sábado, 8 de agosto de 2020

El peligro de no prevenir



Por Rubén Lopera:
Existe una Matriz (Haddon.1970) casi universal de prevención en los accidentes de todo tipo de cómo actuar “Antes, durante y después del accidente”. En medicina vial pudiera ser igual y si lo quisiéramos extender la matriz la podríamos aplicar a casi todos los hechos de la vida cotidiana, pero es mucho pedir a esta frase y de seguro muchos no estarán de acuerdo en algunos hechos reales. Vamos a jugare con la imaginación y los invito hacerlo con varios ejemplos.


Panorama de la pandemia actual en cada país y sobre todo en los países más pobres y sus consecuencias de no estar prevenidos para las consecuencias. Todo esto a manera muy resumida y con la libre imaginación de cada lector en este primer ejemplo.

Ya sabemos más o menos el origen de la pandemia y sus causas, lo que pasa y sigue pasando con los pacientes infectados leves y graves por el virus, los positivos asintomáticos y los sintomáticos tratados con o sin secuelas aparentes. Los síntomas y signos clínicos que puede dar la enfermedad y las personas más susceptibles a contraer el virus y la misma COVID-19. Ahora como aplicaríamos la famosa Matriz epidemiológica en este caso para evitar el contagio o para evitar más complicaciones e incluso la muerte si nos llega a infectar el BetaCov-19 o SARS 2.

Medidas preventivas “antes” de que nos invada, si nos referimos a un país es evitar que entre al territorio y en esto se los dejo a su imaginación de las múltiples medidas que se pueden hacer. Sería demasiado largo extenderme en esto. Pero esto se puede aplicar a cada estado, municipio, provincia, barrio, urbanización o casa. Si aplicamos el “antes” a cada individuo es donde me puedo extender y cansarlos, pero ha eso me dedicaré: Todo parte de nuestras condiciones socioeconómicas, pobreza, raza, etnia, estilos de vida, genética, estreses previos entre otras variables de sus imaginaciones. Tener obesidad, diabetes, hipertensión, ser fumador, tratamientos contra el cáncer, enfermedades respiratorias previas es un factor de altísimo riesgo para el contagio con este tipo de coronavirus. Solo mejorando esto y evitando caer en ello podemos prevenir “antes” la posibilidad de complicarnos; parece fácil pero no lo es porque nuestros estilos de vida no cambian de la noche a la mañana.

Solo con educación en promoción en salud y con gobiernos que mejoren en todo lo que es salubridad, seguridad social y nutricional adecuada se podrá prevenir en algo las futuras pandemias y sus complicaciones. Solo nos queda hacer ejercicios físicos el cual mejora muchas de las patologías crónicas descritas anteriormente y tener un sistema de salud o una política de estado que invierta el doble en prevención y promoción de la salud, si no está retorica seguirá. Quedan muchos detalles del “antes” en la Matriz de esta pandemia. Esta demás decir que el confinamiento, el distanciamiento físico y social y el aislamiento puede ser aplicada en el “antes, durante y después” de la pandemia, al igual que el uso de mascarillas faciales y tapabocas, que no sé hasta cuando, pues este virus de que “vuela, vuela” por el aire y además es rastrero y su transmisión debe evitarse sobre todo por la vía aérea. Usar tapa boca y mascarilla facial adecuadamente debe ser una consigna en el periodo del” antes, durante y después”.

Vamos al “durante” la pandemia y que podemos hacer:
Seguir construyendo refugios, dotando hospitales y buscando diversidad recursos para el tratamiento de los pacientes infectados. La atención médica y científica abocadas a lo mejor en todo, siempre y cuando los gobiernos no interpongan políticas contradictorias con la ciencia y no tomen partida de la situación, y aquí involucro a las industrias farmacéuticas y a los proveedores de salud de todo tipo y su mercantilismo. Seguir en confinamiento, aislamiento, uso de tapabocas, mascarillas, medidas higiénicas y la flexibilidad hasta donde se permita y autoridad máxima para el respeto de las medidas.

Al igual que el párrafo anterior me quedan unos cuantos detalles por definir y difundir, de seguro amigo lector a ustedes también y me imagino que son muy importantes para esta información, pero no sé hasta donde este portal me lo permita. La intención es tener una idea de la Matriz a que me réferi al inicio y poder aplicarla a cada nivel de prevención. No deprimirse, controlarla la angustia es adecuado en este periodo y cumplir con sus tratamientos respectivos a los que tengan enfermedades de riesgo. Distraerse sanamente en lo que puedan es buena recomendación en momentos de encierro.

“Después” de la pandemia, de seguro quedará una endemia, vendrá otra “ola” o una nueva pandemia en varios años o en muchas regiones y aquí las medidas de prevención o acción dependerán de cada región o gobierno por velar por sus ciudadanos y nosotros reflexionar de nuestros estilos o cambios de vida, no sé si educarnos mejor o comunicar a los demás nuestras experiencias vividas o si el comportamiento de uno hacia los demás deberíamos modificarlo. Si queremos nuestra vida y nuestra salud debemos cuidarlos, a nuestros familiares y amigos debemos ayudarlos realmente, no tener miedo a gobernantes o a instituciones en reclamar nuestros derechos de tener un servicio la salud de alta calidad, a tener medidas socioeconómicas sustentables para todos, a luchar por la equidad para todos, evitar el populismo demagógico de gobernantes prepotentes, totalitarios o burgueses mediocres.

Y en época electoral darle la confianza a los políticos que han lucha por los beneficios para un pueblo y no a los nuevos y trasnochados politiqueros de oficio, sobre todo en estos países de Suramérica llena de engañosas promesas y con un pueblo empobrecido y hambriento. Si no se cumple la matriz de la prevención, nuestras enfermedades y muerte están más que aceleradas. Debemos cambiar nuestros estilos de vida, pero no solo depende de nosotros, los gobiernos son responsables de muchos de estos estilos de vida. Las vacunas u otros tratamientos pueden estar antes, durante o después de una pandemia.
El tiempo, el destino y la ciencia lo confirmaran o no.
rdlchez@gmail.com

2 comentarios:

  1. Excelente artículo. Es precisamente la prevención mientras no estamos enfermos, la que puede minimizar la probabilidad de enfermarnos; prevenir contagiar a otros cuando ya tenemos consigo el agente patógeno, así como tratarnos cuidadosamente si tenemos patologías asociadas que puedan coadyuvar el desarrollo de la enfermedad; y finalmente, después de la pandemia, nos debe haber quedado un gran aprendizaje, para prevenir en un futuro, cualquier otro tipo de enfermedad transmisible, que por cierto, siempre nos andan rondando, pero que no podemos ver, por el diminuto tamaño del agente causal.

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