martes, 1 de octubre de 2019

Guerra irrestricta y la gestión Pública



Por Gaspar Velásquez Morillo:
Aseveré en la Conferencia “Bolivarianizar la Gestión Pública Bolivariana” que hay que combinar las diferentes formas de lucha y de organización para enfrentar esta guerra imperial multiforme y de amplio espectro, dado que el Imperio, liderado por la actual administración estadounidense de Donald Trump, con imposiciones supralegales y extraterritoriales en alianzas con las transnacionales, quienes sumando la voluntad y operatividad de organizaciones políticas apátridas que hacen vida en Venezuela, así como contar con el apoyo de gobiernos genuflexos de América Latina y el Caribe, como también de la vieja Europa, se conjuntan entre todos ellos para diseñar disimiles estrategias dirigidas a avinagrar las condiciones de vida de las y los venezolanos al suprimirle lo necesario en la alimentación, salud, entre otra penalidades, además de impedir la estabilidad política. No debe quedar por fuera en el análisis, desmembrar a Venezuela y apropiarse de su mega riqueza y multidiversidad. 


El propósito de la guerra imperial multiforme y de amplio espectro, pudiera también calificarse guerra irrestricta, consiste hacer uso y propiciar todo aquello que perturbe y altere la vivencia diaria del país culpabilizado, satanizado, estigmatizado por EE.UU. y sobre él se desata toda un guerra virtual y concreta donde se desarrolla la guerra de 4ta y de 5ta Generación, la ecuación es: G4G + G5G: invadir, derrocar, deponer a gobiernos que no sean serviles y traidores a su historia, a su legado.

Descifrar con antelación los planes imperiales, es contar y tener la plasticidad de combinar esas forma de lucha y organización para no solamente resistir, pasar a la ofensiva por mantener izada la palabra, el ejemplo, la iniciativa política y organizativa, así como mantener movilizado al pueblo, exaltar la paz como fundamento de nuestro texto constitucional, propiciar la producción -hasta en la escala familiar- como estrategia contra la guerra, así como la unidad cívico militar, que la entiendo como el pueblo uniformado. Actualmente en Venezuela se cuenta con el Método Táctico de Resistencia Revolucionaria, MTRR, pudiera entenderse en cierta similitud con “la guerra de todo el pueblo”.

El Imperio respeta a quien tenga esféricos y pesados ovarios y testículos, respeta quien se le plante enfrente, con valentía, con la argumentación y con el respaldo de un pueblo que conoce su propio territorio y un pueblo unido es y será muy creativo hasta para lo letal. Que mejor cabida en el presente párrafo lo que expresó el comandante Fidel Castro Ruz al Imperio y al mundo cuando terroristas cultivados, financiados y amparados por EE. UU fueron capaces de explotar un avión cubano en pleno vuelo en 1986 con la lamentable perdida de la tripulación y de todos las y los pasajeros: - “Cuando un pueblo, enérgico y viril llora, la injusticia tiembla…”. La soberanía y la independencia no es una dádiva imperial, es el resultado de la sumatoria de luchas, de muchos años de resistencia activa y lucha muy activa donde muchas vidas se han quedado en el camino y sirven para abonar nuevas y nuevos revolucionarios.

Si vale para el análisis la comparativa de diversidad de cuerpos de inteligencia, de guerra y análisis, más aquellos y aquellas que en inconmensurable cantidad cumplen funciones varias en estas instancias, además de centros de investigación, fundaciones, centro de análisis de universidades y toda esa red de tanques pensantes, vale incluir, asesorías y consultores en áreas sensibles y colaterales de las propias potencialidades energéticas, militares y las potencialidades y debilidades del país al cual hay que destruir, la proporción de las Salas Situacionales, las fuentes informativas y los insumos diarios en las diferentes instancias de la contraparte es desigual y asimétricas abrumadoramente.

Eso nos debe indicar, que a pesar de esos batallones de la muerte y la ruindad no han puesto de rodilla a la Revolución Bolivariana, allí hay una lectura para otros análisis, lo cierto es que la Revolución Bolivariana acentúa la línea de aprendizaje, la maduración de las y los cuadros, el ascenso a estadista y estratega de fina filigrana como ha venido demostrando el presidente Nicolás Maduro, la FANB, el movimiento popular, además y sobre todo la organización y madurez del pueblo, así se evidencia la fecundidad del legado del Comandante Supremo Hugo Chávez Frías. Esta inserto en esta línea argumental la afinación gradual y en ascenso del accionar de los organismos de inteligencia y contrainteligencia en Venezuela.

En contrarrestar las pretensiones imperiales, es exigir y autoexigirnos, y no se incube y si está, inocular o extirpar, tal afectación, se tendrá que hacerlo, donde se destierre la insensibilidad, la apatía, el burocratismo, el individualismo, el egoísmo, el derroche, las fisuras organizativas, el sálvese quien pueda  y la infiltración, estas anomalías son  células cancerígenas que dañan el cuerpo social, palabras más, palabras menos, así lo advertía Simón Rodríguez, en su época. Consideramos ir a la esencia de nuestra historia, donde el ejemplo del liderazgo y de la dirigencia sea una referencia a seguir, así como su compromiso y humildad, su interacción e integración con la población; esto vale más que mil discursos. Simón Bolívar dejó como legado cinco (5) repúblicas libres y soberanas, dejó resultados, aunque con contrapesos alentados desde ese entonces por EE. UU “Los Estados Unidos de norteamérica están predestinados por la providencia a plagar a la América de hambre y miseria a nombre de la Libertad”.

Si trata de Bolivarianizar la Gestión Pública, se ha de ver la Bolivarianización como los resultados alentadores en el ejercicio de la Gestión Pública; Bolivarianizar se ha de entender como sinónimo de Resultados, porque toda las instituciones tienen un objeto legal, funciones, funcionamiento, objetivos, metas, submetas, en fin, un encadenamiento donde cada persona cobra una suma importancia y por lo tanto debe ser atendida, formada, capacitada, adiestrada y configurada para las tareas más sublimes, ser parte de la historia y cumplir con su responsabilidad histórica.

Entonces, todo aquello que coadyuve a la profundidad de conciencia, así como eslabonarlas debe estimularse y dársele la bienvenida, es un pergamino a resaltar y de lo cual puede halagarse todo aquel o aquella que tenga la responsabilidad de dirigir procesos institucionales. Como decía el comandante y Doctor Ernesto “Che” Guevara “No se puede crear una nueva sociedad con las armas melladas del capitalismo”.
gasparvelasquez4824@gmail.com

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