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lunes, 28 de septiembre de 2020

Reseña. “Intervencionismo y guerra integral. Primera aproximación teórica”

Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:

Con prólogo de Atilio Borón fue editado en días recientes en Buenos Aires el libro “Intervencionismo y guerra integral. Primera aproximación teórica” escrito por Pascualino Angiolillo Fernández, mayor general del Ejército Bolivariano de Venezuela y por Astolfo Sangronis Godoy, director del Centro de Investigación y Estudios Políticos y Estratégicos (Ciepes) de Caracas y publicado por “Acercándonos Ediciones” de Argentina.

En el prólogo Borón afirma que éste es “… un texto importantísimo porque a su exhaustividad agrega su claridad didáctica y su conveniente brevedad”. Efectivamente, en sólo 104 páginas, los autores abordan un amplio abanico de temas que en su conjunto conforman un verdadero cuerpo de estudio para la comprensión del fenómeno de la guerra como “continuación de la política” en la modernidad más reciente.

Al establecer un vínculo entre guerra e intervención en condiciones del desarrollo capitalista actual, el texto esboza una certera explicación de las formas y los contenidos que adquieren las intervenciones imperiales como instrumento de imposición de modelos propios cuya aceptación se asume como objetivo estratégico a lograr por los protagonistas del impulso imperialista que los autores identifican en la Unión Europea, Japón y Estados Unidos.

Es de suma importancia aprehender del texto el pormenorizado compendio que hace sobre las características que adopta la guerra contemporánea. Este análisis va mucho más allá de definiciones teóricas que solo interesan a académicos o estudiosos de la materia. Su comprensión aporta puntos de vista necesarios para que los decisores cuenten con un volumen amplio de elementos que ordenados metodológicamente y sistematizados en este libro ayudan a estudiar la coyuntura en un marco trascendental además de proporcionar fundamentos para actuar simultáneamente en el corto, mediano y largo plazo y. al mismo tiempo, adoptar medidas para responder correctamente a los desafíos que proponen los escenarios tácticos y estratégicos.

De la misma manera, este libro hace un aporte fundamental para que cualquier ciudadano construya las alertas necesarias para vivir y proceder, para resistir y luchar en las condiciones que el imperialismo norteamericano y europeo y las derechas fascistas latinoamericanas pretenden imponer como “nueva normalidad” bajo el amparo de su peligrosa decadencia en la que se pisotea el derecho y se pretende establecer la amenaza, el chantaje, la agresión y la guerra como instrumentos de política exterior.

Al explicar el fenómeno actual de la guerra,  los autores  consideran que la utilización de “términos como Golpe Suave o […] derecho a la Intervención Humanitaria” permiten explicar la realidad con mayor certeza, pero alertan en el sentido de que “el uso, aparentemente indistinto de términos como Guerra Híbrida, Asimétrica, No Convencional, Multiforme, Multidimensional, Irrestricta entre otra variedad de conceptos para dar cuenta del mismo fenómeno con sus respectivas variantes de formas”, son evidencias de una debilidad epistemológica.

En la parte conclusiva de la obra, Angiolillo y Sangronis exponen con brevedad pero con plena convicción la certeza del diseño y ejecución -desde la llegada al poder del Comandante Hugo Chávez- de un modelo exitoso de Defensa Integral en Venezuela inspirado en el pensamiento del Libertador Simón Bolívar que se enmarca en tres líneas estratégicas: el fortalecimiento del componente militar, la unión cívico militar y la participación popular masiva en la defensa, configurando un método auténticamente venezolano de enfrentar una probable guerra en cualquiera de las formas que ella adopte en el marco de la doctrina de intervención imperialista.

Este libro debería ser conocido y leído por todos aquellos que con sentido patriótico, se apresten a empuñar cualquier tipo de arma (bélica o no) en defensa de la soberanía nacional y de la auto determinación del modelo político decidido en los marcos de la democracia y la Constitución Nacional.  

viernes, 25 de mayo de 2018

Las condiciones subjetivas para supervivencia de la Revolución Bolivariana


Por Rolando Prudencio Briancon: 
Referirnos a las condiciones objetivas, tal como manifiestan los manuales del marxismo, siendo éstas las causas estructurales o materiales que son producto del desarrollo histórico concreto de una sociedad y se desarrollan independientemente de la voluntad de los hombres; tienen que ver entonces con las penosas condiciones de vida  de los pueblos, la explotación que soportan las clases trabajadoras y la opresión política que soportan.


En cambio, los aspectos relacionados con el nivel de conciencia política y de organización de las masas, se refieren en todo caso a la disposición de éstas para la lucha política, para la acción política concreta, en base precisamente a sus condiciones objetivas. Vale decir, es el nivel de conciencia que adquieren las masas, una vez que han definido y decidido actuar en función de sus intereses de clase en sí y clase para sí.

Es en esa interpretativa inferencia que como dijo el marxista greco-francés Nikos Poulantzas se concluye que: “No es raro escuchar que en nuestro país existen suficientes condiciones para el triunfo de la revolución. La crisis económica y política es grave, las condiciones materiales de vida de los trabajadores y el pueblo son difíciles, pero no podemos decir que se ha topado fondo; más aún, es innegable que en el movimiento de masas existen dificultades. Una significativa franja se encuentra influenciado ideológica y políticamente por corrientes socialdemócratas (es decir burguesas) que se mueven detrás de un proyecto que pregona la posibilidad de resolver los problemas de las masas con “más democracia”, “profundizando la participación y gestión popular” en las instancias gubernamentales locales y centrales; es decir, sin romper el campo de juego delimitado por la burguesía, respetando la institucionalidad capitalista”.

Otra de las máximas marxistas señala que a cada revolución le corresponde un momento histórico determinado, por lo que no puede ser siquiera imitado, pues corresponde tanto a sus condiciones objetivas y subjetivas a una realidad concreta, difieren de las que se dan en una sociedad respecto a otras.

Son entonces las particularidades de cada sociedad las que crean las condiciones objetivas y subjetivas para prorrumpir un proceso revolucionario; y las que Venezuela -como una realidad concreta determinada- ha vivido y ha creado como condiciones subjetivas -las objetivas básicamente son las de la crisis económica esencialmente- para reafirmar su convicción -o niveles de conciencia en términos marxistas- revolucionaria, son las que tenemos hoy, después de la derrota de la violencia vivida en Venezuela, y la flamante victoria del presidente Maduro, que se puede decir que Venezuela ha creado las condiciones subjetivas para; no sólo superar las condiciones objetivas sino para enrumbar la naturaleza de su revolución, hacia otro estado superior, que supondría en todo caso el transformador tránsito hacia al Socialismo.

Sí al Socialismo del Siglo XXI que fue el que el Comandante Eterno, como estadista por excelencia, con exactitud se encargó esbozar antes de partir; tal como lo hizo Chávez al nombrar a Nicolás Maduro como su sucesor hace más de 6 años atrás, y señalar la construcción de ése socialismo.

Dentro las medidas que atinadamente señala el analista argentino Atilio Borón, dentro las tareas iniciales, cabría reafirmar la necesidad de: “lanzar un combate sin cuartel contra la guerra económica decretada por el imperio y atacar a fondo a la corrupción (no sólo la que practican las grandes empresas sino también la que, desgraciadamente, está enquistada en algunos sectores de la administración pública) y combatir con fuerza las maniobras especulativas y el contrabando, resolviendo los problemas del desabastecimiento, la carestía, el circulante y la inflación”. Fuente (Telesur).

Pero no se puede descuidar a la vez las condiciones subjetiva; y que precisamente no las ha “creado” sólo el gobierno de Maduro, sino el mismo pueblo venezolano del que ha nacido de la toma de conciencia de los venezolanos, que ante la incontenible inquina imperial estadounidense, que empezó incluso; mucho antes de la llegada de Trump -aunque él ratificó su voluntad- a la Casa Blanca, cuando Obama dictó ese descarado decreto de que declara a: “Venezuela una amenaza para EE.UU.”; que es a partir de ese momento que los Venezolanos se dieron cuenta, que el mismo era una convocatoria a la violencia -como la que se vivió el años pasado- como también al pillaje petrolero -en lo que los yanquis ya demostraron su dotes- como oprobiosamente ocurrió en Irak, y plantaron cara a esa amenaza.

Posteriormente lo que templó el coraje de los venezolanos más aún; fue por un lado el aislamiento internacional al que intentó, e intenta aún inducir el Grupo de Lima -“lacayos de Lima”, -en palabras de Atilio Borón- como el pérfido papel que jugó la OEA a la cabeza del alevoso agente de Almagro. Así mismo las sanciones impuestas económicas impuestas por países europeos, comandados por otro pérfido personaje como Mariano Rajoy, que coludido con la conspiración interna incendiaron el país.

No han sido entonces ni la crisis, ni las agresiones -condiciones objetivas- contra la patria de Bolívar y Chávez las que han podido doblegar -condiciones subjetivas- el espíritu revolucionario de los venezolanos, que épicamente escribirá la historia, sobre a la Revolución Bolivariana como otro estrepitoso fracaso de los estadounidenses frente a un pueblo pundonoroso y valeroso como el venezolano.  

prudenprusiano@gmail.com