sábado, 28 de marzo de 2020

Nada es más importante que la salud.



Por  Tony López R.:
Nada es más importante que la salud, es el principal concepto que deben respetar aquellos gobiernos que dirigen los destinos de sus pueblos y principio fundamental de respeto a los derechos humanos. Hoy asistimos a una terrible enfermedad que ya ha costado la vida a más de 21 mil personas y que mantiene a nivel global cerca de medio millón de habitantes de nuestro planeta infectadas y con amenazas para sus vidas, convirtiéndose, tal como lo ha declarado la OMS, en una pandemia.


En medio de esta verdadera desgracia para los pueblos de 171 naciones, entre ellas Italia, una de las naciones más afectadas con cerca de la lamentable perdida de un poco más de 6 mil fallecidos, está nación y su gobierno atendiendo a la alta profesionalidad y prestigio de la cual goza la medicina cubana, acudió a nuestro gobierno y le solicitó apoyo para que un equipo de médicos y profesionales de la salud cubana, acudieran en su apoyo,  petición  fue respondida positivamente y ya 130 profesionales cubanos se encuentran, en una de las zonas más afectadas, Lombardía enfrentando a este terrible mal.

El gesto cubano con Italia y con el gobierno del Reino Unido, de permitir el atraque del crucero ingles  MS Braermar,  para trasladar a cerca de 950 personas por vía aérea a Londres, de los cuales, tenían  medio  centenar de personas sospechosas  de estar  contagiadas con el virus Covid- 19 y cinco de ellas enfermas,  ello  provocó una lluvia de mensajes y artículos en medios de prensa, de agradecimientos desde Europa, América Latina y de muchas partes del mundo, y junto a ellas criticando a Estados Unidos, por negarse aceptar en sus puertos el atraque del  crucero inglés, sin tomar en cuenta que esas personas podían contagiarse y tener un alto número de muertes.

La campaña de solidaridad con Cuba y reconociendo la profesionalidad de la  medicina cubana, incluyendo el uso del interferón alfa-B2, que no cura, pero evita, que la enfermedad se desarrolle  y evadir complicaciones, por tanto salva las vidas de los pacientes,  como ha dado a conocer el gobierno de la hermana República Popular China, lo que  hizo trizas, la campaña del gobierno de Estados Unidos, contra  la medicina cubana y la alta profesionalidad de nuestros galenos, la cual  como tonto  papagayo,   venia repitiendo el  Secretario de Estado Mike Pompeo y el propio presidente Donald Trump.

Al quedar como unos reales mentirosos y usando los mezquinos, despreciables y maquiavélicos métodos, de hace 60 años contra Cuba,  hace apenas 72 horas el Departamento de Estado, volvió a cargar contra la Isla, pidiéndole a los gobiernos  que no soliciten el servicio de los médicos cubanos, repitiendo las mismas mentiras, que  nuestros profesionales son “esclavos de la dictadura”, y otras cantidad  de estupideces, que ni ellos mismos se creen y mucho menos los apátridas y anexionistas  que usando las redes sociales como Ciber Cuba  se hacen eco,  pues algunos de ellos son pagados por la embajada de Estados Unidos.

Mientras Trump y Pompeo se dedican atacar a Venezuela y a Cuba y recrudecer sus políticas de sanciones y bloqueo, hay también que dar a conocer a nuestros lectores lo que según políticos y científicos estadounidenses comentan sobre la política del gobierno de Trump relacionado con la salud en Estados Unidos y con el Covid-19.   

El político republicano estadounidense Peter Wehner expresó al diario Atlantic, el pasado 16 de marzo lo siguiente: “en enero de 2016, escribí que a pesar de ser un republicano de toda la vida y trabajé en las tres administraciones anteriores del Partido Republicano, que nunca votaría por Donald Trump.”  “Lo que expliqué entonces, y lo he dicho muchas veces desde entonces, es que Trump, es fundamentalmente no apto (intelectual, moral, temperamental y psicológicamente) para el cargo.

Para Wehner, “esa es la consideración primordial en la elección de un presidente, en parte porque en algún momento es razonable esperar que un presidente enfrente una crisis inesperada, y en ese punto, el juicio y el discernimiento del presidente, su carácter y capacidad de liderazgo, realmente importa”.

 “El señor Trump no desea familiarizarse con la mayoría de los problemas, y mucho menos dominarlos”, así lo expresé hace cuatro años. “Ningún candidato presidencial importante ha sido tan desdeñoso de conocimiento, tan indiferente a los hechos, tan despreocupado por su ignorancia”.

“Añade Wehner “La virulenta combinación de ignorancia, inestabilidad emocional, demagogia, solipsismo y venganza del señor Trump no hará más que resultar en una presidencia fallida; podría muy bien conducir a una catástrofe nacional. La perspectiva de Donald Trump como comandante en jefe debería provocar un escalofrío en la columna vertebral de cada estadounidense”.

 Si tomamos en cuenta esta opinión de quien fuera un importante funcionario de tres administraciones republicanas, debemos tener claro que cualquier loca acción puede tomar el inquilino de la Casa Blanca. Pero veamos, que señalan los científicos estadounidenses, sobre el fenómeno del Covid-19 y esta amenazadora pandemia para Estados Unidos que ya ha llegado a 84 mil contagiados y que su número lamentablemente puede crecer.

Según Wehner “el presidente y su administración son responsables de errores graves y costosos, especialmente los fallos épicos de fabricación en las pruebas de diagnóstico, la decisión de evaluar a muy pocas personas, la demora en ampliar las pruebas a los laboratorios fuera de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, y problemas en la cadena de suministro. Estos errores nos han dejado ciegos y muy rezagados, y, durante algunas semanas cruciales, crearon una falsa sensación de seguridad.

 “Lo que ahora sabemos, añade, es que el coronavirus se propagó en silencio durante varias semanas, sin que nos demos cuenta y mientras no hacíamos nada para detenerlo. Los esfuerzos de contención y mitigación podrían haber disminuido significativamente su propagación en un punto crítico temprano, pero desperdiciamos esa oportunidad”.

“Simplemente han perdido tiempo que no pueden compensar. No se puede recuperar seis semanas de ceguera”, dijo a The Washington Post Jeremy Konyndyk, quien ayudó a supervisar la respuesta internacional al Ébola durante la administración de Obama y es un miembro principal de políticas en el Centro para el Desarrollo Global.” En la medida en que haya alguien a quien culpar aquí, la culpa está en la gestión pobre y caótica de la Casa Blanca y la falta de reconocimiento del panorama general".

A principios de esta semana, Anthony Fauci, el respetado director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, admitió en un testimonio ante el Congreso que Estados Unidos todavía no está proporcionando pruebas adecuadas para el coronavirus. “Está fallando. Admitámoslo". Él añadió, “La idea de que nadie conseguir [pruebas] fácilmente, la manera en que la gente de otros países lo están haciendo, no estamos preparado para eso. Creo que debería ser, pero no lo somos ".

“Es conocido que la Organización Mundial de la Salud tenía exámenes de trabajo que Estados Unidos rechazó, y los investigadores de un proyecto en Seattle intentaron realizar pruebas tempranas para el coronavirus, pero los funcionarios federales se lo impidieron. (Los médicos del proyecto de investigación finalmente decidieron realizar pruebas de coronavirus sin aprobación federal”).

“Pero eso no es todo. Según los informes, el presidente ignoró las advertencias tempranas sobre la gravedad del virus y se enojó con un funcionario de los CDC que en febrero advirtió que un brote era inevitable”.
La administración Trump desmanteló la oficina de salud global del Consejo de Seguridad Nacional, cuyo propósito era abordar las pandemias mundiales; ahora estamos pagando el precio por eso. "Trabajamos muy bien con esa oficina", dijo Fauci al Congreso. "Sería bueno si la oficina todavía estuviera allí". Podemos enfrentar una escasez de ventiladores y suministros médicos, y los hospitales pronto pueden verse abrumados, si el número de casos de coronavirus aumenta a un ritmo similar en países como Italia. (Esto causaría no solo muertes innecesarias relacionadas con el coronavirus, sino también muertes de aquellos que padecen otras dolencias que no tendrán acceso inmediato a la atención hospitalaria).

Esta es la lamentable y crítica situación,  de cómo importantes  expertos y científicos estadounidenses, están evaluando la situación interna que  tiene su país del sistema de salud,  no solo respecto a esta pandemia, también las muertes  de aquellos que padecen otras dolencias, que padecen ciudadanos estadounidenses,  por el abandono federal del gobierno de Donald Trump y  este señor y su Secretario de Estado,  se abroga   el derecho de usando falsedades, criticar y armar una campaña contra el  el modelo de salud cubano.

Como era de esperar nuestra cancillería dio una contundente respuesta a tanta maldad, mentiras y cobardía del gobierno de Donald Trump y recordó que, en mayo del 2003, el histórico discurso del comandante Fidel Castro en Buenos Aires, Argentina, cuando expresó “nuestro país no lanza bombas contra otros pueblos, ni manda miles de aviones a bombardear ciudades, nuestro país no posee ni armas nucleares, ni biológicas”. Nuestro país envía médicos y no bombas, precisaba Fidel en aquel discurso.

Médicos para salvar vidas, y ejemplos hay muchos, como se hizo, incluso en la década del 60 cuando el terremoto azotó a Nicaragua y existía la cruel dictadura de Somoza, que por cierto apoyaba Estados Unidos. Fueron nuestros médicos a Perú, Pakistán, Chile, Ecuador, entre otros lugares y sin que mediara ningún tipo de interés, ni político ni económico, solamente la solidaridad humana, que, para Busch, eran oscuros rincones del mundo.

Bombas y metralla, las que utilizó Estados Unidos contra el inerme pueblo panameño, cuando el 20 de diciembre de 1989, de manera cobarde y usando su brutal poderío, invadieron Panamá, con el pretexto de detener al general Manuel Antonio Noriega, acusado, según ellos, de estar vinculados al narcotráfico, otra gigantesca mentira que, nunca lo pudieron probar y asesinaron a miles de panameños  cifra aún desconocidas, algunos la ubican en mas de 5 mil y otros en 10 mil muertos, asesinados por esas bombas y metrallas. 

Cuando terminaba este artículo recibí la denuncia del canciller Jorge Arriaza,  trasmitida por Telesur, dando a conocer que el Departamento de Estado, había presentado ante el  Fiscal General de Estado Unidos,  una acusación contra el presidente Nicolás Maduro por narcoterrorismo y a otros dirigentes venezolanos,  estar asociados con los comandantes guerrilleros Iván Márquez y Jesús Santrich , quien ante la traición del gobierno  colombiano que presidente Iván  Duque,  retomaron las armas y continúan su lucha contra  ese autoritario y desprestigiado gobierno.

Este paso del gobierno de Donald Trump, debe ser tomado muy en cuenta por nuestros pueblos, y ojalá esté equivocado, pero en mi modesta opinión, estamos en presencia del preludio de una agresión militar contra Venezuela, usando los mismos y mentirosos argumentos que usaron contra Panamá, Afganistán e Irak.

Pero esta noticia, será objeto de un próximo artículo, porque considero firmemente en una inminente acción militar, usando diversas modalidades y utilizando la actual coyuntura provocada por la pandemia, contra Venezuela y los pueblos deben estar atento a esta seria amenaza.

(*) Periodista, politólogo y analista internacional.
jorgarcia726@gmail.com

2 comentarios:

  1. Apreciado Tony:
    Cuánto deseo para el Coronavirus de Chile la medicina de la querida Cuba.
    Pero Piñera está en Grupo de Lima y con neoliberalismo imperialista. Estos son un verdadero coronavirus para nuestros países. Las "bombas" imperialistas son muestra palpable de que no tienen conciencia acerca de la importancia de la salud de la humanidad.Cómo me gustaría una América unida contra los idólatras del "becerro de oro". Solidarizo con Cuba. ¡No más bloqueo contra Cuba! Cómo pueden ser tan maquiavélicos ante la generosidad solidaria de Cuba a través de su medicina. También me preocupa la actitud beligerante e inhumana ante mis hermanos venezolanos. A pesar de todo tengo una gran esperanza en el despertar y movilización del pueblo en Chile. Ni el "presidente" ni el "parlamento" representan al pueblo soberano. No existe soberanía. Porque ni "presidente" ni "parlamento" han sido mandatados por el soberano que es el pueblo. Un 1% de privados y políticos: una minoría, tiene secuestrada a una mayoría. Esto no lo quiero ni para Chile ni para América: para nadie.
    Unidos hasta vencer.
    Con afecto.
    P. Eugenio+

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