sábado, 27 de agosto de 2016

Perdiendo la esencia

Por Jaled Ali Ayoub Bazzi

Antes de aclarar e investigar las pérdidas de las diversas esencias, habría  que saber el concepto de la palabra; Esencia. Son los vínculos especiales, permanentes y estáticos, que fijan a una cosa, organización  o a un ser humano.



Un perfume, mientras más invierte en los fijadores, fragancias y los preparados  cosméticos, el producto tendría mucho más valor y su esencia seria óptima. Eso no  significaría o te aseguraría de que sea el más vendido. Al contrario mientras más invierte en ella, publicidad colocando nombres conocidos, o inclusive personaje famoso, eso en realidad es el que incrementa su precio y su comercialización, pero jamás violenta o mejora su esencia.  

Por otro lado un carro, electro doméstico, equipos electrónicos o instrumentos de comunicaciones y computaciones, pasarían igualmente por los mismos perímetros y esquemas, mientras más alteres y gastes en los compuestos de excelente calidades, mejor sería el producto terminado. Indistintamente si lo publica un deportista exitoso, actor famoso, o cantante conocido, más costoso seria el producto, pero jamás optimizaría su esencia.

En conclusión, cuando más dinero invierte en el producto, mejor sería su esencia, pero mientras más gastes en publicidad, solo incrementaría el costo del ítem, pero no la esencia, ya que siempre se mantendría intacta. Al contrario, mientras menos invertiría en los conjuntos de compuestos dentro del producto, menos esencia tendría.  En el caso de los perfumes, no tardaría en evaporar o desaparecer su fijador y olor, igualmente, los demás artículos de inferior calidad, se echarían a perderse más rápido. Insólitamente si gastaría más publicidad en ella, inclusive pudiese venderla aún más caro, tiendo en cuenta de que su esencia, es de baja disposición.    

En el caso de los gobiernos, partidos políticos e incluyendo dolorosamente la revolución venezolana, que está compuesta con las más novedosas e igualitarias normas, inyectada y dictada en la nueva constitución bolivariana, que lo  presidio el excelentísimo, Hugo Chávez, repleta de defensa  a los derechos humanos y con una esencia inmensamente justa y divina. Al contrario que las cosas, cuando más dinero se le introdujo a esta revolución, los dirigentes se viciaron, los revolucionario se desviaron, la particularidad se diluyo, el rumbo se  disipó y la bendita esencia se perdió, pero escondida dentro de la revolución, debería, tendría y habría que estar intacta la esencia pura chavista y bolivariana, que aun luchan en contra este vicioso y apetecible dinero.  

Otra sorpresiva esencia que se perdió, por la culpa de la tentación del diablo que siempre se encarna en el dinero, destrozo a los alcaldes, concejales, prefectos, diputados y ministros, miembros de la honorable resistencia libanesa, (Hezbulah). En cambio  los valerosos, heroicos y nobles combatientes y resistentes, igualmente como su líder, el excelentísimo Seyed Hassan Nassralah, su esencia se encuentra intacta, concentrada e incorruptible.

Finalmente las pérdidas de las esencias, que se encuentra en la actualidad dentro  del pueblo de la República Bolivariana de Venezuela. Por excelencia, siempre han sabido convivir en hermandad y armonía entre sí, especialmente en los momentos más difíciles que subsistieron en la cuarta república, en donde compartían lo que no les alcanzaban, con sus vecinos y familiares. Pero igual que a muchos, el perverso y mal nacido dinero corrompió, a una parte de la sociedad, en donde el compartir evoluciono en el mal nacido  bachaqueo,  perdiendo la esencia pura del venezolano.

Cuando el bien, la nobleza y la honorabilidad, sea bombardeada por todos los frentes, económica, política, bélica y comunicacional, desprestigiándolo y desnudándolo, la pérdida de la esencia florece  con más claridad, generando el dolor ajeno. 

En conclusión, cuando más le invierte en la creación de las cosas o instrumentos, siempre es mejor la esencia, al contrario de los seres humanos, mientras más dinero percibe, la esencia queda desprotegida y se va perdiendo. Pero los medios de comunicaciones siempre vive sin esencia, ya que se vende al mejor postor. Viva la esencia pura y nata de nuestro pueblo.

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