miércoles, 14 de octubre de 2020

América del Sur duele

Por Rodolfo Cortés Calderón: 

Desde los años 70 por motivos de estudio y amistad hemos estado ligados a América del Sur a cuyos países admiramos, apreciamos y agradecemos. En seis de ellos hemos recibido formación y tenemos familiares y amistades. Nuestra propia familia está ligada a las tierras incaicas de culturas milenarias, cuencas portentosas y selvas impenetrables.  Una mágica biodiversidad y naturaleza.


A partir de este siglo XXI se dieron en aquella región una media docena de gobiernos progresistas, que dentro de sus posibilidades y buenas intenciones dieron a sus pobladores un sitial especial de desarrollo y dignidad, pero, sobre todo, de integración siempre soñando con la Patria Grande: Venezuela, Brasil, Argentina, Uruguay, Bolivia, Ecuador y Paraguay.

Nadie, a menos que quiera desconocerlo, ignora los avances y logros sociales, económico-financieros y políticos que tuvieron estos países y que es innecesario recalcar. Con ver las estadísticas de aquellos años de la CEPAL, UNESCO, OMS es suficiente.

Fueron años soñados con la CELAC, UNASUR, MERCOSUR, etc. -–se avizoraba un gran despegue continental--pero el imperialismo capitalista y su modelo neoliberal no lo toleraba e imponía gobiernos dictatoriales y afines tras fronteras. Hubo hasta usurpadores impuestos tras golpes de Estado y traidores (as). Los ejemplos más claros fueron Brasil, Paraguay, Ecuador y Bolivia.

En Brasil se defenestró a Dilma Rousseff con la artimaña de un “impeachment” acusatorio, lo que fue claramente desvirtuado. Lo mismo pasó en aquel país con Luiz Ignacio Lula da Silva; en Paraguay lo mismo con Fernando Lugo, donde en una jugada del dictatorial por más de 60 años partido Colorado, se  acusó a Lugo de una masacre campesina entre otros; en Ecuador el partido Alianza-País  y el pueblo ecuatoriano fueron estafados con la llegada del traidor Lenin Voltaire Moreno Garcés que jugó el papel de Judas Iscariote y, en Bolivia, fue defenestrado  por el ejército, empresariado y la CIA, después de un triunfo rotundo en las elecciones, Evo Morales Aina.

Lo más extraño y burdo de toda esta martingala es que hoy día todos estos ex gobernantes “acusados” gozan de libertad al no comprobarse los actos señalados. Todo fue una patraña cocinada por el departamento de Estado de EEUU y la complicidad de la OEA y el Grupo de Lima. ¡Una vergüenza continental! 

Mientras tanto en el oeste del cono sur el pueblo chileno, después de casi 5 décadas, botaba las cadenas del neoliberalismo impuesto por el dictador Augusto Pinochet Ugarte y todos los partidos de derecha e izquierda.

LA INGENUIDAD DEL MAS EN BOLIVIA

Bolivia está a unos días de su proceso electoral, convocado para el 18 de octubre próximo. Deseamos en realidad que triunfe Luis Alberto Arce Catacora, pero no lo vemos fácil, porque donde tiene metidas las garras el imperio es difícil que funcione el poder popular. Esto lo pudimos observar en el debate de los 7 candidatos presidenciales, celebrado en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, el sábado 3 de octubre pasado.

Con tanta oposición derechista el MÁS no lo tendrá fácil, más cuando el mismo candidato Luis Arce dijo en el Debate una frase que no le abona mucho al gobierno pasado de Morales, ni a él. Dijo más o menos lo siguiente: … “en los meses pasados he visitado la gran mayoría del territorio, ciudades y pueblos de Bolivia y me he sorprendido de los grandes niveles de miseria y pobreza encontrados…” Fíjese señor Arce que con todos los logros comprobados que se difundieron en el aspecto social y económico de Bolivia durante los 13 años de gobierno del MAS, desde el golpe al presidente Evo no puede haber desmejorado (en 10 meses) tanto el pueblo boliviano. Si usted hubiera enfatizado aspectos como la represión, torturas, enclaustramientos, etc. en contra del pueblo, eso hubiera sido diferente.

Esperamos que el pueblo boliviano, la mayoría indígenas, levante cabeza y entienda lo oprobioso que sería cualquiera de los gobiernos de Luís Mesa, Jorge Quiroga o Fernando Camacho que sería una prolongación de la nefasta golpista Jeaninne Añez Chávez.

LA TRAICIÓN AL PUEBLO ECUATORIANO

Lo sufrido por el querido pueblo ecuatoriano es muy duro. Elegir a través del partido Alianza País—con límpida trayectoria durante 10 años-- como presidente a una persona que creían honesta y conocida, fue vicepresidente de Rafael Vicente Correa Delgado, y que en la primera de cambio se puso del lado de la oligarquía y del imperialismo yanqui como sucedió con Lenin Moreno Garcés es decepcionante.

Para el 7 de febrero del 2021 el pueblo ecuatoriano está convocado a elecciones generales. Después de tantas triquiñuelas del gobierno de Moreno Garcés contra el expresidente Correa Delgado y sus seguidores.  El movimiento Unión por la Esperanza (UNES-correíta) no pudo inscribir el binomio Andrés Arauz (presidente)-Rafael Correa (Vice). Al ser inhabilitado Correa Delgado por el Consejo Nacional Electoral, CNE, fue aceptada la dupla Andrés Arauz (presidente)-Carlos Rabascall (Vice) para participar en las próximas elecciones, que es un buen logro. 

Ojalá que de aquí a febrero el pueblo ecuatoriano saque el músculo necesario para recuperar la democracia corroída por la corrupción del neoliberalismo.

LA REBELION CHILENA

Pero lo más ejemplar y dignificante para las sociedades latinoamericanas es la estoica rebelión del pueblo chileno iniciada en octubre del 2019, después de 47 años de dictadura militar-civil. Para el próximo 25 de octubre el pueblo chileno está convocado--después de muchas argucias y posposiciones de parte del régimen de Sebastián Piñera--al Plebiscito Nacional 2020-- que no dudamos dará al traste con la Constitución y el modelo neoliberal impuestos por Augusto Pinochet Ugarte y sus achichincles democristianos y socialistas.

Las movilizaciones iniciaron después de que el gobierno piñerista subió el pasaje en el metro, con la consigna siguiente ¡No son los 30 pesos, son los 30 años!, en alusión a todos los partidos políticos chilenos que mantuvieron engañado al pueblo después de los 17 años de Pinochet.

CONCLUSIONES

A todos estos queridos gobiernos y pueblos, incluidos Venezuela y Argentina, les reprochamos la ingenuidad de creer que a los pueblos se les gana o se les tiene como aliados con beneficios materiales inmediatistas. Craso error. Estos gobiernos parece que no han aprendido de la historia como es el caso de la ejemplar y revolucionaria Cuba. La educación en todos los niveles y los medios de comunicación, en manos de sectores populares, debe ser el arma para ideologizar, mejor dicho, hacer entender al pueblo, del porqué de su miserable historia y de los reales intereses del imperio dominante. Si algún día Cuba cambia de sistema, lo hará con un pueblo reflexivo porque están debidamente informados y conscientes, a pesar de que los gusanos cubanos sigan pataleando.

Otra cosa que no aprendieron del hermano pueblo y gobierno de Cuba es sobre la urgencia de desmantelar las estructuras militares de corte fascista que el Imperio ha impuesto en todos los continentes. Evo Morales y el MAS actuaron en esto y la conclusión anterior, muy infantilmente.

·No entendemos cómo con todo el poderío petrolero de los últimos 20 años el gobierno bolivariano de Venezuela no haya podido crear las suficientes refinerías y empresas para asegurar los insumos necesarios y tener abastecido su pueblo. Tampoco entendemos, cómo con tanta riqueza en suelos, aguas, bosques y climas no tengan las suficientes empresas alimentarias para el uso interno de su pueblo y la exportación. Entendemos lo del bloqueo y el robo de los países imperialistas, pero… 

El anhelo de los bolivianos debería ser recuperar y liberar al pueblo de esta barbarie, sin embargo, para el MAS lo vemos muy difícil porque la oligarquía está muy bien posicionada y si no es de una forma u otra hará fraude. Pienso que el pueblo boliviano aún no tiene la cultura y formación necesarias para defender su triunfo. Los enemigos inmediatos de Bolivia son el gobierno de EEUU y sus estructuras, la Unión Europea, la corrupta OEA y el vasallo Grupo de Lima. El caso es contrario en Chile donde el pueblo sigue dando la batalla de una manera muy sólida y nunca ha parado.

El neoliberalismo agoniza y ha reventado a Latinoamérica; el COVID 19 sólo ha acelerado su caída. Según datos actuales de la CEPAL hay 43 millones de desempleados en el continente y 231 millones de personas viven en el umbral de pobreza y según el Banco Mundial el PIB de América Latina tendrá una contracción del 7.9%. Está frito y servido el Neoliberalismo de los Chicago Boys que se llevó como destructor tsunami a los pueblos de Latinoamérica.

¡Para todos los pueblos de nuestra Latinoamérica deseamos lo mejor, la Patria Grande debe ser un sueño e ideal a no olvidar! 

rcortescal@yahoo.es

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