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miércoles, 20 de mayo de 2020

El coronavirus y Estados Unidos: las mayores amenazas a la vida en el planeta



Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:
El torrentoso caudal informativo de marzo y abril sobre las características, formas de expansión y maneras de enfrentar al coronavirus se ha ido ralentizando relativamente para dar paso ahora a múltiples especulaciones sobre lo que va a ocurrir en la etapa de post pandemia.
Digo especular porque a ciencia cierta no se sabe cuáles serán las consecuencias y hasta donde llegarán las repercusiones en términos políticos, económicos y sociales de esta situación que ha estremecido los pilares de las sociedades locales y del escenario internacional.


Pero la especulación sobre el futuro es algo posible de permitirse en términos intelectuales, desde la comodidad que produce “crear” con todas (o la mayor parte) de las necesidades resueltas. La abrumadora suma de la población del sur del planeta no tiene posibilidades de especular sobre el futuro. Para ellos, el futuro ya llegó, tienen que actuar de inmediato para resolver las necesidades vitales. En esa medida, no es posible “especular” sobre la alimentación, la salud, la educación de los hijos y el techo donde dormir.

Puestos en esa situación, resulta muy complicado solucionar la disyuntiva que plantea cumplir las medidas de cuarentena y distanciamiento social para no morir por el virus o seguir realizando las actividades cotidianas para no morir de hambre. Esa disyuntiva solo se solventa –en alguna medida- si el Estado asume las funciones que le corresponden en el marco de sus responsabilidades constitucionales y se preocupa por asegurar los derechos que a todo ciudadano de este planeta le concede la Declaración Universal de Derechos Humanos.

Esto es imposible en el ámbito del sistema capitalista que ha transformado el respeto a los derechos humanos en un “slogan comunista”. Por eso, Estados Unidos se retiró en junio de 2018 del “hipócrita y egoísta” (así lo caracterizó) Consejo de Derechos Humanos de la ONU, solo porque éste no avala los desmanes de Israel en la Palestina ocupada. Para contrarrestarlo, puso como Alta Comisionada de Derechos Humanos a la pusilánime y fácilmente manejable Michelle Bachelet con la misión de proteger a sus aliados y crear las condiciones para la intervención en los que no lo son. Esta despreciable figura, asesina de mapuches y represora de estudiantes ha cumplido con creces su tarea.

Efectivamente el coronavirus está cambiando todo: hábitos de comportamiento, relacionamiento y consumo, las restricciones están permitiendo “redescubrir” la vida desde las limitaciones que produce una forma de existencia totalmente distinta a la que había al comenzar este año. La gran pregunta es que si esta situación generará cambios ”hacia adelante” o conducirá a una situación aun más retrograda.

Como dije en un artículo anterior, las expectativas respecto del futuro van “desde las más apocalípticas hasta las más optimistas”: En Venezuela tenemos una mirada muy particular al respecto. Hasta la semana pasada el coronavirus estaba casi totalmente controlado con índices muy bajos de infección y fallecimientos (solo 10 hasta hoy), pero esta semana miles de personas que “habían huido de la dictadura” y que hoy desamparados en los “oasis de felicidad” a donde habían llegado, están regresando y amenazan la estabilidad y la fiscalización que las autoridades habían logrado. En una semana se han duplicado los casos obligando al gobierno a tomar medidas especiales que no habían sido necesarias aun.

No obstante eso, la pandemia no es la principal preocupación de la ciudadanía. Las sanciones y el bloqueo al país por parte de Estados Unidos y Europa hacen mucho más difíciles las condiciones de vida de la población. La imposibilidad de acceder a alimentos, medicinas, piezas de repuesto y mantenimiento afectan la prestación de los servicios públicos. A ello se suman los actos de sabotaje promovidos por la oposición terrorista con el amparo de los gobiernos de Estados Unidos y Colombia coadyuvando a crear un clima de extrema tensión que apunta a la búsqueda del colapso de la sociedad.

El problema principal es la carencia de combustible por la aplicación de agresivas medidas tomadas por el gobierno de Estados Unidos que robó los activos de la empresa petrolera CITGO propiedad del Estado venezolano, donde se elaboraban aditivos y otros insumos necesarios para la producción de gasolina y lubricantes lo que ha estrechado a niveles indecibles los márgenes de maniobra del gobierno para solucionar estos problemas que también apuntan a la generación del colapso.

El nuevo punto de tensión está puesto en el límite de las aguas territoriales de Venezuela.. Por acuerdo con el gobierno de Irán, éste envió cinco barcos con gasolina y otros insumos necesarios para la plena puesta en funcionamiento de las refinerías existentes en el país. Los navíos deben arribar alrededor a partir del próximo viernes 22.

Algunas fuentes en Estados Unidos, en países satélites sobre todo desde Miami y Bogotá y de la oposición terrorista de Venezuela han llamado a que la Cuarta Flota del Comando Sur de Estados Unidos impida la llegada de los barcos iraníes transformando esta misión en un punto de honor para el presidente Trump. Así, atizan la guerra que indudablemente se desataría de forma simultánea en el Mar Caribe y el Golfo Pérsico con consecuencias de difícil escrutinio para la totalidad del planeta.

Al respecto, el Almirante Craig Faller jefe del Comando Sur  en una teleconferencia realizada en la Universidad Internacional de Florida, dijo que aunque las relaciones entre Irán y Venezuela son un desafío, no se realizarían intercepciones a los barcos de combustibles iraníes en alta mar, o sea que no se impediría el acceso de estos buques a aguas venezolanas.

No obstante, la volatilidad mental del presidente Trump, su irracional odio contra la humanidad y su desvergonzada intención de ocultar el desastre al que ha llevado a su país por el manejo desafortunado de la pandemia, obliga a no rechazar una opción de guerra abierta en contra de los buques iraníes violando el derecho internacional, el libre comercio y las libertades de navegación, preparando un típico acto de piratería que puede derivar en graves consecuencias. El vocero del gobierno de Irán Ali Rabiei ha asegurado que si Estados Unidos comete el error de impedir el tránsito de sus buques hacia Venezuela “nos reservamos todas las opciones y tomaremos las respuestas proporcionales para preservar la libertad de navegación e imponer un costo sin precedentes por las ilegalidades”.

En la mencionada conferencia, Faller analizó esta situación en términos geopolíticos estratégicos. Afirmó que Irán al igual que China y Rusia, al calor de la pandemia de COVID-19, pretende “reescribir el orden mundial” a través de “narcodictaduras” como la venezolana.  Su preocupación fundamental es que: “Tenemos que mirar a las tendencias globales más allá de esta crisis sanitaria. China está tratando de reescribir el orden mundial que ha permitido que este hemisferio haya prosperado desde la Segunda Guerra Mundial”. Lo curioso es que esta fue su respuesta cuando le preguntaron por los barcos iraníes.

Así, en medio de la pandemia, en el caso particular de Venezuela, resulta difícil separar el presente del futuro y la coyuntura de lo estructural. Junto a otros países amenazados como Cuba, Nicaragua, Siria, la República Popular Democrática de Corea y el propio Irán, entre otros, están obligados a diseñar simultáneamente medidas de carácter táctico y estratégico. Las dos grandes amenazas a la paz, la estabilidad y la vida en el planeta: el coronavirus y Estados Unidos obligan a ello.

sergioro07@hotmail.com

lunes, 3 de diciembre de 2018

Venezuela ya está en la mira del nuevo comandante del Comando Sur


Por Carlos E. Lippo:

“Los esfuerzos militares de momento han dado cobertura a la diplomacia para garantizar una transición pacífica en Venezuela,  pero la situación es desastrosa, y está afectando a toda la región. Nuestro principal foco serán nuestros aliados”   Almirante Craig Faller, comandante actual del Comando Sur estadounidense

A manera de recordatorio y tal como ya señalásemos en un trabajo anterior (1), debemos decir que el Comando Sur es uno de los diez comandos que conforman la maquinaria militar más mortífera del planeta, tratándose de un mando conjunto integrado por efectivos militares y civiles que representan a todas las  ramas de las Fuerzas Armadas Estadounidenses: el Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea, el Cuerpo de Marina (“Marines”), la Guardia Costera, así como de varias agencias federales,  la CIA y la NSA, entre ellas, junto a sus respectivas agencias mamparas como la USAID y la NED. Un Comando que cuenta entre sus múltiples recursos con la Cuarta Flota, reactivada en el 2008 después de haber permanecido inactiva durante 58 años, como una respuesta político-militar al surgimiento de regímenes populares de carácter nacionalista y antimperialista en Venezuela y otros países de Suramérica, Centroamérica y El Caribe.


En resumen, se podría decir además que el Comando Sur consiste básicamente en un comando unificado de seguridad, que está encargado de velar por la seguridad y los intereses del imperio en el territorio de las 31 naciones latinoamericanas que, con excepción de Méjico, Cuba y las colonias gringas aún existentes en el área del Caribe, forman parte de la América del Sur, la América Central y el Caribe, garantizando una amenazante, permanente y efectiva presencia militar gringa en la región.

El centro de operaciones de esta extremadamente letal panoplia militar se encuentra ubicado en el sur de la Florida, siendo oportuno señalar que a mediados de 2015 el actual e írrito presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, en su primer mandato también de más que dudosa legitimidad, solicitó a los gringos, en supremo acto de lacayismo y adulación, que trasladaran a su país dicho centro de operaciones (2). Los gringos se apresuraron a declinar “formalmente” esta vergonzante solicitud; no obstante enviaron a ese país una cantidad importante de funcionarios civiles y militares adscritos a dicho comando, en una acción que James Petras interpretó en su momento, que tenía como propósito crear una plataforma militar adecuada para intervenir en América Latina y en específico en Venezuela, si las  elecciones parlamentarias previstas para diciembre de ese año terminaban con un resultado demasiado estrecho (3).

Podría decirse que el Comando Sur adquirió entre nosotros una infausta notoriedad desde mediados de ese mismo año 2015, a raíz de las reiteradas declaraciones injerencistas de su jefe de entonces, el general John Francis Kelly, un connotado asesino de élite al frente de las fuerzas de conquista y ocupación en Irak, donde permaneció por más de 8 años, además de un eficiente verdugo, durante su pasantía como comandante de la base naval y prisión de Guantánamo; quien en relación a Venezuela se comportase en aquel entonces como un verdadero payaso con guerrera de general que llegó a decir, palabras más palabras menos, que sólo pensaba en Venezuela durante 40 segundos diarios y eso sólo para rezar por nosotros que estábamos sumidos en una brutal crisis humanitaria de la cual él estaba dispuesto a rescatarnos a través de los organismos multinacionales, sólo si se lo solicitábamos (4).

Con muchísima más pena que gloria y con una inmensa frustración a cuestas, el general Kelly entregó la jefatura del Comando en enero de 2016, sin haber podido ver materializada su profecía autocumplida, que no era otra que invadir a venezuela por solicitud de la OEA con base en la “crisis humanitaria” en la que han venido pretendiendo fallidamente sumir al país.

Le sucedió en la jefatura del Comando el vicealmirante Kurt Tidd, funcionario de gran experiencia militar en el medio oriente, en Irak y en el Golfo Pérsico (estrecho de Ormuz), así como también de gran experiencia diplomática-militar en Irán, junto al secretario de estado de la administración Obama, el inefable John Kerry; siendo necesario señalar que durante la audiencia de confirmación de su nombramiento por parte del Senado, se refirió a Venezuela utilizando la misma retórica difamatoria y con la misma prepotencia que su predecesor, lo que me hizo señalar en un artículo titulado “La no tan nueva estrategia del Comando Sur en contra de Venezuela” (5), que se trataba del mismo “musiú” aunque con diferente gorra.

Tidd dio inicio tempranamente a sus acciones injerencistas en contra de Venezuela suscribiendo el documento titulado en inglés: “Venezuela Freedom-2 Operation - Phase preceding - Executive summary. 25.2016, February/Admiral Kurt W. Tidd, Commander U.S. Southern Command (SOUTHCOM)” (6), que resultaba ser un compendio de las principales tácticas de guerra de cuarta generación que nos había venido aplicando el imperio y que se proponía seguirnos aplicándo con mayor intensidad aún, hasta lograr derrotar nuestra revolución y retrotraernos al anterior estatus neocolonial. Dicho documento tenía como algunas de sus muy escasas “virtudes”, a juicio mío, el llevar implícito un reconocimiento de las actividades terroristas desarrolladas hasta ese momento por los diferentes elementos de la contrarrevolución local, así como el lograr demostrar de una manera incontrovertible aquella hipótesis que formulásemos a finales de octubre del año 2015 en relación a que el liderazgo de la oposición no hacía otra cosa que seguir las instrucciones del Comando Sur, cuyo comandante fungía de verdadero jefe de todos ellos.

Una demostración fehaciente de cuanto empeño puso el Almirante Tidd en promover una intervención militar conjunta de Venezuela la constituye un documento secreto  del Comando Sur suscrito por él mismo, el 23 de febrero del presente año, cuyo título en inglés es “PLAN TO OVERTHROW THE VENEZUELAN DICTADORSHIP, MASTERTROKES” (7) (“Plan para Derrotar la Dictadura Venezolana, Golpe Maestro” (8)), una de cuyas consideraciones finales señala textualmente, sin eufemismos de ningún tipo: El Gobierno Bolivariano solo podrá ser derrocado a través de una "operación militar bajo bandera internacional, patrocinada por la Conferencia de los Ejércitos Latinoamericanos, bajo la protección de la OEA y la supervisión, en el contexto legal y mediático del secretario general, Luis Almagro".

La pretendida invasión, que en este caso había sido prevista utilizando como pantalla la movilización militar asociada a las maniobras navales UNITAS LIX, celebradas en aguas del Caribe Colombiano a comienzos de septiembre de este 2018, no pudo ser materializada debido a la estrepitosa derrota experimentada por el imperio en la sesión extraordinaria del consejo permanente de la OEA convocada para el 05 de septiembre, al no poder ni siquiera plantear el tema de la condena a Venezuela debido a que la correlación de fuerzas le era totalmente adversa. Es por ello que el Almirante Tidd tuvo que entregar la jefatura del Comando el pasado Lunes 26, con muchísima más pena que gloria, al igual que su predecesor inmediato, el general Kelly.

El nuevo jefe del Comando, el almirante Craig Faller es un egresado de la Academia Naval con una maestría en Asuntos de Seguridad Nacional y Terrorismo, veterano de la operación “Libertad Duradera”,  (2001-2002) que casi borra del mapa a Afganistán con la excusa de apresar a aquel anciano enfermo renal crónico, Osama Bin Laden, al que acusaban de haber dirigido el “ataque” a las Torres Gemelas del WTC; también es veterano, coincidente con el inefable John Kelly, de la invasión a Irak (2003), que logró retrotraer a la “Edad de Piedra” a la que fuese la cuna de la civilización humana, un país heredero de aquella antigua cultura que inventó la escritura y la rueda; así mismo, viene de ser asesor principal y adjunto del secretario de defensa John “Perro Rabioso” Mattis. Su nominación estuvo a punto de ser rechazada en el senado, a causa de su participación en varias “escandalosas cenas” ofrecidas junto con algunos “regalos”, por un contratista militar que se declaró culpable de cargos de soborno hace tres años; participación que ha sido reconocida por funcionarios de los departamentos de defensa y de justicia que han dicho que Faller no cometió ningún delito, pero que se encuentra entre cientos de oficiales navales enredados en el caso del citado contratista (9).

La tarea primordial que debe cumplir el almirante Faller al frente del infausto comando le fue claramente definida por su jefe el secretario Mattis, quien en su discurso durante la ceremonia de toma de posesión, a la que acudieron los representantes militares de varios países latinoamericanos, señaló que si bien Tidd había trabajado para fortalecer la confianza entre las fuerzas armadas del hemisferio, Faller debería llevar al “siguiente nivel” la cooperación comandada por Tidd, logrando de esta forma incrementar la contribución de éstas en la lucha contra el terrorismo y la violencia en una región que calificó de “crítica” para la seguridad nacional de los Estados Unidos (10). 

Si asociamos este inusitado énfasis en la “lucha antiterrorista” a las recientes acusaciones formuladas por funcionarios del imperio y de algunos de los países de la región que le son más afectos, en relación a que el Estado Venezolano es un estado patrocinador del terrorismo, tal como lo señalásemos en nuestro artículo anterior titulado “El supuesto patrocinio al terrorismo es la nueva excusa del imperio para invadir a Venezuela” (11), podremos inferir claramente cuál país será el blanco principal de las acciones injerencistas de todo tipo promovidas por el comando durante el ejercicio de su recién nombrado jefe.

Sostengo responsablemente que Venezuela ya está en la mira del nuevo jefe del Comando Sur por las siguientes razones:

             Ante una de las “Preguntas Anticipadas” contenidas en el cuestionario previo a la audiencia de confirmación en el Senado, el almirante Faller respondió que el Hezbolá libanés contaba con una amplia red de operaciones en la región (12), dándose el caso de que es una supuesta amistad del Gobierno Revolucionario con este grupo insurgente, tachado de terrorista por el imperio, la más reciente excusa del senador Marco Rubio para solicitar la intervención militar de nuestro país.
             En el mismo cuestionario de preguntas anticipadas respondió: “Venezuela se enfrenta a su peor crisis socioeconómica. Déficit financiero y disminución del petróleo. La disminución de los ingresos junto con la deuda externa y la hiperinflación están exacerbando la crisis humanitaria y expulsando la migración adicional fuera del país. Esta migración masiva hacia los vecinos países está extendiendo la crisis humanitaria y está afectando los recursos de la región”; es decir, ni más ni menos que el mismo discurso apocalíptico sobre nuestro país que mantuvieron sus predecesores Kelly y Tidd, durante sus respectivas gestiones.
             Ante una pregunta formulada en la audiencia de confirmación por la senadora demócrata Claire Mc Caskill, en relación a que si Trump u otros altos funcionarios de su administración habían sugerido que deberían prepararse para acciones militares “quirúrgicas” en la región, el almirante Faller respondió falsa y estúpidamente: “No estamos haciendo otra cosa que la planificación prudente normal que un comando combatiente haría para prepararse para una serie de contingencias”.

Para nosotros está suficientemente claro que el nuevo jefe del Comando Sur tratará de llevar sus acciones injerencistas sobre Venezuela a un nivel mayor que el desarrollado por sus predecesores, tal como se lo ha exigido públicamente su jefe en el discurso que mencionásemos en uno de los párrafos anteriores y que para ello cuenta con las sumisas y entreguistas fuerzas armadas de algunos de los países de la región; no a otra cosa se refiere el hipócrita grito de “vamos juntos”, proferido en español para terminar su discurso de toma de posesión del cargo. También está suficientemente claro que habrá de tropezar con la misma piedra con la que tropezaron Kelly y Tidd, por lo que en ningún caso le arrendamos las ganancias.
¡Hasta la Victoria, Siempre!
¡Patria o Muerte!
¡Venceremos!

(1)http://alertarojaboletin.blogspot.com/2015/11/mosca-que-el-verdadero-jefe-de-la.html?utm_source=dlvr.it&utm_medium=twitter
(2)    https://honduprensa.wordpress.com/tag/comando-sur/
(3)    http://www.contrainjerencia.com/?p=105412
(4)    http://www.telesurtv.net/news/EE.UU.-continua-politica-injerencista-contra-Venezuela-20151029-0050.html
(5)    http://celippor.blogspot.com/2016/04/800x600-normal-0-21-false-false-false_17.html
(6)    http://celippor.blogspot.com/2016/04/
(7)    http://www.voltairenet.org/article201100.html
(8)    file:///C:/Users/Carlos/Documents/Art%C3%ADculos%20Publicados/Art%C3%ADculos%20de%202018/Traduccion%20Documento%20Comando%20Sur%20Golpe%20Maestro%2023FEB2018.pdf
(9)   https://www.militarytimes.com/news/pentagon-congress/2018/09/25/democrats-question-past-ethics-of-southcom-nominee/
(10)  https://www.elnuevoherald.com/noticias/sur-de-la-florida/article222210645.html
(11)  https://celippor.blogspot.com/2018/11/el-supuesto-patrocinio-alterrorismo-es.html
(12)  https://www.armed-services.senate.gov/imo/media/doc/Faller_09-25-18_APQs.pdf

celippor@gmail.com

sábado, 9 de junio de 2018

Los gringos una vez más derrotados en la OEA


Por Iván Oliver Rugeles:
Una vez más fracasó los EE UU en lograr que la OEA aplique a Venezuela la Carta de la OEA, pues apenas obtuvo 19 votos de los 24 que se requieren para la expulsión de algún país del Organismo Regional, expulsión esa que sólo buscaba montar un show, pues nuestro país formalizó su salida de ese ente regional en abril de 2017 y sólo espera para su formal y definitiva salida que se cumpla el plazo de 24 meses para hacerla efectiva que estipulan sus normas de funcionamiento…



Los perritos falderos del imperio, encabezados por Santos, Piñera, Nieto,  Macri y el sucesor del inefable PPK del Perú, quien como sabemos, fue destituido por ladrón, deben estar llorando a moco tendido y díganme cómo estarán los pitiyanquis criollos y los del resto del Continente, convencidos de que esa era la acción que faltaba para tomar la decisión de invadir a nuestro país y no por fuerzas armadas yanquis, sino colombianas, brasileñas, guyanesas y argentinas, conforme al Plan diseñado por la Cuarta Flota, con la aprobación del Pentágono…

Trump, por su parte, estará enardecido, muy molesto con sus cipayos que no han logrado cumplir con su mandato y ya veremos cuál será su repuesta ante esta nueva derrota, pues recordemos que a muy pocos días de la convocatoria de la OEA para adoptar esa decisión, esto les dijo él: “Boten a Venezuela de la OEA o
Aténganse a las consecuencias” (leer aquí)
:http://www.elnuevoherald.com/ultimas-noticias/article212394844.html)

De seguro no faltarán de la boca del catire Donald los peores epítetos para sus perritos de: imbéciles, serviles incapaces, manada de brutos que no terminan de entender que sus primeras obligaciones deben ser, sin discusión alguna, cumplir al pie de la letra y hacer cumplir nuestros mandatos… ¿Qué estarán pensando estos enanos de nuestro Patio  Trasero, que se van a salir con las suyas…? Creerán ellos, les seguirá diciendo Trump, que la Doctrina Monroe la hemos archivado, pues si así lo piensan, qué equivocados andan, esa política nació para el engrandecimiento de la Unión Americana y jamás perderá vigencia…!!! 

Debemos recordarle a los lectores que la doctrina Monroe (1817 á 1825) tiene su mayor respaldo en los postulados que le dieron nacimiento a esa Unión Americana, entre los cuales resaltan las palabras de Thomas Jefferson durante la discusión del proyecto de Constitución del nuevo país (1787):"Nuestra Confederación debe ser considerada como el modelo del cual saldrán los pobladores del norte y del sur de las Américas", pues Jefferson sostenía la tesis de que los Estados Unidos debían absorber las colonias españolas "pedazo a pedazo".

Años después, como dato revelador de que esa política no se quedó en el discurso y se llevó a la práctica,  el sucesor de Lincoln en 1910, Guillermo Jackson Andrew (1.829/37) fue enfático al señalarle al Encargado de Negocios de México, Señor Torren, que "El método de obtener un territorio es ocupándolo y después de tener posesión entrar en tratados..." y fue, precisamente durante su gobierno, cuando Estados Unidos le declara la guerra a México y termina despojándolo de más de 2 millones de kilómetros de territorio, es decir más de la mitad de su territorio…

Mucho más tarde, para agregar otra evidencia de la voracidad del imperio yanqui, el presidente Guillermo Howard Taft (1.909/13), quien sucedió en la Casa Blanca a Teodoro Roosevelt, personaje de ingrata recordación por su política agresiva contra la América toda y a la cual se le bautizó como la "política del gran garrote" (Big stick), sostuvo en 1910 como (su) política de expansionismo para el control y dominio del Continente, que "Los límites de Estados Unidos se extenderán virtualmente hasta la Tierra del Fuego" y desde entonces en eso anda Washington, habiendo logrado en estos últimos ciento diez años y algo más, ponerle la mano a varios de nuestros países a través de serviles de la peor calaña, quienes le entregaron las riquezas de sus países a las corporaciones transnacionales gringas.
Mientras imponían férreos regímenes dictatoriales que masacraron e hicieron desaparecer a cientos de miles de seres humanos sin compasión alguna, a unos porque se les opusieron y a otros porque eran sospechosos de intentarlo, como sucedió con estos sujetos: Juan Vicente Gómez en Venezuela; Rafael Leónidas (Chapita) Trujillo en Santo Domingo; Anastasio Somoza García y su dinastía, en Nicaragua;  Francois Duvalier en Haití; Maximiliano Hernández Martínez en El Salvador; Alfredo Strossner en Paraguay; Augusto Pinochet en Chile; Rafael Videla en Argentina y entre otros muchos, Efraín Ríos Montt en Guatemala… Por alli leímos no hace mucho tiempo que se calcula que los asesinatos y desaparecidos durante esos gobiernos criminales supera con creces las 500 mil personas; solamente en Centro América se cuentan, casi con exactitud, algo más de trescientos mil...!!!   

rioliverr@gmail.com
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