martes, 18 de agosto de 2020

La nueva Guerra Fría es contra la vacuna rusa



Por Rolando Prudencio Briancon:

Como diría Carl Von Clausewitz siendo: "La política la continuación de la guerra por otros medios"; creer que después de la caída del bloque soviético en la década de los 90, y su adscripción al capitalismo durante el gobierno de Gorbachov; había terminado la Guerra Fría, era -y sigue siendo- un espejismo, pues se pueden ganar batallas, pero en política siempre se está en guerra.



No hay día que se deja de estar

Es dentro esta lógica que la reacción de recelo, cuando no de descalificación de la presentación de la vacuna rusa Avifavir del oratorio Gamaleya contra el coronavirus, que la actitud de parte del gobierno de los EE.UU., y países como Reino Unido, Alemania y otros, son una prueba más, que aceptar como un triunfo, una victoria contra el Covid-19, que el gobierno ruso haya obtenido la vacuna, se traduce en una olímpica derrota para sus detractores.

Y no me refiero en esos términos, solo por magnificar este lauro de Rusia, sino por cuanto se trata de un logro contra una de las pérfidas tragedias contra la humanidad que se han dado en estos últimos tiempos, después de la Segunda Guerra Mundial; tal como hoy es esta pandemia.

Esa es la razón por la que hoy, y después del anuncio de que las pruebas de la vacuna contra el coronavirus dieron los resultados esperados; y además luego de que el propio presidente Putin dispusiera que la misma sea inoculada a su propia hija, como para generar plena confianza en que sus resultados fuesen eficaces; hoy han arreciado los ataques contra la vacuna.

Así ha sido como el laboratorio Gamaleya ha producido la vacuna avifavir, cuya respuesta inmune es hasta de 2 años una vez aplicada, y que se estima que para toda la población esté listo desde enero.

El antecedente de la elaboración del fármaco, se basa en una vacuna contra el ébola que se la trabajo en 2016, y cuyos desarrolladores se basaron en los síntomas del MERS: Síndrome Respiratorio de Oriente Medio; tal como lo explica exactamente la periodista rusa de Rusia Today Inna Afino Génova.

Pero además dentro su reportaje la periodista demuestra las corrientes contrarias de los medios anti rusos al éxito de la aplicación de la vacuna, que han desbordado en desacreditar la misma, cuestionando en los siguientes términos: "la vacuna es producto de la propaganda y el engaño". "La producción tan rápida de la vacuna genera incertidumbre". "La vacuna se ha saltado la tercera fase de ensayos masivos". "Que Rusia ha presionado fuertemente a sus científicos y que se han dado practicas muy heterodoxas".

Así mismo no han faltado quienes ha señalado que se trata de un caso de "piratería" para robar información sobre la vacuna.

Desde luego que esta ofensiva para desacreditar la vacuna está motivada en tratar de mostrar que en cambio los avances de las otras potencias son más seguros y confiables, tal como se han referido a: "La nueva esperanza de la vacuna de Oxford". "Que genera anticuerpos y es segura". "Que México y Argentina producirán las vacunas de Oxford", etc.

Pero el colmo de la obsesiva ojeriza contra el logro de la vacuna rusa, ha descendido a tan bajo nivel, que se ha personalizado el ataque contra la persona, como es el caso de llamar: "La vacuna de Putin", como si la desarrollada por la universidad de Oxford se la tildase como la vacuna de Boris Jonhson, tal como atinadamente apunta Afino Génova.

Si bien es cierto que este ataque puede reeditar los viejos ataques de la época de la Guerra Fría; no menos cierto es que hasta en la guerra hay códigos de honor, en lo que no puedes atacar a quienes, como en este caso están; en otra guerra, en su propia guerra como es obtener una vacuna para salvar a la humanidad, como es el caso de Rusia, que ya derroto al nazismo y al neofascismo de Trump.

prudenprusiano@gmail.com

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