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miércoles, 20 de mayo de 2020

En plena peste Covid19, la violencia neoparamilitar y militar acorrala al Departamento del Cauca.



Por Horacio Duque:
El histórico departamento del Cauca (Popayán), al Sur occidente de Colombia, con 1 millón 3 mil habitantes y 42 municipios, es hoy un campo de muerte y violencia generalizada, consecuencia del fracaso absoluto de los Acuerdos de paz que firmo el Estado durante el gobierno neoliberal de Juan Manuel Santos con un sector de las Farc en plan de conciliación y subordinación a las elites oligárquicas que controlan las palancas estratégicas del poder político nacional.


Características del Cauca.
Este departamento es un importante productor de marihuana, de hoja de coca, centro minero desde la colonia y punto estratégico sobre la cuenca del pacifico.
Dominar y manipular el corredor Pacífico caucano es clave en materia geopolítica, dada la biodiversidad, los grandes caudales de agua, los páramos, la existencia de 50 mil hectáreas en trámite de concesión minera, con minerales de oro, platino y cobre, donde 17 empresas multinacionales mineras africanas, canadienses estadounidenses, alemanas y colombianas, codician su explotación.

La existencia de potencial hidroeléctrico y la intención de grupos de poder para activarlo, así como el proyectado Puerto de Timbiquí, con facilidad para el acceso de buques de gran calado, hace pensar que detrás de los negocios de la coca hay pretensiones mucho más suculentas, por lo que el papel de la explotación de la coca es la de crear condiciones logísticas, rutas, caminos, deforestación y desarraigo de población para facilitar la implementación de los megaproyectos previstos.

Factores históricos de la violencia caucana y de su persistencia.
No obstante que Colombia supuestamente adelanta una ruta de implementación de unos pactos de paz, la violencia politica no cede y en la actual coyuntura generada por la peste del coronavirus se ha incrementado la misma en los ámbitos sociales y politicos, con territorios muy caracterizados como el Cauca, Bajo Cauca Antioqueño, Sur de Cordoba, Bajo Atrato, Tumaco y el Occidente de Antioquia que colinda con el Eje Bananero de Uraba en manos de las bandas neoparamilitares del Aleman en alianza con los urabeños.
El Defensor Negret ha emitido, al menos, diez Alertas con respecto al riesgo en un departamento como el Cauca donde la inversión social no llega y cuyo territorio sufre la disputa por el control de parte de las Organizaciones sucesoras del neoparamilitarismo.

En el Cauca hay una situación que tiene dos elementos. Uno de carácter estructural, consistente en las condiciones históricas e identitarias del departamento como lo es su geografía quebrada, con accesos recónditos al Océano Pacífico a través de los ríos Naya y Micay, la dificultad de intercomunicar a los poblados más alejados, la ausencia de condiciones para construir cadenas de suministro a los territorios con mayor vocación agraria por los altos costos logísticos. Sumele, el abandono histórico del Estado determinado por lo anterior, y el uso estructural de las vías de hecho para hacer frente a las carencias de la población.

Neoparamilitarismo aliado con el Estado y Fuerzas Armadas.
Los urabeños-AGC, las Aguilas Negras, Caparrapos, narcos mexicanos, la Oficina de Envigado en alianza con sectores de las Fuerzas Militares y Policiales, han aprovechado el aislamiento preventivo decretado en distintos niveles para desplegar su presencia, confrontar a sus rivales de las guerrillas agrarias y actuar de forma violenta contra los indígenas, campesinos, afros y población trabajadora o desempleada.

Las Organizaciones herederas del paramilitarismo articuladas por los urabeños hacen presencia y actúan, de forma que se han fortalecido con el negocio del narcotráfico, la minería ilegal y la corrupción imperante en la Gobernación, las entidades nacionales y las 42 alcaldías municipales.

El terror de la violencia.
Cauca resulta ser hoy el departamento comparativamente más afectado por las disputas armadas y por la victimización de su población, especialmente en áreas rurales, golpeando directamente a comunidades campesinas, indígenas, afros y a ex integrantes de las FARC en traumático proceso de reincorporación.

Cifras de asesinados.
En el Departamento del Cauca han sido asesinadas en los últimos meses 215 personas (12% mujeres y 88% hombres), líderes sociales, defensoras de Derechos Humanos y familiares, lo que representa el 23,57% del total de homicidios de esta naturaleza cometidos en el país.

103 de las personas asesinadas eran indígenas, más otra vinculada al PNIS, 23 eran afrodescendientes más dos afros vinculados al PNIS, 15 campesinos, 20 campesinos-comunales; 7 campesinos-comunales vinculados al PNIS y 14 campesinos-PNIS, 16 dirigentes cívicos, dos comunales, 8 sindicalistas y 5 víctimas del conflicto armado. Solamente 27 de estas personas formaban parte de organizaciones urbanas, lo que significa que el 86,51% de los homicidios están ligados a conflictos por la tierra, al territorio y a los recursos naturales. 

Asesinato de ex militantes de las Farc.
En el departamento han sido asesinados 36 excombatientes del Partido FARC, lo que representa un 16,98% de los asesinatos cometidos contra estas personas a nivel nacional.

Violencia en el gobierno fascista de Duque.
Desde la posesión de Iván Duque el 7 de agosto del 2018, han sido asesinadas en el departamento del Cauca 149 personas líderes sociales, defensoras de Derechos Humanos y familiares, casi el 30% del nivel nacional.
En este período, 26 excombatientes firmantes del Acuerdo de Paz y 3 de sus familiares han sido asesinados en el Cauca.

Desde la posesión de Iván Duque se presentaron homicidios contra personas líderes sociales, defensoras de Derechos Humanos y familiares en 26 municipios del departamento. La mayor frecuencia de estos hechos se ubica en Caloto, Toribío, Corinto, Suárez y El Tambo. Precisamente, este último municipio y en Mercaderes es donde se han presentado la mitad de los asesinatos durante la pandemia del covid-19.

Violencia con pandemia.
En la actual cuarentena a causa del covid-19, 25 personas líderes sociales, defensoras de derechos Humanos y familiares han sido asesinadas en el Cauca.

En términos geográficos, esto significa que desde la firma del Acuerdo de Paz entre el gobierno Nacional y las FARC EP hasta la fecha, se han ejecutado asesinatos en 38 de los 42 municipios del Departamento del Cauca contra personas líderes sociales, defensoras de Derechos Humanos y familiares, lo que representa un 88,09% del departamento con crímenes de esta naturaleza. Igualmente, en 21 de los municipios que forman parte del PDET Alto Patía Norte del Cauca se presentaron 176 homicidios contra personas líderes sociales, defensoras de Derechos Humanos y familiares.

Indolencia gubernamental.
Para empeorar este cuadro de terror, el gobierno nacional en cabeza del Ministerio del Interior carece de una política y de una actuación capaz de lograr las soluciones requeridas de distinto orden.
Las investigaciones judiciales de la Fiscalía y la policía judicial no esclarecen ni logran judicializar la mayoría de las graves violaciones sucedidas dejando todo en la más espantosa impunidad. Además, hay responsabilidad del FUDRA No 4 y del Batallón de Alta Montaña José Hilario López No 4 en amenazas, intimidaciones y señalamientos contra campesinos, afros, indígenas y líderes sociales.

La mayoría de los homicidios se concentran en regiones del Departamento con altos niveles de militarización, donde desde el 1 de enero de 2017 se adelanta el “Plan Victoria por la consolidación y estabilización de las regiones”.

Exterminio de líderes en la impunidad.
En cuanto a los presuntos responsables de los asesinatos, la mayoría de los casos permanece indeterminada tanto en lo relacionado con la autoría material como intelectual. En lo referente a indicios, cerca de la tercera parte se atribuye a grupos paramilitares. En lo referente a las amenazas, casi todos utilizan siglas de organizaciones sucesoras del paramilitarismo como el Clan del Golfo, Águilas Negras, AUC, entre otras. En algunos casos, se presume la autoría a las disidencias de las viejas Farc y del ELN.

En trece casos de homicidios se afirma que han ocurrido bajo la competencia de integrantes del Ejército Nacional y la Policía Nacional en desarrollo del uso desmedido de la fuerza o en contextos de protesta social.

Masacres.
Durante el 2020 se han presentado 6 masacres en los Municipios de Piamonte, Argelia, El Tambo, Buenos aires y Mercaderes.

Amenazas.
Desde la firma del Acuerdo de Paz en noviembre del 2016 se han presentado amenazas en 31 de los 42 municipios del Departamento del Cauca, ya sea como amenazas individuales, colectivas, directas o indirectas, mediante panfletos, llamadas o mensajes. En 2020 han ocurrido 59 hechos de amenaza contra líderes sociales, defensoras de Derechos Humanos y familiares en el Cauca. Las intimidaciones se han ejecutado contra voceros campesinos, indígenas y afro descendientes.

Desplazamiento forzado.
Se han denunciado durante 2020, hechos de desplazamiento forzado, individuales y colectivos, en los Municipios de El Tambo, Timbio, Argelia, Guapi, Morales, Suarez, Buenos Aires y López de Micay.
Esta el desplazamiento forzado de 123 familias de las Veredas La Hacienda-La Paz, La Palma-Pambillal y San Antonio Medio y Bajo, quienes llegaron al Corregimiento el Plateado, en el Municipio de Argelia.

En abril, en medio de la pandemia, cerca de 290 personas han sido desplazadas de manera forzada de los corregimientos de San Juan de Micay y Huisitó, del Municipio del Tambo, aunque la comunidad afirma que fueron 150 personas más, desplazadas de Betania, Nayita y Sabaletas.

Represión a la protesta social.
No obstante, lo pactado con el “Protocolo para la coordinación de acciones y garantías a la protesta pacífica”, incluido en la Resolución 1190 de 2018, a la fecha no se implementa su contenido, particularmente en lo que respecta al papel de la fuerza pública, a las instancias de coordinación, a las misiones de verificación y a los enfoques y principios.

En desarrollo de las movilizaciones de protesta de la Minga Social Suroccidente, el Paro Universitarios, el Paro Nacional, las Jornadas de Liberación de la Madre Tierra y los procesos de resistencia por la erradicación forzada de cultivos de uso ilícito y acciones de exigencia de ayudas humanitarias de emergencia en el marco de la Pandemia del Covid-19, las fuerzas mixtas de la Policía Nacional, el ESMAD y el ejército han procedido con fuerza sin control y utilizado artefactos no convencionales o armas letales, dejando personas heridas, con lesiones contundentes, así como montajes judiciales, infiltraciones y sabotajes, estigmatización, señalamiento y persecución, por parte de mandos de la fuerza pública.

Parapolitica caucana.
Hay que anotar que el ex senador uribista Juan José Chaux, condenado por Parapolítica, en detención domiciliaria, socio de HH, jefe del Bloque Calima, sigue muy activo en Popayán en sus peligrosas acciones contra el movimiento social caucano.

Los derechos de las víctimas.
Casi 400 mil víctimas de la violencia en el Cauca son afectadas en sus derechos de acuerdo con lo dispuesto en la Ley 1448. No se hacen las reparaciones, no se pagan las indemnizaciones, se niega su derecho a la salud y a la vivienda.

La restitución de tierras está prácticamente paralizada en el Cauca debido a la violencia contra los líderes que reclaman sus derechos.
Con el panorama descrito y ante la incapacidad del gobierno no que más recurso que acudir a instancias internacionales para que desplieguen una acción humanitaria en esta región.

horacio.duque.giraldo2019@outlook.com

viernes, 27 de abril de 2018

Un pueblo informado es poder colosal


Por Ilka Oliva Corado:

Los medios corporativos tienen el dinero y el poder para manipular cualquier tipo de información,  porque corresponden a intereses oligárquicos: que son los de las bandas de criminales que hacen del sistema la cadena que esclaviza a los pueblos  y enriquece a los lacayos. Estos medios corporativos tienen infinidad de rostros, apariencias y personalidades, una caja de resonancia que muchas veces aparenta ser la melodía dulce de la fantasía, que mantiene a gran parte de la sociedad dentro de una burbuja de comodidad e ignorancia. Porque un pueblo desinformado es un festín para el hambre de los lacayos.



Medios que distribuyen masivamente y meticulosamente, desinformación con apariencia de verdades y realidades que, esconden la crueldad de los gobiernos que se han postrado a los pies del amo, para recibir sobras a cambio de la opresión de sus pueblos.

Estos medios corporativos podrán tener el dinero y el poder, los tentáculos suficientes para maniobrar a su gusto en el imaginario colectivo: tanto en televisión, prensa y radio  y mucho más aún en la plataforma de las redes sociales. Pero no tienen la voz,  el corazón y la dignidad  de los pueblos enardecidos que buscan su libertad y; un pueblo informado es  el arma más poderosa del mundo, por esa razón la inversión en la desinformación es millonaria.

Los pueblos deben estar atentos y despiertos ante este tipo de adormecimiento amnésico, que busca mantenerlos sedados y ajenos a las realidades, esto como estrategias de dominación masiva.

Los ciudadanos tienen la obligación individual y colectiva  de cuestionar, investigar,  leer, divulgar y  compartir información una y otra vez por vertientes distintas, para que no se logre borrar de un plumazo la Memoria Histórica y sean la memoria  individual y colectiva los ejes centrales de la resistencia de los pueblos que se niegan a dejarse engañar y pisotear.

Es un mínimo de esfuerzo, es amor propio, es solidaridad, es consecuencia política y humana, es una estrategia de resistencia, es un empoderamiento colectivo, es pasar la estafeta, es no resignarse, es no bajar los brazos, es seguir caminando. 

Es sembrar en tierra fértil aunque los medios corporativos nos digan que son baldíos, el páramo más seco es capaz de florecer; los pueblos del mundo aún no están vencidos, nos quieren hacer creer que lo estamos pero no es así, aún no han logrado apagar el fuego de nuestras almas que mantienen el rescoldo de la dignidad de nuestras raíces ancestrales y los sueños de nuestros  mayores.

Es un mínimo de esfuerzo, es confiar en la capacidad de comprensión lectora y formular el análisis propio, que siendo diferente representa una oportunidad de resistencia, de las tantas que un pueblo es capaz de crear con su ingenio, su amor, su cultura, su lealtad y su raíz milenaria.

Es un esfuerzo mínimo mantenernos despiertos,  para salir a encontrar la alborada, porque siempre llega, aunque nos quieran hacer creer que la noche y su densa oscuridad  es una oda a la impunidad, pero tan solo es  la fuerza que nos nutre para enfrentar la luz del nuevo día.

 ilka@cronicasdeunainquilina.com

sábado, 11 de noviembre de 2017

Seis anuncios de la post verdad como engaño

Por Manuel Humberto Restrepo Domínguez:

 Post verdad, ¿que puede haber después de la verdad?. Decir una cosa para ocultar otra, acudir a emociones, pasiones y manipular la realidad para  promover confusiones, engaños y hacer primar dobles raseros con evidente carencia de ética y de escrúpulos. En seis anuncios un ejemplo. 



1. “Estoy con ustedes pero exalto a los que están contra ustedes”. El presidente Santos exaltó con condecoraciones al ESMAD, que es el cuerpo antidisturbios usado para romper la protesta social de la que se dice que es respetada. Ocurrió en el mismo momento que era señalado de causar más de 30 heridos y de arremeter con exceso de fuerza (contraria a las leyes) y avanzar con tácticas de guerra contra los indígenas del país que adelantaban una minga, es decir, una protesta civil que reclama del gobierno dar cumplimiento a “más de 1000 acuerdos firmados con ellos” sistemáticamente incumplidos. Adicionaban a su justo reclamo lo que el país exige sin dilaciones: que se cumplan los acuerdos de paz pactados para acabar la guerra, que en términos de la verdad le valió el premio nobel al presidente en cuyo nombre es escuchado en el mundo.

2. “Yo condeno lo de allí, pero oculto mi condena”. El presidente Santos desde Canadá, condenó con tono de juez universal las elecciones regionales realizadas en Venezuela que legitiman al gobierno socialista. Su mensaje siembra dudas del proceso electoral, al tiempo que en Colombia resultan contundentes las pruebas de corrupción electoral, inclusive en la campaña que lo llevó a él mismo a la presidencia con dineros de la empresa transnacional de corrupción odebrect y mientras su jefe de campaña se alista para irse a la cárcel. Situación igual ocurre con la campaña del candidato de Uribe, lo que pone de manifiesto una verdad de trama electoral anómala o ilegal, que cerró la puerta del tercero en disputa que en ese momento representaba una opción independiente.

3. “Nosotros lo hicimos pero les hacemos creer que otros lo hicieron”. El partido Centro Democrático, claramente no es de centro si no de extrema derecha, persiguen y odian, pero hacer creer que son perseguidos y odiados. Su líder actúa como fiurer, para sus seguidores encarna la voz de dios y del pueblo y votarán por quien él diga para salvarse del comunismo y de los ateos. Dan la impresión de que tienen un postulado ideológico de que sus adversarios y contradictores deben ser exterminados y con este objetivo justifican sus actuaciones. La verdad es que actúan como si fueran un ejército de especialistas con un sistema que educa para ser uribista que da como resultado este tipo de ser humano dispuesto a desempeñar hasta el final el papel asignado, la misión delegada, como lo muestran las conductas y comportamientos en el congreso, en entrevistas y en exposiciones públicas.

4. “Reclamar como bandera lo contrario a lo que hicieron”. En Bucaramanga cada uno de los aspirantes a ser el elegido candidato por el Líder del Centro Democrático, cumplió su misión, dijo exactamente lo contrario al desastre que ellos provocaron de manera consciente y sistemática. Uno llamó a luchar contra la corrupción, la verdad es que sus antecesores están en la cárcel o subjudice por corrupción y más delitos como: Andrés Felipe Arias Ministro y candidato que distribuyó los recursos del campesinado entre políticos y terratenientes y con él hay una docena más en la cárcel o prófugos. Otro aspirante anuncio que luchará por rescatar el sistema de salud y corregirlo, la verdad es que la ley 100 de autoría de Álvaro Uribe entregó la salud publica al sistema privado y abrió la puerta para que paramilitares como Jorge 40 la convirtieran en negocio y controlaran la vida, la muerte y los votos de la gente por la vía criminal de la motosierra o la desatención a la enfermedad.

5. “Estamos de acuerdo con el acuerdo pero no lo aceptamos”. Las cuentas contra la paz son claras: Centro Democrático, Cambio Radical, Cristianos en transformación de la mística en política (misión carismática, C4, mira, funcionarios como Rodrigo Rivera comisionado de paz, Senadora liberal Viviane Morales y otros), Patria Nueva de militares (encabezados por el General Mendieta), Partido Conservador (A. Pastrana), Opción Ciudadana; componen el grueso del bloque de partidos y movimientos que desde el punto cero de la derecha hasta la extrema derecha convergen en decir que aceptan el acuerdo de paz pero hacen lo contrario. Todos en coro o por separado dicen que sí pero no. A efectos de campaña cada uno va por su carril electoral con algo en común: sembrar dudas y repartir miedos.

Confluyen en que sí conquistan la presidencia la paz será hecha trizas según unos, mutilada por otros y revisada por los moderados. Al sí pero no, parecen sumarse cargos de estado (fiscal, procurador, min defensa) cuya obligación constitucional es cumplir los acuerdos y respetar los instrumentos pactados y sus funciones como la JEP. La verdad es que con términos de manipulación tratan de mantener activo el espíritu de guerra y avanzar en la configuración de algún enemigo interno latente, para justificar su propósito y mantener a merced del poder económico y político la vida social, su objetivo es poner peros para impedir que la paz se construya y los acuerdos se implementen.

6. “Saben que la paz ya está negociada, pero confunden para dilatarla”. Los anteriores que dicen estar de acuerdo con la paz firmada pero que no la aceptan, hacen parte de la estructura política del estado, desde la acción política o como funcionarios y saben por sus conocimientos, experiencias y funciones que el acuerdo de paz es un mandato ya entroncado en la medula del estado y que su implementación es de obligatorio cumplimiento en virtud de la consagración de la paz como deber y derecho constitucional. La verdad es que a base de presunciones que suplantan pruebas y en el marco de una democracia precaria y cuestionada por la corrupción, una minoría de dirigentes y funcionarios desde la cima del estado (a la que han llegado inclusive con maniobras o la fuerza conquistadora de sus empresas) siembran dudas, crean confusión e impiden retomar el camino original de la democracia que va de abajo hacia arriba.

 Podría inferirse por ejemplo que la procuraduría por misión y funciones es para funcionarios, servidores públicos y particulares con funciones públicas y no podría inhabilitar ciudadanos por faltas o delitos cometidos en virtud del levantamiento en armas, que los hizo enemigos del estado y que nunca tuvieron la condición de funcionarios públicos. Llama la atención o levanta sospecha que su actuación institucional sea para producir intimidación. Igual situación ocurre con la fiscalía cuando trata de desconocer el marco de la solución al conflicto armado centrado en el delito político aceptado por el estado, suscrito en los acuerdos y, respaldo internacional, atendiendo que la actuación del rebelde en las leyes de Colombia recibe un tratamiento diferencial preferente respecto a los delitos comunes y no genera inhabilidades para el ejercicio de cargos públicos. la verdad es que pretender poner inhabilidades para el ejercicio político y social por rebelión confunde, como igual ocurre al tratar de meter la complejidad de la paz en mensajes de 40 caracteres y un me gusta.

P.D. “Injerencia aquí no pero allí sí”, en casos como la democracia con autodeterminación para ellos e injerencia contra la autodeterminación para otros selectivamente escogidos, como reclama Rajoy, predica Santos y ratifican la UE y la OEA representan una burla a la verdad, un contrasentido ético.


mrestrepo33@hotmail.com