Mostrando entradas con la etiqueta gobernanza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta gobernanza. Mostrar todas las entradas

domingo, 5 de septiembre de 2021

China: hacia la prosperidad común (I)

Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:

El pasado martes 24 de agosto se realizó en Beijing una reunión del Comité Central del Partido Comunista para Asuntos Financieros y Económicos con el objetivo de debatir acerca de la “prosperidad común”, es decir cómo producir crecimiento con equidad. El centro de la discusión estuvo puesto en la necesidad de generar bienestar para todos los ciudadanos en la ruta dirigida a alcanzar el objetivo de que, en 2049, cuando se conmemore el centenario de la fundación de la República Popular China, el país cuente con una sociedad socialista moderna.

Durante el evento, las discusiones más candentes estuvieron dadas por el llamado del presidente Xi Jinping a aplicar medidas drásticas sin precedentes en varios sectores de la economía como la tecnología, la educación en línea y el sector inmobiliario, que habían crecido de forma exorbitante y sin control, aupando una creciente desigualdad de ingresos, aumento de los niveles de deuda y ralentización del consumo.

Xi opinó que una vez que el país ha sacado a todos los ciudadanos de la pobreza, debía orientarse hacia un sistema que se preocupe mucho más de los sectores que aún no alcanzan óptimas condiciones de vida. Esto es lo que llamó “prosperidad común”, que se definió como la posibilidad de que todos puedan compartir la riqueza, para lo cual se necesita una economía fuerte que permita una mejor distribución de la misma.

Aunque la idea no mencionó que el gobierno se propondría reducir los ingresos de los más ricos para entregárselo a los más pobres, sí abogó por una “mejor gobernanza y un mayor equilibrio en la economía”, centrándose en el consumo de base como multiplicador económico clave en lugar de las inversiones intensivas en capital que fueron la base de la economía de los últimos años.

En palabras del presidente: “Podemos permitir que algunos se enriquezcan primero y luego guiar y ayudar a otros a enriquecerse juntos”. A continuación quiso ser más explícito al afirmar que: “Podemos apoyar a los empresarios ricos que trabajan duro, operan legalmente y han asumido riesgos para crear empresas… pero también debemos hacer todo lo posible para establecer un sistema de políticas públicas ´científico` que permita una distribución más justa de los ingresos“, para finalizar agregando que el gobierno debe preocuparse por la protección y el mejoramiento de los medios de subsistencia que se proponen un desarrollo económico saludable que apunte a una perspectiva enfocada en fortalecer un sistema de seguridad universal e inclusivo.

Este debate que estuvo precedido de medidas jamás vistas con anterioridad y se había hecho muy tangencialmente en el pasado, ahora se produjo con toda la crudeza que la situación del país reclama. Entre las medidas planteadas para lograr los objetivos propuestos se destacan cambios en las políticas impositivas y los pagos a la seguridad social para las rentas medias. Así mismo, acciones orientadas al aumento de los beneficios financieros para los grupos de bajos ingresos y recias medidas contra la corrupción y la burocracia. De la misma manera, se expuso la necesidad de resguardar los derechos de propiedad y en particular de propiedad intelectual.

En su discurso, Xi alertó en el sentido de que la prosperidad común no sólo se debía aplicar a los mercados financieros, sino también a la vida espiritual y cultural de la sociedad y extenderse a las zonas rurales y urbanas, en particular, el gobierno tiene que abocarse a mejorar las infraestructuras y las condiciones de vida en el campo.

Esta magna tarea involucrará a todos los niveles de gobierno alineados en torno a la elaboración de planes que apunten al objetivo de lograr la prosperidad común. Intentando sistematizar la iniciativa, la prosperidad común se definió como un medio para “tratar adecuadamente la relación entre eficiencia y equidad”, lo cual pasa por una mayor y mejor supervisión financiera. En estos términos, el sistema planteado se propone estimular lo que se ha denominado como la "tercera distribución”, es decir, la creación de oportunidades para que los grupos y las empresas de altos ingresos devuelvan algo a la sociedad, entre otras cosas, mediante donaciones voluntarias y benéficas. También podría significar recortes de impuestos sobre la renta de las personas físicas y aumento de los tributos a los más ricos, “incluidos los impuestos sobre la propiedad, la herencia y las ganancias de capital, o introducir más políticas preferenciales para los fideicomisos de caridad y las donaciones de bienestar público” de acuerdo a la opinión de Xiong Yuan, analista jefe de macroeconomía de Guosheng Securities, una empresa china de servicios financieros ubicada en Shenzhen, citado por los periodistas Orange Wang y Su-Lin Tan del periódico South China Morning Post de Hong Kong.

La reacción de los analistas occidentales a estas medidas no se hizo esperar, de inmediato se expuso la preocupación por las posibles afectaciones que estas medidas pudieran significar para los dueños del capital, aunque se reconoce que al lograr un mayor reparto de los salarios, eso redundará en ayuda a las familias. Estas opiniones exponen la incapacidad de comprender el modelo chino de economía, recayendo -una vez más- en la idea de considerar su validez bajo el tamiz de las leyes del mercado diseñadas en Occidente, que se pretenden vender como verdades universales. Los analistas occidentales critican que China pretenda a través de estas medidas, que el Estado ejerza fuertes regulaciones en la economía a fin de equilibrar el crecimiento económico y prevenir riesgos financieros.

No obstante que estas medidas han tomado cuerpo en este momento de la historia, es menester recordar que en las propias bases de la política de reforma y apertura y en varios discursos de Deng Xiaoping quedó de manifiesto que la aparición de ricos y millonarios era necesario para que a través de su enriquecimiento personal se acelerara el crecimiento del país. De alguna manera, Deng expuso que en la etapa iniciada en 1978, los ricos eran un mal necesario que en algún momento del desarrollo se ajustaría a través de la aplicación de políticas y leyes, asumiendo que el logro de la prosperidad común sería una “tarea larga, ardua y complicada”.

Desde entonces, ningún presidente chino ha puesto la búsqueda de la prosperidad al margen de su quehacer político, pero nunca antes como ahora se ha hecho tanto énfasis en su concreción, hay que decir que tampoco nunca antes hubo condiciones como ahora para poder emprender la tarea con éxito. El propio Xi reconoció que el ex presidente Hu Jintao y el ex primer ministro Wen Jiabao encararon la necesidad de solucionar el contraste entre las ricas provincias del este y las más atrasadas del oeste, así como la discrepancia entre los sectores agrícola e industrial.

A la vista se tiene esta etapa de transición al socialismo cuyo objetivo es el desarrollo de las fuerzas productivas y la creación de una base material, económica, y tecnológica que permita que en la primera etapa, una mayor cantidad de ciudadanos puedan acceder a los beneficios materiales y culturales que la sociedad va logrando.

Continuará

sergioro07@hotmail.com

miércoles, 8 de julio de 2020

El Tsunami tecnológico y el viejo mundo humano



Por Homar Garcés:
Con escasa o nula conciencia de lo que ocurre con los datos que, de una forma espontánea y hasta ingenua, proporcionan toda vez los millones de usuarios que acceden a una red o servicio de internet, éstos componen un recurso económico extraordinario, prácticamente inagotable, del cual las grandes corporaciones transnacionales obtienen formidables réditos, sin que se vean obligadas a retribuirle a aquellos el aporte que realizan a diario.


En vista de esta nueva situación creada por la lógica del capitalismo, a nivel mundial se levantan voces exigiendo la imposición de mecanismos legales que controlen y restrinjan este derecho de facto por parte de las grandes corporaciones transnacionales, de modo que se protejan los derechos y la potestad de las personas sobre sus datos, tanto en lo que concierne a su condición individual como colectiva.

Todo esto indujo a Just Net Coalition a presentar el 25 de noviembre de 2019 un Manifiesto por la Justicia Digital durante la realización del Foro de Gobernanza de Internet, en la ciudad alemana de Berlín, sintetizado en la frase “Un llamado para que nuestro futuro digital nos pertenezca”. Sus Principios clave comprenden lo siguiente:

1. Todas las personas deben tener potestad sobre sus datos, `ya sea individual o colectiva. 2. Nuestros datos requieren protección contra el abuso. 3. Necesitamos las herramientas para controlar nuestros datos. 4. Los bienes comunes de datos requieren marcos de gobernanza adecuados. 5. La protección, el intercambio y la utilización de datos requieren nuevas instituciones. 6. El trabajo que genera datos debe ir acompañado de derechos digitales. 7. Los datos deben procesarse cerca del punto de su origen. 8. Los flujos transfronterizos de datos deben regirse a nivel nacional. 9. Es necesario reivindicar las tecno-estructuras como espacios personales y públicos. 10. Deberíamos tener potestad sobre el software que utilizamos y poder controlarlo. 11. Las infraestructuras digitales clave deben ser administradas como servicios públicos. 12. Las tecno-estructuras deben ser descentralizadas para un uso abierto, con interoperabilidad. 13. Los monopolios digitales globales deben desarticularse. 14. La datificación de las sociedades debe gestionarse democráticamente. 15. El desarrollo de los estándares digitales debe ser la responsabilidad de organismos de interés público. 16. La esfera digital debe ser gobernada de lo local a lo global.

Como se pone de relieve cada día, las tecnologías de información y comunicación (TIC) han constituido un gran avance en los últimos treinta años. Computadoras, teléfonos móviles y otros elementos similares les han permitido a muchas personas acceder a una conexión global, en tiempo real, conocer noticias ocurridas a miles de kilómetros de distancia, y compartir datos de su particular interés desde la comodidad del hogar.

Algunos califican dicho avance de tsunami tecnológico, del cual pocos perciben las posibles consecuencias que este tendría respecto a la concepción y el funcionamiento de las estructuras del modelo civilizatorio actual, a pesar de estar presente en la actividad cotidiana de la banca y de los mercados financieros; las transacciones con monedas digitales; y la utilización, entre otras cosas, de drones, satélites, big data, cámaras de vigilancia, aparatos de reconocimiento facial y diversos sensores acoplados con inimaginables bases de datos en manos de empresas y gobiernos, que hacen de la vida de cada ser humano un libro abierto, carente, prácticamente, de privacidad.

Apenas comienzan a analizarse sus impactos e implicaciones, cuestión que se extiende a la infraestructura digital que debiera existir en todo país, sobre todo en lo que respecta a África y nuestra América, donde la mayoría de sus poblaciones escasamente cuenta con servicios de internet; todo ello sin considerar el efecto de la radiación electromagnética en la salud de las personas, a lo que se añade el hecho de que se requiere extraer grandes cantidades de minerales necesarios para fabricar teléfonos celulares y demás artefactos de transmisión y recepción, presentes en ambos continentes, lo que incrementa la destrucción creciente de ecosistemas, suscitando conflictos de intereses políticos y comerciales diversos.

Para muchos, la infinidad de posibilidades creativas, recreativas y utilitarias que podría derivarse de las tecnologías de información y comunicación los anima a creer que el futuro podría ser algo mejor que el presente. No obstante, también suscita el temor reflejado en las distopías creadas por los autores de ciencia ficción con un mundo dominado por minorías despóticas que uniforman al extremo el pensamiento y el estilo de vida del resto de la humanidad, dándole la sensación y la convicción que no tienen otras opciones factibles, resignados a su condición y destino. Tal dualidad de criterios obliga, sin embargo, a fijar posiciones respecto a lo que ello significa.

La larga historia del sistema capitalista y de los usos dados a la ciencia y la tecnología en materia militar nos debiera prevenir respecto a sus efectos negativos, lo que impondría la necesidad de ejercer un mejor control. Lo que quedaría pendiente es saber hasta qué límite y cómo se haría. Lo segundo sería lograr que todos estos avances sirvan realmente para dotar a los seres humanos de unas mejores condiciones materiales de vida, en armonía con su entorno natural, las que, eventualmente, contribuirían a consolidar el viejo sueño humano de una emancipación integral. -    

mandingarebelde@gmail.com

domingo, 23 de junio de 2019

La retórica de la apariencia y el engaño



Por Mariano Sierra:
Del dicho al hecho hay voluntad política, hay gobierno con principios, hay palabras y acciones.

Los discursos retóricos confunden y dilapidan el sentido social. Hoy es frecuente que nuestros gobernantes, y pastores de iglesias y políticos proliferen este género literario para impresionar a los gobernados creando una profanación del sentido de gobernanza al igual que a su lenguaje.  Gobernar es darnos al otro dentro del más hondo espíritu humanista. La política como el gran arte ordenador social en favor de una comunidad que busca el bien común, no puede ser motivo de desviarse en sus objetivos para mostrar unos procesos o una programática ejecución social adornando los hechos con mentiras.


La retórica no permite aligerar la carga del sufriente. La retórica en todas sus veces hace perder la identidad. Adornar los mensajes sociales profanan, vuelve más infeliz al necesitado. La retórica, su profundidad hipócrita con la que se nos promete la gobernanza construye el sin sentido del estado. El discurso retorico, populista y florido con el cinismo del adorno tiene el lema del juego de palabras, con ese lenguaje profano para anunciar las cortinas de humo o para expandir los círculos viciosos.

La estrategia es burlona, es eficaz para los fines de quienes la profesan. La retórica del gobernante y del político esta atiborrada de diagnósticos confusos, las formulaciones no pertenecen al ámbito social. Ese disenso retorico entorpece todo acto de estado, rechaza el querer social. El discurso retorico de la gobernanza es un proceso histórico de doble moral.

El uso de la retórica dentro del contexto de gobierno, es la cultura de la apariencia, de maquillar la realidad y así mostrarse a la comunidad. La retórica es un elemento más del engaño de las gobernanzas. Esta técnica disfraza los programas de desarrollo, reforzados con demagogia, cuyo fin es hacer que la comunidad tenga un matiz positivo de lo que se anuncia-

El discurso político es una burla programada, más aún cuando estos discursos han sido producto de la exhumación de la retórica que los engalana, pero su frivolidad esta inserta en su contenido con un descaro cínico. Con el uso del lenguaje retorico, el orador cual sea, se considera un estratega con el florido de las palabras y al decir de algunos doctrinantes son la vía para tergiversar los hechos-

Con la retórica, la comunicación se realza negativamente para asumir un dominio social para disuadir situaciones obteniendo lo que se quiere. Cuando se acude a la retórica permite en la profundidad de su sentido con su uso perverso, diferenciar lo injusto con lo noble. Aristóteles ya lo decía que los recursos del lenguaje es un elemento que está en la vía para los deseos personales o transmitir un pensar adverso.
 Y es que la retórica del engaño cubre muchos escenarios de la vida. Por ejemplo, la vemos deambular por las esferas religiosas como a través de ella todo tipo de pastores y líderes adornan sus homilías y encuentros con el difuso lenguaje lleno de miedo y castigo haciéndole difícil el discernimiento a su grey, facilitando la sumisión sin razones, permaneciendo en el oscurantismo.

Y a nuestros jueces, doctrinantes y abogados que deslizan su oralidad y su pluma también con la retórica de la incomprensión y del devenir por los laberintos del derecho que a veces a ellos mismos les hace difícil salir, mostrándose como grandes eruditos de la ley y el derecho, que bien les cae leer, practicar y conocer el libro de las Sentencias del juez Magnaud. Que bien que disciernan la construcción del lenguaje sencillo y claro, de las defensas justas y lo erudito de su humildad, de lo discreto, de su honradez conque asumía los procesos con dignidad y justicia, de sentido humanista que no entendía la exegesis normativa, pero si la razón del otro. Con hombres así se recupera la fe en el derecho y la fuerza de la justicia verdadera.

El contenido de la retórica es irónico, supone un holocausto que bloquea el bien común, mientras que favorece otras latitudes sociales. Todo el devenir del gobierno cabalga a lomo de la retórica como un nuevo lenguaje sociopolítico. El lenguaje retorico es una forma de gestión por el cual se quiere demostrar la perfección de la ficción de los compromisos sociales.

La retórica en manos de perversos gobernantes, líderes y políticos se cataloga de monstruosa, predica Jacob Burckhart.  No es querer descalificar la figura que siempre ha tenido el valor de realzar gestiones humanas sino de descalificar su mal y perverso uso por miembros sociales y de gestión pública para persuadir y disfrazar hechos, lo que a veces se quiera poner en decadencia.

Los órganos de poder no entienden la dialéctica de la liberación. De allí que den rienda suelta a hacer uso de la retórica, conciencia del engaño y ausencia de desarrollo que producen el sentir de las contradicciones, falacias que esconden la verdad. A esas contradicciones retoricas se les derrota con el lenguaje puro de la liberación. Que ironía como muchos hoy en día basados en el lenguaje retorico del malestar viven convencidos que el mundo va bien, que el país crece, pero no se ve.

La sociedad hoy quiere hablar de paz, de no violencia, pero hay otras elites sociales que buscan hablar del hombre en otros contextos. Esos son los positivistas que no entienden la libertad limpia, solo entienden el poder dominante y los hechos que generan desigualdades, indiferencias. El lenguaje del dialogo se volvió una ficción, por lo tanto, hay que enfrentar a quienes nos enfrentan unos a otros.

Todo cambio, toda revolución social, busca la unidad, siendo este devenir una forma de lenguaje, de comunicación, porque la comunicación es social, es obra humana que se encuentra inserta en las conductas de toda una comunidad. La comunicación sirve en la medida que exterioriza sentido de vida, de verdad, de hechos realizables, de programas de gestión pública y privada.

 La retórica o esa comunicación que todos los días convive con nosotros que hace parte de nuestro vivir, les sirve también a los poderes...decía ... Mark Thomson. para abrir caminos llenos de trampas, de componendas, de desacuerdos, de incumplimientos. Recordemos de nuevo a Mac Luhan cuando nos dice que ...el lenguaje como tal no importa, importara los efectos acompañados de la forma y la acción... Con la comunicación oral o escrita se violan los derechos, se viola el estado de derecho en toda su dimensión ética, jurídica y constitucional.

Una comunicación o discurso con sentido será aquel que pueda ser comprendido, esto es, que el lenguaje sea claro, veraz y la coherencia resalte plenamente. Para nadie es un misterio que Jesús en su proceso evangélico utilizo un lenguaje sencillo al alcance de todos sus seguidores, Jesús no escondió sus principios, ni sus pensamientos, su oralidad se precisa fuera de confusiones, patrañas, mentiras, o adornos acomodados, a tal medida que hoy sus palabras perduran con más fuerza, con más coherencia, claridad, verdad, justicia y amor.

Esta reflexión es una convocatoria para que aquellos que se dicen demócratas vayan más allá del lenguaje promesero y deshagan sus ambiciones que les impide hacer gestión de bien común. Vivimos la democracia de ficción que se desarrolla por medio de la comunicación y la palabra que atrapa la verdad impulsando la mentira.

. No obstante, las perversidades populistas, la razón de la democracia está latente para asumir las contiendas participando sin temores en los debates políticos y sociales. Los términos políticos y sociales son los apropiados en este protocolo. Los políticos nunca son claros pues ellos están siempre en busca de encubrir sus propios actos con expresiones polarizadas al verdadero sentir, y lo social es el gran afectado, el gran perjudicado por las infracciones políticas-

Cuando la retórica es usada por políticos y líderes públicos o sociales no conlleva a realizaciones de gestión práctica. No se cumple la ley de que la palabra sin acción es infecunda, es una cortina de humo, todo es una ficción. El poder de la palabra penetra todos los confines humanos y su entorno, pero no podemos hacer uso de ella para maquillar las realidades, para hacer abstracciones   sucias.

La retórica deformada es un laberinto de trucos verbales que envolatan con argumentos baladíes las expectativas   de una comunidad débil y tortuosa donde la labia hace furor imaginario en cabeza de unos administradores públicos. En términos de biopolítica la retórica social busca medir el cómo se puede manejar el gobernar para que el colectivo comunitario logre interrelacionarse para conseguir las oportunidades propias de desarrollo.  Mark Thompson nos llama la atención diciéndonos... El lenguaje público está perdiendo capacidad real de explicar y concretar con la gente....
..
Mark Thomson de otro lado nos explica que... La retórica política es dudosa, que manipula. Domina y en vez de presentar debates honestos entre los medios y los políticos caracteriza la desconfianza y la apatía......  Es típico que la retórica nefasta siempre emprende acciones de conciliación confusa.

No se encuentra en la política del país un lenguaje social y democrático que se comprometa a llevar a cabo programas de gestión pública que proyecten cambios y en especial un bien común contra las injusticias que se viven. Urge un lenguaje desintoxicado, libre de marginaciones y lavados de manos. No mas gobierno de ficción, ni de retórica autoritaria, ni de aptitudes de gestión arrogante ante las realidades del país. La comunidad de gobernados requiere mensajes claros, sin divagaciones, mensajes que sean prácticos en la ejecución del cumplimiento constitucional.

La obesidad de la información. Su uso irresponsable por las redes sociales, está generando virus social y político que se expande hasta llegar al clímax que sobrepasa las consecuencias. Las redes sociales, cada una con sus respectivos intereses personales, penetra en la sociedad haciéndole perder sus razones y toda objetividad, produciendo un mundo de hiper ansiedad y de hiper fantasía, de hiper actitud de poder, de desengaño y confusión para que una sociedad se canse y se vuelva apática.

Pero esta apatía también cansa estando latente un desencadenamiento por llegar que enfrentara lenguajes, de una parte, el lenguaje retorico-opresor y de otro lado el lenguaje de la liberación social.  Otro lenguaje también predomina. El lenguaje de lo prohibido, de la coacción, frente al lenguaje del sí se puede, de lo posible, el lenguaje del pueblo donde existe el poder del pueblo.

El lenguaje retorico de un estado fallido se suma a la expresión falsa que con su entonación represiva pareciera predicar el silencio y el olvido social. Con lenguaje retorico y conmovedor lleno de incertidumbres no se gobierna ni se administra una nación, solo se polariza provocando crisis de todo talante en todas las esferas políticas y sociales.

Gobernantes, políticos, pastores y líderes sociales, ustedes han abrazado el lenguaje retorico olvidando la verdad para adherirse al lenguaje. Los problemas y programas de gestión se tratan mediante una locuaz comunicación que sobresalta los ánimos para calmar las emociones de una comunidad necesitada ávida, para que un estado les dé solución a sus asuntos. Hoy los escenarios de gobierno se sostienen en un medio como el retorico para crear apariencias de estado que con habilidad silencian al otro, controlando poderes. Esta técnica con sus arabescos seductores y persuasivos hacen perder la voz comunitaria y su actuar social. El futuro de la comunidad se encamina a desenmascarar a los farsantes que nos conducen con la retórica a la apariencia y el engaño para gobernar y para ello hay que proferir denuncias, revocatorias y sanciones por no ejercer sus funciones.
marsblawyer@gmail.com

miércoles, 4 de abril de 2018

El poder


Por Oscar Bravo:

Una de los más importante y principalísimo constructo teórico que a lo largo de la historia ha estudiado las ciencias políticas ha sido y lo será: el poder, como la forma relacional que los seres humanos y base vincular en, por  y con la sociedad es sobre la comprensión de la bidireccionalidad que existe entre el poder y la política, como acción conductual totalizante y propia de su intrínseca conceptualización y complejidad que desde la academia nos permita acercarnos a una aceptable definición sobre el poder…



Cuando se reconoce o legitima ciertas apreciaciones explicativas sobre que la política estudia las formas, maneras e intenciones de las relaciones de poder, en todas sus dimensiones conductuales, nos permite señalar que cuando se afirma que “la política es todo” “todo está en la política, “todo en la vida, son relaciones de poder”, se convierten en pequeñas frases claves para precisar que el poder está presente  en la naturaleza humana, y en toda acción que se derive de la relación societal entre los hombres y mujeres que pertenecen a cualquier orden social…

Es significativo las reflexiones realizadas por Aristóteles en su escrito sobre la política y su vinculación con el poder, otorgándole una dimensión existencial a la compleja y difícil relación de lo político con el manejo del poder, que lo llevó a expresar que “el hombre es un animal político”, que necesita delegar su poder para asegurar su propia supervivencia.

A lo largo de la historia algunos pensadores se han dedicado a escribir y reflexionar sobre el poder y cuales a su entender son los epicentros teóricos que permita aproximarse a contextualizar al poder según sus propósitos, fines y medios. Por lo tanto, las implicaciones e interpretaciones que se tenga del poder, tendrá una determinada conceptualización de acuerdo a la mirada paradigmática e ideológica que se tenga sobre las complejidades de las relaciones humanas…

Tenemos el caso del gran pensador y estratega político, el florentino Nicolás de Maquiavelo, en su reconocida obra cumbre: El príncipe, que representó un aporte significativo en la estructuración como área del conocimiento a las ciencias políticas, como disciplina que estudia a las relaciones del poder, en una sociedad determinada en que la clave de la gobernanza es el que hacer para sostenerse en poder, y eso lo convirtió en un intelectual que asesoraba a los príncipes sobre lo que tenían que hacer para mantenerse en el poder.

Maquiavelo consideraba que el poder estaba hecho para ser ejercido y aplicado con todas las atribuciones que implicaba el ejercicio del poder, caracterizado como su principal connotación es que en si mismo el poder es un fin para la acción política, cuando señaló su famosa frase: “el fin justifica los medios”, que implica una postura nada ética del poder, con una materialidad basada en el pragmatismo en el uso del poder con una concepción utilitarista como instrumento político estratégico para gobernar.

En el libro el príncipe, el autor señala que el poder es el arte de gobernar que implica la capacidad para ordenar, el ser reconocido como el soberano y que las personas acepten las ordenes, a partir de una relación legitimadora que debe estar sustentada en una absoluta identificación en la dualidad gobernantes y gobernados, que deben tener claridad en el objetivo político de mantener el orden establecido a través del uso de la fuerza como fuente del poder y la aplicación oportuna de la violencia como castigo ante cualquier insubordinación o desobediencia…

En el caso de Thomas Hobbes en su obra maestra el leviatán, hay toda una serie de caracterizaciones alrededor del poder, vinculado a una diferenciación entre el poder civil y el poder eclesiástico, con la configuración de una figura o instrumento político conocido como la República o el Estado, en la que éste pensador y filósofo inglés, considera que el poder tiene características simbólicas de superioridad  o el temor como elemento clave en la materialización del poder, siendo una de las razones, para darle el nombre de Leviatán a su libro que intenta demostrar que el poder es más eficaz  y saludable en las monarquías, defendiendo el criterio del absolutismo soberano del rey, separar el poder de la iglesia de lo terrenal y dejarlo sólo para las almas, con la secularización del poder para las personas, representadas en el cuerpo social.

Hobbes, logró identificar una triada de las formas de gobierno para darle sentido a la praxis del poder, representado por  monarquía- Aristocracia- Democracia, en la que consideraba que sólo el orden era garantizada a través de las monarquías, por que las otras formas de gobierno estaban propensas al desorden  y al caos político…

Podemos acercarnos a encontrar algunas líneas comunes reflexivas entre Maquiavelo y Hobbes y es que para estos dos pensadores, el poder tiene una vinculo real con la efectividad de las formas de gobierno que estén representados por una autoridad fuerte, en que el objetivo central es garantizar el orden establecido y la seguridad de que el gobernante tiene de mantener una estabilidad política…

Por último, quisiera referirme al pensador francés Michel Foucault, quien realizó toda una profunda investigación sobre el poder, en que sus primeras aproximaciones conceptuales se referían al poder como omnipresente en cualquier relación, independientemente de quienes lo hacían, en que momento y en donde, pero con existencia real y concreta en la naturaleza humana…

Foucault, consideraba que el poder debe ser definido más allá de las concepciones capitalistas que se refiere a una relación entre instituciones legales y legítimas  y  la perspectiva marxista sobre el poder basado en la dialéctica lucha de clases, que debería superar las dimensiones jurídicas y políticas, que tendría que ver más con el binomio mandato y resistencia, que en el poder coexisten elementos psicológicos y políticos que se vincula con lo conductual, a través de lo actitudinal de las personas en su relación con los demás y con las instituciones establecidas, siendo lo estratégico, la dominación…

El poder visto más allá de los enfoques jurídicos y economicistas, que tiene una autonomía de actuación, dependiendo del área de conocimiento, en la que el saber es una variable clave, en su dimensión cualitativa, que construye una dinámica desde cierta normalidad en su espacio dicotómico, acción-reacción en la que el poder se institucionaliza en un constante proceso de retroalimentación, ya que el poder no se posee, es una estrategia que se ejerce…
bravisimo929@gmail.com

sábado, 4 de noviembre de 2017

Cómo evaluar a un país

Por Carolina Vásquez Araya:

Existen innumerables instrumentos para evaluar calidad de vida, desarrollo, gobernanza.

Unos son más eficaces, otros tienen la fuerza suficiente para obligar a los Estados a responder por sus deficiencias y vacíos institucionales aunque solo sea desde un punto de vista moral. Este año, se aplicará el Examen Periódico Universal en Derechos Humanos, EPU, instrumento creado por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU para revisar cada 4,5 años la situación de los derechos humanos en 42 Estados, con la finalidad de identificar aquellos aspectos susceptibles de mejora a partir de una serie de recomendaciones surgidas del análisis efectuado por organizaciones de la sociedad civil en esos países.



En el informe nacional de Guatemala correspondiente a 2017, elaborado y presentado por la Red Niña Niño, enfocado en la situación de la niñez y adolescencia en Guatemala, se observa una vez más el estado de abandono de este sector y cómo el enorme potencial de la niñez se pierde al obligarla –por la falta de políticas públicas, inversión en alimentación, educación y salud y mecanismos de protección integral- a sobrevivir en las condiciones más precarias posibles de imaginar. Es importante recalcar que la Red Niña Niño, creada hace 3 años con la integración de 40 organizaciones nacionales e internacionales con el objetivo de dar seguimiento a las recomendaciones del Comité de Derechos del Niño, no tiene poder vinculante, por lo cual el Estado no está obligado a implementar los cambios sugeridos en sus informes.

La evaluación de este período, sin embargo, señala una vez más la necesidad urgente de atender de manera prioritaria a la población menor de 18 años, cuyos derechos han sido relegados por las sucesivas administraciones de gobierno observándose un incremento en temas tan importantes como la falta de acceso a la educación, los embarazos en niñas y adolescentes y el abandono de la niñez migrante provocada por la situación de pobreza y marginación, cuya primera consecuencia es la desintegración familiar.

A pesar de este escenario tan desfavorable como complejo, es imperativo rescatar el enorme valor potencial del sector infantil y juvenil –NNA- cuyo aporte, de contar con las condiciones adecuadas para su desarrollo integral, podría constituir una de las vías más seguras y sostenibles para generar una nueva forma de ciudadanía, incluyente y participativa. La mayor riqueza de un país es su población, pero para Guatemala es, fundamentalmente, ese sector de nuevos ciudadanos privados de acceso a la riqueza y sus beneficios por obra y gracia de un sistema político y económico excluyente y corrupto.
Tal y como lo indica el informe de la Red Niña Niño, Guatemala es uno de los países más hostiles del mundo con su población infantil y juvenil y los indicadores de violencia criminal en contra de este sector superan con creces a los de otras naciones en condiciones similares de subdesarrollo. Las conclusiones planteadas en el documento –la mayoría de ellas similares a las propuestas en los informes 2008 y 2012- enfatizan la necesidad de un esfuerzo interinstitucional fuerte y enfocado en la restitución de los derechos de la niñez, cuya prioridad ha sido relegada por un Estado que ha dado mínima o nula respuesta a recomendaciones anteriores.

Un país evaluado en estos aspectos –y consiguientemente, reprobado- evidencia un vacío total de objetivos y de políticas públicas orientadas al desarrollo. Pero, sobre todo, da muestra de un divorcio progresivo con los compromisos internacionales en materia de respeto por los derechos humanos de la niñez y adolescencia, como una de las obligaciones superiores de todos los Estados signatarios de Tratados y Convenciones sobre este importante tema.

Reprobamos el examen sobre respeto de derechos humanos de niñez y adolescencia.

elquintopatio@gmail.com