viernes, 8 de septiembre de 2017

Me gusta cuando ventea

 Por Marcel Alejandro Doubront Guerrero:

Venezuela 

Para no caer tanto en lo discursivo,  la motivación de este título es referente a las críticas de algunos intelectuales  con título y populares (del pueblo) porque si hay algo que hay que reconocer es que gracias al comandante Chávez este pueblo adquirió un nivel de conciencia como nunca en su historia republicana, en ese sentido veo muchos recontra revolucionarios criticando (valga la redundancia) la critica  a las acciones NO tomadas por la Asamblea Nacional Constituyente.



Algo que definitivamente que, es tan parecido como cuando compras un CD quemado de Ali Primera y en el intermedio de la canción sale un carajo que interrumpe diciendo DJ Chacón  para contrataciones  el 04 …….,  como si el negocio o la pasadita de mano del jefe valiera más que las expectativas del pueblo.

En ese sentido al referirme que “me gusta cuando ventea” es porque la revolución las hacen los pueblos no las élites, por lo cual el funcionario de camisa colorada de camioneta 4x4 y aire acondicionado pasa a un segundo plano de la vanguardia por su abierta condición de lumpen proletario, por ello es mi esperanza en el pueblo diciendo me gusta cuando ventea, más aun dese el  momento o para ser más exacto cuando  el presidente Nicolás el 1 de mayo nos habló de 9 puntos constituyentes el cual, si bien el primero es ganar la paz y aislar a los violentos, el segundo y no menos importante es buscar y crear otro modelo económico como alternativa al rentismo petrolero, que es el mayor tema de conversación en la actualidad en diversos sectores de la población.

  Si bien un modelo económico no se hace de la noche a la mañana también es muy cierto que la gente quiere ver un debate sobre la creación  o la discusión para la creación de ese modelo económico, no dejarle la verdad a los juicios de expertos porque eso sería lo más parecido a la democracia representativa de la cuarta república,  y por supuesto  no enterarse de la conformación de grupitos presido por el club de amigos, porque si no, estaríamos sustituyendo el Democrático por el demos cogoyo.

La gente quiere ver el debate del pueblo no de un grupo de sujetos o mejor dicho no quiere ver a más de 500 constituyentes aplaudiendo las intervenciones de los 5 carajos de siempre, como si el pueblo no tuviera nada que decir o como si  ya no tuviera  sentido las bases comiciales donde sectores anteriormente invisibles en los cargos de elección popular  fueron integrados en este movimiento histórico. Es por ello que ante las observaciones de Díaz Rangel y Brito García creo que no soy el único que se suma o muestra su respaldo, sino una inmensa mayoría que se cansó de los protocolos, que tienen suficiente conciencia para entender que el momento histórico no está para comisiones sino para acciones.

El nuevo modelo económico no pasa por darle más plata a los empresarios sino por la creación de una nueva geometría del poder que venga desde los cimientos y no de las elites, porque recordemos que cuando la oligarquía escondió la comida y los demás productos de primera necesidad los que produjeron alimento al pueblo fueron las mismas comunidades,  espero que con esta reflexión no esté en el cuadro de honor de los que califican de traidores pero como diría el Subcomandante Marcos “Callando nos moríamos, sin palabra no existíamos. Luchamos para hablar contra el olvido, contra la muerte, por la memoria y por la vida. Luchamos por el miedo a morir la muerte del olvido… es necesario hacer un mundo nuevo. Un mundo donde quepan muchos mundos, donde quepan todos los mundos…”

Por ello Me gusta cuando ventea, me gusta esta crítica porque hoy ante el rugir de este pueblo por la lentitud de sus voceros está reviviendo un nuevo 4 de febrero, no como el que platean algunos brinca talanquera, sino como la expresión de esperanza de esa  madre de que enterró a Jorge Rodríguez, Alberto Lovera, los de Tazón, o los muchos no nombrados que lucharon en pro de los derechos humanos. Confió en el pueblo en sus lágrimas de arrechera por tragar grueso y preferir que se le quemen las manos antes de votar por el adeco, pero desconfió del que puede hacer y no hace, del que llego criticando, pero hoy le incomoda la crítica.  

Nuestra carta magna nos habla de que el pueblo es el depositario del poder constituyente, no pretendo hablar por él, hablo como el, decía Allí que “Semillas sin tierra no te darán rosas” si se calla la voz del pueblo no sería un poder constituyente sino el riesgo de un nuevo poder constituido,   por lo cual como  también diría el cantor  “Si tú vas por un camino te gritan de lado y lado no detengas tu marcha tan sólo para escucharlos siempre encontrarás la altura en que todos puedan verte y en la que puedas inclinarte sin peligro de caerte.

Hoy más que nunca Viva Chávez Carajo …..


marceldoubront@gmail.com

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