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viernes, 8 de mayo de 2020

Bolsonaro, alias Bolsonazi, en su peor momento político



Por Sergio Ortiz:
El presidente de Brasil está atravesando el peor momento de su presidencia, con riesgo incluso de perderla. Tal su desgaste de antes y especialmente en la pandemia.

Encuestas de Datafolha estiman que la popularidad del mandatario de ultraderecha ha caído al 30 por ciento. Esa baja marca seguirá cayendo porque en estos días está firmando más decretos modificando los derechos laborales maltrechos en la presidencia poco legítima de Michel Temer y la suya propia, comenzada el 1 de enero de 2019.


Esa caída en su imagen positiva venía de antes de aparecer el Covid-19. Comenzó con sus posiciones persecutorias de toda oposición con tintes de socialismo o «lulismo», movimientos gremiales, sociales, feministas, indígenas y de la diversidad sexual. Su persecución a esos movimientos fue global, pegando duro sobre sus integrantes y sus ideas. Por ejemplo, trató de extirpar conceptos científicos y humanistas de la educación: ¡Paulo Freire era un terrorista o «energúmeno ídolo de la izquierda»!

Ya en 2020 chocó de frente contra el coronavirus, absolutamente negado como problema desde el Palacio del Planalto, la sede presidencial. Alineado con su socio mayor, Donald Trump, calificó la pandemia como «una gripecita» y se negó a tomar medidas de prevención. Cuando lo hizo, en febrero, bajo el peso de la dura realidad, ya era tarde. Brasil, con una población de 208 millones de habitantes, quedó al tope del podio de los países latinoamericanos más afectados.

«O mais grande…».
Hoy tiene más de 72.000 contagiados y más de 5.000 muertos, habiendo fallecidos 474 sólo en un día, el martes 20. Con ese registro supera a China en el número de muertos por la pandemia y no puede argumentar, siguiendo a su amo Trump, que le faltara información pues ya el 3 de enero Brasil estaba notificado de la existencia del problema.

Con todas las evidencias y saldos humanos y económicos negativos de su conducta que roza lo criminal, el presidente brasileño sigue empeñado en violar la cuarentena, relajar las normas de prevención y volver a la «actividad normal», cuando es fácil colegir que eso agravará del número de infectados y fallecidos.
Se lo pudo ver hace días caminando por las calles, entrando a panaderías, sacándose fotos con empleados y vecinos, como si no pasara nada grave. Si él hace eso, muchos brasileños van a pensar que también pueden hacer lo mismo; debe ser lo que él quiere fomentar que piensen y hagan.

Desde el punto de vista económico-social, Bolsonazi es un brutal exponente del neoliberalismo. Debe extrañar mucho a su amigo Mauricio Macri, el primer presidente extranjero que recibió en Brasilia el 17 de enero de 2019. Los primeros viajes de Bolsonaro al extranjero los planificó cuidadosamente para testimoniar, como él dijo, a qué tipo de mundo quería pertenecer: Estados Unidos, Israel, Japón, Corea del Sur y Taiwán.

Ese alineamiento internacional también le provocó heridas autoinfligidas que lo dejaron más débil para encarar las tareas sanitarias. Es que rompió el acuerdo del programa «Más Médicos» firmado por Dilma Rousseff con las autoridades cubanas, por el cual entre 2013 y 2018 unos 20.000 médicos cubanos habían atendido a poblaciones alejadas y de municipios pobres, muchos de los cuales vieron por primera vez un médico en su vecindad.

Hoy Bolsonaro los echará de menos, pero el daño fue hecho. Fue más sintonía fina con la derecha macrista de Argentina, que encendió una campaña en las redes a propósito del anuncio gubernamental de que podría necesitar 200 médicos cubanos para el frente bonaerense contra el COVID-19. También en esto los bolsonaristas y macristas se dan la mano, siguiendo órdenes del magnate norteamericano aun cuando sufran la salud y la vida de sus respectivas poblaciones.

Pérdidas políticas.
El descenso político del capitán retirado del Ejército se hizo notable a partir de marzo pasado. El 3 de abril Horacio Verbitsky dijo en El Destape Radio que los militares habían tomado el gobierno de Brasil y aislado a Bolsonaro». Textual: «no equivale a la deposición del presidente, pero sí a su reducción a una figura del tipo de un monarca constitucional, sin poder efectivo».

A la luz de los hechos fue una información errónea, porque el presidente siguió teniendo en sus manos el gobierno y adoptando malas decisiones. El costado cierto de aquella data es que las aguas bajaban revueltas en el Planalto y la cúpula militar.

El mandatario despidió a su ministro de Salud, Luiz Henrique Mandetta, partidario de las medidas recomendadas por la OMS y en sintonía con la mayor parte de los 27 gobernadores. En su reemplazo puso a un ministro que representa a la medicina privada, Nelson Teich, con empresas como el Grupo Clínicas Oncológicas Integradas (COI) y asesor del privado Hospital Albert Einstein de Sao Paulo. También es director ejecutivo de la consultora en economía MedInsight – Decisions in Health Care. No parece el perfil de un hombre preocupado y conocedor de la salud pública…

El otro ministro que salió eyectado del gabinete fue el de Justicia, Sergio Moro, quien acusó a Bolsonaro de entrometerse en su área al despedir al jefe de la Policía Federal, que dependía de Justicia.
Las acusaciones entre Moro y Bolsonaro generaron que el Fiscal General de la República, Augusto Aras, pidiera la apertura de un proceso judicial contra el presidente por posibles delitos. Si bien esto recién empieza y un impeachment no parece inmediato, que se empiece a discutir esa alternativa es un dato político sobresaliente. La ruptura del contubernio Moro-Bolsonaro, que en el pasado dejó afuera de la carrera electoral a Lula da Silva, también es un hecho auspicioso. Cuando dos ladrones se pelean, sale ganando la gente honrada…

Numerosas organizaciones sociales y políticas, y el Frente Brasil Popular y el Pueblo Sin Miedo, han firmado documentos muy críticos del presidente, sentando las bases para plantear su salida del gobierno. Sería una respuesta democrática a su pésima actuación en la crisis y también a su participación en un acto frente al Cuartel General del Ejército. El 19 de abril habló ante un público menguado de 500 personas, que reclamaban el cierre del Congreso y una dictadura militar suya. Incluso portaban carteles reivindicando el AI-5 (Acta Institucional 5) de la pasada dictadura (1964-1985). Ese régimen no sólo disolvió el Congreso, suspendió los derechos políticos de los civiles y estableció la censura previa de la prensa, sino que también torturó a 20.000 personas y asesinó y desapareció a otras 434.

Si los brasileños aprecian la salud y la democracia, tendrán que despedir pronto y sin indemnización a Bolsonazi y su ministro de Economía, el exbanquero neoliberal Pablo Guedes. Son ellos o la vida.
ortizserg@gmail.com

viernes, 29 de junio de 2018

¿Redemocratización de Venezuela? O Redemocratización de EEUU y Brasil


Por Rolando Prudencio Briancon:
Le tomamos la palabra al pelmazo de Pence -vicepresidente yanqui- quien en una reunión con el presidente del Brasil Michel Temer descaradamente ha declarado que hay que “redemocratizar Venezuela”. Desde luego que Mike Pence tuvo que escoger a alguien que no tiene precisamente las mejores credenciales del credo democrático para pretender instar a que se debe restituir la democracia en Venezuela como es Michael Temer, quien ha tenido que hacer un comedido coro con quien; tampoco tiene mucho que glorificarse de ser democrático como es Pence y el gobierno de Donald Trump.



“Por sus frutos los conoceréis” reza la biblia en Lucas 6:43; y la verdad es que si queremos ser libres conociendo la verdad de; cuán legítimos son, o pueden ser ambos gobiernos (Brasil y EE.UU- basta con revisar la forma poco democrática en la que ambos gobiernos a los que representan han llegado al poder.

Michael Temer; aparte de estar involucrado él, como varios de los diputados que votaron a favor de la destitución de Dilma Roussef, en varios casos de corrupción, como el haber sido coimeados por la empresa Oberdrecht, y prácticamente haber dado un golpe congresal a su ex aliada -deja mucho que desear sobre su lealtad- desde ya no es quién tiene mucha autoridad como para anunciar la “redemocratización” de Venezuela, pues los más de 200 votos con los que se la destituyó, son un desprecio democrático olímpico a los millones y millones con los que Dilma ganó las elecciones.

En cambio la llegada al poder de Trump y Pence a la Casa Blanca está ensombrecida por el hecho antidemocrático, que Trump perdió con ¡3 millones de votos!, frente a Hillary Rodman de Clinton, pero por esas rarezas de la impostora “democracia” yanqui, ganó la elección. Vale decir que no es precisamente Trump un triunfador, sino un perdedor en política; y por esa motivo es que su administración tiene los rasgos de un “reality show” que los de una administración seria de gobierno.

Después de todo no es mala idea la de rediscutir la “redemocratización”; pero empezaremos por la legitimidad del gobierno de Temer; pero también, y si la caridad empieza por casa, discutamos la legitimidad que en la Casa Blanca tiene Trump y su séquito de pelmazos como Pence.
prudenprusiano@gmail.com

miércoles, 30 de mayo de 2018

Petrobras bajo el control de los especuladores y la huelga de los camioneros


Por Bruno Lima Rocha:
La paralización y huelga de los camioneros dejó la nación estática. Iniciada el segundo día 21 de mayo, atravesó cuatro días hasta que en la noche del 5 de mayo, el gobierno Temer habría "negociado" con "representantes" de los camioneros. Vivimos el revés del revés. Quien firmó el "acuerdo" de las 5 de la noche fue considerado por el gobierno ilegítimo como los "trabajadores del transporte por carretera". Luego del viernes 25 de mayo, la paralización continuaba, incluso porque en medio de la reunión del 24 de mayo, el presidente de la Asociación Brasileña de Camineros (ABCAM) se retiró.



Evidentemente, las reivindicaciones más obvias no estaban siendo atendidas. Sin la previsibilidad mínima, no hay como seguir rodando "ganando" bruto de R $ 1,20 el kilómetro. En cuanto a la reducción definitiva del valor de los derivados de petróleo, diésel, gasolina y queroseno, nada hecho porque además del 10% menos en el precio de la refinería, la dirección de Petrobras no se compromete con nada más. Se trata de otro capítulo de la crisis, la dependencia del modal carretera y la subordinación de Petrobras a las determinaciones de los especuladores paralizaron Brasil.

Vale observar, de nuevo, el fenómeno. Los datos recolectados fueron varios, y en los días durante la huelga y paralización, la trama del transporte fue verificada. La tercera semana de mayo de 2018 se vio ante un hecho. El país rueda a diesel y los precios practicados por Petrobrás llevaron algunas categorías de transportadores a la desesperación. Según el Departamento Nacional de Tráfico (DENATRAN), ronda en el país 2,7 millones de camioneros. De este total, los llamados camioneros autónomos son propietarios de cerca del 70% de la flota y los demás, el 30%, pertenecen a empresas de logística y otros sectores. De acuerdo con el Catastro General de Empleo (CAGED) trabajan en las transportadoras 360 mil conductores de carga, mientras que los autónomos son 1,8. Tal condición aproxima a la mayoría de los camioneros de algunas reivindicaciones de las empresas del sector, pero esa es una aproximación. Los intereses no son los mismos y menos aún las representaciones.

Vale la pena repetir. El gobierno ilegítimo trató de "negociación" quién estaba haciendo locaute y luego compuso con las emisoras de televisión y conglomerados de medios la "gran narrativa". ¡Ha habido locaute y sigue habiendo! La alegación es de la base dura de MT. ¿Y quiénes serían los operadores máximos del locaute? Justo a los autónomos, que trabajan por cuenta o como arrendatarios de dueños de camiones. El discurso de "minoría radical" no ha colado nada bien y la revuelta se ha sumado a la necesidad de la lucha. El apoyo popular para la causa, no bajó, de ninguna manera. Los días siguientes fueron intensos: viernes 25, sábado 26, domingo 27 de mayo; y la presión continuó. Es necesario reafirmar. En Brasilia, las dos entidades presentes en la reunión del día 24 de mayo, en el Palacio del Planalto, donde habrían llegado a algún tipo de acuerdo, no representaban a la mayoría de los camioneros autónomos. Es como si el "representante no representase". Lo mismo puede decirse de Petrobras. Su dirección indicada después del golpe parlamentario que llevó a Michel Temer al Poder Ejecutivo no representa ni los intereses del país y, menos aún, tiene el respaldo de los trabajadores del sector

No hay sombra de duda. La primera reacción de Pedro Parente ya merecía la dimisión sumaria e inmediata de él y de toda su dirección. Después, en red nacional, otra perla del entreguismo a favor de los especuladores.

"Nuestro objetivo es generar para valor para los accionistas en el medio ya largo plazo", afirmó el presidente de Petrobras, Pedro Parente, en vivo, en el Jornal Nacional, del 24 de mayo.

Parente opera contra los intereses del país. En el caso de los combustibles, se procede a la aplicación de los precios más altos para los combustibles, a partir de octubre de 2016, a través de la importación de derivados. Con eso, Petrobras perdió mercado y la capacidad ociosa de las refinerías saltó al 25%. Con menos refino, explotaron las exportaciones de crudo y las importaciones de derivados. El mayor beneficiado fueron los Estados Unidos: mientras que las importaciones de diesel se multiplicaron por 1,8 desde 2015, la importación de diesel de EEUU de Estados Unidos aumentó 3,6 veces. Pasó del 41% en 2015 al 80% del total de importados por Brasil, al tiempo que Petrobras abría mano de la refinería de Pasadena.

Los grandes ganadores fueron los "traders" internacionales, entre los cuales el mayor es Trafigura, el gigante que montó el mayor esquema de corrupción de la historia de Angola, estaba envuelto hasta el cuello con los escándalos de la Petrobras y fue sorprendentemente liberada por los fiscales Lava Jato y el juez Sergio Moro.

En el caso de Petrobras, la composición nacional de precios y no subordinada a los especuladores transnacionales (los llamados traders), no han coordinado esfuerzos para lanzar una campaña en defensa de Petrobras, de la composición nacional de precios y no subordinada a los especuladores transnacionales). Sería el momento perfecto para intentar una huelga de trabajadores del sector de petróleo y gas, con vistas a la reanudación del control nacional sobre el sector más importante del país.

La falta de alianzas políticas en el nivel social es proporcional al abandono del trabajo en la base de la sociedad compleja que se formó en el período del boom económico, fomentado tanto por el auge de las commodities y por la dominación del capitalismo postfordista en el régimen de extracción de plusvalía colectiva y acumulación flexible. La identificación inmediata de los camioneros autónomos es con conductores de camiones - como los transportistas escolares - motoboys, taxistas e incluso conductores de aplicaciones. La sociedad brasileña tiene una complejidad en las relaciones económico-productivas y el sindicalismo vertical izado solo ya no da cuenta de la organización del mundo del trabajo.

Incluso con todas estas dificultades sumadas a la confusión y el oportunismo ideológico del intento de captura por la extrema derecha de la justa lucha de los camioneros autónomos, el momento es de más crisis para el gobierno ilegítimo, acercando el debate de necesidad de proyecto de país y defensa incondicional intereses de la mayoría del pueblo brasileño. La legitimidad de los grupos de medios también se debilita esta semana de paralización de camioneros, pues a partir del 6 de marzo del 25 de mayo, comenzaron a hacer el infame esfuerzo de criminalizar la lucha y acusar de locaute justamente a quien trabaja por cuenta.

ES el momento ideal para popularizar el tema de la defensa de la Petrobrás pública y a servicio de la soberanía popular. Razones para esta lucha no faltan, aunque seamos bombardeados, 24 horas por día, con mentiras en relación al Petróleo y la Pre-Sal.
blimarocha@gmail.com

viernes, 27 de abril de 2018

Un reflejo más del retroceso político Regional

Por Emilio Marín:

Macri y cinco gobiernos más dieron el portazo en Unasur

Unasur tuvo un origen progresista, en tiempos de Lula, Chávez, Kirchner y Correa. Hoy con Macri y aliados de derecha, la región retrocede.
La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) tuvo su nacimiento en Brasilia, en mayo de 2008, con Lula da Silva como anfitrión, y los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, y Argentina, Néstor Kirchner, etc. Su oficialización debió esperar hasta marzo de 2011, cuando Uruguay produjo la novena adhesión de una legislatura, un requisito de su conformación. Y a partir de allí comenzó a andar, por la senda del progresismo que le imprimían aquellos gobernantes, más Rafael Correa de Ecuador, Evo Morales de Bolivia y Pepe Mujica de Uruguay.



Desde el punto de vista político, la unidad sudamericana venía tomando más fuerza desde 2005, con Chávez como impulsor principal. En noviembre de ese año, el venezolano junto con Lula y Kirchner tiraron abajo el proyecto hegemonista del ALCA, en la IV Cumbre de las Américas de Mar del Plata.
La secuencia de destrucción-construcción necesitaba que a la sepultura del proyecto de George W. Bush le siguiera una entidad regional que, por la positiva, mostrara en la práctica qué quería hacer políticamente el Sur.
Y la oportunidad para poner los cimientos la dio en 2008 la derecha racista de Bolivia, con sus intentos separatistas y golpistas contra el naciente gobierno de Morales. Y en 2009, las tensiones generadas por Álvaro Uribe, de Colombia, que habilitó 7 bases militares norteamericanas, con amenazas de guerra contra Venezuela y Ecuador.

Frente a ambos hechos actuó bien la flamante Unasur. Evo siguió siendo el mandatario en La Paz. Y Colombia, con Juan M. Santos reemplazando a Uribe, emprendió en 2012 un proceso de negociación de paz con los insurgentes de las FARC.

Otro poroto se anotó Unasur en 2010, al defender a Correa de un golpe de Estado policial que casi le cuesta la vida. En mayo de ese año Kirchner fue nombrado por unanimidad el secretario general de Unasur, en una cumbre realizada en Campana, Buenos Aires.
Con esa impronta progresista, la entidad completó su membresía: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela.

El 20 de abril pasado se conoció una carta de seis cancilleres de países miembros de esa organización, dirigida al canciller boliviano Fernando Huanacuni -cuyo país ejerce la presidencia protémpore- informándole que habían decidido dejar de participar. Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Paraguay y Perú son los gobiernos que dan el portazo, con argumentos formales y escondiendo parcialmente el motivo político de su decisión.

La formalidad es que la Unasur no tiene un secretario general desde enero de 2017, cuando cesó en sus funciones el expresidente colombiano Ernesto Samper. En los años anteriores, luego de la muerte de Kirchner, se fueron sucediendo la colombiana María Emma Mejías, el venezolano Alí Rodríguez y finalmente Samper.

El macrismo había impulsado como sucesor a José O. Bordón, ex Frepaso y embajador de Cambiemos en Chile, pero su nominación no prosperó. En el ínterin, la titularidad pro-témpore pasó a Bolivia, un gobierno antiimperialista, no sólo progresista, aliado de Venezuela.

Cambio en correlación de fuerzas
Y ese es el motivo de fondo de la actual división promovida por Macri, Santos, Michel Temer, Martín Vizcarra, Sebastián Piñera y Horacio Cartes: no quieren saber nada con una entidad sudamericana presidida por un firme aliado del presidente Nicolás Maduro.
Mucho menos cuando Venezuela ha comenzado oficialmente la campaña electoral con cinco candidatos, pese a la abstención y boicot de la derecha agrupada en la Mesa de Unidad Democrática (MUD).
Estos seis representantes de la derecha en Unasur son parte del Grupo de Lima, inicialmente doce, capitaneados por Luis Almagro, secretario de la OEA y dependiente del Departamento de Estado norteamericano de Mike Pompeo, exjefe de la CIA.

El problema real no es entonces “la acefalía” de Unasur sino todo lo contrario, que ésta tiene por un año la presidencia de Bolivia, compañero de causa de Venezuela, Cuba y demás socios de la Alianza Bolivariana de Nuestra América (ALBA).

No hubo ni hay “fin de la historia” ni victoria estratégica del capitalismo dependiente. Sí hay una derrota política parcial e importante de las fuerzas democráticas, populares, progresistas y antiimperialistas en Sudamérica (y más al norte también).

Si en vez de Kirchner y CFK hoy gobierna Mauricio Macri; si en lugar de Lula y Dilma Rousseff hoy el presidente es Temer, si en Chile está otra vez Piñera, si Santos volvió a ser el mismo belicista del “Plan Colombia” y exministro de Defensa de Uribe, si el delfín de Correa, Lenin Moreno, lo traicionó, etc, entonces que la derecha tome ínfulas y dé un portazo en Unasur no es sorprendente. Tiene que ver con el cambio de correlación de fuerzas en la región.

Esa derecha está concentrada en atentar contra Venezuela, pero conviene también tomar nota de las asignaturas pendientes del progresismo, que incidieron en su derrota.
¿Por qué no se avanzó en el Banco del Sur y en la moneda regional, el Sucre? ¿Por qué se paralizó una Petrolera del Sur, con eje en PDVSA? ¿Por qué no se formó una agencia antinarcóticos propia, ajena a la DEA? ¿Por qué ni siquiera salió el pasaporte sudamericano para 400 millones de personas de los doce países, para poder viajar, estudiar y atenderse la salud?

Hasta 2013 la Unasur tenía posibilidades reales de abordar estos y otros proyectos. A partir de allí el crecimiento de la derecha lo fue haciendo inviable. No se trata de sentarse a esperar otro turno de la historia. Habrá que bregar para conseguirlo, pero estar dispuestos a levantar esos plazos.
ortizserg@gmail.com

sábado, 5 de agosto de 2017

Por la Constituyente sí, pero también contra Trump y el intervencionismo

Por Aram Rubén Aharonian
 Venezuela

El mundo no se acabó el 30 de julio, y Venezuela tampoco, pese a que la campaña contra la Asamblea Nacional Constituyente tuvo en el presidente estadounidense Donald Trump a su comandante en jefe, secundado por varios injerencistas e intervencionistas regionales y mundiales de segunda línea. Y posiblemente esta elección abra la posibilidad de construir un acuerdo negociado entre gobierno y oposición con una visión de coexistencia entre las partes.

A pesar del rechazo por parte de la oposición venezolana, de la exigencia de 13 de los 34 países de la Organización de los Estados Americanos (OEA) de suspenderla, de las advertencias hechas por la Unión Europea que este proceso aumentaría el riesgo de confrontación en el país, de las recientes sanciones concretadas por Washington y de la intensa campaña de terror mediático internacional, los miembros de la Constituyente se eligieron este domingo en una fiesta cívica a la venezolana.

El apoyo a esta elección de constituyentes en Venezuela y así a la continuidad del gobierno bolivariano- llega tras el triunfo de Daniel Ortega y el sandinismo en Nicaragua y de Lenin Moreno en Ecuador, junto al debilitamiento de gobiernos neoliberales como el golpista brasileño de Michel Temer y el de Mauricio Macri en Argentina, y el posicionamiento de la oposición progresista en Honduras y Paraguay.

La masiva concurrencia demuestra el nivel de conciencia alcanzado por el pueblo desde 1999. La gente salió a derrotar la violencia, el terror, asumió su épica de manera personal (cruzando arroyos y ríos, calles bloqueadas, evadiendo paramilitares y malandros), haciendo lo imposible para cumplir con su deber cívico, político, ético, moral... superando las amenazas de adentro y de afuera. Haciendo recordar aquel 13 de abril de 2002 cuando ese mismo "pueblo bravío" salió a las calles, constitución en manos, a demandar el retorno de su presidente constitucional Hugo Chávez, derrocado brevemente por un golpe cívico-militar.

Pero ese apoyo recibido por el gobierno de Maduro incluye un necesario golpe de timón, que incluya las transformaciones políticas, económicas, sociales y culturales para el fortalecimiento de un estado socialista, basado en las comunidades, en los intereses populares. También habrá que lidiar con los que desde adentro destruyen el legado de Chávez, y con los apátridas dispuestos a entregar Venezuela -y sus recursos naturales- a los intereses de Estados Unidos y las corporaciones trasnacionales.

Es difícil para EEUU y sus repetidoras aceptar la realidad. La verdad-real se impuso a la verdad-mediática, a la pos verdad, lo que no significa  que no continúen en su intento de  condenar, demonizar, aislar a Venezuela bolivariana,  locomotora del renacimiento del ideal de integración regional. Es difícil que los líderes de la oposición varíen su rumbo, a pesar de su falta de credibilidad y sus fracasos en cadena: la violencia no da réditos.


aharonianaram@yahoo.com

domingo, 14 de mayo de 2017

La oposición venezolana contra el Papa Francisco

Por Antonio Guillermo García Danglades

En su vuelo de regreso al Vaticano, luego de viajar a Egipto, el papa Francisco mostró su preocupación por la situación en Venezuela, dejando entrever la responsabilidad de la oposición en la ausencia de diálogo y la irrupción de la violencia.

“[El dialogo] No resultó porque las propuestas no eran aceptadas, o se diluían, era un sí-sí, pero no-no. Todos conocemos la difícil situación de Venezuela, que es un país al que yo quiero mucho. Y sé que ahora están insistiendo, no sé bien de dónde, creo que de los cuatro presidentes, para relanzar esta facilitación y están buscando el lugar. Yo creo que tiene que ser con condiciones ya, condiciones muy claras. Parte de la oposición no quiere esto. Es curioso, la misma oposición está dividida, y por otro lado parece que lo conflictos se agudizan cada vez más.  (…)”


Inmediatamente, la rancia derecha venezolana entró en cólera y reaccionó de manera iracunda contra el Papa. Sus declaraciones habían penetrado el cerco mediático internacional contra el gobierno venezolano y ocasionado un profundo agujero en los planes golpistas de la oposición que, al menos en los medios transnacionales, quedaba en evidencia. La batería de ataques contra Su Santidad fue tan intensa que la propia jerarquía eclesiástica venezolana, aliada incondicional de la derecha y uno de los principales promotores del “cambio de régimen”, debió acudir en defensa del Santo Padre y lamentar la “reacción injusta y desconsiderada” de "algunas personas". Sin embargo, los obispos tuvieron la osadía de restarle credibilidad a las palabras del Papa. Argumentaron que habían sido “declaraciones espontáneas, luego de un viaje agotador emitidas en un ambiente informal”, al tiempo que comentaban abiertamente que el Papa no estaba bien informado. Tamaña desconsideración a la más alta figura de la Iglesia Católica debió haber enfurecido al Papa, quien inmediatamente dirigió una reprimenda al arzobispado venezolano, mediante una carta pública donde deja claro, en primer lugar, lo bien informado que está sobre la situación del país, y más importante aún, exige trabajar a favor del diálogo entre gobierno y oposición.

“Les aseguro que estoy siguiendo con gran preocupación la situación del querido pueblo venezolano ante los graves problemas que le aquejan, y que siento un profundo dolor por los enfrentamientos y la violencia de estos días, que han causado numerosos muertos y heridos, y que no ayudan a solucionar los problemas, sino que únicamente provocan más sufrimiento y dolor. (…) Estoy persuadido de que los graves problemas de Venezuela se pueden solucionar si hay voluntad de establecer puentes, de dialogar seriamente y de cumplir con los acuerdos alcanzados. Les exhorto a seguir haciendo todo lo necesario para que este difícil camino sea posible (…)”

Algo más debió haber instruido internamente el Papa Francisco para que la oposición se pronunciara nuevamente en su contra, justo cuando la violencia de los terroristas opositores parece dar señales de retroceso. La esposa de Leopoldo López, condenado a prisión por dirigir los ataques terroristas contra la Fiscalía General de la República en febrero de 2014, acaba de calificar como “inaceptable” los llamados al diálogo y la paz hechos por el Papa.

En declaraciones a la agencia internacional de noticias EFE, la señora Liliana Tintori señaló que la "insistencia del Papa Francisco" en "un diálogo" con el gobierno de Nicolás Maduro es "inaceptable" y, por si fuera poco, ha llegado a sugerir que el Santo Padre no velaba por los derechos humanos: “Quisiera ver al Vaticano defendiendo los derechos humanos”, le dijo a EFE, seguramente con total desparpajo. 

No deja de llamar la atención que Tintori haya dado estas declaraciones desde Brasil, a donde viajó para reunirse con el presidente de facto, Michel Temer, a fin de promover “elecciones inmediatas” como la “única solución a la situación venezolana”, precisamente cuando el propio Temer ha propuesto posponer las elecciones en su país para evitar la victoria de la izquierda de la mano de Lula da Silva y así consolidar su dictadura después del golpe a la presidenta democráticamente electa Dilma Rousseff.

Las declaraciones de Tintori además no son espontaneas. La señora de López no mueve un dedo sin que su esposo lo apruebe. Y ante la posible discusión interna que tiene la dividida oposición sobre los próximos pasos a seguir, el partido Voluntad Popular que dirige López y que junto a Primero Justicia es el que más promueve el uso de la violencia, ha querido sentar una posición firme frente a los débiles partidos opositores moderados sin desgastar a sus dirigentes frente a la opinión pública. Para arremeter contra una figura tan respetada, dentro y fuera de Venezuela, es preferible utilizar a la “sufrida víctima del régimen”.

Los ataques desenfrenados de la rancia derecha venezolana contra el Papa Francisco no sorprende a quienes conocen el pobre desempeño democrático exhibido por la oposición durante años y el carácter fascista de quienes ahora la dirigen, pero sí deben servir para llamar la atención sobre hasta dónde ésta es capaz de llegar para derrocar al gobierno del presidente Maduro, aun a costa de la vida y sufrimiento de la familia venezolana.


agd1967@gmail.com

martes, 18 de octubre de 2016

Presidente golpista se la pasa viajando al exterior

Congelando gasto público 20 años, Temer fabricará 41 millones de pobres

Por: Emilio Marin 

Siguen las malas noticias para la mayoría de los brasileños. Michel Temer sigue de excursiones por el mundo, buscando inversiones. Y en Diputados hubo una primera votación a una enmienda constitucional que congela el gasto público por 20 años. Cuando en septiembre el golpista Michel Temer fue a la reunión del G-20 en Hangzhou, China, en San Pablo se reunían 100.000 personas gritando “Fuera Temer”. Fue la octava marcha de ese tipo, luego que el 31 de agosto el senado brasileño consumara la destitución de Dilma Rousseff. Muy posiblemente esa serie continúe con otras movilizaciones, ante las pocas halagüeñas perspectivas que depara un presidente con apenas 18 por ciento de imagen positiva.

Como las cosas le van mal dentro de casa, el “usurpador” viene cumpliendo una abigarrada agenda internacional. En el G-20 tuvo reuniones bilaterales con el anfitrión Xi Jinping, el tambaleante español Mariano Rajoy, el príncipe Mohammad bin Salman de Arabia Saudita, el premier italiano Matteo Renzi y el japonés Shinzo Abe.

A esos interlocutores, en un estilo muy parecido al de su colega Mauricio Macri, les presentó proyectos de emprendimientos extranjeros por un monto de 90.000 millones de dólares. Ya se verá cuál fue la moneda de cambio que prometió a esos inversionistas. Temer voló a la 71° Asamblea General de la ONU, en los primeros días de octubre. Al hablar se ausentaron de la sala los representantes de Bolivia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela, como señal de protesta.

Y antes de eso estuvo en Olivos con Macri, ambos en fina sintonía del ajuste, el achicamiento del Estado y el reavivamiento con los organismos financieros internacionales. En todo caso, si hubo algún matiz, Temer quedó a la derecha de su colega del PRO, lo que es mucho decir. Fue en el tópico de la negociación con otros centros de poder mundial: Brasilia quiere que cada socio del Mercosur negocie con autonomía. El rioplatense, quizás por su menor calado, es partidario de que lo haga el Mercosur. A Venezuela ambos le desconocieron su presidencia pro-témpore del Mercosur y terminaron dándole un golpe (¿qué les hace una mancha más a estos tigres?), con una presidencia compartida de los otros cuatro socios.
Y ahora, a mediados de octubre, el brasileño irá a la India, a la VII Cumbre de los Brics (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica). En el estado indio de Goa va a suscribir la Declaración Final y memorandos de entendimiento en cooperación ambiental, investigaciones agrícolas y de autoridades aduaneras. También allí su clave estará en los encuentros con el Consejo Empresarial del Brics y el presidente del Nuevo Banco de Desarrollo, K.V. Kamath. Otra vez pedirá inversiones y ofrecerá pingües ganancias en Brasil.

Situación apretada

Esos desesperados pedidos de inversión tienen que ver con que Brasil vive su segundo año de caída económica, y antes aún, cuando gobernaba Rousseff, aunque eso no lo exima al entonces vicepresidente Temer.

Ahora la recesión es más acentuada y el PBI tendrá este año una caída del 3,2 por ciento, un registro negativo que se reiteraría en 2017. El desempleo se empinó hasta el 11 por ciento, englobando a 12 millones de personas. Y allí aparece el carácter perverso del gobierno brasileño, que aprovecha esa crisis para fundamentar su ajuste que supuestamente iría a mejorar esos desastres. En referencia al 11 por ciento de desocupación, Temer -como su amigo Macri- lo explica por la “pesada herencia”, aunque el brasileño tiene el inconveniente de haber sido vicepresidente en dos mandatos de Dilma. El actual ministro de Hacienda, Henrique Meirelles, promueve un brutal ajuste en línea con las recetas fondomonetaristas; él también fue titular del Banco Central en tiempos de Lula.

Meirelles es el impulsor de la Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC 241) por la cual el Estado congelará el gasto público por veinte años. El 10 de octubre hubo un primer voto favorable en la Cámara de Diputados, con 366 legisladores que le dieron luz verde y apenas 111, el PT y sus aliados, en contra. Por la afectación constitucional, esa norma debe ir a una segunda consulta y voto en la cámara, que será el 24 de octubre, y luego, en caso de ser aprobada, será girada al Senado para que también la analice en dos sesiones.

Salida fondomonetarista

Por la correlación de fuerzas evidenciada en Diputados, donde superó la marca requerida de las tres quintas partes, Temer-Meirelles saldrían airosos, a pesar de la extrema gravedad de lo que está en juego.
El gasto en salud, educación y programas sociales será congelado por veinte años. Esto en primer término quiere decir que un presidente no electo como tal le impondrá a cinco venideros, que deberían surgir de las urnas, un chaleco de fuerza de acero imposible de estirar.

La única actualización de ese gasto sería por la inflación del año precedente. Nada más. Ni siquiera se prevé ajustar al alza según el crecimiento de la población en un país de 205 millones de habitantes: el mero aumento vegetativo determinará menos inversión social.
Por el achicamiento presupuestario en educación, ya hay 197 colegios tomados según la Unión Brasileña de Estudiantes Secundarios. Resisten los recortes y la eliminación de materias obligatorias de Artes, Educación Física, Sociología y Filosofía.

Meirelles estaba en Nueva York reunido con inversores del Bank of América y tuvo un orgasmo con esa votación de la PEC 241. “Es una excelente noticia para el país. Y estamos presentándola a la comunidad internacional. Brasil prosigue en el ajuste de las cuentas públicas”, declaró a los medios.
Allí se transparentó cuál es la oferta con que el actual gobierno tienta a los inversores externos. Les dice, vengan e inviertan en el país, porque el Estado por veinte años contendrá el gasto público. Ese ahorro favorecerá vuestros negocios, tomando créditos, premiando exportaciones, subsidiando inversiones y haciendo obras de infraestructura que sus empresas aprovecharán.

La directora gerente del FMI, Christine Lagarde, felicitó desde Washington la Enmienda porque “refuerza la credibilidad en las políticas macroeconómicas”.

Las críticas vinieron de Lula, Dilma y legisladores que en Diputados denunciaron lo que se estaba votando. La meta para el presupuesto de 2017 era que el gasto social aumentara hasta 15 por ciento del mismo. En los próximos diez años bajará al 4 y en el siguiente turno al 3, estimándose que ese recorte provocará en 2025 la pobreza de 41 millones de brasileños.
Pre-sal para extranjeras

Aquel congelamiento tendrá consecuencias muy negativas en salud. En 20 años, traerá para este sector pérdidas estimadas en 743.000 millones de reales (228.000 millones de dólares), de acuerdo con el Instituto de Investigación Económica Aplicada, entidad ligada al Ministerio de Planificación, señaló la periodista Claudia Collucci. Y eso que el mayor país latinoamericano es de los que menos gasta per cápita en salud: 591 dólares, la mitad del gasto argentino.

Cuando Temer estaba en Nueva York en la ONU se produjo en Brasilia otra novedad que pinta la orientación pro monopolista de su administración. La Cámara de Diputados aprobó por 292 votos a 101 poner fin a la exclusividad de la estatal Petrobras como operadora de la llamada capa de pre-sal, la mayor reserva petrolera. Las reservas allí se estiman en 176.000 millones de barriles de petróleo y durante los años petistas se reservó a Petrobras la responsabilidad principal de su explotación y con una participación obligatoria de al menos el 30 por ciento en todos esos emprendimientos. Los beneficios iban a engordar presupuestos sociales, entre los que descolló el Bolsa Familia, al margen que de las operaciones de la estatal petrolera también salieron fondos millonarios para la corrupción política de un amplio espectro y no sólo del PT como presenta las cosas la red O'Globo.
El diputado del Partido de los Trabajadores, Henrique Fontana, llamó entreguista a los legisladores que apoyaron esa ley. “Quienes invirtieron millones de reales en el desarrollo de la tecnología para descubrir estas riquezas fueron los brasileños y ahora que el filete mingón está servido, ustedes quieren llamar a las multinacionales”, les dijo. Su colega del

Partido Socialismo y Libertad (PSOL), Iván Valente, también rechazó esa concesión. “Estamos en un proceso de privatización acelerada porque la creencia es que necesitamos agradar al mercado internacional”, denunció.

Todos los opositores apuntaron contra el canciller José Serra, pues el proyecto privatizador era suyo de su tiempo como senador, antes del golpe institucional culminado el 31 de agosto. Por eso, igual que el presidente Temer, se reunió con los directivos de Chevron y otras multinacionales, prometiendo lo que ahora puede ser una realidad: la entrega petrolera en beneficio de monopolios y EE UU. Y con esa pérdida de soberanía energética -otra similitud con Macri- se recortarán los ingresos fiscales del Fondo Social Soberano.

Para allanar el camino político de la entrega, el Ministerio Público presentó el 10 de octubre nuevos cargos contra Lula da Silva y otras 10 personas, por presunta corrupción, lavado de dinero y tráfico de influencias. Con este ya carga cuatro procesos en su contra. Cualquier parecido con lo que hacen en Argentina contra CFK no es mera coincidencia.

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