la nueva Colombia que el país espera construir. La mejor noticia da cuenta de un proceso de paz exitoso, sobre todo porque militarmente las fuerzas del estado y de la insurgencia fueron convencidas por las víctimas y los sectores populares de la necesidad de ganarle la batalla a la muerte y tomar distancia de la crueldad y el miedo, de luchar sin armas letales.

La cruda realidad, sin embargo es multidimensional y compleja, por eso no hay que olvidarse del país real, que se debate entre sus sueños de confianza en el estado y del estado que mira con desprecio a sus representados. El país que cree en la inocencia y el de las mafias y clientelelas que lo saquean sin siquiera un poco de vergüenza. Proponer mirar el día de la gran noticia más completo, podría iniciar por enfocar la mirada en una pantalla de múltiples recuadros, anunciando al mismo tiempo partes, pedazos de historias que tomadas al azar podrían mostrar por ejemplo que: en el departamento del Cauca murieron dos policías en una emboscada, es decir, en un acto de guerra ejecutado al parecer por guerrilleros del ELN, grupo insurgente con el que el gobierno adelanta conversaciones en Quito Ecuador.

Los acuerdos parecen no avanzar como lo espera la sociedad, que nota en el presidente a un hombre vacilante que a cambio de optar por consolidar la legitimidad del nobel, prefiere ser aceptado como referente de las elites y posicionarse mejor en la grilla de partida de las elecciones 2018. Las elites venden a través de él una idea sublime de paz hacia afuera y empujan el enredo de la implementación de los acuerdos hacia adentro, porque están dispuestas a hacer, entre sus fragmentadas filas a un lado sus rencillas y juntarse al precio que sea para afirmar su control total del poder, aunque parte del costo sea compartir asuntos con una la ultraderecha que no conoce límites.

En otro recuadro, nueve jóvenes, en su mayoría universitarios procedentes de carreras de derecho, sociología y otras humanidades cursadas en las universidades públicas, son desde cuando fueron detenidos hace tres días, motivo de escarnio, vendetta, especulaciones y estigmatización, tratando de convertirlos en trofeos, en imputados delincuentes, en medio de sesiones casi secretas realizadas en el edificio judicial de palo quemao en el centro de Bogotá. Las organizaciones populares y de defensa de derechos humanos anuncian que este es otro caso mediático de falsos positivos judiciales y el propio fiscal general acompañado del director de la policía los acusa por televisión de haber provocado el acto de terror (explosión de una bomba) en el centro comercial andino en la zona rosa del norte de la ciudad, con saldo de tres muertes y nueve heridos. Episodios similares de este tipo de actuación judicial se repiten constantemente y tienen a decenas de inocentes en las cárceles, a consecuencia del espíritu de guerra del enemigo interno y la seguridad que sigue intacto.

En el tercer recuadro, el orden judicial aparece operando con eficacia ante el exgobernador de la Guajira Kiko Gómez, denunciado y reconocido por sus víctimas como parte activa de la estructura paramilitar y corresponsable de la tragedia humanitaria de miles de niños indígenas muertos por física hambre ante el despojo de sus aguas, saqueo del erario y asalto a sus tradiciones y riquezas colectivas, fue condenado a 40 años de prisión por el asesinato de un concejal opositor a su política.

Otros recuadros perdidos entre repetidos mensajes comerciales, ofertas vacacionales, anuncios de futbol y ciclismo mundial, medallas de oro y episodios novelados de hampones y traquetos, son los anuncios sobre los preparativos de un paro nacional contra las políticas económicas y sociales, los desastres ecológicos por contaminación de aguas residuales de empresas mineras legales e ilegales, nuevas capturas por escándalos de corrupción. Por entre las rendijas de las parrillas únicas de información manipulada se cuelan cifras y hechos sistemáticos y repudiables de violencia intrafamiliar con nuevos feminicidios, largas filas de seres humanos descompuestos por la enfermedad a la espera de una cita médica de urgencias, las esperas para entregar una hoja de vida para un empleo precario y sin garantías, cárceles al 200% de hacinamiento y cientos de rebeldes de las FARC hechos prisioneros en huelga de hambre, con sus labios cosidos en carne viva esperando que el estado cumpla su palabra fijada en los acuerdos y los convierta en civiles con derechos.

El día 27 de junio, en primer plano, es un día especial para la paz de Colombia, se termina el ejército del pueblo, y se inaugura el partido sin armas de las FARC. Hay optimismo para que la paz siente bases sólidas, se incorpore en todos los tejidos de la sociedad y se transformen las instituciones tomadas por el espíritu y lenguaje de la guerra. Hay esperanzas y confianza para salirle al paso a las otros múltiples tipos de violencia de alguna manera relacionados con la desigualdad, el sufrimiento, las carencias y el trauma psicosocial que dejan cinco décadas de guerra en que la muerte tuvo su auge con secuelas de violencia endémica contra las mujeres y los niños, contra excluidos, marginados y opositores. Hay confianza para construir un nuevo humanismo que supere al odio con urgentes acciones de reconciliación por parte del estado del que se espera imparta justicia en los tribunales y promueva justicia social en democracia para impedir que otras guerras empiecen a incubarse. 

mrestrepo33@hotmail.com