miércoles, 20 de noviembre de 2019

América del Sur, entre el Suprema cismo, Recursos Naturales y la ausencia de una epistemología Bolivariana



Por Marcel Doubront: 

Primeramente,  es necesario aclarar en correspondencia con el presente tema y mi posición política en la República Bolivariana de Venezuela que no tengo nada que aclarar, sin embargo, ante el evidente Golpe de Estado en Bolivia y la no solo discriminación racial sino la matanza al pueblo indígena de nuestra hermana Bolivia por parte del cuerpo militar heredero del gorilismo del nefasto parido del Plan Condor,  como planteara en Che “Si usted es capaz de temblar de indignación cada vez que se comete una injusticia en el mundo, somos compañeros” sin importar las preferencia electorales o políticas


Es por ello que, comprender la realidad Regional Nacional y Latinoamericana es algo complejo, ya que, a diferencia de Europa en nuestra realidad histórica, hemos vivido fragmentados en lo cultural, político y social, algo que el Maestro Simón Rodríguez en su tiempo mirando de manera no solo desde la coyuntura sino desde lo prospectivo afirmo que “En América del sur las repúblicas están establecidas, pero no fundadas”  expresándose la unión más por situaciones coyunturales que un consenso por un proyecto latinoamericano.

 En atención a lo expuesto, es necesario ver lo que sucede en América del Sur desde una perspectiva no parcelada y/o reduccionista, centrándonos no solo en la interpretación y descripción del problema sino en develar si ante la problemática  planteada  es necesaria la creación de una visión ontológica de los suramericanos a través de una epistemología Bolivariana o por el contrario, al no saber de dónde venimos, quienes somos y cuál debe ser nuestro camino, no faltaría el que crea que  es justificable un neocoloniales por parte de los Estadios Unidos de Norteamérica.  
En consonancia y para un mejor entendimiento de esta reflexión, se hace oportuno hacer una Cronología Imperial en América Latina:

En correspondencia con lo expuesto, Bonaventura de Sousa Santos, afirma que “para poder tener una idea del porqué de las Epistemologías del Sur, previamente es necesario situar el contexto en el que nos encontramos.” En ese sentido, es preciso evaluar algunos acontecimientos que a lo largo de la historia demandan una ontología de resistencia de nuestra patria grande sobre todo a más de 196 años de la doctrina Monroe el cual si bien adopto la frase “América para los americanos” significo el inicio de una nueva hegemonía imperial posterior a la española, de casi dos siglos como lo muestra:

El despojo a México de los territorios hoy conocidos como Texas y California entre 1846 y 1848, dando honor a las pretensiones de los latifundistas y terratenientes algodoneros, algo muy similar a  lo ocurrido en 1854 ante el bombardeo a Nicaragua donde en 1855 con el financiamiento de los banqueros Morgan y Garrison el cual proclaman presidente William Walker el cual tiempo después y a través de su visión de Centroamérica como territorios Bananeros invadiría el Salvador y Honduras instaurando nuevamente la esclavitud en los territorios ocupados.

Finalizando ese siglo, ante la lucha por la independencia de Cuba  y al encontrarse en desventaja frente al imperio Español aceptan la intervención de los Estados Unidos sin embargo, dicha ayuda costaría un precio muy caro al tener que ceder a los Estados Unidos los territorios de Puerto Rico, Guam, Filipinas y Hawai sin embargo, esto solo sería el inicio ya que Estados Unidos harían incluir en la nueva Constitución de Cuba a medida de chantaje una enmienda donde se les daba el derecho de intervenir en los asuntos internos de ese país en el momento que Los Estados Unidos lo consideren oportuno, no conforme con ello y a través de una medida de manipulación a las grandes mayorías cubanas  impusieron la creencia sobre la necesidad de tener protección de los Estados Unidos ocupando parte de su territorio por la Marina de Guerra de EEUU hoy conocida como Base Militar de Guantánamo.
 Esta situación de invasión no solo militar sino política y  jurídica, no quedaría solamente en Cuba por el contrario, luego de promover la separación de Panamá con Colombia (es de recordar que formaban parte de la misma república desde 1821) también en Panamá se impone  en su constitución en 1904, el tutelaje de los Estados Unidos  a través de la invasión militar cuando consideren necesario, cabe destacar que en ese mismo año también se institucionaliza la visión de  Teodoro Roosevelt al declarar a Estados Unidos como el gendarme del Caribe.

  Dicho dictamen es conocido por la historia como el  corolario de Roosevelt vista como una fase posterior a la doctrina Monroe afirmando: “si un país latinoamericano y del Caribe situado bajo la influencia de los EE.UU. amenazaba o ponía en peligro los derechos o propiedades de ciudadanos o empresas estadounidenses, el gobierno de EE.UU. estaba obligado a intervenir en los asuntos internos del país descarriado para reordenarlo, restableciendo los derechos y el patrimonio de su ciudadanía y sus empresas.” Claramente, dicho postulado vislumbra la etimología de la famosa frase de Barack Obama “Tenemos el Ejército más fuerte del mundo y ocasionalmente tenemos que torcer el brazo a los países que no quieren hacer lo que queremos que hagan.”

En el mismo orden de ideas, se pueden seguir haciendo mención sobre otros eventos posteriores con la misma visión y metodología como: las invasiones a Panamá en 1908 a Nicaragua 1910 la ocupación de Haití en 1915 a la República Dominicana en 1916, etc., para imponer o sostener gobiernos tutelados, o la fundación en 1946 de la el cual sería como centro de formación ideológica y militar para la intervención de naciones americanas tomando como mayor referencia:

 El Golpe de Estado del General Fulgencio Batista apoyado con asesoría militar y financiamiento  por Estados Unidos al Presidente para la época Carlos Prío, El derrocamiento al Presidente Guatemalteco Jacobo Árbenz, el intento de invasión militar por parte de mercenarios entrenados por la Agencia Central de Inteligencia Norteamericana (CIA) y la Escuela de la Américas  a Cuba en 1961 llamado Batalla de bahía de Cochino, el Apoyo de Estado Unidos, el Golpe de Estado contra Joao Goulart tras promover una reforma agraria y nacionalizar el petróleo, así como eventos similares en Suramérica   como lo fue la denominada Operación Condor a partir de la década de los 70  de Hugo Banzer en Bolivia (1971-1975), Ernesto Geisel en Brasil (1974-1979), Augusto Pinochet, Chile (1973-1990), Alfredo Stroessner en Paraguay (1954-1989), Juan María Bordaberry en Uruguay (1973-1976) y Jorge Rafael Videla, Argentina (1975-1978).

 De igual manera, se puede hacer mención otras acciones militares similares Constituidas como Brigadas Militares anti guerrillas y anticomunistas  en Venezuela,  la invasión al Salvador y Nicaragua para el exterminio del campesinado organizado como movimientos Guerrilleros levantados en armas contra los regímenes dictatoriales establecidos, la invasión y masacre en Granada, el ataque militar a Panamá en 1989 donde más de 5000 Panameños inocentes al conflicto fueron asesinados por las fuerzas de ocupación.

Dicha cronología, evidencia no solo el papel imperialista de los Estados Unidos, sino que, ante el agotamiento de los recursos naturales en el mundo, la resistencia de los países de medio oriente en entregar los recursos a precio de gallina flaca a los norteamericanos, se hizo necesario un reforzamiento de los métodos de neocoloniales en América Latina, torciendo el brazo de los países que no se determinan a sus pretensiones. Por esta razón sin alguien pensaba que la frase de ALCA al Carajo quedaría solo en Mar del Plata no solo desconoce más de 500 años de resistencia sobre todo en un continente rico en Gas, Petróleo, Metales, Agua, sino algo claramente dicho por Galeano “La historia es un profeta con la mirada vuelta hacia atrás: por lo que fue, y contra lo que fue, anuncia lo que será.”

Si bien en continente vivió a partir del año 2002 un aire de integración regional con  la estadía en la presidencia de Hugo Chávez Frías  Lula da Silva en Brasil (2003-2010), Néstor Kirchner  en Argentina (2003-2007), Tabaré Vázquez en Uruguay (2005-2010) y José Mujica (2010-2015), Evo Morales en Bolivia (2005-2019), Michelle Bachelet en Chile (2006-2010), Manuel Zelaya en Hondura (2006-2009)., Daniel Ortega en Nicaragua (2006-2021)., Rafael Correa en Ecuador (2007-2017)., Fernando Lugo en Paraguay (2008-2012)., Salvador Sánchez en el Salvador  (2014-2019)

Y donde es importante aclarar para algunas personas que dicha coyuntura fue traída por la cigüeña, que la llegada de los mencionados  presidentes fueron por las catastróficas gestiones de los gobiernos neoliberales como en los casos de Argentina, Bolivia, Ecuador, Brasil, Salvador, Venezuela,  tras la agudización del capitalismo generaron sucesos como el Caracazo en el Gobierno de Carlos Andrés Pérez y la crisis financiera generada por la Agenda Venezuela promovida por los lineamientos del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial y no por un movimiento político ideológico planificado para tomar el poder y hacer una gestión gubernamental y continental.

Quizás, aunque con la llegada de esta coyuntura política, durante esa época si se evidenciaron como en ninguno de los gobiernos anteriores, importantes mecanismos de inversión social a los menos favorecidos e integración regional como como la ampliación de Mercosur, el nacimiento del ALBA, UNASUR, PETROCARIBE, CELAC, que por primera vez se creara la sensación de los sueños de patria grande de Simón Bolívar, Eloy Alfaro, José de San Martin, José Martí, entre otros, la inexistencia de una ontología Suramericana y por consiguiente una visión fragmentada de la independencia, esta de tras no solo de las consecuencias que hemos tenido como región en lo económico y político  sino en los retos del porvenir.

Aunque suene muy crudo, tiempo después del fallecimiento del Comandante Hugo Chávez y la caída estrepitosa de los ingresos petroleros, las posturas distantes entre los mandatarios del llamado bloque del socialismo del siglo XXI, así como la separación del poder bien sea por la vía electoral o judicial de muchos de los presidentes pudiéndose mencionar los golpes parlamentarios contra Manuel Zalaya en Hondura Fernando Lugo En Paraguay, el impeachment contra Dilma Rousseff, la Perdida del Peronismo en Argentina contra el Mauricio Macri, el cambio de postura ideológica de Lenin Moreno en Ecuador, etc., fortalecieron la corrientes neoliberales en el continente.

En correspondencia con lo planteado, lo que hoy sucede en estas naciones sumándole además el caso de Bolivia donde luego de tener una buena experiencia en la gestión gubernamental de Evo Morales, se consuma un golpe de estado por parte de oligarcas, mafiosos,  enalteciendo el racismo de las antiguas aristocracias Bolivianas que privatizaron hasta el agua de lluvia, pusieron en marcha de tácticas de manipulación psicológicas como las de Sylvain Timsit o Gene Sharp  para que por medio del terror y la manipulación enfrentando  no solo supremacistas contra los pueblos originarios,  pueblo contra pueblo, ricos contra pobre, pobres contra pobres, el agravio contra los símbolos histórico-culturales como la wiphala, en función de tomar el poder irrespetando las leyes  no solo del Estado Plurinacional de Bolivia sino del mundo, como claramente se observa con el linchamiento a dirigentes y partidario del Partido MAS, Familiares Comunicadores Populares, Indígenas, forzando a  una ilegal renuncia por medio del chantaje, la amenaza y el terrorismo, etc.

Esto, no es nada nuevo, como ya se dijo anteriormente son casi 200 años de lucha contra la doctrina Monroe, sin embargo,  ya lo habíamos denunciado claramente desde hace mucho tiempo hablando en foros, artículos, reuniones entre movimientos sociales, sobre la puesta en marcha de un nuevo plan cóndor en América latina a través de la guerra de IV Generación y sobre la necesidad de una epistemología Bolivariana, hoy, con el indignante y doloroso golpe de estado al Compañero Evo Morales, sería muy fácil en medio de la impotencia y la rabia decir,  que solo nos queda ver lo que pudo ser y no fue porque no se hizo, y que estas don las  consecuencias de las revoluciones en el aire acondicionado y montados en 4x4, sin embargo un artículo no es suficiente para este tema que requiere un debate multi y transdisciplinario ya que no se trata de gobiernos sino dela construcción de una sociedad más justa.

Por esta razón, se hace más necesaria una formación Bolivariana, Nacionalista y Anticolonialista desde nuestras universidades afín de preservar y defender el bien más preciado que hemos conquistado después de 200 años como lo es la independencia nacional. En correspondencia con la búsqueda de una conceptualización y relación entre lo real y la realidad desde el punto de vista epistemológico es preciso hacer mención que Miguel Martínez Miguelez refería que “habiendo entrado nuestra sociedad en el siglo XXI, muchos sectores de nuestra ciencia no han llegado siquiera al siglo XX” se pudiera hacer mención que muchos sectores de la política tampoco han llegado al siglo XX siendo analfabetos ante la lectura del momento histórico y la sociedad.

No obstante, como universidad y de acuerdo al cumplimiento del Artículo 2 de la Ley de Universidades el cual afirma que “Las Universidades son Instituciones al servicio de la Nación y a ellas corresponde colaborar en la orientación de la vida del país mediante su contribución doctrinaria en el esclarecimiento de los problemas nacionales” no estamos cumpliendo con esa responsabilidad en tal sentido, al buscar una razón epistémica dice Zemelman  “Si no estamos construyendo un pensamiento teórico porque no estamos comprendiendo los fenómenos de nuestras realidades, con toda su carga histórica y la propia historicidad del fenómeno ¿Cómo podemos formar a la gente joven?,  ¿Cómo se puede  formar  a alguien, en el sentido de enseñarle a pensar?”

En virtud de lo planteado, si nuestra ontología no guarda correspondencia con los procesos de liberación nacional y nuestro americano, seguirán vacías las consignas, la espada no recorrerá América Latina, mucho menos estará afilada contra los procesos de coloniaje imperial, el sol de Venezuela no saldrá por el esequibo mientras un sector político no reconozca la octava estrella de Guayana. En sinfonía con lo esbozado, se hace necesario analizar nuestro sistema educativo En tal sentido ¿Cuál es el aporte de las casas de estudios universitarias, como es la formación de sus profesionales?  Por esta razón si no hay una reforma del pensamiento a través de la formación será inviable una transformación epistémica en lo político, económico, productivos y por consiguiente en la ontología ciudadana de las venezolanas y venezolanos.

En correspondencia con lo expuesto, Bolívar afirmaba que “Nuestra vida no es otra cosa que la herencia de nuestro país” y si realmente se quiere dar respuesta contundente a las preguntas fuertes que se hacen en este momento histórico, se hace necesaria la construcción de nuestro modelo no solo desde la subjetividad sino desde lo epistémico, enalteciendo no solo una educación pertinente, una ciencia con conciencia sino la el estudio, praxis y transformación de la política con “P” mayúscula.

La puesta en marcha de un proyecto educativo viendo hacia el sur, convencidos que no somos gringos ni europeos, sino como lo afirmo nuestro Libertador Simón Bolívar “una especie media entre los legítimos propietarios del país y los usurpadores españoles”,  debe promover la conciencia que la dependencia debe ser ente nosotros mismos y no por los mesías del norte, que nos permitirá vencer la contradicción entre lo urgente contra lo necesario, ya que no podemos un neocolonialismo en el continente, ignorando la raíz, la realidad y la prospectiva,  demuestra patria grande, por esta razón en vital entender que el conocimiento sin conciencia está detrás de estos desafíos que a más de 500 años no hemos podido enfrentar ni vencer. 

 Abramos el debate y construyamos una verdadera doctrina Bolivariana que trascendencia de las consignas a un  constructo político, económico, cultural y social, visionado como símbolo significante de la autodeterminación de nuestra patria grande, una  Epistemología Bolivariana de visión prospectiva al cimiento de patria grande,  superemos el nuevo intento del Operación Cóndor contra nuestra patria grande pero no solo con consignas sino con métodos efectivos y con el forjamiento de una necesaria conciencia. Por último, a los hermanos bolivianos, recordemos las palabras de nuestro libertador "El soldado bisoño lo cree todo perdido desde que es derrotado una vez" Simón Bolívar.
 
marceldoubront@gmail.com

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