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sábado, 4 de abril de 2020

Sobre el despertar y la porfiada memoria

Por Prof. Anibal Ortizpozo:

Chile: medio siglo de violación a los derechos humanos.
“… hace ya treinta años que la Concertación de Partidos por la Democracia, volviendo la espalda a sus principios históricos, comenzó a administrar la herencia pinochetista con ortodoxa eficiencia neoliberal.” ¿No habremos esperado demasiado? Gabriel Salazar

La sabiduría, el poder de nuestros pueblos, especialmente los originarios, radica en su silencio consensuado, su porfiada memoria y un perdón sin olvido. Desde afuera se ven como pueblos dormidos, derrotados. Sin embargo, inmóviles, resisten estoicos los abusos, las agresiones, las mentiras y promesas, el robo descarado de la corrupción, la burocracia, la ineficiencia, en general la injusticia social, la cual los gobernantes la presentan como “crisis económica”, disfrazándola de “medidas necesarias, urgentes” donde abundan las sugerencias del FMI con sus llamados “a apretarse el cinturón” reduciendo o eliminando los programas sociales de los gobiernos.


Pueden trascurrir años, muchos años, hasta que un día cualquiera sin previo aviso, irrumpen indignados, como volcanes o terremotos, los “reventones sociales” encabezados por los más jóvenes, para decir “¡basta!”, total, ellos no tienen nada que perder; no tienen, trabajo ni recursos económicos para estudiar, a menos que se arriesguen a endeudarse de por vida.

Así de simple, ese día llegó en Chile el 18 de octubre del 2019, calificado ampliamente en los medios de comunicación y redes sociales, como “Chile despertó” para ejercer el derecho legítimo a protestar masiva y pacíficamente (también los hay quienes perdieron la paciencia y piensan “no más piedras contra fusiles” o “lo que igual no es trampa” buscando las armas para enfrentarse con los militares y policías). Pacos (Carabineros) que, en aproximadamente cinco meses, ya tienen un abultado prontuario de heridos, a balines y perdigonazos, contaminados con aguas tóxicas, jóvenes con ojos, reventados por disparos a “quema ropa” de bombas lacrimógenas, mujeres, estudiantes, niños, adolescentes violadas(dos), muertos por carabineros y miles privados de su libertad.

Se acabó entonces ese oasis, el paraíso suramericano y no por decreto del Vaticano. Se vino abajo ese castillo de naipes del diálogo político corrupto; tampoco ya son las ideologías políticas, lo que moviliza y propulsa las protestas. Eso de “izquierdas y derechas” ya no le importa a una multitud enardecida, abandonan sus banderas partidarias, las que ya no se ven en fotografías ni vídeos. Han tomado la calle para terminar con un monstruo poderoso: el sistema económico neoliberal y sus leyes que privatizan todo, violando los más elementales derechos humanos. Leyes y reglamentos que en Chile están amparadas por la írrita e ilegal Constitución, hija de una dictadura sangrienta y vigente desde hace 30 años, creada y negociada con su autor el criminal dictador Augusto Pinochet y su equipo, para que se permitiera la consulta plebiscitaria, (que pierde) estableciéndose  “que se vaya el dictador”,…….desde luego… a la vista y paciencia de todos, no se fue, se quedó en el poder, con una nueva constitución bajo el brazo, que protegía sus crímenes y corrupción, ejerciendo el cargo de General en Jefe del Ejército, Senador Vitalicio y héroe que “nos salvó del comunismo”.

Estupor: se va el dictador, sin irse. Muchos chilenos regresaron al país porque supuestamente “volvió la democracia”, los que dudamos que así fuera, no regresamos. Recuerdo, como anécdota personal, que ofrecía una entrevista a una televisora del Perú, con motivo de una exposición en el Museo de Arte Contemporáneo del Cusco, de pronto, Manuel Jibaja, destacado artista plástico, conductor/ director  del programa,  me sorprende estando  el programa al aire: “Aníbal, y ahora que murió Pinochet,  ¿qué va a cambiar en Chile?, sin pensarlo mucho, mi respuesta más que profética, fue realista:  “Nada cambiará mientras los crímenes de lesa humanidad sigan impunes y esté vigente la “Constitución Pinochetista” que él instauró. Este “muerto de mierda” -como lo definió Mario Benedetti-, que ya estaba muerto en vida, es además un “muerto de mierda” que se va sin castigo. Seguiremos luchando y apostaremos porque la muerte de este asesino y sus cómplices en la oligarquía chilena, no le gane a la justicia por los crímenes de lesa humanidad cometidos.

Por favor, no nos engañemos, no se ha cerrado un capítulo con la muerte de este violador de los derechos humanos, porque la derecha fascista en Chile no es la que ha muerto. Que las celebraciones por su muerte sin honor, no se conviertan en perdón y olvido. Chile no cambiará automáticamente, no habrá reconciliación ni reencuentros entre los chilenos, mientras el legado de muerte del Dictador se mantenga impune y no se sigan los procesos a los responsables que aún están vivos.”, y así ha sido.

Por otra parte, lo paradójico es que previo al plebiscito, se había creado la llamada “Concertación de Partidos por la Democracia” que incluyó partidos de la Unidad Popular, golpistas de la Democracia Cristiana, más los renegados que traicionaron el pensamiento y proyecto socialista de Allende. La Concertación impuso los “gobiernos democráticos” de la llamada post dictadura…donde, increíblemente los presidentes que gobernaron Chile: Patricio Aylwin, Eduardo Frei(hijo), Ricardo Lagos, Michelle Bachelet y Sebastián Piñera en más de 30 años, legitimaron, la Constitución pinochetista, profundizando la economía neoliberal de la dictadura y sus empresas nacionales y transnacionales.  Respaldados en la Constitución privatizaron todo, hasta el agua, (Seguro Social con las AFP, educación, servicios públicos, etc.) … La trampa, el anzuelo fue otorgar tarjetas de créditos “para tutilimundi”, tuvieran o no tuvieran con qué pagar las cuotas de sus gastos.

Hoy día, en un acto de retoma de conciencia, el pueblo chileno, ha entendido que no puede seguir así endeudado y endeudándose... usando la tarjetita de plástico en la compra de los mercados diarios o hasta para comerse una “sopaipilla” con kétchup, antes o después del trabajo, como lo he visto tristemente, en las calles de Santiago.

La lucha por una nueva Constitución para Chile es sin duda, un fuerte desafío revolucionario, que en primer lugar es cultural y prolongado, donde no basta sólo con indignarse, salir y permanecer en las calles con protestas pacíficas permanentes, aunque se haya alcanzado más de un millón y medio de manifestantes.
Es público y notorio, que estos movimientos y protestas han sido propulsados sin líderes visibles, ni dirigentes de partido político alguno y han sido sometidos a una represión inclemente por parte del Gobierno y sus instituciones policiales con modernos equipos de control.

Incluso, los organismos del Estado, crearon acciones encubiertas, autoatentados, saqueos, violencia y destrucción contra bienes públicos materiales (metro, edificios etc.) para culpar al pueblo y para justificar la sangrienta represión.  El gobierno fortalece a la policía, intenta militarizar el país con la excusa de velar por la seguridad de los edificios públicos del estado, implementa leyes absurdas específicamente contra cualquier tipo de manifestación pública, garantizándole la impunidad a los agresores, incluso felicitándoles por su “sacrificada” actuación durante las protestas.

A pesar de todo esto, las marchas, protestas y manifestaciones continuaron, incluso con mayor intensidad, finalmente, el gobierno asustado cambia algunos ministros (entre ellos el ministro del Interior) y de forma oportunista, pide perdón públicamente e implementa junto al poder político parlamentario el llamado “Acuerdo de paz” donde participan senadores y diputados estableciendo condiciones que son aceptadas por ellos, como: la realización de un PLEBISCITO CONSTITUCIONAL.

Pero, este “acuerdo” está condicionado: fija el porcentaje de participación de parlamentarios a un 50%; cambia el término de Asamblea Constituyente por “Convención Constituyente”; mantiene el sistema electoral vigente; permite las propuestas realizadas desde la Presidencia de la república y limita la consulta al “Aprueba”  o “Rechaza” una nueva Constitución para el país; establece el calendario para la realización del Plebiscito, el 26 de ABRIL del 2020; (hoy postergado por la cuarentena COVID19, supuestamente para fines de año).

Naturalmente el pueblo chileno que masivamente continuaba en la calle protestando y organizándose en agrupaciones territoriales, colectivos, asambleas municipales, si bien es cierto, que votaría por una Nueva Constitución, rechaza en forma rotunda las condiciones establecidas por el poder político, que en realidad lo que planifica es redactar una “Reforma Constitucional” que le permita mantenerse en el poder, sin cambiar el sistema económico neoliberal chileno.

La postergación del plebiscito sobreviene cuando cae sobre el planeta una ola de pánico creada por las medidas tomadas ante la presencia del COVID19, que son consideradas exageradas y contraproducentes, al calificarse el virus, como una “pandemia”. Lo cual ha sido bien aprovechado por el gobierno para ganar tiempo, aislar a los ciudadanos confinándolos en sus casas y terminar con las protestas y organizaciones comunitarias, a quienes sólo les quedan las redes sociales en internet, donde la lucha continúa.

El pueblo chileno permanece en la incertidumbre y debatiéndose en el quehacer político plebiscitario, entre la aprobación, el rechazo o la abstención. Amanecerá y veremos.

miércoles, 7 de agosto de 2019

A un año de la reunión de la Plataforma de Lucha Campesina con el presidente de la República, Nicolás Maduro


:Por Juan Martorano:

¿Qué se ha logrado hasta ahora?
Sentado acá en mi escritorio, mientras pensaba que tema desarrollar, en medio de la vorágine de acontecimientos suscitados durante las últimas horas en mi país, y de temas que he ido dejando en el tintero, hay uno que surgió, producto de un recuerdo, que me motivó a escribirlo y a presentarlo en este instante.

Y tiene que ver con la reunión que se dio con los hermanos de la Plataforma de Lucha Campesina, quienes fueron conocidos como “La Marcha Campesina Admirable”, quienes durante tres semanas caminaron desde Guanare, capital del estado portuguesa, y se llegaron en una épica marcha a la capital de la República.


Dicha movilización, que fue acompañada por buena parte del movimiento popular de base revolucionario en el país, además de individualidades, tuvo a sus principales detractores no en la derecha fascista e imperialista abiertamente declarada, sino en elementos “quinta columnas” defensores del capitalismo y el burocratismo dentro de las propias estructuras del Estado, de la Administración Pública, además del Sistema Bolivariano de Comunicación e Información (SIBCI) que los invisibilizó por completo, y que un año después, los sigue invisibilizando.

Afortunadamente, ese subversivo que tuvimos en el Palacio de Miraflores llamado Hugo Rafael Chávez Frías, inventó los medios alternativos y comunitarios, y gracias a la existencia de portales como alba, divúlgala, la iguana tv, aporrea, ensartaos y otros tantos, esta lucha de nuestros hermanos campesinos y hermanas campesinas no fue del todo invisibilizada, muy importante es de hacer esta acotación.

Al igual que en aquella oportunidad, me encontraba en Puerto Ordaz cuando se inició esta lucha, y me incorporé con posterioridad y logré conocer a estos valientes compañeros, los cuales me compartieron una serie de relatos, los cuales tengo como tarea obligatoria retomar en algún instante.
Pero importante es, a un año de recordar la reunión de estos compañeros y compañeras con el presidente de la República, Nicolás Maduro, recordar algunas de las razones sagradas que movieron esta lucha, y la cual, a mi juicio, se mantienen totalmente vigentes.

Llegamos al mes de agosto, y próximamente se cumplirá un año del denominado Programa de Recuperación, Crecimiento y Prosperidad Económica y Social en el país. Ya los ataques en contra del mismo han comenzado desde temprano por parte de los actores políticos y comunicacionales de la oposición venezolana. Pero también debemos reconocer, de manera autocrítica, que el mismo ha dejado flancos que permiten esos ataques.

Es importante que el gabinete económico con el que cuenta el presidente Nicolás Maduro entienda (en lo personal no soy muy optimista de ello, dejo constancia de ello) que las políticas de crecimiento y nuevo modelo económico deben estar basadas, fundamentalmente en la satisfacción de las necesidades más urgentes e inmediatas como pueblo. En palabras del propio Comandante Inolvidable: “las hormigas y las abejas pueden más que los elefantes”. Está en juego la voluntad política de los leales al proceso, tomando en cuenta que la esperanza de la patria socialista está en peligro.

Hace un poco más de un año escribía “hemos podido constatar, que las personas de a pie y de la calle, están cada vez más angustiados, preocupados y ariscos. El actual clima del país ya está tocando al núcleo chavista duro”. Esta aseveración no sólo se mantiene vigente en todo y en cada una de sus partes, sino que el actual cuadro ha empeorado ostensiblemente.

Es en ese contexto, donde el grupo de la Plataforma de Lucha Campesina y diversos colectivos revolucionarios, y de iniciativas como la Comuna El Maizal, que golpean y afectan poderosos intereses de mafias externas e infiltradas, originó una iniciativa de una caminata que partió desde el estado Portuguesa, desde Guanare, el pasado 12 de julio, y tiene el objetivo de llegar a la capital de la República, a la ciudad de Caracas, para entregar un conjunto de propuestas al Ejecutivo Nacional, y denunciar un conjunto de irregularidades que se vienen suscitando en nuestros campos y en el sector rural venezolano, en el marco de las agresiones multidimensionales y multiformes que sufre nuestra Patria.

La marcha llegó a Caracas el 29 de julio si la memoria no me falla, no sin antes superar cualquier cantidad de contratiempos, de sobornos dirigidos a minar y a quebrar la voluntad de estos hermanos y hermanas de lucha; de ser recibidos en Caracas con un fuerte despliegue de seguridad, como si fueran ellos los enemigos y no otros y otras; que el 1 de agosto fueron recibidos por el propio presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, compañero Diosdado Cabello Rondón, y posteriormente el 2 de agosto por el propio Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, acompañado del propio Cabello y  de la vicepresidenta ejecutiva de la República, Delcy Rodríguez.

Bueno también es de acotar que hubo sectores dentro del propio gobierno bolivariano que le estaban vendiendo la especie al Primer Mandatario Nacional que no se reuniera con estos compañeros y compañeras, lo cual, en términos políticos, se hubiese constituido en un error político mortal para el Gobierno y Revolución Bolivariana. Afortunadamente la presión del movimiento popular revolucionario y que Maduro no “pisó el peine” de la burocracia, no se concretó tal felonía.

Al igual que el año pasado, y lo vuelvo nuevamente a reiterar, esta iniciativa popular, agraria y campesina, con profundo sentido revolucionario e inspirada en el espíritu de Bolívar, Zamora y Chávez, ha tratado de ser minimizada por el denominado Sistema Bolivariano de Comunicación e Información (SIBCI), así como boicoteada por algunos personeros de la dirigencia del denominado chavismo, que han tratado de boicotear la convocatoria de esta actividad con la realización de “actividades paralelas”. Sin embargo, la convicción revolucionaria ha prevalecido, y por encima de los obstáculos y de acallar esta iniciativa, ha ido ganando más adeptos y más respaldos por parte del movimiento popular en general.

Si no hubiese sido por la voz de muchos y de muchas de nosotros y de nosotras que nos sensibilizamos por la lucha de estos hermanos de clase, y por la presión popular y el avance indetenible de la misma, no se hubiese logrado uno de los cometidos de los compañeros que era llevar denuncias y formular un conjunto de propuestas e iniciativas al presidente de la República, y justo es decir, lograron parte del cometido.
Como ya algunos han señalado algunos analistas, y lo reitero, pese a los intentos de invisibilizarían de estas luchas, esta marcha campesina admirable posee un alcance más allá de lo coyuntural y de las justas reivindicaciones:

1.- Por una parte, el enfrentamiento con los latifundistas y terratenientes que vienen agrediendo impunemente a los campesinos. Esta fue una de las luchas de vida de Chávez, y debe ser una lucha de vida del actual Gobierno.
2.- El desenmascaramiento de las prácticas burocráticas infiltradas en el seno del Alto Gobierno.
3.- La Reivindicación de la Comuna y la Soberanía Alimentaria, hoy trastocadas por la “Guerra Económica”.
4.- Un ejemplo de unidad de acción y un ensayo a emular en el marco del reagrupamiento de las fuerzas populares y revolucionarias, ante las amenazas de retroceso y restauración del sistema de dominación.
Es desde esas perspectivas y horizontes, que la corriente histórica debe plantearse el apoyo efectivo a esta jornada de lucha, proponiendo darle permanencia y vigencia en el tiempo a sus banderas de lucha y de combate.

Que de ahí surja el plan de lucha de los campesinos y campesinas de la mano con la clase obrera para la toma del poder y el rescate de la Revolución Bolivariana.
Y esa expresión de esa lucha de clases tiene que ver con el problema de la tierra, y de las luchas de los hermanos campesinos y hermanas campesinas. Esta lucha contra el latifundio rural ha costado la vida de más de 300 camaradas, iniciada durante el gobierno del Comandante Eterno y acrecentada durante la gestión de Nicolás Maduro.

El poder económico expresado en los terratenientes ha tenido la capacidad de comprar a funcionarios del INTI y de nuestro Ministerio del Poder Popular para la Agricultura y Tierras, y han pagado muy bien y en dólares, para desalojar a los que quieren labrar la tierra, ponerla a producir y garantizar la seguridad agroalimentaria de nuestro pueblo. Los hermanos y hermanas del campo son la columna vertebral sobre la que debe descansar nuestro modelo productivo, con tendencia a satisfacer las necesidades humanas.

La lucha no solo es en contra del capital que pretende subyugar y doblegar la voluntad del pueblo venezolano. La lucha también es en contra del burocratismo, de la corrupción, del minimalismo, de la indolencia, de la flojera de muchos y muchas que, estando dentro de las instituciones del Estado y con puestos de responsabilidad, torpedean al Poder Popular, lo maltratan y lo vejan.

No obstante, uno de los problemas endémicos que enfrentamos como revolución es que no hacemos seguimiento a las instrucciones y órdenes presidenciales. Señor presidente, se lo expreso con muchísimo respeto, entiendo que entienda usted personas que sean de confianza, pero debe velar porque sus instrucciones sean cumplidas, porque si no el que queda mal es usted.

A un año de la reunión entre los hermanos de la Plataforma de Lucha Campesina con el presidente de la República, necesario es realizar un balance, para determinar que acuerdos se han cumplido, y cuáles no.
Resulta que luego del 2 de agosto, una vez que recibió a los hermanos y hermanas de la Plataforma Campesina, con los compas se grabaron videos, micros, respecto a las problemáticas que los compañeros y compañeras del campo vinieron a plantearle, pero luego de unos días, bajo el argumento del magnicidio en grado de frustración, el congreso del PSUV, la reconversión y el Programa de Recuperación, Crecimiento y Prosperidad Económica y Social, nuevamente se invisibilizó la justa lucha de estos hermanos y hermanas en contra del latifundio y el sicariato.

De hecho, no había terminado la cadena nacional, cuando dos compañeros de este movimiento, resultaron asesinados por los latifundistas y terratenientes en la localidad de Sabaneta (Barinas). No sólo es la muerte de esos compañeros y compañeras de lucha, sino las implicaciones simbólicas y de diversos órdenes que este hecho tuvo y tiene.

¿Cómo olvidar las conversaciones con Arbonio Ortega, Jesús Osorio, Neida Rodríguez o Nivia Ríos, que han figurado como los principales voceros y líderes de la referida organización popular? Como entre mis anécdotas vividas con estos compañeros y compañeras olvidar a la guacamaya “Fermina”, la cual siente celos y molestias por las féminas, pero como que siente simpatías por los caballeros. Fermina se me quedo un rato largo en mis pies, y casi me guiñaba los ojos, creo que le caí muy bien.

Presidente, usted dio instrucciones que a estos compañeros no les faltará nada. Pues déjeme decirle que después que usted los recibió en Miraflores, los compañeros estuvieron durante un buen tiempo en el Liceo Bolivariano Fermín Toro, viviendo de la solidaridad de algunos compañeros y compañeras que han recogido para que las más de 250 personas (muchas mujeres y niños, por cierto) que se vinieron "a pata" de portuguesa a Caracas pudieran comer. De hecho, algunos de ellos que son productores de plátano, mandaron a buscar un camión a Caracas, el cual lograron vender y con el dinero recaudado, lograron completar para los alimentos y demás enseres para su pernocta en el referido centro educativo.
Y es ahí señor presidente, donde le formulo algunas preguntas:

¿No le encomendó usted a la Vicepresidenta Ejecutiva Delcy Rodríguez que se encargará de ellos? ¿Por qué han dicho que se ha encontrado enferma y han bypaseado y aún muchas de sus instrucciones dadas por usted no han sido cumplidas? ¿Las instrucciones y el enlace con el Fiscal General, Tareck William Saab? ¿Por qué no se les habló con la verdad a los compañeros y compañeras y se les indicó que la vicepresidenta no está enferma, sino que, por instrucciones suyas, iba de gira internacional? ¿No cree que hay gente a su alrededor muy interesada en hacerle quedar mal?
Hay gente que apostó – y apuesta- que luego de que usted recibió a estos hermanos y hermanas de la Plataforma Campesina, ellos se irían a sus casas, le echarían tierrita al asunto y se olvidaría rápidamente. No contaban que estos compañeros y compañeras, decidieron en contra de la voluntad de las quintas columnas que tenemos en nuestras instituciones, permanecer en Caracas hasta tener respuesta a muchas de las peticiones, propuestas y reclamos aún no atendidas y que constituyen tarea pendiente de nuestro Gobierno Revolucionario. Estos compañeros ya tienen más de un año fuera de sus hogares y aún no han regresado, es importante resaltar esto.

El Congreso Campesino prometido por usted no fue realizado nunca. Así como en foros con invitados internacionales se ha habilitado el Alba Caracas, El Eurobuilding y otros, ¿Por qué el Gobierno Bolivariano no hospeda a los más de 500 campesinos y campesinas que vendrán de todas las regiones país para ese Congreso? ¿Por qué Caracas que será la anfitriona de varios congresos y foros, no le da cobijo y digno abrigo a los más de 800 hermanos y hermanas del campo que durante días darán las líneas gruesas para el combate a la guerra económica, garantizándonos la seguridad y soberanía agroalimentaria que nos mandata el artículo 305 de nuestro texto constitucional?
Son tantas inquietudes que me surgen, con la fuerza del azadón, de la escardilla y del machete que pude cargarme con estos hermanos y hermanas.

Y el último llamado que me quisiera permitir hacer a través de estas líneas, a todos los revolucionarios y revolucionarias que de alguna u otra manera acompañamos la digna lucha de los hermanos de la Plataforma de Lucha Campesina, es que no nos hagamos eco de la campaña de la invisibilizarían de esta justa lucha. Estos hermanos y hermanas aún requieren de nuestras palabras de aliento, de nuestra solidaridad y de todo nuestro apoyo en diversos ordenes (alimentos, medicamentos, ropa, entre otras). Estos compañeros y compañeras han constituido un revulsivo importante de nuestra Revolución, y a algunos nos ha devuelto el espíritu y las ganas de continuar en lucha y combate. Debemos todas y todos prepararnos para el Congreso Campesino, y sobre todo, estar prestos a las múltiples enseñanzas y aportes que ellos y ellas tienen para con nosotros.

Ahora que estamos en un escenario de tensión y con las posibilidades más latentes de una agresión armada contra la patria de Bolívar y Chávez; con la posibilidad del establecimiento de una zona de exclusión aérea y marítima por parte de EEUU, que se traduzca en un escalamiento del actual bloqueo que estamos viviendo. Tal y como lo señaló Britto García en el programa “La Hojilla” de hace un par de semanas, si la memoria no me falla, debemos preparar a nuestro pueblo a una fase superior para la resistencia y el enfrentamiento que más temprano que tarde se viene. Y esa primera línea de defensa la constituirán estos pequeños y medianos productores de hortalizas y carne.
Y tal y como lo señalamos hace un año ya, y como lo aprendimos de la Plataforma de Lucha Campesina. No olvidemos nunca jamás que, si el campo no produce, la ciudad no come.

Se ha convocado a una gran movilización este próximo martes 6 de agosto de 2019, a una gran movilización contra el sicariato campesino y como un reimpulso a la movilización de la Plataforma de Lucha Campesina. Dios mediante, espero poder asistir y acompañar la referida movilización. Ahí nos vemos.
Ofrezco disculpas por lo extenso de estas líneas, pero creo que eran oportunas que fuesen redactadas de esta manera, como un homenaje a este ejército de patriotas que nos siguen dando lecciones y que están librando una lucha que nada tienen que envidiar a la que realizaron hace 200 años los que acompañaron al Libertador y Padre de la Patria Grande, Simón Bolívar.

¡Leales Siempre! ¡Traidores Nunca!
¡Bolívar y Chávez viven! ¡Y sus luchas y la Patria que nos legaron siguen!
¡Independencia y Patria Socialista!
¡Viviremos y Venceremos!
jmartoranoster@gmail.com

miércoles, 26 de junio de 2019

La pérdida de valores en el capitalismo


Por Diego Olivera Evia:
La violencia a escala mundial

La sociedad humana está regida por un modelo capitalista, que se sustenta en los anti valores, la realidad de la humanidad soporta la explotación, las grandes mayorías de África, Medio Oriente, Asia y América Latina, estas subyugadas por un modelo anti humano, las trasnacionales han creado una crisis alimentaria, a escala global, el uso de transgénicos en la agricultura, ha determinado la destrucción del eco sistema en el Mundo, hoy los seres humanos viven comiendo alimentos tóxicos.


Pero las grandes cadenas de la muerte, como Monsanto y Bayer, han trastocado el medio ambiente, como ríos y suelos envenenados, destruyendo los verdaderos productos naturales, como el maíz, la agricultura en general, los bosques con sus árboles transgénicos, para producir papel y no alimentos, a los millones de seres humanos.

La voracidad del capital se manifiesta en los multimillonarios, como los cinco hombres más ricos del mundo, que poseían más de 400 mil millones de dólares en riqueza. Así, de media, cada uno de ellos posee casi tanto como 750 millones de personas.

Mientras los estadounidenses se fijan en Trump, los súper-ricos se están fugando con nuestra riqueza, y la plaga de desigualdad continúa creciendo. Un análisis de datos de 2016 concluyó que las cinco décimas partes más pobres de la población mundial poseen unos 410 mil millones de dólares como riqueza total.

La pérdida de valores en el capitalismo
La sociedad humana vive los efectos de la acumulación capitalista, en su nueva fase el neoliberalismo, que implica el desarrollo de un modelo unipolar, regenteado por los Estados Unidos, que han creado a escala mundial, una mayor división de clases, entre los Monopolios, la Oligarquía sustentada, en la burguesía monopólica. En esta estratificación de clases, está un sustrato considerado clase media o pequeña burguesía, considerado por pequeños comerciantes, burocracia estadal que vuele a los burócratas, gerentes, empleados de corbata, como parte de un sueño de crecimiento y pasar a superar a los ciudadanos naturales.
Esta realidad ha generado en el mundo, una crisis criminal donde las teorías del fascismo se arraigan, en los sectores de esta clase media, el capitalismo exacerba los anti valores, para enfrenarlos a los modelos populares, el odio inculcado por la burguesías criollas y dependientes del imperialismo estadounidense, con sus socios de la OTAN. Han creado un nuevo sectarismo o racismo, sobre los sectores populares, considerando a los pueblos originarios, como cholos, a los descendientes de afro americano como negro, mestizo, pata en el suelo, un desprecio hacia las clases populares, las cuales son explotadas por los empresarios y dueños de empresas, fincas, con mal trato, con salarios de miseria y abusos laborales.

Este mecanismo oprobioso de división de clases, han sido parte de la historia de la humanidad, desde la formación de seres humanos en aldeas, ciudades, donde la división social en siglos, se ha mantenido en el imperio romano, en el imperio persa, en la china imperialista, en todas las sociedades de la historia, con la colonización de África, Asia, América Latina y Norte América, aplicando la política de tierra arrasada, aniquilaron a millones de seres humanos a escala global, para crear el nuevo modelo en sus inicios mercantilista, en proceso al modelo de la burguesía, para crear el modelo capitalista, hacia la creación del neoliberalismo.

En este proceso de apropiación de naciones, con sistemas de vasallaje, para apropiarse de los recursos naturales de los continentes, aplicando el esclavismo, las muertes masivas en la mina, donde morían indígenas, afros y asiáticos, era la cultura de los Sajones y sus socios europeos, ejemplo claro de esta barbarie, fueron los españoles y su destrucción de las culturas aborígenes, al igual que los ingleses y luego los norteamericanos, destruyeron a los originarios.

En este sentido podemos hablar, de una pérdida de valores, de la desaparición del modelo humanista, cimentado en la revolución francesa con los principios, de igualdad, libertad, solidaridad, que creo y cimento la lucha independentista en América Latina y el Caribe, con hombres y mujeres que crearon una nueva realidad humana, pero que lamentablemente ha sido manipulada, por las burguesías y el imperio estadunidense.

La violencia a escala mundial
Si bien hemos analizado algunos hechos históricos y actuales del capitalismo neoliberal, nos parece importante señalar la violencia y las guerras como factor de conquista y dominación, las guerras del siglo XX y XXI han sido guerras imperialistas, de dominación y conquista de países, para obtener los recursos del petróleo, minerales, agua, territorios, pero en estos mecanismos, se ha balcanizado a Europa, dividiendo a lo ex países de la URSS, como los del modelo socialista, para crear un dominios territorial e ideológico  de EEUU.

Estos hechos han creado un nuevo mundo de violencia y muerte, como los hechos de los Balcanes, Ucrania, las revoluciones de colores, sustentadas en la violencia y en el surgimiento nuevamente del fascismo, que ahora se ha ampliado al Medio Oriente, contra Siria, Irán, El Líbano, como Yemen y en cierta manera Qatar. Pero esta nueva experiencia, de guerras mediáticas, ha creado la violencia contra Venezuela, reinventando al fascismo clásico, racista, criminal y de odio, para poder obtener el petróleo venezolano.

La ficción supera a la realidad, al ver como la prensa ha creado una falsa realidad de Venezuela, siendo los asesinos pagados de la MUD, siendo la muerte como parte de sus políticas, para derrocar al presidente Nicolás Maduro, sin esperar las elecciones en un año y medio, la misma compra de funcionarios es parte de la estrategia imperial. En este caso de la Fiscal General Luisa Ortega, que ahora ataca al gobierno y se venda los ojos ante los crímenes, de los terroristas y sus marchas, que de pacificas no tienen nada, ataques al TSJ y al el Ministerio del Interior, como quema de hospitales, asesinatos de ciudadanos y destrucción de vías y vehículos, son parte del terror y la muerte, de esta nueva versión fascista criolla, apoyado por el presidente Donald Trump y su gobierno guerrerista.

Periodista /Historiador y Analista Geopolítico
diegojolivera@gmail.com

miércoles, 27 de febrero de 2019

Relación trabajo capital


Por Jorge Aniceto Molinari:

Los que en la actualidad vivimos sobre el planeta no hemos conocido otro modo de producción predominante que no sea el capitalista. Nos hemos educado en su existencia y en su desarrollo. La inmensa mayoría de la humanidad creyéndolo como el fin de la historia e ignorando que los modos de producción también nacen, se desarrollan y declinan hasta morir.
¿Pudo ser de otro modo? Los “ideólogos”, que nacieron fundamentalmente del stalinismo y de las claudicaciones de la socialdemocracia europea (con honrosas excepciones como las de Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht) ante las guerras inter capitalistas, aún hoy tratan de explicarnos que es necesario construir un sistema estatal alternativo que compita y derrote al capitalismo. También dentro de estas corrientes existen los que teorizan sobre la existencia de una especie de super imperialismo.

Días atrás en Facebook se mostraba la devoción de un sector importante del pueblo ruso ante el Mausoleo a Lenin, en esa oportunidad me permití opinar esto:
Aún tiene un inmenso valor lo que don José Batlle y Ordoñez escribiera a la muerte de este maestro. La historia mostró que Batlle tenía razón y razones, aún cuando ignoraba los detalles de la lucha que en ese momento estaba librando Lenin contra la burocracia, que ya estaba dando pasos hacia el capitalismo de Estado.

La acción de la revolución como antes la de la revolución francesa trajeron a la humanidad avances inmensos, pero también fue terrible la reacción también como en la revolución francesa. El legado de Lenin no es el mausoleo que él jamás hubiera permitido se hiciera, sino los 55 tomos de sus obras que pasaron indemnes el stalinismo hazaña de la intelectualidad revolucionaria, y hoy son un material formidable para retomar el estudio del desarrollo de las sociedades dentro del capitalismo y la necesaria transición a un sistema superior si logramos que la predominancia de este modo de producción muera en paz.

¿Qué tiene que ver esto en la relación capital – trabajo? Y tiene que ver porque el origen del capital es el trabajo y de allí nace una relación en la que el conjunto de la sociedad no tiene una idea clara de cómo nace, como se desarrolla y como será en el futuro.

La revolución rusa conmovió el mundo y para muchos era el nacimiento de un nuevo modo de producción basado en la propiedad estatal del capital. Marx explicaba que ello no era posible, Batlle lo leyó y lo interpretó correctamente aún cuando conociendo el papel de Lenin, no había en esa época posibilidad como hoy de conocer prácticamente en forma instantánea, cual era la reacción de este, ante el desafío histórico al que sometió la burocracia a la revolución rusa. Recordemos que, en forma muy similar a la revolución francesa, prácticamente todos los cuadros dirigentes de la misma fueron eliminados.

Ahora no nos podemos saltear esta etapa de la historia, porque la URSS, vivió 70 años y ´porque sus consecuencias aún persisten en actuales formaciones estatales incluida la propia China, o en la resistencia burocrática –muchas veces necesaria- desde el aparato del Estado a las acciones demenciales a las que someten a los pueblos las multinacionales con gendarmes como EE.UU.
Hasta llegar hoy a la paradoja, de que China sea la abanderada del libre comercio y EE.UU. del de la economía amurallada.

Todo esto hoy luego que la humilde plusvalía inicial originó que para reproducirse se transformara en capital y llegara como en la actualidad a todos los confines del planeta.
Esto lo explicaron con claridad primero Marx y Engels y luego Lenin, y nosotros pensamos que hasta la fecha sus argumentos no han sido rebatidos, si tergiversados dándole interpretaciones que nada tienen que ver con el detallado desarrollo que de sus ideas ellos hicieron.

El trabajo dio en determinada etapa de la historia nacimiento al capital, que en su desarrollo rompió las cadenas del feudalismo e impuso el libre comercio, de este nacieron los derechos democráticos de las masas, las propias naciones en su forma actual y el desarrollo internacional capitalista.

Cuando el capitalismo asentó su poder sus ideólogos proclamaron el fin de la historia. Según ellos el mundo ya no iba a conocer una forma superior de organizarse, pero eso suponía ignorar u ocultar el crecimiento demencial de los paraísos fiscales y la incapacidad del propio capital en conseguir fuentes permanentes de rentabilidad.

El trabajo creado por la rentabilidad de la inversión capitalista en un marco de predominancia de este modo de producción está llegando a su fin, no es el fin del trabajo, es el fin por agostamiento de la rentabilidad capitalista y del trabajo que ella genera. No es para mañana ni de golpe, es un proceso en el que necesariamente surgirán, madurarán las ideas para superarlo, el proceso está abierto y no es lineal.

En estos días mucho se habla a nivel político en el Uruguay de que luego de la creación de trabajo en la primeras etapas de gobierno del Frente Amplio, ahora se nota ostensiblemente una gran preocupación por que ello no solo deja de ocurrir sino que son más los trabajos que se pierden que los que se crean.

En el debate político el problema de fondo está ausente, se habla de dificultades en la educación, de falta de cultura de trabajo, de excesiva carga de la seguridad social, del costo de los servicios del Estado, de la burocratización, etc. etc…, todas ellas razones válidas para el debate pero que no salen de un círculo vicioso en su razonamiento.

No se habla del fondo del asunto, que no es otro que aún en la pérdida de la rentabilidad el capitalismo sigue creciendo (1), creando un nuevo centro como lo es China y su entorno, y de allí surgen las iniciativas de inversiones que necesariamente marcan las condicionantes del desarrollo del sistema productivo en toda la humanidad. Los Estados, sus burocracias agarran lo que pueden, cada vez menos y acotados.

Ahora a nivel político, sin duda que es importante reclamar códigos, respetar, porque es en la crisis que aparecen los apurados por hacer el peso a como sea y el menosprecio por pensar. Pero sin ver lo que pasa con el aparato productivo a nivel mundial y en pensar soluciones a la crisis irreversible que vive dentro de la predominancia del modo de producción capitalista, es imposible pensar en soluciones locales que no sean más que paliativos. No es honesto ocultarlo.

Por eso reclamamos que ese sea el debate; Mujica lo insinuó y lo expuso en la ONU en setiembre del 2013, pero luego no sabemos porque abandonó ese centro de desarrollo en su pensamiento; lo asustaron, se asustó, o como afirma el Tambero Zabalza, “te dejaste engañar hermano” el Pepe siempre fue así: “vendedor de versos”. No comparto, creo que algo pasó, pero la verdad es que no lo sé. Su grupo político habla de Renta Básica Universal, que opera como descolgada de los problemas centrales que fueron planteados en la ONU: la fuente de los impuestos y el valor de la moneda.

Pero lo dicho, dicho está, está escrito, tiene un enorme valor, es lo que debería decir hoy un comunista y desgraciadamente no se dice, porque se duda a la hora de reivindicar el pensamiento de los maestros. Que es en definitiva el asunto que ellos desarrollaron, escribieron y documentaron exhaustivamente.

O es que hay conformidad con un cuarto gobierno del Frente Amplio en el Uruguay que es casi ya inevitable –lo cual no me disgusta- se da porque no tiene oposición, o por lo menos nadie se plantea sustituirlo realmente. El objetivo opositor es tener más cargos pero no competir por el trono. ¿Es que vamos a pensar recién ahí que hacer por ejemplo con los impuestos y con la moneda, argumentando que requieren un debate ecuménico, lo cual también es verdad?

Claro está que esto si el juego de los “servicios” que actúan por encima de los partidos políticos y en conexión directa con los grandes medios de prensa, como lo muestran claramente los actuales acontecimientos internacionales, no intentan que ocurra otra cosa, más cuando los desequilibrios son una constante en todas partes del mundo y es notorio el nerviosismo y el estado general de ánimo que ello provoca.

Porque convengamos que de los paraísos fiscales, de las emisiones demenciales de moneda en EE.UU. y Europa, que son señales inequívocas de la época en que la predominancia del capitalismo necesita morir en paz, de eso no se habla. Y en eso no se diferencian Gobierno y Oposición.
sipagola@adinet.com.uy

miércoles, 9 de agosto de 2017

La barbarización de la clase media venezolana

Por Jesús A. Rondón

La clase media en Venezuela ha sido una idea que se comenzó a instalar con la explotación petrolera a principios del siglo XX y se consolido en la década de los sesenta del mismo siglo. Una idea engañosa que solo ha servido al capital dividiendo a  la clase trabajadora, es decir separando a aquellos que por su grado de educación (fundamentalmente), realizan labores no manuales de los que si la realizan.


Quienes son incorporados en esta idea de clase media, no solo se les doto de un base material superior (mayores salarios), que permitió elevar si nivel de consumo; sino también de una identidad que colonizo todos aspectos de la vida cotidiana, tales como sus aspiraciones, gustos, entre otros. De acuerdo con Rodríguez (2017) esta clase media es “Conformada fundamentalmente por la burocracia, miembros del estado, estamento militar, sistema educativo y cultural, de eso que los estructuralistas han denominado la super estructura, otorgándole muy poca o ninguna autonomía con respecto a los intereses de la burguesía”, así como el personal administrativo de las empresas privadas.

En primera instancia la consecuencia la instalación de esta idea es que este conjunto de venezolanos y venezolanas no se asumen como trabajadores o trabajadoras (aunque mayoritariamente su base material sea el salario) y tampoco como la burguesía (Por que no son los propietarios de los medios de producción), aunque asimilan y defienden los intereses de esta. Para las familias trabajadoras el acceso a la educación fue un mecanismo para que los hijos e hijas “se superaran” y “evolucionarán”.

Algunos rasgos de esta identidad de clase media son la superioridad moral y racional frente a la clase trabajadora, los cuales dada su falta de formación son incapaces de conducir sus vidas y menos llevar las riendas de un país, de una sociedad. Así pues, la clase media es ese faro en la sociedad que todos deben seguir.

El desarrollo democrático desde la década de los sesenta genero las condiciones para la consolidación de la clase media a través de la asignación de parte de los recursos de la renta petrolera cuando hubo bonanza (década del sesenta y mitad de setenta), de la misma manera la azoto cuando la renta petrolera disminuyo (mitad de la década del setenta y toda la de ochenta). Y es este último escenario donde la opinión pública fue colonizada por el discurso de la clase media, demandando cambios para que su base material retorne, pues al haber menos que repartir los beneficios son cada vez más exiguos. Aun así los cambios no se dieron.

Digamos que la rebelión popular del 89 y el intento de golpe de Estado del 92 inauguraron desde otra perspectiva la posibilidad del cambio. El discurso de Chávez convocando al pueblo como sujeto histórico fue acatado y movilizo las voluntades para que los cambios se hiciesen desde el mismo marco democrático. La clase media se incluyó en eso que se denominó pueblo con la esperanza de recuperar su base material, pero esta inclusión duro poco pues a pesar de que el gobierno de Chávez en el marco de la redistribución de la renta petrolera aumento la base material de la misma, quienes forman parte de esta tienen una particular forma de que tienen “de percibir la democracia, su enfrentamiento histórico al socialismo, y un problema de status, la negación a igualarse por debajo, de que su grupo pueda ser permeado por los pobres.” Rodríguez (2017). Aun así seguían siendo beneficiados.

En el escenario actual donde nuevamente hay una disminución de la renta petrolera, los beneficios se restringen, surge con fuerza nuevamente en la opinión pública la clase media como el faro guía, solo que es ignorado y en su soledad viene la desesperación.

La dirigencia opositora capitaliza el discurso de la clase media y la moviliza, pero como no son mayoría. Los radicaliza y le convoca paulatinamente a tomar acciones de calle, pero siguen solos. Entonces sus acciones son más hostiles, pues si el resto de la sociedad no quiere escuchar hay que obligarlos y aquí llegamos a la guarimba, llegamos a la violencia contra todo el que piense distinto. Así es como las personas que se asumen como la lumbrera moral y racional del país entendieron o justificaron que la violencia era la única forma de promover los cambios que ellos creen que deben darse. A mi juicio así fue que se barbarizo la clase media, que hoy ignora todos los mecanismos que brinda nuestra democracia.

Escarra (2008) citado por Rodríguez (2017) afirma “Esa clase media ha sido deteriorada y manipulada comunicacionalmente por medio del miedo y del engaño, transmitiéndole el temor de que el cambio, elemento esencial de su condición social, será en detrimento de los valores individualistas propios del capitalismo que le han inculcado: perderás tu carro, perderás tu apartamento, te quitarán los hijos, y pare usted de contar.”

De este repaso sobre algunos aspectos de la clase media venezolana concluyo que, en nuestro periodo democrático, el pueblo de a pie siempre respeto las reglas del juego, solo en el 89 exploto y fue una acción limitada, aunque no la represión. En el 92 con el intento de golpe de Estado de Chávez, el pueblo se mantuvo dentro del juego democrático. Por otro lado, que la clase media, no desprecia a la dirigencia en el gobierno, fundamentalmente desprecia a aquellos que son diferentes y hacen que el chavismo siga siendo gobierno. Es la soberbia.

Hoy tenemos en Venezuela un desafío de construir las condiciones para consolidar la democracia participativa y protagónica y el desarrollo de un modelo económico que algunos llaman “post-petrolero” o diversificado. En esa tarea todos y todas estamos convocados, incluso la clase media. ¿Ahora bien como logramos que se incorpore y abandone la barbarie como forma de hacer política?, yo creo que desandando y eso significa  desarrollar un liderazgo que desarrolle procesos que los incluya, pero no como seres superiores, sino como venezolanos y venezolanas que aportan a la construcción de un proyecto con intereses comunes. Y ese es uno de los retos de la revolución bolivariana hoy.

Referencias:
Rodríguez, P.  “La clase media en Venezuela (I)“, [en línea]. Aporrea. Caracas, Venezuela. Dirección URL:   https://www.aporrea.org/ideologia/a242118.html [Consulta: 29 de julio de  2017].
Rodríguez, P.  “La clase media en Venezuela (2)”, [en línea]. Aporrea. Caracas, Venezuela. Dirección URL:   https://www.aporrea.org/ideologia/a241878.html [Consulta: 29 de julio de  2017].
Sociólogo, @jxrondon
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