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domingo, 11 de noviembre de 2018

"América para los americanos" es y ha sido una pretensión histórica de poder de los gringos...


Por Iván Oliver Rugeles:
"América para los Americanos", no fue una intrascendente travesura politiquera verbal de quienes crearon la Unión Americana, buscando adeptos para sus aspiraciones presidenciales y, en primer término, mayores respaldos para la nueva Nación que construían, como lo fueron, entre otros, Thomas Jefferson y James Monroe, tenidos hoy por la burguesía explotadora mundial como los prohombres de la libertad y la democracia…

Esa frase fue un anuncio planeado de lo que sería el proyecto expansionista futuro de la Nueva Unión de las 13 colonias inglesas, el cual tenía como primer objetivo,  enviar un claro y contundente mensaje a los ya hoy y desde hace bastante rato enterrados “imperios” europeos, convertidos todos, al parecer sin excluir a ninguno, en siervos de Washington, a los que la nueva Nación Americana jamás les permitirá presiones o intentos por la restauración de los que fueron sus dominios territoriales en estas tierras del Nuevo Continente, bajo ninguna excusa y/o modalidad, e igualmente, asegurarles que impedirá, como sucedió muchos años después, la independencia de Cuba y de Puerto Rico y la recolonización de ambas, las que, como sabemos, terminaron, la última, convertida en su primera colonia en el Continente, hoy, Estado Asociado y la otra, la isla mayor del Caribe, en un claro protectorado, bajo lo que se llamó la Enmienda Platt (1899)*.

Para mantener allí, a buen resguardo, sus grandes intereses azucareros y, obviamente, para domeñarla, y evitar que se le convirtiera en un problema para el resto de sus relaciones con los demás países del hemisferio bajo la modalidad que fuese y para "asegurarle" su "plena independencia" de cualquier pretensión hispano europea, enmienda esa que "fenece" en 1934, pero que deja allí en la isla su impronta con la Base de Guantánamo, una mancha en nuestra Patria Grande bajo un contrato leonino de arrendamiento que no tiene fecha de vencimiento y que es, al parecer, para toda la eternidad… Pero, por otra parte, dejar muy en claro que su decisión “proclamada y decretada” de “América para los americanos", jamás va permitir que país alguno del viejo continente y de más allá, pudiera interferirles, de alguna forma, sus planes futuros de ponerle la mano a la América toda…

Debemos recordar que Tomás Jefferson (1801-1809) fue, quizás, el primero y más importante propulsor de la idea independentista de las Trece Colonias de La Pérfida Albión (**), así como también el de mayor peso en la elaboración y aprobación de la constitución americana (1787); es el tercero que ocupa la presidencia del nuevo país y quien dijo en sus intervenciones durante las discusiones del referido proyecto de constitución: "Nuestra Confederación debe ser considerada como el modelo del cual saldrán los pobladores del norte y del sur de las Américas", pues Jefferson fue uno de los más entusiastas propulsores de la tesis de que los Estados Unidos debía absorber las colonias españolas "pedazo a pedazo" (***).

Le sigue en el cargo James Madison (1809-1817), igualmente otro gran impulsador del proyecto de la Constitución y, por supuesto, de extender las fronteras gringas hacia el sur, quien es sustituido luego por James Monroe (1817-1825), quien es el que, -finalmente- casi al término de su presidencia, en diciembre de 1823, hace pública la doctrina de “América para los americanos” en su mensaje anual al Congreso y es por ello que se le conoce por su nombre, la Doctrina Monroe y con la misma se sintetizaba así que la nueva nación reafirmaba su absoluto y total rechazo a la posible pretensión europea sobre el suelo americano e igualmente, vale recordarlo, que su puesta en vigencia determinó que la delegación de Washington que asistió al Primer Congreso Panamericano convocado por el Libertador Simón Bolívar en junio de 1826, en la zona colombiana del istmo de Panamá, se retirara del mismo, pues le quedó muy claro a sus integrantes, al poco de iniciarse las deliberaciones, que se planteaba la posibilidad muy real de que se concretaría allí la integración hispanoamericana, lo cual trastocaría los planes expansionistas y la política aislacionista estadounidense…

Algunos pocos años después, el sucesor de Lincoln, Jackson Andrew (1.829/37) fue enfático al señalarle al Encargado de Negocios de México, Señor Torren, que "El método de obtener un territorio es ocupándolo y después de tener posesión entrar en tratados..." y fue, precisamente durante su gobierno, cuando Estados Unidos le declara la guerra a México y termina despojándolo de más de 2 millones de kilómetros de su territorio.

Y hay más, setenta años más tarde, el presidente Guillermo Howard Taft (1.909/13), quien sucedió en la presidencia a Theodore Roosevelt, personaje de ingrata recordación por su política agresiva contra la América toda y a la cual se le bautizó como la "política del gran garrote" (Big stick), sostuvo como (su) política de expansionismo para el control y dominio del Continente, que "Los límites de Estados Unidos se extenderán virtualmente hasta la Tierra del Fuego".

Como vemos, la política de “América para los americanos” no había quedado en apenas una pretensión de este naciente imperio: A México le robó la mitad de su territorio original, hizo de Puerto Rico una colonia, de Cuba un Protectorado, imponiéndole una suerte de control sobre su destino por varios años, hasta que éste país, finalmente, logra su liberación con el triunfo de los barbudos de la Sierra Maestra, en enero de 1959, bajo el mando de Fidel Castro. A la mayoría del resto de los países de nuestra América Latina y Caribeña y en la medida en que sus intereses lo exigían, les fue imponiendo por la  fuerza, base de la mentira y por la manipulación de la realidad, gobiernos dóciles a sus mandatos que instalaron todos durante el siglo XX atroces dictaduras que, en conjunto, dejaron un saldo de asesinados y desparecidos que superan con creces las 650 mil personas. Sólo en Centro América esa cifra no baja de los 350 mil…

Vale observar como hecho revelador de la catadura inmoral y criminal del imperio yanqui, que a ninguno de esos dictadores, quienes, como ya lo hemos señalado,  cada uno de ellos instaló a su modo y manera regímenes perversos, violadores sistemáticos de los derechos humanos en términos atroces, jamás los recriminó, nunca se le escuchó su voz de protesta por su crímenes y, por supuesto, menos aún se le ocurrió aplicarles a sus respectivos regímenes sanciones y bloqueos por ello, pero si les dio a todos el mayor apoyo para que consolidaran cada día más su poder, en tanto no optaran por desobedecer sus directrices y mandatos… Por el contrario, a muchos los condecoró, como ocurrió con Pérez Jiménez, a quien le otorgó el 13 de febrero de 1954, la condecoración “Legion of Merit”, la más alta reservada por ese país a personalidades militares extranjeras de "países aliados" y a todos les abrió las posibilidades del financiamiento del crédito internacional y mantuvo siempre muy dispuestos para ellos los mecanismos de la cooperación en nombre de una libertad que siempre ha pretendido imponerla sobre la base de la amenaza y la fuerza, a los solos fines de saciar su voracidad por las riquezas de nuestros países que, como ya no es posible ocultarlo, son incalculables…

Notas:
(*) Texto Completo de la Enmienda Platt - Contacto Magazine (https://www.contactomagazine.com/articulos/enmiendaplatt-textocompleto.htm#.W9z-ZZNKiUk), impuesta al pueblo de Cuba luego de la derrota del imperio español en 1898…
(**) «La pérfida Albión» es una expresión utilizada para referirse al Reino Unido en términos anglófogos u hostiles. Fue acuñada por el poeta y diplomático francés de origen aragonés Augustin Louis Marie de Ximénez (1726/1817) en su poema L'ére des Français (publicado en 1793), en el que animaba a atacar a «la pérfida Albión en sus propias aguas (Wikipedia). 
(***) "Bosquejo de la Historia Política de las Américas", de William Z. Foster, Ediciones del Perro y la Rana, página 67.

rioliverr@gmail.com

domingo, 21 de enero de 2018

“Divide y reinarás”

Por Norma Estela Ferreyra:

En forma muy general y a grandes rasgos, vamos a recordar  cómo se organizaba social y políticamente el hombre, primitivo. Al principio, deambulaba de un lugar al otro hasta que se encontraba con alguien y ya no se separaban, porque entendieron que necesitaban estar juntos para defenderse, porque la naturaleza era un verdadero peligro. Si los hombres hubieran podido advertir a los demás, hubieran puesto un cartel colgando de un árbol que dijera. CUIDADO CON LA NATURALEZA.



Al comienzo, los seres humanos nos refugiábamos en cuevas y éramos nómades, hasta que un día comprendimos que debíamos afincarnos en un lugar para organizar mejor la defensa y sentirnos más seguros, tener un techo estable, procurar el alimento, el agua, etc.

 Cuando el hombre fue perdiendo el miedo, cambió de hábitos y comenzó a ver a la naturaleza como un todo , había estaciones, animales mansos que se podían criar y sirvieran de alimento, aprendió a  cultivar las semillas, a conocer las fases de la Luna, de las mareas, el tiempo de las siembras, del uso de las aguas, etc. Al progresar en capacidad y calidad de alimentación, también avanzó en conocimientos, hasta formar una cultura en común, con un número mayor de personas que los llevaron a formar un sistema más complejo de organización. Entonces, necesitaron  elegir un jefe que debía ser el que tenía más condiciones para dirigirlos  y la sabiduría necesaria. Su mandato dependía de ello, ya que  duraría en ese cargo, todo el tiempo mientras  fuera útil y conservara esas cualidades, de otra manera, sería reemplazado por otro.

Aparece ya, en aquella  sociedad, el derecho del pueblo a la revocatoria y si bien su  mandato era temporal, es decir, no era para siempre, ni hereditario, como después fue la monarquía, la duración del mismo, no tenía un plazo determinado. Hoy el recambio de mandatarios se estimula, porque todos quieren sentarse en el sillón presidencial, aunque sabemos que eso no garantiza aptitud en el gobierno y esto de la revocatoria es a lo que hoy tienen miedo los Poderes mundiales, porque ellos ponen sus  garras en un gobernante obediente y no les conviene que pueda ser revocado antes de tiempo, por el pueblo, en cualquier momento.

Así surge la democracia, como un sistema de organización natural en esas sociedades primitivas, donde todos eran iguales y tenían los mismos derechos para elegir y ser elegidos.  También existía la división del trabajo. Algunos se encargaban  de la defensa, otros tenían otras funciones, las mujeres,  criaban a todos los niños de la comunidad y atendían a los enfermos y heridos, siguiendo en este caso lo aconsejado por los curanderos que luego,  se convirtieron en  hechiceros o brujos, ya que se creía que tenían poderes mágicos para vaticinar el futuro, basados en los astros o en símbolos, algo que era común en esos tiempos.

En la elección del jefe  no se votaba levantando la mano, ni a voz alzada, ni de ninguna otra manera de las que hoy conocemos, sino que resultaba del diálogo y el sentido común, o sea, por consenso espontáneo.
Quien dijo una vez, que la democracia,  como organización política surgió después de la monarquía,  sin dudas, se equivocó.

La solidaridad, el espíritu gregario o  de formar grupos, la igualdad de derechos y esta democracia espontánea, nacieron de nuestro razonamiento humano,  de nuestra lógica, como una necesidad para poder sobrevivir. Esa forma primitiva, estaba guiada por la lógica de un hombre en estado natural sin los vicios que vemos hoy, con ambiciones de riquezas personales, donde “el otro” no importa  y donde  la solidaridad, existe muy poco.

 Las sociedades primitivas, fueron perfectas. De no ser así, el ser humano hubiera desaparecido en ese mundo hostil y adverso. Pero gracias a su lógica innata, pudimos llegar a superpoblar al planeta, tal como se encuentra hoy.

Pero cuando el hombre satisfizo sus necesidades básicas y perdió el miedo a la naturaleza, comienza a pensar en otras cosas, como el trueque de productos con otras tribus y allí comienza el comercio, que a medida que crece, los hombres dedicados a esa actividad, van tomando importancia, dentro de la división del trabajo. Así va a surgir la ambición por la riqueza, como fuente de poder y nace la guerra con otros pueblos, para apoderarse de una tierra más fértil, ampliar sus fronteras, hacer conquistas con sus guerreros, conseguir esclavos para que trabajen por ellos, etc. El hombre, se convierte en lobo del hombre. Y el guerrero, pasa a tener demasiada importancia.

Desde épocas muy remotas hubo Imperios esclavistas y guerreros,  donde la conquista era un modo de saqueo por parte de los Imperios dominantes. Eran algo así como el poder mundial  neoliberal, oligárquico del mundo actual, pero sin las armas poderosas con que cuentan hoy.

Luego la lucha entre clanes, dio como resultado los reinos y posteriormente, la tiranía y la monarquía fueron las formas más conocidas. Había mujeres como Cleopatra, que reinó en Egipto, que aún conserva obras majestuosas como las pirámides, realizadas por esclavos.

SIN EMBARGO en las Monarquías, el poder del rey,  era impenetrable porque no existían los partidos y el pueblo era uno sólo. Hasta que se hizo carne en aquellos que buscaban inmiscuirse para saquear a los países “el divide y reinarás”, y las Monarquías se fueron doblegando ante rebeliones populares, instigadas desde afuera y por intereses que el pueblo desconocía., aunque algunas monarquías  se mantienen hasta hoy, en sistemas mixtos, o sea, para las fotos.

No obstante, hubo Monarcas sabios, que hicieron la grandeza de muchos países europeos. Y caciques indígenas americanos que lucharon por la libertad durante 4 siglos sin rendirse jamás y que debieron sacrificar a 90 millones de hombres y mujeres, en esa lucha por la libertad, para evitar la esclavitud.

La democracia griega que nos quisieron ocultar y borrar del mapa, por temor a que pudiera  pudiera ser imitada en los gobiernos de los países que ellos pretendían dominar. Entonces, directamente, la sacaron de las páginas de la historia política del mundo. Es más, siempre la desprestigiaron usando su nombre en las repúblicas representativas, que nada tenían de democráticas, como las actuales.

La revolución Francesa, especialmente, tuvo ese propósito. Había que destruir a las Monarquías porque en ellas, el pueblo no se podía manipular desde afuera, ni desde adentro, porque el rey era de todos, no de un sector y su mandato era vitalicio y hereditario. Nadie podía influenciar sobre él, desde otros países, como sucede hoy, con las repúblicas representativas que se disfrazaron de falsas democracias, todas con Constituciones copiadas que provenías de una matriz oligárquica.

Hoy el poder forma una pirámide, donde en la parte superior está el gobierno elegido y en la base está el pueblo y entre ambos están los tres poderes representantes, pero no del pueblo, sino de los partidos. Lo que hay es una “partidocracia” donde a los ciudadanos se los usa para que voten, pero luego, no se los tiene en cuenta para nada. Y esto es así, desde que se dijo que el pueblo “no delibera ni gobierna sino por medio de sus representantes”, pero los candidatos provienen de una elección realizada por un partido político, no por el pueblo, que por supuesto, no decide nada, ni elige a los candidatos ni siquiera para una interna, porque son los partidos quienes determinan entre  quienes se debe elegir. Pero se le hace creer al ciudadano, que decide cuando vota y ese es “el circo” que realizan a la vista de todos, sin que nadie se dé cuenta.  Entonces, entre los tres poderes y el pueblo, están los partidos que son los que realmente deciden y se entregan al poder mundial, salvo honrosas excepciones, como Venezuela, Cuba, Siria, entre otros, que no llegan a una docena. Cabe señalar que también hubo algunos buenos gobernantes en repúblicas representativas, pero no por eso se transforman en democracias participativas, con poderes de decisión popular, como en la Atenas de hace 2500 años y que la llevó a la gloria por 400 años. Es hora de que volvamos a ser un  pueblo unido y único, sin partidos políticos y con una nueva Constitución donde se adopte la revocatoria y se le quite al poder ejecutivo el derecho al veto y a decretar, ya que sólo ejecutará lo que el pueblo decida en asambleas legislativas con voto secreto. Hay muchas formas, para lograr la participación popular.


normaef10@hotmail.com