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domingo, 2 de febrero de 2020

Partidos políticos, religión, e instituciones afines al orden institucional, públicas y privadas en decadencia.



Por Mariano Sierra:
En la historia humana son muchas las instituciones que, por culpa del hombre, por su poder, por sus antagonismos, están en decadencia, o como se dice son organismos que están en vías de extinción, o están en estado terminal salvo que se les practique una quimioterapia social y política. Porque se sostienen en un mundo donde lo que se busca son organizaciones de sentido humano cuya misión sea darle sentido a la vida, dentro del plano de la igualdad.

La irracionalidad, el poder, los antagonismos, la doble moral y las contradicciones siguen manteniendo la existencia en estas instituciones religiosas, políticas y tantas más. El evangelio de Jesús nos cuestiona y en ese discurrir nos hacen ver como fariseos o republicanos debido a nuestro comportar que estanca nuestro espíritu como el de los dirigentes de esas masas orgánicas perversas al son de pasiones maniqueístas, toxicas cual agujeros negros que todo lo quieren succionar.


 Todas las instituciones frente a la problemática contemporáneas se sumergen en otras situaciones de confrontaciones vanguardistas en vez de corregir y transformar sus instituciones que permitan un nuevo rumbo según su naturaleza, donde la comunidad es la esencia, pero que las mantienen invisible y solo importa cuando les conviene.

Una verdadera transformación evoca decantar con humildad y libertad los errores que han persistido conformando nuevas misiones, nuevas formas sociales que proclamar. Desafortunadamente las instituciones políticas, religiosas y demás del orden social y constitucional no han sido plenas para atender las causas reales del hombre, de su problemática como lo son resolver las desigualdades, proponiendo una evangelización religiosa y política desde adentro con ardor hacia afuera. Siempre ellas han renunciado a su naturaleza poniendo por encima, poderes, ambiciones, desencanto, y las estructuras mantienen el mismo disenso.

Por ello con premura deben transformarse ante un mundo que exige justicia social. Las culturas pueden ser disimiles, pero su naturaleza no. Las reformas exigen una genealogía del saber humano. De sus fundamentos sociales, deben abrirse a todos dejando por fuera las viejas tradiciones institucionales y doctrinales, despejando todo ocultismo, toda practica ibidem para la praxis renovada que exige el mundo, prácticas que legitiman abiertamente con posturas adversas.

Toda institución si no están bien cimentadas convierten al hombre en un esclavo. Política, religión y toda otra expresión como la politiquería asumen su esencia cuando obran con responsabilidad, sin ningún contexto de maniobras o de manipulación. El pensamiento libre es el devenir de toda institución, obrando en espacios de respeto, donde cunda el dialogo, la opinión abierta, la expresión personal en medio de toda diferencia, de todo cuestionamiento. Y no puede haber expresión contra todo deseo de cambio.

Las diferencias doctrinales, ideológicas, programáticas han creado confusas teorías corriendo quizá riesgos, errores, contradicciones cuyo resultado ha sido el retiro de los integrantes afectando la estabilidad de las instituciones, la simpatía y la confianza. Ante un convulsionado mundo, no bastan las buenas intenciones Hay que predicar que somos para servir y no pueden convertirse en expresión de sus propios deseos. Cuando una sociedad reclama, exige derechos, abriéndose hacia su libertad de praxis y de expresión en la realidad y en conciencia, en expresar su condición y naturaleza que nadie puede doblegar ni manipular.

El cambio de mentalidad en las instituciones se aviene en un mundo que necesita apertura humanista, apertura social con propiedad vitalista con prácticas de cambio que conlleven a comprender el mundo edificando una sociedad humana digna.  Las instituciones dentro de un mundo pluralista deben extender sus planes programáticos desterrando el oscurantismo y la negación de los tiempos pasados y ventilen conceptos con los que se puedan cerrar las brechas de injusticias entre pasado y futuro.

Replantear los usos de templos casi siempre cerrados y otros claustros, en lugares para conferencias, bibliotecas, alfabetización, y otras formaciones sociales, así como las funciones pastorales, implica ejercer una progresiva transformación, es decir, llevar a la iglesia donde convive la grey, donde se viven y se sienten las necesidades materiales y espirituales, esto es, vivir el evangelio en el campo. Así, se pone en ejecución que si la montaña no viene a mi yo voy a la montaña.  La sociedad proclama una iglesia de pastoreo, por fuera de los claustros, que deben ser de puertas abiertas, donde se proyecten nuevos modelos de formación y de verdadera evangelización.

Al presentar estas reflexiones, se está aseverando que la gente es el centro social, político y espiritual de todo organismo comunitario, es la nueva historia de evolución social que responde al auto gobierno, al auto control de la las gestiones públicas. Instituciones para la gente es una nueva forma de relacionarnos. Hoy las instituciones no ejercen con la comunidad comunicación directa ni eficaz, solo meros dogmas y apreciaciones mágicas que distorsionan todo postulado de adherencia y de creencia, no ejercen el ser baluartes de una nación para servir, para el desarrollo y el bien común-

El gran hombre social será quien visualice organismos institucionales política y religión para la gente. Este hombre es producto de la evolución social, de la simiente de un espíritu rebelde que ordena su vida contra las desigualdades. Política y religión para la gente manifiesta como el poder social frena todo despropósito institucional como los totalitarismos y otros vejámenes de gobierno y de la nación. Transformar el actuar político, social y religioso al decir de diversos pensadores, no es otra cosa que recuperar el humanismo, luchar contra toda diferencia social, contra los horizontes posibles a pesar de las impotencias humanas.

Ninguna institución puede seguir conviviendo con herencias trasnochadas o privadas. Hoy el mundo requiere formación, orientación, conocimiento, y hacia allí se debe perfilar todo tipo de institución humana que albergue seguidores. Toda doctrina o ideología que exista debe tener esencia.  La transformación es tránsito a nuevos pensamientos, espacios nuevos que necesita el hombre social, político y religioso. Sobre la nada social no se puede tener un libre pensar, una crítica, no puede haber entendimiento ni revisión. , salvo nuestra  posición  de  pensar y cuestionar.

La cultura que la religión y la política ha profesado en el tiempo es de terror, miedo, confusión, desconfianza, contradicciones, incoherencias, dando pie para que se genere un alejamiento de las bases. Pero también hay que agregar que las bases ante tantos despropósitos viven narcotizadas, es decir, no ejercen acciones de rechazo, aceptando sin medida la forma como estas instituciones proceden en sus respectivos fines.

 Fe, política o sociabilidad no deben ser centros de consumo, sino unos estamentos para el bien común. El objetivo, la misión pastoral debe darse en campo, en lo urbano, en todo lugar periférico. En otras palabras, políticos y religiosos son de la calle primordialmente pues como instituciones públicas deben llevar a cabo   su ejercicio con la gente y para la gente, donde se ejerzan encuentros directos con la comunidad reconociendo a los invisibles, sin tanto protocolo.

Al interior de lo político, social y lo religioso se viven mundos descompuestos que no armonizan los compromisos, por ello el pensar laico se impone para exigir gobiernos que comprendan la realidad y no ejerzan su gestión pública al margen del hombre que destila por una calidad de vida.

 Toda  transformación religiosa pretende arrimar realidades como el celibato y el sacerdocio laico-, para lo cual se tendrá en cuenta principios humanistas éticos e investigaciones considerando la experiencia que está viviendo la iglesia.  Impera la obligación de reconstruir toda plataforma que posibilite el despertar de conciencias para que la sociedad cuente con organismos que les brinden garantías y el cumplimiento de sus necesidades y no sean parásitos de un sistema ineficaz.

De esta manera la sociedad exige contar con instituciones modernas, que estén asociadas a nuevos esquemas de política, de evangelización, y de procesos sociales humanitarios y de justicia social evitando que se sigan estructurando universalidades hostiles. Urge que toda institución conformada para la gente cumpla sus postulados con sentido humano y legal, porque justicia, responsabilidad y ética han perdido vigencia o nunca lo han tenido por la existencia de privados intereses.

Estas reflexiones que estamos exponiendo expresan un gran salto universal, anuncian una gran revolución en las estructuras de los partidos, la política la religión y demás organismos sociales y constitucionales pues están en mora de producir reformas, salir del ostracismo para presentar al mundo un nuevo horizonte sin ritos ni ceremonias, sin altas jerarquías inoperantes., sin tanto protocolo sin pretender que queramos vivencias ateístas o antipolíticos, Todo lo contrario, simbolizan estos instrumentos sociales renovar el orden a gobernar sus respectivos objetivos, acordes de una civilizada concepción.

Urge un giro programático dentro de un mundo pluralista dejando atrás todo tipo de polarizaciones que desvían la esencia de sus respectivos ordenamientos. Jesús. Fue claro en su política evangélica llevando a cabo un pastoreo sin discriminaciones y por muchos lugares, donde pregono el amor y el servir. También se han dado los casos de patriotas, hombres forjadores de gobiernos justos que con sus acciones y palabras de liberación proclamaron y dieron lugar a conformar movimientos y leyes en pro del pueblo. Hoy surgen líderes sociales, instituciones de hombres que luchan por unos ideales, que también están en decadencia ante la impavidez de un estado que permite sean masacrados.

 En la iglesia no podemos ignorar la entrega heroica de pastores con gestos de vocación de servicio, de lucha incansable, poseedores de un espíritu por demás sólido. Pero así también se dieron y se dan profanadores de la fe y la política con actos execrables que ordenan depredación con usos de elementos de muerte a la naturaleza, con usos de armas arrasadoras de la especie humana cuyo fin es la acumulación de riquezas y de poderes utópicos.

La evolución de la historia y del hombre, enseña que todo evoluciona, todo se renueva con un permanente fluir, nada es estático. Todo en la vida gira dando pie a grandes transformaciones, de allí que Mars lo dijera... La naturaleza es para transformarla.  La adaptación, son procesos para ser sometidos a diversos fenómenos que van creando fenomenologías diversas. En este proceso todas las fuerzas vivas, forjan muchos hechos como violencia, pederastia, homosexualismo, corrupción de diversas formas, competencias, miedos, tecnologías, desigualdades, crisis, que pueden llevar a la decadencia sin que se vislumbren cambios radicales.

Todo lo que gira conforma vida para sobrevivir en el bien común o en la decadencia haciendo resistencia y trazabilidad según lo exijan las realidades. Las decadencias hoy vienen siendo atendidas con fármacos o tratadas con procedimientos mentales, o hechos de gobierno con sentido político- La naturaleza humana se encuentra cansada con el alma afligida, por lo tanto, la tendencia es ser gobernados por instituciones cuyas decisiones no responden al contrato social, sino a modelos sin alternativas, que manejan los mensajes con agresividades, todo debidamente establecido por leyes impopulares por unos legisladores que desconocen el humanismo, carentes de virtudes.

La historia no calla. En reciente obra...Educación, desigualdad y violencia acerca de actos de la iglesia señala su influencia en dominación ideológica y cultural, destacando también los vínculos con los partidos políticos, que en la época fueron generadores de violencia, con discursos incitadores de terror y miedo. Pero también legitimando con la enseñanza se gestaron actos de sumisión y obediencia a dogmas religiosos sin ninguna orientación, dejando entrever como fueron instituyendo

 el llamado oscurantismo religioso que aún perdura, pues el velo para ciertas verdades no se ha corrido, siguen vedados para muchos creyentes. Las instituciones todas se llenan de poder, abusan a través de politiqueros y mandatarios, que al decir de politólogos... El mantener el poder y el abuso depende del deseo que tengan el pueblo de lograr la igualdad de condiciones.......

El pasado frente a instituciones de todo orden y naturaleza y su nefasta como perversa gestión para no escudriñar tanto, nos entrega rompimientos de tradiciones de siglos deplorables por hechos como la reforma luterana que descorrió el velo de prácticas escabrosas en lo litúrgico como en el gobierno papal vaticanista que la historia registra con todo furor, y en lo político Carlos Marx, también desplazo su arsenal contra el manejo y la interpretación política de la época. Estos personajes como tantos otros llevaron a la razón publica lo que estaba vedado que era solo del resorte privado dejando al descubierto para bien del futuro, el contubernio y la connivencia que llevan a la práctica estas instituciones.

Las instituciones en su generalidad tienen una plena importancia, al tenor que participan en asuntos públicos que se hace evidente en el arte de gobernar. . Estos eventos, están en línea contra mutaciones que quieren imponer condiciones tendenciosas y agresivas- El mundo está sometido a códigos, leyes, protocolos que disocian la convivencia por la voluntad de instituciones que esclavizan, instituciones que están plagadas de corrupción y politización que desvían los propósitos del ente.

Trazar transformaciones es el lineamiento que quiere imponer la voluntad popular, haciendo eco a resistencias y rebeldías sin visos de violencia, donde la sensibilidad humanista borre toda huella, respetando diferencias, impidiendo poderes castradores y violatorios de derechos. Toda transformación institucional si no tiene sello social será inútil y deben propugnar que mundo proponen vivir.

La nueva iglesia debe ser aquella donde sus pastores se destinen para acciones evangélicas, dejando de lado pasiones jerárquicas, siempre con la verdad teológica de la liberación, saliendo al encuentro del rebaño, no esperando que este venga a ellos, vislumbrando sencillez, firmeza y el don de servir y orientar, de escuchar, de  testimoniar, de sembrar y cosechar, de anunciar Una nueva política institucional debe ser recta, con liderazgo de gestión, dejando por fuera la promesa que no se puede cumplir, obrar con justicia y con la verdad, ser coherente, entregada a la causa del bien común, sin recibir ninguna prebenda, donde lo corrupción no sea campo de acción, de contacto y dialogo

Hoy, después de tiempos de horrores y errores, el ambiente se llena de espacios para renovar con capacidad de transformar estas instituciones para cerrar tantas heridas, tanto dolor, tanta desconfianza, tanta hipocresía.  Los ecos de estas condenas por ahora siguen resonando en medio de una democracia institucional que se encuentra en declive. Evoquemos estas crisis con voluntad, fe y esperanza.
marsblawyer@gmail.com

sábado, 7 de diciembre de 2019

Presencia social del Hombre en el Mundo...... Un sentido de responsabilidad



Por Mariano Sierra:

Apuntes contra la cultura dominante que busca romper nuestra historia condenándola al olvido mágico queriendo continuar la conquista de nuestra América en llamas, pero un ejército de insumisos clama…. ya no mas

Es usual que proclamemos la existencia de la vida desde la fe o fuera de ella.  El hecho es que la vida debemos vivirla desde la práctica de la trascendencia.  En este punto es también usual que se manifieste la existencia de un ser especial. Y en ese considerando surge para el hombre muchos sentidos de su existencia y por qué y el para qué., y cuál es su Dios. Sea el que sea, no le quita al hombre su esencia de amor, su magna responsabilidad de ser hombre y su presencia transformadora para generar sentido de amor, apoyo, solidaridad, servir y compartir.



El ser humano se llena de planes, proyectos, ambiciones, deseos que buscan realizarse a través de la actividad del trabajo justo, honesto y digno. Superar los logros y los obstáculos le abre al ser humano dimensiones de grandeza espiritual.  Pero el punto radica en que ese querer sino está bien ordenado y con profundo sentido humano puede traer frustraciones haciendo de la vida una permanente tragedia que le hace perder el sentido de ésta y la felicidad.

El ser humano pasa hoy día por un fenómeno muy latente... Se cree el amo absoluto terrenal sin detenerse a pensar que ese absoluto es efímero. Vemos la muerte solo para los demás no pensando que desde que nacemos estamos muriendo, que nos desgastamos corporalmente sin crecer nuestro interior espiritual. Vivimos el homus deus que nos encumbra sobre un pedestal mirando al otro sin reconocerlo, sumiéndolo en el lado de los invisibles.  Todo es social. existe un mundo con sus componentes para que, dándole existencia social, sirva para nuestra vivencia común respetando lo que poseemos para integrarlo al desarrollo comunitario en un estado que descienda al hombre con una gobernabilidad justa, equitativa y social.

El sentido de la vida enseña que mientras decrecemos exteriormente, debemos crecer interiormente. Teológicamente la muerte está ligada al pasado. Esto quiere indicarnos que las decisiones tomadas a lo largo de la vida pesaran al final… Según hayamos sembrado, así mismo será la cosecha. 

Bien lo dice Aristóteles... “La unidad de la vida se alcanza cuando nuestras acciones humanas concurren y llevan a la participación del buscar en la medida que produce un supremo gozo “
Bajo este escenario no podemos pensar que la felicidad es un obtener y. acumular ambiciosamente infinitos materiales, pues con ello estamos cerrando la puerta a la felicidad. Ese supremo gozo es el compartir y el servir al estilo de quien nos enseñó a sentir al otro, a amarlo.

 Respetando toda creencia debemos repensar que la situación del hombre en la tierra le permite en ella hacer cielo, infierno, purgatorio o nada, según sus principios. Y hacer en la tierra estos estados es actuar de tal manera simple y sencilla como nos lo enseño el maestro Jesús, de tal manera que nuestra conciencia nos va imprimiendo el carácter y el discernimiento de lo bueno, lo malo, lo injusto. En otras palabras, si conocemos el mensaje del amor, su pedagogía, no es difícil establecer la diferencia. Cada uno reflexionara, cada uno accedería a su conciencia con verdadera libertad y sentido de responsabilidad sobre la conducta que está asumiendo en la vida.

Cada escenario de la vida es a fin para identificarnos como personas de una fuerza que realza toda dimensión. En el hogar, en el trabajo, en el estudio, en la vida se nos permite actuar con verdadero sentido de vida, con profundidad humana.  Familia, amigos, compañeros, prójimo, allí en estas personas esta nuestra misión responsable para hacer sentido de vida, para buscar y dar felicidad, comprensión, fraternidad, confrontación de criterios, amistad, respeto, mutua fuerza que logre metas, que amalgame creatividad, que genere hermandad, justicia distributiva, perdón, políticas de paz. La irresponsabilidad está en el espanto estatal, en el vació de las conciencias del gobierno,

El estadio del mundo o espacio efímero o temporal no puede ser escenario de opresión de ninguna naturaleza.  Este espacio es la puerta para el examen donde no debe caber el egoísmo, la indignación, donde no se enseñoree la maldad, la violencia y donde no haga gala la indiferencia.  En cualquier espacio terrenal todos tenemos el mismo valor como personas a pesar que por motivos naturales se generen diferencias.  El ser humano tiene que aprender a ser unidad de amor en la diversidad, de allí que toda la dimensión espacial y corporal donde se realice lo convierta en un templo donde comulgue con hostias de paz.

Hagamos un poco de abstracción sobre lo que nos dice la sicología del espíritu “Sera el ambiente con sus raros efluvios el que nos envilece o la biología la que nos descompone moralmente. ¿
Víctor Frank quien convivio en los campos de concentración Nazi nos hace reflexionar diciéndonos que…. No se puede buscar la felicidad, directamente ella viene como consecuencia de haber integrado lo mejor de nosotros mismos por una causa noble….   Solo cuando venimos del amor y volvemos a él, es cuando podemos dar lo mejor de nosotros con desinterés y alegría.

El sentido de la vida se entenderá desde lo humano y lo divino. Los asuntos humanos conservan su significado desde la forma de actividad como proyecto de ser sin olvidar que el proyecto de ser está inmerso en distintos estados situacionales que el hombre debe afrontar. Hoy no nos debemos dejar llevar por posiciones políticas o ideologías insensatas que se aparten del bien común. Toda ideología esta direccionada a confundir el orden pues solo le interesan intereses propios.

La realización responsable del sentido de vida supone una realización con los demás seres, nuestro prójimo. Sócrates afirmaba que una vida que no integra al ser con los demás, no vale la pena vivirla. Cuando nos referimos al sentido de la vida cobra un gran valor la libertad. Porque cuando el hombre entiende por libertad hacer lo que quiere es un convertirse en esclavo de aquello que hace por que sí.  Surge pues que cuando el hombre se esclaviza de algo o de alguien pierde sentido de lo que es como persona, de lo que realmente le sirve para trascender. Esclavizarse es engañarse a sí mismo y ese engaño se encuentra en el estado que genera terror con falsos positivos y excesos de fuerza. Permitiendo que la responsabilidad este de espaldas de la vida comunitaria.

El ser humano se realiza en la medida que él es lo que es no por lo que le interesa al mundo que él sea, esto es   que el mundo lo absorba con sus fantasías para darle sentido a su vida, en la medida que esa sociedad lo haga actuar, pensar como ella quiere. Entonces, donde está mi responsable libertad para hacerle quite a esa sociedad absorbente, a esos poderes sociales irracionales. ¿

Con la mirada puesta en el amor y la libertad discurre la vida personal para llegar a ser lo que es, el sentir la vida en medio de una sociedad donde compartimos la existencia alrededor de una familia, de una comunidad. Ser y sentido de ser conviven en una comunidad donde la libertad es un gran peso específico que al decir de una autora “En la libertad es donde cada persona se juega su destino “. Y esa libertad exige responsabilidad total sin importar credos religiosos o convicciones políticas, entonces, esa responsabilidad está en mí, en el gobernante, en el pastor, en la sociedad que luchan por eliminar los sumisos de la tierra.

El sentido de vida habrá de mirarse a la luz del desmoronamiento ético y moral. Esto ha originado que muchas personas desconocen opciones de sentido de vida. Reina para el hombre de hoy una crisis de valores, una corrupción, unos cambios de reglas sociales, políticas, de credos, que carcomen los estamentos públicos y privados, que desorientan los derechos laborales y humanos.

No debemos claudicar, por el contrario, asumir una nueva mentalización formada por solidos principios y valores que apunten a la convivencia social y el interior bajo nuevos conceptos de humanismo, de justicia y respeto aun en medio de la complejidad y el desarrollo tecnológico, del tejido social, donde el hombre es el mayor componente para orientar el avance del mundo.

Dice un autor de la Bioética que lo más bello de la fe es darle al ser humano luz de esperanza y sentido a la vida.  La fe nos supone una permanente búsqueda de sentido en las cosas grandes y en las pequeñas.  Mediante esta tarea derrumbamos toda frustración, tedio, miedo, angustia. La fe es continuo conocimiento, es dudar para comprender más y mejor, es dudar para acercarnos más a la verdad, la fe es estudio permanente que nos acompañara durante toda la existencia., la fe es entrega sin esperar ninguna dadiva, mediante toda acción social, política y familiar-

El hombre en el mundo es progreso que lleva al perfeccionamiento, que lleva a la felicidad personal y colectiva al entorno de un humanismo nuevo que impulse y defienda la dignidad y la libertad humana. Todo acontecimiento que exalte emociones propone por el hombre análisis de exploración humanista con criticas ajustadas al respeto y a la libertad que excluya todo poder desordenado y todo aprovechamiento situacional.
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El sentido de responsabilidad esta encapsulado. Se ha asesinado unos niños cuyas circunstancias a la luz de cualquier investigación están patéticas, pero no se asumen posiciones. Este es un crimen de lesa humanidad que no soporta ningún silencio pues de lo contrario estamos también asesinando el corazón de sus padres. Como siempre la impunidad recorre nuestros territorios y los gestores gozan de toda libertad pues ni siquiera se emite una presunta responsabilidad- Todo este macabro hecho está quedando en mínimas noticias o en tertulias pasajeras, más aún en el olvido.

Ante la realidad universal sobre la barbarie y la violencia, solo le resta al hombre asumir con el peso de la responsabilidad plena su gestión humanista. Los hombres responsables son aquellos que hablan y actúan con la voz del pueblo, voz que aleja el olvido para dar paso a la solidaridad y la justicia y al saber gobernar con espíritu democrático, que es saber escuchar al otro, no dividirlo.

El ser humano encuentra su carácter y su imagen en el sentir responsable que se pierde con el desorden y el caos de su comportar irracional que manipula el devenir de su vida vacía. La irresponsabilidad es generadora de violencia, de corrupción y deterioro del ambiente. La responsabilidad como principio y valor es signo de transformación, es dejar que la naturaleza humana actúe hacia el bien común, la naturaleza es nuestro mayor ejemplo de vida-

Debe eliminarse la caridad, la limosna, la filantropía, la dadiva que conllevan a empobrecer y convertir la vida del hombre a la filosofía de la compasión y la miseria, haciendo de su vida una mediocridad. Todos estos elementos son irresponsables que se combaten con el ejercicio de la rebeldía y la revolución social para cambiar lo que está mal, empezando por nosotros mismos. Un humanista predica que....... la sociedad falsa a cambio de la grandeza terrenal enrarece los vientos celestiales....
Cuando el pueblo no cree en sus instituciones, ni en las ideologías partidistas, se abre con rebeldía hacia acciones radicales haciendo uso de mecanismos legales como los paros, las protestas y las manifestaciones- Estas acciones son la respuesta del pueblo al estado y a su desidia sobre cuando se le interroga acerca de sus desenfrenos respondiendo...... De que me hablas viejo...
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Esta respuesta como todas las expresiones continuas de mentiras de un estado, es el reflejo de cómo se esconden las realidades, de cómo se construye país, bajo premisas entrópicas con fondos de cinismo clásico, de discursos retóricos, de diálogos temerosos y sin sentido, de contradicciones, de oídos sordos, de lentitud en el obrar decisorio, de acuerdos que no se cumplen, de leyes impopulares que logran generar efectos nefastos algunas, pero la mayoría se ocultan a la comunidad, socializadas después en el vacío del tiempo olvidado con el toque anaranjado del espíritu mágico.

 Hoy la responsabilidad, generalizada está en el olvido. La historia así lo viene predicando hasta dejarla en un estado pírrico. Pero una sociedad abierta y rebelde la está haciéndola revivir, iniciando su proceso de descubrimiento, hacia una nueva historia por venir. El mayor goce de una sociedad es su libertad, pero es lo más volátil cuando no nos responsabilizamos de nuestros deberes. Eduardo Galeano con claridad señala que otro mundo, otra sociedad es posible en la lucha por la dignidad humana....

 Sigamos recogiendo la antología social y política, para sembrar en los caminos de nuestra historia por los que forjaron su responsabilidad en el pasado. Para asumir con ese mismo riesgo el increpar el poder y la incapacidad de gobernar que tiene al país boca bajo, que no les duele la conciencia, que condenan en el olvido la realidad, que la niegan con descaro. Y buscan dividir para reinar.
 Aun así, la responsabilidad del pueblo, sigue luchando por nuevas conquistas con voz de paro que proclama para recuperarla con el desafío, y la rebeldía de la fe, por encima de sus muertos-

marsblawyer@gmail.com